martes, 6 de agosto de 2024

Rafael Santandreu y la psicología cognitiva: "Vivimos dándole la espalda al fenómeno de la muerte"

ITZIAR PINTADO         |       ConSalud.es     |      10/07/2024

 

Rafael Santandreu habla en una entrevista para Influcare de la psicología cognitiva y la importancia del diálogo interior para mejorar el estado emocional

“No nos afecta lo que nos sucede, sino lo que decimos acerca de lo que nos sucede”. Esta frase, pronunciada por Epicteto en el Siglo I, es una de las máximas de la psicología cognitiva y también del último libro de Rafael Santandreu, ‘No hagas montañas de granos de arena’. Una “frasecita”, como cuenta el psicólogo en una entrevista a este medio, que “es una bomba a nivel emocional”. Y es que la forma en la que nos hablamos cuando algo sucede es la manera en la que después afrontamos las adversidades. Por esta razón, la psicología cognitiva trabaja para “construir un diálogo interno para cualquier circunstancia de la vida, de tal manera que el impacto emocional sea el menor posible”, comenta Santandreu.

Sin embargo, este proceso no es únicamente funcionar como un loro de repetición. Como explica el autor –de este y otros dos best sellers-, “no vale con decirte frases bonitas”, lo interesante de este proceso de psicología cognitiva es “creérselo”, destaca. “Nuestro trabajo consiste en enseñar a las personas a cómo argumentarse y cómo convencerse de lo que llamamos nuevas creencias, que además son racionales, porque son positivas”, continúa.

“Cuanto más necesidades artificiales se crea una persona, más difícil es ser fuerte y feliz”

Es precisamente el poder de la mente el que puede jugar una buena o mala pasada. Ese poder es uno de los capítulos del libro de Santandreu y la esencia de este diálogo interno para el que uno de los ingredientes fundamentales es “necesitar poco”. Así lo explica el autor que asegura que “cuanto más necesidades artificiales se crea una persona, más difícil es ser fuerte y feliz”. Y esto se traduce a no necesitar la mejor casa, el mejor coche o la mejor pareja.

También este concepto tiene un capítulo dedicado entre estas 336 páginas: “No necesitamos que la gente nos trate bien todo el tiempo”. Cabe preguntarse si, que todo el mundo te trate bien constantemente, puede hacerte automáticamente feliz para el resto de tus días. Santandreu responde que no. “Que todo el mundo te trate excelentemente bien es tontería”, indica, “y hay que entender que esto no es necesario”.

LAS GRANDES PÉRDIDAS

Pero, ¿qué ocurre cuando lo que sí necesitamos se nos va? Un familiar, una persona muy cercana, un ser querido. ¿Qué ocurre con las grandes pérdidas? Es lo que Rafael traslada a su libro como “la última pérdida”.”Es la pérdida de todo, incluso de uno mismo, pero hasta en la última pérdida existe una cognición que desactiva la carga emocional”, comenta. Para el psicólogo, la clave también puede estar en la espiritualidad: “las personas con una profunda espiritualidad llevan la muerte con total serenidad”.

Tal y como comparte Rafael, en su trayectoria profesional ha acompañado a muchas personas en este trabajo. Es lo que en su libro llama “estudio objetivo-científico de las experiencias cercanas a la muerte”. “Las experiencias cercanas a la muerte son para mí el fenómeno más impactante, tanto de la historia de la humanidad, como de la humanidad en general”, reflexiona. Y gracias a estos casos con los que Rafael ha entrado en contacto a través de sus pacientes ha podido comprobar que “este estudio intensivo y profundo es muy sanador para la adversidad que supone un duelo severo o la inminencia de tu propia muerte”.

"Las personas ahora llevan mucho peor los duelos o su propia muerte"

Una adversidad a la que cada vez cuesta más hacerle frente. “Vivimos dándole la espalda al fenómeno de la muerte”, asegura Santandreu. De hecho, “lo hemos desnaturalizado”, matiza, una realidad que provoca “un impacto mucho más negativo cuando tienes a la muerte cerca”, añade el psicólogo, “por eso, las personas ahora llevan mucho peor los duelos o su propia muerte”.

“CUANDO SE CIERRA UNA PUERTA, SE ABRE UNA VENTANA”

Construir todas estas ideas y, abandonar el lado negativo de las pérdidas, incluso de las grandes pérdidas, puede no parecer fácil. Tampoco se trata de eliminar las emociones negativas. “En psicología cognitiva minimizamos estas emociones, pero no las negamos. Las emociones negativas tienen su utilidad”. Sin embargo, tal y como apunta este libro, “cuando se cierra una puerta, se abre una ventana”. Así lo afirma Santandreu en ‘No hagas montañas de granos de arena’, quien defiende que “una pérdida, no es una pérdida global”. De hecho, asevera, “la física y la química de la felicidad dicen que cuando se cierra la puerta, se abren un montón de ventanas”.

Y en esta misma línea, el psicólogo afirma que, para conseguir más fortaleza emocional deberíamos “no quejarnos y valorar lo que sí tenemos en cada momento”. “De una forma muy simplificada sería no quejarte de lo que pierdes o puedes perder, y potenciar el agradecimiento en cada momento con las posibilidades que sí tienes”, concluye.

Los contenidos de ConSalud están elaborados por periodistas especializados en salud y avalados por un comité de expertos de primer nivel. No obstante, recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.

domingo, 4 de agosto de 2024

Las personas que tienen esto en su ADN son más propensas a la depresión

SARAH ROMERO        |      elconfidencial.com     |     20/07/2024

La clave está en el genoma. Ciertos 'virus fósiles' en el genoma humano están asociados a ciertas condiciones de salud mental
 
Hablamos de los retrovirus, un gran grupo de virus cuyo ciclo de vida implica insertar su información genética en el ADN de su huésped y de los que sigue habiendo huella en muchas especies animales, incluido el ser humano. Estos virus antiguos incrustados en el ADN humano hace millones de años pueden desempeñar un papel crucial en el aumento del riesgo de trastornos como la depresión, la esquizofrenia o el trastorno bipolar, según las conclusiones de un estudio publicado en la revista Nature Communications. Estas secuencias virales se integraron en los genomas de nuestros antepasados ​​se han transmitido de generación en generación y, aunque la mayoría están inactivos y son inofensivos, aún pueden influir en la expresión genética.
 
Alrededor del ocho por ciento de nuestro genoma está compuesto por secuencias llamadas retrovirus endógenos humanos (HERV), que son productos de antiguas infecciones virales que ocurrieron hace cientos de miles de años. Y lo cierto es que, hasta hace poco tiempo, se creía que estos representaban únicamente un pedazo de ADN basura, sin ninguna función relevante en el cuerpo. Ahora, un equipo de científicos del King's College de Londres identificó hasta cinco "virus fósiles" o retrovirus endógenos humanos (HERV), asociados con la depresión, la esquizofrenia y el trastorno bipolar.

Se trata del primer estudio en mostrar que un conjunto de HERV específicos expresados ​​en el cerebro humano contribuyen a la susceptibilidad a los trastornos psiquiátricos, lo que marca un paso adelante en la comprensión de los complejos componentes genéticos que contribuyen a estas afecciones. 

"Este estudio utiliza un enfoque novedoso y slido para evaluar cómo la susceptibilidad genética a los trastornos psiquiátricos imparte sus efectos sobróe la expresión de secuencias virales antiguas presentes en el genoma humano moderno. Nuestros resultados sugieren que estas secuencias virales probablemente desempeñan un papel más importante en el cerebro humano de lo que se pensaba originalmente, con perfiles de expresión específicos de HERV asociados con una mayor susceptibilidad a la infección. algunos trastornos psiquiátricos", aclara Timothy Powell, coautor principal del estudio y profesor titular del Instituto de Psiquiatría, Psicología y Neurociencia (IoPPN) del King's College de Londres.

Para su trabajo, los científicos analizaron datos de grandes estudios genéticos con decenas de miles de personas con y sin problemas de salud mental y examinaron el posible papel de estos restos virales en las condiciones de salud mental observando proteínas virales en casi 800 cerebros que habían sido donados para investigación médica. Aunque el equipo no documentó si alguno de los donantes había sido diagnosticado con problemas de salud mental durante su vida, sí que encontraron que ciertas variantes genéticas, conocidas por aumentar los riesgos de depresión, esquizofrenia y trastorno bipolar, que estaban vinculadas con una actividad alterada en los genes de cinco HERV distintos. Para su trabajo, los científicos analizaron datos de grandes estudios genéticos con decenas de miles de personas con y sin problemas de salud mental y examinaron el posible papel de estos restos virales en las condiciones de salud mental observando proteínas virales en casi 800 cerebros que habían sido donados para investigación médica. Aunque el equipo no documentó si alguno de los donantes había sido diagnosticado con problemas de salud mental durante su vida, sí que encontraron que ciertas variantes genéticas, conocidas por aumentar los riesgos de depresión, esquizofrenia y trastorno bipolar, que estaban vinculadas con una actividad alterada en los genes de cinco HERV distintos.
 
Con las cinco expresiones identificadas, el equipo encontró dos asociadas con el riesgo de esquizofrenia, una asociada con el riesgo de trastorno bipolar y esquizofrenia, y otra asociada con el riesgo de depresión, concretamente.
Balance

"En nuestro estudio pudimos investigar partes del genoma correspondientes a los HERV, lo que condujo a la identificación de cinco secuencias relevantes para los trastornos psiquiátricos. Aunque aún no está claro cómo estos HERV afectan a las células cerebrales para conferir este aumento del riesgo, nuestros hallazgos sugieren que su regulación de la expresión es importante para la función cerebral", aclara Rodrigo Duarte, coautor del estudio.

El vínculo entre el ADN viral antiguo y la depresión es un testimonio de la complejidad de la biología humana y la intrincada interacción entre nuestra herencia genética y la salud moderna. 
"Se necesita más investigación para comprender la función exacta de la mayoría de los HERV, incluidos los identificados en nuestro estudio. Creemos que una mejor comprensión de estos virus antiguos y de los genes conocidos implicados en los trastornos psiquiátricos tiene el potencial de revolucionar la investigación en salud mental y conducir a nuevas formas de tratar o diagnosticar estas enfermedades", concluye Douglas Nixon, de los Institutos Feinstein de Investigación Médica de Northwell Health en Estados Unidos.
  

jueves, 1 de agosto de 2024

La mente no funciona como creíamos: descubren un "parpadeo neuronal" que desafía las leyes naturales del cerebro

 EL CRONISTA     |   Méjico   |    19/07/2024

Una nueva investigación arrojó luz sobre la manera en la que funcionan los estados de vigilia. Descubre de qué se trata.

El estudio del cerebro y del funcionamiento de la mente fascina desde siempre a los científicos, pues aún son miles los porqués que se desconocen y que la ciencia busca contestar con el fin de comprender con mayor profundidad el comportamiento humano en todas sus formas.

Así, recientemente un grupo de investigadores ha realizado un sorprendente descubrimiento que brindó una perspectiva completamente diferente sobre el desempeño cerebral y cómo funcionan los sistemas de vigilia. Aquí te contamos de qué se trata.

El "parpadeo neuronal" que podría desafiar todo lo que conocemos del cerebro

La investigación, publicada en Nature Neuroscience ,la llevaron a cabo en colaboración los laboratorios estadounidenses de la Universidad de Washington y la UC Santa Cruz.

Para realizar el estudio, los científicos registraron la actividad de 10 regiones diferentes del cerebro de ratones, durante cuatro años de trabajo. Así, a través de esta recopilación de datos, pudieron entrenar una red neuronal artificial capaz de distinguir entre los momentos de sueño y los de vigilia.

De esta manera, a través del estudio de las señales eléctricas de la actividad cerebral los científicos hallaron que ciertas áreas del cerebro toman "microsiestas", mientras el resto se mantiene despierto. Esta suerte de "parpadeos neuronales" ocurren durante una fracción de segundos (1000 veces menor a la duración de un segundo) y se observó que esto producía leves cambios en el comportamiento de los animales.

Por qué este descubrimiento cambia lo que conocíamos sobre la mente

Estos cambios proporcionan una visión completamente nueva sobre el funcionamiento del cerebro, pues la hipótesis científica sostenía que la mente, en los momentos en los que no estamos durmiendo, se mantenía despierta en su totalidad. Este informe sugiere que en realidad no es así como funciona.

"Estamos viendo información con un nivel de detalle sin precedentes", aseguró David Haussler, profesor de ingeniería biomolecular. "Fue sorprendente descubrir que diferentes partes de nuestro cerebro realmente toman pequeñas siestas mientras el resto está despierto", añadió.

De esta manera, el hallazgo proporciona un nuevo campo de estudio que podría mejorar la comprensión de la mente y del funcionamiento del sueño.

miércoles, 31 de julio de 2024

El Director de Sanidad de EEUU propuso agregar etiquetas a las redes sociales para proteger la salud mental de los jóvenes

ROSSANA MARÍN       |      EEUU     |      infobae.com    |    18/07/2024

El máximo representante del Consejo de Salud Pública, Vivek Murthy, cree que, tal y como ocurrió con el tabaco, las ilustraciones pueden aumentar la conciencia y cambiar comportamientos

El Dr. Vivek Murthy, Cirujano General de los Estados Unidos, instó al Congreso a imponer advertencias similares a las de los productos de tabaco en las plataformas de redes sociales, con el fin de proteger a los jóvenes de los posibles daños a su salud mental.

El máximo representante del Consejo de Salud Pública de los Estados Unidos publicó su petición en un artículo de opinión en The New York Times, señalado que la crisis de salud mental entre los jóvenes es un problema urgente y que las redes sociales son un factor importante y destacó la necesidad de que estas advertencias informen a los usuarios sobre los posibles peligros para el bienestar mental que implican los sitios web y aplicaciones.

En su artículo, mencionó que su visión de la advertencia incluiría lenguaje que alerte a los usuarios. “Una etiqueta de advertencia del cirujano general, que requiere acción del Congreso, recordaría regularmente a padres y adolescentes que las redes sociales no han demostrado ser seguras”, escribió el Dr. Murthy.

La iniciativa del doctor se remonta a un precedente histórico. En 1965, tras un informe del también cirujano general Luther L. Terry que vinculaba el consumo de cigarrillos con el cáncer de pulmón y las enfermedades cardíacas, el Congreso exigió etiquetas de advertencia en los paquetes de cigarrillos.

Murthy cree que las advertencias de las etiquetas de tabaco han mostrado que pueden aumentar la conciencia y cambiar comportamientos, aunque reconoce las limitaciones de una etiqueta por sí sola. “La evidencia de las etiquetas de tabaco muestra que las advertencias del cirujano general pueden aumentar la conciencia y cambiar el comportamiento”, puntualizó.

Para el Cirujano General de EEUU, la acción del Congreso, las compañías de redes sociales, los padres y otros actores es esencial para mitigar los riesgos y asegurar una experiencia más segura en línea para los niños.

En su artículo, vinculó el tiempo que los jóvenes pasan en las redes sociales con el creciente riesgo de que experimenten síntomas de ansiedad y depresión. Según datos de la American Psychological Association (APA), citados por NBC News, los adolescentes pasan casi cinco horas diarias en plataformas destacadas como YouTube, TikTok e Instagram.

Un estudio de 2019 de la APA reveló un aumento del 47% en el porcentaje de adultos jóvenes con pensamientos suicidas o resultados relacionados con el suicidio entre 2008 y 2017, periodo en el que el uso de redes sociales en ese grupo de edad se disparó.

Durante la pandemia, el papel de las redes sociales en la vida cotidiana de los jóvenes aumentó significativamente debido al aislamiento. En 2021, entre los bloqueos continuos por la pandemia, Murthy hizo un llamado a las plataformas de redes sociales para “mejorar proactivamente y contribuir al bienestar mental de nuestros hijos”,

bienestar mental de nuestros hijos”.

Markuckerberg, CEO de Meta, la empresa matriz de Instagram, también reconoció el impacto negativo de las redes sociales en los jóvenes. En una audiencia de enero del Comité Judicial del Senado sobre el impacto de las redes sociales en los jóvenes, Zuckerberg pidió disculpas a los padres que alegan que la plataforma contribuyó al suicidio o explotación de sus hijos“Lamento todo lo que han pasado”, dijo Zuckerberg.

La asesoría pública del cirujano general sobre la salud mental en las redes sociales, cita investigaciones que encuentran que entre los daños potenciales de las redes sociales se incluye la exposición a contenido violento y sexual, acoso y bullying, como también el body shaming. 

El Dr. Murthy también destacó que las interacciones cara a cara son un método probado para mejorar la salud mental, algo que las redes sociales no siempre logran. “Para muchos niños, el uso de redes sociales está comprometiendo su sueño y valioso tiempo en persona con familiares y amigos”, afirmó en un comunicado el año pasado.

En una conferencia sobre la crisis de salud mental juvenil el mes pasado, el especialista señaló que “ya no es común que las personas se hablen entre sí”, enfatizando el cambio cultural que ha traído la era digital. Pese a señalar los riesgos, reconoció que las redes sociales pueden ser una herramienta importante para que los adolescentes encuentren comunidad, conexión y un espacio para la autoexpresión. Las compañías detrás de las plataformas más populares aún no han respondido al artículo de opinión del Dr. Vivek Murthy. 

lunes, 29 de julio de 2024

La anorexia nerviosa; síntomas, causas y tratamiento

 MONTSE ARMERO     |     La Mente es Maravillosa     |      01/08/2022

La anorexia nerviosa es uno de los trastornos de la conducta alimentaria más comunes. En este artículo te explicamos en qué consiste, por qué se manifiesta y los elementos de intervención que mejores resultados están consiguiendo.

La anorexia nerviosa es uno de los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) más habituales. Su presencia está documentada en la literatura médica desde la Edad Media, pero el término no fue acuñado hasta finales del siglo XIX.

Cuando más se ha manifestado en la sociedad occidental ha sido en las últimas tres décadas. Un hecho que es debido, en parte, a factores socioculturales como la apología de la delgadez por parte de los medios de comunicación.

No obstante, su desarrollo depende además de otras muchas circunstancias personales. Veamos con más detalle en qué consiste este trastorno y quién parece tener más posibilidades de padecerlo.

Síntomas de la anorexia nerviosa

La anorexia nerviosa se caracteriza por una restricción de la ingesta alimentaria y un miedo patológico a engordar que se manifiesta junto a otras alteraciones. Algunas de ellas son, por ejemplo, cambios en el estado de ánimo, una baja autoestima o frecuentes conflictos psicosociales.

Como consecuencia de ingerir tan pocos alimentos, las personas con anorexia sufren una reducción de peso corporal muy significativa. Esta pérdida de peso no es atribuible a otros trastornos físicos o enfermedades.

 

Otro síntoma habitual de la anorexia nerviosa es que la percepción de uno mismo está alterada. De este modo, es fácil que una persona con anorexia se vea a sí misma con sobrepeso, aunque su peso esté muy por debajo de la normalidad.

 

Este síntoma se acompaña además de falta de conciencia de enfermedad, lo que convierte a la anorexia nerviosa en un trastorno potencialmente muy peligroso. Así, en la mayoría de ocasiones la persona pone en riesgo su salud física, y en algunos casos, hasta su vida. De hecho, la anorexia nerviosa es la patología psiquiátrica con más mortalidad.

Es un trastorno que suele aparecer en la adolescencia o en la edad adulta temprana y que sufren mayoritariamente las mujeres. Se estima que por cada hombre que padece anorexia nerviosa, hay diez mujeres que la sufren.

Otras características del trastorno

Además de los síntomas comentados en el apartado anterior, la anorexia se asocia con otras manifestaciones que nos pueden ayudar al diagnóstico diferencial. Así, las personas que la padecen manifiestan frecuentemente:

·        Evitación de la ingesta de alimentos: se saltan comidas, esconden o tiran alimentos.

·        Vómitos.

·        Atracones.

·        Uso de diuréticos, laxantes y enemas.

·        Inestabilidad emocional.

·         Conductas obsesivas y necesidad de control del entorno.

·        Incremento del interés por la actividad física.

·        Conversaciones frecuentes sobre comida: calorías, macronutrientes, peso, etc.

·        Consulta obsesiva de páginas web sobre dietas y pérdida de peso.

·        Aislamiento social.

·        Disminución del rendimiento académico.

·        Detención del crecimiento en la adolescencia.

·        Amenorrea en el caso de las chicas.

·        Crecimiento anormal del vello corporal.

·        Quejas somáticas inespecíficas.

Además, es importante diferenciar los dos principales subtipos de anorexia. El tipo restrictivo reduce su peso gracias al exceso de ejercicio y una dieta muy restringida. En cambio el tipo con atracones y purgas lo hace mediante el vómito autoprovocado y el uso de laxantes, enemas y diuréticos.

Causas de la anorexia nerviosa

El inicio de la anorexia suele asociarse a un acontecimiento vital estresante. Un ejemplo habitual en el inicio de la vida adulta es dejar el hogar para ir a la universidad, pero existen muchos más.

Un factor estresante prolongado en el tiempo hará que personas con otros factores de vulnerabilidad terminen padeciendo el trastorno. Existen, además, otros factores de riesgo:

·        Temperamentales: las personas que muestran rasgos obsesivos en la infancia o desarrollan trastornos de ansiedad en la edad adulta tienen más riesgo de padecer anorexia nerviosa.

·        Laborales: los trabajadores pertenecientes a profesiones que alientan la delgadez, tales como ser modelo, bailarín o algunos deportes de élite, tienen más riesgo de sufrir anorexia.

·        Socioculturales: la anorexia nerviosa es más prevalente en países industrializados de rentas altas, especialmente en los que estar a dieta tiene una connotación positiva.

·        Genéticos: las personas con un familiar de primer grado con anorexia nerviosa tienen más riesgo de padecer el trastorno.

Tratamiento de la anorexia nerviosa

El tratamiento de este trastorno es multidisciplinar, dado que afecta a diferentes áreas de la persona. Además, en función de la gravedad, puede tratarse de forma ambulatoria, en un hospital de día o mediante ingreso hospitalario.

Tipo de intervención

Cuando el cuadro es incipiente y no presenta gravedad, lo más habitual es que el tratamiento sea ambulatorio. En este:

·        Se solicita a los pacientes que registren su ingesta diaria, el exceso de actividad y el uso de laxantes y diuréticos.

·        Se instaura además un tratamiento farmacológico.

·        Los pacientes reciben tratamiento psicológico de apoyo.

 

En casos intermedios se opta por el ingreso de día. Sin embargo, cuando el tratamiento no da los resultados obtenidos o de entrada se acusa una gravedad mayor, los pacientes son ingresados en el hospital. Los criterios habituales para un ingreso hospitalario son los siguientes:

·        Poca o nula efectividad del tratamiento ambulatorio.

·        Cronicidad.

·        Pérdida de peso severa o complicaciones orgánicas significativas.

·        Necesidad de separar al paciente de su entorno familiar, cuando éste perjudica su sintomatología.

·        Requerimiento de medios asistenciales para cumplir los objetivos terapéuticos.

Tratamiento farmacológico

Los psicofármacos que se administran están orientados a regular la conducta de los pacientes cuando no pueden hacerlo por ellos mismos. Los más administrados son los siguientes:

·        Antidepresivos ISRS como la fluoxetina, la paroxetina, la sertralina, la fluvoxamina o el citalopram.

·        Antidepresivos tricíclicos como la clomipramina, la amitriptilina o la imipramina.

·        Benzodiazepinas como el diazepam, el alprazolam o el clorazepato.

·        Neurolépticos como la periciazina, la pimozida, la clotiapina, la propericiazina y la clorpromazina.

Su prescripción dependerá principalmente de la sintomatología del paciente y también de la comorbilidad psiquiátrica. Esto es debido a que en muchas ocasiones la anorexia nerviosa se manifiesta junto a otros trastornos psiquiátricos que también necesitan tratamiento farmacológico.

Tratamiento psicológico

La intervención psicológica es imprescindible en este tipo de trastorno. Debe administrarse tanto cuando el paciente presenta sintomatología anoréxica como para prevenir posibles recaídas. A continuación detallamos las terapias más eficaces.

·        El tratamiento de exposición con prevención de respuesta. Esta terapia expone a los pacientes a los estímulos que desencadenan el vómito o el atracón y enseña a evitar la conducta disfuncional de manera eficiente.

·        La terapia cognitivo-conductual. Este tratamiento ayuda a modificar el sistema distorsionado de creencias del paciente, su percepción corporal, su autoestima y su gestión de las emociones de una forma más adecuada.

Conclusiones finales sobre la anorexia

 

La anorexia nerviosa es un trastorno potencialmente grave que afecta a un gran número de adolescentes hoy en día. Dado que una de sus características principales es la baja conciencia del trastorno, es difícil que las personas que la sufren pidan ayuda.

Por esa razón, si detectamos que alguien de nuestra familia o nuestro entorno más inmediato padece algunos de los síntomas descritos en este artículo, sería aconsejable contactar con un especialista sanitario. Un psicólogo, un médico o un enfermero podrá facilitarnos las directrices a seguir ante tal situación.

La anorexia nerviosa es un trastorno que puede superarse. No obstante, si esta no es tratada a tiempo, puede cronificarse y sus síntomas llegar a ser muy graves. Por ello, ante la sospecha de síntomas, una intervención temprana será nuestro mejor aliado.