Editado por: ALICIA ARÉVALO
Con cierta frecuencia se ve en internet como algunos profesionales de Salud Mental promocionan los fármacos “en lugar de la psicoterapia” o al revés (esto último es quizás más frecuente), para una serie de trastornos mentales.
La realidad es que en muchos trastornos mentales son necesarios ambos tratamientos; bien sea de forma simultánea o secuencial, es decir, comenzando primero por uno de ellos y añadiendo el otro.
En este articulo vamos a tratar de clarificar las Indicaciones en los trastornos mentales más frecuentes, teniendo en cuenta que a la hora de hablar de Psicoterapia, no nos referimos a la psicoterapia implícita en el acto sanitario, en el que se trata de apoyar al paciente y la familia, ya que esta modalidad de terapia la requieren todos los trastornos mentales y algunos de tipo orgánico; sino de la psicoterapia explicita, que tiene por objetivo tratar el “núcleo” del trastorno, ya sea a través de modificaciones en la forma de ser de la persona (pensamientos, sentimientos actitudes conductas, etc.) o/y la relación con el entorno para una adecuada adaptación. Tampoco incluiríamos aquí las psicoterapias que tienen como objetivo trabajar la conciencia de enfermedad y/o la adherencia a los tratamientos psicofarmacológicos, como por ejemplo la fase maníaca del Trastorno Bipolar.
Por último, nos ceñiremos, en este artículo, a la etapa adulta y dividiremos en aras de una mayor claridad expositiva, los trastornos de la forma siguiente:
- Parte I -TRASTRONOS MENTALES QUE REQUIEREN DE FORMA PREFERENTE (a veces exclusiva): LOS PSICOFARMACOS
- Parte II -TRASTORNOS MENTALES QUE REQUIEREN DE FORMA PREFERENTE (a veces exclusiva): LA PSICOTERAPIA
- Parte III -TRASTRONOS MENTALES QUE REQUIEREN (siempre o casi siempre): EL TRATAMIENTO COMBINADO
- Fase maníaca del trastorno bipolar: el origen de la fase maniaca es biológico en un altísimo porcentaje, es decir, no está relacionado ni con factores de personalidad, ni con situaciones psicosociales, en términos de la psicopatología clásica se considera “endógeno”, por lo que el tratamiento fundamental es biológico (antipsicóticos y estabilizadores del ánimo).
- Depresión mayor con melancolía (endógena): al igual que sucede con la fase maniaca del trastorno bipolar, la llamada antes Depresión Endógena, en la actualidad es una variante de la Depresión Mayor, que se especifica con “características melancólicas”. Se caracteriza por:
- Pérdida de placer en todas o casi todas las actividades.
- Falta de reactividad a estímulos placenteros (nosotros añadiríamos también displacenteros, es decir, si en la evolución del cuadro, al paciente le viene una desgracia, no suele aumentar la tristeza que ya se padece).
- Se añaden síntomas como tristeza “localizada” en una parte del cuerpo, empeoramiento matutino, insomnio tardío, pérdida de peso notoria, culpa inapropiada o excesiva y agitación o retraso psicomotor importante.
Todo ello denota que este cuadro dentro del espectro de las depresiones, apenas está derivado de factores externos.
- Trastornos neurocognitivos mayores: destacan aquí las demencias, bien sea por atrofia cerebral, de tipo vascular, traumático, infeccioso etc.
Trastornos mentales que requiere de forma preferente la psicoterapia
- Trastornos de personalidad (TP): Es el ejemplo más genuino, el tratamiento nuclear de los trastornos de Personalidad no es biológico, ya que no existe ninguna terapia de este tipo que modifique en profundidad la forma de ser.
Cierto es que en el caso del trastorno de personalidad lÍmite diversas investigaciones apuntan a que esta enfermedad, se saque del grupo Trastornos de Personalidad constituyendo una categoría nueva; pero a día de hoy las clasificaciones más actuales lo mantienen.
La práctica diaria denota que tanto el trastorno límite de personalidad como otros trastornos de personalidad reciben tratamientos farmacológicos; estos tienen como función tratar las Complicaciones de los trastornos de personalidad sean en forma de síntomas graves, como descontrol de impulsos o de otros trastornos psiquiátricos, como Depresión Mayor, trastorno de Ansiedad, Psicosis Reactiva Breve, etc.
Este punto es de gran importancia a la hora de clarificar al paciente y allegados que los fármacos tienen como objetivo mitigar los síntomas, pero no actúan sobre la forma de ser básica (para ello están los diferentes tipos de psicoterapia); esto evitaría expectativas poco realistas, al menos a día de hoy de que un psicofármaco modifique en profundidad la personalidad.
Al igual que en el apartado anterior si aparecen síntomas significativos y /o otros trastornos mentales secundarios, la psicoterapia deberá acompañarse, durante un tiempo limitado por los psicofármacos.
Trastornos mentales que requieren el tratamiento combinado
CONCLUSIONES: El objeto es este articulo ha sido presentar los Trastornos psiquiátricos más frecuentes en los que se pudiese dar (o no) la disyuntiva psicofármacos /psicoterapia; por razones de espacio no ha sido posible abarcar otros. Aunque en principio este articulo va dirigido a usuarios en general, pacientes y/o familiares; no está de más promover una toma de conciencia a todos los profesionales de la Salud en General y la Salud Mental en particular; para que tratemos de evitar “confrontaciones” Psicofármacos –Psicoterapia, que podrían crear situaciones de incertidumbre, en quienes reciben tales terapias.