viernes, 12 de abril de 2024

Esquizofrenia indiferenciada: síntomas, causas y tratamiento

 

LAURA RUIZ MITJANA     |     Psicología y Mente     |     02/03/2024

Este tipo de esquizofrenia aparece en la CIE-10 y versiones anteriores del DSM.

La esquizofrenia es el trastorno psicótico por excelencia, aunque realmente podemos hablar de un grupo de trastornos. Esta alteración psiquiátrica puede llegar a ser realmente incapacitante, y afecta a todas las áreas de vida de la persona.

Aquí conoceremos un “subtipo” de esquizofrenia, que aparecía en el DSM-IV-TR: la esquizofrenia indiferenciada, una categoría donde clasificar aquellos casos que no encajan con los criterios diagnósticos de los otros tipos específicos de esquizofrenia.

Esquizofrenia indiferenciada: inclusión en los manuales

El DSM-IV-TR (Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders) fue la última edición donde se recogió la esquizofrenia indiferenciada, con el nombre “tipo indiferenciado de esquizofrenia”.

Eso es así porque en el DSM-5 se eliminaron los subtipos de esquizofrenia del DSM-IV-TR. La razón fue su escasa estabilidad diagnóstica, baja confiabilidad, pobre validez y escasa utilidad clínica. Además, a excepción de los subtipos paranoide e indiferenciado, rara vez se empleaban los otros subtipos en la mayor parte del mundo. Sin embargo, su eliminación del DSM-5 no fue aceptada por todos los profesionales de la salud mental.

Por otro lado, la esquizofrenia indiferenciada también aparece en la CIE-10 (Clasificación Internacional de Enfermedades), como veremos más adelante.

Características generales

Según el DSM-IV-TR, la esquizofrenia indiferenciada es un tipo de esquizofrenia en que están presentes los síntomas del Criterio A de la esquizofrenia, pero que no cumple los criterios para el tipo paranoide, desorganizado o catatónico.

La CIE-10, por su parte, establece que se trata de un conjunto de trastornos que satisfacen las pautas generales para el diagnóstico de esquizofrenia pero que no se ajustan a ninguno de los tipos de esquizofrenia existente, o presentan rasgos de más de uno de ellos, sin que haya un claro predominio de uno en particular.

Siguiendo la CIE-10, esta categoría deberá utilizarse sólo en los cuadros psicóticos, excluyendo la esquizofrenia residual y la depresión postesquizofrénica, y únicamente después de haber intentado clasificar el cuadro clínico en alguna de las otras categorías o subtipos. Además, el diagnóstico es compatible con la Esquizofrenia atípica.

Síntomas

Los síntomas de la esquizofrenia indiferenciada son los siguientes.

1. Criterios de esquizofrenia

Se deben cumplir las pautas para el diagnóstico de esquizofrenia. Esto implica el criterio A (dos o más, durante un mes o menos si ha sido tratado con éxito):

Ideas delirantes.

Alucinaciones.

Lenguaje desorganizado.

Comportamiento catatónico o desorganizado.

Síntomas negativos (p.ej. Abulia o aplanamiento afectivo). 

2. No corresponde a otro subtipo

No se trata de ningún otro subtipo de esquizofrenia (catatónico, hebefrénico o paranoide), y por lo tanto no se cumplen sus pautas de diagnóstico.

3. No es una esquizofrenia residual o una depresión postesquizofrénica.

No se reúnen las pautas para la esquizofrenia residual o la depresión postesquizofrénica, aunque pueda presentar rasgos de alguna de ellas.

Causas

Las investigaciones sugieren una variedad de teorías explicativas en relación a la etiología u origen de la esquizofrenia en sí, extensibles, a grandes rasgos, a la esquizofrenia indiferenciada. Algunos de los modelos o hipótesis implicadas en la aparición de la esquizofrenia son:

1. Modelo del estrés-diátesis

Dicho modelo propone que existen personas con una vulnerabilidad previa (diástesis) que acaban desarrollando la sintomatología esquizofrénica a causa de factores estresantes (biológicos o ambientales).

2. Modelos biológicos

Muchas investigaciones, especialmente de los últimos años, plantean la presencia de algunas disfunciones en áreas concretas del cerebro (sistema límbico, córtex frontal y ganglios basales) como causantes del proceso patológico.

3. Modelos genéticos

Proponen un componente de heredabilidad, a raíz de investigaciones con gemelos monocigóticos adoptados, que indican proporciones de morbilidad semejante independientemente del ambiente de crianza.

4. Modelos psicosociales

Plantean factores psicosociales en la base del desarrollo de la esquizofrenia, como por ejemplo ciertos agentes estresores, eventos vitales estresantes, dinámicas familiares disfuncionales, etc.

Tratamiento

El tratamiento deberá adaptarse como siempre a las necesidades y particularidades del paciente, y más teniendo en cuenta que no se trata de una esquizofrenia “clásica” o común, sino de un tipo de esquizofrenia que no cumple los criterios para clasificarla en ningún subtipo concreto. Por lo tanto, las características o síntomas dependerán más que nunca del propio paciente.

Un tratamiento integrador será la mejor opción terapéutica, que combine el tratamiento farmacológico (neurolépticos, antidepresivos,...) junto al tratamiento psicológico.

La intervención psicológica podrá ser de corte cognitivo-conductual, sistémico u otros enfoques; será prioritario tratar al paciente considerando siempre su ambiente y las dinámicas que se producen en su entorno familiar, que suelen ser disfuncionales.

Por otro lado, un abordaje psicosocial que incluya pautas psicoeducativas, rehabilitación laboral y activación de redes de apoyo familiar y social, entre otras, será fundamental.

miércoles, 10 de abril de 2024

Marian Rojas Estapé, psiquiatra, lanza nuevo libro: "Quien no sabe lo que quiere, no puede ser feliz"

 

·        MARÍA FERNÁNDEZ DE CÓRDOVA   | Telva | 03/04/2024

La psiquiatra española más vendida del momentoMarian Rojas Estapé, saca hoy a la venta su nuevo libroRecupera tu mente, reconquista tu vida.

Hoy sale a la venta el esperado nuevo libro de la psiquiatra Marian Rojas Estapé. El éxito meteórico, y a la vez mantenido, de sus dos primeros libros (Cómo hacer que te pasen cosas buenas (2018) y Encuentra a tu persona vitamina (2021) - top ventas durante meses y años en Amazon- nos demuestra que la doctora conecta con las preocupaciones del hombre actual y ofrece herramientas útiles para entendernos y gestionar mejor nuestra vida. Con Recupera tu mente, reconquista tu vida (Espasa Calpe, 2024), - ya está número uno en libros de psicología de Amazon- la autora pone el dedo en la llaga. "Durante los primeros meses de pandemia, la búsqueda en Google del concepto Cómo centrar la mente se incrementó un 300 %. ¿Quién no está más impaciente? ¿Quién no percibe al entorno más irritable? ¿Quién no ha sentido ansiedad en el último año? ¿Quién no nota que soporta el dolor o las molestias peor que antes? ¿Quién no experimenta el aburrimiento como algo cargante? ¿Estamos cerca de ser adictos a alguna sustancia, red social o conducta?", explica en la presentación de su libro.

EL NUEVO LIBRO DE MARIAN ROJAS ESTAPÉRECUPERA TU MENTE, RECONQUISTA TU VIDA

La dispersión de la mente es lo urgente que es volver a recuperar nuestra capacidad de atención es el tema de moda. Óptimo de Daniel GolemanSlow productivity de Cal Newport son otras de las novedades de las grandes novedades de 2024 que inciden en ello. Si aún no te has convencido, escucha a Marian Rojas Estapé: "Nos cuesta ver una película entera, pero nos enganchamos a series con facilidad; nos cansan las conversaciones largas, pero somos únicos mandando emoticonos y contestando con monosílabos; ojeamos compulsivamente los titulares, pero somos incapaces de leer una noticia completa; nos supone un esfuerzo escuchar el discurso del jefe del departamento o de un político en las noticias... Todos somos conscientes de que la capacidad de prestar atención ha disminuido, pero no es solo la atención lo que ha cambiado, hay más cosas que están sucediendo en la mente y en nuestra conducta".

CÓMO CENTRAR LA MENTE: RECUPERAR LA PAZ INTERIOR ES POSIBLE

Con una mirada preclara sobre lo que nos hace sentir mal cada día y nos roba la felicidad cotidiana, la doctora Rojas Estapé hace el siguiente diagnóstico: "Cada vez más, buscamos recompensas inmediatas. Esto está muy relacionado con la degradación cognitiva que sufrimos. La sociedad de hoy se caracteriza por la vida intensa y agitada. Los mejores descubrimientos y avances no tienen que ver con el pensamiento y la cultura, sino con la velocidad, los datos y el aprovechamiento del tiempo, ¡un aprovechamiento a veces patológico! La agitación es pérdida de paz interior, y esta privación supone un incremento de los trastornos somáticos y psiquiátricos como la ansiedad, la depresión, el insomnio o las adicciones".

LAS CLAVES DE MARIAN ROJAS ESTAPÉ PARA RECONQUISTAR TU VIDA

En Recupera tu mente, reconquista tu vida, la psiquiatra española nos explica cómo funciona el cerebro en relación con el placer, qué consecuencias tiene vivir con demasiada intensidad, buscando la novedad y la gratificación instantánea constantemente. La doctora nos ayuda a entender cómo funciona la dopamina, la hormona que "puede ser la mejor aliada o la peor enemiga"; el papel de la corteza frontal en la gestión de nuestros impulsos; las consecuencias de la aparición de las redes sociales en nuestras vidas y su papel en cómo nos sentimos; y, por último, nos proporciona las rutinas vitamínicas que nos ayudan a gestionar nuestra vida. Entre ellas:

·        Poner orden en nuestras ideas. "Quien no sabe lo que quiere, no puede ser feliz", asegura la autora. Para eso es fundamental que comprendamos lo que nos conviene, lo que nos enferma y dónde nutrirnos y recuperarnos tanto física como mental y espiritualmente.

·        El ayuno de dopamina, una gimnasia mental que nos entrena para decir no a los impulsos que nos conducen a conductas adictivas.

·        Abrazar el dolor, la herramienta que nos permite ser felices en cualquier circunstancia y que está relacionado con el frío dopaminérgico. "Dime cómo llevas el dolor y te diré quien eres", dice la autora.

·        Entrenar el estado de flujo de Mihaly Csikszentmihalyi.

·        Y, por supuesto, la práctica de ejercicio como el gran aliado de nuestra creatividad, memoria, etc.

lunes, 8 de abril de 2024

Deshabituación: el truco psicológico para revivir la alegría


Felipe Espinosa Wang con información de Harvard Business Review y Big Think - dw.com.es     12/03/2024

En un mundo donde la rutina y el confort se convierten en cadenas invisibles, un nuevo libro emerge como un faro de esperanza, planteando una audaz solución: la "deshabituación".

Si alguna vez te has despertado pensando que estás atrapado en un bucle infinito, donde lo que antes te llenaba de alegría ahora solo engrosa tu lista de tedio cotidiano, no estás solo. Esta especie de repetición constante, donde cada día es un eco del anterior, nos hace sentir como si estuviéramos atrapados bajo una "especie de caparazón" que, cada día que pasa, se vuelve más rígido y opresivo. ¿Cuál es la solución? Quizá la más obvia, romper con la monotonía. Pero ¿qué más podemos aprender sobre este fenómeno tan común desde la perspectiva de la ciencia?

Lo que experimentamos tiene un nombre en el ámbito científico: habituación. Nuestro cerebro, ese órgano maravilloso y misterioso, tiende a disminuir su respuesta ante estímulos repetitivos. Lo que inicialmente nos proporcionaba satisfacción y sentido a nuestras vidas, con el tiempo puede dejar de tener el mismo efecto. 

Esta idea es central en las investigaciones de Tali Sharot, una profesora del University College de Londres y del MIT, y Cass R. Sunstein, un académico y exadministrador de la Oficina de Información y Asuntos Reguladores durante la administración Obama. Juntos exploran este tema en su obra Look Again: The power of noticeing what was always there (Volver a mirar: El poder de darse cuenta de lo que siempre estuvo ahí), proponiendo una interesante solución: "deshabituar" para encontrar de nuevo la felicidad.

Sharot, en un artículo para el Harvard Business Review, nos ofrece ejemplos cotidianos para ilustrar este fenómeno, como dejar de percibir el aroma de un perfume nuevo después de usarlo varias veces o acostumbrarse rápidamente a la temperatura de una piscina. Sin embargo, este proceso no solo afecta nuestras percepciones sensoriales, sino también aspectos más profundos de nuestras vidas, como el trabajo y las relaciones personales. Y no solo a los aspectos positivos, como quienes ejercen profesiones nobles y apasionadas, sino que también puede ofrecer una explicación, por ejemplo, de por qué algunas personas permanecen en relaciones perjudiciales.  

Obligarse a deshabituarte

Los autores, que hacen hincapié que la habituación es un mecanismo neurológico esencial para nuestra evolución, y que nos ayuda a adaptarnos a nuestro entorno, subrayan la importancia de romper nuestros hábitos para buscar la variedad a fin de apreciar lo que nos rodea. Al introducir cambios en nuestra rutina diaria, nos obligamos a "deshabitarnos" y a ver el mundo desde una perspectiva fresca y renovada. Esta apertura al cambio nos permite evolucionar y encontrar mayor felicidad en nuestras vidas, afirman. En otras palabras, mirar lo conocido con ojos nuevos ofrecería importantes ventajas.  

"Una de las razones por las que la diversificación conduce a la alegría es que te pone en un estado de aprendizaje, y el aprendizaje es intrínsecamente gratificante", afirma Sharot. "Como el cambio suele conducir al aprendizaje, puede aumentar el bienestar", agrega.

En un mundo donde la rutina y el confort se convierten en cadenas invisibles, un nuevo libro emerge como un faro de esperanza, planteando una audaz solución: la "deshabituación".Imagen: Pond5 Images/IMAGO

Sharot destaca en concreto el impacto significativo de los hábitos en nuestras vidas, señalando cómo ciertos "hábitos" que merecen nuestra atención, como el racismo y el sexismo, pueden normalizarse si no somos cuidadosos. Así, deshabituar nos permite ver con claridad las fallas en nuestras relaciones y entornos, permitiéndonos apreciar mejor las maravillas y las personas que forman parte de nuestra vida cotidiana.

Exploradores vs. explotadores

En cuanto al balance que hay entre el hábito y la variedad, Sharot plantea una interesante dicotomía entre exploradores, aquellos que buscan constantemente nuevas experiencias, y explotadores, quienes prefieren la comodidad de lo familiar. La clave, según ella, radica en encontrar un equilibrio entre explorar lo nuevo y aprovechar lo conocido.

"Hablamos un poco de exploradores frente a explotadores", dice Sharot a Big Think. "A los exploradores les gusta probar cosas nuevas. Pueden visitar distintos lugares y hablar con distintos tipos de personas, ¿no? Los explotadores tienden a hacer más de lo mismo que les gusta. Comen el mismo tipo de cosas y así sucesivamente... y la solución óptima está en algún punto intermedio que quieres explotar; quieres coger las cosas buenas que ya conocen", agrega.

En última instancia, la conclusión a la que llega el último libro de Sharot y Sunstein nos enfrenta a una realidad inquietante: demasiados de nosotros nos conformamos con vivir en un ciclo continuo de comodidad y repetición, especialmente perceptible a medida que alcanzamos la madurez. Así, el mensaje subyacente del libro invita a una profunda reflexión y, tal vez, a un cambio necesario: es hora de desafiar el statu quo, de atreverse a romper con lo habitual y explorar nuevos caminos. En ese sentido, adoptar la "deshabituación" pueda que no sea solo una opción, sino una urgencia para inyectar vitalidad y renovación a nuestras vidas. 

sábado, 6 de abril de 2024

Cómo estimular la inteligencia emocional de los adolescentes

 

TERRY GRAGERA       |      Madrid     |      hola.com      |       26/12/2023

La adolescencia es un periodo complicado por la revolución personal que supone. Uno de los campos que se puede ver más afectado es el control emocional. ¿De qué manera se puede ayudar a los adolescentes en este sentido?

 

En la adolescencia desaparecen los ‘grises’; todo es ‘blanco o negro’, y esto dificulta mucho la gestión emocional. Es una etapa especialmente convulsa en este aspecto, porque, además, no se cuenta con la madurez suficiente como para darle la importancia que tiene.

Hemos preguntado a Rafa Dávila, educador Social y especialista en Salud Social, Atención a la Diversidad, Altas Capacidades y Psicología Social, cómo debe forjarse una buena educación emocional en esta fase vital.

 

El control de las emociones en la adolescencia

El hecho de ser un momento de extremos afecta a la salud social de los adolescentes que están inmersos en toda una montaña rusa emocional. En concreto, como destaca el experto, se pueden ver afectadas “su capacidad para entender y manejar sus relaciones con el entorno (familiar, educativo y social), con los demás (habilidades sociales y resolución de conflictos) y con ellos mismos (autoconocimiento, autoconcepto y autoestima)”.

 

Por este motivo, considera importante que se incorpore la dimensión afectivo-emocional en los currículos educativos, ya que los menores necesitan esas competencias básicas para desenvolverse. Se trataría de incorporar programas y actividades que promuevan la conciencia emocional, la empatía, las habilidades sociales y el manejo de los conflictos.

 

A todo esto hay que unir que “durante la adolescencia, además, puede verse afectada la capacidad de concentración, motivación y regulación emocional. Enfrentarse a desafíos sociales y emocionales puede, también, generar altos niveles de estrés y ansiedad”. Por ello insiste en la necesidad de brindar un apoyo y unas herramientas a los adolescentes para que puedan desarrollar esas habilidades emocionales saludables.

 

¿De qué depende que desarrollen una mejor o peor inteligencia emocional?

Hay varios aspectos, según detalla Rafa Dávila, que impactan en el desarrollo de la inteligencia emocional en esta etapa:

·        La crianza y el ambiente familiar.

·        Las experiencias sociales y emocionales.

·        La educación recibida.

·        El entorno escolar.

·        El apoyo emocional de sus iguales y de los adultos.

·        La capacidad de manejar emociones.

 

Así, el especialista, que ha recibido el Premio Madresfera 2023 en la modalidad Adolescencia, señala cómo es vital contar con una inteligencia emocional sana, ya que somos animales sociales. “Para un adolescente, tener una buena inteligencia emocional significa tener conciencia y comprensión de sus propias emociones, así como la capacidad de manejarlas de manera adecuada”, señala.

 

También incluye mostrar empatía hacia los demás, saber resolver conflictos y tener la capacidad de establecer relaciones saludables. “Esto será esencial para el día a día y para permitirle tomar decisiones más acertadas, manejar el estrés y la ansiedad, la salud mental y las relaciones interpersonales de manera efectiva, y tener una mayor autocomprensión, autoconocimiento, autoestima y bienestar emocional general”, subraya.


¿Cómo pueden ayudar los padres?

Además del entorno educativo, la familia es el otro pilar básico para ayudar a los adolescentes a tener una buena inteligencia emocional. Por un lado, los progenitores deben fomentar una comunicación abierta y respetuosa con los hijos, brindarles apoyo y acompañamiento emocional, además de “modelar habilidades emocionales saludables, promover la empatía y la resolución constructiva de conflictos”, apunta. Es recomendable también que los adultos compartan con los menores las propias estrategias de autorregulación emocional.

 

Además de todo ello, los adolescentes siempre se verán favorecidos en este propósito cuando el ambiente familiar sea seguro y estable, y cuando se sientan escuchados y valorados. “En definitiva, hacer que se sientan por un lado acompañados y al mismo tiempo presentes e importantes en el entorno familiar”, explica.

 

Qué errores no se deben cometer

La educación emocional de los adolescentes es algo que lleva tiempo y dedicación. Por eso conviene estar alerta de los errores que se pueden cometer. “Es de gran importancia entender que lo que tenemos delante son personas, como nosotros, con su historia de vida y sus emociones, son sus intereses, sus miedos, sus debilidades y también sus fortalezas”, revela el experto (@rafadavila.orientador, en Instagram).

 

Partiendo de esta base, en el siguiente nivel hay que “evitar cuestiones tan importantes como invalidar o minimizar sus emociones, ignorar o no abordar adecuadamente sus preocupaciones emocionales, imponer expectativas poco realistas, ejercer un control excesivo sobre sus emociones, criticar o ridiculizar sus sentimientos y no brindar un ambiente seguro y de apoyo para expresar sus emociones de manera saludable”, comenta Rafa Dávila. Se trata, en definitiva, de crear un ambiente respetuoso hacia los hijos, a la vez que un hogar seguro donde puedan ser ellos mismos y crecer.

 

jueves, 4 de abril de 2024

Qué es la ley del hielo: así es el fenómeno tóxico que es tendencia y afecta a muchas parejas en España

 

TANIA CARBALLO      |      El Español      |      28/03/2024                   

Consiste en una forma de manipulación y control que sucede en muchas relaciones pero que, por lo general, no somos conscientes. 

El enfado es un sentimiento natural de las personas. No importa lo pacíficos que seamos, siempre hay momentos que nos hacen sacar partes de nosotros mismos que no reconocemos. Sobre todo, cuando estamos en pareja. Las diferencias existen y por mucho que queramos tener un vínculo de cuento de hadas, hay días, instantes o circunstancias en los que nos decimos a nosotros mismos que estaríamos mejor solos.

 

Lo bonito de las relaciones es saber salir de todos esos momentos. Hablar mutuamente, poner las cosas sobre la mesa y, sobre todo, aprender a controlar todas esas emociones que en otro momento de nuestra vida hubiesen salido sin pensar. Hay personas que evolucionan mucho; sin embargo, hay otras que llevan toda su vida cosechando una personalidad que tiene mucho que aprender.

 

La toxicidad en las parejas es más común de lo que nos gustaría imaginar y la violencia hace ya varios años que hemos entendido que va más allá de los golpes o gritos. Con el paso del tiempo, hemos comprendido que cuando una persona no nos escucha, nos humilla delante de sus amigos, monopoliza la toma de decisiones o nos deja de hablar, puede terminar siendo igual de dañino.

 

Por lo general, una de las maneras de violencia psicológica que más experimentan las parejas es la manipulación, que puede ser expuesta de diferentes maneras. En ocasiones, se muestra de forma tan sutil que no nos damos cuenta. Y una de estas sutilezas, que realmente no tienen nada de lo que su nombre indica, es la ley del hielo.

 

Todos alguna vez en nuestra vida hemos dejado de hablar a alguien. De hecho, para muchas personas es la única manera que tienen de no decir todo lo que les pasa por la cabeza. Sin embargo, es muy fácil diferenciar cuando alguien lo hace por este motivo, que cuando lo hace con el fin de manipularnos, conseguir lo que quiere o hacernos sentir mal. Es una conducta tan perjudicial que, tal y como pasa con otros comportamientos tóxicos, si la hacen contra nosotros, podemos llegar a imitarla sin darnos cuenta.

 

¿Qué es la ley del hielo?

La ley del hielo es la conducta que siguen algunas personas de optar por el silencio tras una discusión. Es una acción premeditada, es decir, son perfectamente conscientes de lo que están haciendo y no paran hasta conseguir lo que ellos tienen en mente, que puede ser hacernos sentir culpables u obligarnos a pedir perdón con el fin de que la situación acabe. 

 

Pasar por la ley del hielo es un desafío para cualquiera, pero es especialmente difícil para quienes tienen baja autoestima, así como para las personas que tienen apego ansioso, que pueden llegar a obsesionarse en pensar qué deben hacer para poner fin al silencio. Al final, es un recurso que genera mucho sufrimiento a la parte perjudicada del conflicto, mientras que quien lo ha iniciado sabe perfectamente cuál es la jugada.

 

Aunque parezca algo mínimo y bastante común en las relaciones, lo cierto es que forma parte de uno de los escalones de la violencia psicológica. Esta conducta se convierte en un abuso cuando se utiliza para controlar, castigar o manipular a alguien y es muy fácil de identificar si se realiza habitualmente. Por mucho que la otra persona tienda a perdonarlo, nunca es una señal positiva para el éxito de una relación.

 

A pesar de que sea muy habitual, la ley del hielo pocas veces termina bien. Entre todos los sentimientos de culpa y tristeza que invaden a la persona que está sufriendo el silencio, también se puede desarrollar ira, enfado y furia. Estas emociones pueden hacer que endurezcan a quien está aplicando la ley del hielo, y que se vuelva más rígido aún, por lo que se convierte en un círculo vicioso. 

 

Al final, la persona perjudicada termina viviendo una relación completamente condicionada a lo que pueda decir o hacer por miedo a que se repita la conducta. De hecho, puede llegar a perjudicar a la relación, ya que esa parte de transparencia y confianza se pierde por el miedo a expresar lo que verdaderamente siente.

 

¿Cómo puedo combatir la ley del hielo?

Tal y como pasa con todos los comportamientos tóxicos, lo primero que debemos de hacer es hablar con nuestra pareja. Al final, la comunicación es la base de todo y es la que puede determinar si es una situación que va a ser repetitiva o ha sido un simple acto inconsciente. Si simplemente queremos cerciorarnos de lo que sucede, estas son las maneras para combatirla.

·        Aceptación con indagación. Si la circunstancia se da hace poco, y realmente piensas que no hay maldad detrás de sus actos, podemos simplemente enfatizar nuestro interés por escuchar cómo se siente, para que ceda en cuanto al comportamiento y después, podamos hablar con tranquilidad. Incluso, puedes optar por preguntar, “sé que estás molesto, me gustaría saber qué ha sido lo que te ha molestado”.


·        Evita culparte. En este punto, sabes que esa reacción habla más de tu pareja que de ti, por lo que evita culparte a ti mismo, responder con ira o suplicar.

 

·        Determina si se trata de un patrón. Si se trata de un patrón que ocurre muy a menudo, simplemente podemos ignorarlo; sin embargo, resulta crucial conocer si se realiza a menudo y con qué intención se realiza. Si quiere controlarte, debes comportarte de manera que refleje tu autonomía en lugar de responder con exceso de atención a su reacción.


·        "Diagnostica" las formas. En el caso de que la ley del hielo vaya acompañada de otras formas de abuso, como gritos, amenazas, acusaciones o culpas, es posible que debas preguntarte si quieres continuar con esa relación.

 

·        Evita quedar aislado. Bajo ningún concepto dejes de relacionarte con familiares y amigos, de hecho, ellos van a ser quienes te ayuden. Contempla la situación con ojos críticos y no pienses que “lo hace porque se siente así”. Esfuérzate por permanecer conectado con tus valores fundamentales y los que has aprendido a lo largo de los años.


·        Busca servicios profesionales. La mejor opción, no importa cuándo o cómo se dé la ley del hielo. Los profesionales son quienes mejor saben controlar la situación y quienes mejores consejos te darán.