jueves, 15 de mayo de 2014

El arte de los hábitos.

Mariana Alvez – Psicología Positiva | 12/05/2014

La rutina bien escogida tiene el poder de ordenar nuestra mente y facilitar procesos. Si decidimos incorporar ciertas técnicas en nuestro vivir diario vamos a lograr también acercarnos a ver el mundo desde una perspectiva más optimista. Como siempre digo, la práctica lo es todo, es lo que nos permite automatizar pensamientos diferentes que nos ayudarán  a sentir y comportarnos mejor.

¿Por qué es bueno tener hábitos?

Cuando ya logramos tener incorporados en nosotros ciertos hábitos que nos hacen bien, que en algún punto ya han sido automatizados por nuestro cerebro, lo que logramos es no sobreexigir tanto al mismo y no depender tanto de nuestra voluntad.
La rutina que podamos implementar no tiene por qué ser una obra maestra, basta con que sea algo que nos ayude a sentir mejor y nos alivie el peso de las tareas del día a día. Sería agradable lograr pasar tiempo con la familia en la cena, sin la televisión, para poder conectarse y compartir experiencias. Dormir bien es otro de los elementos que tendríamos que tener en cuenta, recarga nuestro cuerpo de energía y evitamos agotarnos. Si estamos demasiado cansados eso nos hace sentir irritables, perjudica nuestro estado de ánimo de manera negativa y además nos puede provocar ansiedad y stress.
Cabe aclarar que tener una rutina y hábitos que no requieran de mayores esfuerzos no significa que estemos desconectados del momento presente y realicemos todo en piloto automático, significa en realidad organizarnos mejor y tener el tiempo para hacer cosas que nos ayuden a relajarnos. De todas maneras, disfrutar de las pequeñas actividades y mantenernos concentrados en el momento presente nos ayudará a sentir mayor bienestar.
Así de sencillos como lucen, los hábitos pueden ser un componente vital a la hora de sentir mayor felicidad. Lo importante es pasar a la acción, organizar actividades diarias de manera más eficiente, aprender a ser un optimista inteligente, saber que con la práctica se puede adquirir una manera de pensar diferente y simplemente ser consistente.

¿Qué nuevos hábitos consideras importantes practicar para incrementar tu bienestar?.
Todos podemos encontrar alguno, y me parece que los más interesantes son los que incrementan el bienestar propio y de las personas que nos rodean.

Nota.- Se denomina hábito a un comportamiento que es repetido por una persona con regularidad, y que además no es un comportamiento innato, sino que resulta del aprendizaje.





La pobreza "golpea" el cerebro

NEUROCIENCIA | Desarrollo en la infancia

·        Los niños que crecen en un entorno pobre tienen un menor volumen cerebral
·        Este efecto está mediado también por el cuidado y apoyo de los progenitores
·        Los efectos estrasantes vividos en la infancia también influyen en el desarrollo

ÁNGELES LÓPEZ | Madrid | EL MUNDO | 29/10/2013

Más allá de la genética heredada, los factores medioambientales influyen, positiva y negativamente, en el desarrollo del cuerpo humano. Esto, que es por todos sabido, se hace mucho más evidente en un estudio que publica esta semana la revista JAMA Pediatrics, en el que se muestra que nacer en un entorno pobre impacta en el volumen cerebral de los niños.

Así lo han detectacto Joan Luby, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington (en San Louis, EEUU), y sus colaboradores en un estudio en el que han estudiado cómo impacta la economía familiar en el desarrollo cerebral examinando los volumenes de diferentes zonas del cerebro (la materia blanca y gris, el hipocampo y la amígdala) en un grupo de niños de seis a 12 años, que ya formaban parte de otro estudio sobre depresión en preescolares y que fueron controlados desde los tres años.

A los 145 niños evaluados (algunos de ellos con depresión, otros con trastorno por déficit de atención con hiperactividad y otros sanos), se les realizó cada año una resonancia magnética, además de test psicológicos y psiquiátricos para medir otras dimensiones del desarrollo a nivel psicosocial y del comportamiento.

Los resultados del estudio demuestran que la exposición a la pobreza en la infancia (cuyo límite está establecido en una renta inferior a 23.500 dólares para una familia de cuatro personas) está asociado con un menor volumen de materia blanca, corteza cerebral, hipocampo y amígdala en niños y adolescentes. Además, comprobaron que los principales cambios en el hipocampo de los niños de familias con escasos recursos no se debía a un problema de dinero sino a la manera en que sus padres les cuidaban, valorada mediante un test. Los niños de familias con pocos recursos tenían menor volumen en ciertas regiones cerebrales.

El problema que detectaron estos investigadores es que los padres con pocos recursos estaban más estresados y eran menos capaces de criar a sus hijos en los ejercicios que les realizaron. En los casos en los que los progenitores con pocos recursos cuidaban mejor de sus vástagos, los niños eran menos propensos a exhibir los mismos cambios anatómicos en sus cerebros que aquellos que recibían peores cuidados.

"Los padres pueden ser menos reactivos emocionalmente por un montón de razones", explica esta investigadora. "Ellos pueden tener dos trabajos para conseguir dinero para alimentos. Quizás viven en un entorno menos seguro. Pueden enfrentarse a mucho estrés, y algunos no tienen la capacidad para dedicarse al cuidado de la misma forma que los padres que no viven con circunstancias tan adversas". Por otro lado, los niños de familias pobres viven más momentos estresantes, como puede ser varias mudanzas o cambios de colegio, que pueden influir en el desarrollo de su cerebro.

Estos cambios en el desarrollo cerebral pueden conducir a diferentes problemas a lo largo de la vida como depresión, dificultades en el aprendizaje y limitaciones a la hora de afrontar situaciones estresantes. Además, el trabajo demuestra que estos cambios pueden extenderse en función del cuidado ofrecido por los padres.

"Sabemos desde hace mucho tiempo, por estudios del comportamiento, que la exposición a la pobreza es uno de los predictores más fuertes de malos resultados cognitivos en la infancia", explica Luby. "Un creciente número de estudios de imagen y de neurociencia han mostrado recientemente que la pobreza también tienen un efecto negativo en el desarrollo cerebral. Lo novedoso es que nuestra investigación evidencia los efectos de la pobreza en un cerebro en desarrollo, particularmente en el hipocampo, lo que está fuertemente influenciado por el cuidado de los padres y factores estresantes que los niños experimentan", aclara esta investigadora.

Este trabajo "nos muestra cómo dos experiencias específicas -la calidad del cuidado y el estrés- pueden impactar en una estructura [el hipocampo] que juega un papel principal en el aprendizaje y la memoria, al igual que en la capacidad para modular la respuesta al estrés", señala Charles A. Nelson, profesor de pediatría en la Universidad de Harvard y director de Investigación en el Hospital Infantil de Boston, en un editorial que publica también JAMA Pediatrics.

El estudio concluye que recibir una atención de calidad en la infancia es un objetivo que "se puede lograr a través del apoyo y la educación parental, junto con programas preescolares que ofrezcan un buen suplemento para el cuidado y la seguridad de los niños pequeños más vulnerables". Porque, como señala Luby, "los niños que reciben un buen cuidado en su infancia no experimentan necesariamente problemas del desarrollo, cognitivo y emocionales que pueden afectar a niños que no cuentan con este apoyo parental y que es tremendamente importante. Este estudio nos da un objetivo tangible y viable relacionado con intervenciones precoces que se focalicen sobre el cuidado paterno".

lunes, 12 de mayo de 2014

El alcohol se relaciona con 3,3 millones de muertes anuales en el mundo.


El 7,6% de los fallecimientos de hombres y el 4% de los de mujeres se deben a la bebida
Cánceres, accidentes, violencia y enfermedades hepáticas son las principales consecuencias

EMILIO DE BENITO  | Madrid | El País | 12/05/2014

El alcohol forma, junto al tabaquismo, la mala dieta y la falta de ejercicio el cuarteto de causas de muertes prevenibles, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Esta acaba de presentar un estudio mundial sobre esta sustancia,y la principal consecuencia es que la bebida se relaciona con 3,3 millones de muertes en el planeta –el 7,6% de los de hombres y el 4% de los de mujeres, lo que da una media de aproximadamente el 6% de las defunciones del planeta cada año-. Esta proporción es reflejo de que los hombres son más bebedores que las mujeres, aunque hay datos que demuestran que ellas son más susceptibles a algunos efectos adversos de la bebida. No solo por cuestiones intrínsecas (suelen pesar menos, tienen menor capacidad de procesamiento hepático y más proporción de tejido graso, que son factores de riesgo), sino también sociales, porque son víctimas de violencia por sus parejas cuando beben, por ejemplo.

Europa es la región con mayor porcentaje de bebedores, y, dentro de ella, España se acerca mucho a la media: 11,2 litros de alcohol puro al año (10,9 es la cantidad europea), que sube a 16,4 litros cuando se reparte solo entre bebedores; el 68,3% de los mayores de 15 años beben; un 19,6% de ellos son bebedores de riesgo y hay un 0,7% de personas con dependencia alcohólica (frente al 4% de Europa). La proyección hasta 2015 es de una estabilización.

La segunda región es América: el 70,7% de los mayores de 15 años y el 52,8% de las mujeres de esa edad bebe, muy por encima de la media mundial (el 47,7% y el 28,8% respectivamente). Es donde hay más mujeres con problemas de comportamiento asociados al alcohol, y donde hay más regulaciones sobre el acceso.

El informe divide las bebidas en tres grupos: espirituosas (licores), cerveza y vino. El alcohol ingerido en España es : 50% de cerveza, 28% de licores y un 20% de vino.

Cánceres, accidentes, violencia y daños hepáticos son las principales consecuencias del consumo de alcohol, pero el informe destaca que hay evidencia de su relación en otras enfermedades, como el sida o incluso la tuberculosis, por su efecto sobre aspectos como el uso de medidas preventivas. Hasta 200 patologías se relacionan con el consumo de alcohol. De ellas las hay propiamente efecto de la bebida (el síndrome alcohólico fetal), pero también las hay relacionadas como la pancreatitis, cirrosis, cáncer de boca y faringe o problemas neurológicos y enfermedades mentales que se ven agravados, como la epilepsia. Además están las complicaciones cardiovasculares.

Pero el alcohol no solo causa muertes. Las organizaciones sanitarias tienen otra medida para evaluar el impacto de una enfermedad o problema: los años de vida saludable perdidos (DALYs). En 2012, según el estudio, fueron 139 millones, o el 5% del total atribuido a todas las enfermedades.

Todos estos datos sitúan el consumo de alcohol entre las cinco primeras causas de enfermedad, discapacidad y muerte en el mundo. Y ello sin contar las consecuencias socioeconómicas del abuso del alcohol, que se pueden dar hasta en las sociedades más tolerantes: pérdida de ahorros, del trabajo, problemas familiares o estigma y discriminación.

Sin embargo, la OMS destaca que dos tercios de la población del planeta no bebe, por lo que esta cifra se concentra en el otro tercio (el 38,3% que sí lo hace), que consume, de media, 17 litros de alcohol puro al año. El trabajo destaca que hay una relación entre la riqueza de un país y la bebida. Es la cantidad y el modo de consumo lo que determina el daño, señala la OMS. El tercer aspecto es la calidad del alcohol consumido, pero a distancia de los otros dos factores. Y ello a pesar de que un 25% de la bebida consumida es de fabricación casera.

“Hay que hacer mucho más para proteger a la población de las consecuencias negativas del consumo de alcohol”, ha dicho Oleg Chestnov, experto en enfermedades crónicas y salud mental de la OMS. Con estos datos “no hay lugar para la complacencia”.


Nota.- He omitido poner bastantes porcentajes que incluía el artículo, por pensar que no era de interés general. Si alguna persona está interesada en conocerlos puede consultar el periódico.


viernes, 9 de mayo de 2014

Coca-Cola retirará un controvertido ingrediente de sus refrescos

SEGURIDAD | Ya lo ha retirado en algunas variedades de Powerade

·        Los expertos afirman que el aceite vegetal bromado es un un aditivo poco probado
·        El exceso de bebidas con esta sustancia se asocia con la pérdida de memoria



EL MUNDO | Madrid | 06/05/2014

El fabricante de bebidas Coca-Cola Company ha anunciado que va a eliminar de algunas de sus bebidas un estabilizador del sabor muy cuestionado, el aceite vegetal bromado (BVO, por sus siglas en inglés). Precisamente este año su principal competidor Pepsi también comunicó a los medios que retiraría este componente de sus refrescos.
Según los expertos, se trata de "un aditivo que ha sido poco probado y que no conviene usar ni en Gatorade ni en otras bebidas" por los problemas de salud que puede acarrear. Algunas investigaciones médicas apuntan que un exceso de esta sustancia está asociado con pérdida de memoria, problemas dermatológicos y del sistema nervioso. Además, los expertos también señalan que el consumo excesivo de estas bebidas deja residuos de grasa en órganos como el cerebro y el hígado.

No obstante, Coca-Cola asegura que los niveles que utiliza de BVO son seguros para los consumidores. Aun así, reemplazará el ingrediente con acetato isobutirato de sacarosa, que se lleva usando más de una década en la industria de bebidas y en los chicles.

Tanto en Europa como en Japón, el uso del aceite vegetal bromado está prohibido, pero en EEUU, Canadá y en Latinoamérica se permite en pequeñas cantidades en bebidas con sabor cítrico.

Por el momento, Coca-Cola afirma que ya ha retirado este componente de dos variedades de su bebida Powerade. Hasta finales de año, la compañía espera hacer lo mismo en los refrescos gaseosos de Fanta, además de otros productos cítricos comercializados en EEUU.

La polémica por el uso de este componente se inició tras una campaña que hizo un adolescente de Mississippi. A través de internet recogió firmas con las que presionar a Coca-Cola y a Pepsi para que eliminaran un ingrediente que según los expertos "es posiblemente peligroso"




martes, 6 de mayo de 2014

ONU: Las personas con discapacidad mental tienen derecho a tomar decisiones

LA VANGUARDIA | Vida | 22/04/2014 

Ginebra, (EFE).- Las personas discapacitadas, incluidas las mentales, tienen el derecho de tomar decisiones respecto a sus vidas, incluso cuando éstas implican riesgos y cometer errores, señaló hoy el Comité de Naciones Unidas sobre los derechos de este colectivo.

Este es el principio que define las nuevas directrices establecidas por el Comité para aplicar la "Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad".

"Se debe respetar la libertad de elección de todas las personas con discapacidad, sin tener en cuenta la ayuda que necesitan", señala en un comunicado Theresia Degener, integrante del Comité.

"Las personas con discapacidad, incluidas aquellas con minusvalía psicológica o cognitiva, deben contar con apoyo para que ellas mismas tomen las decisiones que consideren correctas. Las decisiones sobre su vida no deben ser tomadas por terceras personas, aunque se hagan por su interés", agregó la experta.

Degener recuerda que el artículo 12 de la Convención establece que "los discapacitados disfrutan el mismo estatuto legal que otras personas en todos los aspectos de sus vidas".
Sin embargo, a pesar de este artículo, la experta se lamenta de que en la práctica a muchos discapacitados se les cercena su libertad y se les niega derechos fundamentales como votar o casarse y fundar una familia.

El Comité destaca que los regímenes de custodia o algunas leyes de salud mental en la práctica privan a los discapacitados de sus derechos fundamentales, es por eso que han redactado las directrices sobre cuáles son las obligaciones de los Estados parte.


El Comité asume que, a veces, es difícil interpretar cuál es el deseo de un discapacitado, pero "las decisiones deberían tomarse sobre la base de la mejor interpretación de su voluntad y su preferencia" y no cuál sería "la mejor opción en función de sus intereses". 






jueves, 1 de mayo de 2014

Descripción del Burnout docente

Malestar docente | 26/01/2012

El Burnout convive silenciosamente en muchos ámbitos, uno de los preferidos es el de los docentes. Es necesario reconocerlo, para poder actuar en consecuencia ¿En qué consiste? ¿Cuáles son sus síntomas? ¿Qué tipo de síntomas acarrea? A continuación una respuesta sintética a estas preguntas.

El Síndrome de Burnout o Síndrome de Desgaste Profesional es un tipo de agotamiento mental y físico generado por el estrés prolongado, motivado por la sensación que produce la realización de esfuerzos que no se ven compensados. Se suele dar en trabajos sociales que implican el trato con personas, a la par de importantes exigencias emocionales en la relación interpersonal, que resultan en un deterioro, desgaste o perdida de la empatía. Uno de esos grupos vulnerables son los docentes, sabre todo los que presentan antigüedades superiores a los diez años.

Planteamiento del problema.
El burnout es el conjunto de síntomas relacionado con un estrés no atendido y que produce cansancio físico, psicológico y emocional. El burnout puede afectar a varios profesionistas; pero en especial a aquellos que trabajan directamente con personas, como en el caso de los docentes.

El burnout se considera grave cuando el docente no es consciente de que lo esta padeciendo y comienza a presentar algunos síntomas. Existe una escala de indicios relacionados con el burnout, cuando el docente sufre por lo menos uno de estos, ya se puede considerar problemático.

Cuadro de síntomas relacionados con el burnout.
Físicas; cefaleas, migrañas, dolores de espalda, molestias gastrointestinales, fatiga crónica, hipertensión, asma, urticaria.

Psicológicas; frustración, irritabilidad, ansiedad, baja autoestima, desmotivación, sensación de desamparo, sentimientos de inferioridad, desconcentración.

Organizacionales; infracción de normas, disminución del rendimiento, pérdida de calidad y calidez, absentismo, abandono, accidentes.

El burnout es un problema, porque el docente que lo sufre no puede desempeñar bien su función académica y, por lo tanto, su rendimiento es deficiente. Existen estudios que hablan de que el aprendizaje se da principalmente por observación y el modelo influye en gran parte en esto. La teoría del aprendizaje social permite explicar y cambiar cierto tipo de conductas. Por lo tanto, el modelo principal en el ámbito educativo es el docente, y si este sufre de un "desgaste emocional" esto influye en el aprendizaje del alumno.

También el burnout es un problema social, ya que los principales promotores de la enseñanza son los maestros y, consecuentemente, ellos tienen la gran responsabilidad en sus manos de transmitir a los niños y jóvenes una buena educación; luego pues, ellos deberían conocer cual es su nivel de burnout para tomar las medidas necesarias y prevenir un mayor desgaste, tanto físico como emocional, que incluso puede llevar a la muerte.


 Fuente: “Burnout en el colectivo docente”  -  Investigación en la Universidad EPCA
Luis Felipe A. El Sahili Gonzalez Sharon Kornhauser Lopez

En colaboración con: Jorge Alonso Lozano, José Refugio Ferro Vázquez y Pascual Rodríguez Sánchez


Neurogeneradores antidepresivos

JESÚS DE LA GÁNDARA –Blog de Salud Mental – La Vanguardia | 31/05/2011

El cerebro es el órgano más flexible, adaptable y cambiante del cuerpo humano. Siempre está en marcha, nunca se para. Cuando usted acabe de leer esto, su cerebro será diferente (espero que mejor). Pero, ¿qué hace que el cerebro cambie?

Muchas cosas, la alimentación, la edad, el estrés, la información, el amor, las enfermedades… y también ciertos fármacos. Hasta hace pocos años lo sospechábamos, pero no teníamos pruebas. Pero en la actualidad se acumulan los hallazgos en este sentido. Concretamente en el ámbito de la depresión, gracias a sofisticados estudios con técnicas de neuroimagen funcional, sabemos que  si no se diagnostican y tratan a tiempo, se producen atrofias, deterioros estructurales y funcionales de ciertas zonas implicadas en la regulación de la afectividad, la memoria y el rendimiento cognitivo, como el hipocampo, etc.

Y también se ha visto que si se aplican antidepresivos de forma precoz, a dosis adecuadas y durante un tiempo prolongados, se evitan o revierten dichas alteraciones. Pues bien, se acaba de publicar un interesantísimo estudio de un grupo internacional de investigadores en neurociencias,que lo reafirma.

 Resumidamente, y en un lenguaje al alcance de todos, han encontrado que cuando se somete a ratas a un estrés sostenido se detiene la neurogénesis, es decir la producción y desarrollo de nuevas neuronas en el hipocampo, y se alteran las respuestas neuroendocrinas que protegen del estrés, mientras que si a esas ratas se les da un antidepresivo común, la fluoxetina, no sólo se recupera la neurogénesis, sino que se activan y equilibran los sistemas neuroendrocrinos de protección.

Se trata, en definitiva, de ahondar en la búsqueda del mecanismo íntimo por el cual los antidepresivos aplicados a personas adultas activan la génesis de neuronas en el hipocampo, lo que facilita la respuesta clínica y recuperación total de las depresiones. En definitiva, esto significa que los antidepresivos no sólo alivian o extinguen los síntomas depresivos, sino que mejoran las estructuras cerebrales implicadas en su aparición, lo que supone que a largo plazo mejoran la evolución y el pronóstico, evitando las recaídas, y las complicaciones asociadas.

Pero, ¿qué significa todo eso para el público general, para las personas depresivas, sus familias y sus médicos? Lo que supone, básicamente, es que estamos en condiciones de transmitirles un mensaje seguro y firme: si usted sufre una depresión tiene que tomar un antidepresivo, independientemente de que además haga una psicoterapia, reciba apoyos sociales y familiares, etc.

También significa que podemos fiarnos de los psicofármacos, que ya no caben esas interpretaciones pueriles, ignorantes o interesadas que aseguran que los psiquiatras no hacemos más que dar pastillas para atontar a los enfermos, o que los psicofármacos son inútiles o peligrosos para el cerebro, curiosa teoría basada en la bibliografía de patio de vecina y telebasura sanitaria.

Así pues, podemos sentirnos razonablemente optimistas. La psicofarmacología es una ciencia que 'adelanta una barbaridad', cada vez más rigurosa y eficaz, lo cual, teniendo en cuenta lo mal que andamos de los nervios, es una gran noticia, pues tarde o temprano, todos o casi todos, alguna o muchas veces, vamos a necesitarla.