martes, 25 de julio de 2023

Sabiduría ancestral para el estrés de la vida moderna


BILL SULLIVAN Ph.D.     |     PhysologyToday        |       07/01/2022
 
Las estrategias psicológicas derivadas de la filosofía estoica pueden mejorar el bienestar.
 
LOS PUNTOS CLAVE
 
·        Las ideas estoicas se centran en el hecho de que tu mente controla tu percepción, y tu percepción gobierna si tu respuesta es constructiva.
·        A menudo tachados como sin emociones, los estoicos abrazaron la positividad, la razón y la gratitud.
·        Los estoicos luchaban por la tranquilidad en la vida dominando sus respuestas emocionales y canalizando su energía en tareas virtuosas. 
 
El estrés y la ansiedad obstaculizan la calidad de vida, y encuestas recientes sugieren que los niveles están en su punto más alto de todos los tiempos. Las presiones en el hogar y en el trabajo se han visto exacerbadas por la pandemia actual de la COVID-19, la incertidumbre económica y la creciente división política.
 
Existen importantes desafíos que enfrentamos como individuos y sociedades, pero no podemos elevarnos a ellos si estamos paralizados por el miedo y la desesperanza. No podemos hacer una lluvia de ideas de soluciones si nuestra mente está nublada con emociones negativas. Grandes cosas se logran cuando somos sensatos, reflexivos y guiados por la razón y la evidencia en lugar del orgullo y la ignorancia.
“Cuando hay tormenta en el mar, no se puede ver nada con claridad”. – Séneca
 
He sido una bola de estrés la mayor parte de mi vida, lo que mis médicos dicen que es un factor importante en algunos de mis problemas de salud, que incluyen la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE), las migrañas y el insomnio. Como consecuencia, me dediqué a encontrar formas de lidiar con el estrés y la ansiedad. Me topé con el estoicismo mientras investigaba los fundamentos biológicos de la felicidad hace unos años para mi libro, Encantado de conocerme: genes, gérmenes y las fuerzas curiosas que nos hacen lo que somos y me intrigó.
 
No sabía mucho sobre esta filosofía griega antigua, y era escéptico de que el conocimiento de hace 2000 años pudiera ayudar con las luchas que enfrentamos hoy. También asumí que el estoicismo estaba encarnado por el personaje de Spock de "Star Trek", que suprimía las emociones y operaba solo con lógica pura. Me equivoqué en ambos aspectos: los estoicos no aspiraban a ser drones sin emociones, y algunas de sus estrategias sentaron la base de los tratamientos psicológicos modernos, incluida la terapia cognitivo-conductual. ¿Podría esta vieja y polvorienta filosofía ayudarnos a ti y a mí?
 
Poniendo a prueba el estoicismo
 
Decidí poner a prueba la filosofía estoica practicándola durante todo un año. Yo usé El diario estoico: 366 Meditaciones sobre la sabiduría, la perseverancia y el arte de vivir por Ryan Holiday y Stephen Hanselman como guía y leí libros adicionales de autores modernos que hacen que la filosofía sea más accesible, como William B. Irvine, Massimo Pigliucci, Donald J. Robertson y Jonas Salzgeber.
 
Esta es la rutina que seguí. Cada mañana, leí el pasaje del día de El diario estoico y lo incorporé a mis actividades diarias. Seguí varias cuentas estoicas en las redes sociales para asegurarme de que un flujo constante de sabiduría estoica llegara a mi conciencia. También puse recordatorios en mi teléfono para tomar descansos del trabajo; daba un paseo corto, al aire libre siempre que era posible y practicaba ejercicios de respiración.
 
“Debemos dar paseos al aire libre para que la mente pueda nutrirse y refrescarse con el aire libre y la respiración profunda”. – Séneca
 
Cada noche en la cama, reflexionaba sobre los eventos del día y mis acciones como los estoicos me instruían. Revisaba lo que había hecho bien y lo que podía mejorar. Contemplaba qué más podía hacer para maximizar mi potencial y vivir virtuosamente. Lo hacía con calma y objetividad, sin elogios ni culpas. Terminaba esta meditación expresando gratitud por tres bendiciones en mi vida.
“Cuando se ha quitado la luz y mi esposa se ha quedado en silencio, consciente de este hábito que ahora es mío, examino todo mi día y vuelvo sobre lo que he hecho y dicho, sin ocultarme nada, sin pasar nada”. – Séneca
 
Lo que aprendí durante mi año estoico
 
Hay varios principios estoicos que encontré que son inmensamente útiles para reducir la ansiedad y el estrés. Sin estas distracciones, la productividad y la felicidad pueden florecer. La mayoría de las ideas estoicas se centran en el hecho de que tu mente controla tu percepción de los eventos, y tu percepción de los eventos gobierna si tu respuesta va a ser constructiva.
 
“Tienes poder sobre tu mente, no sobre eventos externos. Date cuenta de esto, y encontrarás fuerza”. - Marco Aurelio
 
Una característica clave del estoicismo es aceptar las cartas que la vida te da, preocupándote solo por lo que puedes controlar. Estresarse por algo que no se puede cambiar es una pérdida de tiempo y energía valiosos. Es mejor invertir tus esfuerzos en tareas que produzcan resultados. Me apresuro a añadir que este concepto no debe malinterpretarse como derrotista; se trata de racionalizar qué batallas vale la pena luchar.
 
Los estoicos tenían una variedad de tácticas para ayudar a lidiar con una mala mano. Primero, espera que te lleguen cartas pésimas. De esa manera no te sorprenderás cuando lo hagan, y estarás eufórico al ver buenas cartas. En segundo lugar, a veces tomar la desgracia con calma y con sentido del humor ayuda: "OK, universo; ganaste esa mano. Ahora apuesta y reparte la siguiente". Una tercera estrategia es replantear tu percepción de la mano que te repartieron. En lugar de una decepción, podrías considerar las cartas desafortunadas como un desafío; por ejemplo, una mala mano te da la oportunidad de mejorar qué tan bien puedes engañar a tus oponentes.
 
“No me duele a menos que interprete que está sucediendo como dañino para mí. Puedo elegir no hacerlo”. - Marco Aurelio
 
Esta estrategia de reformulación implica otro concepto importante en el estoicismo, que es escudriñar tus sentimientos. Los estoicos reconocían que las emociones eran señales impulsivas que requerían racionalización antes de actuar sobre ellas. Algunos escritores estoicos abogan por salir de ti mismo para examinar las emociones de manera más objetiva, como alguien sin apego a la situación. La próxima vez que te sientas abrumado, finge que lo que te pasó a ti le pasó a un amigo en su lugar. Considera cómo consolarías y aconsejarías a ese amigo. Es probable que sea una respuesta más sensata, razonable y productiva. 
Entre las prácticas más desconcertantes del estoicismo está la contemplación regular de la mortalidad. Pero recordarnos a nosotros mismos la humilde verdad de que moriremos, junto con nuestros seres queridos y nuestros enemigos, pone la vida en perspectiva y nos impulsa a perseguir lo que es verdaderamente importante con nuestro tiempo limitado. Estos pensamientos me inspiran a aprovechar al máximo cada día, mostrar mi aprecio a los que amo y trabajar para hacer amigos a los enemigos. 
“Piensa que la vida que has vivido hasta ahora ha terminado y, como un hombre muerto, ve lo que queda como un bono y vívelo de acuerdo con la Naturaleza”. - Marco Aurelio 
La meditación nocturna ha sido uno de los aspectos más útiles de mi régimen de estoicismo. En lugar de tratar de llegar al sueño corriendo hacia ella con pensamientos frenéticos, me siento suavemente arrastrado a un acogedor sueño de gratitud. En lugar de preocuparme por lo que puedo obtener a continuación, me regocijo por lo que ya tengo. Cuando no eres esclavo del deseo, eres verdaderamente libre.
 
“No fijes tu mente en cosas que no posees como si fueran tuyas, pero cuenta las bendiciones que realmente posees y piensa cuánto las desearías si no fueran ya tuyas”. - Marco Aurelio
 
Además de contemplar las cosas que estoy agradecido de tener, conté problemas que no tengo actualmente, como una enfermedad, pobreza o un corazón roto. Un recordatorio nocturno de lo mucho mejor que es mi vida en comparación con muchas otras fue algo muy humilde y me hizo más caritativo. A menudo me sentía avergonzado por quejarme de mis problemas comparativamente triviales.
 
¿Continuaré con el estoicismo?
Como puedes suponer, me ha impresionado la vida estoica y deseo seguir adelante. He recomendado la filosofía a otros y he escrito sobre su utilidad para ayudar con circunstancias específicas, como tensiones introducidas por la pandemia de COVID-19. Como parte de la vida estoica, también he fortalecido mi disciplina, lo que significa que estoy comiendo mejor y haciendo más ejercicio. Estos cambios en el estilo de vida, junto con la reducción del estrés, han mejorado los problemas de salud que mencioné anteriormente.
 
Durante este viaje, también disfruté desarrollando mis propias herramientas basadas en enseñanzas estoicas. Convertirme en adepto al estoicismo no es tan fácil como suena, y a veces me deslizo hacia viejos hábitos. Tan pronto como me encuentro cayendo de nuevo, me congelo e inicio lo que llamo el programa "REHACER": Reconocer. Evaluar. Cambiar de rumbo. Hacia adelante. Yo reconocería las emociones que se agitan en el interior, evaluando la razón detrás de ellas, y determinar si es algo que puedo cambiar. Si no, me centraría en un cambio de rumbo, un replanteamiento del episodio para poder proceder hacia adelante con una respuesta saludable. Entre cada paso, respiraba profundamente para mantenerme fresca y serena.
 
“El mayor remedio para la ira es el retraso”. – Séneca
 
Se necesita algo de creatividad, pero puedes reformular casi cualquier cosa. Considera la molestia común de un atasco de tráfico. Podrías gritar y maldecir y golpear el volante, pero esto no hará que los autos se muevan. Alternativamente, puedes reconocer que la situación está más allá de tu control y percibirla como una oportunidad. Podrías usar el tiempo sabiamente escuchando música o un podcast. Podrías hablar con un amigo. Podrías reflexionar sobre lo que necesitas hacer en el día. Puedes analizar tu entorno, maravillándote con la belleza del cielo, los árboles o la puesta de sol. Podrías expresar tu gratitud de que no fuiste tú o un ser querido quien estuvo involucrado en un accidente que pudo haber causado el atasco de tráfico.
 
Los estoicos luchaban por la tranquilidad en la vida dominando sus respuestas emocionales y canalizando su energía en tareas virtuosas. Su sabiduría puede haber sido derivada hace mucho tiempo en una época diferente, pero encontré que era un consejo atemporal, y espero continuar con mi entrenamiento.
 
 “El progreso no se logra por suerte o accidente, sino trabajando en uno mismo diariamente”. - Epicteto

domingo, 23 de julio de 2023

"Journaling" o el truco de los expertos para mantener a raya los pensamientos negativos

OMAR BENAAMARI     |       El español      |      18/06/2023 


"Se escribe para llenar vacíos, para tomarse desquites contra la realidad, contra las circunstancias". Esta frase, que es atribuida al escritor Mario Vargas Llosa, describe cómo escribir no es solo algo reservado a los novelistas, periodistas y otros oficios de las palabras. Escribir ha demostrado ser una herramienta efectiva para desentrañar y dar sentido a nuestros pensamientos y sentimientos


El journaling o escritura expresiva consiste en expresar pensamientos, experiencias, reflexiones o hábitos con tinta y papel (o a golpe de teclado). Es una de las maneras estrella para desahogarse, tal como se hacía en la infancia y adolescencia con los diarios personales. Pero también es un hábito que puede resultar beneficioso para la salud. 

 

Los beneficios de la escritura expresiva a nivel psicológico y fisiológico están bien fundados. Existen más de 200 estudios que demuestran el efecto positivo de la escritura en la salud mental

 

¿Escribir es un fin o un medio?

 

El psicólogo social de la Universidad de Texas en Austin, James A. Pennebaker estudió en 1986 el impacto de cierto tipo de escritura en la salud mental. Y descubrió que etiquetar las emociones y reconocer los sucesos traumáticos tienen un efecto positivo conocido en las personas.

 

Para llegar a estas conclusiones, asignó a 50 estudiantes universitarios la tarea de escribir sus experiencias, y los dividió en dos grupos. A uno se le solicitó escribir sobre experiencias cotidianas, superficiales y a otro sobre experiencias dolorosas o traumáticas.

 

El segundo grupo reportó estados de ánimo más positivos y menos enfermedades. Esto indica que enfrentarse a las experiencias traumáticas a través de la escritura puede marcar una diferencia positiva en la salud física.

 

Y, ¿sobre qué escribo?

 

Escribir sobre momentos angustiosos puede tener un efecto no deseado para algunas personas. Por eso se hace fundamental encontrar aquello sobre lo que escribir. Y esto es una tarea que se realiza escribiendo. Algunos registran aspectos concretos de su vida cotidiana, mientras que otros lo conciben como un ejercicio espontáneo que se plasma a través de la escritura creativa.

 

Raquel Tomé López, psicóloga general sanitaria, psicoterapeuta y neuropsicóloga
del Centro Guia de Psicoterapia de Madrid, explica que "
no hay que considerarla una panacea". Pero, reconoce, "nos ayuda a tomar conciencia y revelar pensamientos y sentimientos íntimos acerca de experiencias dolorosas de las cuales podemos obtener un beneficio positivo para nuestra salud".

La profesora de escritura creativa de la Universidad Metropolitana de Cardiff, Christina Thatcher, en un artículo para The Conversation, planteaba tres tipos de escritura: la expresiva, la reflexiva y la creativa. Cada uno de ellos tiene sus propias ventajas, pero todas tienen como meta el desarrollo personal.

 

Hay otras propuestas de escritura, como el diario de gratitud, en el que se escriben las cosas que se agradece del día o la vida—. Los estudios demuestran que las personas que llevan un diario de gratitud presentan mayores niveles de satisfacción vital. O el diario de cartas no enviadas, que consiste en registrar todos aquellos mensajes que, por vergüenza o pánico, no fueron remitidos a las personas de nuestro entorno.

 

Tipos de 'journaling' o escritura expresiva

Diario reflexivo  -  Diario de lo que va bien  -  Diario de gratitud  -  Diario de cartas no enviadas  -  Diario de una palabra

Existen otros métodos para poner en práctica el journaling y que no necesariamente implican escribir, como por ejemplo, el diario-collage o el diario de una foto al día. Estas son dos maneras de registrar tus pensamientos, porque, para muchos, una imagen vale más que mil palabras.

 

Terapia de escritura


La escritura expresiva ha ganado fuerza en los últimos años debido al énfasis incipiente del autocuidado, pero no a todo el mundo le puede resultar útil. "Hay personas que sienten mucho miedo y ansiedad a la hora de afrontar la tarea y destapar un trauma del pasado", explica la psicóloga Raquel Tomé. 


Por esa razón, "puede no ser lo más adecuado" que estas personas se embarquen en el hábito del journaling o escritura expresiva. Pero si deciden hacerlo, indica la terapeuta, "van a necesitar contar con apoyos adecuados, como un psicoterapeuta que pueda proporcionarles el acompañamiento terapéutico adecuado en el proceso de afrontar una tarea como esta". Esto es lo que se conoce como terapia de escritura.

Este ejercicio, para las personas que están recibiendo atención psicológica, puede ayudar al profesional a entender el problema del paciente para ofrecerle el mejor tratamiento posible.  

jueves, 20 de julio de 2023

Qué es el pensamiento mágico o apofenia y qué relación tiene con la salud mental


ALDARA MARTITEGUI       |     Madrid – niusdiario.es     |      18/06/2023

 

·        Explicamos qué es el pensamiento mágico o apofenia y por qué se produce este fenómeno que conecta hechos que no tienen ninguna relación

·        El pensamiento mágico es un tipo de sesgo o atajo cognitivo que aplicamos de manera automática para que sea más fácil comprender el mundo

·        Cualquier persona usa los pensamientos mágicos en algún momento de su vida y no tiene por qué ser síntoma de un problema de salud mental

 

Aunque desde nuestra mentalidad excesivamente racional la mayoría asumimos que la función básica de nuestro cerebro es la de pensar, reflexionar, crear y descubrir nuevas maneras de avanzar y progresar como especie, lo cierto es que el cerebro humano está diseñado para facilitarnos la supervivencia. Le da bastante igual el progreso. Su prioridad es mantenernos vivos y funcionales, es decir, aptos para adaptarnos al contexto en el que vivimos y así poder sobrevivir.

 

En ese ‘adaptarnos al contexto’ tiene un papel importante comprender el contexto, darle un sentido. A nuestro cerebro no le importa tanto que lo que vamos integrando del mundo exterior sea cierto o no. Le importa, sobre todo, que encaje con nuestros esquemas previos. ¿Por qué ocurre esto? porque nuestro cerebro es ante todo tacaño, porque su prioridad es ahorrar energía… no vaya a ser que tenga que usarla más tarde para ayudarnos a sobrevivir y se encuentre que la gastó toda hace un rato tratando, por ejemplo, de comprender el extraño comportamiento del vecino. Como dice el escritor y experto en temas científicos Michael Shermer en su artículo publicado en Scientific American, “el cerebro está programado para reconocer patrones y hallar significados, ya que esta es una habilidad evolutiva que contribuye a sobrevivir como especie”.

 

El cerebro crea patrones para comprender el mundo

El simple hecho de integrar nuevos conceptos que ponen en entredichos ideas previas ya consolidadas en nuestro sistema de creencias supone un desgaste enorme de energía para nuestro cerebro. Por ello crea una serie de patrones, sesgos o ‘moldes’ que le permiten encajar e integrar con rapidez y comodidad nuevos estímulos que puedan aparecer y que generen distorsión. Esto se debe a que el hecho de intentar resolver una disonancia o incongruencia es una de las tareas que más desgasta a nuestro cerebro…¿Quién no se ha sentido agotado física y mentalmente después de un día entero dándole vueltas a algún asunto que no logra comprender?

 

Todo esto explica por qué el cerebro humano está diseñado para encontrar patrones. La existencia de estos sesgos, atajos mentales o heurísticos cognitivos, que en nuestra vida aplicamos de manera automática, no es nada malo, es una manera de facilitarnos la comprensión del mundo, la categorización de nuevos conceptos y la toma de decisiones de manera eficaz, es decir que no suponga un gasto de energía excesivo para nuestro tacaño cerebro. Lo que ocurre es que en ocasiones nuestro cerebro puede creer detectar patrones que en realidad no existen. Es aquí cuando se produce lo que conocemos como apofenia o pensamiento mágico que, en un grado muy exagerado podría llegar a convertirse en un problema.

 

Qué es la apofenia o pensamiento mágico

El neurólogo y psiquiatra alemán Klaus Conrad acuñó el término en 1958. La apofenia es un sesgo cognitivo que conduce a la persona a ver un patrón o una conexión entre varios objetos o eventos que en realidad no la tienen. No se trata de un trastorno mental en sí mismo ni tampoco tiene porqué ser un síntoma de mala salud psicológica. Como decíamos, este fenómeno simplemente responde a la necesidad humana de seguridad y a la necesidad cerebral de ahorro de energía.

 

El fenómeno de apofenia o pensamiento mágico se produce cuando la persona detecta conexiones de forma inmotivada, sin razón. No es que vea patrones que a estaban ahí, es que los imagina, supone, asume y los toma como ciertos sin que exista una evidencia que lo sustente. Por ejemplo, una persona que se pone siempre la bufanda de su equipo de fútbol de una determinada manera porque cree que ello hará que su equipo gane el partido, o un estudiante que se dirige a hacer un examen y como en el metro alguien le pone mala cara, asume que eso es una señal de que va a suspender el examen.

Es decir, la persona con este tipo de sesgo da un significado subjetivo a los hechos, de modo que estos se toman como más importantes de lo que son y presume un significado oculto detrás de su ocurrencia. No se asume que solo se trata de eventos anecdóticos o aleatorios sin ninguna relación entre sí.

 

Por ejemplo, imaginemos una persona que está en la sala de espera de un hospital esperando que le den el resultado de una importante prueba médica que determinará si lo que le ocurre es grave o no. Lo normal es que ante situación esta persona esté inquieta y busque la certeza (de que todo irá bien o de que no irá bien dependiendo de la personalidad de esta persona). En una situación como esta es más fácil que aparezca la necesidad de saber qué pasará, ya que el cerebro no tolera bien la incertidumbre. Por tanto, es más fácil que esta persona sucumba ante ‘señales’ que le den algo de calma: Por ejemplo, si al sacar una botella de agua de la máquina esta le devuelve más cambio de lo que le corresponde, puede pensar que se trata de una buena señal y que la prueba médica ha salido bien. O, por el contrario, si la máquina de agua está estropeada puede hacer la atribución de que eso significa que la prueba ha salido mal.

 

Como explica el psicólogo Fernando Azor en este artículoel pensamiento mágico o apofenia “está asociado a la necesidad de control, y a menudo las explicaciones que se derivan de este tipo de pensamiento están basadas en supersticiones, creencias o ideas religiosas. La personalidad de tipo obsesivo potencia especialmente este modo de interpretar la realidad. Los pensamientos mágicos son bastante frecuentes en personas que se sienten inseguras, amenazadas o preocupadas por lo que puede pasar. Surge de la necesidad de alcanzar la certeza de que no ocurrirá lo que uno teme”.

 

Como decíamos, cualquier persona usa los pensamientos mágicos en algún momento de su vida. Salvo que esta sea la única manera de relacionarse con el mundo no tiene por qué ser indicador ni síntoma de ningún problema de salud mental. Sin embargo, hay que decir que la apofenia o pensamiento mágico está presente en algunas psicopatologías como los trastornos de ansiedad, el trastorno obsesivo compulsivo (TOC) y el juego patológico o adicción al juego.

 

Apofenia y adicción al juego

La apofenia tiene especial relevancia como factor de mantenimiento de una adicción al juego, no tanto como desencadenante de esta conducta.

 

¿Por qué juega un jugador a juegos de azar, en especial por qué juega de forma reiterada aun sabiendo que el resultado del juego de azar no es predecible ni controlable, y que la esperanza matemática y lógica de ganancia es negativa?

 

Una de las explicaciones, según los expertos, es que juega porque tiene ciertos pensamientos irracionales (sesgos o errores cognitivos como apofenia o pensamiento mágico) en relación con el juego. Solo si una persona considera que puede predecir o controlar los resultados del juego parece lógico que juegue, incluso que arriesgue cantidades importantes de dinero, confiando en que finalmente va a conseguir el premio.

 

Es habitual que la persona con conducta de juego tenga la creencia en que el resultado del juego depende más de la actuación propia que del azar. Se piensa que ciertas estrategias permitirán controlar el juego y ganar. Por ejemplo, puede pensar que apretar de determinada manera los botones de la máquina tragaperras le ayudarán a ganar, o ponerse determinadas prendas de vestir para jugar. Se han descrito incluso casos en los que el jugador cree que si habla de manera cariñosa u obscenas a la máquina ganará

 

TOC de pensamiento mágico

También tiene cierto sentido que el pensamiento mágico esté presente en el trastorno obsesivo compulsivo dado que, en este trastorno, las obsesiones recurrentes que invaden la mente de una persona que sufre TOC le conducen a conductas repetitivas con el único objetivo de aliviar toda la ansiedad que la misma obsesión le provoca.

 

Como explica la psicóloga Carolina Blanco en este artículoexiste una variante del TOC llamada precisamente TOC de pensamiento mágico superstición en el que la persona cree que una acción, pensamiento o ritual puede evitar que sucedan cosas malas.

 

Algunos ejemplos de obsesiones en este tipo de TOC serían: “Si toco 3 veces la botella todo estará bien”, “Si uso el coche nuevo de mi mujer podría tener un accidente”, “Si doy tres vueltas sobre mí mismo antes de entrar en casa todos estarán a salvo”, “Si todos los interruptores están en una posición mañana irá bien en el trabajo”.

 

Algunos ejemplos de compulsiones encaminadas a aliviar la ansiedad que generan las obsesiones serían rituales como tocar 3 veces la botella; comportamientos como no pisar las líneas de la baldosa, no coger el coche “gafado” o poner los enchufes en la posición requerida; y pensamientos como recitar frases de la suerte, cantar un tipo de canción mentalmente, decir números, tener “buenos pensamientos” para contrarrestar, etc. La persona cree que si cumplen estos rituales, comportamientos o pensamientos podrá prevenir acontecimientos desagradables o catastróficos.

 

Pensamiento mágico y dopamina

Por último, hay que señalar que, desde un punto de vista biológico, diversos investigadores han relacionado la tendencia a identificar patrones y a crear este tipo de asociaciones mágicas con la cantidad de dopamina presente en el cerebro.

 

Se ha demostrado que algunas sustancias que aumentan la presencia de dopamina en el organismo como la cocaína, las anfetaminas y la medicación para el TDAH favorecen la apofenia. Al contrario, otras sustancias que contribuyen a disminuir el nivel de este neurotransmisor, como los fármacos que se utilizan en el tratamiento de la esquizofrenia, hacen que se perciban menos conexiones mágicas entre sucesos que no tienen ningún tipo de relación causa-efecto.