lunes, 7 de abril de 2014

Manuel Mas-Bagà, psiquiatra especialista en adicciones

"Toda adicción busca aliviar un dolor psíquico oculto"

VÍCTOR - M. AMELA | La Contra de LA VANGUARDIA | Barcelona | 30/08/2011

La adicción de un familiar llevó al doctor Mas-Bagà a especializarse en adicciones, que empiezan arruinando los estudios y acaban hipotecando la vida: "A más consumo de drogas, menos salud mental", sentencia Mas-Bagà, que dirige los centros de asistencia terapéutica CAT Barcelona (www.cat-barcelona.com), para internamientos y tratamientos con las técnicas cognitivas del doctor Albert Ellis, su maestro. Me informa de que ya ingresan chavales de 14 años adictos al alcohol, y de que la ludopatía informática crece. En su día organizó la campaña La Maria no t'estima, para camisetas, con jóvenes creadores. Hoy lamenta que no haya apuestas sociales más intensas contra las toxicomanías.

P.- Aqué es adicto usted? | R.- A nada. Aunque, con lo bien que juega el Barça...

¿Dónde traza la raya entre afición y adicción? | Si una conducta compromete el resto de tus actividades, es adictiva: es adicto quien, por obtener una recompensa a corto plazo, hipoteca su vida a largo plazo.

¿Cómo hago para no pasar esa raya? | Procura que tus placeres sean múltiples y combina los que te recompensan a corto plazo con los que lo hacen a largo plazo.

El alcohol recompensa rápido, ¿no? | Sí. Desinhibe, envalentona... Al ser legal y accesible, es la adicción más común.

¿Qué hace de alguien un adicto? | Se combinan factores genéticos, temperamentales, biográficos, ambientales... El adicto encuentra alivio en su adicción.

¿Alivio a qué? | A una baja autoestima, ansiedad, angustia, vergüenza... La conducta compulsiva es la punta del iceberg: debajo hay oculto un trauma, una fragilidad. La adicción opera como analgésico de ese dolor psíquico oculto.

¿Cuántos tipos de adicciones hay? | Al alcohol, al tabaco, a la cocaína...

¿Crece aquí la adicción a la cocaína? | Sí, España es el país del mundo con mayor consumo de cocaína: el 18,5% de los jóvenes de 18 años dice haber tomado cocaína en los últimos doce meses. En la última década, la prevalencia de consumo entre estudiantes de secundaria se ha cuadruplicado.

¿Y qué sabemos de los porros? | Que un 37% de los jóvenes de entre 14 y 18 años dice haber consumido cannabis durante los últimos doce meses.

Con sólo 14 añitos... | El 10% de los estudiantes de 14 años asegura haber consumido cannabis en los últimos 30 días. El número de escolares que lo consumen se ha duplicado en el último decenio. Es la droga ilegal más consumida aquí.

¿Con qué consecuencias? | Fracaso escolar, que en España es de un escandaloso 30%: el cannabis merma memoria y concentración. Es difícil estudiar así... Hemos sido demasiado tolerantes, recuerde a Tierno Galván clamando: "¡Colocaos!".

Hace muchos años, eso ha cambiado... | Todavía hay mucha coñita en los medios, como dando a entender que emporrarse es enrollado. ¡Y es muy peligroso! A menor edad del que fuma porros, más riesgo de un brote psicótico, esquizoide o bipolar.

¿Por qué? | Porque el córtex prefrontal del cerebro no deja de formarse hasta los 20 años, y el cannabis lo interfiere. ¡Y es el área que controla los impulsos y la toma de decisiones!

Los jóvenes son más vulnerables a la adicción, entonces. | El 15% de los jóvenes se emborracha una vez al mes..., y el consumo de alcohol ¡multiplica por nueve el riesgo de consumir cocaína!

¿Y qué se sabe de las pastillas? | Cada día aparece una droga de diseño nueva. ¡Cada día! Destruyendo neuronas...

¿Cómo afrontamos esto? | Con información en la escuela. Y el concurso de la familia. Y ayuda sanitaria. El adicto no es consciente de su enfermedad: hay que cortar esa conducta, ayudarle a ser consciente, y aplicar un tratamiento que combine farmacopea y técnicas cognitivas.

¿Y despenalizar sustancias? | No. Aumentaría el consumo.

Es responsabilidad de cada uno. | Pero hemos de proteger a la población más frágil, que en esto son los jóvenes.

¿Qué otras adicciones trata usted? | Adicción al sexo, a la comida, a las compras, a la televisión, al bingo, a las tragaperras, a los videojuegos, a las redes sociales, al porno por internet, al juego por internet...

¿Una nueva versión de la ludopatía? | Sí. La ludopatía es la más cara de las adicciones. He tratado a personas que se han arruinado en una partida de póquer: ¡200 millones en una noche! Son todo conductas analgésicas para aliviar un dolor psíquico.

Que usted intenta detectar y restañar. | Pero lo primero ¡es enseñar a los padres a poner límites al hijo!, a imponerle un "se acabó el videojuego", "se acabó internet".

Tomo nota. | El chaval se hace la ilusión de tener muchos amigos a medida que los agrega en Facebook. No critico las redes sociales, sí que sustituyan el trato directo con el exterior.

El adicto apela a su libertad personal. | ¡Que es justamente lo que pierde! Se trata de que tu voluntad domine tu conducta, no de que una conducta domine tu voluntad.

¿Qué más se pierde con la adicción? | Expresa baja tolerancia a la frustración. ¡Muscula tus abdominales psíquicos! ¡Que no te tumbe la primera adversidad que se te cruce! La adicción devora abdominales...

¿Qué hacer, en suma? | Aprender a encajar que si te rechazan..., ¡eso no es el fin del mundo! Procurarte endorfinas placenteras mediante el ejercicio físico. Y, claro, evitar la tentación.

¿Usted bebe? | Si salgo a cenar, una copita. A mi hijo le prometí un buen premio si aguantaba hasta los 18 años sin beber alcohol. ¡Y lo logró!

¿Los padres podemos influir en los hijos, o poco podemos hacer? | La de los padres ¡es la influencia más importante! Y los modelos públicos: Pep Guardiola, por ejemplo, ejemplifica los valores del esfuerzo, el sacrificio, la excelencia...

¿Y cuál es el premio a todo eso? | Sacarle más jugo a tu vida.

Badalona, anfitriona de un proyecto de telemedicina contra la depresión.

200 pacientes del municipio podrán participar en el programa piloto

La Vanguardia | Badalona - Barcelonès N. | 19/03/2014

Badalona (Redacción). - Badalona ha sido anfitriona esta semana de la puesta en marcha del proyecto europeo de telemedici-na MasterMind para el tratamiento de la depresión. Más de una decena de países, entre los que se encuentra representada España a través de Badalona Serveis Assistencials (BSA), forman parte del programa piloto que durará tres años y que cuenta con un presupuesto de 14 millones de euros. En este tiempo, participarán 5.000 pacientes de toda Europa, de los cuales 200 serán de Badalona.

Alemania, Italia, Reino Unido, Noruega, Dinamarca, Países Bajos, Turquía, Estonia y España conforman el consorcio que desarrollará esta iniciativa financiada por la Comisión Europea. BSA es una de las organizaciones impulsora de MasterMind, una iniciativa innovadora que propone el tratamiento de la depresión con el apoyo de las nuevas tecnologías.

MasterMind tiene el objetivo de implementar un servicio informatizado de Terapia Cognitiva Conductual a domicilio para pacientes con depresión en los países que participan en el proyecto con la voluntad de identificar obstáculos y factores de éxito de cara a la aplicación del sistema.

El proyecto también prevé la implantación de un servicio de videoconferencia colaborativo destinado a la atención de pacientes con depresión que son tratados por el médico de atención primaria. El sistema permitirá la interacción entre el médico de familia y el especialista en salud mental desde sus consultas y, en algunos casos, el paciente también estará presente en las sesiones.

El objetivo de implementar la terapia informatizada y el sistema de videoconferencia es ofrecer un amplio espectro de pacientes en un entorno cercano y un tratamiento de alta calidad y especializado. También se pretende formar una red entre profesionales de la salud que les facilite apoyarse mutuamente y compartir conocimiento.





El "crystal meth" cruza el charco

SALUD | La expansión de las drogas de diseño.
 El consumo de metanfetamina de momento es bajo en España, pero en otros países del centro, este y norte de Europa ya se ha convertido en un problema





LAURA TARDÓN | Madrid | EL MUNDO | 16/02/2014

En España, según una encuesta del Plan Nacional de Drogas del Ministerio de Sanidad, en 2011, el consumo de las drogas emergentes parece ser minoritario, «aproximadamente el 3,6% de la población general entre 15 y 64 años», explica Rosario Sendino, subdirectora de la Delegación del Gobierno del Plan Nacional de Drogas. Entre las más prevalentes: las setas mágicas, la ketamina y el Spice.

En la misma línea, Enriqueta Ochoa, psiquiatra del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid, señala que «la demanda de atención en los servicios de Urgencias por sustancias sintéticas es pequeña». También es cierto, agrega, que «para detectar en la orina las sustancias que han provocado la intoxicación necesitamos reactivos específicos. Los tenemos para identificar una decena de drogas (como la cocaína, la metadona, la heroína y el cannabis), pero casi ninguno de las drogas de diseño (como el cannabis sintético), por lo que seguro que muchas intoxicaciones de nuevas drogas han pasado desapercibidas».

No obstante, con los datos de la encuesta española encima de la mesa, se puede decir que el uso del famoso crystal meth(metanfetamina) «en España es bajito. No es un fenómeno de consumo considerable como en Estados Unidos», remarca Sendino. En otros «países del centro, este y norte de Europa sí está siendo un problema», apunta Benjamín Climent, de la Unidad de Toxicología y Desintoxicación Hospitalaria del Hospital General Universitario de Valencia. En España, sin embargo, se consume más cocaína, también una sustancia estimulante. «Este puede ser el motivo de que la elección por la metanfetamina sea marginal», apostilla Sendino.

La expansión de las drogas sintéticas, en todo caso, preocupa cada vez más a los expertos. Estos productos nacen en laboratorios clandestinos y se desconoce su composición. Pretenden ser una alternativa a las clásicas heroína, cocaína, cannabis o éxtasis, e imitan sus efectos euforizantes cambiando la estructura molecular de los compuestos prohibidos y esquivando así las restricciones legales.

El problema de estas drogas es que esconden una peligrosa mezcla de sustancias que abarcan desde derivados de plantas, fármacos, productos químicos de síntesis, hongos, etc. Por ello, sus propiedades toxicológicas son prácticamente desconocidas. «Se carece de información certera sobre los efectos que estas sustancias producen en los seres humanos», explica Benjamín Climent. «He visto hemorragias cerebrales, infartos de miocardio y paradas cardiacas en gente joven por la combinación de anfetaminas con cocaína, cuadros de psicosis por culpa de hongos alucinógenos y hierbas fumadas como Spice (un cannabinoide sintético)».


Según el último informe del Observatorio Europeo de las Drogas, las sustancias de diseño que con más frecuencia se ofrecen en internet son cuatro productos vegetales (Kratom, salvia divinorum y dos alucinógenos) y dos sintéticos (catinonas y cannabinoides). Los primeros, expone Climent, «son derivados de anfetamínicos y la intoxicación entraña importantes riesgos para la salud: problemas cardiovasculares, accidentes cerebrales, crisis epilépticas, dependencia y cuadros psicóticos». En cuanto a los segundos, «desconocemos prácticamente todo. No sabemos lo que contienen. No hay control de su fabricación, ni análisis químicos, ni seguridad». De ahí la enorme preocupación para la salud pública mundial.


sábado, 29 de marzo de 2014

La anhedonia o ausencia de placer

Hospital de Día | Salud Mental Perú | 23/11/2013

No puedo aguantar mucho tiempo en un cine… apenas puedo leer un periódico… no puedo comprender qué placer o alegría buscan los hombres en las cafeterías, en los deportes, escuchando música, viajando…” “Si ,el mundo tiene razón… Soy el lobo estepario en un mundo que le es extraño”
Herman Hesse – “El lobo estepario”.

La incapacidad para disfrutar de las cosas agradables o experimentar placer se denomina anhedonia. En los últimos años, se ha comprobado la importancia de la anhedonia, como un síntoma capital en varios trastornos psiquiátricos, especialmente la depresión y la esquizofrenia. Mientras algunas personas que la padecen, están sumidas en un bloqueo anímico y sufren un descenso en su capacidad para apreciar el placer (disfrutar del apetito por la comida, en la relaciones sociales, actividades de ocio ) otros minimizan su nivel de energía y sufren una desconexión total del mundo, ciertamente peligrosa. Ejemplos que evidencian este síntoma, son frases como No disfruto con nada” “No me interesa ninguna cosa” “Nada me emociona”.

Cuando estas frases se instauran en nuestra vida, tal vez estamos ante el comienzo de una depresión o un trastorno de ansiedad, en el cual la persona se queda emocionalmente congelada y experimenta una falta de actividad para disfrutar de actividades que antes le resultaban divertidas y gratificantes.

Situaciones de gran dificultad, disgusto y stress son situaciones que propician la aparición de este síntoma. Los pacientes que sufren anhedonia severa, arrastran un grave padecimiento, se sienten aislados socialmente y retraídos en sí mismos, generalmente mantienen cierto desapego a la vida, y su sistema psíquico se abandona a la concesión de ideas autodestructivas, coincidiendo con la incapacidad para ofrecer, entregar, relacionarse, y establecer cualquier proyecto personal.

El entorno familiar del paciente no asimila la incapacidad del mismo para experimentar ningún tipo de sensación placentera, por este motivo se van dañando y distanciando las relaciones interpersonales, hasta dejar al sujeto sumido en una situación de aislamiento. Concluir diciendo, que la anhedonia es un síntoma común en otros trastornos, como los de personalidad, esquizofrenia y en casos de abusos de drogas. Que el objetivo terapéutico consiste en restablecer las ganas del enfermo para sentirse persona y disfrutar de su interés por la vida. El apoyo psiquiátrico, empleo de fármacos y terapias psicológicas, ofrecen una gran garantía de mejoría.

Fuente: See more  more at :http://lamenteesmaravillosa.com/la-anhedonia-o-ausencia-de-placer#sthash.ic9ucVJh.dpuf

viernes, 28 de marzo de 2014

¿Que tengo qué? - Síndrome de Tourette

J. M. padece síndrome de Tourette, una enfermedad rara que implica tics motores y vocales.


MARÍA LILLO  | Madrid | EL PAIS28/02/2014

 ─ ¿Ha oído hablar del síndrome de Tourette?­ ─pregunta el médico.

"Ese es el punto de inflexión de tu vida. Cuando por fin te dicen lo que tiene tu hijo después de miles de pruebas", comenta Ángela Domínguez Dorado. Al lado, su hijo J.M., de 13 años, mueve la cabeza de izquierda a derecha de forma repetitiva. A los cinco años comenzaron los síntomas, pero tuvieron que esperar otros cinco para saber que J.M. padecía síndrome de Tourette: un trastorno neurológico caracterizado por la presencia de movimientos involuntarios y sonidos vocales repetidos.

El primer indicio fue cuando tenía tres años. "Hacía cosas compulsivamente. Se chupaba los dedos todo el rato, daba palmadas sin venir a cuento y necesitaba dar chasquidos con los dedos antes de decir cualquier cosa", relata la madre.

Los tics de M.J. iban cambiando, pero no cesaban. "Pensaba que lo hacía para llamar la atención", reconoce Ángela. "Nunca imaginé que tenía una enfermedad". La situación empeoró. "Un día me llamaron del colegio para decirme que el niño se había puesto agresivo y que no hacía más que molestar". Entonces acudió a la pediatra y esta los derivó a psiquiatría. "El psiquiatra no me dijo qué le pasaba, solo que iba a medicarlo porque el niño necesitaba estarse quieto. Y claro, me negué. Yo no quiero un niño quieto. Quiero que me diga qué enfermedad tiene para poder atajar el problema".

Sin medicación y sin saber lo que le pasaba, J.M. estaba cada día peor. "Pegaba a los niños y luego no me acordaba", reconoce. La sonrisa se borra de su rostro. "No era consciente de lo que estaba haciendo", se disculpa.

Los espasmos vuelven con más fuerza cuando se pone nervioso. Su madre intenta tranquilizarlo y, poco a poco, los movimientos de cabeza se hacen más lentos y espaciados
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A los tics se unieron otras manifestaciones del síndrome como el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) y el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC). "No sabía qué hacer para ayudarlo, estaba desesperada", confiesa Ángela. "Entonces escribí en un foro de maternidad por si alguien podía ayudarme. Una mujer me contestó que su novio tenía síndrome de Tourette y que los síntomas coincidían con los de mi hijo". Encontró la asociación de afectados Ampastta ─que ahora preside ella─ y la trabajadora social le recomendó que acudiera a la Unidad Pediátrica de Enfermedades Raras del Hospital 12 de Octubre. Allí, después de cinco años de espera, le diagnosticaron.

"Saber por fin lo que le pasaba me tranquilizó al principio, pero luego tuve que digerirlo”, comenta Ángela. "Tienes que plantearte la vida de otra forma y aprender a vivir con ello para facilitar el camino a tu hijo". "Yo me quedé igual", dice J.M.. sin parar de moverse. Pero su aparente frialdad se resquebraja cuando sale el tema del colegio y de sus compañeros.

─ A veces me pongo nervioso porque se ríen de mí y me dan ganas de pegarles tortas.

"Lo importante para luchar contra el acoso escolar es informar tanto a los padres como a los profesores para que inculquen respeto a sus hijos. Hay que entender que, aunque a veces parezca un problema de comportamiento, es totalmente involuntario", explica Ángela. "Es increíble la poca empatía y la falta de interés de algunos docentes para intentar comprender la enfermedad”. No se dan cuenta de que intentar reprimir a un niño con Tourette, es como llamar torpe a un niño con parálisis cerebral".

El fracaso escolar entre los niños que padecen este síndrome es del 90% según los datos que maneja la asociación. "Apruebo los exámenes pero me cuesta mucho", reconoce J.M., que presenta un 33 % de discapacidad.

Las series de televisión y las películas suelen caracterizar a los personajes con síndrome de Tourette como personas que dicen tacos compulsivamente. ¿Pero qué hay de cierto en todo ello? "La verdad es que no se sabe qué porcentaje de afectados padece coprolalia ─tendencia patológica a proferir obscenidades─, pero no son todos, ni mucho menos. Es muy fácil utilizarlo como recurso cómico", lamenta Ángela.

Se considera que el síndrome de Tourette afecta a menos de cinco personas por cada 10.000, pero los especialistas consideran que hay muchos pacientes no diagnosticados. "El problema es que no hay investigación. Los laboratorios farmacéuticos no quieren indagar sobre enfermedades raras porque no les sale rentable", opina la madre. "De momento solo podemos aspirar a mejorar su calidad de vida".

─ ¿Te da lástima tener un hijo con síndrome de Tourette? ─pregunta J.M. de repente.

─ Lástima ninguna ─responde su madre sin pensar─ Lo único que siento es impotencia por no poder ayudarte más.

J.M. sonríe y mueve la cabeza sin control. "No puedo evitarlo".

Nota.- He recortado bastante el artículo porque era muy largo. Si a alguna persona le interesa más información, aparte de leer el artículo entero en el periódico y fecha que están casi al inicio, he dejado de poner otro caso sobre la educación de un chico con la misma enfermedad.
Habla de las actividades de la Federación Española de Enfermedades Raras (FEDER), que entre otras cosas lucha contra la discriminación que las personas con enfermedades poco frecuentes  -“raras” ER- sufren en el entorno educativo. Reclaman que sea el centro el que se adapte al alumno y no el alumno al centro. También tienen como objetivo entre otros "paliar los graves efectos que la actual crisis económica ha provocado y que ha supuesto un importante retroceso en los derechos de las personas con una ER”, y muchas más ideas y resultados de acciones llevadas a cabo.


jueves, 27 de marzo de 2014

Cigarrillos electrónicos, ¿solución o problema?


     Su composición no es inocua: la nicotina es un tóxico para el cerebro y el corazón.

     RODRIGO CÓRDOBA / FRANCISCO CAMARELLES
     El País | 03/03/2014

   En los últimos meses están proliferando las tiendas de cigarrillos electrónicos (e-cigs) en el centro de las ciudades y en lugares de paso. Asimismo la publicidad de estos dispositivos es cada vez más común. Los e-cigs liberan determinadas dosis de nicotina sin mediar combustión sino a través de un proceso de calentamiento de una resistencia eléctrica que genera vapor. Para ello se requieren propelentes y/o humectantes como el propilenglicol y la glicerina.

   Incluso se ha acuñado la palabra “vapear”, y los consumidores de los cigarrillos electrónicos no “fuman” sino que “vapean”, lo que les confiere cierta dosis de glamour.Los pacientes nos preguntan en la consulta sobre su utilidad para dejar de fumar, y ya hay entusiastas interesados que alaban los supuestos beneficios de estos dispositivos. Pero, claro, una cosa es un producto lúdico y otra muy distinta es un producto sanitario. Su composición no es para nada inocua pues la nicotina es una droga muy adictiva por vía inhalada y además es un veneno utilizado todavía como potente insecticida anti-pulgón en los invernaderos extensivos. La nicotina es tóxica para el corazón y el cerebro por su efecto indeseable en la frecuencia cardíaca y en las arterias. El propilenglicol se ha usado como aditivo alimentario, como anticongelante y en la generación de humo en espectáculos teatrales, pero además es un producto irritante para mucosas de ojos, garganta y bronquios que puede causar asma infantil. La glicerina se ha usado como cosmético, como laxante y forma parte de la fórmula del biodiesel. Sin embargo, nunca se había usado por vía inhalada. Sabemos que puede causar neumonía grasa (lipoidea) cuando se consume en los e-cigs. También se han detectado en los e-cigs trazas de nitrosaminas y metales pesados (plomo, cromo, níquel..) en cantidades muy inferiores a los cigarrillos convencionales pero con efectos impredecibles a largo plazo dado que son productos carcinógenos de efecto acumulativo a lo largo de la vida.

    Recientemente se ha comprobado que el vapor de los e-cigs contiene partículas que se liberan al medio ambiente en una concentración de cinco a diez veces mayor que los estándares fijados por la Unión Europea y la Organización Mundial de la Salud. Ese nivel de partículas puede ser varias veces mayor del que se puede medir en la vía pública con trafico incluido.

    Los cigarrillos electrónicos han entrado de pleno en el debate social, con connotaciones que afectan a la salud personal y a la salud pública. Su auge pone en peligro muchos de los avances más preciados logrados recientemente en la prevención y control del tabaquismo en nuestro país. No solo son importantes aspectos como su eficacia para ayudar a dejar de fumar, y su seguridad de uso.
    Hay otros aspectos a considerar como el posible efecto adverso que puede impedir el cese definitivo del consumo de tabaco, o animar a los jóvenes y a los exfumadores a probar estos nuevos productos, al verse atraídos por los sabores y la falsa imagen de seguridad. Lo más grave es que el cigarrillo electrónico puede perpetuar la presencia social del hábito tabáquico en la vida de muchos españoles, y no hay estudios concluyentes que nos digan que pueden ser un mal menor.

    La postura ante estos dispositivos debe ser la regulación y la prudencia. No apostamos por una prohibición drástica. Y la mejor opción es guiarse por lo que dice la Organización Mundial de la Salud: “Hasta que no haya datos que demuestren que los cigarrillos electrónicos son productos seguros, eficaces y de calidad aceptable, se debería advertir seriamente a los consumidores que se abstengan de utilizarlos”. No es de recibo que se presenten comercialmente como un producto saludable o como un método “milagro” para dejar de fumar. Eso se llama publicidad engañosa. Sabemos que dos de cada tres usuarios lo utilizan junto a los cigarrillos convencionales no como sustitutos de ellos. Se trata de emitir mensajes educativos, mensajes de prudencia y uso responsable. La regulación debería prohibir su venta a menores, su publicidad y su uso en espacios públicos cerrados sin excepción. Una regulación débil como la aprobada recientemente en el Parlamento español solo servirá para aplazar los problemas y cometer los mismos errores históricos que se cometieron con el tabaco. Las verdades a medias son más nocivas que las mentiras gruesas.
     Los jóvenes pueden verse atraídos por una falsa percepción de seguridad.

   Rodrigo Córdoba y Francisco Camarelles.Grupo de Educación Sanitaria y Promoción de la Salud del Programa de Actividades Preventivas y Promoción de la Salud de Semfyc y del Comité Nacional de Prevención del Tabaquismo.



domingo, 23 de marzo de 2014

¿Cómo afrontar la drogodependencia en la adolescencia?


La Vanguardia|Barcelona | (Redacción de Vivirmejor.com) | 03/12/2013

 “El inicio en el consumo de drogas suele ser una conducta de imitación de modelos próximos al joven”

El Dr.José Manuel Benítez Moreno, Médico de Familia de Semergen y Médico adjunto del Instituto Neuropsiquiátrico y de Adicciones, nos explica las causas, consecuencias y tratamiento de la drogodependencia en la adolescencia.

¿Qué alcance tiene el consumo de drogas entre nuestros adolescentes?
Salvo en el grupo de los hipnosedantes, el consumo de drogas es mayor por parte de los hombres. Las drogas de mayor consumo entre los jóvenes de 15 a 34 años, en ambos sexos, son el alcohol, el tabaco y el cannabis, por este orden. Por lo que respecta al alcohol, el 62.2% de los jóvenes de 15 a17 años lo han consumido en los últimos doce meses. Resulta preocupante la creciente prevalencia del consumo global de drogas y especialmente de las intoxicaciones etílicas agudas entre los jóvenes de ambos sexos a lo largo de los últimos 15 años, con la irrupción de la moda del binge drinking o atracón de alcohol, muy extendida entre amplios sectores de adolescentes y de adultos jóvenes.

¿Cuándo una persona sufre una drogodependencia?
Hablamos de adicción a una droga o drogodependencia cuando la vida del sujeto se centra en el consumo persistente de una sustancia tóxica, desatendiendo a necesidades biológicas y a obligaciones sociales, dedicando gran parte del tiempo a la obtención de la droga y a su consumo, lo que le conduce a un proceso de autodestrucción caracterizado por un progresivo deterioro en sus relaciones familiares, sociales, académicas o laborales, con graves repercusiones sobre su salud y un alto grado de sufrimiento en la familia.

¿Qué es lo que empuja a un adolescente al consumo de drogas?
La adolescencia es una etapa de curiosidad por experimentar sensaciones desconocidas hasta el momento, en la que predomina una falsa convicción de invulnerabilidad y prisa por sentirse mayor, lo que hace que los muchachos puedan caer en conductas de riesgo especialmente en una sociedad donde el consumo y el culto al éxito presiden la cotidianidad. En lo que se refiere al consumo de drogas existe, sin embargo, una predisposición individual que hace que el sujeto sea más vulnerable, y que está determinada por la confluencia de diversos factores, entre los que destacan la carga genética, involucrada en el funcionamiento de los receptores cerebrales para la dopamina, los patrones culturales vigentes en cada momento y ciertas características de personalidad del adolescente, como pueden ser una pobre autoestima, la baja tolerancia a la frustración y el estar sometido a situaciones de estrés crónico.

¿Qué debe hacernos sospechar que un adolescente consume drogas de abuso?
Los cambios en los hábitos del sueño, de la alimentación, el aislamiento social, las variaciones bruscas de humor, la irritabilidad, el descenso del rendimiento académico o laboral, la pérdida de interés por actividades que antes le atraían, el alejamiento del ejercicio físico, las ausencias injustificadas a clase o al trabajo, la irrupción de conflictos serios con otros compañeros o la necesidad de manejar más dinero, pueden ser indicios de que algo no está funcionando bien, y habrá que prestar atención y ofrecer ayuda al joven.

¿Cómo prevenir, desde la familia, la drogadicción de nuestros hijos?
La droga puede ocupar un vacío que la familia no ha llenado, puede cubrir una insatisfacción no resuelta por las relaciones previas.  En la adolescencia, ante un problema, un conflicto no solventado, pueden adoptarse conductas autodestructivas entre las que están el consumo de drogas.

La educación en un ambiente de confianza que sepa transmitir seguridad a los hijos, en el que reine una relación de respeto mutuo  y de empatía favorece la resolución de los conflictos por vías no traumáticas. Si es saludable que los progenitores recuerden que ellos también fueron adolescentes y sufrieron las crisis propias de ese periodo, aún lo es más que prediquen con el ejemplo.

La coordinación entre familia, escuela y servicios sociales y sanitarios que fomenten hábitos saludables de vida y sepan identificar los signos de alarma, constituye un elemento fundamental en la prevención del consumo de drogas.

¿Qué pueden hacer los padres de un adolescente cuando éste consume drogas?
Se hace necesaria una corresponsabilidad de la pareja y mostrar madurez para afrontar la situación. Hablar con el muchacho o la muchacha sin criminalizar su conducta (y sobre todo, escuchar), procurando entender su situación y elaborando conjuntamente la estrategia para superar la situación.

La mediación de profesionales de la salud y del trabajo social (inicialmente el equipo de atención primaria) puede resultar de gran utilidad.

Desde la atención primaria de salud, la entrevista clínica y una exploración física básica ante cualquier visita del adolescente al centro de salud, sea cual sea el motivo de consulta, deberá ser la estrategia para detectar las alteraciones y poner sobre la pista del consumo/abuso de sustancias, trastornos de la conducta alimentaria y de la imagen corporal y otras conductas de riesgo.

Nota.- El artículo completo es más extenso. He dejado de poner párrafos que me han parecido se podía prescindir de ellos, pero si a alguna persona le interesa leerlo entero puede buscar en La Vanguardia del día 3 de diciembre de 2.013.