jueves, 27 de julio de 2023

7 cosas que los hijos jamás olvidan de sus padres


María Fátima Seppi Vinuales.    |       La Mente es Maravillosa     |     24/05/2023

Escrito por Edith Sánchez

 

Algunas actitudes de los padres dejan huellas psíquicas en los hijos para toda la vida. Veamos cuáles son.

 

Todos los padres quieren tener hijos maravillosos, esperan que sus niños sean afables y de adultos se comporten como gente responsable y útil para la sociedad. Sin embargo, dejar que ese ideal sea el artífice de la crianza no suele dar muchos resultados.

 

Se sabe desde hace tiempo que el estilo de crianza afecta al comportamiento durante la infancia, la adolescencia y la vida adulta. También es mucha la información que circula acerca de heridas emocionales de la infancia, trastornos del apego y otras dificultades derivadas de una educación deficiente.

 

Por eso, en este artículo recopilamos 7 cosas que los hijos jamás olvidan de sus padres, tanto buenas como negativas. No te pierdas nada, pues la educación en el hogar es un trabajo a tiempo completo, para el que nadie viene preparado. Vamos con ello.

 

 “El problema con el aprendizaje de ser padres es que los hijos son los maestros”- Robert Braul-

 

1.Los hijos jamás olvidan el maltrato

 

Ninguna relación es perfecta, y mucho menos una tan intensa, como la de los padres con sus hijos. Siempre habrá momentos de contradicción o de conflicto, lo cual es algo normal. Sin embargo, de forma lamentable, muchos padres asumen de manera equivocada, que la violencia es una herramienta para educar.

 

Puede que con el maltrato se logre intimidar a un hijo para que realice la voluntad de los padres. Pero, hay que tener en cuenta que esos malos tratos se convertirán en el germen de la falta de autoestima, apego desorganizado, trastornos de ansiedad y depresión y, no menos importante, indefensión aprendida.

 

Exponer al niño a estas situaciones de violencia, lo sitúan en una panorámica muy compleja: ama y odia al mismo tiempo. También aprende a temer. Nadie debería profesar miedo a sus cuidadores, y mucho menos interiorizar las relaciones familiares y sociales, mediante la agresión-sumisión.

 

2. El trato que se le da al otro tutor

 

La relación entre los padres es el modelo del que parte el niño para forjar una actitud frente a las relaciones de pareja. Es muy probable que, de manera consciente o inconsciente, en la adultez repita con su cónyuge lo que observó en casa durante su crianza.

 

La manera en la que se relacionen los padres influirá en las relaciones futuras de los hijos.

 

Además, los conflictos entre los padres generan angustia en el hijo. Yendo más allá, los niños que crecen en contextos de violencia parental, a menudo desarrollan trastornos emocionales y ven afectado su autoconcepto y el modo en el que se relacionan con los demás.

 

3. Los momentos en que se sintieron protegidos

 

Los miedos de los niños son más grandes e insidiosos que los de los adultos. Los pequeños no logran distinguir bien la frontera entre realidad y la imaginación. Los padres son las personas en las que más confían para obtener la sensación de seguridad que necesitan para aprender y explorar lo desconocido. De manera que, si son los padres los que causan este miedo, van a sentirse bastante desprotegidos.

 

Los padres deben escuchar con atención esos temores, sin criticarlos ni minimizarlos. Deben hacerles entender a los infantes que no se encuentran en peligro. Esto incrementará el sentimiento de seguridad de los hijos y hará mucho más fuerte el vínculo de amor y de respeto con los padres.

 

4. Los hijos jamás olvidan la falta de atención

 

Para un niño, el amor que le profesan sus padres está relacionado con la atención que reciben de ellos. Los infantes no tienen la experiencia vital necesaria ni los recursos psicológicos debidos para comprender situaciones, como por ejemplo: que sus padres trabajen más de la cuenta para poder pagarle un colegio caro.

 

El hecho de compartir tiempo de calidad con ellos y, por supuesto, atender a sus necesidades físicas y psicológicas es lo que otorga garantías de que crezcan sanos e independientes. De lo contrario, estaríamos hablando de negligencia parental.

 

En este último caso, se sabe que la negligencia parental es una de las causas de depresión en niños. Si esta negligencia se acompaña de un estilo de crianza autoritario, puede desembocar, en casos graves, en ideación suicida infantil.

 

5. La importancia que se les da a los vínculos familiares

 

Los hijos van a recordar siempre que su padre o su madre fueron capaces de poner como prioridad a la familia en distintas circunstancias. Es importante tomar en cuenta que la vida de un niño es mucho más limitada que la de un adulto, por lo que la familia cobra una importancia mayor.

Si los padres colocan a la familia por encima de todo, el hijo aprenderá el valor de la lealtad y del afecto. Así, de adulto, también será capaz de dejar de lado otros compromisos para cuidar de los suyos, cuando lo necesiten.

 

La necesidad de pertenencia se tiene toda la vida. En la educación se establece cómo se van a buscar y mantener los vínculos con los demás.

 

6. Los hijos jamás olvidan las injusticias

 

Con seguridad, la mayoría de los padres habrán escuchado a sus hijos decir «esto no es justo», sobre todo, cuando no se les deja hacer algo que desean, o tener algo que quieren. Pero, aunque su sentido de la justicia aún no esté desarrollado del todo, eso no quita el hecho de que los niños puedan percibir acciones o expresiones que denoten un trato no justo o igualitario. 

 

Por ejemplo, cuando los padres acusan al niño de algo que no hizo, o reconocen los esfuerzos de uno de sus hijos, pero del otro no, provocan en el pequeño una herida emocional, la cual va asentándose y afectando al resto de la vida del niño, si la injusticia se convierte en costumbre.

 

7. Las expresiones de afecto y cariño

 

Por último, algo que nunca olvidan los hijos es el amor recibido por sus figuras principales de apego. Todos los niños deberían crecer en un ambiente de contención y afecto, que les permita cultivar la confianza en sí mismos y el amor propio.

 

Si bien es cierto, que algunos niños precisan más demostraciones de amor que otros, este ingrediente nunca debe faltar. En un artículo publicado en la revista Psicoeducativa: reflexiones y propuestas, en el año 2019, se señala que: «la alta capacidad de sostén, de cuidados, manteniendo acercamiento corporal, contacto ocular y comunicación gestual frecuente con su bebé» son factores que inciden en el apego seguro.

 

Todas esas huellas que se imprimen durante la infancia nos acompañan durante el resto de nuestra vida. Muchas veces representan la diferencia entre tener una vida mental saludable y una vida plagada de conflictos. Una crianza impregnada de amor y cariño es el mejor regalo que puede hacerle un ser humano a otro que está bajo su cuidado.

 

martes, 25 de julio de 2023

Sabiduría ancestral para el estrés de la vida moderna


BILL SULLIVAN Ph.D.     |     PhysologyToday        |       07/01/2022
 
Las estrategias psicológicas derivadas de la filosofía estoica pueden mejorar el bienestar.
 
LOS PUNTOS CLAVE
 
·        Las ideas estoicas se centran en el hecho de que tu mente controla tu percepción, y tu percepción gobierna si tu respuesta es constructiva.
·        A menudo tachados como sin emociones, los estoicos abrazaron la positividad, la razón y la gratitud.
·        Los estoicos luchaban por la tranquilidad en la vida dominando sus respuestas emocionales y canalizando su energía en tareas virtuosas. 
 
El estrés y la ansiedad obstaculizan la calidad de vida, y encuestas recientes sugieren que los niveles están en su punto más alto de todos los tiempos. Las presiones en el hogar y en el trabajo se han visto exacerbadas por la pandemia actual de la COVID-19, la incertidumbre económica y la creciente división política.
 
Existen importantes desafíos que enfrentamos como individuos y sociedades, pero no podemos elevarnos a ellos si estamos paralizados por el miedo y la desesperanza. No podemos hacer una lluvia de ideas de soluciones si nuestra mente está nublada con emociones negativas. Grandes cosas se logran cuando somos sensatos, reflexivos y guiados por la razón y la evidencia en lugar del orgullo y la ignorancia.
“Cuando hay tormenta en el mar, no se puede ver nada con claridad”. – Séneca
 
He sido una bola de estrés la mayor parte de mi vida, lo que mis médicos dicen que es un factor importante en algunos de mis problemas de salud, que incluyen la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE), las migrañas y el insomnio. Como consecuencia, me dediqué a encontrar formas de lidiar con el estrés y la ansiedad. Me topé con el estoicismo mientras investigaba los fundamentos biológicos de la felicidad hace unos años para mi libro, Encantado de conocerme: genes, gérmenes y las fuerzas curiosas que nos hacen lo que somos y me intrigó.
 
No sabía mucho sobre esta filosofía griega antigua, y era escéptico de que el conocimiento de hace 2000 años pudiera ayudar con las luchas que enfrentamos hoy. También asumí que el estoicismo estaba encarnado por el personaje de Spock de "Star Trek", que suprimía las emociones y operaba solo con lógica pura. Me equivoqué en ambos aspectos: los estoicos no aspiraban a ser drones sin emociones, y algunas de sus estrategias sentaron la base de los tratamientos psicológicos modernos, incluida la terapia cognitivo-conductual. ¿Podría esta vieja y polvorienta filosofía ayudarnos a ti y a mí?
 
Poniendo a prueba el estoicismo
 
Decidí poner a prueba la filosofía estoica practicándola durante todo un año. Yo usé El diario estoico: 366 Meditaciones sobre la sabiduría, la perseverancia y el arte de vivir por Ryan Holiday y Stephen Hanselman como guía y leí libros adicionales de autores modernos que hacen que la filosofía sea más accesible, como William B. Irvine, Massimo Pigliucci, Donald J. Robertson y Jonas Salzgeber.
 
Esta es la rutina que seguí. Cada mañana, leí el pasaje del día de El diario estoico y lo incorporé a mis actividades diarias. Seguí varias cuentas estoicas en las redes sociales para asegurarme de que un flujo constante de sabiduría estoica llegara a mi conciencia. También puse recordatorios en mi teléfono para tomar descansos del trabajo; daba un paseo corto, al aire libre siempre que era posible y practicaba ejercicios de respiración.
 
“Debemos dar paseos al aire libre para que la mente pueda nutrirse y refrescarse con el aire libre y la respiración profunda”. – Séneca
 
Cada noche en la cama, reflexionaba sobre los eventos del día y mis acciones como los estoicos me instruían. Revisaba lo que había hecho bien y lo que podía mejorar. Contemplaba qué más podía hacer para maximizar mi potencial y vivir virtuosamente. Lo hacía con calma y objetividad, sin elogios ni culpas. Terminaba esta meditación expresando gratitud por tres bendiciones en mi vida.
“Cuando se ha quitado la luz y mi esposa se ha quedado en silencio, consciente de este hábito que ahora es mío, examino todo mi día y vuelvo sobre lo que he hecho y dicho, sin ocultarme nada, sin pasar nada”. – Séneca
 
Lo que aprendí durante mi año estoico
 
Hay varios principios estoicos que encontré que son inmensamente útiles para reducir la ansiedad y el estrés. Sin estas distracciones, la productividad y la felicidad pueden florecer. La mayoría de las ideas estoicas se centran en el hecho de que tu mente controla tu percepción de los eventos, y tu percepción de los eventos gobierna si tu respuesta va a ser constructiva.
 
“Tienes poder sobre tu mente, no sobre eventos externos. Date cuenta de esto, y encontrarás fuerza”. - Marco Aurelio
 
Una característica clave del estoicismo es aceptar las cartas que la vida te da, preocupándote solo por lo que puedes controlar. Estresarse por algo que no se puede cambiar es una pérdida de tiempo y energía valiosos. Es mejor invertir tus esfuerzos en tareas que produzcan resultados. Me apresuro a añadir que este concepto no debe malinterpretarse como derrotista; se trata de racionalizar qué batallas vale la pena luchar.
 
Los estoicos tenían una variedad de tácticas para ayudar a lidiar con una mala mano. Primero, espera que te lleguen cartas pésimas. De esa manera no te sorprenderás cuando lo hagan, y estarás eufórico al ver buenas cartas. En segundo lugar, a veces tomar la desgracia con calma y con sentido del humor ayuda: "OK, universo; ganaste esa mano. Ahora apuesta y reparte la siguiente". Una tercera estrategia es replantear tu percepción de la mano que te repartieron. En lugar de una decepción, podrías considerar las cartas desafortunadas como un desafío; por ejemplo, una mala mano te da la oportunidad de mejorar qué tan bien puedes engañar a tus oponentes.
 
“No me duele a menos que interprete que está sucediendo como dañino para mí. Puedo elegir no hacerlo”. - Marco Aurelio
 
Esta estrategia de reformulación implica otro concepto importante en el estoicismo, que es escudriñar tus sentimientos. Los estoicos reconocían que las emociones eran señales impulsivas que requerían racionalización antes de actuar sobre ellas. Algunos escritores estoicos abogan por salir de ti mismo para examinar las emociones de manera más objetiva, como alguien sin apego a la situación. La próxima vez que te sientas abrumado, finge que lo que te pasó a ti le pasó a un amigo en su lugar. Considera cómo consolarías y aconsejarías a ese amigo. Es probable que sea una respuesta más sensata, razonable y productiva. 
Entre las prácticas más desconcertantes del estoicismo está la contemplación regular de la mortalidad. Pero recordarnos a nosotros mismos la humilde verdad de que moriremos, junto con nuestros seres queridos y nuestros enemigos, pone la vida en perspectiva y nos impulsa a perseguir lo que es verdaderamente importante con nuestro tiempo limitado. Estos pensamientos me inspiran a aprovechar al máximo cada día, mostrar mi aprecio a los que amo y trabajar para hacer amigos a los enemigos. 
“Piensa que la vida que has vivido hasta ahora ha terminado y, como un hombre muerto, ve lo que queda como un bono y vívelo de acuerdo con la Naturaleza”. - Marco Aurelio 
La meditación nocturna ha sido uno de los aspectos más útiles de mi régimen de estoicismo. En lugar de tratar de llegar al sueño corriendo hacia ella con pensamientos frenéticos, me siento suavemente arrastrado a un acogedor sueño de gratitud. En lugar de preocuparme por lo que puedo obtener a continuación, me regocijo por lo que ya tengo. Cuando no eres esclavo del deseo, eres verdaderamente libre.
 
“No fijes tu mente en cosas que no posees como si fueran tuyas, pero cuenta las bendiciones que realmente posees y piensa cuánto las desearías si no fueran ya tuyas”. - Marco Aurelio
 
Además de contemplar las cosas que estoy agradecido de tener, conté problemas que no tengo actualmente, como una enfermedad, pobreza o un corazón roto. Un recordatorio nocturno de lo mucho mejor que es mi vida en comparación con muchas otras fue algo muy humilde y me hizo más caritativo. A menudo me sentía avergonzado por quejarme de mis problemas comparativamente triviales.
 
¿Continuaré con el estoicismo?
Como puedes suponer, me ha impresionado la vida estoica y deseo seguir adelante. He recomendado la filosofía a otros y he escrito sobre su utilidad para ayudar con circunstancias específicas, como tensiones introducidas por la pandemia de COVID-19. Como parte de la vida estoica, también he fortalecido mi disciplina, lo que significa que estoy comiendo mejor y haciendo más ejercicio. Estos cambios en el estilo de vida, junto con la reducción del estrés, han mejorado los problemas de salud que mencioné anteriormente.
 
Durante este viaje, también disfruté desarrollando mis propias herramientas basadas en enseñanzas estoicas. Convertirme en adepto al estoicismo no es tan fácil como suena, y a veces me deslizo hacia viejos hábitos. Tan pronto como me encuentro cayendo de nuevo, me congelo e inicio lo que llamo el programa "REHACER": Reconocer. Evaluar. Cambiar de rumbo. Hacia adelante. Yo reconocería las emociones que se agitan en el interior, evaluando la razón detrás de ellas, y determinar si es algo que puedo cambiar. Si no, me centraría en un cambio de rumbo, un replanteamiento del episodio para poder proceder hacia adelante con una respuesta saludable. Entre cada paso, respiraba profundamente para mantenerme fresca y serena.
 
“El mayor remedio para la ira es el retraso”. – Séneca
 
Se necesita algo de creatividad, pero puedes reformular casi cualquier cosa. Considera la molestia común de un atasco de tráfico. Podrías gritar y maldecir y golpear el volante, pero esto no hará que los autos se muevan. Alternativamente, puedes reconocer que la situación está más allá de tu control y percibirla como una oportunidad. Podrías usar el tiempo sabiamente escuchando música o un podcast. Podrías hablar con un amigo. Podrías reflexionar sobre lo que necesitas hacer en el día. Puedes analizar tu entorno, maravillándote con la belleza del cielo, los árboles o la puesta de sol. Podrías expresar tu gratitud de que no fuiste tú o un ser querido quien estuvo involucrado en un accidente que pudo haber causado el atasco de tráfico.
 
Los estoicos luchaban por la tranquilidad en la vida dominando sus respuestas emocionales y canalizando su energía en tareas virtuosas. Su sabiduría puede haber sido derivada hace mucho tiempo en una época diferente, pero encontré que era un consejo atemporal, y espero continuar con mi entrenamiento.
 
 “El progreso no se logra por suerte o accidente, sino trabajando en uno mismo diariamente”. - Epicteto

domingo, 23 de julio de 2023

"Journaling" o el truco de los expertos para mantener a raya los pensamientos negativos

OMAR BENAAMARI     |       El español      |      18/06/2023 


"Se escribe para llenar vacíos, para tomarse desquites contra la realidad, contra las circunstancias". Esta frase, que es atribuida al escritor Mario Vargas Llosa, describe cómo escribir no es solo algo reservado a los novelistas, periodistas y otros oficios de las palabras. Escribir ha demostrado ser una herramienta efectiva para desentrañar y dar sentido a nuestros pensamientos y sentimientos


El journaling o escritura expresiva consiste en expresar pensamientos, experiencias, reflexiones o hábitos con tinta y papel (o a golpe de teclado). Es una de las maneras estrella para desahogarse, tal como se hacía en la infancia y adolescencia con los diarios personales. Pero también es un hábito que puede resultar beneficioso para la salud. 

 

Los beneficios de la escritura expresiva a nivel psicológico y fisiológico están bien fundados. Existen más de 200 estudios que demuestran el efecto positivo de la escritura en la salud mental

 

¿Escribir es un fin o un medio?

 

El psicólogo social de la Universidad de Texas en Austin, James A. Pennebaker estudió en 1986 el impacto de cierto tipo de escritura en la salud mental. Y descubrió que etiquetar las emociones y reconocer los sucesos traumáticos tienen un efecto positivo conocido en las personas.

 

Para llegar a estas conclusiones, asignó a 50 estudiantes universitarios la tarea de escribir sus experiencias, y los dividió en dos grupos. A uno se le solicitó escribir sobre experiencias cotidianas, superficiales y a otro sobre experiencias dolorosas o traumáticas.

 

El segundo grupo reportó estados de ánimo más positivos y menos enfermedades. Esto indica que enfrentarse a las experiencias traumáticas a través de la escritura puede marcar una diferencia positiva en la salud física.

 

Y, ¿sobre qué escribo?

 

Escribir sobre momentos angustiosos puede tener un efecto no deseado para algunas personas. Por eso se hace fundamental encontrar aquello sobre lo que escribir. Y esto es una tarea que se realiza escribiendo. Algunos registran aspectos concretos de su vida cotidiana, mientras que otros lo conciben como un ejercicio espontáneo que se plasma a través de la escritura creativa.

 

Raquel Tomé López, psicóloga general sanitaria, psicoterapeuta y neuropsicóloga
del Centro Guia de Psicoterapia de Madrid, explica que "
no hay que considerarla una panacea". Pero, reconoce, "nos ayuda a tomar conciencia y revelar pensamientos y sentimientos íntimos acerca de experiencias dolorosas de las cuales podemos obtener un beneficio positivo para nuestra salud".

La profesora de escritura creativa de la Universidad Metropolitana de Cardiff, Christina Thatcher, en un artículo para The Conversation, planteaba tres tipos de escritura: la expresiva, la reflexiva y la creativa. Cada uno de ellos tiene sus propias ventajas, pero todas tienen como meta el desarrollo personal.

 

Hay otras propuestas de escritura, como el diario de gratitud, en el que se escriben las cosas que se agradece del día o la vida—. Los estudios demuestran que las personas que llevan un diario de gratitud presentan mayores niveles de satisfacción vital. O el diario de cartas no enviadas, que consiste en registrar todos aquellos mensajes que, por vergüenza o pánico, no fueron remitidos a las personas de nuestro entorno.

 

Tipos de 'journaling' o escritura expresiva

Diario reflexivo  -  Diario de lo que va bien  -  Diario de gratitud  -  Diario de cartas no enviadas  -  Diario de una palabra

Existen otros métodos para poner en práctica el journaling y que no necesariamente implican escribir, como por ejemplo, el diario-collage o el diario de una foto al día. Estas son dos maneras de registrar tus pensamientos, porque, para muchos, una imagen vale más que mil palabras.

 

Terapia de escritura


La escritura expresiva ha ganado fuerza en los últimos años debido al énfasis incipiente del autocuidado, pero no a todo el mundo le puede resultar útil. "Hay personas que sienten mucho miedo y ansiedad a la hora de afrontar la tarea y destapar un trauma del pasado", explica la psicóloga Raquel Tomé. 


Por esa razón, "puede no ser lo más adecuado" que estas personas se embarquen en el hábito del journaling o escritura expresiva. Pero si deciden hacerlo, indica la terapeuta, "van a necesitar contar con apoyos adecuados, como un psicoterapeuta que pueda proporcionarles el acompañamiento terapéutico adecuado en el proceso de afrontar una tarea como esta". Esto es lo que se conoce como terapia de escritura.

Este ejercicio, para las personas que están recibiendo atención psicológica, puede ayudar al profesional a entender el problema del paciente para ofrecerle el mejor tratamiento posible.