CELIA PÉREZ LEÓN | cuerpomente.com | 24/09/2025
Si estás esperando que una gran frase cambie tu vida, sentimos decirte que eso no va a suceder. En la vida real no existe un “clic”, existen hábitos que modifican nuestro comportamiento y nuestra forma de vivir en el mundo.
No
existe el ‘clic’. Todos creemos que sí. Que, en algún momento, a base de
reflexionar, de darle vuelta a mil ideas y de llegar a grandiosas conclusiones
escucharemos un “clic”. Y entonces todo empezará a tener sentido. Pero lo
cierto es que ese momento de
inspiración no existe. O si llega, se esfuma tan rápido como
llegó. Si realmente queremos generar un cambio profundo en nuestra vida,
necesitamos crearnos hábitos.
Esto es
lo que el experto en crecimiento Víctor Küppers ha explicado en una
entrevista que concede Mili Hadad para La
Fórmula Podcast. Porque solo
hay una forma de cambiar tu vida: insistiendo, insistiendo e insistiendo, hasta
que el hábito se convierta en costumbre.
el hábito
En
nuestro cerebro todo está conectado. La forma en la que hablamos
y actuamos modifica la manera en la que pensamos, y viceversa. El problema es que cambiar la forma en la que
pensamos es una tarea titánica. Requiere años de terapia poder
convencer al cerebro de que aquello que le asusta o le preocupa, en realidad,
no debería molestarla. Así que es mejor recorrer la vía alternativa: cambiar lo que hacemos para modificar cómo
pensamos y sentimos.
Esto es,
en resumidas cuentas, lo que el experto en crecimiento personal ha revelado en
su intervención en el podcast La
Fórmula. Porque como conferenciante disfruta de subir a los escenarios y
explicar todo lo que ha aprendido de la vida, pero en estos 19 años una
pregunta persiste: ¿cuánto tiempo
durará todo esto en la mente de las personas que me han escuchado?
“Lo
decía Chesterton: ‘No necesitamos que nos digan las cosas, necesitamos que nos
las recuerden’”, cita el experto en psicología positiva. Porque
lo cierto es que la teoría todos nos la sabemos, más o menos. Lo que nos falta
es la práctica. Y por eso él recomienda trabajar cada creencia desde el
hábito y así construir una buena relación contigo mismo.
Cambiando el paradigma
“La
clave está en desarrollar el hábito”, asegura Küppers. Por ejemplo, imaginemos
que quieres empezar a valorar las cosas positivas de tu vida, que es algo que
él lleva casi dos décadas recomendado a sus oyentes. Para convertirlo en
hábito, pasa a la acción. “Pregúntate, ¿qué
hay fantástico en mi vida? Y cuando te lo has preguntado muchas,
muchas, muchas veces, te sale solo”, afirma.
Sucede
igual con otras creencias poderosas. Por ejemplo, con centrarte en aquello que
está en tus manos. Si te preguntas una y otra vez “¿yo qué puedo hacer?”, al final
acostumbrarás a tu cerebro a centrarse únicamente en lo que puedes controlar,
algo que también nos recomendaban hacer los estoicos.
“Cuando lo repites ‘n’ veces,
al final pasa a formar parte de tu carácter, lo has incorporado. La
clave no está en escuchar un concepto, la clave no está en que te guste el
concepto. La clave está en repetir, repetir, repetir”, explica. No hay ‘clic’,
tan solo esfuerzo y hábito.
Lo importante en esta vida
Aunque
el momento “clic” no existe, sí hay momentos que nos cambian la vida. Pero
incluso esos, hay que recordarlos si queremos que sean realmente efectivos. El propio Küppers experimentó un momento así en
su vida.
“Yo
antes me quejaba muchísimo”, explica a su entrevistadora. Todo cambió cuando su
salud empeoró de manera repentina. “Yo
tuve muchos años dolor crónico, 24 horas. Me dolían las piernas,
la cadera. Y estuve cinco años que nadie sabía lo que era. Hasta que fui a un
doctor, y me operó. Me quitó el dolor”, contextualiza.
Tras aquel momento, durante los primeros días sin dolor nada podía ponerle
de mal humor. ¡El dolor había desaparecido! La sensación de plenitud
duró una semana, dos, tres… Pero a la cuarta semana, las quejas
volvieron.
Víctor tomó entonces una decisión. En su agenda, que lleva a todos lados,
guardó un dibujo que le hizo aquel doctor para explicarle lo que le
sucedía. Cada día, la mira y recuerda que ya no le duele. Que hay cosas
importantes y cosas que no son importantes. “Lo importante es, si tienes un
dolor, que no se te vaya nunca. Que se te estropee la impresora no es
importante”, asegura. “Yo antes me enfadaba porque la impresora se
estropeaba. Ahora ya no me enfado. He cogido ese hábito, y ahora me cuesta
mucho enfadarme”.
Hábitos transformadores
Todo
aquello que queramos cambiar en nuestra vida debe pasar por un hábito. Solo de
esa manera podemos transformar nuestro carácter. En el caso de Küppers, su
ritual diario de mirar esa foto le aleja de la queja y el enfado, algo que todos
podemos hacer usando elementos que conecten
con nuestra historia personal. Porque todos hemos vivido momentos más
o menos complicados en la vida, en los que tomamos constancia de lo que es
realmente importante.
Aunque
Küppers tiene otros dos rituales que también le permiten vivir con mayor
felicidad, con mayor conciencia. El
primero es dar las gracias. “Se lo recomiendo a todo el mundo,
reservar cinco minutos para agradecer todas las cosas buenas”, explica en la
entrevista. Cinco minutos bastan para recordar todo lo bonito que tenemos en la
vida.
Otro hábito transformador es imaginar
que no volverás a ver a las personas a las
que quieres. “Pensar de vez
en cuando que las personas que más quiero no estarán, pensar en eso te ayuda a
recordar que la vida es finita. Que lo más importante que tienes no es lo que
tienes, sino a quien tienes. Es las personas a las que quieres. Y ahí entra la
frase de Covey: ‘Lo importante es que lo más importante sea lo más importante’.
Y a veces olvidamos lo importante’”, concluye el profesor.
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