TERESA RÓDENAS - LARA FERREIRO | clara.es | 06/03/2026
Mejorar la autoestima no es repetir
frases positivas. La psicóloga nos explica cómo conseguirlo
Para la psicóloga y entrenadora Marimi García, la autoestima no es algo que depende únicamente de lo que ocurre a nuestro alrededor. "La autoestima no depende solo de lo que vivimos, sino del significado que le damos a lo que vivimos", explica la experta a la revista CLARA. En ello coincide la psicóloga Lara Ferreriro, autora del libro "¡Ni un capullo más! El método definitivo para quererte y encontrar a tu pareja perfecta", quien nos recuerda que "muchas mujeres con baja autoestima pueden ser exitosas, resolutivas e incluso admiradas por su entorno, pero internamente conviven con una narrativa de insuficiencia que condiciona sus decisiones, relaciones y bienestar emocional".
"Tú mismo,
así como cualquier otra persona en el universo, mereces tu amor y afecto". Es una frase que se
atribuye a Buda y que recuerda la importancia del autocuidado y la
aceptación de uno mismo, conceptos directamente relacionados con el de
la autoestima. Y es que el líder espiritual y fundador
del budismo sabía que cultivar el amor propio no es un acto de egoísmo, sino
una necesidad que tenemos como seres humanos para mantener nuestro bienestar
emocional y mental. Por eso, en este artículo nos hemos preguntado cómo
mejorar la autoestima en las mujeres.
Porque aunque
entendamos el concepto de autocuidado, no siempre somos capaces de
ponerlo en práctica y, por distintas razones, acabamos
descuidándonos a nosotros mismos. Y es que cuando permitimos que
la autoestima se debilite, nuestra experiencia de vida y bienestar emocional se
ven profundamente afectados.
Señales
de que una mujer Necesita quererse más
Identificar la baja autoestima es el primer paso para transformarla. Y
es que, según Ferreriro, "la baja autoestima en la mujer no
siempre es evidente", porque "no se trata simplemente de 'no
quererse' o de mostrarse insegura en público. Por su parte, Marimi García
destaca que una señal frecuente es la "necesidad constante de
aprobación externa" y un "miedo excesivo a equivocarse
o a ser juzgada". Además, asegura que muchas mujeres experimentan una
"sensación de 'no ser suficiente', incluso cuando objetivamente lo están
haciendo bien".
En este sentido, Lara
Ferreiro habla de heteroestima, una circunstancia donde la mujer
necesita la opinión de los demás para tomar decisiones o sentirse valiosa.
"Sin esa confirmación externa, aparecen dudas intensas, inseguridad y
miedo a no estar 'a la altura'. Puede recibir elogios, pero le cuesta
integrarlos o los atribuye a la suerte, lo que refuerza el síndrome del
impostor", explica.
La
autocrítica constante
"Una de las señales más claras es la autocrítica
severa", según Ferreiro, que explica que, en estos casos,
"existe un diálogo interno punitivo, cargado de pensamientos automáticos
negativos como 'no soy capaz' o 'todo lo hago mal'". A esto suele sumarse
el "perfeccionismo inalcanzable", un sentimiento "que no nace
del deseo sano de mejorar, sino del miedo a no ser suficiente", dice la psicóloga.
Es por eso, que este tipo de personas "no celebran logros
porque los minimizan, pero amplifican cualquier error". Todo
ello, sin olvidar que "la presión social sobre la mujer es
asfixiante", según Ferreiro.
García coincide en destacar ese "diálogo interno muy crítico y
duro" y habla de otras señales indicativas como la "comparación
continua con otras mujeres", así como la "dificultad
para poner
límites". Este último, un problema que lleva a
muchas mujeres con baja autoestima a desarrollar "patrones de
complacencia excesiva", según Ferreiro. "Les cuesta decir 'no',
priorizan las necesidades ajenas y, en casos más graves, pueden llegar a tolerar
malos tratos o relaciones tóxicas por miedo al rechazo o al abandono",
asegura la experta.
El
apego ansioso
Ferreiro también alude al apego ansioso como
síntoma claro de baja autoestima. Este supone una "hipervigilancia
ante señales ambiguas de rechazo, rumiación constante sobre conversaciones o
silencios y búsqueda repetida de tranquilización", así como "el miedo
constante a cometer errores o a no cumplir expectativas".
¿Por qué sucede la baja autoestima?
"La autoestima no aparece de la nada; se
construye o se debilita a lo largo del tiempo", recuerda la
psicóloga, que señala que, entre las causas más habituales, se encuentran "experiencias
en la infancia" como la falta de validación
emocional o las críticas constantes. Ferreiro también alude a "contextos
donde la validación fue inconsistente y el afecto, condicionado al rendimiento
o existió crítica frecuente" como causa habitual. "También influyen experiencias
de humillación o bullying", añade.
Asimismo, indica que pueden influir las "relaciones de pareja o
familiares donde ha habido desvalorización", así como el haber crecido
priorizando siempre las necesidades de los demás. Ferreiro coincide en que
"en el ámbito de pareja, las relaciones invalidantes o con
manipulación psicológica erosionan progresivamente la
autoestima".
.
La validación digital
Los factores externos también juegan un papel determinante para la
experta. Y es que, hoy en día, las mujeres se enfrentan a "estándares
sociales y presión estética", además de la "comparación
permanente en redes sociales". Ferreiro señala que los estudios
recientes indican que "las mujeres jóvenes tienen hasta un 30% más de
probabilidad que los hombres de vincular su estado emocional a la validación
digital".
Además, García señala que los "fracasos mal
gestionados" o las "experiencias de
rechazo" pueden socavar la confianza propia si no se
procesan adecuadamente.
4
palabras para potenciar la autoestima
Para construir una base sólida, Marimi García propone cuatro pilares
esenciales que permiten que la valoración propia deje de depender de la opinión
externa:
- Autoconocimiento: implica, según la psicóloga, "saber quién
soy, qué necesito y qué quiero".
- Autoaceptación: consiste en "reconocer mis luces y mis
sombras sin machacarme".
- Autocuidado: se corresponde
con el compromiso de "cuidar mi cuerpo, mis emociones y mis
límites".
- Coherencia: significa la
importancia de "vivir alineada con mis valores".
¿Cómo
te tratas a ti misma? Es lo que marca la diferencia
Para la psicóloga Marimi García, la diferencia clave radica en cómo
se trata la persona a sí misma. Así, señala que una mujer con
autoestima sana "se equivoca y aprende de sus errores", además de que
"acepta críticas sin derrumbarse" y las usa para crecer. Esta persona "sabe
decir 'no' sin sentirse mal" y no basa su valor únicamente
en logros o en el físico.
Por el contrario, quien
tiene baja autoestima "vive pendiente de la validación
externa" e "interpreta los errores como fracasos
personales", según la experta. Además, explica que es una situación en la
que una suele autoexigirse de forma desproporcionada y "tolera
situaciones que no le hacen bien por miedo a perder". Todo ello,
sumado a que, mientras que la autoestima sana permite sentirse cómodo en soledad,
la baja autoestima genera conflictos internos alimentados por una voz interior
negativa.
Las
expertas explican cómo empezar a trabajar la autoestima si eres mujer
"Mejorar la autoestima no es repetir frases positivas sin
más; es un proceso de coherencia interna. Es un trabajo diario que implica
"hacer"", recalca García, que sugiere "trabajar
el diálogo interno: hablarse con respeto" y
aprender a poner límites sin culpa. Además, recuerda que la autoestima
mejora cuando "dejamos de intentar demostrar y
empezamos a aceptarnos tal y como somos".
Lara
Ferreiro propone, por su parte, "un proceso de reconstrucción interna, no
un ejercicio motivacional puntual".
- Reestructuración cognitiva. La baja autoestima se sostiene sobre creencias
como "no soy suficiente", "no merezco que me quieran"
o "si fallo, me rechazarán". Estas creencias suelen operar de
manera automática e inconsciente. Identificar las distorsiones cognitivas que las
alimentan –catastrofismo, sobregeneralización,
pensamiento dicotómico o descalificación de lo positivo– permite empezar a
cuestionarlas. "No se trata de sustituir un pensamiento negativo por
uno artificialmente positivo, sino de construir interpretaciones más
realistas y equilibradas", señala la psicóloga.
- Diálogo interno. Muchas mujeres con baja autoestima mantienen
una voz autocrítica severa que funciona como un juez interno permanente.
La evidencia científica muestra que tratarse con la misma comprensión que
ofreceríamos a otra persona se
asocia con menores niveles de ansiedad y mayor estabilidad emocional.
"No es indulgencia ni victimismo; es regulación emocional saludable.
Sustituir la autocrítica destructiva por una autoevaluación firme, pero
amable, fortalece la identidad", explica Ferreiro.
- Trabajo conductual. La autoestima no mejora solo pensando
diferente, sino actuando diferente. Aprender a establecer límites
progresivos es una intervención clave. "Cada vez que una mujer dice 'no' cuando quiere decirlo, está enviando a su cerebro una señal de
coherencia interna. Esa coherencia refuerza el autoconcepto", dice
Ferreiro.
- Enfrentarse al miedo al fracaso. "Muchas personas con baja autoestima
evitan retos para no confirmar su creencia de incompetencia. Sin embargo,
la evitación refuerza el miedo", dice la experta, que asegura que
asumir riesgos moderados y acumular experiencias de competencia real
permite generar evidencia correctiva.
- Revisar el patrón de apego. Si la inseguridad se activa especialmente en
relaciones afectivas, es necesario comprender qué heridas tempranas se
están reactivando. "Diferenciar
entre miedo aprendido y amenaza real permite desactivar reacciones desproporcionadas.
La autoestima se fortalece cuando la seguridad empieza a construirse
internamente y no depende exclusivamente de la validación externa",
explica la psicóloga.
- Integración de la historia personal. La baja autoestima suele estar anclada en
experiencias pasadas de crítica, rechazo o humillación. Procesar esas
vivencias, resignificarlas y comprender que fueron contextos –no
definiciones permanentes de identidad– ayuda a reformular las creencias
nucleares.
cuidar el cuerpo es muy importante
Finalmente, Marimi García apunta hacia el cuidado del cuerpo como algo
esencial. Así, explica que "cuando una mujer empieza a cuidarse desde el
amor y no desde la culpa, su autoestima cambia". En este sentido, recuerda
que el ejercicio mejora
la percepción corporal y el descanso regula las emociones.
Ante todo, debemos tener claro que, en la actualidad, la autoestima es uno de los pilares esenciales para la estabilidad emocional. Y, como bien afirma la psicóloga, el objetivo final es claro: "Tenemos que querernos más y mejor".