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jueves, 14 de abril de 2022

El elevado coste de la intransigencia


GEMA SÁNCHEZ CUEVAS      |       La Mente es Maravillosa       |       01/02/2022

Escrito por Edith Sánchez 

La intransigencia es una actitud que puede resultar muy destructiva. ¿Por qué alguien cierra su mente y se niega a ver razones o evidencias que podrían sacarle de un error?. 

La intransigencia, como otros muchos atributos, es uno de esos rasgos que suma y ayuda cuando es oportuno y se ejerce en la medida justa. De no ser así, se convierte en un veneno muy ponzoñoso.

Tal vez la definición esencial de la intransigencia es la de una actitud en la que hay voluntad de no ceder. No es lo mismo que obstinación o terquedad, pero sí puede conducir a ellas.

La obstinación hace referencia a la limitación que lleva a considerar solo un punto de vista frente. Por su parte, la terquedad tiene que ver con mantenerse en alguna idea, sentimiento o deseo en contra de toda evidencia.

En el caso de la intransigencia, es posible que se consideren varios puntos de vista. Así mismo, en muchos casos se sustenta sobre evidencias. Sin embargo, lo que difiere significativamente del punto de vista, o las evidencias que prueban una postura diferente son demeritadas o no tomadas en cuenta. 

La actitud intransigente es más indicativa de una incertidumbre interior que de una profunda convicción”. – Eric Hoffer - 

La intransigencia es una actitud

Más allá de lo razonable o no que resulte una idea, una opinión o un deseo, lo que prima en la intransigencia es el rechazo necio a ceder. Por lo tanto, no se trata en sí misma de una forma de razonar o de un sesgo como tal, sino de una actitud que bloquea cualquier posibilidad de conciliación con otras posturas. 

Lo que hay en esta actitud es una falta de flexibilidad. En ese sentido, está emparentada o bien con la rigidez mental o bien con motivaciones que no pueden o no quieren hacerse explícitos. Estas pueden ser el propio ego, el deseo de imponerse a otros o algún interés oculto y concreto. 

La intransigencia supone un elevado coste personal o social en muchas circunstancias. A veces lleva a que una persona se haga daño de forma innecesaria, pero también puede causar muchos males en el plano social. 

Un estudio llevado a cabo por la Universidad de Sussex demostró que durante la Primera Guerra Mundial las autoridades no quisieron acoger el concepto de “neurosis de guerra”. Quienes padecían sus síntomas eran considerados simples “cobardes”. La intransigencia dominante impidió que los soldados recibieran un trato adaptado a sus circunstancias reales.

El elevado coste de la intransigencia

La Universidad Stony Brook de Nueva York llevó a cabo un estudio en el que se evaluaron las actitudes de diversos individuos frente a la negociación. Se tomaron como base personas que pensaban diferente y con intereses divergentes. El objetivo era ver en qué medida eran capaces de llegar a acuerdos y cerrar una negociación eficaz, es decir, una en la que ambas partes ganaran algo.

En principio, se propuso una negociación estrictamente económica. El resultado fue alentador, ya que el 62 % de los involucrados se mostraron flexibles. El 84 % fue capaz de tomar decisiones que favorecían a sus oponentes con tal de llevar la negociación a buen puerto.

Sin embargo, a las mismas personas se les propuso una negociación asociada a la política. Allí entraron en juego los valores morales de los participantes y entonces el 60% fue mucho más radical. Las actitudes se mostraron más extremas, lo que hizo que más de la mitad de las negociaciones fracasaran.

Intransigencia e inseguridad 

El filósofo Eric Hoffer fue muy lúcido sobre la verdadera naturaleza de la intransigencia negativa. Dijo que “la postura intransigente se dirige más contra la duda interior que contra el agresor exterior”. En efecto, todo indica que esa actitud está mucho más asociada con la autodefensa que con la convicción.

Es muy frecuente que las actitudes intransigentes no nazcan de férreos valores y opiniones, sino que más bien se asocien con un ego que se siente amenazado y que responde radicalizándose. 

La intransigencia suele develar miedo o inseguridad en aquello en lo que se cree o se desea. 

Muchas veces la función de la obstinación es cerrar el diálogo, cortar la comunicación. El objetivo es que las creencias no sean puestas en tela de juicio o que se revele su fragilidad. Por eso, en los entornos de gran incertidumbre la gente tiende a volverse más radical también. Por lo tanto, puede afirmarse que el antídoto contra la intransigencia negativa es la confianza en uno mismo.

lunes, 20 de septiembre de 2021

Prozac de Séneca: una herramienta para dejar de sufrir

JUAN ARMANDO CORBIN      |      Psicología y Mente
 
Buscando herramientas terapéuticas más allá de lo convencional.
 
En una sociedad tan demandante como en la que vivimos, que muchas veces exige más de lo que nos devuelve, resulta fácil que nuestra salud emocional se vea afectada. Especialmente, si convivimos con la “happymania”, es decir, la obsesión por ser felices.
 
Desde hace solamente unas décadas, el felicismo está en todos lados: las investigaciones científicas, los libros “best-sellers”, nuestros estados en las redes sociales… Solo hay que echar un vistazo a nuestro alrededor para observar que nos hemos empeñado en crear un relato feliz de nuestras vidas.
 
¿Son los antidepresivos y los ansiolíticos la solución a nuestra tristeza y ansiedad?
 
Y es que parece que está prohibido no ser feliz, cuando es imposible estarlo las 24 horas del día, los 365 días del año. En las sociedades modernas como, por ejemplo, la estadounidense, el consumo de psicofármacos como el prozac, llamado la droga de la felicidad, va en aumento año tras año. La depresión y la ansiedad están al orden del día, y por eso pocos no conocen medicamentos como el tranquimazin o el valium.
 
Pero combatir nuestra tristeza o nuestra ansiedad solamente con estos medicamentos no es una estrategia eficaz: no elimina el sufrimiento, sino que calma los síntomas durante un tiempo. Esto es lo que pretende explicar el libro llamado Prozac de Séneca, una obra con una base filosófica-psicológica. Para su elaboración, el autor, Clay Newman, se ha inspirado en frases reveladores de Séneca, el máximo exponente del estoicismo. Sus pensamientos son una fuente de sabiduría para la felicidad.
 
Un libro con tintes terapéuticos
 
Este libro es una especie de medicina, una forma de terapia para ayudarnos a vivir un poco mejor. Porque tal y como el autor afirma: “nunca hemos sido tan ricos en lo material, pero tan pobres en lo espiritual”. La idea de este texto es dejar atrás los fármacos como el prozac o el valium y construir una personalidad más adaptativa, además de ayudar a las personas para que sean mentalmente más fuertes.
 
Un libro para concienciarnos de que la medicación no es la solución para los desajustes emocionales. Porque es más útil conocer las causas del malestar y trabajar para dejar de sufrir. El Prozac de Séneca promueve la filosofía estoica y proporciona la dosis necesaria de sabiduría para aprender a ser feliz. Newman defiende que los valores como la humildad, la auto-aceptación, la compasión y la confianza, entre otros, son inherentes a la condición humana. Sin embargo, es necesario conocer esta filosofía y tener la voluntad necesaria para hacerla efectiva.
 
En definitiva, se trata de dejar atrás lo que impide a las personas ser felices. Esta obra literaria permite desarrollar la honestidad, la humildad y la consciencia, la compasión, el desapego y la aceptación.
 
Prozac de Séneca: algunas frases del libro
 
A continuación puedes encontrar algunas de las mejores frases de este libro:
 
1. A la vida no le importa lo que tú quieres. Su función es darte en todo momento lo que necesitas
La vida tiene en cuenta cómo nos adaptamos al medio, no nuestros deseos y nuestras motivaciones. Eres tú quien tiene que luchar por tus sueños.
 
2. Dado que partes de la carencia y la sensación de vacío, quieres a los demás en la medida en que te llenan y te procuran satisfacción.
Solemos buscar la satisfacción en otros cuando deberíamos centrarnos en lo que nos satisface a nosotros. Una gran enseñanza para la vida.
 
3. El propósito de tu vida consiste en aprender a ser feliz y a estar en paz contigo mismo para poder amar la vida tal como es.
Trabajar en el amor propio y en la autoaceptación es una de las claves de la felicidad.
 
4. La verdadera seguridad no está relacionada con tus circunstancias externas, las cuales están regidas por leyes universales que no puedes controlar. Más bien se trata de un estado emocional interno que te permite vivir con confianza, coraje y valentía.
Crear una personalidad fuerte solo se consigue cuando estamos en paz con nosotros mismos.
 
5. ¿Hay alguien que te caiga mal o que no soportes? ¿Alguien que sólo de verlo ya te ponga de mala leche? Si es así, te doy la bienvenida en nombre del colectivo de la raza humana. Acabas de identificar a uno de tus «maestros espirituales».
Somos humanos y sentimos emociones que, a veces, no son del todo agradables.
 
6. Lo mejor que puedes hacer por la humanidad es ser feliz y aprender a estar en paz contigo mismo.
Cuando estás bien contigo mismo los demás también lo notarán de manera positiva.
 
7. La única Verdad que merece ir con mayúsculas es el Amor.
El amor es una experiencia que puede hacernos inmensamente felices o tremendamente infelices.
 
8. El verdadero desapego surge cuando comprendes que nadie hace feliz a nadie.
Depender de los demás es inversamente proporcional a la felicidad.
 
9. ¿Acaso nosotros somos perfectos? ¿Por qué, entonces, exigimos perfección a los demás?.
Podemos ser muy exigentes con los demás cuando, en realidad, nadie es perfecto.
 
10. La adversidad es ocasión de virtud.
Los malos momentos son ocasiones para crecer que no debemos desaprovechar.
  

miércoles, 11 de agosto de 2021

Acentúa lo positivo para hacer cambios permanentes en la salud


Escrito por el personal de MAYO CLINIC    |     27/03/2021

Prueba estos consejos para tener una actitud positiva, que te ayudarán a mantenerte motivado y a implementar cambios permanentes en tus comportamientos de salud.

¿Por qué a veces es tan difícil alcanzar una meta de salud? ¿Tu fuerza de voluntad es realmente tan débil?

Según las últimas investigaciones, probablemente tu autodisciplina no sea el problema. En cambio, la clave para mantener tu motivación está en tu enfoque.

Fuerza de voluntad

La mayoría de las personas han estado allí, queriendo tomar decisiones más saludables o comenzar un programa de ejercicios, tal vez necesitando perder algo de peso.

Comienzas con buenas intenciones, encontrando la fuerza de voluntad para hacer más ejercicio y comer menos. Pero después de un tiempo, los viejos hábitos vuelven y se pierde una meta. Tal vez incluso subes de peso. ¿Te suena familiar? No eres el único.

Para tener éxito, cambia tu enfoque

La mayoría de las personas se concentran en el objetivo final y creen que esto les proporcionará la disciplina y la fuerza de voluntad para alcanzar ese objetivo. Pero la vida diaria y el estrés interfieren constantemente, lo que confunde tu objetivo final y tu determinación junto con él.

Prueba estas técnicas para mantenerte motivado.

Ponte metas claras

Haz que tus actividades diarias se correspondan con tus metas. Si quieres aumentar el nivel de actividad que realizas, estaciona más lejos de la puerta. Si deseas comer más sano, reemplaza el tazón de dulces en el trabajo con un tazón de frutas.

Comienza de a poco. ¿Quieres adelgazar 25 libras? Eso no puede ser tu meta inicial. Empieza con pequeños cambios que puedas realizar: lleva tu almuerzo al trabajo o sal a caminar varias noches a la semana.

Ponte nuevas metas según tu realidad. Si te llevaste almuerzo saludable un solo día de la semana pasada, no te castigues. Piensa en cómo lograste tu meta alguna vez. Y proponte hacerlo dos días la próxima semana.

Haz lo que amas. ¿Te gusta patinar? Patina más. ¿Te gustan las manzanas, pero no el brócoli? Come más manzanas. Optar por las actividades correctas es la manera más eficaz de sentirse bien para llevar una vida más saludable.

Pensamiento positivo

Escucha cómo te hablas a ti mismo. Detente todos los días a evaluar lo que estás pensando. Si tus pensamientos son principalmente negativos, esto afectará directamente cómo te sientes y tu motivación.

Practica la charla positiva con uno mismo. Trátate a ti mismo como tratarías a un amigo. Sé amable y alentador. Analiza más profundamente los pensamientos negativos y responde con afirmaciones sobre lo que estás haciendo bien.

Concéntrate en lo que puedes tener y no en lo que no. Si estás tratando de bajar de peso, mira los alimentos que puedes comer y no todos los alimentos que no puedes. Es difícil mantenerse motivado cuando te sientes privado.

Cree. Si no crees que puedes bajar 25 libras, no lo harás. Comienza con lo que realmente crees que puedes lograr. El éxito inicial te dará la confianza para establecer metas más grandes más adelante.

Disfrutar del proceso

Analiza tus sentimientos. ¿Te gustó verdaderamente una actividad? ¿Hay algo que te gustaría hacer más? Cuando reflexiones, tendrás más probabilidades de abandonar lo que no funciona.

Sé consciente. Concéntrate en una conversación con tu compañero de ejercicio. Presta atención a la belleza de la naturaleza o el movimiento de tu cuerpo. Ser consciente del presente que vives aumentará tu disfrute de la actividad.

Despréndete de los pensamientos negativos. Eso no significa ignorarlos. Por el contrario, implica volver a evaluar tu respuesta para enfocarte en los logros y los sentimientos positivos.

Adoptar una mentalidad de crecimiento

Comprender el proceso de dominio. Una mentalidad de "crecimiento" significa que sabes que puedes desarrollar tus habilidades y continuar adaptándote. Piensa en una época en la que no sabías cómo hacer algo, luego lo practicabas, mejorabas y finalmente lo dominabas.

Esto puede ayudarte a recuperarte de contratiempos y errores. Ten en cuenta que estás practicando cómo llevar un estilo de vida más saludable y aprendiendo más sobre ti mismo cada día.

Intenta un ejercicio de "decir es creer". Imagínate escribir una carta a otra persona que está luchando con el mismo problema que tú. ¿Qué consejo le darías? Piensa en cómo otra persona podría responder y convertir esas mismas respuestas en acciones por ti mismo.

¡Celebra tus victorias!

El éxito genera más éxito. A medida que logres cada objetivo, tómate un momento para reconocer tus logros. Celebrar estas victorias te dará un impulso para perseguir tu próximo objetivo y te dará un sentido de propósito y orgullo. 

 

lunes, 21 de junio de 2021

Control de la ira: respuesta a tus preguntas


Escrito por el personal de MAYO CLINIC     |     05/03/2020

No siempre está mal sentir ira, pero hay que controlarla de manera adecuada. Ten en cuenta la finalidad de la ira y el mejor abordaje para controlarla.

La ira en sí misma no es un problema; la cuestión es cómo la manejas. Considera el origen de la ira, así como el modo de controlar la ira y qué hacer cuando estás frente a alguien cuya ira está fuera de control.

¿Qué es la ira?

La ira es una respuesta natural a las amenazas que se perciben. Hace que el cuerpo libere adrenalina, que los músculos se tensen y que la frecuencia cardíaca y la presión arterial aumenten. Es posible que tus sentidos estén más agudos y que tengas el rostro y las manos enrojecidos.

Sin embargo, la ira se convierte en un problema solo cuando no puedes controlarla de una manera saludable.

Entonces, ¿no está «mal» enojarse?

Enojarse no siempre es malo. Puede ayudarte a compartir tus preocupaciones. Puede evitar que los demás te pasen por encima. Puede motivarte a hacer algo positivo. La clave es manejar la ira de forma saludable.

¿Qué provoca la ira en la gente?

Existen muchos desencadenantes frecuentes de la ira, como perder la paciencia, sentir que no valoran tu opinión o tus esfuerzos, y la injusticia. La ira también puede surgir ante el recuerdo de un acontecimiento traumático o indignante, y ante la preocupación por los problemas personales.

También existen causas específicas que pueden desencadenar la ira, según lo que te enseñaron a esperar de ti mismo, de los demás y del mundo que te rodea. Tu historia personal también alimenta tus reacciones ante la ira. Por ejemplo, si no te enseñaron a expresar la ira en forma adecuada, es posible que reprimas las frustraciones y te sientas desdichado, o que las acumules hasta que estalles de furia.

Las tendencias heredadas, la neuroquímica cerebral o las enfermedades no diagnosticadas también influyen en la tendencia de una persona a tener arrebatos de furia.

¿Cuál es la mejor forma de controlar la ira?

Cuando estás enojado, puedes afrontar tus sentimientos de la siguiente manera:

·        Expresión. Este es el acto de expresar tu ira. La expresión puede abarcar desde una discusión razonable y racional hasta un estallido de violencia.

·        Represión. Se trata de un intento de contener tu ira y, posiblemente, de transformarla en un comportamiento más constructivo. Sin embargo, reprimir la ira puede provocar que la mantengas en tu interior o que la expreses con un comportamiento pasivo-agresivo.

·        Calma. Esto sucede cuando controlas tu comportamiento externo y tus respuestas internas calmándote y dejando que las emociones se apacigüen.

Lo ideal es optar por la expresión constructiva, al comunicar tus preocupaciones y necesidades de forma clara y directa, sin lastimar a otros ni tratar de controlarlos.

¿La ira puede ser perjudicial para la salud?

Algunos estudios sugieren que la expresión inadecuada de la ira, como reprimirla, puede ser perjudicial para la salud. Reprimir la ira parece intensificar el dolor crónico, mientras que expresarla lo reduce.

Además, existe evidencia de que la ira y la hostilidad están vinculadas con las enfermedades cardíacas, la presión arterial alta, las úlceras pépticas y los accidentes cerebrovasculares.

¿Cuándo se necesita ayuda profesional?

Aprender a controlar la ira es un desafío que se les presenta a todas las personas alguna vez. Considera buscar ayuda para los problemas de ira si tu ira parece estar fuera de control, te hace hacer cosas de las que te arrepientes o lastimar a las personas que te rodean, o está afectando tus relaciones personales

martes, 15 de diciembre de 2020

Los 10 consejos del popular psiquiatra Enrique Rojas para ser feliz: la clave es valorar bien


ReligiónenLibertad   |   11/12/2020

De su nuevo libro «Todo lo que tienes que saber sobre la vida»

El psiquiatra Enrique Rojas da consejos para la vida, que ayudan a afrontar las dificultades con madurez y serenidad.

El popular psiquiatra y divulgador Enrique Rojas, catedrático con más de 3 millones de libros vendidos, publica ahora Todo lo que tienes que saber sobre la vida, un libro lleno de sabiduría práctica, que anima a tener ideas claras, fortalecer la voluntad, ser generoso, educar las pasiones y apoyarse en la fe. El libro está organizado en 12 capítulos y el último recoge estos 10 consejos.

Diez consejos para ser feliz

1. La felicidad consiste en ser capaz de cerrar las heridas del pasado.

"La felicidad consiste en tener buena salud y mala memoria. Los psicólogos y los psiquiatras sabemos lo importante que es ayudar a nuestros pacientes a hacer la cirugía estética del pasado, cerrando heridas de forma definitiva y sabiendo encajarlas de forma adecuada en el organigrama de nuestra biografía".

Una persona que no puede cerrar esas heridas puede convertirse, advierte, en una persona "agria, amargada, resentida y echada a perder. En términos psiquiátricos, se convierte en neurótica por esa rampa deslizante y se va viendo invadida de conflictos no resueltos que, antes o después, asoman y la dañan y vuelvcen tóxica".

Entre los autores que han vivido experiencias duras, sobre todo en la cárcel y bajo amenaza, y han escrito de ellas con desapego y perdón, recomienda a Santo Tomás Moro, el cardenal Van Thuan, el misionero en el gulag Walter Ciszek, el escritor ortodoxo Aleksandr Solzhenitsyn o el dramaturgo y político checo Vaclav Havel.

2. Aprender a tener una visión positiva de la vida

"Esto hay que aprenderlo, como casi todo", advierte. "La clave está en el esfuerzo psicológico, un trabajo de artesanía personal mediante el cual vamos siendo capaces de descubrir la dimensión más positiva de la realidad, ese segmento que se esconde en el fondo de los hechos y que tiene unas notas positivas que nos puede enseñar lecciones muy sabias".

Implica la resiliencia, "la capacidad para sacar fuerzas de una experiencia traumática y darle la vuelta y de ese modo ser capaz de ser inexpugnable, pétreo, inalterable, blindado... es todo arte, y significa adquirir una fortaleza extraordinaria para lograr la superación".

3. Tener una voluntad de hierro

"Necesita ser educada desde los primeros años de la vida. Es una pieza clave en la psicología que, si es sólida, consigue que nuestros objetivos y metas lleguen a buen puerto. Toda educación empieza y termina por la voluntad. Tener una voluntad firme es uno de los más claros indicadores de madurez de la persona".

4. Tener un buen equilibrio entre corazón y cabeza

Amor e inteligencia forman un bloque bien armado. tener una afectividad sana implica mover bien los hilos de las relaciones con los demás, cargándolas de sentimientos verdaderos, auténticos, sin doblez, descubriendo que lo afectivo es lo efectivo. Y a la vez saber utilizar bien los instrumentos de la razón: la lógica, el análisis, la síntesis, el discernimiento. Ser capaces de respirar por estos dos pulmones a la vez".

5. Es necesario tener un proyecto de vida coherente y realista

El proyecto de vida, explica el psiquiatra, implica cuatro grandes temas: amor, trabajo, cultura y amistad. Debe ser coherente (con "el menor número de contradicciones posibles"). Debe ser realista, "ajustarse a los hechos de la vida personal y del entorno, aunque con ilusión". Hay que cuidar el amor, hay que estar en un trabajo "que agrade y que saque lo mejor de uno mismo", la cultura da libertad y criterio, y la amistad se construye con afinidad, donación, confidencia.

6. Poner los medios para hacer felices a otras personas

Al volcarnos en hacer felices a los demás olvidamos nuestros problemas y dificultades y eso es bueno. "¿Qué puedo hacer para dar unas gotas de felicidad a los que me rodean?" es una pregunta para hacernos con frecuencia. "Hay más alegría en dar que en recibir", dice el psiquiatra, citando una frase que San Pablo dice que es de Jesucristo (aunque no aparece en los Evangelios). También en psiquiatría y psicología, muchos pacientes mejoran en cuanto perseveran un tiempo en servir y ayudar a los demás.

7. Capacidad para apreciar las pequeñas alegrías de la vida cotidiana

"Se trata de saber parar el reloj y detener el tiempo que corre fugaz y apresarlo para, en esos momentos, saborear el instante, sencillo pero muy positivo. Hay una felicidad grande que se refiere a la exploración de cómo va nuestra vida en sus conjunto, y otra felicidad pequeña, que aspira solo a saber disfrutar de lo menudo, de lo cotidiano, desde un paisaje bonito a una excursión por la montaña a la lectura de un libro que nos tiene absorbidos, pasando por una comidad o una cena agradables..."

8. Saber valorar las cosas que uno tiene y las que uno ha conseguido

"Lo importante no es haber conseguido ciertas metas -que lo es- sino reconocerlo, apreciarlo, evaluarlo, reconocer que detrás de ellos ha habido lucha, esfuerzo, volver a empezar", advierte Enrique Rojas. Es bueno poder ver cómo se ha ido desarrollando nuestra vida, con sus frutos, "sus avatares y las mil y una peripecias" que nos han sucedido.

9. Darle a las cosas que nos pasan la importancia que de verdad tienen

Con equilibrio de razón y emoción podemos juzgar en su justa medida lo que nos afecta, y quitar importancia a muchas cosas que nos llevan a la tristeza y melancolía. Hay que saber mirar con perspectiva, poniendo distancia. Para eso, es decisivo saber hacia donde queremos ir. El fracaso es a menudo necesario para el desarrollo y la maduración de la personalidad. Con esa perspectiva, no nos derrumbamos en los momentos malos, sino que nos crecemos ante la adversidad. Sobre esto, Rojas recomienda el libro de Ricardo Yepes Stork "Fundamentos de antropología" (Eunsa, Pamplona, 1996).

10. No equivocarse en las expectativas: frenar ambiciones excesivas

La existencia humana siempre tendrá límites y barreras y, como dice el refrán, "no hay que pedirle peras al olmo". "La felicidad absoluta no existe, es una utopía", al menos en este mundo. Pero se puede aspirar a una felicidad razonable, desde la moderación. Al final consiste en "descubrir quién quiero ser, hacia dónde quiero dirigirme, y luego aceptar con serenidad las adversidad y las cosas que al final no salieron bien".

El libro, de unas 240 páginas, aborda varios temas como el amor y el enamoramiento, la madurez sentimental, cómo tener una personalidad madura y equilibrada, la educación sexual y la pornografía (en todas las edades), algunas ideas para vivir bien en pareja, por qué los hombres son emocionalmente más inmaduros que las mujeres, como elegir bien un cónyuge, cómo ganar en fuerza de voluntad y cómo afrontar las adversidades de la vida.