martes, 14 de abril de 2026

Día Mundial del Trastorno Bipolar: siete claves para su detección y abordaje

 INECO      |      infobae.com      |      30/03/2026

En exclusiva para Infobae, expertos de INECO compartieron recomendaciones para comprender la complejidad del diagnóstico y acompañar de forma integral.

*Grupo INECO es una organización dedicada a la prevención, diagnóstico y tratamiento de enfermedades mentales. A través de su Fundación INECO, investiga el cerebro humano.

El trastorno bipolar es una condición de salud mental crónica caracterizada por la alternancia de episodios de depresión y de estados de exaltación del ánimo, conocidos como manía o hipomanía. Se trata de una patología compleja que impacta no solo en el estado emocional, sino también en la conducta, el pensamiento y el funcionamiento cotidiano.

En el marco del Día Internacional del Trastorno Bipolar, el doctor Marcelo Cetkovich Bakmas, director médico y jefe del Departamento de Psiquiatría de INECO, destaca la importancia de comprender esta condición desde una mirada integral.

“El trastorno bipolar requiere un diagnóstico preciso y un abordaje sostenido. No se trata solo de estabilizar síntomas, sino de acompañar a la persona en su funcionamiento global”, explica. Según el especialista, uno de los principales desafíos es que muchas veces el diagnóstico se retrasa debido a la variabilidad de los síntomas y a su superposición con otros cuadros clínicos.

Una condición compleja que requiere abordaje integral

El trastorno bipolar forma parte de los llamados trastornos del ánimo y su tratamiento suele requerir un enfoque interdisciplinario que combine intervenciones farmacológicas, psicoterapéuticas y psicoeducativas.

Además, puede afectar funciones cognitivas, la toma de decisiones, la regulación emocional y las relaciones interpersonales.

“El diagnóstico en salud mental no es lineal. Requiere tiempo, seguimiento y trabajo en equipo para poder identificar correctamente el cuadro y definir el tratamiento más adecuado”, señala Cetkovich.

Recomendaciones para detectar y manejar el trastorno bipolar

Reconocer cambios en el estado de ánimo sostenidos en el tiempo. (Identificar períodos de depresión o de exaltación que se apartan del funcionamiento habitual y se mantienen durante días o semanas.)

Diferenciar entre variaciones normales y episodios clínicos: no todo cambio de ánimo implica un trastorno. (La intensidad, duración y el impacto en la vida diaria son los factores clave.)

Evitar la automedicación. (El tratamiento del trastorno bipolar requiere supervisión profesional. La automedicación puede agravar los síntomas o desestabilizar el cuadro.)

Sostener la adherencia al tratamiento. (Mantener la medicación y las intervenciones indicadas, incluso en períodos de estabilidad, es fundamental para prevenir recaídas.)

Establecer rutinas estables: Regular horarios de sueño, alimentación y actividades. (Contribuye a la estabilidad del estado de ánimo.)

Identificar los factores desencadenantesa como el estrés. (Reconocer situaciones de estrés, cambios bruscos en la rutina o privación de sueño que puedan favorecer la aparición de episodios.)

Promover el acompañamiento del entorno: apoyo familiar y social. (Cumple un rol clave en la evolución y el sostenimiento del tratamiento.)

El rol del diagnóstico temprano

Uno de los aspectos más relevantes en el abordaje del trastorno bipolar es el diagnóstico oportuno.

Diversos estudios muestran que existe una demora significativa entre la aparición de los primeros síntomas y el inicio del tratamiento adecuado, lo que puede impactar negativamente en la evolución del cuadro.

“Cuanto antes se identifica el trastorno, mejores son las posibilidades de estabilizar los síntomas y prevenir complicaciones a largo plazo”, explica el especialista.

Vivir con trastorno bipolar: tratamiento y calidad de vida

Si bien se trata de una condición crónica, con el tratamiento adecuado muchas personas logran llevar una vida plena y funcional.

El abordaje actual se basa en un enfoque integral, adaptado a cada caso, que combina distintas estrategias terapéuticas.

En este sentido, el doctor Cetkovich concluye: “El objetivo no es solo reducir los síntomas, sino mejorar la calidad de vida y el funcionamiento de la persona en su entorno.


domingo, 12 de abril de 2026

La escritura como terapia silenciosa: por qué poner pensamientos en palabras ayuda a comprenderse mejor

 CHRISTIAN JIMÉNEZ       |      lavanguardia.com      |      26/03/2026

Pequeños hábitos de escritura diarios que ayudan a clarificar la mente, comprender lo que se siente y fortalecer la capacidad de enfrentar dificultades

El acto de escribir es un gesto simple, al alcance de cualquiera, pero con un efecto sorprendente. Permite detenerse en el momento, mirar lo que ocurre por dentro y por fuera, y darle sentido a la propia experiencia. 

“Cuando necesites poner orden, aclarar, comprender, simplemente escribe”, recomienda Mireia Cabero, profesora de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación de la UOC. “Como la escritura requiere de un ordenamiento y de una formulación que es muy diferente a los del pensamiento, aumenta tu conciencia interior y, por tanto, estás más capacitado para poner solución”, reflexionaba en una conversación con La Vanguardia

Escribir a mano puede convertirse en un acto de resiliencia cuando se hace con propósito: “Permite nombrar tu dolor y crear distancia con respecto a él. Es una acción capaz de cambiar tu estado mental de agobio y desesperación a una claridad arraigada”, afirma Emily Rónay Johnston, profesora asistente de docencia en estudios de escritura de la Universidad de California, Merced, a través de un artículo publicado en The Conversation.

Lo que empieza como un acto ordinario puede convertirse en una herramienta poderosa de autoconocimiento y reflexión. Cada línea construida acaba siendo un puente entre lo que se piensa y lo que se vive, un recordatorio de que incluso los gestos más cotidianos pueden tener un efecto profundo.

Gracias a su puesto de trabajo, Johnston puede investigar cómo las personas utilizan la escritura como un modo de navegar el trauma. “He sido testigo de cómo miles de estudiantes recurren a la palabra escrita para procesar emociones y encontrar un sentido de pertenencia”, afirma. 

Los conocimientos de la psicología y neurociencia pueden ayudar a explicar cómo la escritura es capaz de fomentar la resiliencia. En 1980, el psicólogo James Pennebaker desarrolló la técnica terapéutica de la escritura expresiva para ayudar a los pacientes a procesar el trauma y los desafíos psicológicos. Gracias a ello, los pacientes eran capaces de crear distancia mental respecto a la experiencia y aliviar lo que sentían.

Durante la práctica de la escritura expresiva, el profesor de Psicología de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) Adrián Montesano, sumándose al testimonio de Cabero, resalta que la persona debe ser capaz “de volcar emociones y pensamientos profundos”, a diferencia de cuando se realiza una escritura más anodina y superficial. En este sentido, sostiene que el ser humano tiene “un impulso narrativo”, es decir, es un contador de historias.

“Traducir emociones y pensamientos en palabras sobre el papel implica activar áreas del cerebro asociadas con la memoria y la toma de decisiones” – Adrián Montesano / Profesor de Psicología de la Universitat Oberta de Catalunya

 

La acción a través de la escritura

Estudios en neuroimagen han demostrado que poner los sentimientos en palabras ayuda a regular las emociones. En la era digital también funciona valerse de emojis para lograr beneficios, como activar la corteza prefrontal, una parte del cerebro que apoya el establecimiento de objetivos y la resolución de problemas. Tareas de escritura cotidianas como hacer una lista también estimulan partes del cerebro implicadas en el razonamiento y la toma de decisiones, ayudando a recuperar el enfoque. Algunos estudiantes utilizan la escritura como herramienta para asimilar conocimientos. Poner las ideas por escrito ayuda a consolidar la memoria: es el proceso mediante el cual el cerebro transforma los recuerdos recientes en aprendizajes duraderos.

Con el fin de favorecer la resiliencia de las personas a través de la escritura, Johnston termina ofreciendo una serie de consejos fáciles de seguir, pero con un impacto considerable. Entre ellos se encuentra escribir en un diario para aliviar las rumiaciones, hacer una pequeña lista antes de reaccionar airadamente o escribir para pedir opinión y tener en cuenta perspectivas alternativas. Escribir permite dar forma a la propia experiencia, detenerse un momento y mirar con claridad lo que sucede por dentro. No se trata solo de registrar hechos, sino de entrenar la mente para adaptarse, reorganizarse y crecer.

jueves, 9 de abril de 2026

Dr. Richard Restak, neurólogo y neuropsiquiatra, sobre el deterioro cognitivo: “Recomiendo a mis pacientes que pasados los 65 años se abstengan total y permanentemente de beber alcohol”

 ÁLVARO PIQUERAS      |      menshealth.com      |      12/03/2026

El neurocientífico asegura que es recomendable cuidar los hábitos del estilo de vida para reforzar la función cerebral conforme envejecemos.

A todos nos pasa. Entramos en una estancia, pero no recordamos para qué hemos ido. O nos olvidamos del nombre de un viejo conocido cuando nos encontramos de nuevo con él. O no nos acordamos de datos e información a priori perfectamente interiorizada, como un número de teléfono, una dirección o la edad de un familiar. O de dónde hemos aparcado el coche cuando salimos de un centro comercial o de una tienda. Es normal, tranquilo.

Es probable que en determinadas situaciones simplemente no estemos lo suficientemente concentrados o que estemos preocupados por otras cosas y no prestemos la atención suficiente. La mayoría de nosotros tenemos lapsos de memoria, pero a partir de determinadas edades pueden ser señales de un incipiente deterioro cognitivo.

La mayoría de estas muestras de pérdida de memoria son pecados de falta de atención. Si estás en una fiesta y no estás prestando atención a alguien porque sigues pensando en algún asunto relacionado con el trabajo, de repente te das cuenta de que no recuerdas su nombre. Lo primero es guardar la información en la memoria, es decir, consolidarla, y luego ser capaz de recuperarla. Pero si nunca la has consolidado, no existe”, aseguraba el doctor Richard Restak, prestigioso neurocientífico y autor de más de 20 libros, en una entrevista concedida al medio The Guardian.

“Pero si olvidas dónde dejaste las llaves del coche y finalmente las encuentras dentro de la nevera, o la abres y está el periódico, eso es el primer síntoma de algo grave: eso va un poco más allá del olvido”, añade el expresidente de la Asociación Estadounidense de Neuropsiquiatría.

Cómo prevenir el deterioro cognitivo

Afortunadamente, no solo se puede mejorar la memoria con la práctica, como por ejemplo leyendo con regularidad, sino que cada vez parece más probable que algunos casos de Alzheimer y deterioro cognitivo se puedan prevenir apoyándose en un estilo de vida saludable. Y no solo potenciando aspectos como mantenerse activo, descansar adecuadamente, cuidar la vista y la audición o adherirse a una dieta saludable, sino también evitando ciertas sustancias.

“El alcohol es una neurotoxina muy, muy débil, no es bueno para las células nerviosas. Recomiendo encarecidamente a todos mis pacientes que, pasados los 65 años, se abstengan total y permanentemente de beber alcohol”, zanja el neurocientífico.

Nadie puede garantizar que alguien no vaya a padecer demencia. Yo lo comparo con conducir un coche: no se puede garantizar que no se vaya a tener un accidente, pero si se lleva el cinturón de seguridad, se controla la velocidad y se mantiene el coche en buen estado, se pueden reducir las posibilidades”, concluye el doctor Restak.

¿Qué dos hábitos combinados mejoran realmente la salud mental? Un estudio revela la fórmula

 SILVIA PARDO      |      infobae.com      |      04/02/2026

Los resultados muestran que no todas las actividades aportan el mismo beneficio, sino que la suma de determinadas prácticas es clave para potenciar el bienestar emocional

Se ha demostrado que el contacto con espacios verdes, como parques, jardines, plazas o bosques se vincula a mejoras concretas en la salud mental de personas que viven en ciudades. Incluso breves encuentros con la naturaleza, de menos de 15 minutos, ya producen efectos positivos en el bienestar psicológico. El bosque urbano se destaca por su efecto sobre la ansiedad y la depresión, mientras que otros entornos naturales aumentan la energía y la atención.

Un nuevo estudio confirma que frecuentar entornos naturales a lo largo del día, y hacerlo de forma activa, se asocia con mejoras sustanciales en la salud mental de los jóvenes. Así lo indica una investigación de la Université de Montréal (UdeM), encabezada por el posdoctorando Corentin Montiel bajo la supervisión de la profesora Isabelle Doré, de la Facultad de Kinesiología y Ciencias de la Actividad Física y de la Facultad de Salud Pública de la UdeM. El estudio adquiere particular relevancia frente al deterioro en el bienestar psicológico registrado en los jóvenes canadienses en la última década.

En el periodo comprendido entre 2011 y 2018, los índices de trastornos del ánimo y ansiedad aumentaron entre los jóvenes de 19 a 24 años. Este descenso en el bienestar se intensificó tras la irrupción de la pandemia: el porcentaje de personas de 15 a 29 años “muy satisfechas” con su vida disminuyó del 72% en 2018 al 26% en junio de 2020.

Ejercicios y espacios verdes, los resultados de la investigación

El trabajo, publicado en el Journal of Physical Activity and Health, se aparta de enfoques tradicionales que solo miden variables como la densidad de vegetación del barrio o la distancia al parque más cercano. En esta ocasión, los investigadores preguntaron directamente a 357 participantes del estudio MATCH, con una edad promedio de 21,9 años, por su percepción de la naturaleza tanto en su vida diaria como durante la actividad física y la calificaran, en una escala de 1 a 5.

Según expuso Isabelle Doré, la intención era indagar en el grado de consciencia de los jóvenes respecto a los elementos naturales de su entorno, especialmente cuando hacen ejercicio: “Queríamos saber si las personas son conscientes de la presencia de árboles y áreas verdes en su entorno”. “Por eso, nos centramos en las percepciones de los participantes sobre su entorno en la vida diaria en general y al hacer ejercicio en particular”.

Un hallazgo clave es que la exposición ocasional o limitada a la naturaleza en un solo contexto resulta insuficiente para lograr beneficios detectables en la salud mental. Solo quienes reportaron alta percepción de la naturaleza en ambos ámbitos —en la rutina diaria y al practicar ejercicio— evidenciaron ventajas significativas.

El 35 % de los participantes reportó poca exposición a la naturaleza en ambos entornos, mientras que el 25 % reportó una alta exposición en ambos. El segundo grupo obtuvo 7,4 puntos más en la escala de salud mental que el primero.

Otros participantes con exposición alta en solo uno de los contextos parecían beneficiarse al principio, pero ese efecto desapareció cuando los investigadores ajustaron los resultados conforme al estado de salud mental previo de cada persona. Así, solo quienes percibieron naturaleza intensamente en ambos ambientes mantuvieron una diferencia estadística positiva: 3,6 puntos por encima del resto.

Los resultados sugieren según Doré: “Parece que la percepción de la naturaleza debe combinarse en distintos escenarios para que tenga un impacto en la salud mental”.

La relación entre los entornos verdes y la actividad física se muestra bidireccional, según recoge el informe. Los espacios naturales no solo invitan a moverse más, sino que la propia actividad incrementa la tendencia a buscar y apreciar los entornos naturales.

En particular, realizar ejercicio en entornos que se perciben como naturales aporta un beneficio añadido: los espacios verdes tienden a orientar la atención de los jóvenes hacia estímulos externos —como el canto de los pájaros o el susurro de las hojas— en vez de hacia las sensaciones corporales, como el cansancio, lo que podría explicar parte de los efectos positivos observados.

Doré plantea que estos resultados pueden servir de base para nuevas políticas de salud pública centradas en la promoción de la actividad física y el bienestar mental entre jóvenes adultos. Actualmente, su equipo desarrolla el proyecto SeeNAT, que durante cuatro años analizará 36 tipos de actividad física —desde partidos de fútbol informales en parques urbanos hasta caminatas en zonas remotas— para identificar cuáles favorecen más el bienestar juvenil.

El proyecto SeeNAT combinará también datos geoespaciales con las percepciones subjetivas de los participantes, buscando detectar las discrepancias entre cómo experimentan su entorno y la realidad objetiva del mismo.

martes, 7 de abril de 2026

Cómo trabajar la autoestima y quererte más si eres mujer: consejos de las psicólogas

TERESA RÓDENAS - LARA FERREIRO      |     clara.es     |     06/03/2026

 

Mejorar la autoestima no es repetir frases positivas. La psicóloga nos explica cómo conseguirlo

Para la psicóloga y entrenadora Marimi García, la autoestima no es algo que depende únicamente de lo que ocurre a nuestro alrededor. "La autoestima no depende solo de lo que vivimos, sino del significado que le damos a lo que vivimos", explica la experta a la revista CLARA. En ello coincide la psicóloga Lara Ferreriro, autora del libro "¡Ni un capullo más! El método definitivo para quererte y encontrar a tu pareja perfecta", quien nos recuerda que "muchas mujeres con baja autoestima pueden ser exitosas, resolutivas e incluso admiradas por su entorno, pero internamente conviven con una narrativa de insuficiencia que condiciona sus decisiones, relaciones y bienestar emocional". 

"Tú mismo, así como cualquier otra persona en el universo, mereces tu amor y afecto". Es una frase que se atribuye a Buda y que recuerda la importancia del autocuidado y la aceptación de uno mismo, conceptos directamente relacionados con el de la autoestima. Y es que el líder espiritual y fundador del budismo sabía que cultivar el amor propio no es un acto de egoísmo, sino una necesidad que tenemos como seres humanos para mantener nuestro bienestar emocional y mental. Por eso, en este artículo nos hemos preguntado cómo mejorar la autoestima en las mujeres.

Porque aunque entendamos el concepto de autocuidado, no siempre somos capaces de ponerlo en práctica y, por distintas razones, acabamos descuidándonos a nosotros mismos. Y es que cuando permitimos que la autoestima se debilite, nuestra experiencia de vida y bienestar emocional se ven profundamente afectados.

Señales de que una mujer Necesita quererse más

Identificar la baja autoestima es el primer paso para transformarla. Y es que, según Ferreriro, "la baja autoestima en la mujer no siempre es evidente", porque "no se trata simplemente de 'no quererse' o de mostrarse insegura en público. Por su parte, Marimi García destaca que una señal frecuente es la "necesidad constante de aprobación externa" y un "miedo excesivo a equivocarse o a ser juzgada". Además, asegura que muchas mujeres experimentan una "sensación de 'no ser suficiente', incluso cuando objetivamente lo están haciendo bien". 

 

En este sentido, Lara Ferreiro habla de heteroestima, una circunstancia donde la mujer necesita la opinión de los demás para tomar decisiones o sentirse valiosa. "Sin esa confirmación externa, aparecen dudas intensas, inseguridad y miedo a no estar 'a la altura'. Puede recibir elogios, pero le cuesta integrarlos o los atribuye a la suerte, lo que refuerza el síndrome del impostor", explica. 

 

La autocrítica constante

"Una de las señales más claras es la autocrítica severa", según Ferreiro, que explica que, en estos casos, "existe un diálogo interno punitivo, cargado de pensamientos automáticos negativos como 'no soy capaz' o 'todo lo hago mal'". A esto suele sumarse el "perfeccionismo inalcanzable", un sentimiento "que no nace del deseo sano de mejorar, sino del miedo a no ser suficiente", dice la psicóloga. Es por eso, que este tipo de personas "no celebran logros porque los minimizan, pero amplifican cualquier error". Todo ello, sin olvidar que "la presión social sobre la mujer es asfixiante", según Ferreiro.

 

García coincide en destacar ese "diálogo interno muy crítico y duro" y habla de otras señales indicativas como la "comparación continua con otras mujeres", así como la "dificultad para poner límites". Este último, un problema que lleva a muchas mujeres con baja autoestima a desarrollar "patrones de complacencia excesiva", según Ferreiro. "Les cuesta decir 'no', priorizan las necesidades ajenas y, en casos más graves, pueden llegar a tolerar malos tratos o relaciones tóxicas por miedo al rechazo o al abandono", asegura la experta.

 

El apego ansioso

Ferreiro también alude al apego ansioso como síntoma claro de baja autoestima. Este supone una "hipervigilancia ante señales ambiguas de rechazo, rumiación constante sobre conversaciones o silencios y búsqueda repetida de tranquilización", así como "el miedo constante a cometer errores o a no cumplir expectativas".

 

¿Por qué sucede la baja autoestima?

 

"La autoestima no aparece de la nada; se construye o se debilita a lo largo del tiempo", recuerda la psicóloga, que señala que, entre las causas más habituales, se encuentran "experiencias en la infancia" como la falta de validación emocional o las críticas constantes. Ferreiro también alude a "contextos donde la validación fue inconsistente y el afecto, condicionado al rendimiento o existió crítica frecuente" como causa habitual. "También influyen experiencias de humillación o bullying", añade.

Asimismo, indica que pueden influir las "relaciones de pareja o familiares donde ha habido desvalorización", así como el haber crecido priorizando siempre las necesidades de los demás. Ferreiro coincide en que "en el ámbito de pareja, las relaciones invalidantes o con manipulación psicológica erosionan progresivamente la autoestima". 

 

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La validación digital

 

Los factores externos también juegan un papel determinante para la experta. Y es que, hoy en día, las mujeres se enfrentan a "estándares sociales y presión estética", además de la "comparación permanente en redes sociales". Ferreiro señala que los estudios recientes indican que "las mujeres jóvenes tienen hasta un 30% más de probabilidad que los hombres de vincular su estado emocional a la validación digital".

Además, García señala que los "fracasos mal gestionados" o las "experiencias de rechazo" pueden socavar la confianza propia si no se procesan adecuadamente.

 

4 palabras para potenciar la autoestima

Para construir una base sólida, Marimi García propone cuatro pilares esenciales que permiten que la valoración propia deje de depender de la opinión externa:

  • Autoconocimiento: implica, según la psicóloga, "saber quién soy, qué necesito y qué quiero".
  • Autoaceptación: consiste en "reconocer mis luces y mis sombras sin machacarme". 
  • Autocuidado: se corresponde con el compromiso de "cuidar mi cuerpo, mis emociones y mis límites".
  • Coherencia: significa la importancia de "vivir alineada con mis valores".

 

¿Cómo te tratas a ti misma? Es lo que marca la diferencia

Para la psicóloga Marimi García, la diferencia clave radica en cómo se trata la persona a sí misma. Así, señala que una mujer con autoestima sana "se equivoca y aprende de sus errores", además de que "acepta críticas sin derrumbarse" y las usa para crecer. Esta persona "sabe decir 'no' sin sentirse mal" y no basa su valor únicamente en logros o en el físico.

 

Por el contrario, quien tiene baja autoestima "vive pendiente de la validación externa" e "interpreta los errores como fracasos personales", según la experta. Además, explica que es una situación en la que una suele autoexigirse de forma desproporcionada y "tolera situaciones que no le hacen bien por miedo a perder". Todo ello, sumado a que, mientras que la autoestima sana permite sentirse cómodo en soledad, la baja autoestima genera conflictos internos alimentados por una voz interior negativa.

 

Las expertas explican cómo empezar a trabajar la autoestima si eres mujer

"Mejorar la autoestima no es repetir frases positivas sin más; es un proceso de coherencia interna. Es un trabajo diario que implica "hacer"", recalca García, que sugiere "trabajar el diálogo interno: hablarse con respeto" y aprender a poner límites sin culpa. Además, recuerda que la autoestima mejora cuando "dejamos de intentar demostrar y empezamos a aceptarnos tal y como somos".

 

Lara Ferreiro propone, por su parte, "un proceso de reconstrucción interna, no un ejercicio motivacional puntual".

  1. Reestructuración cognitiva. La baja autoestima se sostiene sobre creencias como "no soy suficiente", "no merezco que me quieran" o "si fallo, me rechazarán". Estas creencias suelen operar de manera automática e inconsciente. Identificar las distorsiones cognitivas que las alimentan –catastrofismo, sobregeneralización, pensamiento dicotómico o descalificación de lo positivo– permite empezar a cuestionarlas. "No se trata de sustituir un pensamiento negativo por uno artificialmente positivo, sino de construir interpretaciones más realistas y equilibradas", señala la psicóloga.
  2. Diálogo interno. Muchas mujeres con baja autoestima mantienen una voz autocrítica severa que funciona como un juez interno permanente. La evidencia científica muestra que tratarse con la misma comprensión que ofreceríamos a otra persona se asocia con menores niveles de ansiedad y mayor estabilidad emocional. "No es indulgencia ni victimismo; es regulación emocional saludable. Sustituir la autocrítica destructiva por una autoevaluación firme, pero amable, fortalece la identidad", explica Ferreiro.
  3. Trabajo conductual. La autoestima no mejora solo pensando diferente, sino actuando diferente. Aprender a establecer límites progresivos es una intervención clave. "Cada vez que una mujer dice 'no' cuando quiere decirlo, está enviando a su cerebro una señal de coherencia interna. Esa coherencia refuerza el autoconcepto", dice Ferreiro.
  4. Enfrentarse al miedo al fracaso. "Muchas personas con baja autoestima evitan retos para no confirmar su creencia de incompetencia. Sin embargo, la evitación refuerza el miedo", dice la experta, que asegura que asumir riesgos moderados y acumular experiencias de competencia real permite generar evidencia correctiva.
  5. Revisar el patrón de apego. Si la inseguridad se activa especialmente en relaciones afectivas, es necesario comprender qué heridas tempranas se están reactivando. "Diferenciar entre miedo aprendido y amenaza real permite desactivar reacciones desproporcionadas. La autoestima se fortalece cuando la seguridad empieza a construirse internamente y no depende exclusivamente de la validación externa", explica la psicóloga.
  6. Integración de la historia personal. La baja autoestima suele estar anclada en experiencias pasadas de crítica, rechazo o humillación. Procesar esas vivencias, resignificarlas y comprender que fueron contextos –no definiciones permanentes de identidad– ayuda a reformular las creencias nucleares. 

 

cuidar el cuerpo es muy importante

 

Finalmente, Marimi García apunta hacia el cuidado del cuerpo como algo esencial. Así, explica que "cuando una mujer empieza a cuidarse desde el amor y no desde la culpa, su autoestima cambia". En este sentido, recuerda que el ejercicio mejora la percepción corporal y el descanso regula las emociones.

 

Ante todo, debemos tener claro que, en la actualidad, la autoestima es uno de los pilares esenciales para la estabilidad emocional. Y, como bien afirma la psicóloga, el objetivo final es claro: "Tenemos que querernos más y mejor".