MARTINA CORTÉS MOSCHETTI | infobae.com | 09/05/2026
Un metaestudio con más de 70.000 personas reveló mejoras sostenidas en el bienestar mental gracias a actividades simples y adaptables a cualquier etapa de la vida
Un
metaestudio internacional publicado en el British Journal of
Sports Medicine desafía la visión tradicional de los tratamientos para
la salud mental: el ejercicio físico aeróbico podría ser tan eficaz como la
medicación o la psicoterapia para tratar la depresión y la ansiedad.
Este
análisis, citado por entidades como la Asociación Estadounidense de Psiquiatría
y la Organización Mundial de la Salud (OMS), incluyó datos de más de
70.000 personas de entre 10 y 90 años, convirtiéndose en una de las
revisiones más amplias y rigurosas sobre el vínculo entre ejercicio y salud
mental.
La
investigación examinó el impacto de actividades aeróbicas como correr,
nadar o bailar en la reducción de los síntomas de depresión y ansiedad, tanto en personas con diagnóstico formal como en quienes no presentan
trastornos identificados.
Los
resultados muestran que el ejercicio aeróbico reduce de manera significativa
los síntomas en todos los grupos de edad, con una eficacia
comparable a la psicoterapia o los tratamientos farmacológicos, según el British
Journal of Sports Medicine y la evaluación clínica de la Asociación
Estadounidense de Psiquiatría (APA). Este hallazgo plantea nuevas oportunidades
para la prevención y el manejo de los trastornos mentales desde la atención
primaria.
El metaestudio recopiló
décadas de ensayos controlados aleatorizados publicados hasta julio de 2025.
Los autores, especialistas en medicina deportiva y psiquiatría, compararon
programas de ejercicio físico frente a tratamientos convencionales, placebos u
otras actividades, excluyendo a quienes presentaban enfermedades crónicas
físicas diferentes.
El
objetivo fue determinar cómo influyen variables como la duración, la
frecuencia, la intensidad, el formato (individual o grupal) y la supervisión en
la evolución de los síntomas de ansiedad y depresión.
El ejercicio aeróbico, la
intervención más eficaz según la evidencia médica
El ejercicio aeróbico
emergió como la intervención más efectiva para mitigar los síntomas de
depresión y ansiedad, superando a modalidades
como el entrenamiento de resistencia, cuerpo-mente (yoga, tai chi) y los
programas mixtos.
Según el British
Journal of Sports Medicine y la OMS, este efecto positivo fue similar
al obtenido con tratamientos farmacológicos o intervenciones psicológicas y se
mantuvo estable en todos los grupos de edad y sexo. Los autores subrayaron que
“el impacto comparable al de tratamientos farmacológicos o intervenciones
psicológicas, apareció de forma transversal en la muestra analizada”.
El
metaestudio detectó, además, mejorías especialmente notorias en adultos
jóvenes y mujeres en periodo posparto, quienes mostraron una reducción
superior de la ansiedad respecto a la media general. Los datos indican
que los programas breves (hasta ocho semanas) y de baja intensidad fueron
especialmente eficaces en estos subgrupos.
El
análisis identificó que los programas supervisados o en grupo mostraron
mayor efectividad para personas con depresión, lo que sugiere que el
componente social puede potenciar los beneficios del ejercicio.
En el caso de la ansiedad, todos los formatos
evaluados resultaron eficaces, aunque los de menor duración y baja o moderada
intensidad mostraron una tendencia favorable.
Asimismo, no se hallaron diferencias relevantes en los
resultados globales por edad o sexo, salvo en los subgrupos mencionados.
Una limitación relevante señalada por los autores es
la ausencia de una “dosis óptima” de ejercicio, consecuencia de la
variabilidad en la definición de intensidad y duración entre los estudios
incluidos. Además, la evidencia es menos sólida para ciertos subgrupos, como
niños pequeños y personas mayores evaluadas a largo plazo.
Principales limitaciones
y recomendaciones clínicas
El equipo investigador
advierte que las diferencias metodológicas entre los estudios
dificultan establecer una cantidad de ejercicio válida para todos los perfiles.
La evidencia sobre los beneficios también es parcial en algunos subgrupos y en
periodos prolongados.
No obstante, los autores
respaldados por el British Journal of Sports Medicine, la
Asociación Estadounidense de Psiquiatría y la OMS sostienen que el
ejercicio físico representa una alternativa costo-efectiva y sin efectos
secundarios relevantes frente a los tratamientos convencionales, con
beneficios adicionales para la salud física y el bienestar general del
paciente.
El estudio sostiene el rol del ejercicio como una opción
accesible, práctica y segura para abordar la depresión y la ansiedad, especialmente
en contextos donde los tratamientos tradicionales presentan barreras de acceso
o aceptación social.
El trabajo, avalado por fuentes médicas y de
psicología internacionalmente reconocidas, redefine el lugar del ejercicio
físico en la estrategia terapéutica para la salud mental, abriendo nuevas
líneas de intervención multidisciplinaria.