miércoles, 18 de marzo de 2026

Álex Rovira: "No es cierto que en la vida unas veces se gana y otras se pierde, en realidad unas veces se gana y otras veces se aprende"

 PABLO CUBÍ DEL AMO     |     cuerpomente.com     |     25/01/2026

De todo se aprende. Este es un mantra que los investigadores y los emprendedores conocen muy bien, porque son los que más suelen encontrarse con el error y la derrota. A ellos, un día malo no les roba el timón, como recuerda el experto en crecimiento personal Álex Rovira.

¿Cuántas veces crees que falló Ferran Adrià con un plato antes de conseguir un éxito? ¿Cuántas veces crees que la NASA ensayó y fracasó antes de enviar el hombre a la luna? ¿Cuántas editoriales rechazaron el primer libro de J. K. Rowling sobre Harry Potter?

Perder forma parte del juego. No siempre podemos evitarlo”, recordaba recientemente el escritor y experto en crecimiento personal Álex Rovira. Lo hacía no para desmotivar o quitar importancia sobre el golpe moral que puede provocar un fracaso, sino para adiestrarnos sobre cómo hemos de enfrentarnos a ese fracaso y asimilarlo.

Fíjate que todos los ejemplos que te he expuesto son historias de éxito. ¿Qué habría pasado si Adrià, Rowling o los investigadores de la NASA se hubieran dado por vencidos?

No lo hicieron porque creían en su idea; pero, sobre todo, no lo hicieron porque tenían un tipo de mentalidad que es la que Rovira nos ha traído a colación: “No es cierto que en la vida unas veces se gana y otras se pierde, en realidad unas veces se gana y otras veces se aprende”.

Aprender de los errores

Quédate con este dato: de todo se puede aprender. De todo, incluso de cosas que te parezca que son una derrota totalmente inútil. La clave está en cómo te tomas ese fracaso y cómo lo analizas.

“Hay situaciones, circunstancias y acontecimientos que escapan a nuestro control. Y aceptar esto no es resignarse, sino comprender cómo funciona la vida”, nos razona Rovira. Lo que hay que hacer es sacar conclusiones de todo eso que no hemos podido controlar y de ver cómo nos ha afectado y cómo podemos hacer para que la próxima vez no nos pase lo mismo.

Todos los grandes innovadores han coincidido al explicar que el éxito no les ha enseñado casi nada. Es de los fracasos de los que se aprenden. Es allí donde se consiguen las informaciones más valiosas. Cuando todo te va bien, no te esfuerzas de la misma manera. “Caerse no es un fracaso, el fracaso llega cuando te quedas donde has caído”, decía Sócrates.

Por consiguiente, aprender no es maquillar la realidad. Si te dejan, duele. “La clave no está en negar la pérdida, sino en qué hacemos con ella”, puntualiza Rovira. Hemos de instalarnos en un lugar de aceptación superadora. No dejarnos llevar, sino ser conscientes. Cuando lo consigues “empieza a ocurrir algo importante: recuperamos el poder, añade.

No te quedes anclado por miedo

Uno de los libros clásicos de la autoayuda, ¿Quién se a llevado mi queso?, de Spencer Johnson, ya era todo un alegato contra esa actitud inmovilista cuando nos fallan las circunstancias, por miedo a que todavía vayan a peor.

Si nos quedamos quietos, es probable que no pase nada, por eso los que quieren moverse saben que no hay que temer a los errores. “La suerte premia a los audaces”, señala un conocido proverbio romano. Y la experiencia neurocientífica le da la razón. Son los optimistas emprendedores, los que no se quedan petrificados, quienes tienen más opción de oportunidades y por tanto de tener éxitos.

También tienen mayores opciones de fracaso, dirás. Y tienes razón. Pero lo que está claro es que si no lo has intentado nunca vas a triunfar. Lo que te has de plantear es cuál es la alternativa y sopesarla. La experiencia muestra que no hacer nada ya es un fracaso mayor.

No te gusta tu trabajo, no crees que está bien pagado y sin embargo allí sigues por miedo a emprender y fracasar. Bueno, analízalo. ¿El fracaso es peor solución que seguir siendo infeliz o malviviendo? Si tu respuesta es que sí, está bien. No te critiques. Eres así, si es lo que de verdad crees. Pero no te autoengañes o intentes justificarte.

Cuál ha de ser la actitud ante el fracaso

“No podemos elegir todo lo que nos ocurre, pero sí podemos elegir la manera en que lo atravesamos -dice Rovira-. No tenemos el poder de cambiar el pasado, sino el poder de decidir cómo responder a ello”.

Este autor recuerda la enseñanza vital que nos ha dejado Viktor Frankl, este psiquiatra superviviente de Auschwitz supo ver sentido a su vida incluso en las peores circunstancias. “Elegir aprender en lugar de amargarnos, elegir dignidad en lugar de resentimiento, elegir conciencia en lugar de reacción automática”, recuerda Rovira.

No personalices el fracaso. No eres un fracasado, has tenido un fracaso hoy. Saber cómo nos decimos las cosas también es importante para saber reponernos y avanzar. “Si percibes el fracaso como algo fundamental sobre quién eres como persona, te dará mucho más miedo que si lo ves como otra oportunidad para aprender”, nos recordaba la doctora Julie Smith hace poco en CuerpoMente.

Aquí entra una pieza psicológica que suele olvidarse: para aprender de verdad de una caída, hace falta un mínimo de amabilidad contigo. La doctora Kristin Neff y otros investigadores han estudiado la autocompasión (no confundir con autocomplacencia) y llegan a esta conclusión: trátate con la misma humanidad con la que tratarías a un amigo cuando falla.

Día Mundial del Bienestar Mental para Adolescentes: la fecha que impulsa la conciencia global sobre prevención, apoyo y derechos

MANOEL OBANDO     |     infobae.com    |    18/03/2026

La fecha invita a organizaciones, familias y autoridades a trabajar para garantizar entornos seguros, derribar estigmas e integrar el cuidado emocional en las estrategias educativas y sanitarias dirigidas a los jóvenes

Cada 2 de marzo se conmemora el Día Mundial del Bienestar Mental para Adolescentes, una fecha orientada a visibilizar los desafíos emocionales que enfrenta esta población y promover entornos seguros, apoyo familiar y políticas públicas eficaces.

La efeméride surge con el propósito de colocar en la agenda pública la importancia de la salud emocional durante la adolescencia, una etapa atravesada por cambios físicos, psicológicos y sociales que pueden generar vulnerabilidad.

Organizaciones dedicadas a la protección de la infancia y la juventud impulsan esta jornada para fomentar la detección temprana de trastornos como ansiedad o depresión, así como para prevenir situaciones de violencia que dejan huellas persistentes.

Especialistas y entidades educativas coinciden en que el bienestar mental juvenil requiere acompañamiento continuo, información accesible y espacios de escucha activa que permitan a los adolescentes desarrollarse en condiciones de respeto y seguridad.

El Día Mundial del Bienestar Mental para Adolescentes se celebra cada 2 de marzo como una iniciativa de sensibilización enfocada en la población juvenil. La fecha fue establecida para llamar la atención sobre la necesidad de promover la salud emocional en un periodo crucial del desarrollo humano.

Diversas entidades vinculadas a la educación, la psicología y la defensa de los derechos de la infancia respaldan esta jornada. El objetivo central consiste en recordar que la adolescencia implica transformaciones profundas que pueden impactar en la autoestima, la identidad y la manera de relacionarse con el entorno.

La conmemoración también busca romper estigmas asociados a los problemas psicológicos. Profesionales del ámbito clínico subrayan que muchos adolescentes experimentan síntomas que pasan inadvertidos o se minimizan. La falta de información adecuada y la persistencia de prejuicios dificultan el acceso a ayuda especializada.

Otro de los propósitos de la fecha es promover políticas públicas que integren la salud mental en los sistemas educativos y sanitarios. Instituciones especializadas señalan que la intervención temprana reduce el riesgo de complicaciones futuras y mejora la calidad de vida en la adultez.

Factores de riesgo y secuelas de la violencia en la adolescencia

La adolescencia constituye un periodo sensible ante factores de riesgo como el acoso escolar, la violencia intrafamiliar y la presión social. Organizaciones dedicadas a la protección de menores advierten que sufrir agresiones en esta etapa puede dejar consecuencias duraderas.

Especialistas en salud mental explican que experiencias traumáticas durante estos años pueden derivar en trastornos emocionales persistentes. Ansiedad, depresión y dificultades en la regulación de las emociones figuran entre las secuelas más frecuentes cuando no existe acompañamiento adecuado.

Entidades que trabajan en prevención de la violencia señalan que la exposición a entornos hostiles afecta el rendimiento académico, las relaciones interpersonales y la percepción de seguridad personal. La falta de redes de apoyo incrementa la sensación de aislamiento.

La jornada del 2 de marzo enfatiza la necesidad de identificar señales de alerta. Cambios bruscos de comportamiento, retraimiento o irritabilidad constante pueden indicar malestar psicológico. Profesionales recomiendan que familias y docentes mantengan canales de comunicación abiertos y fomenten espacios donde los adolescentes puedan expresar sus inquietudes sin temor a ser juzgados.

Educación, prevención y acompañamiento como ejes centrales

El Día Mundial del Bienestar Mental para Adolescentes promueve acciones concretas en centros educativos y comunidades. Talleres informativos, campañas de sensibilización y actividades participativas forman parte de las estrategias difundidas en esta fecha.

Especialistas en psicología educativa sostienen que la promoción del bienestar emocional debe integrarse en la rutina escolar. Programas de habilidades socioemocionales contribuyen al desarrollo de la empatía, la resiliencia y la capacidad de resolución de conflictos.

La familia desempeña un papel decisivo en este proceso. Profesionales del ámbito clínico destacan la importancia de escuchar activamente y validar las emociones de los jóvenes. Un entorno afectivo estable fortalece la confianza y facilita la búsqueda de ayuda cuando surgen dificultades.

Asimismo, la conmemoración insiste en la necesidad de garantizar acceso a servicios de atención psicológica. La detección temprana de síntomas permite intervenir antes de que los problemas se agraven. Instituciones dedicadas a la salud mental recalcan que el acompañamiento oportuno puede marcar la diferencia en la trayectoria vital de un adolescente.

El 2 de marzo se ha convertido en una oportunidad para articular esfuerzos entre autoridades, comunidades educativas y organizaciones sociales. La difusión de información basada en evidencia científica y la promoción de entornos libres de violencia constituyen pilares fundamentales de esta jornada internacional dedicada al bienestar mental juvenil.