miércoles, 18 de marzo de 2026

Día Mundial del Bienestar Mental para Adolescentes: la fecha que impulsa la conciencia global sobre prevención, apoyo y derechos

MANOEL OBANDO     |     infobae.com    |    18/03/2026

La fecha invita a organizaciones, familias y autoridades a trabajar para garantizar entornos seguros, derribar estigmas e integrar el cuidado emocional en las estrategias educativas y sanitarias dirigidas a los jóvenes

Cada 2 de marzo se conmemora el Día Mundial del Bienestar Mental para Adolescentes, una fecha orientada a visibilizar los desafíos emocionales que enfrenta esta población y promover entornos seguros, apoyo familiar y políticas públicas eficaces.

La efeméride surge con el propósito de colocar en la agenda pública la importancia de la salud emocional durante la adolescencia, una etapa atravesada por cambios físicos, psicológicos y sociales que pueden generar vulnerabilidad.

Organizaciones dedicadas a la protección de la infancia y la juventud impulsan esta jornada para fomentar la detección temprana de trastornos como ansiedad o depresión, así como para prevenir situaciones de violencia que dejan huellas persistentes.

Especialistas y entidades educativas coinciden en que el bienestar mental juvenil requiere acompañamiento continuo, información accesible y espacios de escucha activa que permitan a los adolescentes desarrollarse en condiciones de respeto y seguridad.

El Día Mundial del Bienestar Mental para Adolescentes se celebra cada 2 de marzo como una iniciativa de sensibilización enfocada en la población juvenil. La fecha fue establecida para llamar la atención sobre la necesidad de promover la salud emocional en un periodo crucial del desarrollo humano.

Diversas entidades vinculadas a la educación, la psicología y la defensa de los derechos de la infancia respaldan esta jornada. El objetivo central consiste en recordar que la adolescencia implica transformaciones profundas que pueden impactar en la autoestima, la identidad y la manera de relacionarse con el entorno.

La conmemoración también busca romper estigmas asociados a los problemas psicológicos. Profesionales del ámbito clínico subrayan que muchos adolescentes experimentan síntomas que pasan inadvertidos o se minimizan. La falta de información adecuada y la persistencia de prejuicios dificultan el acceso a ayuda especializada.

Otro de los propósitos de la fecha es promover políticas públicas que integren la salud mental en los sistemas educativos y sanitarios. Instituciones especializadas señalan que la intervención temprana reduce el riesgo de complicaciones futuras y mejora la calidad de vida en la adultez.

Factores de riesgo y secuelas de la violencia en la adolescencia

La adolescencia constituye un periodo sensible ante factores de riesgo como el acoso escolar, la violencia intrafamiliar y la presión social. Organizaciones dedicadas a la protección de menores advierten que sufrir agresiones en esta etapa puede dejar consecuencias duraderas.

Especialistas en salud mental explican que experiencias traumáticas durante estos años pueden derivar en trastornos emocionales persistentes. Ansiedad, depresión y dificultades en la regulación de las emociones figuran entre las secuelas más frecuentes cuando no existe acompañamiento adecuado.

Entidades que trabajan en prevención de la violencia señalan que la exposición a entornos hostiles afecta el rendimiento académico, las relaciones interpersonales y la percepción de seguridad personal. La falta de redes de apoyo incrementa la sensación de aislamiento.

La jornada del 2 de marzo enfatiza la necesidad de identificar señales de alerta. Cambios bruscos de comportamiento, retraimiento o irritabilidad constante pueden indicar malestar psicológico. Profesionales recomiendan que familias y docentes mantengan canales de comunicación abiertos y fomenten espacios donde los adolescentes puedan expresar sus inquietudes sin temor a ser juzgados.

Educación, prevención y acompañamiento como ejes centrales

El Día Mundial del Bienestar Mental para Adolescentes promueve acciones concretas en centros educativos y comunidades. Talleres informativos, campañas de sensibilización y actividades participativas forman parte de las estrategias difundidas en esta fecha.

Especialistas en psicología educativa sostienen que la promoción del bienestar emocional debe integrarse en la rutina escolar. Programas de habilidades socioemocionales contribuyen al desarrollo de la empatía, la resiliencia y la capacidad de resolución de conflictos.

La familia desempeña un papel decisivo en este proceso. Profesionales del ámbito clínico destacan la importancia de escuchar activamente y validar las emociones de los jóvenes. Un entorno afectivo estable fortalece la confianza y facilita la búsqueda de ayuda cuando surgen dificultades.

Asimismo, la conmemoración insiste en la necesidad de garantizar acceso a servicios de atención psicológica. La detección temprana de síntomas permite intervenir antes de que los problemas se agraven. Instituciones dedicadas a la salud mental recalcan que el acompañamiento oportuno puede marcar la diferencia en la trayectoria vital de un adolescente.

El 2 de marzo se ha convertido en una oportunidad para articular esfuerzos entre autoridades, comunidades educativas y organizaciones sociales. La difusión de información basada en evidencia científica y la promoción de entornos libres de violencia constituyen pilares fundamentales de esta jornada internacional dedicada al bienestar mental juvenil.

sábado, 14 de marzo de 2026

Sandra Alonso, psicóloga, sobre el bloqueo emocional: “No es cuestión de fuerza de voluntad, es cuestión de entender cómo funciona ese bucle”

 MARCOS MONTALBÁN      |      infobae.com      |     08/01/2026

El bloqueo emocional afecta a la toma de decisiones, las relaciones y el bienestar

El bloqueo emocional no siempre se presenta de forma evidente. A veces no hay una crisis concreta ni un suceso traumático reciente, sino una sensación persistente de estancamiento, cansancio y desconexión. Avanzar cuesta, decidir abruma y las emociones parecen apagadas o desbordadas al mismo tiempo. Para la psicóloga Sandra Alonso, este estado no es una cuestión de debilidad personal, sino de un mecanismo psicológico bien definido que puede romperse con comprensión y acompañamiento profesional.

“Estás atrapada en un bucle y ese bucle tiene nombre: pensamiento, emoción, conducta”, ha explicado en un vídeo publicado en sus redes sociales. Un circuito que se retroalimenta y que, si no se interviene, puede cronificarse. “Imagina que piensas: ‘No valgo para nada’. Eso genera tristeza y culpa. Y esa emoción hace que te aísles, que no te cuides, que no lo intentes. Y, entonces, ese pensamiento se refuerza”, ha añadido.

El bloqueo emocional actúa como una barrera interna que dificulta identificar, expresar o gestionar lo que se siente. Puede manifestarse en forma de apatía, ansiedad, tristeza persistente o dificultades para tomar decisiones. Quien lo padece suele aislarse, evitar conversaciones incómodas o postergar tareas importantes, entrando en un círculo de frustración creciente.

Lejos de ser algo excepcional, este tipo de bloqueo es una respuesta frecuente ante pérdidas, rupturas, estrés acumulado o emociones no resueltas. “No estás rota”, ha subrayado la psicóloga, desmontando uno de los mensajes más dañinos que suelen interiorizar quienes atraviesan este estado. El problema no es la falta de voluntad, sino no comprender qué está ocurriendo internamente.

Reprimir emociones: el origen del problema

Uno de los factores clave detrás del bloqueo emocional es la represión prolongada de las emociones. En una sociedad que prioriza la productividad y el control, sentir demasiado se percibe como un obstáculo. Sin embargo, el cuerpo y la mente no olvidan lo que se intenta enterrar. La tensión muscular, la fatiga constante o la ansiedad son algunas de las señales de alarma. Cuando la mente intenta frenar emociones abrumadoras, se produce un desgaste profundo. “Romper el bucle no es fácil, pero se puede”, ha afirmado Alonso, quien insiste en que el primer paso es tomar conciencia del patrón que se repite.

Pero el bloqueo emocional puede adoptar formas específicas. En el caso de la ansiedad, aparece como una saturación mental que impide pensar con claridad. En el ámbito afectivo, los conflictos no resueltos o las rupturas mal cerradas pueden generar bloqueos que dificultan establecer nuevas relaciones. También el miedo a repetir fracasos pasados o enfrentarse a lo desconocido actúa como detonante. En todos los casos, el denominador común es el mismo: una emoción que no se ha podido procesar y que acaba paralizando la conducta.

Intervenir en el bucle

Para la psicóloga, la clave no está en “forzarse” a estar bien. “Por eso no es cuestión de fuerza de voluntad, es cuestión de entender cómo funciona ese bucle y empezar a intervenir en uno de los puntos”, ha sentenciado. Cambiar un pensamiento, permitir una emoción o modificar una conducta puede ser suficiente para iniciar el desbloqueo.

Por otro lado, el acompañamiento profesional resulta fundamental. “No tienes por qué hacerlo sola”, ha recordado Alonso. Con ayuda psicológica, identificar el origen del bloqueo y aprender a relacionarse de otra forma con las emociones permite recuperar energía, claridad y sentido. Porque el bloqueo emocional no define a quien lo sufre. Es una señal de que algo necesita ser escuchado. Y, con las herramientas adecuadas, también es una oportunidad de cambio.

viernes, 6 de marzo de 2026

Nuevo plan de salud mental: frenar la medicalización del malestar cotidiano

 CELESTE LÓPEZ     |     lavanguardia.com     |    04/04/2025

 El texto apuesta por deprescribir hipnosedantes y antidepresivos y  promover modelos alternativos de hospitalización, como casas especializadas en momentos de crisis

Las comunidades autónomas han dado el visto bueno al Plan de Acción de Salud Mental 2025-2027, que apuesta por garantizar el uso “adecuado” de fármacos que evite la “medicalización del malestar cotidiano” y que potencia otras alternativas disponibles. Entre las medidas, la deprescripción de antidepresivos e hipnosedantes en virtud de la evidencia científica, al comprobarse que muchos de estos fármacos, prescritos para un momento determinado, acompañan al paciente durante largos años o toda su vida.

Frente a la deprescripción, se apuesta por fomentar la prescripción social, ocupacional, cultural, de ejercicio físico y terapéutico como enfoques complementarios en la atención sanitaria y social. La prescripción social busca mejorar la salud y el bienestar al conectar a las personas con actividades como grupos de apoyo, programas de ejercicio, talleres, o voluntariado, entre otros.  Y la prescripción ocupacional se centra en recomendar actividades significativas y adaptadas a las capacidades y necesidades individuales, promoviendo la autonomía, participación social y la mejora de la calidad de vida.

El texto que hoy han amparado las comunidades del PP ( muy similar al que rechazaron en febrero) cuenta con 39 millones de euros para desplegar ocho líneas de actuación, encaminadas a alcanzar un modelo de atención más humanizado, con más profesionales y un uso más adecuado de psicofármacos.

El plan establece el refuerzo de los recursos humanos: más profesionales y mejores condiciones

Además de la citada deprescripción y uso racional de los medicamentos, el plan establece el refuerzo de los recursos humanos. Esto pasa por aumentar el número de profesionales y mejora de sus condiciones, a través de medidas como la planificación de la oferta en la Formación Sanitaria Especializada o la creación de la especialidad de Psicología Clínica de la Infancia y de la Adolescencia.

También propone elaborar un plan integral para prevenir los ingresos y promover modelos alternativos de hospitalización en episodios de crisis de salud mental. En este punto, se apuesta por potenciar la atención domiciliaria, hospitalización parcial, casas de crisis u otras alternativas que garanticen y protejan la autonomía y derechos de las personas con trastorno mental durante las crisis.

Otro de los objetivos es orientar la atención a los derechos humanos de las personas con problemas de salud mental, la humanización  a la hora de tratarles y la lucha contra el estigma, con alternativas a la contención mecánica o reduciendo las intervenciones involuntarias, mejorando el registro y seguimiento de éstas con un registro estatal.

Otro de los objetivos es orientar la atención a los derechos humanos de las personas con problemas de salud mental

Y se defiende que estas personas puedan planificar de forma anticipada las decisiones sobre su atención sanitaria y se desarrollará en un documento dentro de sus historias clínicas.

Otro de los puntos incluidos es el abordaje de problemas de salud mental en contextos y colectivos de mayor vulnerabilidad. El documento cita residentes en regiones rurales o de difícil accesibilidad, personas mayores, migrantes y desplazados de zonas en guerra o catástrofe, desempleados, víctimas de trata, abuso sexual o violencia de género, colectivo LGTBIQ+, personas en exclusión social o con discapacidad.

El plan, que propone instaurar una vigilancia epidemiológica para lograr datos objetivos, homogéneos y de calidad, presta especial interés en la atención a las personas más vulnerables, sobre todo, a los adolescentes y jóvenes. 

La salud mental y trabajo: atención a los trabajadores expuestos a riesgos psicosociales

También hay un apartado sobre salud mental y trabajo, donde se plantea acciones como crear una guía de identificación y comunicación de la sospecha de trastornos mentales derivados del entorno laboral o la vigilancia de los trabajadores expuestos a riesgos psicosociales.

El pasado febrero la Sociedad Española de Psiquiatría y Salud Mental (SEPSM) se había desvinculado por considerar que suponía una merma de los recursos humanos y un mayor estigma de la salud mental por usar términos como deprescripción. Sin embargo, el resto de sociedades científicas, desde la Asociación Española de Salud Mental (AEN-PSM) a la Sociedad Española de Psicología Clínica-Anpir o la Sociedad Española de Psiquiatría y Psicoterapia del Niño y del Adolescente (Sepypna), pasando por los equipos técnicos de todas las comunidades, mantuvieron su respaldo tal y como estaba.

martes, 24 de febrero de 2026

Fernando Mora, psiquiatra, explica la importancia del triptófano para la salud mental: “No es un antidepresivo”

AARÓN CABALLERO ILLESCAS                 |      infobae.com     |     25/01/2026

Esto es todo lo que tienes que saber acerca de este aminoácido esencial

La salud mental es uno de los ámbitos que más importancia ha ganado en los últimos años. De hecho, los datos del Monitor Global de la Salud Mental de Ipsos apuntan a que los problemas psicológicos y el bienestar emocional se sitúan como el principal problema de salud para seis de cada diez españoles.

Aunque esto apunta a la evidente relevancia que tiene en la sociedad actual, todavía queda mucho por hacer. Por este motivo, Fernando Mora, un médico psiquiátrico que publica contenido en redes sociales relacionado con la salud mental, ha querido profundizar en el uso del triptófano en uno de los últimos vídeos que ha subido a su cuenta de TikTok (@doctormora).

En su explicación, el especialista pone el foco en aclarar qué es exactamente el triptófano y cuál es su papel dentro del organismo. Se trata de un aminoácido esencial, lo que significa que el cuerpo humano no es capaz de producirlo por sí mismo y necesita obtenerlo a través de la alimentación.

La importancia del triptófano

Su importancia radica en que es el punto de partida para la síntesis de dos sustancias clave: la serotonina, relacionada con el estado de ánimo y la gestión del estrés, y la melatonina, fundamental para regular el sueño y los ritmos circadianos.

Desde el punto de vista científico, Mora señala que la presencia de triptófano es necesaria para que estos procesos se produzcan con normalidad. Sin embargo, también subraya que, en la mayoría de los casos, una dieta equilibrada suele aportar cantidades suficientes.

Este aminoácido se encuentra de forma natural en alimentos comunes como las legumbres, los frutos secos, el pescado, los huevos, los lácteos o el pavo, por lo que no es imprescindible recurrir a suplementos.

Otro aspecto clave es que el triptófano no actúa de forma aislada. Sus beneficios se potencian cuando se acompaña de hidratos de carbono complejos, una alimentación variada y hábitos de sueño estables. Por ello, el psiquiatra insiste en la importancia de entender la nutrición como un conjunto y no como la suma de nutrientes individuales.

Algunos mitos acerca del triptófano

Sobre el triptófano hay diferentes mitos que conviene matizar. Uno de los errores más comunes es pensar que actúa como un antidepresivo natural. Aunque participa en la producción de serotonina y puede contribuir al bienestar emocional, no sustituye en ningún caso a un tratamiento médico ni cura trastornos como la depresión.

Reducir un problema complejo de salud mental a un solo nutriente puede generar falsas expectativas y retrasar la búsqueda de ayuda profesional. Otro mito habitual es asociarlo directamente con el sueño. El triptófano interviene en la síntesis de melatonina, pero por sí solo no provoca somnolencia inmediata ni funciona como un somnífero.

También existe la idea de que cuanto más triptófano se consuma, mejores serán los efectos. Sin embargo, un exceso, especialmente en forma de suplementos sin indicación médica, no aporta beneficios adicionales y puede resultar contraproducente. La clave está en mantener una alimentación equilibrada y un estilo de vida saludable. 

domingo, 22 de febrero de 2026

Vinculan el consumo de cigarrillos con un riesgo mayor de depresión

 Infobae.com     |      24/01/2026

Una investigación realizada en Alemania analizó datos de más de 170.000 adultos y encontró una relación significativa entre quienes fuman y problemas de salud emocional

Por detrás de la rutina que acompaña a millones al encender el primer cigarrillo del día, se esconden historias de impacto silencioso. Más allá del humo y la costumbre, recientes investigaciones en Alemania han detectado que ese acto cotidiano puede dejar una huella profunda en la salud mental.

Un extenso estudio reveló que el vínculo entre el tabaco y la depresión es más estrecho de lo que se pensaba y que abandonar el cigarrillo puede marcar una diferencia significativa en la vida emocional de quienes alguna vez fumaron.

Un grupo de científicos del Central Institute of Mental Health (CIMH) en Mannheim analizó datos de 173.890 adultos de entre 19 y 72 años. La investigación, enmarcada en la German National Cohort (NAKO), confirmó que las personas que fuman o han fumado alguna vez presentan una mayor prevalencia de depresión a lo largo de su vida.

El estudio, publicado en la revista BMC Public Health, es el primero en documentar esta asociación en la base de datos de la NAKO, la mayor cohorte poblacional de Alemania. “Aunque la relación entre fumar y depresión ya era conocida, los mecanismos detrás de este vínculo siguen sin estar claros”, explicó Maja Völker, doctoranda del Departamento de Epidemiología Genética en Psiquiatría del CIMH. Los participantes respondieron entrevistas y cuestionarios sobre diagnósticos médicos de depresión, síntomas actuales, condiciones de vida y hábitos de consumo.

La cantidad importa: efecto dosis-respuesta

El análisis identificó tres grupos principales: 81.775 nunca fumadores58.004 exfumadores y 34.111 fumadores activos. Tanto los fumadores actuales como los que dejaron de fumar informaron la edad de inicio y el promedio de cigarrillos diarios. Los resultados revelaron que a mayor consumo diario, más intensos son los síntomas depresivos. “Por cada cigarrillo adicional, la severidad de los síntomas aumenta en promedio 0,05 puntos”, señaló Carolin Marie Callies, investigadora de la Universidad de Mannheim.

El efecto fue especialmente notorio en personas de 40 a 59 años, donde la diferencia entre fumadores y no fumadores respecto a la depresión se acentuó. “Estas diferencias en los grupos de edad media sugieren que, además de los factores sociales, el tiempo de exposición tiene un peso importante en la interacción entre consumo de tabaco y salud mental”, añadió Callies.

Dejar de fumar, un cambio con beneficios para la mente

Uno de los aspectos destacados por los investigadores es el impacto positivo que tiene el abandono del tabaco. Según los datos, “cuanto más tiempo ha pasado desde el último cigarrillo, menor es la probabilidad de experimentar un nuevo episodio depresivo”, subrayó Dr. Fabian Streit, del Hector Institute for Artificial Intelligence in Psychiatry en el CIMH. La investigación estimó que cada año sin fumar retrasa la aparición de la primera depresión en 0,24 años y aleja el último episodio depresivo en 0,17 años adicionales.

El estudio no consideró el uso de otros productos de tabaco como cigarros o pipas, y su diseño transversal y retrospectivo impide establecer una relación causal directa. Los autores remarcaron la necesidad de investigaciones longitudinales e incorporación de datos genéticos para esclarecer los mecanismos que unen tabaquismo y depresión.

El tabaco sigue siendo la principal causa prevenible de mortalidad prematura, con más de ocho millones de muertes anuales en el mundo, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Ante estos datos, los responsables del estudio insisten en la importancia de fortalecer las políticas preventivas y los programas para dejar de fumar. “Nuestros hallazgos subrayan lo relevante que es evitar que las personas comiencen a fumar y motivarlas a dejarlo para mejorar su salud mental”, resumió Streit.

La German National Cohort (NAKO), respaldada por 26 organizaciones y financiada con fondos públicos, continúa investigando para identificar factores de riesgo y estrategias de prevención de enfermedades comunes, como cáncer, diabetes y problemas cardiovasculares.

El trabajo representa un avance en la comprensión del vínculo entre tabaco y depresión, y señala la importancia de considerar la salud mental en las estrategias de control del tabaquismo.

viernes, 20 de febrero de 2026

La mirada psicológica sobre los ‘therian’ y su alcance en redes sociales

 RAFAEL MONTORO     |     infobae.com     |     18/02/2026

La aparición de jóvenes identificados como ‘therian’ ha motivado investigaciones académicas, como la publicada en Neuroscience & Biobehavioral Reviews

El crecimiento de la comunidad ‘therian’ en redes sociales ha generado interrogantes sobre su significado y posibles implicancias psicológicas. Jóvenes que adoptan comportamientos y gestos animales, y que aseguran sentir una conexión con otras especies, despiertan curiosidad y debate, pero ¿qué dice la ciencia sobre esta identidad?

Estudios recientes y declaraciones de expertos ayudan a distinguir entre formas saludables de exploración personal y situaciones clínicas que podrían requerir atención.

Identidad ‘therian’ y espectro psicológico: lo que dice la ciencia

La aparición de jóvenes identificados como ‘therian’ ha motivado investigaciones académicas, como la publicada en Neuroscience & Biobehavioral Reviews, que propone entender este fenómeno como un espectro. Según el estudio, es fundamental separar dos situaciones distintas:

  • La teriantropía no clínica, presente en la mayoría de los jóvenes de la comunidad, implica una conexión espiritual con un animal, manteniendo el sentido de la realidad y sin creencias de transformación física.
  • La teriantropía clínica, por el contrario, se define como un delirio grave en el que la persona está convencida de haberse transformado físicamente en un animal.

El estudio también advierte sobre el riesgo de sobre-patologizar la identidad ‘therian’, recomendando que solo se recurra al diagnóstico clínico cuando exista un malestar significativo o una incapacidad funcional que afecte la vida cotidiana.

¿Etapa de autodescubrimiento o señal de alarma?

Guillermo Antonio Hidalgo Uribe, psicólogo y coordinador de DKT School, sostiene que la identidad ‘therian’ en jóvenes no debe ser catalogada automáticamente como una enfermedad. Explica que, aunque las personas pueden identificarse como ‘therian’, no existe aún una construcción social.

“Actualmente las personas pueden identificarse como ‘therian’, pero no hay una construcción social que reconozca a los ‘therian’ como una identidad, mucho menos como un trastorno a nivel científico”, explica Hidalgo Uribe. Cabe señalar que esta declaración apareció en Milenio.

Para el especialista, este fenómeno debe entenderse como una forma particular de habitar el mundo y de construir identidad, análoga a las subculturas juveniles de otras épocas, como los emos o los góticos.

Cuándo la identidad ‘therian’ requiere atención profesional

El especialista recomienda prestar atención a ciertos signos de alerta para identificar cuándo conviene buscar ayuda profesional:

  • Cuando la persona deja de percibirse como humana y adopta conductas autolesivas.
  • Si las acciones del menor afectan o transgreden a terceros.
  • Cuando la identificación como ‘transespecie’ genera un conflicto grave con la realidad cotidiana.

En los casos donde la situación cruza la frontera hacia lo clínico, la neurociencia aporta modelos explicativos, como el “Modelo de los Dos Golpes”, que describe la teriantropía clínica como resultado de dos factores: una cenestesiopatía (sensaciones físicas erróneas, como sentir que crecen garras o pelaje) y un proceso cognitivo fallido que lleva a la formación del delirio de transformación.

A diferencia de las vivencias saludables de quienes forman parte de la comunidad ‘therian’, estos cuadros clínicos pueden estar asociados a trastornos psicóticos, depresión psicótica o trastorno bipolar, y requieren un abordaje especializado.

Así, la psicología diferencia entre la exploración identitaria juvenil y los casos que deben recibir atención clínica, subrayando la importancia de la observación y el acompañamiento familiar para distinguir entre búsqueda personal y señales de alarma.

El significado de ser ‘therian’

El término ‘therian’ deriva de la palabra inglesa ‘therianthropy’, que combina raíces griegas referidas a ‘bestia’ y ‘ser humano’. Si bien la idea de transformarse en animal está presente en diferentes mitologías, la visión contemporánea de la therianthropy surge en el contexto digital actual.

Las personas que se identifican como ‘therian’ expresan un lazo involuntario y permanente con un animal concreto, denominado teriotipo. Esta relación se refleja tanto en conductas y emociones cotidianas como en símbolos visibles, como collares, colas o máscaras.

A diferencia de otras comunidades como los furries o quienes practican cosplay, los therians viven su identidad de forma íntima y personal, no como una actuación pública. Suelen identificarse especialmente con especies como lobos, perros, zorros y felinos, aunque existen muchas otras variantes.