martes, 7 de abril de 2026

Cómo trabajar la autoestima y quererte más si eres mujer: consejos de las psicólogas

TERESA RÓDENAS - LARA FERREIRO      |     clara.es     |     06/03/2026

 

Mejorar la autoestima no es repetir frases positivas. La psicóloga nos explica cómo conseguirlo

Para la psicóloga y entrenadora Marimi García, la autoestima no es algo que depende únicamente de lo que ocurre a nuestro alrededor. "La autoestima no depende solo de lo que vivimos, sino del significado que le damos a lo que vivimos", explica la experta a la revista CLARA. En ello coincide la psicóloga Lara Ferreriro, autora del libro "¡Ni un capullo más! El método definitivo para quererte y encontrar a tu pareja perfecta", quien nos recuerda que "muchas mujeres con baja autoestima pueden ser exitosas, resolutivas e incluso admiradas por su entorno, pero internamente conviven con una narrativa de insuficiencia que condiciona sus decisiones, relaciones y bienestar emocional". 

"Tú mismo, así como cualquier otra persona en el universo, mereces tu amor y afecto". Es una frase que se atribuye a Buda y que recuerda la importancia del autocuidado y la aceptación de uno mismo, conceptos directamente relacionados con el de la autoestima. Y es que el líder espiritual y fundador del budismo sabía que cultivar el amor propio no es un acto de egoísmo, sino una necesidad que tenemos como seres humanos para mantener nuestro bienestar emocional y mental. Por eso, en este artículo nos hemos preguntado cómo mejorar la autoestima en las mujeres.

Porque aunque entendamos el concepto de autocuidado, no siempre somos capaces de ponerlo en práctica y, por distintas razones, acabamos descuidándonos a nosotros mismos. Y es que cuando permitimos que la autoestima se debilite, nuestra experiencia de vida y bienestar emocional se ven profundamente afectados.

Señales de que una mujer Necesita quererse más

Identificar la baja autoestima es el primer paso para transformarla. Y es que, según Ferreriro, "la baja autoestima en la mujer no siempre es evidente", porque "no se trata simplemente de 'no quererse' o de mostrarse insegura en público. Por su parte, Marimi García destaca que una señal frecuente es la "necesidad constante de aprobación externa" y un "miedo excesivo a equivocarse o a ser juzgada". Además, asegura que muchas mujeres experimentan una "sensación de 'no ser suficiente', incluso cuando objetivamente lo están haciendo bien". 

 

En este sentido, Lara Ferreiro habla de heteroestima, una circunstancia donde la mujer necesita la opinión de los demás para tomar decisiones o sentirse valiosa. "Sin esa confirmación externa, aparecen dudas intensas, inseguridad y miedo a no estar 'a la altura'. Puede recibir elogios, pero le cuesta integrarlos o los atribuye a la suerte, lo que refuerza el síndrome del impostor", explica. 

 

La autocrítica constante

"Una de las señales más claras es la autocrítica severa", según Ferreiro, que explica que, en estos casos, "existe un diálogo interno punitivo, cargado de pensamientos automáticos negativos como 'no soy capaz' o 'todo lo hago mal'". A esto suele sumarse el "perfeccionismo inalcanzable", un sentimiento "que no nace del deseo sano de mejorar, sino del miedo a no ser suficiente", dice la psicóloga. Es por eso, que este tipo de personas "no celebran logros porque los minimizan, pero amplifican cualquier error". Todo ello, sin olvidar que "la presión social sobre la mujer es asfixiante", según Ferreiro.

 

García coincide en destacar ese "diálogo interno muy crítico y duro" y habla de otras señales indicativas como la "comparación continua con otras mujeres", así como la "dificultad para poner límites". Este último, un problema que lleva a muchas mujeres con baja autoestima a desarrollar "patrones de complacencia excesiva", según Ferreiro. "Les cuesta decir 'no', priorizan las necesidades ajenas y, en casos más graves, pueden llegar a tolerar malos tratos o relaciones tóxicas por miedo al rechazo o al abandono", asegura la experta.

 

El apego ansioso

Ferreiro también alude al apego ansioso como síntoma claro de baja autoestima. Este supone una "hipervigilancia ante señales ambiguas de rechazo, rumiación constante sobre conversaciones o silencios y búsqueda repetida de tranquilización", así como "el miedo constante a cometer errores o a no cumplir expectativas".

 

¿Por qué sucede la baja autoestima?

 

"La autoestima no aparece de la nada; se construye o se debilita a lo largo del tiempo", recuerda la psicóloga, que señala que, entre las causas más habituales, se encuentran "experiencias en la infancia" como la falta de validación emocional o las críticas constantes. Ferreiro también alude a "contextos donde la validación fue inconsistente y el afecto, condicionado al rendimiento o existió crítica frecuente" como causa habitual. "También influyen experiencias de humillación o bullying", añade.

Asimismo, indica que pueden influir las "relaciones de pareja o familiares donde ha habido desvalorización", así como el haber crecido priorizando siempre las necesidades de los demás. Ferreiro coincide en que "en el ámbito de pareja, las relaciones invalidantes o con manipulación psicológica erosionan progresivamente la autoestima". 

 

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La validación digital

 

Los factores externos también juegan un papel determinante para la experta. Y es que, hoy en día, las mujeres se enfrentan a "estándares sociales y presión estética", además de la "comparación permanente en redes sociales". Ferreiro señala que los estudios recientes indican que "las mujeres jóvenes tienen hasta un 30% más de probabilidad que los hombres de vincular su estado emocional a la validación digital".

Además, García señala que los "fracasos mal gestionados" o las "experiencias de rechazo" pueden socavar la confianza propia si no se procesan adecuadamente.

 

4 palabras para potenciar la autoestima

Para construir una base sólida, Marimi García propone cuatro pilares esenciales que permiten que la valoración propia deje de depender de la opinión externa:

  • Autoconocimiento: implica, según la psicóloga, "saber quién soy, qué necesito y qué quiero".
  • Autoaceptación: consiste en "reconocer mis luces y mis sombras sin machacarme". 
  • Autocuidado: se corresponde con el compromiso de "cuidar mi cuerpo, mis emociones y mis límites".
  • Coherencia: significa la importancia de "vivir alineada con mis valores".

 

¿Cómo te tratas a ti misma? Es lo que marca la diferencia

Para la psicóloga Marimi García, la diferencia clave radica en cómo se trata la persona a sí misma. Así, señala que una mujer con autoestima sana "se equivoca y aprende de sus errores", además de que "acepta críticas sin derrumbarse" y las usa para crecer. Esta persona "sabe decir 'no' sin sentirse mal" y no basa su valor únicamente en logros o en el físico.

 

Por el contrario, quien tiene baja autoestima "vive pendiente de la validación externa" e "interpreta los errores como fracasos personales", según la experta. Además, explica que es una situación en la que una suele autoexigirse de forma desproporcionada y "tolera situaciones que no le hacen bien por miedo a perder". Todo ello, sumado a que, mientras que la autoestima sana permite sentirse cómodo en soledad, la baja autoestima genera conflictos internos alimentados por una voz interior negativa.

 

Las expertas explican cómo empezar a trabajar la autoestima si eres mujer

"Mejorar la autoestima no es repetir frases positivas sin más; es un proceso de coherencia interna. Es un trabajo diario que implica "hacer"", recalca García, que sugiere "trabajar el diálogo interno: hablarse con respeto" y aprender a poner límites sin culpa. Además, recuerda que la autoestima mejora cuando "dejamos de intentar demostrar y empezamos a aceptarnos tal y como somos".

 

Lara Ferreiro propone, por su parte, "un proceso de reconstrucción interna, no un ejercicio motivacional puntual".

  1. Reestructuración cognitiva. La baja autoestima se sostiene sobre creencias como "no soy suficiente", "no merezco que me quieran" o "si fallo, me rechazarán". Estas creencias suelen operar de manera automática e inconsciente. Identificar las distorsiones cognitivas que las alimentan –catastrofismo, sobregeneralización, pensamiento dicotómico o descalificación de lo positivo– permite empezar a cuestionarlas. "No se trata de sustituir un pensamiento negativo por uno artificialmente positivo, sino de construir interpretaciones más realistas y equilibradas", señala la psicóloga.
  2. Diálogo interno. Muchas mujeres con baja autoestima mantienen una voz autocrítica severa que funciona como un juez interno permanente. La evidencia científica muestra que tratarse con la misma comprensión que ofreceríamos a otra persona se asocia con menores niveles de ansiedad y mayor estabilidad emocional. "No es indulgencia ni victimismo; es regulación emocional saludable. Sustituir la autocrítica destructiva por una autoevaluación firme, pero amable, fortalece la identidad", explica Ferreiro.
  3. Trabajo conductual. La autoestima no mejora solo pensando diferente, sino actuando diferente. Aprender a establecer límites progresivos es una intervención clave. "Cada vez que una mujer dice 'no' cuando quiere decirlo, está enviando a su cerebro una señal de coherencia interna. Esa coherencia refuerza el autoconcepto", dice Ferreiro.
  4. Enfrentarse al miedo al fracaso. "Muchas personas con baja autoestima evitan retos para no confirmar su creencia de incompetencia. Sin embargo, la evitación refuerza el miedo", dice la experta, que asegura que asumir riesgos moderados y acumular experiencias de competencia real permite generar evidencia correctiva.
  5. Revisar el patrón de apego. Si la inseguridad se activa especialmente en relaciones afectivas, es necesario comprender qué heridas tempranas se están reactivando. "Diferenciar entre miedo aprendido y amenaza real permite desactivar reacciones desproporcionadas. La autoestima se fortalece cuando la seguridad empieza a construirse internamente y no depende exclusivamente de la validación externa", explica la psicóloga.
  6. Integración de la historia personal. La baja autoestima suele estar anclada en experiencias pasadas de crítica, rechazo o humillación. Procesar esas vivencias, resignificarlas y comprender que fueron contextos –no definiciones permanentes de identidad– ayuda a reformular las creencias nucleares. 

 

cuidar el cuerpo es muy importante

 

Finalmente, Marimi García apunta hacia el cuidado del cuerpo como algo esencial. Así, explica que "cuando una mujer empieza a cuidarse desde el amor y no desde la culpa, su autoestima cambia". En este sentido, recuerda que el ejercicio mejora la percepción corporal y el descanso regula las emociones.

 

Ante todo, debemos tener claro que, en la actualidad, la autoestima es uno de los pilares esenciales para la estabilidad emocional. Y, como bien afirma la psicóloga, el objetivo final es claro: "Tenemos que querernos más y mejor". 

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