PABLO CUBÍ DEL AMO | cuerpomente.com | 25/12/2025
Elsa Punset nos da un chute de positividad y motivación, que siempre viene bien al empezar un año. No le des vueltas a cosas viejas, perdónate y sigue adelante.
¿Alguna vez has sentido que
la vida se te escapa entre los dedos? La escritora y divulgadora Elsa Punset, experta en inteligencia emocional, lo resumía recientemente: “Creo que
tenemos poca perspectiva y no nos damos cuenta de que nuestra vida es muy
corta. Hay muy poco tiempo para aprender todo lo que hay que aprender”.
Y tiene razón. Entre
rutinas, obligaciones y preocupaciones, olvidamos que el tiempo es limitado y
que cada día cuenta. Por eso mismo, vamos a ahorrarte
tiempo, querido lector o lectora, y pongamos resumidas algunas de las ideas motivadoras que nos aporta Punset.
“Yo he aprendido que hay que perdonarse, porque pasamos
mucho tiempo enfadándonos con lo externo, con las cosas que creías que
debías controlar y no has controlado, con las cosas en las que te has
equivocado”, explicaba en un podcast con Laura Baena publicado este diciembre.
Seguro que su lista te suena familiar. Lo que “tendría”
que haber pasado, lo que “debería” haber salido bien, lo que “no puedo
permitir”. El problema es que ese enfado suele venir con trampa: te mantiene
mirando atrás, justo cuando lo que necesitas es mirar al frente.
“No está mal equivocarse”
Por eso su razonamiento
no es “ten cuidado, no te equivoques”, sino otro mucho más práctico. “Nos
equivocamos y no está mal equivocarse, así es como aprendes”,
nos dice Punset. “Lo que has de hacer es perdonarte rápido y pasar rápido a la
siguiente etapa.”
Aquí hay una pieza
psicológica importante: nuestro cerebro no está diseñado para que llegues a
casa en paz, sino para que llegues a casa vivo. “Tenemos un cerebro que está
programado para sobrevivir y que por ello tiene un sesgo negativo,
que nos lleva a preocuparnos y vivir anclados en un exceso de emociones negativas”, apunta Punset.
Emociones negativas como
el miedo, la rabia o el disgusto. Con ese sesgo negativo, la culpa y la rumiación, esos pensamientos repetitivos que nos dan vueltas y vueltas en la
cabeza, tienen barra libre. No porque seas débil, sino porque tu mente tiende a
escanear riesgos y errores como si fueran avisos de incendio.
¿Y qué hacemos cuando el
cuerpo se pone en modo alarma? Muchas veces, agarrarnos a lo conocido. Punset
lo describe con una imagen que cualquiera entiende: “El cerebro
prefiere malo conocido a bueno por conocer.”
Por eso cuesta tanto
cerrar etapas, cambiar hábitos o pedir ayuda. Somos criaturas de hábitos, y lo
somos desde pequeños. “A menudo ni siquiera somos conscientes de eso hábitos”,
dice esta experta. Es fácil y cómodo quedarnos parados y no reaccionar.
No pares: lo importante es
hacer
De ahí que “perdonarse
rápido” es una estrategia de supervivencia emocional. “He aprendido a
aceptar que hacemos lo que podemos, lo importante es hacer
-dice-. Lo importante es no parar. Es no renunciar y no desgastarte, no perder
la esperanza.”
En pleno diciembre,
cuando acaba el año y uno hace balance y se plantea nuevos retos,
su idea es sin duda motivadora. ¿Cómo se ve en un ejemplo real? Imagina que
llevas semanas queriendo retomar el gimnasio, o estudiar, o dormir mejor.
Fallas un día y tu cabeza te dice: ya está, lo estropeé.
Pues no, “perdónate
rápido”. Tienes que oír a la experta Punset diciéndotelo en el oído. Cambia tu conversación interna: “vale, hoy no salió; ¿qué tal si lo
intento mañana? ¿cuál es el paso pequeño para avanzar?”
De todas formas,
retomando la idea de no parar, también hay que hacer un matiz. Punset no quiere
decir que vayamos corriendo hacia ninguna parte. Nos dice que
no nos desanimemos. A veces sí hay que parar. Te lo explico.
Hay fechas en el
calendario que nos pueden ser muy útiles no solo para pasar página. También
para parar y reflexionar. Una de ellas es sin duda el 31 de diciembre. Ya sé que al día siguiente no ha
cambiado nada. Hay más transformación cuando vuelves de vacaciones largas en
verano, por ejemplo.
Sin embargo, en
Nochevieja, como en nuestro cumpleaños, podemos hacer balance. Repasar el año,
qué hemos hecho bien, qué mejoraríamos, qué planes tenemos. Es un buen ejercicio
mental (o escrito, porque es más constructivo si lo
meditas y escribes) y te puede ayudar a ver las cosas con más claridad.
Punset lo recomendaba en
otra entrevista previa, en la radio: “Estamos desbordados y es más importante que
nunca parar y pensar qué es lo que está pasando.”
No hay comentarios:
Publicar un comentario