sábado, 16 de enero de 2021

Pautas psicológicas para superar la ansiedad en el aislamiento por el coronavirus


MARIA ALCARAZ    |     ABC    |     15/04/2020

Mantener una rutina, aceptar las emociones negativas y expresar lo que sentimos es clave para poder superar los días en casa.

Hay veces que nos toca vivir cosas que parecen tan lejanas, tan surrealistas, que casi ni sentimos que están pasado. Ahora mismo todos estamos atravesando una de ellas, de manera colectiva. Todo un país se ha recluido en casa para esperar, para ayudar a contener, para ver cómo el Covid-19 poco a poco empieza a mitigar y todos podamos volver a aquello que ya añoramos y ahora estamos empezando a apreciar. 

No poder salir de casa es algo mucho más complicado de lo que parece. Parejas en pisos de 50 metros cuadrados. Familias que se tienen que enfrentar a esas desavenencias que llevan meses –o incluso años– evitando o personas que van a enfrentarse a la mayor soledad física de su vida. Todos tenemos un reto por delante en el que debe imperar la responsabilidad y la tranquilidad. Pero no siempre es fácil. La cantidad de información desorbitada que recibimos a todas horas, la incapacidad de expresar como nos sentimos y el miedo ante una situación insólita como ésta requiere mucho esfuerzo para sobrellevarlas. 

El psicólogo Miguel Ángel Rizaldos lo tiene claro: lo primero que debemos hacer es aceptar que «todos lo vamos a pasar un poco mal» y explica que, durante los días que se alargue esta situación vamos a experimentar muchas emociones negativas, pero solo sintiéndolas y aceptándolas vamos a ser capaces de canalizarlas. 

Enfrentarnos al miedo

Carolina Marín Martín, profesora de psicología de la Universidad Complutense de Madrid y fundadora y coordinadora de «Psycast», hace una enumeración de todos los sentimientos y emociones que es posible que experimentemos durante estos días, destacando entre todos la incertidumbre y el miedo.

«Tendemos a anticiparnos a lo que podría pasar: "yo o algún ser querido se va a contagiar", "me van a despedir y no voy a poder pagar la hipoteca"... y esto hace que el miedo nos invada», explica la profesional. También habla sobre el sentimiento de frustración al no poder tener libertad de movimiento; la rabia por la imposibilidad de seguir con nuestra vida con normalidad; el aburrimiento y desmotivación, por no poder seguir nuestra rutina y poder establecer relaciones sociales.

Aun así, destaca que también encontramos una ambivalencia, pues al poder trabajar desde casa, por ejemplo, no debemos madrugar tanto, o dispondremos de más tiempo libre, que nos brinda la oportunidad de fomentar la creatividad, reflexionar y desarrollar lo que tenemos dentro. 

La profesora apunta que durante esta época que estamos viviendo vamos a pasar por varias fases, por lo que, dentro de unos días, cuando pasemos este «estado de shock inicial» es posible que experimentos tristeza, así como vacío: un sentimiento de soledad, de agobio, no es así por estar atrapados, sinó por saber que tenemos la imposibilidad y la libertad de salir. 

«No hay recetas mágicas»      

Rafael San Román, psicólogo de la plataforma «ifeel» insta a las personas que ahora mismo se encuentran en aislamiento a que relativicen lo máximo posible la situación. «Sé que suena como un consejo barato, pero no hay recetas mágicas, lo único que podemos hacer es aguantar», apunta el profesional, que explica que la ansiedad y las consecuencias del confinamiento irán apareciendo poco a poco y tenemos que intentar hacerlas frente. «Debemos ser ecuánimes y entender las consecuencias reales de lo que está pasando, para después regular nuestro malestar en función de éstas», recomienda.

Miguel Ángel Rizaldos destaca la importancia de expresar a los demás lo que estamos sintiendo en estos momentos, de tal manera que si experimentamos miedo, tristeza o incertidumbre lo contemos. «Lo último que debemos hacer es reprimir nuestros sentimientos, porque entonces estamos invalidando algo que sentimos, y sacarlo fuera hace que los demás nos ayuden, comprendan y consuelen; es fundamental», comenta. 

Carolina Marín Martín explica que, aunque a priori no hay personas con más riesgo a sufrir psicológicamente en esta situaciones, si hay personalidades que tienen más factores de riesgo, como puede ser las personas con rasgos obsesivos, que no se adaptan bien a los cambios, que tienen un nivel de exigencia muy alto y quieren rendir igual en el trabajo que si fueran a la oficina o, por ejemplo, personas que utilizan el entorno laboral, una amplia red de amistades o las visitas al gimnasio para evitar pasar tiempo en casa. 

Consejos prácticos para el aislamiento

A nivel práctico, los expertos nos dan consejos para poder sobrellevar la situación de la manera más saludable:

- Es importante crear una rutina. Explica la profesora que antes del cambio conductual necesitamos uno cognitivo, de actitud, y esto se consigue pensando en una rutina que seguir durante estos días. «A algunos les llevará unos minutos, a otros unas horas y a otros días, pero lo importante es establecer una rutina y cumplirla», explica.

- Miguel Ángel Rizaldos recomienda aprovechar esta época para hacer cosas para las que nunca encontramos tiempo: leer, escribir, aprender inglés, practicar con la guitarra, pintar, ver películas... La lista es infinita.

- En caso de pasar estos días de aislamiento en soledad, los profesionales recomiendan mantenerse en contacto con amigos y seres queridos. «No solo mensajes y por teléfono, también que se hagan videollamadas, necesitamos ver caras hablando», recomienda Rafael San Román.

- Carolina Marín Martín recomienda, en caso de estar con la familia  o con la pareja pasando estos días, buscar «rincones de la casa, momentos y situaciones en las que podamos aislarnos», para así tener un momento para respirar, establecer nuestro espacio y encontrar un ocio personal.

- Los tres expertos recomiendan también hacer ejercicio dentro de las posibilidades de nuestra casa, un hábito repleto de beneficios, especialmente en circunstancias como éstas. 

Rafael San Román concluye con un mensaje de esperanza: «Si todos lo hacemos bien, si nos sentimos partícipes, ya que somos todos sujetos activos que colaboramos en frenar la propagación si nos mantenemos en casa, todo acabará antes, todos ayudaremos al buen desarrollo de esta crisis».

jueves, 14 de enero de 2021

¿Qué es la psicología social?

 

ALEJANDRO VERA       |      Grulla-Psicología y Nutrición.com/blog   |   17/08/2020 

Cuando hablamos de psicología social nos referimos a una de las ramas de la psicología que estudia cómo la personalidad y las características individuales influyen en las interacciones sociales y viceversa. 

Hablar de personas es hablar de sociedad. Desde el nacimiento estamos en permanente contacto unos con otros. Influyéndonos, modificándonos, cambiándonos a través de nuestros comportamientos, pensamientos y sentimientos. Es por ello que la psicología social analiza el comportamiento de las personas dentro de un grupo. 

¿Y qué somos? La suma de la genética de nuestros familiares y cada uno de los ambientes y situaciones que vivimos. Por eso la psicología social concede especial importancia al contexto histórico. 

¿Qué estudia la psicología social? 

Según afirma Albert Bandura, psicólogo de referencia en el campo de lo social: “El aprendizaje es bidireccional: nosotros aprendemos del entorno y el entorno aprende y se modifica gracias a nuestras acciones”. Así lo plasma en uno de sus experimentos conocido a nivel mundial: el experimento del muñeco Bobo donde demuestra que las conductas de los niños son aprendidas por observación e imitación.

La psicología de los grupos 

¿Qué pensamos cuando estamos solos? ¿Cómo actuamos cuando estamos con nuestro grupo de iguales? ¿Actuamos de la misma manera estando en un grupo familiar, en un grupo de trabajo o con nuestra comunidad de vecinos? ¿Hacemos cosas en grupo que no haríamos estando solos?. 

En infinidad de ocasiones infravaloramos el tremendo poder que directa o indirectamente ejercen los grupos sobre nosotros. La psicología de los grupos es una sub-disciplina de la psicología social que estudia las identidades grupales y los diferentes tipos de agrupaciones. Tiene en cuenta variables como la estructura y funciones del grupo, roles de cada uno de los miembros, efectos del grupo sobre el individuo y del individuo sobre el grupo. 

Los mejores libros sobre psicología social

Dos de los libros de psicología social que toda persona interesada sobre el tema debe conocer son los siguientes:

50 experimentos imprescindibles para comprender la psicología social (Armando Rodríguez, José Francisco Morales, Naira Delgado y Verónica Betancor).

Entender la psicología social sin haber tratado de comprender los experimentos llevados a cabo a lo largo de la historia es prácticamente inviable.

A lo largo de sus 272 páginas se resumen de manera entretenida, amena y fácil de leer algunos de los experimentos que han revolucionado la sociedad. Para facilitar la lectura aparecen divididos por categorías: yo, cognición social, motivación y emoción, percepción personal, percepción de grupos,… 

El efecto Lucifer: el porqué de la maldad (Philip Zimbardo)

¿Las personas son buenas o malas por naturaleza? ¿Qué provoca que alguien actúe con maldad?  ¿Cuál es la línea que separa el bien del mal? ¿Cómo influye el contexto en la moralidad y en la conducta?

Philip Zimbardo es un reputado psicólogo social que en 1971 organizó el experimento Stanford. El fin era observar como dos grupos de personas, divididos de manera aleatoria en presos y guardias, se adaptaban a una situación de vulnerabilidad como una cárcel.

La función de los guardias era limitar y controlar el comportamiento de los presos sin hacerles daño físico. Con el paso de los días se fue generando un clima de dominio y sumisión dejando de lado la situación imaginaria. Tanto es así que al sexto día el equipo de investigación se vio obligado a poner fin al experimento ya que la huella psicológica y el desafío emocional había tenido gran impacto en los participantes.

De esto y mucho más se habla en “El efecto Lucifer”. Uno de los libros de psicología social de referencia que busca ser un desafío para los lectores. Porque, ¿es el entorno quien pervierte a la persona o al revés? 

Las diferentes ramas de la psicología

A pesar del avance de esta ciencia aún son muchas las personas que asocian la imagen del psicólogo a la escucha y la incesante toma de notas de los traumas y miedos de una persona tumbada en un diván. La visión reflejada en las películas americanas aleja esta profesión de la realidad.

La práctica de la psicología es tan amplia que tiene múltiples campos de aplicación. Además de la psicología social estas son algunas de las otras ramas de la psicología:

 

-        Psicología Clínica y de la Salud.

-        Neuropsicología.

-        Psicología Gerontológica.

-        Psicología del Deporte.

-        Psicología Experimental.

-        Psicología Forense.

-        Psicología de la Educación.

-        Psicología del Trabajo

-         

martes, 12 de enero de 2021

Efectos del sueño interrumpido, más peligroso que dormir poco


VALERIA SABATER      |      La Mente es Maravillosa    |   23/12/2020 

Uno de los efectos del sueño interrumpido es un estado de ánimo depresivo. Despertarnos de manera frecuente durante todas las noches puede tener serios efectos sobre la salud física y también psicológica. Lo analizamos.

Los efectos del sueño interrumpido pueden ser más nocivos que dormir poco¿Cómo puede ser? Para hacernos una pequeña idea, recordemos esas noches en que, por las razones que sean, nos es imposible mantener un descanso continuado y sin ningún despertar. Al día siguiente no solo nos percibimos más agotados, el mal humor, la apatía y la desmotivación serán una constante. 

Los trastornos del sueño son más comunes de lo que pensamos y más serios de lo que creemos. Los despertares nocturnos son como fracturas en el tejido onírico y el ciclo normal del sueño. Como bien sabemos, esas fases del sueño siguen unas pautas y unos tiempos muy concretos, romperlas afecta por completo al equilibrio del cerebro y a otros proceso metabólicos que lleva a cabo el organismo.

Dormir bien es vivir mejor. Es esencial, por tanto, atender nuestro descanso nocturno y poner los medios que estén a nuestro alcance para facilitar ese sueño, esa necesidad biológica que no solo media en la salud física, ya que también el bienestar psicológico depende de ello.

¿Cuáles son los efectos del sueño interrumpido?

Los efectos del sueño interrumpido son múltiples y por lo general es algo que saben bien desde las parejas que acaban de ser padres, como también aquellas personas que trabajen por turnos. De este modo, a la hora de hablar de la calidad del descanso nocturno, importa tanto la cantidad de horas que descansamos como su continuidad o la capacidad de evitar su interrupción.

Los despertares frecuentes conforman una forma de insomnio y por tanto un trastorno del sueño. Es decir, uno puede acostarse a las once y dormirse al segundo, pero si a lo largo de esas 8 horas nos despertamos 20 veces, ese descanso no es saludable ni aún menos reparador. Y esto es en realidad lo que sufren miles de personas.

Veamos ahora cuáles son las consecuencias de experimentar este problema. 

A menos ondas lentas en el cerebro, mayor desánimo y riesgo de depresión

Bastaría con sufrir un sueño interrumpido durante tres días seguidos para empezar a sentir un menor optimismo en nuestro ánimo. Esto es, al menos, lo que nos revela un estudio de la Universidad Johns Hopkins en Baltimore. Patrick Finan, profesor de psiquiatría y director de esta investigación, nos explica lo siguiente:

·        La interrupción del sueño es más perjudicial para nuestro estado de ánimo que la falta de sueño.

·        Cuando nuestro sueño se interrumpe durante la noche las etapas del sueño se alteran.

·        Este fenómeno imposibilita el poder avanzar desde la etapa NREM, hasta esa quinta etapa esencial para el cuerpo y el cerebro que es la fase REM.

·        Asimismo, esas alteraciones disminuyen el número de ondas lentas que experimenta el cerebro.

·        La reducción de este tipo de ondas se correlaciona con un mayor riesgo de sufrir trastornos como la depresión.

Fallos de memoria y problemas cognitivos a largo plazo

Los efectos del sueño interrumpido pueden llegar a ser peligrosos, sobre todo si este problema se alarga en el tiempo. Estudios como los realizados en el departamento de sueño y cognición del Instituto de Neurociencia de los Países Bajos nos revela, por ejemplo, que una de las consecuencias más comunes son los fallos de memoria.

 

·        La estructura del sueño y sus ciclos son esenciales para la correcta consolidación de cada aprendizaje, de cada cosa vista, sentida, experimentada…

·        A través de las ondas lentas y después en la fase REM, vamos integrando todos esos hechos en la memoria declarativa (a largo plazo) y en su correcta consolidación.

·        Otros de los efectos del sueño interrumpido son los problemas de concentración y la dificultad a la hora de tomar decisiones. Ese mal descanso nocturno enlentece nuestras reacciones y nuestra capacidad para responder ante los problemas de la vida.

Asimismo, hay otro hecho importante. En caso de sufrir este problema durante años, hay un mayor riesgo de acabar evidenciando déficits cognitivos. Esculpiremos, casi sin darnos cuenta, un cerebro más frágil, menos ágil, con menos conexiones neuronales y con mayor riesgo además de sufrir trastornos neurodegenerativos como el alzhéimer.

Efectos del sueño interrumpido: las migrañas

Los trastornos del sueño mantenidos durante semanas o meses suelen cursar con cefaleas. Esto es sin duda algo que la mayoría hemos experimentado en alguna ocasión. Ese clásico embotamiento matinal tras una mala noche puede transformarse poco a poco en migrañas. 

Sabemos que cuando el cerebro no alcanza la fase REM uno de sus efectos más comunes es la aparición de estas condiciones tan molestas. Estudios como los realizados en el departamento de neurología de la Universidad de California, vinculan el problema del sueño interrumpido con la aparición de las migrañas. La causa sería una mutación genética.

Son sin duda aspectos de gran interés que la ciencia intenta desentrañar

¿Cómo podemos tratar esos despertares nocturnos?

Las interrupciones del sueño suelen tener detrás algún factor desencadenante que debemos conocer. Es importante acudir al médico cuando percibamos que el descanso no es reparador, que nos levantamos más agotados que cuando nos acostamos y sobre todo cuando aparecen las cefaleas, fallos de memoria, etc.

Se sabe que el síndrome de las piernas inquietas o la apnea del sueño se vincula con esos despertares nocturnos. Asimismo, otro factor asociado a esta realidad es sin duda el estrés. Por tanto, antes de recurrir a los clásicos fármacos para dormir, comprendamos qué lo causa y abordemos esos desencadenantes. 

En ocasiones, cuidar de nuestros hábitos de vida y reducir el uso de la tecnología dos horas antes de ir a dormir facilita que nos abandonemos al descanso con mayor placidez, para que al poco Morfeo nos acoja de manera interrumpida.

domingo, 10 de enero de 2021

Qué es la profecía autocumplida explicada con ejemplos

 

ALEJANDRO VERA      |    Grulla-Psicología y Nutrición.com/blog    |   13/04/2020                                                                            

¿Has oído hablar alguna vez sobre la profecía autocumplida?. En este artículo te explico qué es y por qué es tan importante.

Profecía autocumplida en psicología

Los psicólogos hablamos mucho sobre la profecía autocumplida ya que es una de las principales causas de auto boicot en las personas. Debido a ella, anticipamos situaciones y consecuencias catastróficas que finalmente provocamos que acaben sucediendo.

La mente humana está diseñada de manera que, cuando en el pasado vivimos una experiencia adversa, esto queda grabado en nuestro recuerdo como método de prevención para el futuro. En el transcurso de nuestra vida, se van a dar momentos que nos van a recordar aquellos otros que sucedieron en el pasado y que por similitud asociaremos. Es decir, las personas tratamos de predecir el futuro en base a nuestras experiencias pasadas.

El conflicto sucede cuando de manera consciente y automática tratamos de predecir cosas que no podemos y lo hacemos entorno creencias irracionales. Esto en psicología cognitiva se llama distorsión y la profecía autocumplida se fundamenta en una distorsión cognitiva llamada sobregeneralización.

La teoría de la profecía autocumplida.- Se fundamenta en el trabajo de King Merton donde el autor se da cuenta mediante diferentes estudios, que las personas actúan y se sienten movidos más por lo que creen que por lo que realmente la realidad les indica. Como ejemplo de profecía autocumplida, Robert uso el caso del Last National Bank en 1932. Durante este año, comenzó a difundirse el rumor de que el banco quebraría. Los clientes del banco, movidos por dicho rumor, comenzaron a retirar todos sus ahorros. A  pesar de que no existía ningún indicio fidedigno de que esto fuera a ser así. Sin embargo, acabó ocurriendo como consecuencia de que precisamente todos los clientes retirasen sus ahorros.

Una manera de educar nuestra mente y parar el efecto de la profecía autocumplida, consiste en detenernos a cuestionar si nuestras ideas son fruto de nuestras emociones o están basadas en datos objetivos.

El sesgo de confirmación.-  Como venimos diciendo las personas nos comportamos en función de lo que hemos aprendido y del sentido que le hemos dado a las cosas que nos han pasado. Además de la profecía autocumplida, existe otro error clásico llamado sesgo de confirmación.

El sesgo de confirmación es una conducta automática involuntaria dónde de alguna manera tratamos de validar lo que creemos buscando ejemplos que lo confirmen. Se trata de un sesgo que filtra la realidad de manera que acabamos encontrando razones aparentemente objetivas para confirmar lo que pensamos.

Ejemplos de profecía autocumplida y sesgo de confirmación.- Un ejemplo de esto sería lo que sucede cuando pensamos que si hacemos una determinada cosa, ésta tendrá una determinada consecuencia. Cuando testeamos las experiencias de otras personas, solamente nos quedamos con las de aquellas que efectivamente confirman lo que nosotros intuimos.

Este sesgo es importante aprender a controlarlo, ya que media en muchos ámbitos de la vida como pueden ser las relaciones personales o la toma de decisiones respecto al futuro.

La profecía autocumplida y el sesgo de confirmación son dos tipos de distorsiones cognitivas muy frecuentes en las personas que padecen ansiedad y depresión. Las personas nos sentimos cómo pensamos, pero también, pensamos como sentimos. De manera que, si mi mente tiende a distorsionar las cosas y a dar por hecho que ocurrirán sucesos catastróficos, es normal que experimente mucha angustia y ansiedad.

Sabemos que los sesgos cognitivos son involuntarios y automáticos y que tienen una función adaptativa de economía mental, ya que para nuestro cerebro es mucho más útil delegar ciertas decisiones o actos en esta conducta automática, que tener que pararse a reflexionar sobre cada una de los millones de decisiones que tomamos a lo largo de una semana, por ejemplo.

¿Cómo nos afecta la profecía del autocumplimiento?.- Uno de los principales problemas que tiene la profecía autocumplida, es que de alguna manera activa en nosotros la hipervigilancia y nos sitúa de una manera donde no podemos hacer nada para poder sentirnos mejor. No sé si conoces el experimento de la indefensión aprendida:

El experimento la indefensión aprendida es un experimento que se llevaba antiguamente con animales, dónde se ataba un caballo a un poste. El caballo intentaba escapar en repetidas ocasiones, pero no podía. Tras varios intentos, simplemente se rendía. Lo siguiente que hizo el experimentador fue desatar al caballo del poste, pero este ya no intentaba huir, a pesar de que ahora sí que podría hacerlo.

Lo que aquí sucede, es un ejemplo de como sacamos conclusiones erróneas respecto al futuro, en base a situaciones del pasado.

El efecto Pigmalion: Un ejemplo de profecía autocumplida.- Es una de las representaciones más llamativas de la profecía autocumplida que tiene que ver con el peso que tienen las opiniones de otras personas en el juicio de uno mismo.

El efecto Pigmalion debe su nombre a la cultura griega, y en concreto al escultor Pigmalion, el cual se enamoró de una de sus obras, la famosa Galatea.  Pigmalion se relacionaba con Galatea como si ésta fuese alguien de verdad, tanto va el cántaro a la fuente, que se lo acabó creyendo y ésta, cobrando vida.

El experimento más famoso que demuestra la existencia del efecto Pigmalion, es un experimento llevado a cabo por Robert Rosenthal y Lenore Jacobson en un entorno educativo. Robert y Lenore demostraron cómo sin querer, los profesores con sus expectativas sobre el rendimiento de sus alumnos acababan influyendo notablemente sobre éste.

Lo que demuestra el efecto Pigmalion, es que cuando los demás tienen expectativas sobre nosotros, nosotros nos adaptamos a ellas. En el experimento llevado a cabo por ellos, se dieron cuenta que fueron precisamente los alumnos de los que más se esperaba los que mejor rendían y viceversa. Esto nos recuerda al ejemplo de la indefensión aprendida citado con anterioridad, ya que, si anticipo que no voy a poder, tampoco lo voy a intentar.

Este efecto podría ser extensible a una gran cantidad de situaciones de la vida cotidiana y situaciones patológicas. Por ejemplo, esto es lo mismo que ocurre en una situación de maltrato psicológico. La persona víctima de maltrato, llega a creerse que no va a ser capaz de encontrar algo mejor para sí misma y que tiene lo que se merece, como consecuencia de la repetición de este mensaje por parte de su maltratador.

No obstante, este efecto resulta especialmente impactante con los menores, ya que éstos aún no han podido construir su propia identidad y de alguna manera resultan más influenciables por las etiquetas externas. Finalmente, cuando el niño o niña suspende, se confirma la profecía autocumplida y eso pasa a ser parte de la propia identidad: “yo no valgo para estudiar”.

Cómo evitar la profecía autocumplida.- Es importante ser capaces de detectar cuando estamos siendo víctimas de la profecía autocumplida, y para ello, podemos seguir las siguientes recomendaciones:

-Ser más conscientes de nuestros pensamientos. Tampoco se trata de vivir en continua obsesión vigilando nuestra mente. Más bien, se trata de que cuando nos sintamos mal, estemos tristes o angustiados, sometamos a juicio los pensamientos que nos están haciendo sentir así

-Tratar de no anticipar consecuencias o situaciones, por muy lógicas que nos lo parezcan. El futuro es incierto y la incertidumbre, algo con lo que tenemos que aprender a convivir.

-En los casos dónde seamos conscientes de que estamos tratando de predecir el futuro, lo que tenemos que hacer es auto aplicarnos algún tipo de mantra que nos recuerde que esto no es posible, y acto seguido, practicar la distracción.

-Uno de los sesgos más habituales y que hemos visto en este artículo, consiste en pensar que porque algo haya sucedido en el pasado en el futuro se va a volver a repetir. Este es uno de los sesgos que debemos vigilar con más frecuencia.

-Cuando estés dando algo por hecho, párate un momento y apunta los motivos reales y objetivos para que esto sea realmente así.

-Trata de buscar alternativas mentales que ofrezcan escenarios diferentes como manera de aprender a relativizar y de abrir la mente.

Las experiencias tristes, desagradables o dolorosas suelen quedar mucho más grabadas que las experiencias positivas. Esto tiene que ver, con que generalmente para la supervivencia, es mucho más importante darles prioridad a éstas. Es importante tener esto en cuenta, para ser conscientes de que generalmente vamos a filtrar la realidad desde estas emociones.

El sufrimiento de muchas personas viene condicionado más que por la propia realidad, por la realidad virtual que particularmente las personas construimos. Aprender a entender esto y cómo se manifiesta en nosotros, puede ser una herramienta vital para vivir mejor. Muchos problemas de autoestima, de sexualidad, de alimentación y en general, de todo tipo, tienen que ver con esto. Acudir a terapia psicológica puede ayudarnos a manejar mejor nuestros pensamientos y nuestra mente.