martes, 25 de marzo de 2025

El impacto de la soledad: nuevos hallazgos revelan sus efectos en la salud física y mental

FERMÍN FILLOY      |   Infobae.com    |    16/03/2025

Investigaciones recientes analizaron si el aislamiento prolongado aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares y deterioro cognitivo, entre otras consecuencias.

Tal como ha indicado la Organización Mundial de la Salud (OMS), el aislamiento social y la soledad “son formas de desconexión social”: el primero “es el estado objetivo de tener pocos roles, relaciones o interacciones sociales, y constituye la dimensión estructural de la desconexión social”. En tanto, la soledad “es el sentimiento o emoción desagradable o negativo que se deriva de la falta percibida de conexión social, que refleja una discrepancia entre la experiencia de conexión deseada y la real”.

Según ha reportado la OMS, una de cada cuatro personas mayores “sufre aislamiento social, tasa muy similar en todas las regiones”. Además, resultados de diversos estudios indican que “entre un 5% y un 15% de los adolescentes padecen soledad, pero es probable que estas cifras representen una subestimación”, de acuerdo a la entidad internacional.

La ciencia ha ahondado en sendos estudios sobre este tema, al subrayar no solo consecuencias sino también posibles abordajes. Aquí, un repaso por los últimos hallazgos y el análisis de especialistas a Infobae.

Recientemente, un estudio ha subrayado la creciente importancia de detectar el aislamiento social y la soledad en personas que viven con enfermedades crónicas. Los investigadores de la Universidad de Wollongong (UOW), en Australia, instaron “a estar atentos a quienes podrían estar en riesgo”, según divulgaron en un comunicado de la casa de estudios.

Scott William, investigador principal del Centro de Investigación de Atención Crónica y Compleja de la UOW, expresó que nunca ha sido tan urgente abordar el aislamiento social. “Australia está experimentando un cambio hacia una población de mayor edad. Las personas con enfermedades crónicas, como la insuficiencia cardíaca, viven más tiempo. El aislamiento social afecta a uno de cada cuatro adultos y se reconoce como una crisis de salud moderna, con un factor de riesgo comparable al tabaquismo, la obesidad y la inactividad física”, dijo el experto.

William subrayó la necesidad de que los profesionales de la salud evalúen de manera periódica el aislamiento social y la soledad, especialmente en personas con enfermedades crónicas. Sin embargo, un aspecto clave del estudio es la falta de claridad sobre cómo los médicos están evaluando estos factores. “El aislamiento social y la soledad deben evaluarse periódicamente en todos los pacientes, pero especialmente en aquellos que tienen un alto riesgo de desarrollar insuficiencia cardíaca. Sin embargo, no está claro cómo los médicos evalúan el aislamiento social y la soledad, por lo que nuestra investigación tuvo como objetivo explorar este concepto”, afirmó Willliam,

La investigación, titulada “Una revisión sistemática para identificar instrumentos de evaluación para el aislamiento social o la soledad en adultos con insuficiencia cardíaca”, fue publicada en la revista npj Cardiovascular Health. En ella, un equipo interdisciplinario, compuesto por profesionales de la salud mental, cardiovascular y enfermería, revisó 30 estudios realizados en 15 países. En total, casi medio millón de pacientes participaron en esta investigación.

El objetivo de este análisis fue identificar los instrumentos clínicos y de investigación que se utilizan con más frecuencia para evaluar la soledad y el aislamiento social en pacientes con insuficiencia cardíaca. “Esperamos que este estudio conduzca a una mejor comprensión de la importancia de la detección, a una mejor evaluación del riesgo de los pacientes y a mejores intervenciones y resultados”, afirmó William. La revisión apunta a mejorar la manera en que se evalúan los riesgos, con el fin de crear mejores estrategias de intervención.

El estudio no solo pone el foco en el trabajo de los profesionales de la salud, sino que también apela a la comunidad en su conjunto. William hizo hincapié en que el aislamiento social y la soledad no son problemas que se puedan resolver únicamente desde el ámbito médico. “No podemos confiar únicamente en los profesionales de la salud para hacer el trabajo pesado; debe ser una responsabilidad comunitaria compartida”, comentó el investigador. En su opinión, todos tienen un papel que desempeñar.

William, por eso, destacó la necesidad urgente de desarrollar intervenciones basadas en la comunidad para abordar esta problemática. En su visión, la colaboración y el apoyo mutuo entre vecinos y comunidades podrían jugar un papel crucial para reducir riesgos en las personas más vulnerables.

Los beneficios de una vida social activa

Semanas atrás, en tanto, un trabajo publicado en la revista Nature Human Behavior ha revelado que una vida social activa parece estimular el sistema inmunológico y reducir el riesgo de enfermedades graves, como enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares y diabetes tipo 2. Los investigadores encontraron que la soledad y el aislamiento social tienen un impacto profundo en la salud.

Estos hallazgos resaltan la importancia del contacto social para mantenernos bien”, dijo Barbara Sahakian, profesora de la Universidad de Cambridge, en un comunicado de prensa de la universidad. El estudio identificó 175 proteínas en la sangre asociadas con el aislamiento social y 26 relacionadas con la soledad.

Algunas de estas proteínas se producen en respuesta a, por ejemplo, inflamación, infección viral, respuesta inmunitaria y enfermedades crónicas, como la enfermedad cardíaca y la diabetes, señalaron los investigadores. Chun Shen, investigador postdoctoral del Departamento de Neurociencias Clínicas de la Universidad de Cambridge, comentó sobre la relevancia de este descubrimiento: “Sabemos que el aislamiento social y la soledad se vinculan con una peor salud, pero nunca hemos entendido por qué”.

A través de la investigación, los expertos identificaron una serie de proteínas clave que parecen desempeñar un papel crucial en esta relación. Shen siguió: “Nuestro trabajo ha puesto de relieve una serie de proteínas que parecen desempeñar un papel clave en esta relación, con niveles de algunas proteínas en particular aumentando como consecuencia directa de la soledad”.

Un estudio en Nature Human Behavior revela que una vida social activa puede fortalecer el sistema inmunológico y reducir el riesgo de enfermedades como diabetes tipo 2, accidentes cerebrovasculares y afecciones cardíacas (Imagen Ilustrativa Infobae)

Para llevar a cabo el estudio, los investigadores analizaron muestras de sangre de más de 42,000 personas de entre 40 y 69 años, quienes participaron en el Biobanco del Reino Unido, un estudio de salud a largo plazo. Los resultados mostraron cómo las proteínas en la sangre se asociaban con los niveles de aislamiento social y soledad autoinformados, así como con el estado de salud general de los participantes.

Los investigadores identificaron cinco proteínas específicas que aumentaban notablemente debido a la soledad. Una de ellas, la ADM, tendría un papel importante en la regulación de las hormonas relacionadas con el estrés, así como la llamada “hormona del amor”, la oxitocina. “Los niveles más altos de ADM se vincularon con un mayor riesgo de muerte prematura”, destacaron los investigadores. Otra proteína significativa identificada en el estudio fue ASGR1, que estaría relacionada con el colesterol alto y un mayor riesgo de problemas cardíacos según apuntaron.

“Las proteínas que hemos identificado nos dan pistas sobre la biología que subyace a la mala salud entre las personas que están socialmente aisladas o solas, lo que resalta por qué las relaciones sociales juegan un papel tan importante en mantenernos sanos”, concluyó Jianfeng Feng, profesor de la Universidad de Warwick.

Investigadores de la Universidad de Cambridge hallaron 175 proteínas en la sangre asociadas con el aislamiento social y 26 con la soledad, lo que ofrece nuevas pistas sobre los efectos biológicos de la desconexión social en la salud (Imagen Ilustrativa Infobae)

La soledad en el psicoanálisis

Jorge Catelli, psicoanalista y miembro de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA), explicó en diálogo con Infobae que la soledad “ha sido objeto de análisis tanto en el psicoanálisis como en diversas ramas de la psicología, y ambas disciplinas coinciden en que su impacto en la salud mental es profundo, multicausal y se encuentra en un entramado complejo para realizar entre factores constitutivos, de la temprana infancia, accidentales y de índole ambiental o social”.

El psicoanalista subrayó que tanto el psicoanálisis como la psicología coinciden en que “la soledad es más que la ausencia de compañía: es una experiencia interna de altísima complejidad que afecta profundamente los estados mentales”.

“Desde el psicoanálisis se considera que la soledad puede tener orígenes en experiencias tempranas del lazo con el otro, constituyendo de este modo, los primeros rasgos identificatorios y de la subjetividad”, dijo Catelli.

La psiquiatra Patricia O’Donnell resalta la importancia de la cultura como un recurso clave para la supervivencia psíquica, ya que la música, la literatura y el arte pueden actuar como bálsamos en momentos de aislamiento y desconexión social (Imagen Ilustrativa Infobae)

Al tiempo que destacó que el encuentro con el otro “puede ser un encuentro acogedor, que diga de un modo amoroso en el momento en que es necesaria la satisfacción de las necesidades básicas. También puede transformarse, de acuerdo a la configuración psíquica, de quien cumpla esa función, en un encuentro enloquecedor, o bien a veces aterrador, dando lugar a una particularidad propia de cada sujeto”.

A lo largo de su intervención, Catelli enfatizó la importancia “de no generalizar en relación con las situaciones psíquicas de los sujetos, para tomar conciencia de que se trata de un análisis caso por caso, considerando justamente la singularidad constitutiva de la subjetividad y en la relación con las figuras significativas de la historia constitutiva del sujeto”.

Para Catelli, la soledad no solo se refiere a “la falta de compañía, sino también a un estado interno en el que la persona se siente desconectada, incomprendida o no reconocida. En algunos casos, esto refleja conflictos internos no resueltos y la incapacidad de integrar experiencias afectivas de manera integrada”.

En el ámbito del psicoanálisis, la soledad es vista como una experiencia compleja que impacta en la construcción de la subjetividad, entre otros factores (Imagen Ilustrativa Infobae)

“La soledad puede tener una función simbólica relacionada con el proceso de individuación y la búsqueda de una identidad propia, aunque, cuando se vuelve abrumadora, genera malestar emocional y afecta los estados psíquicos del sujeto”, dijo el psicoanalista.

La soledad persistente y el riesgo de demencia

La soledad persistente podría ser un factor de riesgo significativo en el desarrollo de demencia, según un estudio que rastreó los autoinformes de soledad y la salud neurológica de más de 600.000 personas en todo el mundo. En 2024, la investigación, apoyada por el Instituto Nacional de Salud Mental de EE. UU., reveló que la soledad aumentó en un 31% las probabilidades de que una persona desarrollara cualquier forma de demencia. Además, incrementó en un 15% las posibilidades de deterioro cognitivo.

El estudio, del que participó la doctora Martina Luchetti del Colegio de Medicina de la Universidad Estatal de Florida, también subraya que la soledad no solo afecta a la salud emocional, sino que tiene un impacto tangible en el cerebro. Este hallazgo se publicó en la revista Nature Mental Health.

Se han identificado cambios cerebrales relacionados con la soledad, como la reducción de la conectividad neuronal y el deterioro de áreas clave para la percepción, según Celeste Beltramini (Imagen Ilustrativa Infobae)

El doctor Páraic Ó Súilleabháin, coautor del estudio y director del Laboratorio de Personalidad, Diferencias Individuales y Salud Bioconductual de la Universidad de Limerick, en Irlanda, destacó la relevancia de los descubrimientos. “Estos son hallazgos muy importantes e indican que la soledad es un factor de riesgo críticamente importante en el desarrollo futuro de la demencia”, expresó.

En su explicación, el Dr. Ó Súilleabháin también abordó el impacto de la soledad en la longevidad y en diversas enfermedades cognitivas. “La soledad es de vital importancia para la salud cognitiva, ya que la soledad conduce al desarrollo futuro de demencia, demencia vascular, enfermedad de Alzheimer y un deterioro cognitivo más general”, explicó el experto. Para él, este estudio es “una investigación muy importante que tendrá consecuencias de largo alcance”.

Uno de los aspectos más llamativos del estudio es el hecho de que la soledad es un factor de riesgo modificable. “Hay diferentes tipos y fuentes de soledad que pueden afectar los síntomas cognitivos en todo el proceso de la demencia. Abordar la soledad promoviendo un sentimiento de conexión podría proteger la salud cognitiva en la vida posterior”, dijo Luchetti.

La soledad y su impacto en el cerebro

Por su parte, Celeste Beltramini, especialista en neurología en la Unidad de Neurología Cognitiva de la Clínica Universitaria Reina Fabiola de Córdoba, explicó en diálogo con Infobae que los adultos mayores “están en mayor riesgo de aislamiento social y soledad debido a los cambios en la salud y las conexiones sociales que pueden llegar con el envejecimiento, como la pérdida de audición, la vista y la memoria, discapacidades, dificultades para moverse y/o la pérdida de familiares y amigos”.

La especialista detalló los efectos de la soledad en el cerebro, al indicar que la soledad puede afectar el cerebro de varias maneras”.

La soledad no solo afecta el estado emocional, sino que también puede alterar la conectividad neuronal, de acuerdo a expertos (Imagen Ilustrativa Infobae)La especialista detalló los efectos de la soledad en el cerebro, al indicar que la soledad puede afectar el cerebro de varias maneras”.

  1. Activación del sistema de estrés. “La soledad puede activar el sistema de estrés, lo que puede llevar a un aumento en la producción de cortisol, una hormona que puede dañar las neuronas y afectar la memoria y el aprendizaje”, dijo.
  2. Reducción de la conectividad neuronal. La soledad puede reducir la conectividad neuronal en áreas del cerebro involucradas en las emociones, la motivación y la cognición, según Beltramini.
  3. Inflamación crónica. “La soledad puede llevar a una inflamación crónica en el cerebro, lo que puede contribuir al desarrollo de enfermedades neurodegenerativas como la enfermedad de Alzheimer”, planteó la experta.

En cuanto a los efectos a corto plazo de la soledad en el cerebroBeltramini comentó que la soledad puede tener efectos a corto plazo, incluyendo los siguientes:

  1. Deterioro de la memoria y el aprendizaje:
  2. “Cambios en el estado de ánimo.
  3. Dificultades para dormir.

La participación en actividades sociales y comunitarias se ha relacionado con una mayor esperanza de vida n Ilustrativa Infobae)

Finalmente, la doctora Patricia O’Donnell, psiquiatra y psicoanalista integrante de APA, amplió en conversación con Infobae sobre el complejo tema de la soledad y su impacto en la vida humana. “Vivimos en una época con una mirada negativa sobre la soledad. Sin embargo, si logramos disfrutarla, puede ser un espacio donde encontrar recursos para no caer en la superficialidad de un mundo narcisista. Para algunos también fue un momento de conexión con el futuro y con el pasado, leyendo, escuchando música e historias de cómo se lidió en otros tiempos con situaciones semejantes”, reflexionó la especialista.

La importancia de la soledad en la vida de las personas, según O’Donnell, no debe ser subestimada. “Igualmente, el encuentro humano es insustituible. Pensemos en la importancia de la amistad que puede otorgar una vivencia de sostén y confianza, resultando un antídoto para la soledad, un alivio al sufrimiento, ser fuente de creatividad, e incluso, otorgar otro sentido a la vida”, agregó.

O’Donnell también mencionó el papel de la imaginación y las artes como recursos esenciales para atravesar momentos difíciles: “También se puede apelar a la imaginación, el arte, la música, la lectura y la poesía. Recordemos la importante función que cumple la cultura como bálsamo para la supervivencia psíquica, fundamental para atravesar tiempos difíciles”.

Finalmente, la psiquiatra abordó el concepto de la soledad elegida (solitude), y la diferenció del aislamiento: “La soledad elegida no implica aislamiento, es ‘el estar en soledad’, que puede ser rica, inspiradora y creativa. Pensemos cuántos creadores buscan la soledad, necesaria, para su desarrollo espiritual, artístico o intelectual. La originalidad de la creación demanda un trabajo meditativo y solitario”, concluyó.


domingo, 23 de marzo de 2025

Pasamos de 1.500 artículos !!!

 

A mitad de febrero pasamos la barrera de los 1.500 artículos publicados en el Blog, pero teniendo en cuenta las despedidas y reencuentros más las Felicitaciones de Navidad y Año Nuevo, debemos estar ahora realmente en los 1.500. 

Es una meta que ni soñaba alcanzar, pero os lo debo a vosotros lectores del Blog, que superáis las 47.400 visitas. 

El porcentaje de visitas por países es muy curioso:

                                        42 o/o   España

                                         14 o/o   Estados Unidos

                                           6 o/o   Rusia

                                           5 o/o   Alemania

                                           5 o/o   Singapur

                                                     4 o/o   Francia

                                            3 o/o   Región desconocida ( * )

                                            2 o/o   Polonia

                                            1 o/o   Ucrania

                                          18 o/o   Otros  ( ** )

                                                                                                

( * ) el 3 por ciento de “Región desconocida” no tengo ni idea de que país es.

( ** ) por lo que se refiere a “Otros” algunos países también son anónimos y otros contabilizan las visitas. Entre éstos últimos están:

Bélgica, Finlandia, Canadá, Irlanda, Emiratos Árabes Unidos, Reino Unido, Suecia, Rumania, Israel y Serbia.

Gracias a todos y seguiremos compartiendo artículos.

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Este es el motivo por el que gritamos cuando nos enfadamos, según la psicología

 LUCÍA FERNÁNDEZ     |     libertad digital.com    |     16/03/2025

Cuando una persona se enfada, se activa la amígdala en el cerebro, un núcleo que puede afectar al conjunto del sistema nervioso y al organismo.

Cuando alguien se encuentra en medio de una discusión o conflicto, es habitual que la frustración y el enfado le lleven a gritar a la persona que tiene enfrente. Sin embargo, no todo el mundo reacciona de esta forma cuando se enfada.

¿Cuál es la verdadera razón por la que alguien grita durante una discusión?

Según el psicólogo clínico José Martín Del Pliego, que ha abordado en múltiples ocasiones el tema del enfado, cuando alguien grita con frecuencia se debe a que la emoción desencadenante es muy intensa. Por ello, el grito actúa como una vía de alivio para la persona.

Sin embargo, por mucho que gritar pueda ser una vía de escape, puede generar muchos problemas. Por ejemplo, el psicólogo experto en relaciones John Gottman afirma que los gritos pueden ser uno de los "cuatro jinetes del Apocalipsis" que destruyen las relaciones amorosas, junto con la crítica, el desprecio y la indiferencia.

 

Por esta razón, otros muchos expertos, como la psicóloga Susan David, de la Universidad de Harvard, recomiendan gestionar las emociones de manera efectiva con el objetivo de evitar reacciones impulsivas como el grito hacia la otra persona.

 

¿Por qué nos enfadamos?

Cuando una persona se enfada, se activa la amígdala en el cerebro. Situada en la parte interna del lóbulo temporal medial, posee conexiones con la gran mayoría del encéfalo y es un núcleo que puede afectar al conjunto del sistema nervioso y a la funcionalidad del organismo.

 

La amígdala es responsable de las respuestas emocionales, lo que provoca la liberación de adrenalina y cortisol. Esto prepara al cuerpo para una reacción de lucha o huida, elevando la frecuencia cardíaca, la presión arterial y la tensión muscular.

 

Al mismo tiempo, la corteza prefrontal –encargada del control de impulsos y la toma de decisiones– puede verse inhibida, provocando reacciones de manera impulsiva, sin que la persona tome el tiempo necesario para elegir la respuesta adecuada.

 

¿Y por qué gritamos?

En este momento, las personas comienzan a gritar durante un enfado o enfrentamiento. Las personas que suelen tener esta actitud, suelen tener unas características concretas.

 

En primer lugar, dificultad a la hora de regular las emociones, falta de control o una estrategia de imposición. Esta última surge como una forma de dominar o controlar la situación, imponiendo su voluntad sobre la otra persona.

 

Además, muchas personas que tienen baja autoestima gritan en situaciones de enfado. Esto se debe a la necesidad de validación y la falta de control emocional que a menudo sufren las personas con más inseguridades.

 

Por otro lado, existen ciertos rasgos psicológicos comunes entre las personas con tendencia a gritar, como la impulsividad, la baja tolerancia a la frustración y las dificultades en la gestión emocional.

El entorno familiar, un factor crucial

Cabe destacar que el entorno familiar y educativo de las personas juega un papel indispensable a la hora de gestionar las emociones, como el enfado. En un entorno donde se ha normalizado y enseñado a los niños que gritar es una reacción habitual al enfadarse, al crecer, repetirán estos patrones de expresión emocional.

viernes, 21 de marzo de 2025

Todos podemos dañar y todos posemos curar

 Ima Sanchís      |      La Vanguardia – La contra     |      19/03/2025

 Valentín Escudero, psicólogo que investiga la importancia del vínculo terapéutico

 Tengo 63 años. Nací en Palencia. Soy profesor titular de Psicología en la Universidad de A Coruña y director de la unidad de investigación en intervención y cuidado familiar (UIICF). Casado, tres hijos. En política hace falta crear sentido de comunidad planetario. El vínculo entre las personas es espiritual.

El poder del vínculo

Asegura que si no hay un vínculo entre el terapeuta y el paciente la cura es prácticamente imposible. Lidera el programa de evaluación y tratamiento terapéutico de menores en situación de riesgo o desamparo, un proyecto de la Universidad de A Coruña (UDC) y la Xunta de Galicia, cofinanciado por el Fondo Social Europeo Plus (FSE+). Ha sido pionero en comprender científicamente cómo se construye una alianza terapéutica que cura y transforma, y en desarrollar herramientas que han cambiado la manera en que intervenimos en salud mental. Ha liderado grandes proyectos en contextos sociales complejos, familias en crisis, protección infantil... Es un referente en la integración de la ciencia del vínculo en la práctica profesional y ha creado el proyecto Vincular, que defiende la importancia del vínculo en diversas disciplinas.

 

¿El terapeuta debe empatizar?

No se puede no empatizar.

No era esta la corriente mayoritaria: oreja inexpresiva.

La investigación de la última década nos dice que las buenas técnicas son imprescindibles, pero no tienen impacto si el paciente no se siente emocionalmente comprendido y acogido.

Es usted un abanderado del vínculo.

Llevo trabajando 30 años con personas cuya dificultad principal es que les resulta muy difícil relacionarse.

¿Y?

El cerebro humano no se va a desarrollar correctamente si no establece un vínculo afectivo. La falta de vínculo explica la mayoría de las patologías de salud mental.

Cuénteme investigaciones y estudios.

Hace ya 15 o 10 años que las investigaciones demostraron que la calidad de la relación entre el profesional y el enfermo es más importante que los modelos técnicos.

¿Cuándo se establece el apego?

Sabemos que el bebé establece figuras de apego muy pronto, y esas figuras no son fácilmente intercambiables. Hay un experimento llamado La cara en pausa muy interesante.

¿En qué consiste?

Le piden a la figura de apego del bebé, su madre, su padre, su abuela…, que lo miren de manera inexpresiva, y el bebé se incomoda: todos gritan, lloran, hacen todo lo que pueden para volver a conectar.

¿Y si la conexión no vuelve?

Este experimento demuestra lo que despierta la desconexión en unos pocos segundos. Imagine si es prolongada o la relación está sujeta a conexión y desconexión, como ocurre con los hijos de padres con adicciones o problemas de salud mental.

¿Esa falta de vínculo es subsanable?

Mi respuesta es sí. Llevo 30 años trabajando con niños y jóvenes que han tenido unos inicios muy adversos, empiezan a restablecer un vínculo con otra persona –ahí está mi trabajo– y se recuperan.

Hay que ser consciente de ello.

Sí, porque las relaciones nos dañan, y la enfermedad mental es el resultado del trauma ocasionado dentro de nuestras relaciones, pero las relaciones también nos curan.

¿Las que te dan seguridad?

Sí, las que te ayudan a recuperar la confianza.

¿Y si ya eres adulto?

Has de trabajar a fondo. Mucho abuso de poder, esos políticos como Trump, narcisistas, ególatras y con un desprecio por lo comunitario son, en general, personas muy fracasadas en las relaciones personales que someten a los demás.

Prefieren ser temidos a ser ignorados.

Sí, prefieren un mal vínculo a un no vínculo.

¿Qué ha aprendido en todos estos años de investigador, profesor y terapeuta?

A priorizar lo sencillo. El componente esencial de la psicoterapia es que la persona se sienta emocionalmente entendida.

¿Cómo consigue esa confianza?

La naturaleza humana tiende a conectar, quiere abrirse, somos como un móvil buscando un buen wifi, y lo que nos impide vincularnos en la terapia, en la calle, en la pareja... son temores, inseguridades, miedos; debes demostrar que eres un wifi seguro.

Eso va más allá de la terapia.

La cura no es exclusiva de los terapeutas. De hecho, quizás somos los que menos fuerza curativa tenemos. Todos tenemos poder sobre los demás.

Para bien y para mal.

Podemos usarlo para imponer, someter, destruir, despreciar... o para empoderar y restaurar. Todos podemos dañar y todos podemos curar.

¿Nos curamos en el encuentro humano?

Sí, hay grandes vínculos, lugares seguros. Y luego está toda una suma de pequeños encuentros que nos vinculan a la vida, pero hay que reparar en ellos.

¿Cómo podría ayudar a alguien que le cuesta confiar en los demás?

Ante una persona desconfiada o incluso agresiva, la ayuda es tener curiosidad, intentar entender qué experiencia, qué vivencia provoca que ese estado de defensa tenga sentido en esa persona. A partir de que eres capaz de decir “entiendo que no confíes en mí”, la relación se relaja y empieza a cambiar.

¿Ni juicios ni consejos?

No hay que hacer mucho, lo importante es qué no hacer.

Hay quienes rechazan que les quieran.

Sí, porque se sienten amenazados cuando los quieren. Son personas a las que les han tratado mal.

Está llevando su defensa del vínculo a otras disciplinas.

Hemos creado Vincular, un foro que busca subrayar la importancia de la relación, abrir un diálogo entre expertos de diferentes disciplinas sobre su relevancia, su lógica y su práctica. Mostrar caminos para que cada persona entienda su propio impacto, la forma en la que ejerce su poder.