lunes, 20 de abril de 2026

6 hábitos cotidianos que agotan la mente y cómo modificarlos, según la ciencia

 MARTINA CORTÉS MOSCHETTI     |     infobae.com     |    09/03/2026


Especialistas en neurociencia y psicología detallan cuáles son las acciones habituales que restan energía al cerebro, al tiempo que ofrecen recomendaciones efectivas para preservar la vitalidad intelectual

Sentir agotamiento mental persistente, incluso en días sin grandes exigencias, es una experiencia cada vez más común. Según Healthdiversos hábitos cotidianos están disminuyendo la energía mental más de lo que la mayoría sospecha, afectando el bienestar y la productividad.

Especialistas como la Dra. Sanam Hafeez, neuropsicóloga y directora de Comprehend the Mind, y la Dra. Madison White, psicóloga clínica y fundadora de MSW Psychological Associates, advierten que comportamientos extendidos como la multitarea, la postergación, el desorden, la rumiación mental y la sobrecarga de decisiones contribuyen a una fatiga mental que no desaparece solo con descanso.

Estas advertencias encuentran respaldo en investigaciones científicas y publicaciones especializadas, como Psychology Today, donde se describen los mecanismos cerebrales que explican el desgaste causado por la administración de múltiples tareas y la toma constante de decisiones.

¿Por qué el cansancio mental puede persistir incluso en jornadas tranquilas?

La Dra. Sanam Hafeez explicó a Health que la fatiga mental asociada a los hábitos cotidianos suele prolongarse, mientras que el estrés puntual cede tras un periodo de descanso.

La especialista advirtió que, aun en ausencia de grandes presiones, el cansancio mental continúa si no se modifican los comportamientos diarios. Reconocer estos patrones es, para Hafeez, el primer paso para introducir alternativas saludables.

1.Cambiar de tarea de forma constante

Alternar entre actividades de manera continua obliga al cerebro a realizar un esfuerzo adicional, lo que dificulta el enfoque y aumenta la probabilidad de cometer errores. Hafeez afirmó que la multitarea, lejos de ahorrar tiempo, fomenta descuidos y eleva el estrés.

Como alternativa, la experta recomendó priorizar tareas de manera secuencial y realizar pausas periódicas. “Al desacelerar y ser más conscientes, el estrés disminuye y la sensación de control crece”, sostuvo la neuropsicóloga.

2. Retrasar responsabilidades

Posponer tareas mantiene la mente en estado de alerta y genera ansiedad, según Hafeez. “Entre más se retrasa una tarea, mayor parece su tamaño y crecen la preocupación y la dificultad para enfocarse en otros asuntos”, detalló la especialista.

Ensayos clínicos citados por Psychology Today han demostrado que la postergación incrementa la fatiga mental y dificulta la gestión emocional. Para contrarrestarla, Hafeez recomienda dividir obligaciones en pasos pequeños, establecer horarios fijos y utilizar recordatorios, sin exigir resultados perfectos desde el inicio.

3.Buscar aprobación externa

El hábito de complacer siempre a otros puede erosionar la autoestima y generar resentimientos, según Hafeez. Este comportamiento termina por vincular el propio valor a la opinión ajena y posterga las necesidades personales.

La experta sugiere establecer límites graduales y reflexionar sobre las motivaciones detrás de la ayuda, para asegurarse de que las acciones respondan a un deseo genuino y no al temor al rechazo.

4. El desorden cotidiano

La Dra. Madison White indicó que el desorden doméstico o laboral puede empezar de forma mínima, pero tiende a acumularse hasta convertirse en una fuente importante de ansiedad. Evitar el orden alimenta la vergüenza y perpetúa el problema. White propone comenzar con pequeños cambios y asociar el avance en el orden con recompensas inmediatas, como un descanso o un episodio de una serie.

5. Pensamientos repetitivos

La rumiación, definida como el ciclo de pensamientos negativos repetitivos, representa un obstáculo para el bienestar. White explicó que muchas personas creen que repasar un problema una y otra vez les permitirá resolverlo, aunque solo añade ansiedad.

Detectar señales como repasar una situación repetidamente o imaginar el peor desenlace permite intervenir con mayor eficacia. La psicóloga aconseja identificar estos pensamientos o decirlos en voz alta para tomar distancia. “No se trata de impedir la rumiación, sino de distinguir entre hechos y pensamientos”, aclaró.

6. Decidir sobre lo trivial

Elegir cuestiones cotidianas, como la ropa o el menú, puede resultar más extenuante de lo esperado. White explicó que dedicar mucho tiempo a resolver aspectos triviales aumenta el cansancio y puede desencadenar indecisión o perfeccionismo.

Para reducir este desgaste, la psicóloga recomienda delegar tareas cuando sea posible y fijar plazos breves para tomar decisiones, priorizando el avance sobre la búsqueda de la opción ideal.

Lo que dice la ciencia

Investigaciones recientes sobre la “fricción neural” y el “attention residue”, desarrolladas en universidades como Cambridge y Stanford, describen cómo el cerebro se ve afectado por el cambio constante de contexto y el exceso de decisiones, aumentando la fatiga cognitiva.

Publicaciones como Psychology Today y estudios publicados en Journal of Health Psychology señalan que simplificar rutinas, limitar la multitarea y reducir la cantidad de decisiones diarias contribuyen a preservar la energía mental.

La Dra. White sugiere llevar un registro de hábitos y emociones durante varios días para identificar qué actividades revitalizan y cuáles agotan. Para comportamientos especialmente perjudiciales, propone suspenderlos durante dos semanas y observar los cambios, reforzando la autoevaluación periódica. De esta manera, la observación consciente y el ajuste de rutinas permiten notar mejoras en la energía mental en pocos días, lo que facilita la adopción de prácticas más saludables.

viernes, 17 de abril de 2026

El TDAH en adultos empeora la capacidad de regular el tiempo, la motivación y las emociones, según psiquiatra

 Newsroom Infobae     |     infobae.com      |     06/04/2026

 

El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) puede generar, más allá de la falta de atención, dificultad "global" para regular el tiempo, la motivación, las emociones y la conducta en los adultos, según el jefe del nuevo Servicio de Psiquiatría de Olympia Quirónsalud, Pedro García-Parajuá.

 

Entre un 15 por ciento y un 25 por ciento de los niños diagnosticados con TDAH mantienen el cuadro completo en la adultez, mientras que hasta un 60 por ciento continúa presentando "síntomas residuales" que afectan significativamente a su vida diaria. Entre ellos, se encuentran la procrastinación constante, la dificultad para iniciar tareas o la sensación persistente de no haber alcanzado el "propio potencial".

 

"Muchos pacientes describen una vida marcada por altibajos: momentos de gran productividad seguidos de bloqueos importantes. Esto no responde a falta de capacidad, sino a problemas en la autorregulación", ha explicado el especialista.

 

También son síntomas frecuentes la baja tolerancia a la frustración, las reacciones emocionales intensas y una inquietud interna constante, además de "una hiperactividad física visible".

 

Según García-Parajuá, el TDAH en adultos se suele manifestar en tres grandes áreas: desorganización, impulsividad e inquietud interna. Estas dificultades se pueden traducir en olvidos frecuentes, problemas para planificar o una sensación de "caos mental".

 

Además, es más probable que estas personas tomen decisiones precipitadas tanto en el trabajo como en la vida personal por las "dificultades en la inhibición conductual y en la gestión del tiempo y las emociones". Esta situación puede derivar en conflictos de pareja, inestabilidad laboral, estrés crónico o sensación de incomprensión.

 

TDAH Y LA RELACIÓN CON LA ANSIEDAD

Asimismo, el psiquiatra ha expuesto que, en muchas ocasiones, la ansiedad se genera como consecuencia de años de desorganización y sobreesfuerzo a raíz de un TDAH no diagnosticado. "En muchos casos, la ansiedad no es el problema principal, sino la reacción a vivir constantemente con la sensación de ir por detrás de las obligaciones", ha afirmado.

En este sentido, identificar "correctamente" el origen del trastorno permite "un abordaje más eficaz", ya que también se puede reducir la ansiedad asociada. En las personas adultas con TDAH es más frecuente encontrar baja autoestima, sentimientos de incompetencia y dificultades en relaciones personales, además de existir una mayor prevalencia de trastornos de ansiedad, depresión o conductas adictivas. Por ello, diferenciar el TDAH de otros trastornos como la ansiedad o la depresión es "clave".

El trastorno por déficit de atención e hiperactividad tiene un inicio temprano y un curso "persistente" a lo largo de la vida. El tratamiento suele combinar medicación (que mejora la atención y la autorregulación) con la psicoterapia, especialmente terapia cognitivo-conductual (que enseña en cómo manejar el día a día).

"Nunca es tarde para comprender qué está pasando. Para muchos pacientes, el diagnóstico supone un alivio: deja de ser una cuestión de esfuerzo y pasa a entenderse como una condición con base neurobiológica", ha concluido Pedro García-Parajuá.

jueves, 16 de abril de 2026

Juan Lucas Martín, psicólogo: “Muchas personas creen que vivir cansados y tensos es simplemente parte de la vida adulta”

 MARTA RODRIGUEZ PELETEIRO      |     as.com     |     18/03/2026

El especialista advierte de que el estrés constante se ha normalizado y explica por qué cada vez más personas sienten que viven en alerta permanente.

 

El cansancio constante, la dificultad para desconectar o la sensación de estar siempre acelerado se han convertido en experiencias habituales para muchas personas. En un contexto marcado por la incertidumbre, la presión laboral y la autoexigencia, el estrés parece haberse integrado en la vida cotidiana hasta el punto de que muchos lo consideran inevitable.

“Muchas personas creen que vivir cansados, tensos o acelerados es simplemente parte de la vida adulta”, afirma para AS el psicólogo clínico Juan Lucas Martín. Según explica, esta percepción se ha ido consolidando con el tiempo, especialmente en sociedades donde la productividad y la exigencia personal ocupan un lugar central. El problema, advierte, es que esa normalización puede hacer que se ignoren señales importantes del organismo durante demasiado tiempo.

El estrés en un estado permanente

El cuerpo humano está preparado para responder al estrés de forma puntual, pero no para mantenerse en ese estado de manera continua. Cuando la presión se prolonga durante meses o años, el sistema nervioso puede adaptarse a vivir en un nivel constante de alerta. “Cuando el estrés se vuelve constante, el organismo aprende a vivir en ese estado”, explica Martín. “El sistema nervioso se acostumbra a estar en alerta y se pierde la sensación de seguridad interna. Entonces todo parece una amenaza”. Esta situación puede generar una sensación permanente de inquietud que muchas personas describen como vivir en “modo supervivencia”.

Dinámicas psicológicas

En su experiencia clínica, el psicólogo observa que existen ciertos patrones que aparecen con frecuencia en las personas que viven bajo altos niveles de estrés. Estos mecanismos suelen desarrollarse de forma gradual y muchas veces pasan desapercibidos hasta que el agotamiento ya es evidente. “Hay tres dinámicas que aparecen constantemente”, explica. “La primera es la autoexigencia excesiva: personas que sienten que nunca es suficiente lo que hacen. La segunda es la hiperresponsabilidad emocional, personas que cargan con los problemas de todos. Y la tercera es la sensación permanente de incertidumbre”.

Cuando estas dinámicas se mantienen durante mucho tiempo, el sistema nervioso permanece activado y el organismo tiene cada vez más dificultades para recuperar el equilibrio, apunta el psicólogo, especializado en trauma, ansiedad y transformación emocional, quien llegará a España para presentar “El Sentido: la ciencia de la compasión”, una experiencia para comprender el estrés y aliviar la carga emocional. Los encuentros tendrán lugar en Barcelona el próximo 15 de abril y en Madrid el 21 de abril en Teatros Luchana.

Para el especialista, uno de los grandes retos actuales es aprender a reconocer las señales tempranas del estrés antes de que el cuerpo llegue al límite. El cansancio persistente, la dificultad para dormir o la sensación de tensión constante suelen ser avisos que el organismo envía mucho antes de que aparezcan problemas más serios. “El problema es que cuando normalizamos el estrés crónico dejamos de escuchar al cuerpo”, advierte. “Y muchas veces solo empezamos a prestar atención cuando aparecen síntomas más serios”.

martes, 14 de abril de 2026

Día Mundial del Trastorno Bipolar: siete claves para su detección y abordaje

 INECO      |      infobae.com      |      30/03/2026

En exclusiva para Infobae, expertos de INECO compartieron recomendaciones para comprender la complejidad del diagnóstico y acompañar de forma integral.

*Grupo INECO es una organización dedicada a la prevención, diagnóstico y tratamiento de enfermedades mentales. A través de su Fundación INECO, investiga el cerebro humano.

El trastorno bipolar es una condición de salud mental crónica caracterizada por la alternancia de episodios de depresión y de estados de exaltación del ánimo, conocidos como manía o hipomanía. Se trata de una patología compleja que impacta no solo en el estado emocional, sino también en la conducta, el pensamiento y el funcionamiento cotidiano.

En el marco del Día Internacional del Trastorno Bipolar, el doctor Marcelo Cetkovich Bakmas, director médico y jefe del Departamento de Psiquiatría de INECO, destaca la importancia de comprender esta condición desde una mirada integral.

“El trastorno bipolar requiere un diagnóstico preciso y un abordaje sostenido. No se trata solo de estabilizar síntomas, sino de acompañar a la persona en su funcionamiento global”, explica. Según el especialista, uno de los principales desafíos es que muchas veces el diagnóstico se retrasa debido a la variabilidad de los síntomas y a su superposición con otros cuadros clínicos.

Una condición compleja que requiere abordaje integral

El trastorno bipolar forma parte de los llamados trastornos del ánimo y su tratamiento suele requerir un enfoque interdisciplinario que combine intervenciones farmacológicas, psicoterapéuticas y psicoeducativas.

Además, puede afectar funciones cognitivas, la toma de decisiones, la regulación emocional y las relaciones interpersonales.

“El diagnóstico en salud mental no es lineal. Requiere tiempo, seguimiento y trabajo en equipo para poder identificar correctamente el cuadro y definir el tratamiento más adecuado”, señala Cetkovich.

Recomendaciones para detectar y manejar el trastorno bipolar

Reconocer cambios en el estado de ánimo sostenidos en el tiempo. (Identificar períodos de depresión o de exaltación que se apartan del funcionamiento habitual y se mantienen durante días o semanas.)

Diferenciar entre variaciones normales y episodios clínicos: no todo cambio de ánimo implica un trastorno. (La intensidad, duración y el impacto en la vida diaria son los factores clave.)

Evitar la automedicación. (El tratamiento del trastorno bipolar requiere supervisión profesional. La automedicación puede agravar los síntomas o desestabilizar el cuadro.)

Sostener la adherencia al tratamiento. (Mantener la medicación y las intervenciones indicadas, incluso en períodos de estabilidad, es fundamental para prevenir recaídas.)

Establecer rutinas estables: Regular horarios de sueño, alimentación y actividades. (Contribuye a la estabilidad del estado de ánimo.)

Identificar los factores desencadenantesa como el estrés. (Reconocer situaciones de estrés, cambios bruscos en la rutina o privación de sueño que puedan favorecer la aparición de episodios.)

Promover el acompañamiento del entorno: apoyo familiar y social. (Cumple un rol clave en la evolución y el sostenimiento del tratamiento.)

El rol del diagnóstico temprano

Uno de los aspectos más relevantes en el abordaje del trastorno bipolar es el diagnóstico oportuno.

Diversos estudios muestran que existe una demora significativa entre la aparición de los primeros síntomas y el inicio del tratamiento adecuado, lo que puede impactar negativamente en la evolución del cuadro.

“Cuanto antes se identifica el trastorno, mejores son las posibilidades de estabilizar los síntomas y prevenir complicaciones a largo plazo”, explica el especialista.

Vivir con trastorno bipolar: tratamiento y calidad de vida

Si bien se trata de una condición crónica, con el tratamiento adecuado muchas personas logran llevar una vida plena y funcional.

El abordaje actual se basa en un enfoque integral, adaptado a cada caso, que combina distintas estrategias terapéuticas.

En este sentido, el doctor Cetkovich concluye: “El objetivo no es solo reducir los síntomas, sino mejorar la calidad de vida y el funcionamiento de la persona en su entorno.


domingo, 12 de abril de 2026

La escritura como terapia silenciosa: por qué poner pensamientos en palabras ayuda a comprenderse mejor

 CHRISTIAN JIMÉNEZ       |      lavanguardia.com      |      26/03/2026

Pequeños hábitos de escritura diarios que ayudan a clarificar la mente, comprender lo que se siente y fortalecer la capacidad de enfrentar dificultades

El acto de escribir es un gesto simple, al alcance de cualquiera, pero con un efecto sorprendente. Permite detenerse en el momento, mirar lo que ocurre por dentro y por fuera, y darle sentido a la propia experiencia. 

“Cuando necesites poner orden, aclarar, comprender, simplemente escribe”, recomienda Mireia Cabero, profesora de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación de la UOC. “Como la escritura requiere de un ordenamiento y de una formulación que es muy diferente a los del pensamiento, aumenta tu conciencia interior y, por tanto, estás más capacitado para poner solución”, reflexionaba en una conversación con La Vanguardia

Escribir a mano puede convertirse en un acto de resiliencia cuando se hace con propósito: “Permite nombrar tu dolor y crear distancia con respecto a él. Es una acción capaz de cambiar tu estado mental de agobio y desesperación a una claridad arraigada”, afirma Emily Rónay Johnston, profesora asistente de docencia en estudios de escritura de la Universidad de California, Merced, a través de un artículo publicado en The Conversation.

Lo que empieza como un acto ordinario puede convertirse en una herramienta poderosa de autoconocimiento y reflexión. Cada línea construida acaba siendo un puente entre lo que se piensa y lo que se vive, un recordatorio de que incluso los gestos más cotidianos pueden tener un efecto profundo.

Gracias a su puesto de trabajo, Johnston puede investigar cómo las personas utilizan la escritura como un modo de navegar el trauma. “He sido testigo de cómo miles de estudiantes recurren a la palabra escrita para procesar emociones y encontrar un sentido de pertenencia”, afirma. 

Los conocimientos de la psicología y neurociencia pueden ayudar a explicar cómo la escritura es capaz de fomentar la resiliencia. En 1980, el psicólogo James Pennebaker desarrolló la técnica terapéutica de la escritura expresiva para ayudar a los pacientes a procesar el trauma y los desafíos psicológicos. Gracias a ello, los pacientes eran capaces de crear distancia mental respecto a la experiencia y aliviar lo que sentían.

Durante la práctica de la escritura expresiva, el profesor de Psicología de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) Adrián Montesano, sumándose al testimonio de Cabero, resalta que la persona debe ser capaz “de volcar emociones y pensamientos profundos”, a diferencia de cuando se realiza una escritura más anodina y superficial. En este sentido, sostiene que el ser humano tiene “un impulso narrativo”, es decir, es un contador de historias.

“Traducir emociones y pensamientos en palabras sobre el papel implica activar áreas del cerebro asociadas con la memoria y la toma de decisiones” – Adrián Montesano / Profesor de Psicología de la Universitat Oberta de Catalunya

 

La acción a través de la escritura

Estudios en neuroimagen han demostrado que poner los sentimientos en palabras ayuda a regular las emociones. En la era digital también funciona valerse de emojis para lograr beneficios, como activar la corteza prefrontal, una parte del cerebro que apoya el establecimiento de objetivos y la resolución de problemas. Tareas de escritura cotidianas como hacer una lista también estimulan partes del cerebro implicadas en el razonamiento y la toma de decisiones, ayudando a recuperar el enfoque. Algunos estudiantes utilizan la escritura como herramienta para asimilar conocimientos. Poner las ideas por escrito ayuda a consolidar la memoria: es el proceso mediante el cual el cerebro transforma los recuerdos recientes en aprendizajes duraderos.

Con el fin de favorecer la resiliencia de las personas a través de la escritura, Johnston termina ofreciendo una serie de consejos fáciles de seguir, pero con un impacto considerable. Entre ellos se encuentra escribir en un diario para aliviar las rumiaciones, hacer una pequeña lista antes de reaccionar airadamente o escribir para pedir opinión y tener en cuenta perspectivas alternativas. Escribir permite dar forma a la propia experiencia, detenerse un momento y mirar con claridad lo que sucede por dentro. No se trata solo de registrar hechos, sino de entrenar la mente para adaptarse, reorganizarse y crecer.

jueves, 9 de abril de 2026

Dr. Richard Restak, neurólogo y neuropsiquiatra, sobre el deterioro cognitivo: “Recomiendo a mis pacientes que pasados los 65 años se abstengan total y permanentemente de beber alcohol”

 ÁLVARO PIQUERAS      |      menshealth.com      |      12/03/2026

El neurocientífico asegura que es recomendable cuidar los hábitos del estilo de vida para reforzar la función cerebral conforme envejecemos.

A todos nos pasa. Entramos en una estancia, pero no recordamos para qué hemos ido. O nos olvidamos del nombre de un viejo conocido cuando nos encontramos de nuevo con él. O no nos acordamos de datos e información a priori perfectamente interiorizada, como un número de teléfono, una dirección o la edad de un familiar. O de dónde hemos aparcado el coche cuando salimos de un centro comercial o de una tienda. Es normal, tranquilo.

Es probable que en determinadas situaciones simplemente no estemos lo suficientemente concentrados o que estemos preocupados por otras cosas y no prestemos la atención suficiente. La mayoría de nosotros tenemos lapsos de memoria, pero a partir de determinadas edades pueden ser señales de un incipiente deterioro cognitivo.

La mayoría de estas muestras de pérdida de memoria son pecados de falta de atención. Si estás en una fiesta y no estás prestando atención a alguien porque sigues pensando en algún asunto relacionado con el trabajo, de repente te das cuenta de que no recuerdas su nombre. Lo primero es guardar la información en la memoria, es decir, consolidarla, y luego ser capaz de recuperarla. Pero si nunca la has consolidado, no existe”, aseguraba el doctor Richard Restak, prestigioso neurocientífico y autor de más de 20 libros, en una entrevista concedida al medio The Guardian.

“Pero si olvidas dónde dejaste las llaves del coche y finalmente las encuentras dentro de la nevera, o la abres y está el periódico, eso es el primer síntoma de algo grave: eso va un poco más allá del olvido”, añade el expresidente de la Asociación Estadounidense de Neuropsiquiatría.

Cómo prevenir el deterioro cognitivo

Afortunadamente, no solo se puede mejorar la memoria con la práctica, como por ejemplo leyendo con regularidad, sino que cada vez parece más probable que algunos casos de Alzheimer y deterioro cognitivo se puedan prevenir apoyándose en un estilo de vida saludable. Y no solo potenciando aspectos como mantenerse activo, descansar adecuadamente, cuidar la vista y la audición o adherirse a una dieta saludable, sino también evitando ciertas sustancias.

“El alcohol es una neurotoxina muy, muy débil, no es bueno para las células nerviosas. Recomiendo encarecidamente a todos mis pacientes que, pasados los 65 años, se abstengan total y permanentemente de beber alcohol”, zanja el neurocientífico.

Nadie puede garantizar que alguien no vaya a padecer demencia. Yo lo comparo con conducir un coche: no se puede garantizar que no se vaya a tener un accidente, pero si se lleva el cinturón de seguridad, se controla la velocidad y se mantiene el coche en buen estado, se pueden reducir las posibilidades”, concluye el doctor Restak.