LYDIA HERNÁNDEZ TÉLLEZ | infobae.com | 27/10/2025
La salud mental es la principal preocupación sanitaria entre los españoles
y no es para menos. En los últimos años, los problemas de malestar emocional
han crecido en la población, especialmente entre los jóvenes, hasta el punto de
que cerca del 20% de los españoles admite haber consultado con
un médico por problemas de salud mental, según el último Barómetro Sanitario del
CIS.
El malestar alcanza a más personas de las que terminan por pedir ayuda. El Monitor Global de la Salud Mental
de Ipsos, un 61% de la población
nacional reconoce haberse sentido tan estresada que su vida diaria se vio
afectada de manera significativa, mientras que el 37% admitía sufrir episodios
de depresión prolongada. Pese a ello, el 43% declaraba no haber hecho
nada para abordar estas situaciones. El malestar alcanza a más personas de
las que terminan por pedir ayuda. El Monitor Global de la Salud Mental
de Ipsos, un 61% de la población
nacional reconoce haberse sentido tan estresada que su vida diaria se vio
afectada de manera significativa, mientras que el 37% admitía sufrir episodios
de depresión prolongada. Pese a ello, el 43% declaraba no haber hecho
nada para abordar estas situaciones.
Aunque parezca imposible, estos problemas de salud mental pueden
prevenirse. Según el médico psiquiatra Fernando Mora
(@doctormora_), cinco acciones
sencillas “han demostrado científicamente prevenir los problemas de
salud mental” y todas ellas se pueden poner en práctica con un poco de
tiempo y esfuerzo. “En salud mental, prevenir es mucho mejor que curar”,
asegura en un vídeo publicado en sus redes sociales.
Cinco hábitos para una buena salud mental
El doctor Mora asegura que pasar tiempo en la naturaleza puede
ayudar a mejorar el bienestar emocional. “Los entornos naturales mejoran el
ánimo y previenen la depresión”, dice. Sus afirmaciones se basan en un estudio
publicado en 2019 en la revista Sci Adv, que mostró que las
personas que tienen acceso frecuente a espacios verdes o azules (como parques,
jardines, ríos o mares) presentan mayores niveles de bienestar subjetivo, mejor
funcionamiento cognitivo y menor prevalencia de síntomas de estrés, ansiedad y
depresión.
Cuidar las relaciones sociales de calidad también es importante. Según una
publicación de 2015 del Journal of Affective Disorders, el apoyo
emocional tiene efectos protectores contra la depresión en la población
general. “Rodéate de las personas que te sumen y aléjate de las que te hagan
sufrir”, recomienda el psiquiatra en su vídeo.
El doctor Mora resalta
también los efectos de “dormir entre siete y nueve horas y dejar
las pantallas antes de irte a la cama”, pues “el buen descanso regula las
emociones”. Una investigación elaborada en 2016 por la Sociedad de
Profesionales del Sueño Asociados (Associated Professional Sleep Societies)
mostró que la privación parcial del sueño, con menos de 7 horas de descanso
nocturno, perjudicaba un amplio rango de funciones cognitivas, como la
regulación emocional, además de perjudicar el estado de alerta subjetivo y el
estado de ánimo en adolescentes.
La dieta y el ejercicio diario también
benefician la salud mental. El doctor recomienda “tener una alimentación
saludable tipo mediterránea, variada y rica en frutas y verduras”. Una revisión
sistemática publicada en Molecular en
septiembre de 2018 evidenció las afirmaciones nutricionales del psiquiatra. Según los resultados de la
investigación, quienes seguían una dieta mediterránea: las personas con mayor
adherencia a este patrón alimentario presentaron un 33% menos de riesgo de
desarrollar depresión en comparación con quienes tenían la menor adherencia.
Además, quienes consumían dietas menos inflamatorias tenían un 24% menos de
riesgo de depresión.
El doctor Mora también recomienda “practicar
algo de actividad física todos los días aunque no sea muy intenso”,
porque “el deporte ayuda a prevenir la ansiedad y la depresión”. El médico cita
un estudio de 2016 publicado en el Journal of Psychiatric Research, que
evidenció que el ejercicio aeróbico a intensidades moderadas y de forma
supervisada tenía efectos beneficiosos en personas con trastorno depresivo
mayor.