miércoles, 26 de noviembre de 2025

“Gimnasios emocionales” ganan terreno en Nueva York

 MATIAS D. LAURIA      |      infobae.com      |      31/10/2025

Espacios como The Emotional Gym NYC y Mindful Harlem ofrecen talleres para fortalecer habilidades emocionales, impulsados por expertos que buscan combatir el aislamiento y el estrés en la vida urbana actual

 En el corazón de Nueva York, una tendencia innovadora está transformando la manera en que las personas abordan su bienestar: los llamados gimnasios emocionales. Estos espacios, impulsados por psicólogos, coaches y terapeutas, proponen que la empatía, la escucha activa y la gestión emocional pueden entrenarse con la misma disciplina y constancia que los músculos en un gimnasio tradicional. La premisa es clara: el desarrollo emocional requiere práctica deliberada y medible, y no es un don innato reservado a unos pocos.

En lugares como The Emotional Gym NYCThe School of Life NYEmpathy Lab y Mindful Harlem, los asistentes participan en talleres semanales enfocados en el autoconocimiento, la comunicación no violenta y el manejo del estrés.

Estas sesiones, que suelen durar entre sesenta y noventa minutos, están guiadas por profesionales que diseñan ejercicios específicos: desde escuchar a otros sin interrumpir hasta dramatizaciones que permiten experimentar y gestionar la frustración en un entorno controlado. El objetivo es fortalecer la inteligencia emocional, la paciencia, la autoconciencia y la capacidad de conectar con los demás.

La lógica de estos programas se apoya en la idea de que la empatía es una habilidad susceptible de perfeccionamiento. Según The New York Times, la proliferación de clases de “entrenamiento en empatía” y fitness emocional responde a una necesidad creciente de reconexión en una sociedad marcada por el hiperindividualismo y la omnipresencia de las pantallas. La pandemia intensificó la ansiedad, el estrés y el aislamiento, especialmente en entornos urbanos, lo que llevó a muchas personas a buscar alternativas tangibles para mejorar su salud mental y sus relaciones interpersonales.

En Brooklyn y Manhattan, algunos coworkings y centros de bienestar han incorporado sesiones grupales de entrenamiento emocional en sus programas corporativos, integrando así el desarrollo de habilidades blandas en el ámbito laboral.

La profesionalización de este mercado ha llevado a la colaboración con instituciones académicas. El Center for Compassion Research de la Universidad de Columbia participa en estudios sobre la aplicación de la inteligencia emocional, mientras que publicaciones como Harvard Business Review han analizado el impacto de estas competencias en el liderazgo. Time Magazine y The Guardian han destacado la empatía como una competencia social clave en el mundo contemporáneo, y plataformas como Psychology Today y Mindful.org exploran prácticas de autoconciencia y regulación emocional.

Algunos programas han comenzado a implementar métricas para evaluar el progreso de los participantes, como el “índice de empatía” o la “resiliencia emocional”. Esta tendencia se alinea con el auge del mindfulness, la psicología positiva y el llamado “mental fitness”, que, según BBC Future y Forbes Wellbeing, se consolida como una de las principales corrientes en el bienestar personal.

No obstante, el crecimiento de los gimnasios emocionales plantea desafíos. La falta de regulación ha permitido la aparición de coaches sin formación clínica, lo que genera dudas sobre la calidad y la ética de algunas propuestas. Además, la comercialización de la salud mental y la dificultad para medir el impacto real de estas prácticas son temas recurrentes en el debate, como señalan The New York Times y Harvard Business Review.

Las voces de quienes participan en estos espacios reflejan la profundidad de la experiencia. Thom Bond, en un texto de facilitación para el New York Center for Nonviolent Communication Empathy Intensive, afirma: “La empatía es la exploración de nuestra experiencia humana — nuestros sentimientos — nuestras necesidades — nuestra energía vital que surge y nos guía”, según recogió NYCNVC.

Desde una perspectiva práctica, el blog de Bonfire Training sostiene: “La empatía es una habilidad como cualquier otra habilidad humana. Si no la usas, la perderás”, según publicó bonfiretraining.com. Por su parte, Taryn Toomey, fundadora de The Class en Nueva York, describe el enfoque somático de su método: “En la clase… usamos la incomodidad física en el cuerpo para involucrar la mente… Cuando se nos da el espacio para sentirlo… surge una emoción, ya sea risa o llanto”, según declaró a The Class.

En este contexto, la redefinición de la empatía como una competencia entrenable y la integración de la inteligencia emocional en la vida cotidiana marcan un cambio cultural profundo. La búsqueda de conexión cara a cara emerge como respuesta a la fatiga digital, mientras el mercado de la empatía se consolida y profesionaliza, abriendo nuevas posibilidades y desafíos para el bienestar en las grandes ciudades.

lunes, 24 de noviembre de 2025

Javier García Campayo, psiquiatra: “El 80% del sufrimiento humano es evitable”

ALICIA CRUZ ACAL      |      cuidateplus.marca.com      |      14/11/2025

El miedo a envejecer, enfermar o morir es un sufrimiento inherente al ser humano y para el que la aceptación es fundamental. Sin embargo, otros muchos sufrimientos sí que se pueden evitar. El psiquiatra Javier García Campayo da las claves en su nuevo libro para saber manejarlos. 

Los usuarios las suelen lanzar y Google las plasma: ¿la vida es sufrimiento?, ¿por qué tenemos que sufrir?, ¿estamos destinados a sufrir? Son preguntas para las que ni siquiera Internet tiene respuesta. Para dar razón de existir y justificar esta angustia, nacieron las religiones. Sin embargo, el menor peso que estas tienen en la actualidad respecto al pasado añaden un sinsentido al sufrimiento, lo que lo hace aún más doloroso, pues antes al menos era el tributo que había que pagar por el hecho de estar vivo. 

Esta es una de las reflexiones que el psiquiatra Javier García Campayo hace en su libro “El sufrimiento inútil”. CuídatePlus ha hablado con él para profundizar en este dolor físico o angustia emocional y aprender a gestionarlo bien. “Hay algunos sufrimientos que son inevitables y que vamos a tener que experimentar todos los seres humanos. El miedo a la vejez, la enfermedad o la muerte de nosotros o de nuestros seres queridos son algunos ejemplos”, explica. 

Sin embargo, el especialista añade que, por otra parte, hay un sufrimiento “que nos producimos nosotros mismos por la forma en que interpretamos la realidad, lo que nos ocurre”. En este sentido, continúa, “se trata de un sufrimiento inútil, pues es evitable”. De acuerdo con García Campayo, este tipo de sufrimiento constituiría alrededor del 80% de todo el que se siente a lo largo de la vida

En el libro se afirma que es una idea errónea pensar que el dolor siempre constituye un motivo de aprendizaje. Entonces, ¿hasta qué punto es necesario? “Desde luego, las situaciones de mayor crecimiento personal ocurren cuando una persona experimenta circunstancias adversas, cuando tiene algún tipo de sufrimiento. No obstante, esto no quiere decir que siempre que suframos seamos capaces de crecer. Muchas personas pueden verse más aisladas, enfadadas con el mundo, sintiendo que todo es injusto”, responde el psiquiatra, quien, recalca que, por tanto, en lugar de crecer, se produce un empeoramiento psicológico. 

La aceptación, clave para el sufrimiento evitable

Como se ha mencionado, el miedo a envejecer, enfermar o morir son sufrimientos humanos que no se pueden evitar. En este punto, aceptarlos es la única manera de lidiar con ellos. “Son cosas que no se pueden cambiar, por lo que la aceptación es especialmente útil, pues muchas veces negamos lo que es inevitable”, resalta Campayo, quien añade que es algo similar a lo que ocurre con las fobias: “Si tengo fobia a los perros, lo que hago es evitarlos y eso refuerza la fobia. De igual modo, cuando algo no lo acepto, no lo miro y eso refuerza la no aceptación, el rechazo que tengo a ello”, insiste. 

Por tanto, prosigue el psiquiatra, “ya que no puedo cambiar el mundo, lo que tengo que cambiar es mi mente”. Y es aquí donde entran en juego técnicas de exposiciones parecidas a las que tratan las fobias. En muchas de ellas, la respiración es la protagonista. “Van permitiendo que una persona no se resista, no rechace y no niegue lo que no se puede cambiar, sino que pueda ir fluyendo con ello”. 

¿Cómo evitar el sufrimiento por el pasado y el futuro?

El sufrimiento por el pasado y por el futuro es una constante en el ser humano. El del pasado está muy ligado a los sentimientos de culpa y de vergüenza, ¿por qué? “Cuando miramos al pasado desde la perspectiva del presente, podemos ser mucho más duros con nosotros mismos y nos sentimos culpables. Hay que trabajar en este sentimiento porque no tiene sentido. Lo que hicimos antes fue probablemente lo mejor que pudimos hacer teniendo en cuenta las circunstancias y herramientas psicológicas con las que contábamos entonces”, precisa el psicólogo. García Campayo indica que la autocompasión en estos casos es lo que permite entender que, en general, “hacemos lo que podemos en cada momento”. 

En cuanto al sufrimiento sobre el futuro, se tiende a tratar de adaptar el mundo a nuestras expectativas, en lugar de ser nosotros los que nos adaptemos al mundo. De acuerdo con el experto, “las expectativas serían lo contrario a la aceptación. Uno puede hacer planes, pero la base es tener claro que la felicidad no está en la búsqueda externa, es decir, no caer en la mentira de que conseguir algo fuera, como dinero o una posición social, nos hará felices”. Y es que, advierte, “lo que se puede observar es que cuando conseguimos cualquier cosa, a los seis meses aproximadamente deja de interesarnos, deja de tener tanta importancia para nosotros y buscamos otra cosa”. 

sábado, 22 de noviembre de 2025

José Carlos Fuentes, psiquiatra: "Querer no siempre es poder. Vienen a consulta personas deprimidas por esos mantras"

ACyV     |      elconfidencial.com      |      02/11/2025

El experto denuncia que este tipo de mensajes, repetidos como mantras en redes sociales, generan frustración y tristeza en quienes no logran alcanzar lo que se proponen

Cada vez más pacientes llegan a la consulta del doctor José Carlos Fuentes, psiquiatra y divulgador en redes sociales, abatidos por no haber logrado sus metas pese a haberlo intentado todo. ¿El motivo? El peso de los mensajes motivacionales que circulan por internet: “Si quieres, puedes”, “todo depende de ti” o “solo tienes que esforzarte lo suficiente”. Para Fuentes, estas frases pueden ser no solo engañosas, sino dañinas.

"Querer no siempre es poder", afirma con contundencia en uno de sus vídeos más virales en TikTok, donde supera los 160.000 seguidores. “Hay veces que una persona tiene mucho interés, mucha ilusión, desarrolla toda una serie de tácticas... y, sin embargo, no consigue sus objetivos. Eso no significa que lo haya hecho mal”, explica en la grabación.

El psiquiatra denuncia que este tipo de mensajes, repetidos como mantras en redes sociales, generan frustración y tristeza en quienes no logran alcanzar lo que se proponen. “Luego llegan a la consulta personas deprimidas, que creen que han fallado como seres humanos solo porque no han conseguido sus metas”, comenta.

Para Fuentes, este discurso motivacional masivo genera una presión irreal: “Se nos hace flaco favor a todos cuando se extiende como la pólvora ese mensaje de ‘si tú quieres, lo conseguirás’. Todo está en tus manos. El ser humano puede cambiar su futuro”. Según advierte, ese tipo de afirmaciones no tienen en cuenta factores fundamentales de la salud mental.

El experto recuerda que, más allá del esfuerzo personal, influyen aspectos genéticos y experiencias tempranas que no se pueden modificar con voluntad. “Existen defectos de fábrica, alteraciones genéticas o experiencias en la primera infancia que condicionan nuestras posibilidades”, subraya. Y añade: “No siempre que una persona se lo proponga va a poder conseguir esa meta.

Aunque reconoce el valor del trabajo constante, la disciplina y el empeño, también reivindica el derecho a no lograrlo sin sentirse fracasado. “El tesón es capaz de conseguir maravillas, sí, pero hay veces que simplemente, en ese momento y esa circunstancia, no se consigue. Y eso no significa que no seas útil, competente o capaz”. 

jueves, 20 de noviembre de 2025

Daniel Amen, psiquiatra: “Si haces mucho por tus hijos estás construyendo tu autoestima en base a robarle la suya”

JUDITH DEL RÍO     |    lavanguardia.com     |     28/10/2025

Cuando un padre o una madre hace demasiado por sus hijos evitando que enfrenten frustraciones puede estar debilitándoles

Los límites entre el amor y la autonomía en la crianza están claros, pero cuando un pequeño parece estar en peligro... Pocos padres se resisten a correr a ayudarles. No obstante, cuando un padre o una madre hace demasiado por sus hijos resolviendo sus problemas, evitando que enfrenten frustraciones o impidiéndoles asumir responsabilidades, puede estar, sin darse cuenta, debilitando la autoestima de los hijos. 

Estos niños pueden llegar a crecer creyendo que no son capaces por sí mismos, pues siempre han tenido la inestimable ayuda de sus padres, y siempre sentirán que su valor depende de la intervención ajena.

Una situación en la que el adulto se convierte en protagonista, aunque no para bien, pues a raíz de estar ayudando demasiado a su hijo, estaría construyendo su propia autoestima sobre esa dependencia, sintiéndose útil, necesario o “buen padre/madre” solo cuando el hijo lo necesita.

Una dinámica que genera una desigualdad en el vínculo entre padres e hijos, como señala el psiquiatra experto en crianza y educación infantil Daniel Amen, invitado al podcast On Purpose, de Jay Shetty. La identidad del progenitor se sostiene en la fragilidad del niño, al que en lugar de fomentar su autonomía, se perpetúa una relación de poder disimulada bajo el amor y la protección.

“Si te esfuerzas demasiado por tus hijos, construyes tu autoestima robándoles la suya. Y te sentirás tentado porque les tendrás mucho amor. No quieres que sufran. Y eso es un error, porque el carácter se forja con esfuerzo. El carácter y la autoestima se forjan al sentirse competente. Puedes resolver problemas”, dice el experto.

Amen da un consejo para sortear este tipo de situaciones y poder comenzar a dar la vuelta a la situación. “Así que, cuando un niño dice: 'Estoy aburrido', en lugar de: “Bueno, podríamos hacer esto o aquello”, dile: 'Me pregunto qué vas a hacer al respecto'”.

Educar con amor no significa hacerlo todo por los hijos, sino acompañarlos mientras aprenden a hacerlo por sí mismos. Invitar a los niños a hacer las cosas solos requiere paciencia, confianza y estrategias que los motiven a probar sin miedo a equivocarse.

Haz que los niños sean independientes

Da opciones y voz propia. En lugar de decirles exactamente qué hacer, ofréceles pequeñas elecciones

Valora el esfuerzo más que el resultado. Cuando un niño intenta algo solo, aunque no le salga perfecto, felicita su iniciativa

Hazlo divertido y parte de la rutina. Transforma las tareas en pequeños retos o juegos. Convertir las actividades en desafíos lúdicos estimula la autonomía con entusiasmo

Sé paciente y evita intervenir de inmediato. Aunque te tiente ayudar, deja que lo intenten. Espera, observa y ofrece ayuda solo si la piden o si la situación lo requiere. Esa pausa es clave: les da espacio para descubrir de lo que son capaces

Confía en ellos y házselo saber. Diles frases como “Sé que puedes hacerlo” o “Confío en ti”. La confianza de un adulto significativo es una poderosa fuente de motivación para cualquier niño.

 

La verdadera generosidad consiste en fortalecer su confianza, aunque eso implique soltar el control y permitir que se equivoquen. Solo así, padres e hijos pueden construir una autoestima sólida y libre, basada en la confianza mutua y no en la dependencia emocional.

martes, 18 de noviembre de 2025

Nazareth Castellanos, neurocientífica: "Tuve un impacto inmediato en mi vida al aprender técnicas de respiración"

ACyV     |      elconfidencial.com     |     30/10/2025

Tras años de investigación sobre cómo influye en el cerebro, descubrió que una simple práctica diaria puede transformar el estado emocional, la calidad del sueño y la relación entre mente y cuerpo

La neurocientífica Nazareth Castellanos lleva años estudiando cómo la respiración influye en el cerebro, y lo que comenzó como una línea de investigación acabó transformando su propia vida. “Tuve un impacto inmediato al aprender técnicas de respiración”, confesó en el pódcast de Pepe García 'El Estoico' al recordar cómo ese conocimiento científico se convirtió en una herramienta práctica para mejorar su bienestar físico y emocional.

Durante sus experimentos, Castellanos y su equipo midieron con precisión la presión del aire en ambas fosas nasales, sincronizándola con la actividad del cerebro y el corazón. “Fue un experimento complejísimo”, relata, “pero los resultados mostraban algo claro: ralentizar la respiración cambia la forma en que el cerebro se comporta”.

Según explica, al inhalar y exhalar de manera más suave y prolongada se logra calmar la actividad del sistema nervioso simpático, el encargado de activar el cuerpo ante el estrés, y se favorece el sistema parasimpático, que induce la relajación.

De la teoría a la práctica: dormir mejor y reducir el estrés

Castellanos confiesa que el verdadero cambio llegó cuando aplicó esas técnicas a su rutina diaria. Como madre primeriza, las noches sin dormir se convirtieron en un reto. “Mi hija se despertaba muchas veces por la noche y yo ya no podía volver a dormirme”, cuenta. Fue entonces cuando empezó a practicar respiraciones nasales lentas, con una inspiración corta y una exhalación más larga, de hasta seis segundos. “Solo eso ya me ayudaba a conciliar el sueño y a sentirme más tranquila”, asegura.

Estas prácticas, añade, no requieren grandes esfuerzos ni espacios especiales. Bastan unos minutos y algo de conciencia corporal. “Estamos siempre buscando fórmulas mágicas o recetas para sentirnos mejor, y la respiración la tenemos siempre con nosotros”, reflexiona la neurocientífica.

Uno de los descubrimientos que más la fascinó fue la relación entre la respiración y la amígdala cerebral, una región clave en la gestión de las emociones. “Después de dar a luz, la amígdala crece, y eso explica por qué las madres somos más sensibles o reactivas”, señala. Para contrarrestar ese exceso de actividad, recomienda centrarse en exhalaciones suaves y prolongadas, lo que ayuda a “bajar la intensidad emocional y relajar el cerebro”.

También observó un fenómeno sorprendente: la sincronización entre el corazón de la madre y el del bebé. Cuando ambas respiraciones son lentas, los ritmos cardíacos tienden a alinearse. “Era precioso ver cómo mi respiración inducía la suya”, explica.

Una herramienta disponible para todos

Castellanos insiste en que no se trata de una moda pasajera ni de un método milagroso, sino de una práctica ancestral respaldada ahora por la neurociencia. “Está en todas las tradiciones, y hoy tenemos la evidencia de lo que produce en el cerebro”, destaca.

Para ella, aprender a respirar de forma consciente es una forma de reconectar con el cuerpo y calmar la mente, especialmente en tiempos donde la sobrecarga mental es constante. “La respiración es el órgano al que más acceso tenemos. No puedo cambiar la dinámica del corazón o del cerebro a voluntad, pero sí cómo respiro. Y eso ya cambia todo”. 

sábado, 15 de noviembre de 2025

Una reflexión sobre la psiquiatría actual; los baños de naturaleza, soltar emociones, la socialización…


Hace años que no escribo nada en mi blog, porque normalmente casi siempre lo he hecho a partir de un ingreso hospitalario donde tienes contacto con otros pacientes y convives con realidades distintas. Casi siempre publico artículos de psiquiatría o psicología que salen en la prensa o en revistas especializadas.

Pero repasando algunos de ellos y contando con la propia experiencia constato que últimamente los psiquiatras recetan menos fármacos y apostan por terapias diversas como son, entre otras las que describo

Baños de naturaleza

Es muy beneficioso estar en contacto con la naturaleza, más si cabe si se vive en una ciudad ruidosa, superpoblada, y con pocos espacios verdes. Aconsejan pasear por parques y jardines, ir a la playa o a la montaña y dejarte embeber todo el cuerpo y la mente de la calma de la naturaleza.

Soltar emociones

También es muy recurrente el consejo que dan los terapeutas de soltar emociones. No está mal visto llorar ni bailar hasta desmelenarse si la psique está inquieta y con ello liberas endorfinas.

Socializar

Como me ha pasado a mí, os cuento la receta de dos psiquiatras para remediar una depresión endógena; socializar. De hecho desde que me lo prescribieron lo he visto recomendado en varios de los artículos que he publicado de distintos medios.

Haciendo una síntesis de las tres nuevas terapias, hay algunas más, voy a aportar mi punto de vista.

Estoy totalmente de acuerdo en rebajar los fármacos y tomarlos solo en la cantidad necesaria para mejorar el estado psíquico, pero las nuevas propuestas no siempre se pueden llevar a cabo por falta de empuje o de ánimo, o por no tener cerca un espacio verde o azul, ni ganas ni posibilidad de soltar amarras con las emociones o inclusive estar con otras personas.

Todo es bueno en su medida y en su momento…

Personalmente valoro las tres propuestas, pero pienso que al prescribirlo han de contar con el estado actual del paciente porque si supone una carga demasiado pesada, aprisiona más que libera y puede provocar angustia en lugar de relajar.

En mi caso el tema de la socialización, seguramente me conviene, y he estado informándome en nueve sitios, aunque de momento solo me he apuntado a un espacio social de mi ciudad para hacer actividades diversas. Tengo dos más en cartera a los que si puedo acudiré puntualmente, pero no pretendo agobiarme ni llenar todos los espacios de tiempo libre, porque sería contraproducente. 

He de añadir que no es fácil encontrar “tu hueco”. Los sitios donde se hacen clases lúdicas están sobresaturados y no hay plazas disponibles, o no se pueden hacer más de 3 faltas de asistencia por la gran demanda, o bien desarrollan temas que no van conmigo y sería forzado apuntarme a pintar por ejemplo cuando nunca se me ha dado bien, o a formar parte de una coral si desafino y no me gusta la música.

En cuanto al contacto con la naturaleza no todas las personas a las que les vendría bien lo tienen fácil. La sociedad está muy masificada y a veces, sobre todo cuando se tienen compromisos laborales o familiares que dejan poco tiempo libre y requieren desplazamientos, cuando se acaban las obligaciones, el mejor descanso es la tranquilidad que ofrece el hogar y ver un reportaje de viajes en la televisión por ejemplo.

Por último sobre soltar emociones, en ocasiones es difícil hacerlo, ya que a nadie le gusta preocupar. Este sentimiento es compartido con muchos pacientes de psiquiatría porque, cuando ha salido el tema en una conversación distendida en un ingreso o en el Hospital de Día, todos tenemos asumido que somos una carga y a nadie le gusta ser un peso muerto. Y como la sensibilidad está a flor de piel un comentario inoportuno estigmatiza y hace que nos cerremos como ostras haciendo el “paripé”, el “no me he enterado” o “estoy bien” sin que ello sea cierto…


M. Carme Samaranch


viernes, 14 de noviembre de 2025

Marian Rojas Estapé, psiquiatra: “La inflamación no solo afecta al cuerpo, también al cerebro y repercute directamente en la memoria”

 MANUEL LÓPEZ CHICANO      |    lavanguardia.com     |       25/10/2025

La experta en salud mental explica cómo un problema tan común afecta a otras partes del organismo

Cuando estamos inflamados, nos notamos hinchados. Al fin y al cabo, eso es lo que supone este problema: un aumento del tamaño de la zona afectada. Por eso muchas veces después de comer decimos que estamos hinchados. Sin embargo, poca gente sabe que no solo afecta al cuerpo. Así lo ha querido hacer la psiquiatra Marian Rojas Estapé en su cuenta de Instagram: “La inflamación no solo afecta al cuerpo, también al cerebro”.

Marian Rojas Estapé es una reputada experta en la salud mental que cuenta con millones de seguidores en las redes sociales. Por si fuera poco, es autor de diversos libros que han sido un éxito de ventas como 'Encuentra tu persona vitamina' o 'Cómo hacer que te pasen cosas buenas'. En esta ocasión, ha usado el altavoz que le da su cuenta en Instagram para hablar sobre un problema que afecta a mucha gente.

 “Cuando hay inflamación en el organismo, se liberan moléculas llamadas citocinas que viajan por todo el cuerpo. Algunas llegan al cerebro y pueden alterar cómo funcionan las neuronas”. Con esta explicación, la psiquiatra quiere ayudar a las personas que la siguen a darse cuenta de lo peligrosa que puede llegar a ser esta dolencia no solo para el cuerpo, sino para una de las partes más importantes del organismo. 

Esas moléculas que menciona Estapé, ¿a qué procesos pueden llegar a afectar? La psiquiatra lo enumera a continuación: “Esto repercute directamente en la memoria, la atención y el estado de ánimo. Por eso, en situaciones de inflamación crónica aparecen síntomas como fatiga mental, niebla cerebral o depresión”. Como se puede leer, es algo para tomarse muy en serio.

Las afirmaciones que realiza Marian Rojas en la publicación están respaldadas por diversos estudios científicos realizados a lo largo de los últimos años. Uno titulado 'Systemic inflammation alters the neuroinflammatory response: a prospective clinical trial in traumatic brain injury', y publicado en 2021 por varios autores como Philipp Lassarén o Caroline Lindblad, demostró que en personas con lesión cerebral traumática, una gran inflamación en el cuerpo modifica cómo inflama el cerebro. Otro titulado 'The association between systemic inflammation and cognitive performance in healthy adults' y publicado en 2020 llegó a la conclusión que una inflamación exterior está relacionada con un peor rendimiento mental.

Para finalizar su publicación, Marian Rojas Estapé aporta un consejo para recalcar la importancia de tratar este problema: “Cuidar la inflamación no es solo una cuestión de salud física, también de salud mental. Porque cuerpo y mente no están separados: lo que ocurre en uno siempre se refleja en el otro”. Con estas palabras, la psiquiatra pone en valor lo fundamental que es contar con una salud mental fuerte.