sábado, 31 de enero de 2026

Los “viajes conscientes”, la nueva tendencia que favorece el bienestar emocional y ayuda a reducir el estrés

 Mirko Racovski      | infobae.com | 03/01/2026

Especialistas consultados por Condé Nast y organismos internacionales destacan la importancia de planificar experiencias responsables que prioricen la salud mental, la empatía y la apertura cultural para lograr un impacto positivo en quienes exploran nuevos destinos

¿Viajar nos transforma en mejores personas o, por el contrario, nos enfrenta a nuestras propias contradicciones? El auge del turismo global, junto con fenómenos como el sobreturismo y la creciente autocrítica sobre el impacto del viajero moderno, ha reavivado un debate central: ¿el acto de viajar contribuye al bienestar colectivo y personal, o perpetúa desigualdades y problemas sociales? Además, cuál es el impacto en la salud mental de estas travesías.

Condé Nast Traveler explora esta cuestión, analizando tanto los beneficios de viajar como los riesgos que implica recorrer el mundo en la actualidad. Asimismo, diversos estudios científicos y sitios de referencia internacional han analizado el impacto de este comportamiento y destacaron el surgimiento de los “viajes conscientes” como una tendencia clave para maximizar los beneficios y reducir los riesgos del turismo actual.

El debate sobre el valor transformador del viaje se ha intensificado en los últimos años. Mientras algunos defienden que viajar amplía horizontes y fomenta la empatía, otros advierten sobre los efectos negativos del turismo masivo y la tendencia a consumir destinos como si fueran productos; y su impacto en el bienestar.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) señalan que los cambios de entorno, el desfase horario, la exposición a situaciones desconocidas y la falta de apoyo habitual pueden desencadenar o agravar síntomas de ansiedad y depresión, especialmente en personas con antecedentes de trastornos mentales. La preparación previa y la conciencia sobre el bienestar emocional son factores recomendados al planificar viajes, en especial cuando son internacionales.

El CDC también subraya que el estrés del viaje puede manifestarse tanto antes como durante la experiencia, desde la planificación hasta la adaptación a nuevas costumbres, y que la falta de sueño o los problemas con la alimentación pueden aumentar la vulnerabilidad a síntomas emocionales. Por este motivo, recomiendan estrategias de autocuidado. Es que la pregunta de que si viajar nos mejora o nos perjudica no tiene una respuesta sencilla.

Los beneficios de viajar: apertura y cuestionamiento

Entre los argumentos a favor de los beneficios de viajar, destacan la apertura mental, el intercambio cultural y la capacidad de cuestionar prejuicios. La Clínica Mayo destaca que la exposición a entornos naturales, una experiencia frecuente durante los viajes, puede reducir el estrés, mejorar el ánimo y favorecer la claridad mental. Incluso actividades sencillas al aire libre aportan beneficios psicológicos, ayudando a la mente a recuperarse del agotamiento cotidiano y promoviendo el bienestar general.

El sociólogo Javier Arenas, consultado por Condé Nast Traveler, sostiene que “los viajes nos pueden convertir en mejores personas cuando interactuamos con empatía: si tenemos ocasión no solo de ver otras realidades, sino de habitarlas, aunque sea brevemente, entenderemos mejor las desigualdades, los privilegios y las luchas cotidianas de esas sociedades”.

Esta visión coincide con la célebre frase de Mark Twain, citada en el reportaje: “Viajar es fatal para los prejuicios, la intolerancia y la estrechez de miras, y muchas personas necesitan de ello con urgencia. Una visión amplia, sana y caritativa de los hombres y las cosas no puede adquirirse vegetando toda la vida en un pequeño rincón de la tierra”.

El contacto directo con otras culturas y realidades puede favorecer la economía local y enriquecer la perspectiva del viajero. Sin embargo, Arenas advierte que estos beneficios no son automáticos y dependen de la actitud con la que se viaja.

Desde Cleveland Clinic, afirman que las vacaciones y los viajes permiten desconectarse del estrés cotidiano, lo que contribuye a reducir el riesgo de agotamiento emocional, mejorar la creatividad y fortalecer los vínculos personales. Además, las experiencias fuera del entorno habitual pueden aumentar la satisfacción y la felicidad, generando un impacto positivo en la salud mental.

No obstante, el turismo contemporáneo enfrenta críticas crecientes por su impacto ambiental, social y cultural. El fenómeno del sobreturismo ha transformado destinos como BaliTulum o Hoi An, generando problemas de gentrificación, encarecimiento de la vivienda y pérdida de autenticidad.

Una mirada crítica al turismo y la modernización

Arenas subraya que, en ocasiones, el turismo puede convertirse en una trampa que perpetúa la dependencia. “Un caso particular son los viajes benéficos con el objetivo de ayudar a la gente en un destino que suponemos menos favorecido desde nuestros estándares. Esta intención, que en principio es magnífica y digna de aplauso, en algunas ocasiones se convierte en una trampa: vamos disfrazados de curiosos, pero en realidad vamos pensando que tenemos que ‘enseñarles’ las ventajas de nuestra visión del mundo”, advierte el sociólogo.

El reportaje de Condé Nast Traveler destaca que el consumo irreflexivo de destinos, la búsqueda de comodidades propias y la imposición de expectativas pueden transformar el viaje en una experiencia superficial y perjudicial para las comunidades locales.

“Hay gente que enfoca los viajes como si fuera el consumo de cualquier otro producto. La actitud es de imposición y condescendencia: buscan encontrar las mismas condiciones que en su casa, las mismas tiendas, los mismos servicios, sobre todo cuando se viaja a destinos ‘menos desarrollados’, desde su punto de vista. Que la camarera sonría, que el camarero entienda nuestro idioma, que el entorno esté ‘listo para Instagram’. Es como estar en un decorado o en un parque temático, no es real”, reflexiona Arenas.

Al realizar un viaje, la clave, según las voces consultadas por Condé Nast Traveler y los distintos sitios de referencia internacional, reside en la capacidad de viajar con conciencia, respeto y apertura hacia la diversidad, evitando caer en la trampa del consumo y la imposición cultural.

Solo así, el viaje puede convertirse en una oportunidad genuina de aprendizaje y transformación tanto para el viajero como para las comunidades que lo reciben.

Por qué inventar nuevas emociones transforma la salud mental, según expertos

OSVALDO ORTIZ      |   Infobae.com     |     04/01/2026

El desarrollo de términos descriptivos con ayuda de internet y herramientas digitales permite a las personas comprender y compartir sensaciones complejas. Según MIT Technology Review, promueve una mayor resiliencia psicológica en escenarios sociales y tecnológicos dinámicos

La aparición de nuevas emociones, conocidas como “neoemociones”, está modificando la manera en que las personas describen y comprenden su vida afectiva. Impulsadas tanto por la creatividad humana como por herramientas de inteligencia artificial, estas palabras emergentes identifican matices antes innombrables del sentir diario.

De acuerdo con los expertos citados por MIT Technology Review, esta tendencia enriquece la experiencia personal y aporta beneficios tangibles para la salud y el bienestar emocional.

¿Qué son las neoemociones y por qué surgen?

Las neoemociones son términos recientes que nombran sensaciones o estados afectivos precisos. Surgen tanto espontáneamente en comunidades digitales como a través de creaciones deliberadas, incluso con ayuda de inteligencia artificial.

Frente a esta tendencia, la socióloga Marci Cottingham explicó en el medio científico que estas emociones ayudan a las personas a adaptarse y encontrar sentido en escenarios sociales y tecnológicos en permanente transformación.

Ejemplos populares: de “velvetmist” a la ecoansiedad

Un caso representativo es “velvetmist”, definida en un paper de la especialista Cottingham, como una emoción que combina serenidad y ligereza, inspirada en experiencias como observar un atardecer o escuchar música tranquila. Creada en redes sociales con ayuda de inteligencia artificial, este término muestra cómo es posible nombrar vivencias sutiles.

Otros ejemplos que recopiló MIT Technology Review son “alegría negra”, el orgullo de la comunidad afrodescendiente como acto de resistencia política; “euforia trans”, la felicidad vinculada al reconocimiento de la identidad de género; “ecoansiedad”, el temor persistente ante el cambio climático; e “hipernormalización”, la presión de aparentar normalidad en medio de crisis globales.

Papel de la cultura y la tecnología en la creación de emociones

La invención de palabras para emociones obedece a influencias culturaleslingüísticas y al entorno digital. Debido a esto, internet acelera la difusión de estos términos y facilita la aparición de nuevos significados o combinaciones.

Las redes sociales funcionan como laboratorios emocionales donde el intercambio y la identificación colectiva de sentimientos fortalecen vínculos y, como destacó Cottingham, permiten “reflejar nuestro lugar en el mundo”.

¿Qué dice la ciencia sobre este fenómeno?

La psicóloga clínica Lisa Feldman Barrett es una de las investigadoras más citadas en este campo. Mediante estudios en neurociencia y análisis interculturales, concluyó en que no existe un conjunto universal de emociones básicas.

En este sentido, la experiencia de tristeza, ira o miedo, explicó la experta, depende del aprendizaje social. “¿Cómo sabes lo que es la ira o el miedo? Porque alguien te lo enseñó”, sostuvo. Mientras que Cottingham indicó que las emociones no son solo reflejos instintivos, sino “herramientas prácticas que las personas usan para orientarse en el mundo”.

Crear nuevas emociones y sus efectos saludables

Investigaciones comentadas por el informe del MIT Technology Review vincularon la diversidad emocional con resultados positivos para la salud mental y física.

Poder identificar de forma precisa los propios estados de ánimo —tanto agradables como incómodos— se asocia con menos visitas al médico, menor número de hospitalizaciones y comportamientos de riesgo reducidos. Esta forma de “granularidad emocional” mejora la autorregulación y fortalece la capacidad de afrontar el estrés.

¿Puede cualquiera crear una emoción? El valor práctico y lúdico

Crear neoemociones no está limitado a expertos ni a sistemas tecnológicos avanzados. Usuarios de internet, artistas y personas inquietas pueden desarrollar términos que describen su experiencia subjetiva.

Estas invenciones, motivadas por la curiosidad o como respuesta adaptativa, tienen utilidad práctica al fortalecer la comunicación y propiciar bienestar en la vida cotidiana. Es así que la inteligencia artificial facilita la expansión global de este nuevo vocabulario afectivo.

Emociones importadas y transformadas

La historia demuestra que el idioma asimila y transforma palabras para expresar sentimientos complejos. El término “nostalgia”, que antes designaba síntomas graves en soldados, actualmente alude a la añoranza por el pasado.

También se han adoptado expresiones foráneas como “hygge”, del danés, para describir la calidez del hogar, o “kvell”, del yidis, que significa orgullo rebosante de felicidad. Estas adaptaciones evidencian la flexibilidad y riqueza cultural en la construcción del léxico emocional.

Identificar y matizar la propia variedad afectiva no solo enriquece la vida cotidiana, sino que contribuye a conductas más saludables y relaciones personales más armónicas.