M. GONZÁLEZ | 20minutos.es | 25/04/2026
La experta en
psicología habla de cómo muchas personas abandonan sus hábitos cuando están de vacaciones
y de por qué es un gran error.
A todo ser humano le gusta coger vacaciones. Son esos días tan esperados
que llegan tras mucho tiempo trabajando y atendiendo cientos de cosas.
Por eso, cuando por fin es la fecha, ya sea para viajar a otro lugar o
simplemente para descansar en casa, supone un cambio tan fuerte en la
rutina que muchas personas dejan de lado incluso la práctica deportiva.
En un vídeo que ha compartido la conocida psicóloga Patricia Ramírez,
conocida como Patri Psicóloga, se muestra corriendo por Praga en lo
que son para ella unos días de vacaciones. "Querida señora maravillosa,
querido caballero, ¿son ustedes de los que, cuando se van de escapada o de
vacaciones, abandonan sus hábitos de vida saludable y con ello
su autocuidado?", comienza diciendo. Con esta pregunta la experta ya
invita a plantearse si realmente uno hace actividades por gusto o por
obligación.
Nada de abandonar lo que ya se ha empezado
"En vacaciones nos cuidamos también. Si ustedes en vacaciones lo
abandonan todo, significa que durante su rutina lo tienen integrado a presión,
no por placer. A ver si conseguimos que cuidarnos sea un placer. "Y luego,
claro, te cuesta recuperar la vida cuando vuelves. Estás ahí con 'el lunes
empiezo', pero el lunes no empiezas. Porque cuando te vas de
vacaciones, abandonas un hábito. Y ya saben ustedes lo que nos cuesta
recuperarlo...", señala.
Efectivamente, tener un hábito no implica dejarlo de lado en vacaciones
porque, al haber sido implantado, significa que se ha de seguir con él porque
apetece, porque se necesita, independientemente del lugar o la temporada.
"Forma parte del autocuidado de ir haciendo algo, aunque sea pequeñito,
durante los días de descanso. Así no te desconectas", dice Patri
Psicóloga.
El autocuidado es para siempre
"El autocuidado no es para cuando te sobra tiempo, cuando
tienes una rutina o eres súper metódica. Es una filosofía de vida para cuidar
de ti, para vivir con más salud física y salud mental y con un poco más de
serenidad", recalca Patri Psicóloga.
Además, no se trata de mantener una disciplina estricta
ni de seguir una rutina rígida durante las vacaciones, sino de
encontrar un equilibrio. El descanso también forma parte del bienestar, pero
eso no implica abandonar por completo aquello que nos hace sentir bien. Salir a caminar, nadar un rato, dar
un paseo en bicicleta o incluso dedicar unos minutos a
estiramientos puede ser suficiente para mantener ese vínculo con el
autocuidado.
Es mejor crear un hábito
Y en este sentido, las vacaciones pueden convertirse en una oportunidad
perfecta para reconectar con uno mismo desde otro lugar, sin prisas ni
obligaciones. Al cambiar de entorno, muchas personas descubren nuevas
formas de cuidarse que durante el resto del año no se plantean, como
disfrutar del aire libre, moverse de manera más natural o
simplemente escuchar más a su propio cuerpo.
El autocuidado no debe vivirse como una exigencia. Si se percibe como una carga, es más probable que se abandone en cuanto cambian las circunstancias. Por el contrario, cuando se integra desde el disfrute, resulta mucho más fácil mantenerlo incluso en contextos diferentes, como un viaje o unos días de descanso. Las vacaciones no tienen por qué ser un paréntesis en los hábitos saludables, sino una forma distinta de vivirlos. Adaptarlos al momento, al lugar y a las necesidades personales puede ser la clave para que, al regresar a la rutina, no haya que empezar de cero.