Los investigadores afirman que los pacientes
deberían informar a los médicos de cada tratamiento que estén tomando.
HealthDay News | 21/03/2016
Hay
más personas mayores que nunca tomando complementos además de medicamentos, una
práctica que les pone en riesgo de interacciones peligrosas de fármacos,
reportan los investigadores.
Más
del 15 por ciento de los estadounidenses de edad avanzada tomaban combinaciones
de medicamentos recetados, medicamentos de venta libre y complementos
dietéticos que podían suponer una amenaza para su vida en 2011, mostró el
estudio. Esa cifra supuso un aumento de casi el doble con respecto a 2005, cuando
el 8.4 por ciento de las personas mayores lo hicieron.
"Junto
con el aumento del uso de múltiples medicamentos, hay también un riesgo oculto
y creciente de interacciones de medicamentos potencialmente letales en las
personas mayores", comentó la investigadora principal, la Dra. Dima Qato,
profesora asistente de sistemas farmacéuticos en la Universidad de Illinois, en
Chicago.
Muchas
de estas interacciones tuvieron que ver con medicamentos para el corazón y complementos,
como los de aceite de pescado omega-3, que se usan más habitualmente ahora que
hace 5 años, dijo Qato.
Para
mantener la seguridad, los pacientes siempre deberían informar a su médico y al
farmaceuta de todos los medicamentos y complementos que estén tomando o que
tengan la intención de tomar, incluyendo los medicamentos de venta libre, dijo.
"Un medicamento o un complemento podría ser seguro y beneficioso cuando se
usa solo, pero cuando se mezcla con otros fármacos, puede ser muy
peligroso", explicó Qato.
El
informe aparece en la edición en línea del 21 de marzo de la revista JAMA Internal Medicine.
El
equipo de Qato entrevistó primero a más de 2.300 personas mayores sobre su uso
de medicamentos y complementos en 2005, y luego hicieron una encuesta con otras
2.200 personas mayores en 2011. Los participantes tenían entre 62 y 85 años.
Los
investigadores hallaron que la cantidad de personas que tomaban al menos 5
medicamentos con receta aumentó de más del 30 por ciento a casi el 36 por
ciento durante el periodo de estudio. Además, la cantidad de personas mayores
que tomaban 5 o más medicamentos o complementos aumentó de más del 53 por
ciento a un poco más del 67 por ciento.
A
lo largo del mismo periodo, el uso de medicamentos de venta libre se redujo de
un poco más del 44 por ciento hasta casi el 38 por ciento, mientras que el uso
de complementos dietéticos aumentó de casi el 52 por ciento al 64 por ciento,
hallaron los investigadores.
Los
complementos de uso más común eran los multivitamínicos o los complementos
minerales y el calcio, indicaron los autores del estudio.
No
es suficiente saber la cantidad de medicamentos y complementos que están
tomando los pacientes, porque eso no nos dice cuáles están siendo útiles y
cuáles son perjudiciales, dijo el Dr. Michael Steinman, autor de un editorial
acompañante en la revista. Steinman es profesor de medicina en la Universidad
de California, en San Francisco. "Necesitamos identificar qué problemas
hay y concebir maneras de ayudar a las personas a evitar estos problemas",
dijo.
Por
ejemplo, la hierba de San Juan, que a menudo se toma para la depresión, puede
afectar al modo en que funcionan los medicamentos. Estos medicamentos incluyen
inmunosupresores, algunos medicamentos para el VIH/SIDA, las píldoras
anticonceptivas, el anticoagulante warfarina, el medicamento para el corazón
digoxina, y algunos tranquilizantes (como el Xanax), según el Centro Nacional
de Salud Complementaria e Integral de EE. UU.
Otro
estudio publicado en la misma revista halló que los médicos a menudo no
preguntan a sus pacientes sobre el uso de complementos y de medicinas
alternativas. Por otro lado, muchos pacientes con frecuencia tienen miedo de
informar al médico de los complementos que están tomando, dijeron los
investigadores.
Para
realizar el estudio, Judy Jou, de la Facultad de Salud Pública de la
Universidad de Minnesota, en Minneapolis, analizó los datos de las encuestas de
casi 7.500 adultos. De ellos, un poco más del 42 por ciento no informaron a su
médico de los complementos que estaban tomando o los tratamientos alternativos
que seguían.
"No
informar a los médicos de atención primaria del uso de complementos y medicinas
alternativas puede ser peligroso, especialmente si lo que están usando crea
interacciones adversas con cualquier tratamiento médico que un paciente podría
estar siguiendo al mismo tiempo", señaló Jou.
Algunos
ejemplos de esto son el uso de hierbas y complementos que interactúan
negativamente con medicamentos recetados o las terapias basadas en el
movimiento, como el yoga, que contrarrestan los efectos de la fisioterapia
recetada, explicó.
Los
participantes del estudio que eran menos propensos a informar de las terapias
alternativas eran los que hacían yoga, tai chi o qi gong, y los que practicaban
meditación o mindfulness (atención plena). Los adultos que tomaban hierbas o
complementos y que recibían sesiones de acupuntura eran los más propensos a
informar de ello, informaron los investigadores. Cuando los pacientes no
informaban al médico de estas prácticas, lo más probable era que el médico no
preguntara a los pacientes o que los pacientes no sintieran que era necesario
decirlo, dijo Jou. "El hecho de animar a que se informe del uso de
complementos y de medicina alternativa podría ayudar a evitar complicaciones
médicas que podrían aparecer del uso simultáneo de medicinas y tratamientos
convencionales, alternativos y complementarios, además de mejorar la
comunicación y la confianza entre los pacientes y los proveedores".
Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor
FUENTES: Dima Qato, Pharm.D.,
M.P.H., Ph.D., assistant professor, pharmacy systems, University of Illinois,
Chicago; Judy Jou, M.A., School of Public Health, University of Minnesota,
Minneapolis; Michael Steinman, M.D., professor, medicine, University of
California, San Francisco; March 21, 2016, JAMA Internal Medicine,
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