domingo, 23 de mayo de 2021

Asertividad empática: qué es y cómo tener un comportamiento asertivo


ALEJANDRO VERA     |     grullapsicologiaynutrición.com    |     25/3/2021 

Una buena comunicación es la base de toda relación. La asertividad y la empatía son dos habilidades que impulsan de manera positiva todas las relaciones. En este artículo vamos a ver qué es la asertividad empática y como tener un comportamiento asertivo.

¿Qué es la asertividad empática?

Una persona que cuente con asertividad empática es aquella que es capaz de expresar sus ideas de manera clara y firme, teniendo en cuenta la perspectiva de los demás. Claramente es la unión entre asertividad y empatía, términos que definiremos más adelante.

Es recomendable enseñar a lo demás estas habilidades desde niños porque son muy buenas herramientas durante todas las edades.

Asertividad vs. empatía: ¿Son lo mismo? 

Para poder comparar, primero debemos conocer el significado de cada una. 

La asertividad trata sobre ser directo y confiado al defender los derechos propios o exponer los diferentes puntos de vista. Pero sin olvidar que hay límites, se tiene en cuenta el respeto que todos merecemos y los sentimientos de los demás. Lo especial en la asertividad es que es un balance entre expresar sin miedo los pensamientos, deseos o necesidades, y la consideración de las necesidades de los otros.

La empatía está definida como la acción de ser consciente, comprender, ser sensible y experimentar de forma indirecta los sentimientos, pensamientos y experiencias de otro, ya sea del pasado o del presente, sin que los sentimientos, pensamientos y experiencias se comuniquen por completo de manera explícita.

El individuo empático puede sentir el dolor o el sufrimiento al ponerse en el lugar de la otra persona. Para lograr esto es necesario abandonar el juicio propio, porque no todos afrontamos una situación del mismo modo, se debe intentar pensar igual que el otro.

Ahora sí podemos resolver la pregunta inicial, ¿se parecen? Sí ¿Son lo mismo? No. 

La empatía está orientada al exterior, a los otros; la asertividad hacia el interior, uno mismo. Esto significa que son dos habilidades complementarias. No hay por qué ser lo uno o lo otro si puedes ser las dos cosas. 

Los dos pilares fundamentales serían la honestidad del asertivo, con relación a sus propias necesidades, y el otro es el poder de comprensión de quien actúa con empatía para llegar a entender el sentimiento de quien está enfrente. 

Una comunicación que tenga presente estas dos habilidades permite aprender sobre los otros puntos de vista, descubrir nuevos sentimientos sobre cierto tema. Y es probable, que se cree un vínculo entre quienes hablan gracias a la buena conexión.

¿Es posible ser una persona más asertiva? 

Siempre es posible mejorar y hay muchos materiales para ayudarte. Aunque en internet puedes encontrar muchos consejos, es aconsejable visitar al psicólogo, en donde quizá podrás entender por qué haces lo que haces. Sigue leyendo para saber cómo mejorar tu asertividad.

Ser una persona asertiva tiene beneficios como:

·        Orienta hacia el desarrollo del respeto mutuo con los otros.
Aumenta el autoestima
Reduce la ansiedad
Minimiza lastimar a otras personas

Algunas personas podrán sentir miedo de decir las cosas directas porque siempre se está pensando en que pensará o dirá el otro. Si practicas la asertividad empática dirás lo que sientes sin herir a nadie a propósito.

Cómo desarrollar un comportamiento asertivo 

Poniendo en prácticas estas actitudes podrías mejorar tu asertividad:

1-Aprende a decir NO. Rechazar algo que te molesta o que te incomoda no es ser grosero; pues no estás hiriendo a nadie a propósito. Tampoco es necesario dar explicaciones sobre ese no, las otras personas también deben aprender a respetar tus decisiones.

Ya lo dijo William Glasser“Muchos de nosotros no podemos satisfacer nuestras necesidades, porque decimos sí, cuando deberíamos decir no”.

2-En las relaciones y amistades, en las conversaciones importantes, las dos partes se deben sentir escuchadas, realmente escuchadas y entendidas. Y basándose en ambos aportes llegar a un acuerdo en que todos estén cómodos ya que sienten que se satisficieron sus necesidades.

3-Es posible expresarte sin perder los papeles. Por ejemplo, si alguien te acusa de algo malo que no hiciste, no es prudente agrandar el problema respondiendo con gritos e insultos. A pesar de que parezca la otra persona no está haciendo bien al acusar, puedes decirle amablemente que tu no lo hiciste, que confronten versiones para encontrar el error.

4-Ante un desacuerdo lo mejor es no estar a la defensiva. Suele pasar que pequeños problemas inician por una falta de comunicación. Estos puedes ser resueltos al explicar el por qué de tus acciones.

5-Perdonar significa no guardar rencores, enojo o amargura. Pero es diferente pretender que todo sigue igual. Si lo consideras necesario, así cueste hacerlo, la decisión sana es mantener a esa persona distanciada de tu vida. ¿Qué sentido tiene relacionarse con alguien que te ha hecho daño?

6-Es importante que parezcas confiado al expresarte, así que añade un buen lenguaje corporal y maneja el tono de voz. Acciones como: contacto visual, no cruzar los brazos, tono de voz alto y firme, gesticulación activa (sin exagerar), sonrisa y un buen apretón de manos.

7-Cuando comuniques algún deseo o solicitud no hace falta pedir perdón por ello. A menos que sea algo grosero o inapropiado. No hay razón para sentirte culpable por expresar lo que quieres.

Aunque la asertividad es una herramienta muy útil, no garantiza que siempre consigas el resultado que quieres, es situacional. Habrán casos en que la mejor opción sea adoptar una postura más paciente o agresiva.

Sin importar el resultado, de cada práctica vas aprendiendo algo y reforzando tu asertividad. 

Algunas frases sobre asertividad para practicar 

-Mira con los ojos de otro, escucha con los ojos de otro y siente con el corazón de otro. Alfred Adler

-La atención es la más extraña y más pura forma de generosidad. Simone Weil

-Aprender a estar en la piel de otro, a ver a través de sus ojos, así es como comienza la paz. Y depende de ti hacer que ocurra. Barack Obama

-Si quieres ser respetado por los demás, lo mejor es respetarte a ti mismo. Sólo por eso, sólo por el propio respeto que te tengas, inspirarás a los otros a respetarte. Fedor Dostoievski

-Es mi responsabilidad apartarme de lo que me daña. […] Es mi responsabilidad hacerme cargo de lo que me pasa y saber mi cuota de participación en los hechos. Jorge Bucay

 

viernes, 21 de mayo de 2021

Qué maravilla contemplar a un niño durmiendo


CATHERINE L’ECUYER  -Doctora en Educación y Psicología-     |     El País     |      17/06/2019 

Así es la dulce culpabilidad que habita permanentemente en el corazón de una madre, de un padre, que ama.

Qué maravilla contemplar a un niño durmiendo. ¿Por qué será que cuando los vemos así, quisiéramos despertarles, para achucharles y decirles que les queremos todas las veces que no lo hemos hecho? ¡Qué sensación maravillosamente extraña la de querer dormir impacientemente al que está despierto para luego sentir el deseo irresistible de despertarle cuando está apaciguadamente durmiendo! Quisiéramos pedir perdón por las formas injustas que han empañado el cristal puro y transparente de su inocencia. Por haber perdido los nervios, por nuestras miradas duras, por haber desperdiciado momentos con él, por haber deseado que, por fin, se duerma. Así es la dulce culpabilidad que habita permanentemente en el corazón de una madre, de un padre, que ama.

Es un espectáculo, una verdadera orquesta silenciosa, más hermoso que una puesta de sol o que una lluvia de estrellas. El movimiento de los párpados, la respiración entrecortada por repentinas inspiraciones hondas, las manitas cerradas o abiertas. Es la despreocupación y la vulnerabilidad infinita del que tiene frío y no sabe taparse, del que acaba en el suelo sin ni quisiera despertarse. Su naturaleza le susurra misteriosamente que está a salvo, en las pupilas de su madre, de su padre. Perdido en sus sueños, parece que haya conseguido superar las fuerzas de la gravedad volando en el mundo de los dulces sueños. Parece que esté en los brazos de algún ángel. Nos rendimos ante esa divina obra de arte.

Al amanecer se despierta y nos busca para encontrarse a sí mismo en nuestros ojos. Su concepto de sí mismo, aún frágil, dependerá de la mirada que le regalemos. Cada vez que acogemos su vulnerabilidad, decimos al adulto del mañana que vale la pena y que puede confiar en el mundo y en su belleza. Con nuestra delicadeza, le decimos que el mundo no es hostil, es un granito de arena para un mundo de paz.

Cuando por la mañana se dibuja su sonrisa asombrada al buscarnos, nos derretimos al verle. ¿Quién soy yo para despertar tanto agradecimiento y tanto amor en una criatura tan pequeña? Es asombro que engendra asombro. Es el amor más puro y tierno que habla: he olvidado tus miradas duras y tus deseos de verme dormir cuanto antes, necesito confiar en ti y quererte siempre. Es la vulnerabilidad en estado puro que redime cualquier rastro de culpabilidad en nuestro corazón. Si esa inocencia no me ayuda a ser mejor y a sacar lo mejor de mí misma, nada jamás podrá conseguirlo. No, mi hijo no necesita un animador de ludoteca, ni un padre que se conoce todos los libros educativos de consejos empaquetados, ni a un vigilante de parking infantil, ni que me preocupe por su futuro colocándole delante de una película en inglés; me necesita a mí, quiere verse reflejado en el espejo de mis ojos. No hay un corazón mínimamente humano que no se derrita cuando se da cuenta de que otro ser inocente depende de él para salir adelante y desarrollar su concepto de sí mismo. ¿Cuándo fue que perdimos de vista la belleza de la maternidad, de la paternidad, que daba tanto sentido a nuestras vidas?

Cariño, son las 6 de la mañana…, le decimos. Ese dulce momento es efímero… el despertar del niño es radical y es utópico pensar que pueda volverse a dormir, y menos en un día de fin de semana. Se va marchitando el disfraz de angelito, se pone en marcha la criatura sin piedad. Se desvanece el asombro, la culpabilidad y la obra de arte… así como la esperanza de dormir un poco más. Recuperando fuerzas para morder más fuerte… qué pillo, pensamos. Y hoy nos dejamos morder con un poco más de piedad y de amor, porque hemos entendido que la infancia también es una noche muy corta, de la que nos despertaremos un día con nostalgia por ese divino espectáculo de la inocencia.

miércoles, 19 de mayo de 2021

Trastorno de despersonalización / desrealización


MD, Stanford University School of Medicine       |     Marzo de 2019

El trastorno de despersonalización/desrealización se caracteriza por una sensación persistente o repetitiva de separación del propio cuerpo o de los propios procesos mentales, como un observador externo de la vida (despersonalización) y/o como sentirse totalmente desconectado del entorno que le rodea a uno (desrealización).

·        El trastorno generalmente se desencadena por un acontecimiento estresante grave, en particular el maltrato emocional o la negligencia durante la infancia u otros acontecimientos estresantes importantes (como experimentar o presenciar maltrato físico).

·        Las sensaciones de desconexión de uno mismo o del entorno pueden aparecer de forma periódica o continua.

·        Una vez realizadas las pruebas convenientes para descartar otras posibles causas, los médicos diagnostican el trastorno en función de los síntomas.

·        La psicoterapia, en especial la terapia cognitivo-conductual, suele resultar útil.

 

Son frecuentes lo sentimientos temporales de despersonalización y/o desrealización. Alrededor de la mitad de las personas afectadas se sienten en uno u otro momento desconectadas de sí mismas (despersonalización) o de su entorno (desrealización). Este sentimiento suele ocurrir después de que la persona en cuestión:

·        Se exponga a un peligro potencialmente letal

·        Consuma ciertas drogas recreativas (como marihuanaalucinógenosketamina o éxtasis)

·        Se canse mucho

·        Se vea privada de sueño o de estimulación sensorial (como puede ocurrir cuando se encuentra en una unidad de cuidados intensivos)

La despersonalización o la desrealización también se pueden presentar como un síntoma de muchos otros trastornos mentales, así como de trastornos físicos, como por ejemplo los trastornos convulsivos.

Los sentimientos de despersonalización/desrealización se consideran un trastorno cuando ocurre lo siguiente:

·        La despersonalización o la desrealización se produce por sí sola (es decir, no está provocada por el consumo de drogas recreativas o por otro trastorno mental) y persiste o reaparece.

·        Los síntomas son muy angustiosos o hacen que a la persona le resulte difícil funcionar con normalidad en el hogar o en el trabajo.

El trastorno de despersonalización/desrealización se presenta aproximadamente en el 2% de la población y afecta a hombres y mujeres por igual.

Este trastorno puede comenzar durante la primera infancia o hacia la mitad de ésta. Es muy poco frecuente que empiece después de los 40 años.

Causas

El trastorno de despersonalización/desrealización a menudo se desarrolla en personas que han sufrido un acontecimiento estresante grave, como los siguientes:

·        Haber sufrido maltrato emocional o abandono durante la infancia

·        Sufrir abusos físicos

·        Ser testigo de violencia doméstica

·        Haber tenido un progenitor gravemente deteriorado o mentalmente enfermo

·        Haber sufrido el fallecimiento repentino de un ser querido

Los síntomas se pueden desencadenar a causa de un acontecimiento estresante grave (por ejemplo, debido a las relaciones personales, las finanzas o el trabajo), depresiónansiedad o consumo de drogas ilegales o recreativas. Sin embargo, entre el 25 y el 50% de los casos presentan tensiones relativamente menores, o bien éstas no pueden identificarse.

Síntomas

Los síntomas del trastorno de despersonalización/desrealización pueden empezar de forma gradual o repentina. Los episodios pueden durar sólo unas horas o días, semanas, meses o años. Pueden consistir en despersonalización, desrealización o ambos.

La intensidad de los síntomas a menudo aumenta y disminuye. Cuando la enfermedad es grave, los síntomas pueden estar presentes y persistir con la misma intensidad durante años o incluso décadas.

Los síntomas de despersonalización incluyen:

·        Sentirse desconectado del propio cuerpo, de la mente, de los sentimientos y/o de las sensaciones

Algunas personas lo describen diciendo que se sienten irreales o como autómatas, sin control sobre lo que hacen o dicen. Pueden sentirse emocionalmente o físicamente agarrotadas. Estas personas pueden describirse a sí mismas como si fueran observadores externos de su propia vida o como "muertos vivientes".

Los síntomas de desrealización incluyen:

·        Sentirse desconectado del entorno (personas, objetos, o todo en general), que parece irreal.

La persona se puede sentir como si estuviera en un sueño o sumergido en la niebla o como si una pared de vidrio o un velo le separara de su entorno. El mundo parece sin vida, incoloro o artificial. El mundo le puede parecer distorsionado. Por ejemplo, los objetos pueden aparecer borrosos o inusualmente claros o bien planos o más grandes o más pequeños de lo que son en realidad. Los sonidos pueden parecer más fuertes o más suaves de lo que son. El tiempo puede parecer que transcurre demasiado lentamente o demasiado rápido.

Estos síntomas casi siempre provocan un gran malestar. Para algunas personas resultan insoportables. La ansiedad y la depresión son frecuentes. Muchos tienen miedo de que los síntomas sean consecuencia de un daño cerebral irreversible. A muchos les preocupa su existencia real o comprueban repetidamente si sus percepciones son reales.

El estrés, un estado de depresión o de ansiedad que empeora, un entorno nuevo o sobre estimulante y la falta de sueño pueden empeorar los síntomas.

Los síntomas son a menudo persistentes. Es posible que:

·        Se repitan en episodios (en aproximadamente un tercio de las personas)

·        Se produzcan de forma continua (en aproximadamente un tercio de las personas)

·        Se conviertan en continuos (en alrededor de un tercio de las personas)

A menudo las personas tienen grandes dificultades para describir sus síntomas y creen o temen volverse locas. No obstante, siempre permanecen conscientes de que sus experiencias de desconexión no son reales, sino que son solo reflejos de sus sensaciones. Esta conciencia de enfermedad es lo que distingue a los trastornos de despersonalización/desrealización del trastorno psicótico. Las personas con trastorno psicótico carecen de conciencia de enfermedad.

Diagnóstico

Evaluación médica

En algunas ocasiones, pruebas para descartar otras posibles causas de estas alteraciones.

Los médicos sospechan el trastorno basándose en los síntomas:

Las personas afectadas tienen episodios de despersonalización, de desrealización o de ambos tipos, que duran mucho tiempo o se repiten, y saben que sus experiencias irreales no son reales.

La persona en cuestión está muy angustiada por sus síntomas, o bien éstos le impiden desenvolverse adecuadamente en situaciones sociales o en el trabajo.

Con el fin de descartar la existencia de otros trastornos como causa de los síntomas, incluyendo otros trastornos de salud mental, los trastornos convulsivos y el abuso de sustancias, se realiza una exploración física y, en ocasiones, pruebas complementarias. Estas pruebas pueden ser la resonancia magnética nuclear (RMN), la tomografía computarizada (TC), la electroencefalografía (EEG) y el análisis de sangre y de orina destinado a detectar la presencia de drogas. 

Para establecer el diagnóstico también son útiles los tests psicológicos, los cuestionarios y las entrevistas estructuradas.

Pronóstico

Muchas personas consiguen recuperarse por completo del trastorno de despersonalización/desrealización, especialmente si los síntomas aparecen como consecuencia de estados de tensión emocional abordables durante el tratamiento. Otras personas no responden adecuadamente al tratamiento, y el trastorno se convierte en crónico. En algunas personas, el trastorno de despersonalización/desrealización desaparece por sí solo.

Los síntomas, incluso aquellos que persisten o se repiten, pueden provocar tan sólo problemas menores si la persona afectada puede mantener su mente ocupada y centrarse en otros pensamientos o actividades, en lugar de pensar en su percepción de sí misma. Sin embargo, algunas personas se convierten en discapacitadas porque se sienten muy desconectadas de sí mismas y de su entorno o porque también sufren ansiedad o depresión.

Tratamiento

·        Psicoterapia

·        En ocasiones ansiolíticos y antidepresivos

El trastorno de despersonalización/desrealización puede remitir sin tratamiento. El tratamiento solo está indicado si la enfermedad es persistente, repetitiva o causa un malestar grave.

La psicoterapia psicodinámica y la terapia cognitivo-conductual han demostrado eficacia en algunos casos. El trastorno de despersonalización/desrealización a menudo aparece asociado o está desencadenado por otros trastornos de la salud mental (como la ansiedad o la depresión), que sí requieren tratamiento. También debe tratarse cualquier estado de tensión emocional que actuara como desencadenante de los síntomas o que pudiera haber contribuido al desarrollo del trastorno de despersonalización/desrealización. 

Las siguientes técnicas pueden ser beneficiosas:

·        Las terapias cognitivas permiten bloquear el pensamiento obsesivo sobre el estado de irrealidad.

·        Las técnicas conductuales pueden ayudar a la persona a interesarse por tareas que le distraigan de la despersonalización.

·        Las técnicas de enraizamiento utilizan los cinco sentidos (oído, tacto, olfato, gusto y vista) para ayudar a las personas a sentirse más conectadas consigo mismas y con el mundo. Por ejemplo, mediante música a mucho volumen o un trozo de hielo colocado en la mano. Estas sensaciones resultan difíciles de ignorar y hacen que las personas tomen conciencia de sí mismas en el preciso momento en que las experimentan.

·        Las técnicas psicodinámicas ayudan a la persona a ocuparse de los conflictos que le resultan insoportables, de los sentimientos negativos y de las experiencias de las que la persona siente que debe desconectarse.

·        Mediante el seguimiento y etiquetado a cada momento de la disociación y el afecto (la expresión externa de las emociones y los pensamientos) se enseña a las personas afectadas a reconocer e identificar sus sentimientos de disociación. Tal reconocimiento resulta útil a algunas personas. Esta técnica también ayuda a las personas afectadas a centrarse en lo que está sucediendo en cada momento.

 

Se han utilizado varios fármacos para tratar el trastorno de despersonalización/desrealización, pero ninguno ha demostrado ser eficaz. Los ansiolíticos y los antidepresivos son útiles en algunos casos, fundamentalmente porque alivian la ansiedad o la depresión, presentes en muchas de las personas con trastorno de despersonalización/desrealización. No obstante, los ansiolíticos también pueden incrementar los sentimientos de despersonalización/desrealización, por lo que los médicos realizan un cuidadoso seguimiento del uso de tales fármacos.