El bloqueo emocional afecta a la toma de decisiones,
las relaciones y el bienestar
El bloqueoemocional no siempre se presenta de forma evidente. A veces
no hay una crisis concreta ni un suceso traumático reciente, sino una sensación
persistente de estancamiento, cansancio y desconexión. Avanzar cuesta, decidir
abruma y las emociones parecen apagadas o desbordadas al mismo tiempo. Para la psicóloga Sandra
Alonso, este estado no es una cuestión de debilidad personal, sino de un
mecanismo psicológico bien definido que puede romperse con comprensión y
acompañamiento profesional.
“Estás atrapada en un bucle y ese bucle tiene nombre:
pensamiento, emoción, conducta”, ha explicado en un vídeo publicado en sus
redes sociales. Un circuito que se retroalimenta y que, si no se interviene,
puede cronificarse. “Imagina que piensas: ‘No valgo para nada’. Eso genera tristeza y culpa. Y esa emoción hace que te
aísles, que no te cuides, que no lo intentes. Y, entonces, ese pensamiento
se refuerza”, ha añadido.
El bloqueo emocional actúa como una barrera interna que
dificulta identificar, expresar o gestionar lo que se siente. Puede
manifestarse en forma de apatía, ansiedad, tristeza persistente o dificultades
para tomar decisiones. Quien lo padece suele aislarse, evitar conversaciones incómodas o postergar tareas importantes, entrando en
un círculo de frustración creciente.
Lejos de
ser algo excepcional, este tipo de bloqueo es una respuesta frecuente ante
pérdidas, rupturas, estrés acumulado o emociones no resueltas. “No estás rota”, ha subrayado la psicóloga,
desmontando uno de los mensajes más dañinos que suelen interiorizar quienes
atraviesan este estado. El problema no es la falta de voluntad, sino no
comprender qué está ocurriendo internamente.
Reprimir emociones: el origen del problema
Uno de los factores clave detrás del bloqueo emocional
es la represión prolongada de las emociones. En una sociedad que prioriza la
productividad y el control, sentir demasiado se percibe como un obstáculo. Sin
embargo, el cuerpo y la mente no olvidan
lo que se intenta enterrar. La tensión muscular, la fatiga constante o la
ansiedad son algunas de las señales de alarma. Cuando la mente intenta frenar
emociones abrumadoras, se produce un desgaste profundo. “Romper
el bucle no es fácil, pero se puede”, ha afirmado Alonso, quien insiste en que
el primer paso es tomar conciencia del patrón que se repite.
Pero el
bloqueo emocional puede adoptar formas específicas. En el caso de la ansiedad,
aparece como una saturación mental que impide pensar con claridad. En el ámbito
afectivo, los conflictos no resueltos o las rupturas mal cerradas pueden
generar bloqueos que dificultan establecer nuevas relaciones. También el miedo a repetir fracasos pasados o enfrentarse a
lo desconocido actúa como detonante. En todos los casos, el denominador común
es el mismo: una emoción que no se ha podido procesar y que acaba paralizando
la conducta.
Intervenir en el bucle
Para la psicóloga, la clave no está en “forzarse” a
estar bien. “Por eso no es cuestión de fuerza de voluntad, es cuestión de entender cómo funciona ese bucle y
empezar a intervenir en uno de los puntos”, ha sentenciado. Cambiar un
pensamiento, permitir una
emoción o modificar una conducta puede ser suficiente para
iniciar el desbloqueo.
Por otro lado, el acompañamiento profesional resulta
fundamental. “No tienes por qué hacerlo sola”,
ha recordado Alonso. Con ayuda psicológica, identificar el origen del bloqueo y
aprender a relacionarse de otra forma con las emociones permite recuperar
energía, claridad y sentido. Porque el bloqueo emocional no define a quien lo sufre. Es una señal de que algo necesita ser escuchado. Y, con las
herramientas adecuadas, también es una oportunidad de cambio.
El
texto apuesta por deprescribir hipnosedantes y antidepresivos y
promover modelos alternativos de hospitalización, como casas especializadas en
momentos de crisis
Las
comunidades autónomas han dado el visto bueno al Plan de Acción de Salud Mental
2025-2027, que apuesta por garantizar el uso “adecuado” de fármacos que evite
la “medicalización del malestar cotidiano” y que potencia otras alternativas
disponibles. Entre las medidas, la deprescripción de antidepresivos e
hipnosedantes en virtud de la evidencia científica, al comprobarse que muchos
de estos fármacos, prescritos para un momento determinado, acompañan al
paciente durante largos años o toda su vida.
Frente a
la deprescripción, se apuesta por fomentar la prescripción social, ocupacional,
cultural, de ejercicio físico y terapéutico como enfoques complementarios en la
atención sanitaria y social. La prescripción social busca mejorar la salud y el
bienestar al conectar a las personas con actividades como grupos de apoyo,
programas de ejercicio, talleres, o voluntariado, entre otros. Y la prescripción ocupacional se centra en recomendar
actividades significativas y adaptadas a las capacidades y necesidades
individuales, promoviendo la autonomía, participación social y la mejora de la
calidad de vida.
El texto que hoy han amparado las
comunidades del PP ( muy similar al que rechazaron en febrero) cuenta con 39
millones de euros para desplegar ocho líneas de actuación, encaminadas a
alcanzar un modelo de atención más humanizado, con más profesionales y un uso
más adecuado de psicofármacos.
El plan establece el refuerzo de los
recursos humanos: más profesionales y mejores condiciones
Además de la citada deprescripción y uso racional de los
medicamentos, el plan establece el refuerzo de los recursos humanos. Esto pasa
por aumentar el número de profesionales y mejora de sus condiciones, a través
de medidas como la planificación de la oferta en la Formación Sanitaria
Especializada o la creación de la especialidad de Psicología Clínica de la
Infancia y de la Adolescencia.
También
propone elaborar un plan integral para prevenir los ingresos y promover modelos
alternativos de hospitalización en episodios de crisis de salud mental. En este
punto, se apuesta por potenciar la atención domiciliaria, hospitalización parcial,
casas de crisis u otras alternativas que garanticen y protejan la autonomía y
derechos de las personas con trastorno mental durante las crisis.
Otro de los objetivos es orientar
la atención a los derechos humanos de las personas con problemas de salud
mental, la humanización a la hora de tratarles y la lucha contra el
estigma, con alternativas a la contención mecánica o reduciendo las
intervenciones involuntarias, mejorando el registro y seguimiento de éstas con
un registro estatal.
Otro de los objetivos es orientar la
atención a los derechos humanos de las personas con problemas de salud mental
Y se defiende que estas personas puedan planificar de
forma anticipada las decisiones sobre su atención sanitaria y se desarrollará
en un documento dentro de sus historias clínicas.
Otro de los puntos incluidos es el abordaje de problemas
de salud mental en contextos y colectivos de mayor vulnerabilidad. El
documento cita residentes en regiones rurales o de difícil accesibilidad,
personas mayores, migrantes y desplazados de zonas en guerra o catástrofe,
desempleados, víctimas de trata, abuso sexual o violencia de género, colectivo
LGTBIQ+, personas en exclusión social o con discapacidad.
El plan, que propone instaurar una vigilancia
epidemiológica para lograr datos objetivos, homogéneos y de calidad, presta
especial interés en la atención a las personas más vulnerables, sobre todo, a
los adolescentes y jóvenes.
La salud mental y trabajo: atención a los
trabajadores expuestos a riesgos psicosociales
También hay un apartado sobre salud mental y trabajo,
donde se plantea acciones como crear una guía de identificación y comunicación
de la sospecha de trastornos mentales derivados del entorno laboral o la
vigilancia de los trabajadores expuestos a riesgos psicosociales.
El pasado febrero la Sociedad Española de Psiquiatría y
Salud Mental (SEPSM) se había desvinculado por considerar que suponía una merma
de los recursos humanos y un mayor estigma de la salud mental por usar términos
como deprescripción. Sin embargo, el resto de sociedades científicas, desde la
Asociación Española de Salud Mental (AEN-PSM) a la Sociedad Española de
Psicología Clínica-Anpir o la Sociedad Española de Psiquiatría y Psicoterapia
del Niño y del Adolescente (Sepypna), pasando por los equipos técnicos de todas
las comunidades, mantuvieron su respaldo tal y como estaba.
Esto es todo lo que tienes que saber acerca de este
aminoácido esencial
La salud
mental es uno de los ámbitos que más importancia ha ganado en los últimos años.
De hecho, los datos del Monitor Global de la Salud Mental de Ipsos apuntan a
que los problemas psicológicos y el bienestar emocional se sitúan como el principal problema de salud para seis de cada diez españoles.
Aunque esto
apunta a la evidente relevancia que tiene en la sociedad actual, todavía queda
mucho por hacer. Por este motivo, Fernando Mora, un médico psiquiátrico que publica contenido en redes sociales relacionado con la
salud mental, ha querido profundizar en el uso del triptófano en uno de los
últimos vídeos que ha subido a su cuenta de TikTok (@doctormora).
En su
explicación, el especialista pone el foco en aclarar qué es exactamente el
triptófano y cuál es su papel dentro del organismo. Se trata de un aminoácido esencial, lo que significa que el cuerpo humano no es
capaz de producirlo por sí mismo y necesita obtenerlo a través de la
alimentación.
La importancia del triptófano
Su importancia
radica en que es el punto de partida para la síntesis de dos sustancias clave:
la serotonina, relacionada con el estado de ánimo y la gestión
del estrés, y la melatonina, fundamental para regular el sueño y los ritmos
circadianos.
Desde el punto
de vista científico, Mora señala que la presencia de triptófano es necesaria para que estos procesos se produzcan con normalidad.
Sin embargo, también subraya que, en la mayoría de los casos, una dieta
equilibrada suele aportar cantidades suficientes.
Este aminoácido se encuentra de
forma natural en alimentos comunes como las legumbres, los
frutos secos, el pescado, los huevos, los lácteos o el pavo, por lo que no es
imprescindible recurrir a suplementos.
Otro aspecto clave es que el
triptófano no actúa de forma aislada. Sus beneficios se potencian cuando
se acompaña de hidratos de carbono complejos, una alimentación variada y
hábitos de sueño estables. Por ello, el psiquiatra insiste en la importancia de
entender la nutrición como un conjunto y no como la suma de nutrientes
individuales.
Algunos mitos acerca del triptófano
Sobre el triptófano hay diferentes mitos que conviene
matizar. Uno de los errores más comunes es pensar que actúa como un antidepresivo natural. Aunque participa en
la producción de serotonina y puede contribuir al bienestar emocional, no
sustituye en ningún caso a un tratamiento médico ni cura trastornos como la
depresión.
Reducir un problema complejo de salud mental a un solo
nutriente puede generar falsas expectativas y retrasar la búsqueda de ayuda
profesional. Otro mito habitual es asociarlo directamente con el sueño. El triptófano interviene en la
síntesis de melatonina, pero por sí solo no provoca somnolencia inmediata ni
funciona como un somnífero.
También existe la idea de que cuanto más triptófano se
consuma, mejores serán los efectos. Sin embargo, un exceso, especialmente en
forma de suplementos sin
indicación médica, no aporta beneficios adicionales y puede resultar
contraproducente. La clave está en mantener una alimentación equilibrada y un
estilo de vida saludable.
Una investigación
realizada en Alemania analizó datos de más de 170.000 adultos y encontró una
relación significativa entre quienes fuman y problemas de salud emocional
Por detrás de la rutina que acompaña a millones al encender el primer
cigarrillo del día, se esconden historias de impacto silencioso. Más allá del
humo y la costumbre, recientes investigaciones en Alemaniahan detectado que ese
acto cotidiano puede dejar una huella profunda en la salud mental.
Un extenso estudio reveló que el vínculo entre el tabacoy la depresiónes más estrecho de lo que
se pensaba y que abandonar el cigarrillo puede marcar una diferencia
significativa en la vida emocional de quienes alguna vez fumaron.
Un grupo de científicos del Central Institute of Mental Health
(CIMH) en Mannheim analizó datos de 173.890
adultos de entre 19 y 72 años. La investigación, enmarcada en la German
National Cohort (NAKO), confirmó que las personas que fuman o han
fumado alguna vez presentan una mayor prevalencia de depresión a lo largo de su
vida.
El estudio, publicado en la revista BMC Public Health, es el primero en documentar esta
asociación en la base de datos de la NAKO, la mayor cohorte poblacional
de Alemania. “Aunque la relación entre fumar y depresión ya era
conocida, los mecanismos detrás de este vínculo siguen sin estar claros”,
explicó Maja Völker, doctoranda del Departamento de Epidemiología
Genética en Psiquiatría del CIMH. Los participantes respondieron entrevistas y
cuestionarios sobre diagnósticos médicos de depresión, síntomas actuales,
condiciones de vida y hábitos de consumo.
La cantidad importa: efecto dosis-respuesta
El análisis identificó tres grupos principales: 81.775 nunca
fumadores, 58.004 exfumadores y 34.111 fumadores
activos. Tanto los fumadores actuales como los que dejaron de fumar
informaron la edad de inicio y el promedio de cigarrillos diarios. Los
resultados revelaron que a mayor consumo diario, más intensos son los
síntomas depresivos. “Por cada cigarrillo adicional, la severidad de los
síntomas aumenta en promedio 0,05 puntos”, señaló Carolin Marie
Callies, investigadora de la Universidad de Mannheim.
El efecto fue
especialmente notorio en personas de 40 a 59 años, donde la
diferencia entre fumadores y no fumadores respecto a la depresión se acentuó. “Estas
diferencias en los grupos de edad media sugieren que, además de los factores
sociales, el tiempo de exposición tiene un peso importante en la interacción
entre consumo de tabaco y salud mental”, añadió Callies.
Dejar de fumar, un cambio
con beneficios para la mente
Uno de los aspectos
destacados por los investigadores es el impacto positivo que tiene el abandono
del tabaco. Según los datos, “cuanto más tiempo ha pasado desde el
último cigarrillo, menor es la probabilidad de experimentar un nuevo episodio
depresivo”, subrayó Dr. Fabian Streit, del Hector
Institute for Artificial Intelligence in Psychiatry en el CIMH. La
investigación estimó que cada año sin fumar retrasa la aparición de la primera
depresión en 0,24 años y aleja el último episodio depresivo en 0,17 años
adicionales.
El estudio no consideró el uso de otros productos de
tabaco como cigarros o pipas, y su diseño transversal y retrospectivo impide
establecer una relación causal directa. Los autores remarcaron la necesidad de
investigaciones longitudinales e incorporación de datos genéticos para
esclarecer los mecanismos que unen tabaquismo y depresión.
El tabaco sigue siendo la principal
causa prevenible de mortalidad prematura, con más de ocho millones de
muertes anuales en el mundo, según la Organización Mundial de
la Salud (OMS). Ante estos datos, los responsables del estudio insisten en
la importancia de fortalecer las políticas preventivas y los programas para
dejar de fumar. “Nuestros hallazgos subrayan lo relevante que es evitar que
las personas comiencen a fumar y motivarlas a dejarlo para mejorar su salud
mental”, resumió Streit.
La German National Cohort (NAKO), respaldada
por 26 organizaciones y financiada con fondos públicos, continúa investigando
para identificar factores de riesgo y estrategias de prevención de enfermedades
comunes, como cáncer, diabetes y problemas cardiovasculares.
El trabajo representa un avance en la comprensión del
vínculo entre tabaco y depresión, y señala la
importancia de considerar la salud mental en las estrategias de control del
tabaquismo.
La aparición de jóvenes identificados como ‘therian’ ha
motivado investigaciones académicas, como la publicada en Neuroscience &
Biobehavioral Reviews
El crecimiento de la comunidad ‘therian’ en redes sociales ha generado interrogantes
sobre su significado y posibles implicancias psicológicas. Jóvenes que adoptan comportamientos y gestos animales, y que aseguran sentir una conexión con otras
especies, despiertan curiosidad y debate, pero ¿qué dice la ciencia sobre esta
identidad?
Estudios
recientes y declaraciones de expertos ayudan a distinguir entre formas
saludables de exploración personal y situaciones clínicas que podrían requerir
atención.
Identidad ‘therian’ y espectro psicológico: lo que
dice la ciencia
La aparición de jóvenes identificados como ‘therian’ ha motivado investigaciones académicas, como la publicada
en Neuroscience & Biobehavioral Reviews, que propone entender este fenómeno
como un espectro. Según el estudio, es fundamental separar dos situaciones
distintas:
La teriantropía
no clínica, presente en la mayoría de los jóvenes de la comunidad,
implica una conexión espiritual con un animal, manteniendo el sentido de
la realidad y sin creencias de transformación física.
La teriantropía
clínica, por el contrario, se define como un delirio grave en el que
la persona está convencida de haberse transformado físicamente en un
animal.
El
estudio también advierte sobre el riesgo de sobre-patologizar la identidad
‘therian’, recomendando que solo se recurra al diagnóstico clínico cuando
exista un malestar significativo o una incapacidad funcional que afecte la vida
cotidiana.
¿Etapa de autodescubrimiento o señal de alarma?
Guillermo Antonio Hidalgo Uribe, psicólogo y coordinador
de DKT School, sostiene que la identidad ‘therian’ en jóvenes no debe ser
catalogada automáticamente como una enfermedad.
Explica que, aunque las personas pueden identificarse como ‘therian’, no existe
aún una construcción social.
“Actualmente
las personas pueden identificarse como ‘therian’, pero no hay una construcción
social que reconozca a los ‘therian’ como una identidad, mucho menos como un
trastorno a nivel científico”, explica Hidalgo Uribe. Cabe señalar que esta
declaración apareció en Milenio.
Para el
especialista, este fenómeno debe entenderse como una forma particular de
habitar el mundo y de construir identidad, análoga a las subculturas juveniles
de otras épocas, como los emos o los góticos.
Cuándo la identidad ‘therian’ requiere atención
profesional
El especialista recomienda prestar atención a ciertos
signos de alerta para identificar cuándo conviene buscar ayuda profesional:
Cuando la persona
deja de percibirse como humana y adopta conductas
autolesivas.
Si las acciones del
menor afectan o transgreden a terceros.
Cuando la
identificación como ‘transespecie’ genera un conflicto grave con la
realidad cotidiana.
En los casos donde la situación cruza la frontera hacia
lo clínico, la neurociencia aporta modelos explicativos, como el “Modelo de los Dos Golpes”, que
describe la teriantropía clínica como resultado de dos factores: una
cenestesiopatía (sensaciones físicas erróneas, como sentir que crecen garras o
pelaje) y un proceso cognitivo fallido que lleva a la formación del
delirio de transformación.
A
diferencia de las vivencias saludables de quienes forman parte de la comunidad
‘therian’, estos cuadros clínicos pueden estar asociados a trastornos
psicóticos, depresión psicótica o trastorno bipolar, y requieren un abordaje
especializado.
Así, la psicología diferencia
entre la exploración identitaria juvenil y los casos que deben recibir atención
clínica, subrayando la importancia de la observación y el acompañamiento
familiar para distinguir entre búsqueda personal y señales de alarma.
El significado de ser ‘therian’
El término ‘therian’ deriva de la palabra inglesa
‘therianthropy’, que combina raíces griegas referidas a ‘bestia’ y ‘ser
humano’. Si bien la idea de transformarse en animal está presente en diferentes
mitologías, la visión contemporánea de la therianthropy surge en el contexto
digital actual.
Las personas que se identifican
como ‘therian’ expresan un lazo involuntario y permanente con un animal
concreto, denominado teriotipo. Esta relación se refleja tanto en conductas y
emociones cotidianas como en símbolos visibles, como collares, colas o
máscaras.
A diferencia de otras
comunidades como los furries o quienes practican cosplay, los
therians viven su identidad de forma íntima y personal, no como una actuación
pública. Suelen identificarse especialmente con especies como lobos, perros,
zorros y felinos, aunque existen muchas otras variantes.
Es
una valiosa capacidad para percibir lo que otros no pueden ver. Es un desafío,
sí, pero también una preciosa fortaleza que embellece el mundo. El mundo
necesita más personas PAS.
Acabo de poner Nuvole Bianche, de Ludovico Einaudi, para escribir este
artículo. Al ponerlo me doy cuenta de que soy una PAS buscando otro PAS; una
creación que viene de la mayor sensibilidad, y que te recomiendo poner de fondo mientras lees
este texto. Permíteme acompañarte a descubrir en estas líneas qué es ser PAS, cómo te afecta serlo, o tenerlo cerca, y lo más importante: cómo vivir siendo PAS en un mundo cada día más rápido e intenso,
donde todo te agota.
SER UNA PERSONA ALTAMENTE SENSIBLE
Podemos
comenzar destacando que, de diez personas que conoces, entre dos y tres son
altamente sensibles. Quizá tú eres una de ellas. Quizá lo es tu pareja, tu
hijo/a, o alguien a quien te cuesta entender por qué
necesita más calma y espacio.
Esta es
la estadística que aporta la mayor investigadora de este rasgo, Elaine
Aron,
creadora también de la mayor parte de la información que conocemos hoy sobre el
mundo PAS. Le puso el nombre de Highly
Sensitive Person, y en español lo conocemos como Personas Altamente
Sensibles (PAS) o personas con Sensibilidad al Procesamiento Sensorial (SPS).
Descubrir las
características de este rasgo y saber si eres una
persona altamente sensible puede cambiar tu vida; te ayuda a
comprenderte más y a juzgarte menos. Y comprenderte te ayuda a amarte, por lo
que saber si eres una persona altamente sensible te puede descubrir un mundo
nuevo en ti.
DESCRIBIENDO
EL PAS
Pero, ¿qué es ser una persona con alta sensibilidad?
Hablamos de ser PAS cuando la persona tiene un sistema nervioso que
percibe y procesa más información sensorial simultáneamente, con todo lo
que ello conlleva. Las personas altamente sensibles sienten mayor
empatía y mayor conexión con los estímulos del entorno y las personas.
Tiene una base biológica: las investigaciones han demostrado
que las PAS tienen una mayor actividad en áreas del cerebro relacionadas con la
percepción y el procesamiento de estímulos sensoriales; y mayor activación de
la corteza prefrontal (asociada con la toma de decisiones, la regulación
emocional y la reflexión) y la corteza insular (vinculada a la percepción y a
la conciencia corporal).
En algunos estudios, como describe
Aron en 2014, se ha encontrado que las PAS muestran una mayor
activación en áreas del cerebro relacionadas con la empatía, el
procesamiento emocional y la conciencia social, incluyendo la amígdala, el
córtex insular y el giro frontal inferior, lo que explicaría la mayor empatía y
mayor intensidad emocional, entre otras cosas.
CUATRO PILARES QUE LOS DEFINEN
Según
Aron, son cuatro los
pilares básicos que caracterizan a las PAS, y tienen que
ver con cómo perciben y procesan el mundo:
1. Procesamiento profundo de la información
Las PAS
procesan la información de forma más compleja y reflexiva. Tienen una gran
capacidad de análisis interno, conectan lo que viven con su mundo interior.
oPregunta para
descubrir si eres PAS: «¿Tiendo a reflexionar mucho sobre lo que me ocurre,
incluso sobre cosas pequeñas, y busco siempre un sentido más profundo a las
experiencias?».
2. Sobreestimulación
Por ese
procesamiento profundo, las PAS se saturan con más facilidad que otras
personas, sobre todo en ambientes muy ruidosos o con muchas exigencias.
oPregunta para
descubrir si eres PAS: «¿Me siento fácilmente abrumada/o en ambientes con
mucho ruido, muchas personas o muchas tareas simultáneas?».
3. Reactividad emocional y empatía
Las PAS
tienen emocionalidad intensa y una empatía muy desarrollada. Se conectan con
los demás a niveles muy profundos y pueden sentirse fácilmente impactadas por
el sufrimiento o la alegría de otros.
oPregunta para
descubrir si eres PAS: «¿Siento las emociones de los demás como si
fueran mías y me emociono con facilidad ante cosas bellas o conmovedoras?».
4. Sensibilidad a las sutilezas
Notan detalles que casi nadie siente: tonos de voz, gestos, olores, luces,
cambios en el entorno o en el estado de ánimo de los demás. Esta percepción
sutil es una de sus grandes fortalezas.
oPregunta para descubrir si eres PAS: «¿Me doy cuenta de detalles que la mayoría no
percibe, como cambios sutiles en el tono de voz, la energía de un lugar o el
cambio sutil del clima?».
COMO AFECTA A TU VIDA EL PAS
Ser PAS es tanto una bendición como un desafío, siendo
necesaria la comprensión e integración del rasgo para vivir en equilibrio y con
mayor bienestar.
De forma natural y antes de reconocer si lo eres, puedes sentir
agotamiento emocional constante, que el mundo te abruma,
demasiada intensidad al vivir las emociones o dificultad para relajar
la mente o dejar de pensar.
Pero no todo es negativo o difícil; ser altamente sensible también te lleva
a experimentar la vida con mayor intensidad emocional, a sentir
profundamente la belleza del mundo en cada detalle y a ser creador
y creativo en cualquiera de sus versiones, con una amplitud de
colores, detalles y sensaciones que solo la profundidad de la mirada
PAS puede percibir.
Es sin duda un regalo, una fortaleza, para ti y para la humanidad: el don
de la sensibilidad. Sí, recuerda: tu sensibilidad es un regalo para este mundo.
SEIS CLAVES PARA VIVIR BIEN SIENDO PAS
1.Respira,
conócete de verdad y acepta con amor todo lo que hay en ti. No hay
otro camino para vivir en equilibrio contigo que no sea la aceptación y el
autoamor.
2.Respeta tus
tiempos, tu espacio, tu ritmo. Espacia tus compromisos. No llenes tu agenda. Las
PAS necesitan pausas para procesar, recargar y volver con suavidad a su centro.
3.Comprenderte te
ayuda a amarte (y también a no juzgarte). Compararte con otros te hace daño, porque no tienes
que parecerte a nadie. Comprende qué sientes, qué necesitas, y cuida tu mundo
de una forma amable y muy respetuosa.
4.Haz de tu
sensibilidad el don de tu vida. Tu empatía, intuición y profundidad son armas muy
poderosas. Puedes liderar, crear y transformar desde tu manera única de sentir
y de ver el mundo y a las personas.
5.Crea entornos
amables para ti. Rodéate
de personas y lugares que te hagan sentir bien en todo momento. La belleza, la
calma y la autenticidad son auténticos bálsamos para tu alma.
6.Aprende a poner
límites desde el autoamor. Una vez que conoces qué te hace bien y qué no,
descubres que decir «no» es cuidarte. No necesitas justificar tu necesidad de
descanso, silencio o espacio. Tu equilibrio es prioridad, porque sin ti no hay
nada.