martes, 3 de diciembre de 2024

¿Por qué una retirada a tiempo es una victoria? Cómo tomar un nuevo rumbo en el trabajo o las relaciones

AMINIE FILIPPI      |      Telva      |      04/11/2024                  

El arte de renunciar a tiempo del trabajo o de una relación de pareja o de amistad, puede proporcionarte tranquilidad y mayor bienestar. Cuando algo o alguien no es para ti, no importa por qué, simplemente déjalo ir. Quizá ha llegado el momento de fijar tus objetivos en nuevos rumbos.

Abandonar una profesión, una relación o un trabajo cuando no son lo que quieres antes de que sea demasiado tarde es todo, menos fácil. Más bien todo lo contrario. Puede pasar que nuestros familiares y amigos lo ven claro, nos mandan señales, nos den consejos, nos argumenten de que es momento de dejar aquello que no nos satisface y, sin embargo, está en nuestra naturaleza perseverar hasta el final. O, quedarnos como estamos que es más cómodo. Vivimos en una cultura que promueve que resistir ciertas situaciones son sinónimos de coraje, fuerza, firmeza y capacidad inquebrantables. ¿Por qué nos aferramos a relaciones o trabajos que no nos benefician? Según Annie Duke, experta en toma de decisiones y estrategias, escritora, conferenciante y autora de ¡Abandona! (editorial Alienta, 2024), la respuesta es simple: "frente a situaciones inciertas, no sabemos cuándo rendirnos".

POR QUÉ NO QUEREMOS RENUNCIAR A NADA

No son los más, pero existen deportistas, políticos, personajes públicos o artistas quienes han dado el paso, voluntariamente o cuando se han sentido obligados a ello. Ellos han quedado en la historia en ese punto, el tiempo se ha paralizado para ellos y, en general, se aplaude su decisión. Sin embargo, hay más historias de quienes no lo han hecho, con un final menos halagüeño. "Cuando el mundo te dice que abandones, cabe la posibilidad de que tú veas algo que el mundo no ve, lo que hace que persistas legítimamente, incluso cuando otros abandonarían la causa. Pero cuando el mundo te grita a pleno pulmón que lo dejes y tú haces oídos sordos, el coraje puede convertirse en insensatez", reflexiona la autora.

Por eso, una vía para cambiar ese rumbo es detectar qué nos impide abandonar a tiempo y darle un giro para poder hacerlo.

POR QUÉ RETIRARSE A TIEMPO

Saber renunciar en el momento oportuno es una de las claves para poder tomar mejores decisiones y conseguir avanzar. Solo soltando, podrán aparecer nuevas cosas en la vida. Desde las disciplinas económicas hasta las teorías de los juegos, la ciencia nos explica que, si bien perseverar permite evolucionar y conseguir objetivos, también lo hace innovar otros caminos, para los que será necesario dejar de lado los habituales. "Saber cuándo debemos abandonar es una habilidad que merece la pena desarrollar", afirma Duke.

Cuando nos aferramos a algo que no puede ser o no funciona, caminamos directo al estancamiento, que se acompaña de malestar y frustración. ¡¿Cuántas veces no nos hemos obcecado con algún objetivo profesional, personal o relacional, sabiendo de antemano que no puede ser?! "La persistencia no es siempre la mejor decisión, y menos aún cuando las circunstancias no casan con esa obstinación", añade. Persistir está muy bien, pero renunciar a tiempo puede ser, incluso y en ocasiones, mejor. Y bastante difícil, por cierto.

POR QUÉ NOS EMPEÑAMOS EN PERSISTIR SIN RENUNCIAR

Cuando, emocionalmente, no logramos soltar algo, no conseguimos superar situaciones del pasado; nos aferramos a ellas y esto nos genera malestar. No tenemos que cargar con todo lo que hemos querido, valorado o nos ha sido útil en algún momento de nuestras vidas.

Duke nos recuerda casos como el considerado el mejor boxeador del mundo, Muhammad Ali, al que le sugerían que era hora de colgar los guantes y él hacía oídos sordos. "Ali pagó un alto precio por seguir peleando hasta casi los cuarenta años. Ya había mostrado signos de daño neurológico hacia el final de su carrera", afirma Duke, quien describe algunas de las razones por las que nos cuesta abandonar:

  • No escuchamos. Ali no escuchó a quienes le decían que lo dejara. "La ciencia nos está diciendo que cada día nos estamos aferrando a cosas demasiado tiempo, a pesar de las señales de que deberíamos dejarlas estar", sostiene la oradora. Escuchemos más.
  • Conservamos la connotación negativa. Puede que no escuchemos cuando nos dicen que renunciemos a algo, por la imagen que sobrevuela cuando hablamos de abandonar. En una sociedad en la que todas las frases motivacionales conducen a la idea de que perseverar es bueno, mientras que abandonar, según la autora, se relaciona con fracasar, capitular, perder. "Abandonar denota falta de carácter, mientras que el coraje, describiendo a quienes perseveran con términos tan positivos como capaces, inquebrantables, firmes, decididos, audaces, intrépidos, valientes y resistentes, son personas con agallas, valor, temple, tenacidad o perseverancia".
  • Trucamos la balanza. La autora opina que nos autosaboteamos, ya que cuando elegimos seguir (y no renunciar), en ocasiones nos estamos estafando a nosotras mismas. "Hay un pulgar cognitivo y conductual que inclina la balanza hacia la perseverancia en el momento de sopesar el coraje frente al abandono".
  • Tenemos miedo a lo desconocido. Sin duda el statu quo es más cómodo que dar un salto hacia un espacio desconocido. Parar, renunciar y cambiar es un acto que requiere esfuerzo y una intención racional. Y nos da miedo. Aquí calza perfectamente el refrán "más vale malo conocido que bueno por conocer", que refleja el obstáculo mental que nos incapacita para dejar atrás una situación que resulta dolorosa o desagradable. En este escenario, "a la hora de elegir entre nuevas opciones, nuestra aversión a la pérdida nos lleva a tomar decisiones que un actor racional no tomaría". Además, "somos más tolerantes con los malos resultados de seguir, que con los malos resultados de cambiar a algo nuevo", dice la experta.
  • Nos invaden los sesgos. Todo en nuestra vida está teñida de sesgos. "Cuando empezamos algo, ya sea poniendo dinero en el bote, iniciando una relación o un trabajo o comprando acciones, abrimos una cuenta mental. Cuando dejamos de hacer algo, ya sea dejando una relación o un trabajo o vendiendo las acciones, cerramos esa cuenta mental". Y resulta que no nos gusta cerrar las cuentas mentales en pérdidas. Uno de los sesgos que identifica Annie Duke es el de la dotación, con el que valoramos algo que poseemos más de lo que haríamos en caso de no ser nuestro. "El efecto dotación es un obstáculo para abandonar porque cuando valoramos irracionalmente las cosas que poseemos, calculamos mal su valor esperado. Podemos pensar que la empresa que creamos, el proyecto que ideamos o la creencia que tenemos valen más de lo que realmente valen. Preferimos quedarnos con el statu quo".
  • Creemos al traidor '¿y si...?'. Esta pregunta nos martillea la cabeza, cuando nos batimos entre seguir o abandonar. Es aplicable a todos nuestros ámbitos: ¿y si hubiera 'aguantado' más en mi relación? ¿Y si hubiera perseverado hasta conseguir ese puesto casi imposible? O, cuando abandonas, ¿y si no hubiera cambiado de carrera? ¿Y si hubiera seguido en el mismo trabajo?

CUÁNDO ES EL MOMENTO: LEE LAS SEÑALEs

 Es lo más difícil de saber. Cuando nos asalta la vertiginosa idea de retirarnos de la partida, nos convencemos de que, en realidad, nuestra situación no es tan mala. Como decíamos antes, nos acomodamos en el statu quo. Es ahí cuando debemos aprender a escuchar las señales. Duke reflexiona que "en el momento en que abandonar se convierte en la mejor opción, las cosas no suelen parecer especialmente sombrías en la práctica, aun cuando el presente contenga pistas que pueden ayudar a vislumbrar cómo se desarrollará el futuro. El problema radica en que, tal vez debido a nuestra aversión al abandono, tendemos a desestimar las pistas del presente que nos permitirían ver lo mal que están las cosas en realidad". Muchas veces, como dice la autora, nos enfrentamos a un dilema: somos severos con quien persevera en una situación que claramente no le beneficia; al mismo tiempo, nos burlamos de quien ha abandonado aparentemente demasiado pronto.

Duke aprovecha su aprendizaje como participante en torneos internacionales de póquer profesional, ya que puede aplicar la teoría del juego a la vida misma: "abandonar mientras se lleva ventaja es, por supuesto, un consejo razonable, especialmente, cuando se ha conseguido ganar en algo que, a largo plazo, es una propuesta perdedora". Y concluye: "un buen momento para dejarlo es mientras estás en racha".

APRENDER A SOLTAR

  1. Aceptar(te): Ser honesta con una misma es siempre el mejor de los consejos, y, además, nos ahorra tiempo y energía. Aunque suena más sencillo de lo que resulta en la práctica, muchas veces las cosas se dan de una manera y no podemos hacer nada para cambiarlas. Aceptarlo no significa fracasar ni ser derrotista, sino que jugar con las cartas que nos da la realidad. Es el momento de abandonar.
  2. Rodéate de un buen círculo. La autora sostiene que el optimismo hace que nos aferremos a cosas que merecen la pena, pero este también hace que te aferres a cosas que han dejado de merecerla. Ahí es donde vale tener una buena amiga, no condescendiente, que te ayude a mirar más objetivamente. «Lo que todo el mundo necesita es ese amigo que le quiera de verdad, pero al que, llegado el caso, no le importe mucho herir sentimientos».
  3. Convive con la incomodidad. Renunciar a algo incomoda al principio, nos llena de incertidumbre e incluso, puede doler. A veces, podemos sentirnos perdidas y con miedo, por lo que toca confiar en una misma, pensar que no por estar acostumbradas a algo tenemos que conservarlo. En casos de crisis, conviene recordar que no solo dejamos algo, sino que también estamos frente a algo nuevo.
  4. Establece criterios de eliminación. En la vida, todos tenemos que tomar decisiones sobre qué oportunidades aprovechar y cuáles son mejor dejar pasar o abandonar. Para ello, dos de los mejores criterios de eliminación son el estado y la fecha, que puedes aplicar a cualquier aspecto vital. Duke repasa frases como "si estoy (o no) en un estado concreto, en una fecha concreta o momento concreto, entonces tengo que dejarlo o seguir". Si tu objetivo es tener una relación estable con tu pareja, por ejemplo, si en determinada fecha no hay movimientos por la otra parte, será mejor plantearlo abiertamente y pensar en estar con una persona que comparta tu misma ilusión.
  5. No te fíes de los falsos progresos. La mente nos engaña a todos y a veces, frente a algo que emite señales evidentes de que no es posible, nos autoconvencemos de que vamos avanzando, subiendo a un pedestal, cuando no es así.
  6. Por último, sigue tu intuición. Un valor al que hacemos poco caso, pero que muchas veces es más sabia que la propia razón.

domingo, 1 de diciembre de 2024

Marian Rojas, psiquiatra: "Hay 6 tipos de inteligencia y todas repercuten en nuestra conducta"

CELIA PÉREZ LEÓN       |      cuerpomente.com      |      21/11/2024     

¿Te consideras una persona inteligente? La experta Marian Rojas Estapé asegura que existen seis tipos de inteligencias, y todas ellas repercuten sobre nuestra conducta. ¿Te atreves a comprobar si realmente eres tan inteligente como pensabas?

La inteligencia es una cualidad compleja y multifacética. Así la describen muchos expertos en psicología. Aunque popularmente la entendemos como una capacidad relacionada con el rendimiento académico o el coeficiente intelectual, va mucho más allá de estos parámetros. Ser inteligente implica contar con una combinación de habilidades cognitivas muy variadas, como la capacidad de aprender, resolver problemas o adaptarse a nuevas situaciones, y pensar de manera abstracta.

De hecho, la psiquiatra y autora Marian Rojas Estapé asegura que existen seis tipos de inteligencia, y todas ellas repercuten, de una forma u otra, en nuestra conducta. ¿Quieres saber cuáles son y descubrir si realmente eres una persona inteligente? Te lo contamos.

Inteligencia lingüística

La primera inteligencia que define Marian Rojas Estapé en un post divulgativo que compartía en sus redes sociales es la lingüística. La experta la define como “la capacidad que tenemos de expresarnos.”

Desde el punto de vista de Rojas Estapé, “tener esta inteligencia es fundamental para mantener buena relaciones”, dado que para ello “es necesario comunicarse de forma correcta”.

En otras palabras, la inteligencia lingüística es la habilidad de utilizar el lenguaje de forma efectiva y creativa, tanto en la comunicación escrita como oral. Se manifiesta tanto en la capacidad de producir discursos como en la facilidad para comprender, interpretar significados o construir ideas de forma clara y persuasiva.

Este tipo de inteligencia es especialmente valiosa en profesiones como la escritura, la enseñanza, el periodismo, la oratoria o cualquier otra que requiera de una comunicación efectiva y persuasiva. En el día a día, nos ayuda a comunicarnos de forma efectiva, a resolver conflictos y a desarrollar el pensamiento crítico y creativo. Además, tiene una fuerte influencia sobre la habilidad para escuchar y comprender a los demás, lo que facilita la construcción de vínculos profundos. También nos garantiza el acceso al conocimiento y la cultura, lo que supone una clara ventaja profesional.

Inteligencia intrapersonal

La segunda inteligencia que debemos medir en nosotros mismos, según afirma Marian Rojas, es la intrapersonal, que es “la capacidad que tenemos de conectar con la realidad y con nosotros mismos”. Esta inteligencia, explica la experta, “es fundamental a la hora de conocernos y entender nuestros procesos internos”.

Es decir, la inteligencia intrapersonal es la capacidad de conocerse a uno mismo en profundidad. Implica entender los propios pensamientos, emociones, deseos, fortalezas y limitaciones. Las personas con alta inteligencia intrapersonal tienen una mayor habilidad para reflexionar sobre sí mismas, lo que les ayuda a tomar decisiones conscientes y a alinearse con sus valores y metas personales.

Esta inteligencia es esencial para la vida, dado que facilita el autoconocimiento, la gestión emocional, la resiliencia y el crecimiento personal. Además, es esencial para identificar nuestras metas y deseos verdaderos, así como para vivir con autonomía, siendo capaces de tomar decisiones.

La inteligencia intrapersonal también nos permite desarrollar la empatía y disfrutar de un mayor bienestar emocional.

Inteligencia lógico-matemática

La siguiente en la lista de las seis inteligencias, explica Rojas Estapé, es la lógico-matemática. Es decir, “la capacidad para aplicar el análisis y el razonamiento de manera adecuada”. Esta inteligencia nos ayuda también a “entender ciertas realidades del día a día”.

En realidad, esta es, probablemente, la inteligencia más conocida y a la que nos solemos referir cuando decimos que alguien es inteligente, de forma popular. Sencillamente, consiste en la habilidad de razonar, analizar problemas y encontrar patrones lógicos. Las personas con esta inteligencia muy desarrollada tienen facilidad para trabajar con números, hacer cálculos y resolver problemas abstractos, usando el pensamiento lógico para tomar decisiones.

Este tipo de inteligencia es clave en disciplinas como las matemáticas, las ciencias, la ingeniería y la tecnología, aunque también beneficia otras áreas al mejorar la capacidad para analizar y resolver problemas de manera estructurada.

En el día a día, nos ayuda a resolver problemas complejos, a tomar decisiones, a organizarnos y planificarnos, y mejora la capacidad de aprender y procesar datos complejos.

Inteligencia emocional

Cada vez escuchamos más hablar de ella, por suerte. La inteligencia emocional es la cuarta en esta lista, y Estapé la define como “la capacidad de gestionar nuestros sentimientos y emociones, y también de los demás, saber qué me pasa y por qué”.

Para muchos psicólogos, esta es una de las inteligencias más importantes que debe desarrollar la sociedad, dado que es esencial para reconocer, comprender y gestionar nuestras propias emociones y las de los demás. Va más allá del simple control emocional: abarca la empatía, la autoconciencia, la regulación emocional y las habilidades sociales.

Las personas con alta inteligencia emocional son conscientes de sus emociones, saben manejarlas adecuadamente y tienen facilidad para conectar con otros, lo que les permite construir relaciones positivas y enfrentar los desafíos con resiliencia.

Inteligencia espacial

La inteligencia espacial, quinta en esta lista de inteligencias, es “la capacidad de entender nuestro entorno, la navegación y las localizaciones exteriores”, en palabras de la experta.

Esta es la inteligencia que más desarrollan, por ejemplo, los deportistas. Es la habilidad de visualizar y manipular imágenes en la mente, así como para percibir el mundo en términos de dimensiones y relaciones espaciales.

Las personas con esta inteligencia tienen facilidad para orientarse en el espacio, interpretar mapas, imaginar estructuras en tres dimensiones y entender cómo encajan las piezas de un conjunto visual o físico. La inteligencia espacial es fundamental, además de para los deportes, en los que opera en un plano más inconsciente, en disciplinas como la arquitectura, el diseño, la ingeniería, la navegación, la escultura o las artes visuales.

Inteligencia auxiliar

Acabamos con la que, probablemente, sea la inteligencia más desconocida de todas. La inteligencia auxiliar, que según Marian Rojas es “la capacidad de orden, perseverancia y motivación en cualquier aspecto de la vida”. La experta destaca que “una persona con orden y disciplina, potencia a las demás” inteligencias.

Y es que, aunque no es término común cuando hablamos de inteligencias, Enrique Rojas y su hija, Marian Rojas, han introducido esta nueva forma de inteligencia en el campo de la psicología. Se refiere a un conjunto de habilidades que potencian y complementan las capacidades intelectuales innatas de una persona, entre las que destacan:

o   Orden. La capacidad de organizar y estructurar tareas de forma eficiente.

o   Constancia. La perseverancia y la capacidad de mantener el esfuerzo a lo largo del tiempo para alcanzar objetivos.

o   Voluntad. La determinación para llevar a cabo acciones necesarias, incluso frente a obstáculos o falta de motivación.

o   Motivación. El impulso interno que dirige y sostiene el comportamiento hacia metas específicas.

o   Capacidad para observar. La habilidad de percibir detalles y aprender de experiencias cotidianas.

viernes, 29 de noviembre de 2024

El psiquiatra Enrique Rojas revela las cuatro claves para alcanzar nuestras metas en la vida:"Lograrás lo que deseas".

ALBA LLANO      |         elespañol.com       |        18/11/2024

El reconocido psiquiatra explica la clave que es necesaria para conseguir cumplir todos los objetivos y metas propuestas.

Establecer metas y conseguir objetivos en la vida requiere de un buen plan de acción para conseguirlos. Un estudio hecho por investigadores de la Universidad de Harvard en 1953 evidenció la importancia de elaborar ese plan de acción para conseguir resultados.

 

En este estudio un 21% de los alumnos encuestados habían reconocido haber escrito sus objetivos, pero solamente un 3% del global tenía por escrito además de los objetivos, también un plan de acción con los pasos detallados para conseguirlos. ¿El resultado? Con el paso de los años, el 3% de los alumnos que tenía sus objetivos y el plan de acción por escrito habían conseguido lograr más metas, que el 97% restante de los compañeros.

 

Una clara evidencia de que enfocarnos hacia lo que queremos y comprometernos con ello realizando las acciones necesarias para conseguirlo es clave. Pero, ¿cuáles son las claves que no deben faltar en ese proceso? El experto y psiquiatra, Enrique Rojas, ha señalado la fórmula más importante a la hora de conseguir las metas propuestas.

 

Como explica en CuerpoMente el experto, es importante y fundamental centrarse en todas las capacidades que configuran la mente humana para conseguir ese éxito, pero de todas ellas, la voluntad y la inteligencia son los pilares fundamentales. Mientras que la primera "es adquirida" y no determina el éxito, lo que es más importante es desarrollar la voluntad ya que esta debe entrenarse. Es en esto, donde reside la verdadera base para cumplir objetivos asegura el psiquiatra: "Si tienes voluntad, tus sueños se hacen realidad. Llegas a lo que te propongas", asegura.

 

Una firmeza en el carácter que es más poderosa de lo que se puede pensar en un primer momento y sobre la que Rojas asegura que "con la voluntad educada, somos enanos a hombros de gigantes. Es decir, la voluntad es capaz de hacer que superemos cualquier aparente limitación en el camino y se convierte en esa "gasolina" que empuja a la persona a que siga sin importar las adversidades. Pero, ¿cuál es la mejor forma de desarrollarla? Rojas asegura que existen cuatro vías diferenciadas para ello.

Cuatro fórmulas para desarrollar la voluntad

Desarrollar y trabajar la voluntad puede lograrse pero según asegura el Enrique Rojas, es obligatorio que eduquemos a la mente para poder enfrentarse a desafíos que no precisen de una recompensa inmediata. Solo de esa forma es como puede conseguirse entrenar la voluntad y adaptarla para poder conseguir cualquier cosa que la persona se proponga.

Pero para entrenarla, el experto recomienda tener claras las cuatro etapas por las que será necesario transitar para educar la voluntad y alcanzar metas. Estas son:

·        Claridad de propósito (Meta): antes de actuar, es crucial reflexionar sobre el motivo que nos impulsa. La claridad sobre nuestro objetivo nos proporciona un sentido y una dirección, siendo el punto de partida para cualquier acción significativa. Este momento de introspección define nuestra motivación inicial, esa chispa que enciende el deseo de avanzar.


·        Motivación como motor: la motivación es esa energía que nos impulsa a imaginar los beneficios de alcanzar nuestras metas. Visualizar los logros y saborear por adelantado los resultados genera entusiasmo y refuerza nuestro compromiso. Es un paso esencial para conectar emocionalmente con el objetivo y mantenernos enfocados


·        Determinación en los momentos difíciles: la voluntad se pone a prueba cuando aparecen obstáculos, la rutina pesa o el cansancio nos invita a desistir. Según Rojas, este es el momento en el que la determinación muestra su verdadera fuerza. Es lo que distingue a quienes simplemente sueñan de quienes transforman sus sueños en realidad.


·        Ejecución y pasar a la acción: por último, llega la etapa de actuar. Aquí es donde el esfuerzo, la disciplina y el sacrificio juegan un papel clave. La ejecución no solo nos acerca a nuestras metas, sino que también fortalece nuestro carácter, consolida la voluntad con cada paso que damos.

Sin embargo, Rojas enfatiza que educar la voluntad no es un proceso con un final definido, sino que es un camino continuo que requiere esfuerzo constante y una actitud inquebrantable.


Tal como él señala, "saber exigirnos es una mezcla de disciplina y actitud". Un viaje en el que poder descubrir que la mayor fortaleza no reside en lo que tenemos, sino en lo que somos capaces de hacer y trabajar en nosotros mismos cuando ponemos todo el empeño porque la voluntad se cultiva, se trabaja y se forja con cada decisión que tomamos.

miércoles, 27 de noviembre de 2024

"La vía hacia la fortaleza mental es sacarse necesidades de encima": Rafael Santandreu

Lostubos – Con Información de MILENIO      |      04/11/2024

Para el psicólogo Rafael Santandreu, la vía hacia la felicidad es sacarse necesidades de encima y trabajar en la salud emocional. Dice que la plenitud en la vida radica en un simple principio: todo es mental; señala MILENIO.

El escritor ha vendido más de 1.5 millones de libros y hoy presenta No hagas montañas de granos de arena (y todo son granos de arena) publicado por Grijalbo.

En entrevista con MILENIO, el autor da consejos, se ríe, cita a Charles Darwin y a Epicteto, parece tener una historia feliz para cada respuesta y nada parece ponerlo de mal humor.

¿La búsqueda de la felicidad siempre será complicada?

Perseguir la felicidad es normal en el ser humano. Charles Darwin escribió lo siguiente: “Después de todos los viajes que he hecho y todas las especies que he investigado, he llegado a la conclusión de que el destino normal del ser humano es ser inmensamente feliz”, y se preguntaba “¿Por qué no lo somos? ¿Por qué no vivimos de manera natural?” ¿Qué es lo que pasa? Creamos necesidades artificiales y eso es lo que nos separa de la felicidad. Necesito ser delgado, necesito tener muchos amigos, necesito tener éxito, tener novia y 10 mil cosas más. Cuantas menos necesidades tengas, más fácil es ser feliz.

¿Y qué es lo que propones en tu libro?

Básicamente, que la vía regia hacia la fortaleza mental y que la felicidad es sacarse necesidades de encima. Tienes que comprender en profundidad que lo único que necesitas para ser muy feliz es el agua y la comida del día. Repito, no necesitas un trabajo, no necesitas tener éxito, no necesitas tener novia. 

«San Francisco de Asís, al final de su vida, dijo la siguiente frase. “Cada vez necesito menos cosas y las pocas que necesito, las necesito muy poco”. Estoy seguro de que era un tipo muy fuerte y muy feliz».

¿Crees que es complicado lograrlo?

Este trabajo hay que hacerlo cada día, es un entrenamiento y yo lo hago cada día también. Hace unos días, cuando venía de Madrid a México, me quitaron en la aerolínea mi boleto de primera clase y me mandaron a turista, y lo que hice fue convencerme muy intensamente, me costó un poco, de que yo no necesitaba estar libre de injusticias en la vida ni viajar en business

«No lo necesitaba para ser muy feliz. Es en esos momentos calientes donde se construye el desarrollo personal y hay que ser intenso y estar comprometido a cambiar tu mentalidad. Ya en el vuelo conocí un azafato que se acababa de jubilar, era una persona extraordinaria y por ser ex trabajador le llevaron de todo, comida especial, y nos lo pasamos muy bien».

¿Entonces cuál es tu mensaje?

Que hay que trabajar sobre cada adversidad, las pequeñas y las grandes, que te suceden cada día para minimizar el impacto que tienen sobre ti. Es un entrenamiento porque a lo mejor nuestra sociedad nos empuja a dramatizar, terribilizar, como digo yo, a cargarte de necesidades, exigencias, hiperexigencias hacia la sociedad, hacia la gente que te rodea, hacia ti mismo, y eso realmente es el cáncer de la salud mental. 

«Entonces tienes que revertir eso que tú estás copiando de lo que ves a tu alrededor. Tienes esa dificultad, pero el premio es enorme porque lo que haces es que el impacto de cualquier adversidad en tu vida disminuye y solo eso ya te da un espacio increíble para gozar de lo que sí tienes, que siempre es inmenso«.

¿Cómo cambiar ese chip que ya traemos?

Empecemos por la lógica, como dijo Epicteto, el filósofo del siglo I: “No nos afecta lo que nos sucede, sino lo que nos decimos acerca de lo que nos sucede”, y es muy evidente que realmente nuestro cerebro interpreta la realidad, que no tiene una valoración de lo que es bueno o es malo, es tu cerebro, es tu mente quien la hace, por tanto, por lógica, ¿por qué no cambiarlo? El juego está en las evaluaciones, no en el exterior. Todos tenemos esa evidencia cada día, todos los días.

Te veo muy feliz, ¿nunca te enojas?

Mira, otro principio de la psicología cognitiva es huir del perfeccionismo, el perfeccionismo es sinónimo de neurosis porque el universo no es perfecto, es hermoso, increíble, mágico, pero no perfecto. Entonces, tampoco hay que buscar la perfección en tus estados emocionales, hay que buscar la optimización, no la perfección. 

«Jamás dejaré de enfadarme, de ser un poco celoso, pero aspiro a tener cada día menos neurosis y acercarme más a ese perro que disfruta en la playa como un loco. La etapa más feliz del ser humano es cuando empieza a pensar correctamente».

Entonces, ¿la felicidad es una decisión personal?

Claro, no es un hecho que viene del exterior, pero la sociedad nos transmite esa hiperexigencia, esa insatisfacción constante, y por qué lo hace, porque es un motor del consumo y lo activa. Por eso las generaciones más jóvenes están peor. Nuestros abuelos, decíamos antes, tenían más fortaleza emocional porque había menos consumo, se activaba menos la insatisfacción en el alma humana.

«Pero el dueño de tu mente eres tú y te puedes proteger de todo eso perfectamente, incluso aprovechar las ventajas de la vida moderna, que algunas tiene, y esquivar las desventajas. Piensa que si la gente tuviese muy pocas necesidades y estuviese inmensamente satisfecha, consumiría muy poco. Estaría jugando y haciendo el amor en la playa todo el tiempo».

¿Qué te gustaría que el lector aprenda o sienta?

Para cada situación de la vida, por dramática que te parezca, hay una manera de pensar que gira la tortilla completamente y que la hace neutra o incluso positiva. Y todo el mundo puede aprender a hacerlo. Incluso la peor de las adversidades, que es la muerte. Existe una manera de pensar en ella que minimiza mucho el impacto que puedas tener.

En los últimos capítulos del libro hablas de la existencia del más allá.

Es una cosa bastante controvertida, hablo de otra vida. ¿Por qué? Porque esa cognición, esa manera de entender la vida y la muerte es la manera estrella de deshacer el impacto negativo emocional que tiene la muerte de tus seres queridos o la tuya propia.

Dices que es necesario recuperar la fortaleza mental que tenían nuestros abuelos. ¿Por qué?

Porque las adversidades no van a dejar de venir, eso es absurdo. No creo que el covid fuese una adversidad demasiado grande, de hecho, yo la calificó de bastante pequeña. La gente estaba en sus casas con las neveras llenas jugando PlayStation y yo no considero que eso sea una gran adversidad. Si la comparo con la Segunda Guerra Mundial, me parece que era muy diferente, o sea, ya les hubiese gustado a la generación que vivió la Segunda Guerra Mundial o la Guerra Civil Española estar en sus casas así.

¿Todo es cuestión de cómo lo asimiles?

Es que puedes pensar de esta manera, de que no fue la gran cosa, o puedes convencerte a ti mismo de que el covid fue el fin del mundo, de que la guerra nuclear te impedía ser feliz, pero el único perjudicado vas a ser tú si piensas de esta manera. La filosofía estoica nos propone la idea de que prácticamente nada puede impedirte ser feliz.

¿Eres gran admirador de Epicteto?

Sin duda, fue uno de los grandes padres del estoicismo y de la psicología cognitiva, nació esclavo, su dueño lo vendió al nacer y se lo llevaron a los pocos meses de Grecia a Roma, donde le educó un nuevo amo y él decidió ser feliz y no quejarse de esa situación. Eso precisamente le hizo alcanzar la libertad en su primera juventud y establecer las bases de filosofía más importantes de todos los tiempos. Si yo intento ser como Epicteto, creo que me va a ir muy bien la vida y si intento ser como Paris Hilton, pues igual no tan bien.