viernes, 20 de febrero de 2026

Laura Chica, psicóloga: "A las personas altamente sensibles hay que decirles que la sensibilidad es un regalo, no una debilidad"

 LAURA CHICA      |   cuerpomente.com    |      30/01/2026

Es una valiosa capacidad para percibir lo que otros no pueden ver. Es un desafío, sí, pero también una preciosa fortaleza que embellece el mundo. El mundo necesita más personas PAS.

Acabo de poner Nuvole Bianche, de Ludovico Einaudi, para escribir este artículo. Al ponerlo me doy cuenta de que soy una PAS buscando otro PAS; una creación que viene de la mayor sensibilidad, y que te recomiendo poner de fondo mientras lees este texto. Permíteme acompañarte a descubrir en estas líneas qué es ser PAS, cómo te afecta serlo, o tenerlo cerca, y lo más importante: cómo vivir siendo PAS en un mundo cada día más rápido e intenso, donde todo te agota.

SER UNA PERSONA ALTAMENTE SENSIBLE

Podemos comenzar destacando que, de diez personas que conoces, entre dos y tres son altamente sensibles. Quizá tú eres una de ellas. Quizá lo es tu pareja, tu hijo/a, o alguien a quien te cuesta entender por qué necesita más calma y espacio.

Esta es la estadística que aporta la mayor investigadora de este rasgo, Elaine Aron, creadora también de la mayor parte de la información que conocemos hoy sobre el mundo PAS. Le puso el nombre de Highly Sensitive Person, y en español lo conocemos como Personas Altamente Sensibles (PAS) o personas con Sensibilidad al Procesamiento Sensorial (SPS).

Descubrir las características de este rasgo y saber si eres una persona altamente sensible puede cambiar tu vida; te ayuda a comprenderte más y a juzgarte menos. Y comprenderte te ayuda a amarte, por lo que saber si eres una persona altamente sensible te puede descubrir un mundo nuevo en ti.

DESCRIBIENDO EL PAS

Pero, ¿qué es ser una persona con alta sensibilidad?

Hablamos de ser PAS cuando la persona tiene un sistema nervioso que percibe y procesa más información sensorial simultáneamente, con todo lo que ello conlleva. Las personas altamente sensibles sienten mayor empatía y mayor conexión con los estímulos del entorno y las personas.

Tiene una base biológica: las investigaciones han demostrado que las PAS tienen una mayor actividad en áreas del cerebro relacionadas con la percepción y el procesamiento de estímulos sensoriales; y mayor activación de la corteza prefrontal (asociada con la toma de decisiones, la regulación emocional y la reflexión) y la corteza insular (vinculada a la percepción y a la conciencia corporal).

En algunos estudios, como describe Aron en 2014, se ha encontrado que las PAS muestran una mayor activación en áreas del cerebro relacionadas con la empatía, el procesamiento emocional y la conciencia social, incluyendo la amígdala, el córtex insular y el giro frontal inferior, lo que explicaría la mayor empatía y mayor intensidad emocional, entre otras cosas.

CUATRO PILARES QUE LOS DEFINEN

Según Aron, son cuatro los pilares básicos que caracterizan a las PAS, y tienen que ver con cómo perciben y procesan el mundo:

1. Procesamiento profundo de la información

Las PAS procesan la información de forma más compleja y reflexiva. Tienen una gran capacidad de análisis interno, conectan lo que viven con su mundo interior.

o   Pregunta para descubrir si eres PAS: «¿Tiendo a reflexionar mucho sobre lo que me ocurre, incluso sobre cosas pequeñas, y busco siempre un sentido más profundo a las experiencias?».

2. Sobreestimulación

Por ese procesamiento profundo, las PAS se saturan con más facilidad que otras personas, sobre todo en ambientes muy ruidosos o con muchas exigencias.

o   Pregunta para descubrir si eres PAS: «¿Me siento fácilmente abrumada/o en ambientes con mucho ruido, muchas personas o muchas tareas simultáneas?».

3. Reactividad emocional y empatía

Las PAS tienen emocionalidad intensa y una empatía muy desarrollada. Se conectan con los demás a niveles muy profundos y pueden sentirse fácilmente impactadas por el sufrimiento o la alegría de otros.

o   Pregunta para descubrir si eres PAS: «¿Siento las emociones de los demás como si fueran mías y me emociono con facilidad ante cosas bellas o conmovedoras?».

4. Sensibilidad a las sutilezas

Notan detalles que casi nadie siente: tonos de voz, gestos, olores, luces, cambios en el entorno o en el estado de ánimo de los demás. Esta percepción sutil es una de sus grandes fortalezas.

o   Pregunta para descubrir si eres PAS: «¿Me doy cuenta de detalles que la mayoría no percibe, como cambios sutiles en el tono de voz, la energía de un lugar o el cambio sutil del clima?».

COMO AFECTA A TU VIDA EL PAS

Ser PAS es tanto una bendición como un desafío, siendo necesaria la comprensión e integración del rasgo para vivir en equilibrio y con mayor bienestar.

De forma natural y antes de reconocer si lo eres, puedes sentir agotamiento emocional constante, que el mundo te abruma, demasiada intensidad al vivir las emociones o dificultad para relajar la mente o dejar de pensar.

Pero no todo es negativo o difícil; ser altamente sensible también te lleva a experimentar la vida con mayor intensidad emocional, a sentir profundamente la belleza del mundo en cada detalle y a ser creador y creativo en cualquiera de sus versiones, con una amplitud de colores, detalles y sensaciones que solo la profundidad de la mirada PAS puede percibir.

Es sin duda un regalo, una fortaleza, para ti y para la humanidad: el don de la sensibilidad. Sí, recuerda: tu sensibilidad es un regalo para este mundo.

SEIS CLAVES PARA VIVIR BIEN SIENDO PAS

1.      Respira, conócete de verdad y acepta con amor todo lo que hay en ti. No hay otro camino para vivir en equilibrio contigo que no sea la aceptación y el autoamor.

2.      Respeta tus tiempos, tu espacio, tu ritmo. Espacia tus compromisos. No llenes tu agenda. Las PAS necesitan pausas para procesar, recargar y volver con suavidad a su centro.

3.      Comprenderte te ayuda a amarte (y también a no juzgarte). Compararte con otros te hace daño, porque no tienes que parecerte a nadie. Comprende qué sientes, qué necesitas, y cuida tu mundo de una forma amable y muy respetuosa.

4.      Haz de tu sensibilidad el don de tu vida. Tu empatía, intuición y profundidad son armas muy poderosas. Puedes liderar, crear y transformar desde tu manera única de sentir y de ver el mundo y a las personas.

5.      Crea entornos amables para ti. Rodéate de personas y lugares que te hagan sentir bien en todo momento. La belleza, la calma y la autenticidad son auténticos bálsamos para tu alma.

6.      Aprende a poner límites desde el autoamor. Una vez que conoces qué te hace bien y qué no, descubres que decir «no» es cuidarte. No necesitas justificar tu necesidad de descanso, silencio o espacio. Tu equilibrio es prioridad, porque sin ti no hay nada.

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