lunes, 29 de junio de 2026

Cuando vemos reír a los niños, presenciamos la brillantez del cerebro en acción”: un estudio relaciona hacer reír a los niños con una reducción del estrés

HELENA ORTEGA     |     lavanguardia.com     |     27/05/2026     

La investigadora Jacqueline Harding, especialista de la Universidad de Middlesex, sostiene que hacer reír a los niños puede ayudar a calmar su sistema nervioso y fortalecer los vínculos emocionales

Jugar, bromear y reír en familia no solo mejora el ambiente en casa. La ciencia empieza a demostrar que esos entrañables momentos van más allá: pueden influir directamente en el desarrollo emocional, el aprendizaje y la capacidad de los niños para afrontar situaciones difíciles.

El cerebro necesita reír

La risa infantil suele verse como algo espontáneo o incluso anecdótico, pero cada vez más investigaciones apuntan a que tiene un papel mucho más profundo. Según recoge Europa Press, la investigadora Jacqueline Harding, directora de Tomorrow’s Child y especialista de la Universidad de Middlesex (Reino Unido), sostiene que hacer reír a los niños puede ayudar a calmar su sistema nervioso, fortalecer los vínculos emocionales y mejorar su resiliencia frente al estrés.

En su libro El cerebro que ama reír: Una guía visual del humor y la conexión humana en la primera infancia, Harding explica que la risa activa distintas regiones cerebrales relacionadas con las emociones, el movimiento y el pensamiento. Además, disminuye hormonas vinculadas al estrés, como el cortisol y la adrenalina, y favorece la liberación de sustancias relacionadas con el bienestar, entre ellas la dopamina, la serotonina y las endorfinas.

La autora insiste en que el humor no es algo superficial. Al contrario: considera que la risa forma parte de un mecanismo biológico complejo que ayuda al cerebro infantil a aprender, conectar y desarrollarse. “Cuando vemos reír a los niños, presenciamos la brillantez del cerebro en acción”, señala. Asimismo, el estudio destaca que el humor obliga al cerebro a resolver tensiones y contradicciones, algo que estimula la creatividad, la memoria y la neuroplasticidad. En otras palabras, reír no solo relaja: también entrena la mente.

Reír juntos fortalece el vínculo

Harding explica que compartir momentos de juego y humor entre padres e hijos puede aumentar los niveles de oxitocina, conocida como la hormona del apego, y mejorar la sincronización emocional entre ambos. Ese vínculo no solo beneficia a los menores: también ayuda a reducir el agotamiento y el estrés de los propios adultos.

La investigadora aclara que no se trata de estar contando chistes constantemente, sino de fomentar espacios de juego espontáneo, contacto visual y atención compartida. Según su análisis, esas experiencias quedan grabadas en el cerebro infantil y ayudan a construir herramientas emocionales para el futuro.

Además, el estrés prolongado durante la infancia puede afectar al aprendizaje, al sistema inmunitario y a la salud mental a largo plazo. Por eso, introducir dinámicas positivas y momentos de conexión emocional podría actuar como una especie de “amortiguador” frente a la tensión cotidiana.

La idea de utilizar la risa como herramienta para reducir el estrés también es compartida por otros expertos. En una entrevista con La Vanguardia, el coach y escritor Pancho Campo defendía que reír es una de las formas más eficaces de liberar endorfinas y mejorar el bienestar emocional.

Campo, autor del método SMILE, sostiene que el humor puede convertirse en una herramienta útil para combatir la ansiedad y gestionar mejor la presión del día a día. Según explica, el estrés crónico provoca una liberación sostenida de cortisol que acaba afectando tanto a la salud mental como física. Frente a ello, la risa actuaría como un mecanismo natural de regulación emocional.

El experto también subraya que muchas veces vivimos demasiado pendientes del futuro, algo que alimenta la ansiedad y el miedo. En ese contexto, actividades sencillas como compartir momentos agradables, jugar o simplemente reír pueden ayudar a reconectar con el presente y reducir la sobrecarga mental.

Más humor también en las aulas

Harding va un paso más allá y plantea que el humor debería tener más espacio dentro de la educación infantil. La experta considera que un entorno alegre y emocionalmente seguro favorece el aprendizaje y mejora la retención de conocimientos. Aunque la risa no elimina todos los problemas, sí puede convertirse en una herramienta poderosa para afrontarlos de una manera más saludable.

Aroa Granados, psicóloga: “El error es pensar que existe una única solución para la ansiedad”

 MARTA SIERRA      |     infobae.com     |      05/05/2026

La experta señala que debe desconfiarse de los discursos que prometen “curar” la ansiedad con una técnica estándar

La ansiedad se ha convertido en una realidad para mucha gente. Cada vez más personas reconocen convivir con ella, ya sea de forma puntual o persistente, en un contexto donde el ritmo de vida, la incertidumbre y la sobreexposición parecen intensificarla.

En paralelo, han proliferado discursos que prometen soluciones rápidas: métodos infalibles, rutinas milagrosas o técnicas capaces de “eliminar” la ansiedad en pocos pasos. Estas propuestas, ampliamente difundidas, suelen simplificar un proceso complejo y generan expectativas difíciles de cumplir.

Sin embargo, la experiencia clínica y la evidencia psicológica apuntan en otra dirección: la ansiedad no funciona como un interruptor que pueda apagarse. Desconfiar de las soluciones que se presentan como definitivas no es un acto de pesimismo, sino de realismo.

En este contexto, la psicóloga Aroa Granados (@aroagranadospsicologia en TikTok) plantea una reflexión que cuestiona directamente esa búsqueda constante de respuestas inmediatas. Así, responde a una pregunta que le hacen en uno de sus vídeos: “¿Y cuál es la solución a la ansiedad? Antes de darte la solución, te voy a decir el error que estás cometiendo por el cual no estás viendo la solución. El error es pensar que existe una solución única para la ansiedad, la fórmula mágica que va a hacer que desaparezca”.

El miedo y la ansiedad

Su planteamiento de Granados rompe con la expectativa habitual: no hay una receta universal válida para todos. “La solución que quieres es que la ansiedad desaparezca, pero la ansiedad es una emoción secundaria que deriva del miedo”. Así, no se trata de erradicarla, sino de comprender su origen.

Granados insiste en el papel funcional del miedo como base de este proceso emocional. “El miedo es una emoción biológica que, si no estuviera, estaríamos todos muertos. Por lo que, aunque te parezca mentira, tu ansiedad es necesaria”. La ansiedad no es únicamente un problema, también cumple una función adaptativa.

Lejos de proponer la resignación, la experta plantea un enfoque activo. “Pero entonces, ¿no puedo hacer nada? Pues claro que lo puedes hacer”. A partir de ahí, sugiere un ejercicio práctico que invita a la introspección. “Vas a agarrar un cuaderno y un boli y cada vez que tengas ansiedad, te vas a preguntar qué miedo hay debajo, porque, si se ha activado la ansiedad, es porque algo te da miedo”.

El objetivo no es quedarse en la identificación superficial, sino profundizar en el origen de ese malestar. “Cuando ya sepas qué es todo lo que te da miedo, vas a empezar a pensar qué necesitas trabajar en ti, ya sean herramientas o capacidades, para que esos miedos no den tanto miedo y deje de condicionar tu vida”. El foco, por tanto, se desplaza desde la eliminación del síntoma hacia el desarrollo personal.

En este sentido, la psicóloga lanza una advertencia clara contra la estandarización de las soluciones. “Por favor, deja de buscar la solución única estándar, porque eso solo te está despistando de buscar donde tienes que buscar”. Así, “cada persona tiene sus propios miedos y tiene sus propias carencias”, de ahí que los enfoques generalistas tengan un alcance limitado.

“Por eso desconfía de que te digan que te vas a curar con una solución estándar que vale a todo el mundo, ya que la solución estándar, como las herramientas o la medicación, te van a ayudar a bajar revoluciones temporalmente, pero no te van a sanar desde la raíz”.