INFOBAE.COM | 26/11/2025
Investigadores del Instituto Karolinska de Suecia identificaron en ratones un circuito nervioso cuya activación provoca esas acciones, incluso sin recompensa, lo que podría ayudar a entender el trastorno obsesivo-compulsivo y la adicción
Algunos comportamientos
pueden resultar difíciles de abandonar. El cerebro puede
repetir y repetir acciones incluso cuando ya no tienen sentido. Es más, tanto
pueden persistir que pueden desencadenar trastornos como el Trastorno Obsesivo Compulsivo y las adicciones.
La comprensión de por qué
estos comportamientos compulsivos persisten incluso cuando
dejan de ser útiles fue materia de estudio de una investigación realizada por
el Instituto Karolinska de Suecia.
Un equipo de científicos
logró identificar un circuito del cerebro en ratones que, al ser activado, induce
la repetición de acciones como cavar u olfatear, aun cuando
existen recompensas naturales disponibles, como la comida o el contacto social.
El estudio, publicado en la revista Science
Advances, revela que tanto en animales como en humanos existe la
posibilidad de quedar atrapados en patrones de conducta repetitiva,
aunque hasta ahora se desconocía el mecanismo cerebral que regula este
fenómeno.
Los investigadores han
demostrado que un circuito nervioso específico puede situar el
comportamiento en un “modo de repetición”, lo que lleva a los
ratones a ejecutar las mismas acciones de manera reiterada, incluso en ausencia
de recompensa.
El circuito en cuestión
conecta el núcleo accumbens, una región vinculada al sistema de
recompensa cerebral, con una zona del hipotálamo, la cual a su vez
mantiene conexiones con la habénula lateral, área responsable de
procesar experiencias desagradables.
Mediante el uso de
la optogenética, una técnica que permite controlar células
nerviosas utilizando luz, los científicos indujeron en los ratones un estado
negativo que desencadenó comportamientos repetitivos, priorizándolos por encima
de necesidades básicas.
“Hemos identificado un
circuito cerebral que puede cambiar el comportamiento a un modo
repetitivo. Esto nos ayuda a comprender cómo surgen las acciones
compulsivas y puede contribuir a comprender mejor algunas afecciones como el
trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) y la adicción”, afirmó Konstantinos
Meletis, profesor del Departamento de Neurociencia del Instituto
Karolinska, quien dirigió el estudio junto con Daniela Calvigioni,
profesora asistente del mismo departamento.
Cómo descubrieron el
origen de las conductas repetitivas
La investigación
del Instituto Karolinska sugiere que la activación reiterada
del circuito entre el núcleo accumbens y el hipotálamo genera
progresivamente un estado negativo, lo que lleva a los ratones a anteponer las
conductas repetitivas a sus necesidades naturales.
Un hallazgo relevante del
estudio es que, al desactivar la conexión entre el hipotálamo y la
habénula lateral, la conducta compulsiva desapareció. Meletis detalló:
“Esto nos permite comprender mejor cómo el cerebro puede priorizar
ciertos comportamientos sobre otros, incluso cuando no son funcionales ni
gratificantes”.
Para llegar a estas
conclusiones, el equipo combinó herramientas genéticas que
permitieron identificar y rastrear células nerviosas específicas, métodos
para medir la actividad cerebral, técnicas de optogenética para
controlar dicha actividad y diversas pruebas de comportamiento. Esta
integración de metodologías posibilitó vincular de manera precisa los comportamientos
compulsivos con circuitos cerebrales concretos.
La investigación del
Instituto Karolinska abre nuevas perspectivas para el estudio
de trastornos como el TOC y la adicción, al
aportar evidencia sobre cómo el cerebro puede quedar fijado en patrones de
conducta repetitiva, incluso cuando estos dejan de ser funcionales o
gratificantes.
Qué es el TOC
De acuerdo a International
OCD Foundation (Fundación Internacional del TOC de Estados Unidos),
el Trastorno Obsesivo-Compulsivo (TOC) es una condición de la
salud mental con tres características principales:
- Las personas que padecen de este
trastorno experimentan pensamientos involuntarios, irracionales, y
repetitivos, llamados obsesiones (obsesiones).
- Estas obsesiones generan ansiedad,
angustia y miedo en
el paciente, quien se ve compelido a realizar acciones compulsivas (compulsiones), en
su intento por neutralizar las sensaciones desagradables asociadas a las
obsesiones.
- El ciclo de obsesiones y
compulsiones requiere mucho tiempo diario e inhibe la realización
de actividades importantes para la persona.
Obsesiones son:
- Pensamientos, imágenes, o
impulsos que
ocurren una y otra vez y están fuera de su control. La persona no
quiere tener esas ideas.
- Son inquietantes y no deseados, y usualmente la
persona sabe que no tienen sentido.
- Generan una sensación incómoda, por ejemplo
miedo, indignación, duda, o una sensación de que las cosas tienen que
hacerse de una manera “correcta”.
- Requieren mucho tiempo e impiden la
realización de actividades importantes para la persona, como el trabajo,
estudio, etc.
Compulsiones son:
- Acciones o pensamientos repetitivos con los que
una persona intenta neutralizar, contrarrestar, o quitar las obsesiones.
- Los sujetos que padecen del TOC se
dan cuenta de que es una solución temporal, pero sin una
mejor manera de ingeniárselas, dependen de la compulsión como un escape
temporal.
- También pueden incluir la evitación
de situaciones que evocan las obsesiones.
- Requieren mucho tiempo e inhiben la realización de actividades importantes para la persona (como socializar, trabajar, ir a la escuela, etc.).