sábado, 10 de febrero de 2024

Estrés, la epidemia del siglo XXI

 

DRA. ANA NOGUERA MAS      |      Topdoctors      |      06/02/2024 

Editado por: LEONOR SANTOS MORENO      

El ritmo precipitado que llevamos a lo largo de la jornada relacionado con el trabajo, la vida familiar, las redes sociales, las noticias, los mensajes, los desplazamientos, el ocio... han impreso una velocidad en nuestro día a día que afecta a muchas personas, independientemente de la edad.

De hecho, el estrés ha sido clasificado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como "la epidemia del siglo XXI". Algunos datos estadísticos nos ayudarán a entender la magnitud del problema:

  • Nueve de cada diez personas han sentido estrés en el último año y un 40% de la población lo sufre de forma continua.
  • Las personas que padecen trastornos mentales como ansiedad, depresión o estrés, acuden a su médico de familia una media de 19 veces más al año que aquellos que no los padecen.
  • Uno de cada cinco españoles consume algún tipo de fármaco por dormir, haciendo que los ansiolíticos se hayan convertido en el “medicamento de moda”.

¿Qué es el estrés?

Podemos definir el estrés como un sentimiento de tensión física o emocional que se da cuando una persona percibe un determinado estímulo o situación como amenazante. Es una situación en la que la persona experimenta un estado de tensión y ansiedad durante un período continuo de tiempo.

Aunque popularmente el término 'estrés' es considerado como sinónimo de algo negativo, lo cierto es que, en dosis adecuadas, adquiere una finalidad adaptativa. El estrés positivo surge cuando la persona está bajo presión, pero la situación que le genera implica algún tipo de beneficio. Esto hace que la persona esté motivada y con energía, afrontando la situación como un reto (por ejemplo, un ascenso al trabajo, un objetivo deportivo como correr un maratón) y, cuando se logra, ofrecen bienestar psicológico y físico para la persona. 

¿Qué son las hormonas del estrés?

Cuando aparece el estrés, se activa un conjunto de reacciones conductuales y fisiológicas que permiten que el organismo responda al estresor de la forma más adaptada posible. Y es en este contexto que entra en juego el sistema neuroendocrino, una estructura especialmente implicada durante los estados de estrés y que se activa ante la aparición de estímulos, o la vivencia de situaciones, que percibimos como amenazadores, haciendo que el organismo acelere el funcionamiento de las glándulas adrenales.

La activación de las glándulas adrenales inicia una reacción en cadena que dará como resultado la producción de diversas hormonas, llamadas hormonas del estrés, asociadas a la tensión psicológica. Entre las más conocidas se encuentran el cortisol, el glucagón y la prolactina, aunque hay implicadas otras que también se disparan cuando existe tensión psicológica.

Cortisol

Dentro de todas las hormonas asociadas al estrés es el cortisol la que más se relaciona con esa emoción. De hecho, se ha ganado el nombre de ser la hormona del estrés. Si bien cada hormona del estrés toma un rol en particular, es el cortisol el que más peso tiene durante este estado de tensión. 

El organismo, cuando está sometido a circunstancias estresantes o se perciben estímulos amenazadores, produce y libera esta hormona en grandes cantidades. La producción de cortisol sirve para poder responder adecuadamente a la situación estresante de forma rápida y eficaz. 

Glucagón

El glucagón es una hormona sintetizada en las células del páncreas y participa en el metabolismo de los hidratos de carbono. Su principal objetivo es dejar que el hígado libere glucosa cuando el organismo lo necesita. 

Ante una situación estresante, lo que hace el páncreas es liberar grandes dosis de glucagón en sangre para cargar de energía nuestros músculos y facilitar la respuesta de lucha o fuga. Esto provoca un desequilibrio hormonal a corto plazo, pero necesario para enfrentarse satisfactoriamente a las situaciones de amenaza. Sin embargo, este proceso fisiológico puede ser muy peligroso para personas que padecen diabetes.

Prolactina

La prolactina es conocida principalmente por su implicación en la secreción de leche durante la lactancia, pero también está implicada en el estrés. Si una situación estresante se prolonga en el tiempo, puede provocar hiperprolactinemia, que es el incremento de los niveles de prolactina en sangre. 

Un aumento del nivel de la prolactina en sangre inhibe la liberación de hormonas hipotalámicas encargadas de la síntesis de estrógenos. Como resultado de ello, se produce la inhibición de las hormonas sexuales femeninas, haciendo que la mujer tenga menores niveles de estrógenos, sufra alteraciones menstruales y pueda pasar por períodos de falta de ovulación. 

Hormonas sexuales: testosterona, estrógenos y progesterona.

Quizás a algunas personas les sorprenda que se hable de las hormonas sexuales como sustancias implicadas con el estrés. Lo cierto es que tanto la testosterona, como los estrógenos y la progesterona se ven alterados en los procesos fisiológicos asociados a la tensión psicológica.

  • La testosterona es una hormona sexual masculina implicada en el desarrollo de los rasgos sexuales masculinos, además de la respuesta sexual. Cuando se sufren niveles de estrés elevados y crónicos la producción de testosterona disminuye, el motivo es que el organismo prioriza la liberación de otras hormonas, principalmente el cortisol. Como consecuencia de esta menor producción de testosterona, el afectado puede experimentar problemas sexuales tales como disfunción eréctil, impotencia y carencia de deseo sexual.
  • En el caso de los estrógenos, los altos niveles de estrés disminuyen la liberación de hormonas sexuales femeninas como los estrógenos y, por consiguiente, alteran el funcionamiento sexual normal de la mujer.
  • La progesterona es una sustancia producida en los ovarios encargada de diversas funciones. Entre ellas se encuentra ajustar el ciclo menstrual e intervenir en los efectos de los estrógenos, con el objetivo de que éstos no sobrepasen su estimulación de crecimiento celular. Cuando las mujeres están sometidas a situaciones muy estresantes de forma crónica, la producción de esta hormona se ve reducida teniendo como efectos varios síntomas como la fatiga extrema, las cefaleas, cambios de humor, aumento de peso y pérdida del deseo sexual.

Las hormonas del estrés son una de las mejores evidencias de la relación entre cuerpo y cerebro, donde nuestros estados anímicos influyen ciertamente sobre nuestro organismo y viceversa. Necesitamos el equilibrio mente-cuerpo para encontrar el sosiego y la calma necesarias para enfrentar nuestras urgencias cotidianas.

 

Cuando no lo logremos y el estrés nos afecta, debemos pedir ayuda a los profesionales para abordar los diferentes aspectos que nos pueden estar afectando, con el fin de encontrar soluciones y conseguir un equilibrio integral, mental y físico que nos aporte bienestar.

jueves, 8 de febrero de 2024

Las lecciones que "El Principito" nos dejó sobre autoestima

 

SOFÍA DOMÍNGUEZ      |     padresehijos.com     |     31/01/2024

La novela corta más traducida del mundo se ha convertido en una referencia para padres e hijos sobre amor, confianza y valores. 

 

La historia de "El Principito", escrita por el novelista y aviador Antoine de Saint-Exupèry, es una joya literaria que ha dejado una marca imborrable en la literatura universal.

Publicada por primera vez en 1943 durante su estancia en Nueva York, esta novela corta sigue siendo una fuente inagotable de inspiración."El Principito" alberga lecciones de vida dentro de sus diálogos haciendo que su esencia sea atemporal y universal. 

 

La historia sigue a un niño que vive en un pequeño asteroide y emprende un viaje por distintos planetas, entablando relaciones con personajes peculiares.

Esta obra ha dado origen a frases memorables que exploran la autoestima, la importancia de valorar lo esencial y la necesidad de alejarse de juicios negativos, tanto propios como ajenos.

 

Estas reflexiones, transmitidas de forma sencilla y a través de los pensamientos de un niño, ofrecen una valiosa herramienta para abordar el tema de la autoestima con nuestros hijos, recordándonos la importancia de aceptarnos y buscar la mejora personal.
 

1.      "Todas las personas grandes han sido niños antes, pero pocas lo recuerdan": una frase de "El Principito" que demuestra a través de la propia lectura, la importancia de jamás perder la inocencia.


2.     "No se ve bien si no es con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos": frase para no olvidar que no todo se trata de apariencias, sino que en la intención se encuentra el arte del amor.


3.     "El tiempo que perdiste con tu rosa hace que tu rosa sea tan importante": el valor de las cosas se encuentra en el tiempo de calidad que le damos a ellas, por eso, esta frase de autoestima es básica para los niños.

 

4.     "Es una locura odiar todas las rosas sólo porque una te pinchó. Renunciar a todos tus sueños solo porque uno de ellos no se cumplió": un gran punto para que pequeños y grandes aprendan a que no por que las cosas no salen como planeamos o nos lastimaron, tiene que ser el fin de ellas. La resiliencia y la paciencia del proceso hace que el amor y la confianza en uno mismo y en otros crezca.


5.     "Eres responsable para siempre de lo que has domesticado": una gran frase para que todos los que lean este libro se hagan responsables de si mismos y que crezcan con la confianza de los resultado y las consecuencias de lo que se "cosecha".


6.     "El mundo entero se aparta cuando ve pasar a un hombre que sabe a dónde va": Frase de autoestima que hará que los pequeños encuentren la confianza en si mismos para alcanzar sus sueños.


7.      "Lo bello del desierto es que en algún lugar esconde un pozo": Las sorpresas de la vida hacen la diferencia y el que busca en medio de la adversidad, logra triunfar siempre.

 

8.     “Si alguna vez te sientes mal contigo mismo busca en lo más profundo de tu ser. Date cuenta que nadie es perfecto, tampoco tú, pero aún con todos tus defectos y cualidades, eres una persona única en el Universo, por eso eres especial”: la frase por excelencia de autoestima para que no se olvide el amor propio y la importancia de nuestra presencia en el mundo. 

miércoles, 7 de febrero de 2024

¿Qué pasa en tu cerebro cuando empiezas a hablar contigo mismo?


Daniel Brito Luzardo      |      uppers.es      |      09/10/2023

-Hablar con uno mismo es algo más normal de lo que creemos y el cerebro actúa de una forma similar a la de cuando hablamos en alto

-Nuestro cerebro es capaz de hablar por nosotros mismos, pero también por otros en las discusiones que se forman en nuestra cabeza

 

Lo hacemos todos, unos más, otros menos, pero todos. No hay persona que no haya tenido una conversación con uno mismo alguna vez, aunque en ocasiones lo que hacemos es hablar solos hasta que nos damos cuenta de lo que estamos haciendo. Conversaciones con uno mismo que, en ocasiones, son mucho más interesantes que las que tenemos con otras personas. Algo más normal de lo que creemos, pero ¿qué ocurre en nuestro cerebro cuando nos ponemos a hablar con nosotros mismos?

 

Hablar con uno mismo, algo normal

Hablar con uno mismo es una especie de ejercicio de la mente que está ligado a la autopercepción, a la conciencia y a la memoria. No obstante, hay expertos que creen que realmente se trata de monólogos. En un artículo de Live Science se ha profundizado sobre esto.

 

Según la investigadora de neurolingüística y jefa del equipo de lenguaje en el Laboratorio de Psicología y Neurocognición del CNRS, instituto nacional investigador francés, Hélène Loevenbruck, cuando pensamos palabras el cerebro pasa por un proceso similar al que hace cuando hablamos en voz alta. Es decir, las regiones cerebrales que se activan durante el habla interna son muy similares a las que se activan durante el habla real, como lóbulo frontal del hemisferio izquierdo y el lóbulo parietal.

 

Cuando somos pequeños somos como esponjas que van absorbiendo información de todos lados y, cuando los niños juegan solos, hablan en voz alta con los juguetes, pero a partir de los 5 o 7 años esas palabras comienzan a irse hacia dentro.

 

Dos roles distintos

Sin embargo, como hablar solo en alto no está del todo bien visto, con el paso del tiempo nos vamos reprimiendo para evitar quedar de ‘loco’ ante los demás. La cosa es que, aunque no lo hagamos en alto, lo seguimos haciendo internamente y el cerebro busca la forma de seguir entablando esas conversaciones. Es más, durante las discusiones internas jugamos dos roles, el nuestro y el de la persona con la que discutimos.

 

Según Loevenbruck, cuando somos nosotros mismos los centros auditivos del lado izquierdo del cerebro se activan, mientras que cuando cambiamos a la otra persona existe “una especie de cambio de activación de la región cerebral hacia el hemisferio derecho”. No obstante, no siempre se trata de monólogos deliberados, sino que a veces nos vienen palabras o frases a la cabeza de repente, sin que nosotros las hayamos provocado. 

lunes, 5 de febrero de 2024

Responsabilidad personal: cuando eres la piedra en tu zapato

VALERIA SABATER      |      La Mente es Maravillosa     |     29/04/2020 

Todos conocemos esa sensación incómoda de llevar una piedra en el zapato. No es necesario que sea muy grande para causarnos dolor al caminar; es suficiente con que esté colocada en el lugar adecuado. Ahora bien, ¿qué podemos hacer con nuestras piedras psicológicas?


Sin responsabilidad personal no hay avances ni logros ni conquistas. Esta dimensión psicológica tiene a su vez un gran impacto en el terreno social. Si cada uno nos responsabilizáramos un poco más de nuestros actos y comportamientos, quizá daríamos forma a otro tipo de realidad; una más avanzada, respetuosa y, sobre todo, humana.

 

En una de sus conferencias, Viktor Frankl explicaba en el pueblo de Estados Unidos debería haber dado otro nombre a la icónica Estatua de la Libertad. Según el célebre psiquiatra debería llamarse la “Estatua de la Responsabilidad”.

 

Esta sugerencia se basaba en una idea que puede aplicarse a cualquier circunstancia: la libertad es una facultad inherente al ser humano, pero solo puede ejercerse a través de la responsabilidad.

 

Ser responsable significa, al fin y al cabo, hacerse cargo de uno mismo entendiendo que cada acto tiene consecuencias. Asimismo, como señalaba el psicoterapeuta Albert Ellis, algo que se ve con frecuencia es que para muchos es más fácil evitar o eludir ciertas responsabilidades que afrontar su papel activo a la hora de hacer frente a las dificultades.

 

Así, y solo como ejemplo, algo que se aprecia de manera frecuente en terapia psicológica es la incapacidad de muchas personas para asumir la plena responsabilidad de aquello que les sucede. Se trata de un mecanismo defensa, ese con el cual resulta más fácil culpar a la pareja, a la familia, a los compañeros de trabajo o a la política de la infelicidad.

 

Proyectamos en los demás el origen de nuestro malestar sin saber que muchas veces, la llave del cambio está en nosotros. Profundicemos sobre este tema.

 

La responsabilidad personal, la piedra que debes quitarte de tu zapato

A veces, caminamos por el mundo cojeando. Nos duele el pie, el zapato molesta y hay algo bajo la suela que duele cada vez que damos un paso. Sin embargo, no nos paramos para saber qué ocurre. En lugar de sentarnos y retirar esa molesta piedra incrustada, le echamos la culpa a ese camino, tan abrupto.

Nos enfadamos con el alcalde por no asfaltar de una vez esa zona tan descuidada por donde nosotros estamos obligados a pasar cada día.

Proyectamos nuestro enfado incluso en el fabricante de ese zapato incómodo; incluso lo podemos llegar a hacer sobre nuestros conocidos, familiares y amigos… por no quitarnos ellos la piedra del zapato.

La vida a veces es injusta, siéndolo más para quien no coge las riendas de su propia existencia con el fin de dar solución a sus propios problemas.

 

Tú y solo tú, eres responsable de tu bienestar


Decía Confucio que ataca más el que está dentro de nosotros que el que está fuera. Dicho de otro modo, es cierto que lo que nos rodea determina nuestra oportunidad para ser felices.


Es verdad que los factores sociales, económicos o el haber tenido una infancia traumática nos condiciona. Sin embargo, el principal enemigo de nuestro bienestar somos nosotros mismos, no el contexto o el propio pasado.


Responsabilidad personal es, por tanto, saber comprometernos con nosotros para crear cambios que sean beneficiosos. ¿De qué manera? Tomando decisiones valientes, actuando. Sabiendo qué necesitamos y trabajando para ello. Es por encima de todo, dejar de culpar a otros y asumir un papel protagonista en la realidad que deseamos crear.


Es importante, además, recordar un detalle. Nadie llega al mundo con una salud mental perfecta y a prueba de adversidades. A estar bien también se aprende y eso es algo que intenta brindar siempre la terapia psicológica: ofrecer estrategias para generar cambios que nos acerquen al equilibrio, al bienestar.

 

“Los padres solo pueden dar buenos consejos o ponerlos en el camino correcto, pero la formación final del carácter de una persona recae en sus propias manos”. -Anna Frank-

 

Los demás hacen cosas, tú decides cómo sentirte

Nuestra piedra puede adoptar muchas formas. A veces, es ese especialista en alejar la calma, con su mal humor y peor genio. Otras veces, arrastramos el dolor por esa ruptura afectiva, por esa decepción que nos provocó una amistad.

A todos nos puede sonar esta situación. En estos casos, la responsabilidad personal pasa también por tomar el control sobre las propias emociones.

No podemos arrastrar de manera crónica ese sufrimiento en la suela del zapato. Hay que retirar la piedra y ello pasa por aceptar y entender ese impacto emocional; más tarde, hay que regularlo, tomar medidas y nuevas decisiones.

Tal y como nos explican en un estudio del instituto de Neurociencia Cognitiva, University College London (UCL) entrenar nuestra responsabilidad emocional nos acercará a la felicidad.

 

Responsabilidad personal para aceptar fracasos y seguir avanzando

En nuestro avance por nuestro ciclo vital, no solo encontraremos piedras en el camino. También veremos caminos cortados y precipicios. Es cierto que nadie nos ha preparado para esas situaciones inesperadas y que, cuando eso ocurre, tenemos dos opciones. La primera y más sencilla es retroceder, rendirnos y volver por donde hemos venido.

 

No es lo adecuado. Porque responsabilidad personal es también entender que, a veces, hay imprevistos. Las personas fracasamos, nos equivocamos y puede que hasta aparezca la adversidad en cualquiera de sus formas. En estas situaciones, hay que ser responsables, valientes y comprometidos. Daremos un paso atrás, sí, pero para coger impulso.

 

Para concluir, tengámoslo claro, hay una fecha de vencimiento que nos dice que es momento dejarlo: no hay que culpar más a los otros de nuestro malestar. Podemos y merecemos ser felices de nuevo, pero ello exige tomar decisiones y, por encima de todo, responsabilizarnos de nosotros mismos. 

sábado, 3 de febrero de 2024

La conducta desafiante en los niños con altas capacidades: esto dicen tres psicólogos especializados


Rubén García Díaz       |   serpadres.es     |     17/01/2024

Es muy habitual que se asocie a los niños con altas capacidades a una conducta desafiante, contestona, que no acepta órdenes. Esto dicen al respecto los psicólogos especializados en la materia. 


Es muy habitual que se asocie a los niños con altas capacidades a una conducta desafiante, “contestona”, que no acepta órdenes. ¿Es cierto que lo son? Los psicólogos especializados en altas capacidades nos invitan a mirar esta cuestión desde otro punto de vistas, cambiando el chip, porque quizá esta relación devenga de factores ambientales que tienen que ver con la educación jerárquica en la que nos han educado durante años.

En estas líneas recogemos dos reflexiones de especialistas en altas capacidades sobre la conducta desafiante de estos niños y niñas. Por un lado, unas trazas de lo que Alejandro Busto y Olga Carmona, psicólogos con una dilatada trayectoria en las altas capacidades, exponen al respecto en su libro Hijos con altas capacidades. El reto de educarlos. Y por otro lado, una reflexión compartida en sus redes sociales por la psicóloga Ana Gloria Sanchez, CEO del Centro Lazos, y especialista en altas capacidades también.

 

Busto y Carmona inciden en que un niño o niña con altas capacidades puede negarse hasta a la cosa más banal que le pidamos: ponerse el pijama, por ejemplo. Su desafío a la autoridad es real en muchos casos, pero radica precisamente en el concepto la clave del mismo. Así lo argumentan los dos psicólogos: “Cuando decimos que los niños y niñas con altas capacidades cuestionan nuestra autoridad… ¿qué estamos diciendo en realidad? Probablemente, que no obedecen, no nos hacen caso y, en definitiva, que no aceptan órdenes ni reglas”.

 

En opinión de Busto y Carmona, lo que un niño o niña con altas capacidades no acepta de manera sencilla son las órdenes impuestas por motivos jerárquicos. “Lo que es cierto y real es que no están dispuestos a aceptar la imposición que deriva del poder jerárquico, pero que, sin embargo, sí son bastante sensibles al argumento, a la negociación cuidada y al referente basado en la coherencia, es decir, al referente ético, a la autoridad ética”, dicen los dos expertos.

 

Su consejo es, además de aceptar que la negociación con un niño de 6 o 7 años no debería verse como algo tan extraño ni atípico, es aplicar herramientas para gestionar estas situaciones como “el humor, la paciencia, la empatía, el cambio y la flexibilidad”.

 

¿Y si es en el cole dónde desafía?

En ocasiones, en casa no se produce tanto la conducta desafiante por parte de un menor con altas capacidades. De ser así, por cierto, es porque seguramente aceptarais hace ya mucho tiempo que la negociación era la vía más directa al entendimiento. A menudo, es el ámbito escolar donde aparece, según los profesores, la conducta desafiante.

 

Da fe de ello Ana Gloria Sánchez, psicóloga experta en altas capacidades. “En muchos cuestionarios que nos llegan desde los coles se apunta muy alto en el índice de conducta desafiante y luego veo al niño en la consulta y no veo ninguna conducta desafiante, este niño no tiene ese perfil”, expone.

La explicación que le da a esta circunstancia discordante, entre el comportamiento en clase y en la consulta o en casa, de  la psicóloga es la siguiente: “En muchos casos, esta forma de ser tan intensa, tan potente, el no callarse, el preguntar tanto, el ser tan justicieros, el querer las cosas claras, el recordar a veces: ‘oye, dijiste esto, que se te ha olvidado’”, el querer dar esa información que tienen dentro, el querer enseñarla, esa información tan concreta de esos conocimientos que ellos tienen de manera tan específica, se interpreta como una conducta desafiante, pero no siempre lo es”, reflexiona Ana Gloria Sánchez.

jueves, 1 de febrero de 2024

4 valiosas lecciones del psiquiatra que nos enseña a vivir en modo surf (y que aprendemos demasiado tarde en la vida

 

MARÍA FERNÁNDEZ DE CORDOVA     |     Telva     |     17/01/2024

Stutz, el psiquiatra de las estrellas de Hollywood publica nuevo libro. En él nos regala valiosas lecciones sobre la vida real, ésa que no está libre de sufrimiento. ¡Ponte en modo surf

"Si pudiera vivir nuevamente mi vida, en la próxima cometería más errores. No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más", decía el poeta argentino. A principios de año, ante acontecimientos importantes de la vida, cuando atravesamos una crisis o al final de la vida, solemos hacer balance de cómo la hemos vivido. Jorge Luis BorgesBill Gates o Pau Donés nos han regalado algunas de las mejores lecciones aprendidas. Cuando vienen de un experto en psicología humana como Phil Stutz, no podemos pasarlas por alto. Lecciones para vivir: Lo que solo la adversidad puede enseñarte, es el nuevo libro del psiquiatra americano. Conocido como el psiquiatra de las estrellas de Hollywood y famoso por protagonizar el sorprendente documental Stutz de Netflix, nos invita a enfrentarnos a los desafíos de la vida sin paliativos, y a evolucionar a partir de ellos. Es un libro de verdades duras: la vida está llena de dolor y "ninguno de nosotros es lo suficientemente especial como para escapar de él. Lo que necesitamos es entenderlo y aceptarlo, sólo así podemos alcanzar todo nuestro potencial". 

MODO SURF: LAS LECCIONES DE VIDA QUE SÓLO LA ADVERSIDAD PUEDE ENSEÑARTE

¿Hay otra manera de enfrentarse a los desafíos de la vida? ¿Puedes vivir con conflictos, incertidumbres y decepciones y, de alguna manera, sentirte bien contigo mismo?, se pregunta el psiquiatra. Y contesta: "Puedes. Pero requiere de una orientación completamente nueva". Desde finales de los 90, Stutz viene escribiendo breves ensayos, notas cortas, ideas que él mismo ha utilizado para atravesar sus propios desafíos en un mundo incierto. Todo ese material es el que recopila en este libro. El autor de The Tools -El método: Las herramientas que activarán tu fuerza interior para cambiar tu vida (Ed. Grijalbo)-, se enfrenta con el lector a los grandes temas de la vida: el amor y la pérdida, el éxito y el fracaso, la esperanza y el arrepentimiento. Aborda las necesidades de los niños en la actualidad, brinda herramientas para superar la envidia o superar los malos hábitos, para descubrir el lado positivo de la ira o para enfrentar las inseguridades.

4 VALIOSAS LECCIONES SOBRE LA VIDA QUE SOLEMOS APRENDER DEMASIADO TARDE, SEGÚN EL PSIQUIATRA PHIL STUTZ

En una entrevista concedida a Sunday PaperStutz explica esas valiosas lecciones de vida que solemos aprender demasiado tarde para afrontar el sufrimiento de la vida. Son éstas:

1.      No tienes que resolver todos los problemas que se te presentan, puedes elegir, lo único importante es no detenerte. Pensar que puedes solucionar todos los problemas de tu vida es una falacia. Lo que sí es fundamental para crecer es seguir avanzando siempre. No dejes que te detengan. "Afrontar un problema es ser capaz de etiquetarlo y luego, si decides que no lo tienes que resolver, mover el dial", explica Stutz. Es importante tomar conciencia de que el dolor, la incertidumbre y el trabajo constante son partes de la vida humana. No podemos negar ninguno de ellos sino reconocerlos en nuestra vida y aprender a manejarlos sin detenernos. Es el trabajo constante el que nos permitirá manejar los dos primeros. Toda decisión tiene que terminar en acción, en movimiento hacia delante.

2.     Trabaja en ti mismo, es la mejor manera de mejorar el mundo. En un momento en que muchos han perdido la fe en el sistema -líderes políticos, sistema educativo, sistema sanitario...- el experto considera esencial que cada uno trabaje más en sí mismo. "Cuando un ser humano trabaja en sus propias debilidades, lo que realmente está haciendo es colaborar en la creación de algo superior", dice Stutz. "Yo lo llamo una fuerza superior -para hacerlo aconfesional-. Todos podemos acceder a ella".

3.     La insatisfacción es la raíz de todos los males actuales. Vivimos en un mundo permanentemente insatisfecho. Da igual la situación en que nos encontremos o el problema que tengamos, estamos crónicamente insatisfechos, dice Stutz. Miramos a nuestros vecinos o a nuestra pareja, pensamos: ¡Un momento, estoy tan insatisfecho!" Pensamos que no nos dan lo que merecemos, que nos engañan. "Ese tipo de pensamiento engendra hostilidad", añade. "La única manera de sentir verdadera satisfacción es conectar con esa fuerza superior. Nada nos saciará si no conectamos con esto".

4.     El agradecimiento es la mejor manera de calmar a tu crítico interior, el antídoto a tus pensamientos negativos. "El agradecimiento es un reconocimiento de la experiencia inmediata de la realidad", dice Stutz. Cuando agradecemos, dominamos lo que Stutz llama Parte X: nuestro pensamiento negativo o, lo que es lo mismo, nuestro adversario interno. Stutz invita a fomentar el agradecimiento de esta manera: durante 30 segundos, piensa solo en las cosas por las que estás agradecido aquí y ahora, aunque sean las cosas más simples y sencillas del mundo: que tu coche haya arrancado, que haga sol, que estés sano.... Esta actitud enseña a tu mente a pensar de una manera diferente y nos defiende de los pensamientos negativos.

5.     Vivir es como surfear. Espera tu próxima ola y surféala como si fuera la ola perfecta. Más allá de nosotros hay algo más grande y profundo que mueve el mundo y que no controlamos, explica Stutz. Y pone un ejemplo sobre cómo ve él la vida. "Imagina que eres un surfista y estás esperando para alinearte con la próxima ola. No sabes cuándo va a llegar, no sabes qué tamaño tendrá ni su velocidad ni dónde se presentará. Sea como fuere esa ola, cuando te alcance, tómala como si la hubieras estado esperando toda tu vida, como si fuera la ola perfecta. Quizá te preguntes: ¿significa eso que todas las olas son perfectas? Sí". Cuando aceptamos que la ola que nos toca procede de una fuerza superior y más grande que nosotros y le damos todo su valor, como si fuera la ola perfecta, estamos empleando una herramienta poderosísima para vivir.