sábado, 26 de junio de 2021

Las personas estamos hechas de valentía y esperanza


VALERIA SABATER       |      La Mente es Maravillosa     |     28/03/2020

Al final llega un momento en que lo descubres. No solo estás hecho de sueños e infinitas preguntas. En ti hay grandes dosis de valentía que te has visto obligado a demostrar en más de un momento, porque eres luz y eres esperanza. Te quedan grandes cosas por vivir.

Dicen los científicos que el 99 % del cuerpo humano está hecho de cuatro elementos químicos: carbono, hidrógeno, oxígeno y nitrógeno. Señalan también que el 73 % de nuestros átomos provienen de la explosión de estrellas masivas. Asimismo, faltarían dos componentes más, porque si hay algo que nos enseña la vida es que las personas estamos hechas de valentía y esperanza.


Somos seres extraordinarios. Criaturas que, como bien decía Stephen Hawking, habitamos en un planeta menor en una estrella promedio. Sin embargo, aun así, podemos entender el universo y escribir nuestras propias historias con grandes dosis de coraje e ingenio. Aunque, a veces se nos olvida y descuidamos nuestras fortalezas psicológicas, perdiendo ese brillo original que las estrellas dejaron en nuestro ADN.

 

No obstante, que ocurra esto es normal y hasta permisible. Uno no puede ser héroe cada día, es imposible ser fuerte en cada circunstancia vital. Tenemos pleno derecho a caer, a acurrucarnos en las grietas de nuestros fracasos y a cobijarnos en los abismos de nuestras pérdidas durante un tiempo. Hay experiencias que requieren de un periodo de necesitada hibernación.

 

Los mejores héroes, al fin y al cabo, no son los que llevan armaduras brillantes o capas de relucientes de colores. Los verdaderos héroes son de carne y hueso y están hechos de cicatrices, de historias tristes y de una piel curtida en mil experiencias. Somos seres cabezotas que rara vez dejan de alimentar la esperanza. Y eso, nos hace únicos.

 

Las personas estamos hechas de valentía y esperanza, no lo olvides 

No dejes que este mensaje se diluya en el olvido: las personas estamos hechas de valentía y esperanza. Somos pedacitos de coraje entremezclado con rincones donde se contienen las ilusiones y los sueños.

 

A menudo, protestones porque el mundo no siempre se ajusta a nuestros deseos y expectativas. Persistentes a la hora de trabajar por nuestras metas y olvidadizos a veces, cuando nos descuidamos un poco entre tantas presiones, tareas y obligaciones.

 

Señala Howard Gardner, psicólogo y profesor de la Universidad de Harvard, que uno de nuestros mayores defectos es nuestra dificultad para afrontar los cambios. Son esos momentos cuando más nos infravaloramos.

 

Somos seres inteligentes, pero nos cuesta renunciar a ciertos favores o circunstancias, a nuestra estabilidad, a esas rutinas donde determinadas actividades, ocupaciones y personas llenaban nuestros días.

Se nos olvida, quizá, que todo ciclo vital no es más que un proceso constante de transformación. Hay pérdidas y hay ganancias. Hay puertas que se cierran y ventanas que se abren.

Un cambio suscita miedo y nos decimos una y otra vez que no estamos preparados para algo así. Sin embargo, como bien señalaba Kakuzo Okakura, filósofo japonés del siglo XIX, el arte de la vida no es más que un constante reajuste a un entorno cambiante.

 

Ante el cambio que asusta: ¡coraje! 

Hace dos años, la Universidad de Alabama, Estados Unidos, llevó a cabo un interesante estudio para entender mejor qué era el coraje. Los responsables de este trabajo, el doctor Mark Howell y Elaine Coshgell analizaron a un amplio grupo de personas que habían hecho frente a situaciones complejas, a cambios traumáticos a lo largo de su ciclo vital.

De este modo, pudieron definir que la personalidad dotada de este tipo de valentía se define por los siguientes rasgos:

·        Las personas valientes aprenden a ser decididas y proactivas.

·        Tienen unos objetivos vitales y los recuerdan a diario.

·        Cuando tienen un problema, no se quedan estancadas. Buscan estrategias para resolverlas.

·        Son hombres y mujeres apasionados.

·        Saben pedir ayuda, saben comunicar sus miedos y preocupaciones con otras personas para hallar apoyo, para abrirse a otros puntos de vista.

·        El coraje es una cualidad internaSe relaciona con la resiliencia y es, al fin y al cabo, una respuesta de nuestro cerebro para favorecer la supervivencia.

Las personas estamos hechas de valentía y esperanza: un mecanismo que activar en días de tormenta

Algo que nos puede inspirar es descubrir que el coraje es un mecanismo interno que todos tenemos. Las personas estamos hechas de valentía y esperanza porque gracias a estos enfoques y engranajes, avanzamos. Con estas fuerzas psicológicas garantizamos nuestra supervivencia, sobreponiéndonos, alzando el rostro, activando mente, corazón y voluntades para dejar de temer el cambio.

 

No es fácil, es cierto. Y como bien señalábamos al inicio, quizás no todos los días contemos con la energía necesaria para vencer nuestros miedos. Sin embargo, nuestro cerebro está dotado de fascinantes habilidades que nos guían en ese necesario ejercicio de superación.

 

La inteligencia y la creatividad nos instan a resolver los problemas de la manera más original. La persistencia nos dota de un motor donde no quepan la rendición.

 

Tampoco podemos olvidarnos de nuestras emociones. Como bien señala Antonio Damasio, buscan favorecer nuestra homeostasis para permitirnos actuar, sobrevivir, adaptarnos y reaccionar. Las personas estamos hechas de valentía, esperanza y sueños. No lo olvidemos. Somos seres que tienen en su ADN la materia de esas estrellas que nos dio la vida. Estamos hechos para brillar en los días más oscuros.

 

viernes, 25 de junio de 2021

Los pediatras advierten de una "pandemia" de salud mental en la población infanto-juvenil


ABC (Familia sana)      |      03/06/2021

Se prevé que en los próximos 2-3 años surja un aumento brusco de todo tipo de consumos de tóxicos en jóvenes, en lo que se denomina «los nuevos locos años 20»

La enfermedad física por COVID-19 se ha dejado sentir en menor medida en la población infantil y juvenil pero los pediatras han lanzando la voz de alarma ante el impacto psicosocial de la pandemia que está empezando a saturar las consultas y las urgencias hospitalarias. Se duplican los casos de urgencias psiquiátricas infantiles, los trastornos de conducta alimentaria, que son cada vez más graves, los casos de ansiedad, trastornos obsesivo-compulsivos, depresión y las autolesiones e intentos de suicido en adolescentes. También se ha incrementado la violencia sobre los menores, el maltrato y los abusos y se ha disparado el consumo de pantallas en niños y jóvenes. «Debemos recordar que los niños y adolescentes de hoy son los adultos españoles de las próximas décadas». Es la advertencia que han lanzado hoy, en la rueda de prensa del II Congreso Digital de la Asociación Española de Pediatría, su presidenta, la doctora María José Mellado, y la presidenta de la Sociedad de Psiquiatría Infantil (SPI), la doctora Azucena Díez.

 

La infancia, y de forma especial la adolescencia, son etapas especialmente vulnerables debido a los múltiples cambios que tienen lugar en cortos periodos de tiempo. Las repercusiones de la pandemia en la salud mental de niños y adolescentes será uno de los temas que se abordarán durante el II Congreso Digital de la AEP que reunirá a cerca de 3.500 pediatras entre los próximos días 3 y 5 de junio. La presidente de la AEP ha hecho un llamamiento de responsabilidad a las instituciones sanitarias para «activar un plan de prevención y respuesta» para preservar la salud de los niños y adolescentes.

 

Los principales factores de riesgo relacionados con esas consecuencias psicológicas han sido, inicialmente, la incertidumbre, el exceso de noticias, el distanciamiento social y familiar, la ausencia de rutinas, el abuso de pantallas, los ritmos irregulares de sueño y un patrón de alimentación menos saludable y, en muchos menores, la escolarización semipresencial. En algunos casos, se han añadido las dificultades económicas y de conciliación de trabajo con el cuidado familiar, y las posibles situaciones de enfermedad propia, de familiares cercanos o incluso el duelo por fallecimiento de seres queridos.

 

«El estrés agudo o crónico está descrito como un desencadenante de problemas de salud mental en los niños y adolescentes. Este es un momento clave para realizar todos los esfuerzos posibles con el fin de reducir este estrés y evitar que las dificultades psicológicas se cronifiquen en el tiempo dando lugar a psicopatologías más graves. Debemos recordar que los niños de hoy serán los adultos de mañana», ha advertido la doctora Díez.

 

En un principio el confinamiento pudo llegar a ser vivido como una aventura, en la que los niños agradecían no ir al colegio o pasar más tiempo con sus padres, y los adolescentes se sentían más libres de poder consumir más horas en Internet. Sin embrago, «pronto comenzaron a aparecer problemas como apatía, inquietud, aburrimiento, dificultades de concentración, insomnio o miedos excesivos», relata la especialista.

 

Los principales datos publicados hasta el momento, tanto en España como en otros países, muestran un aumento de los síntomas relacionados con diversos trastornos psiquiátricos, principalmente depresivos, de ansiedad, conductas autolesivas y de la conducta alimentaria. «Estos resultados son muy preliminares, y se espera que al retomar hábitos saludables y contando con apoyos necesarios, la mayoría de los niños recuperen su funcionamiento normal», aclara la presidenta de la SPI-AEP.

 

Adicciones a sustancias y pantallas

 

En los últimos años, se ha producido un crecimiento exponencial en el consumo de redes sociales y videojuegos y, como apuntan los expertos, “todas estas tecnologías tienen un componente adictivo”. Los adolescentes son un grupo muy susceptible a desarrollar problemas relacionados con la dependencia a dispositivos de acceso a internet, que se ha relacionado con diversos problemas psiquiátricos como ansiedad social, depresión y problemas de atención, así como una dieta menos saludable y un mayor nivel de sedentarismo, sobrepeso y obesidad.

 

Tanto en el confinamiento como en la llamada “nueva normalidad” el tiempo dedicado a pantallas ha aumentado de una manera muy llamativa por el aislamiento y la falta de estímulos. “Una de las medidas más efectivas para evitar conductas adictivas consiste en garantizar el acceso a actividades alternativas saludables. Cuando los niños y adolescentes tienen oportunidad de pasar tiempo al aire libre con sus iguales y realizar actividades deportivas y de ocio, el tiempo dedicado a pantallas se reduce de forma notable”, apunta la doctora Díez.

 

El consumo de tóxicos, como el alcohol o el cannabis, ha sido más difícil, aunque no imposible, durante el confinamiento, asegura la experta. Sin embargo, a pesar de que las consultas por motivos relacionados con los consumos en menores se habían reducido notablemente, ya se están igualando a las del periodo prepandémico. «Algunos expertos predicen, basándose en fenómenos históricos, que es probable que en los próximos 2-3 años surja un aumento brusco de todo tipo de consumos en jóvenes, lo que se está denominando `Los nuevos locos años 20´», alerta la presidenta de la SPI.

 

Recomendaciones para reducir el impacto psicológico de la pandemia en niños y adolescentes

 

Con el fin de minimizar las consecuencias psicológicas de la pandemia, durante el Congreso se dará a conocer el documento de posicionamiento de la SPI-AEP que recoge una serie de medidas pensadas para favorecer un estilo de vida saludable y, en consecuencia, la reducción del impacto psicológico de la pandemia por COVID-19 en niños y adolescentes:

 

Mejorar los sistemas de coordinación entre los equipos de atención primaria (pediatras y médicos de atención primaria que tratan adolescentes) y los servicios de salud mental, así como la accesibilidad a estos últimos. El uso de interconsultas virtuales podría agilizar esta coordinación. La incorporación de psicólogos a los dispositivos de atención primaria es determinante en esta labor de prevención y detección temprana.

 

Garantizar la incorporación completa al colegio para todas las edades, en cada una de las comunidades autónomas. La jornada completa, evitando en la medida de lo posible la escolarización semipresencial o intermitente, es una necesidad para los niños desde el punto de vista educativo y social.

 

Fomentar las actividades de ocio y muy especialmente las deportivas, con la apertura permanente de parques infantiles, centros deportivos y otras actividades organizadas para niños y adolescentes.

 

Agilizar la vacunación en los adolescentes y en los niños permitiría reducir los contagios en esta edad, facilitando el contacto social, evitando cuarentenas. En definitiva, incrementaría las probabilidades de conseguir un estilo de vida normalizado y reducir así las consecuencias psicológicas de la COVID.

 

Reconocer oficialmente la especialidad de Psiquiatría del niño y del adolescente y la de Psicología Infantil en España, único país de Europa donde no está aprobada, con el fin de procurar una atención especializada a niños y adolescentes.

 

Implantar programas de promoción de la salud mental universales e independientes enfocados en la prevención, detección temprana y lucha en contra del estigma de la enfermedad mental.

 

Aprobar e implementar la Ley de prevención del suicidio, con apartados específicos para adolescentes.

 

Aumentar el número de especialistas en psiquiatría infantil y psicología infantil por habitante. Ya antes de la pandemia se describían grandes diferencias entre comunidades en la disponibilidad y ratio de especialistas por habitante menor de edad (Libro Blanco de la Especialidad de Psiquiatría Infantil, 2014). Esta necesidad se está viendo incrementada durante la pandemia por COVID-19.

 

La doctora Díez recuerda que antes de la pandemia por COVID-19 ya se manejaban datos de importancia en referencia a la salud mental de los niños y adolescentes, como que casi la mitad de los trastornos mentales se inicia antes de los 14 años o que el 10 por ciento de los niños menores de 12 años y el 20% de los adolescentes desarrollan en algún momento algún tipo de trastorno mental. Por otra parte, «el suicidio es la segunda causa de muerte en jóvenes entre 15 y 29 años y su principal desencadenante es la depresión, en especial cuando no se diagnostica y no se trata», concluye la especialista.

miércoles, 23 de junio de 2021

Apoyo social: aprovecha esta herramienta para ganarle al estrés


Escrito por el personal de MAYO CLINIC     |    29/08/2020

Tener amigos cercanos y familiares ofrece grandes beneficios para tu salud. Aquí descubrirás cómo desarrollar y mantener estas relaciones esenciales.

Contar con una red de apoyo social sólida puede ser fundamental para superar el estrés en etapas difíciles, sin importar si se trata de un día complicado en el trabajo o un año lleno de pérdidas o enfermedades crónicas. La falta de apoyo social puede derivar en el aislamiento y la soledad. Puesto que el apoyo de tus familiares, amigos y compañeros de trabajo es una parte esencial de tu vida, cuanto antes comiences a cuidar estos vínculos tan importantes, mejor.

¿Qué es una red de apoyo social?

Una red de apoyo social está compuesta por amigos, familiares y pares. Una red de apoyo social es diferente de un grupo de apoyo, que suele ser una reunión estructurada liderada por un profesional de la salud mental.

Aunque tanto los grupos de apoyo como las redes de apoyo pueden cumplir un rol importante en momentos de estrés, puedes formar la red de apoyo social cuando no estés bajo estrés. Dicha red te brinda la tranquilidad de saber que tus amigos están disponibles para ti en caso de que los necesites. 

No debes formalizar tu red de apoyo. Una pausa para tomar un café con un amigo en el trabajo, una conversación breve con un vecino, una llamada telefónica a tu hermano o incluso una visita a la iglesia son todas maneras de entablar y fomentar relaciones duraderas con otras personas. 

Riesgos del aislamiento y beneficios del apoyo social

Los estudios han demostrado que el aislamiento social y la soledad están relacionados con un mayor riesgo de tener una mala salud mental y una salud cardiovascular deficiente, así como otros problemas de salud. Otros estudios han demostrado los beneficios de una red de apoyo social, que incluyen los siguientes:

·        Mejorar la capacidad de lidiar con situaciones estresantes

·        Aliviar los efectos de la angustia emocional

·        Promover la buena salud mental durante toda la vida

·        Mejorar la autoestima

·        Disminuir los riesgos cardiovasculares, como disminuir la presión arterial

·        Promover las conductas de un estilo de vida saludable

·        Fomentar el cumplimiento de un plan de tratamiento 

Cultivar una red de apoyo social

Si quieres mejorar tu salud mental y tu capacidad para combatir el estrés, rodéate de al menos algunos buenos amigos y confidentes. A continuación, se mencionan algunas ideas para que construyas tu red social: 

·        Ofrécete como voluntario. Elige una causa que sea importante para ti y participa. Seguro conocerás a otras personas que compartan intereses y valores similares.

·        Únete a un gimnasio o grupo de entrenamiento. Incorporar actividad física en tu día es una parte importante de un estilo de vida saludable. Puedes hacer amigos mientras haces ejercicio. Busca gimnasios en tu área o visita un centro comunitario local.

·        Toma una clase. Mediante un curso de educación comunitaria o una universidad local, estarás en contacto con otras personas que comparten pasatiempos o actividades similares.

·        Investiga en Internet. Gracias a las redes sociales, puedes mantenerte en contacto con amigos y familiares. Existen muchos sitios buenos para personas que atraviesan momentos estresantes, como enfermedades crónicas, la pérdida de un ser querido, la llegada de un nuevo bebé, un divorcio y otros cambios en la vida. Asegúrate de usar sitios de buena reputación y ten cuidado al organizar reuniones en persona.

Dar y recibir: la base de las redes sociales

Una relación exitosa es una calle de doble sentido que exige tu participación activa. Estas son algunas sugerencias para nutrir tus relaciones: 

·        Mantente en contacto. Si respondes llamadas telefónicas, contestas correos electrónicos y devuelves las invitaciones, les demostrarás a las personas que te importan.

·        No compitas. Ponte feliz en lugar de estar celoso cuando a tus amigos les va bien.

·        Sé un buen oyente. Escucha cuando tus amigos hablan. Averigua qué es importante para ellos.

·        No te excedas. Ten cuidado de no abrumar a tus amigos y familiares con llamadas telefónicas y correos electrónicos. Ahórrate esos momentos de mucha exigencia para cuando realmente los necesites.

·        Valora a tus amigos y familiares. Tómate un tiempo para dar las gracias y expresar lo importantes que son para ti.

·        Da algo a cambio. Apoya a tus familiares y amigos cuando ellos lo necesiten.

En resumen 

Recuerda que el objetivo de crear tu red de apoyo social es reducir el nivel de estrés, no aumentarlo. Ten cuidado con aquellas situaciones que parecen quitarte energía. Por ejemplo, evita pasar demasiado tiempo con alguien que sea constantemente negativo y crítico. Del mismo modo, evita a las personas que tengan comportamientos no saludables, como el abuso de sustancias y de alcohol.

Tomarse el tiempo para crear una red de apoyo social es una inversión inteligente no solo para tu bienestar mental, sino también para tu salud física y tu longevidad. Empieza a entablar nuevas amistades o a mejorar las relaciones que ya tienes. Independientemente de que seas quien recibe el apoyo o quien brinda el aliento, recibirás una gran cantidad de recompensas.

 

lunes, 21 de junio de 2021

Control de la ira: respuesta a tus preguntas


Escrito por el personal de MAYO CLINIC     |     05/03/2020

No siempre está mal sentir ira, pero hay que controlarla de manera adecuada. Ten en cuenta la finalidad de la ira y el mejor abordaje para controlarla.

La ira en sí misma no es un problema; la cuestión es cómo la manejas. Considera el origen de la ira, así como el modo de controlar la ira y qué hacer cuando estás frente a alguien cuya ira está fuera de control.

¿Qué es la ira?

La ira es una respuesta natural a las amenazas que se perciben. Hace que el cuerpo libere adrenalina, que los músculos se tensen y que la frecuencia cardíaca y la presión arterial aumenten. Es posible que tus sentidos estén más agudos y que tengas el rostro y las manos enrojecidos.

Sin embargo, la ira se convierte en un problema solo cuando no puedes controlarla de una manera saludable.

Entonces, ¿no está «mal» enojarse?

Enojarse no siempre es malo. Puede ayudarte a compartir tus preocupaciones. Puede evitar que los demás te pasen por encima. Puede motivarte a hacer algo positivo. La clave es manejar la ira de forma saludable.

¿Qué provoca la ira en la gente?

Existen muchos desencadenantes frecuentes de la ira, como perder la paciencia, sentir que no valoran tu opinión o tus esfuerzos, y la injusticia. La ira también puede surgir ante el recuerdo de un acontecimiento traumático o indignante, y ante la preocupación por los problemas personales.

También existen causas específicas que pueden desencadenar la ira, según lo que te enseñaron a esperar de ti mismo, de los demás y del mundo que te rodea. Tu historia personal también alimenta tus reacciones ante la ira. Por ejemplo, si no te enseñaron a expresar la ira en forma adecuada, es posible que reprimas las frustraciones y te sientas desdichado, o que las acumules hasta que estalles de furia.

Las tendencias heredadas, la neuroquímica cerebral o las enfermedades no diagnosticadas también influyen en la tendencia de una persona a tener arrebatos de furia.

¿Cuál es la mejor forma de controlar la ira?

Cuando estás enojado, puedes afrontar tus sentimientos de la siguiente manera:

·        Expresión. Este es el acto de expresar tu ira. La expresión puede abarcar desde una discusión razonable y racional hasta un estallido de violencia.

·        Represión. Se trata de un intento de contener tu ira y, posiblemente, de transformarla en un comportamiento más constructivo. Sin embargo, reprimir la ira puede provocar que la mantengas en tu interior o que la expreses con un comportamiento pasivo-agresivo.

·        Calma. Esto sucede cuando controlas tu comportamiento externo y tus respuestas internas calmándote y dejando que las emociones se apacigüen.

Lo ideal es optar por la expresión constructiva, al comunicar tus preocupaciones y necesidades de forma clara y directa, sin lastimar a otros ni tratar de controlarlos.

¿La ira puede ser perjudicial para la salud?

Algunos estudios sugieren que la expresión inadecuada de la ira, como reprimirla, puede ser perjudicial para la salud. Reprimir la ira parece intensificar el dolor crónico, mientras que expresarla lo reduce.

Además, existe evidencia de que la ira y la hostilidad están vinculadas con las enfermedades cardíacas, la presión arterial alta, las úlceras pépticas y los accidentes cerebrovasculares.

¿Cuándo se necesita ayuda profesional?

Aprender a controlar la ira es un desafío que se les presenta a todas las personas alguna vez. Considera buscar ayuda para los problemas de ira si tu ira parece estar fuera de control, te hace hacer cosas de las que te arrepientes o lastimar a las personas que te rodean, o está afectando tus relaciones personales