martes, 7 de febrero de 2017

Ketamina, de droga a antidepresivo

Famosa como alucinógeno, ahora se experimenta con ella para enfermedades mentales.
SARA SOLOVITCH | El Observador | The Washington Post |08/02/2016

En noviembre de 2012, Dennis Hartman, un ejecutivo de negocios, logró levantarse de la cama, ducharse por primera vez en varios días y abordar un avión que lo llevaría a una prueba clínica en el Instituto Nacional de Salud Mental estadounidense.

Luego de una vida de profunda depresión, 25 años de terapia, y pasar por 18 antidepresivos y estabilizadores del humor, Hartman, entonces de 46 años, se fijó una fecha y un plan para acabar con todo eso. Esa prueba clínica sería su último intento de salvación.

Durante 40 minutos permaneció sentado en una habitación de hospital mientras un intravenoso le transfería ketamina a su sistema. Varias horas pasaron antes de que se diera cuenta de que todos sus pensamientos suicidas se habían evaporado.

"Mi vida estará dividida para siempre entre el tiempo antes de esa primera infusión y todo lo que sucedió después", dice hoy Hartman. "El sufrimiento y el dolor iban desapareciendo. Estaba sorprendido por la ausencia de dolor".

La ketamina, popularmente conocida como una droga psicodélica, ha existido desde comienzos de los años 1960. Es un anestésico común en las salas de urgencia, regularmente usado en niños con fracturas u hombros dislocados. Es una herramienta importante en los centros de quemados y hasta en la medicina veterinaria, pero también como una droga que utilizan violadores, por su poder para rápidamente atontar y dejar inmóvil a alguien.

Desde 2006, docenas de estudios han reportado que también puede revertir un tipo de depresión severa que los antidepresivos tradicionales no suelen tratar.
Los expertos lo consideran el avance más significativo en la salud mental en más de medio siglo. Señalan a estudios que muestran que la ketamina no solo produce un rápido y robusto efecto antidepresivo; también pone fin a los pensamientos suicidas.

Los antidepresivos tradicionales, en comparación, pueden tomar semanas o meses en funcionar. En 2010, un estudio de la Asociación de Salud Mental estadounidense reportó que las drogas más utilizadas en los antidepresivos no eran más que placebos para la mayor parte de tipos de depresión.

"Este es el próximo gran avance en la psiquiatría, dice Alison McInnes, una psiquiatra de San Francisco que durante el último año trabajó con 58 pacientes en una clínica de esa ciudad. Dice que su tasa de éxito a largo plazo del 60% para personas con depresión resistente a los tratamientos que prueban la droga la ha persuadido de expandir el tratamiento a otras dos clínicas de la región. La alegría proviene del hecho de que está funcionando para los pacientes que han pasado años circulando por diferentes antidepresivos, y varias terapias.

McIness es integrante de un grupo que está analizando el uso de la ketamina. Los lineamientos que utilizan, que se basan en los protocolos aplicados en la prueba clínica a la que se sometió Hartman, requieren seis transfusiones a lo largo de un período de dos semanas. La dosis es muy baja, cerca de un décimo de lo que se usa para las anestesias. Y cuando funciona, lo hace en un plazo de minutos y horas.

"Es realmente obvio que va a ser efectivo", dice Enrique Abreu, un anestesista de Portland que comenzó a utilizarla para tratar a pacientes depresivos en 2012. "La tasa de respuesta es increíble. Esta droga es efectiva en un 75% de los casos. Nada dentro de la medicina tiene esas cifras".

Hasta el momento, no hay evidencias de adicción a las bajas dosis que se pasan en las transfusiones. La ketamina tiene, sin embargo, una importante limitación: su alivio es temporal. Las pruebas clínicas han determinado que las recaídas se producen usualmente una semana después de una simple infusión.

La ketamina funciona de una forma diferente a la de los antidepresivos tradicionales, que apuntan a los sistemas cerebrales que emiten la serotonina y la noradrenalina. Esto bloquea a un receptor cerebral que se activa con el glutamato, un neurotransmisor. En cantidades excesivas, el glutamato se convierte en excitocina, lo que sobreestimula las células del cerebro.

"La ketamina modifica el funcionamiento de la sinapsis y los circuitos, apagando y prendiendo algunos de ellos", explica Carlos Zárate Jr, jefe de neurobiología del Instituto Nacional de Salud Mental. "El resultado es un rápido efecto antidepresivo".

Incluso una dosis baja puede causar alucinaciones intensas. Los pacientes suelen describir un estado de sueño lúcido o estado disociativo en el que pierden la noción del tiempo y se sienten separados de su cuerpo. Muchos lo disfrutan; otros no. Pero algunos estudios muestran que esta experiencia psicodélica puede tener un pequeño pero significativo rol en la eficacia de la droga, fomentando el sentido de conexión con otras personas y con el universo.

Aunque los problemas de vejiga y los defectos cognitivos se han reportado entre los que abusan de la ketamina, ninguno de esos efectos se ha observado en las pruebas con dosis bajas. Además, se maneja el uso en otros trastornos psiquiátricos. El efecto de remisión de la droga ha llevado a muchos pacientes a buscar transfusiones que los mantengan. Hartman, por ejemplo, comenzó su búsqueda incluso antes de abandonar la sala de hospital.

Le llevó nueve meses encontrarlo, pero localizó a un anestesista en Nueva York que estaba tratando a sus pacientes con ketamina. Comenzó a recibir una dosis idéntica a la que recibía antes: seis transfusiones a lo largo de dos semanas. Cada vez, el alivio duraba un poco más. Ahora, dice que sus períodos sin recaídas entre las inyecciones se extienden hasta seis meses. Dice que ya no toma otra medicación para su depresión que no sea ketamina. "No me considero curado, pero ahora es algo que puedo manejar", dice Hartman. "Como la diabetes o la artritis. Antes, era completamente inmanejable. Dominaba mi vida y me impedía funcionar".

No hay registros para calcular el número de pacientes que son tratados con ketamina para la depresión, la frecuencia de esos tratamientos, las dosis, como se sigue el tratamiento y los efectos adversos.
"Claramente necesitamos una mayor estandarización en su uso", dice Zárate. "Aún no sabemos cuál es la dosis correcta. Necesitamos hacer más estudios. Y aún así, en mi opinión, debería ser usada predominantemente en la investigación o en una clínica altamente especializada.

Como una droga una vez utilizada casi de forma exclusiva por anestesistas, la ketamina ahora cae en una zona gris.

"La mayor parte de los anestesistas no se ocupa de la salud mental y no hay forma de que un psiquiatra se sienta cómodo inyectando algo en un brazo", dice Abreu.

Pero la ketamina ha florecido desde la nada con poco o nada de publicidad. La demanda viene principalmente desde los pacientes y sus familias; Zárate, por ejemplo, dice que ha recibido "al menos 100 emails por día" de parte de pacientes. Y casi todos ellos quieren saber dónde la pueden conseguir.
Washington Post

domingo, 5 de febrero de 2017

Cómo reconocer un posible trastorno bipolar, según la APA. (Asociación Americana de Psicología)


Infocop-online | 01/02/2017

El trastorno bipolar es una enfermedad mental grave que afecta a los pensamientos, sentimientos, estado de ánimo y al funcionamiento general de la persona que lo padece. Según estima la Organización Mundial de la Salud, aproximadamente 60 millones de personas tienen este trastorno, constituyendo la sexta causa de discapacidad en el mundo. En nuestro país, concretamente, se calcula que la cifra de españoles afectados podría alcanzar el millón de personas.

El trastorno bipolar, conocido anteriormente como “maníaco-depresivo”, es una enfermedad crónica y recurrente, marcada por cambios dramáticos en el estado de ánimo, la energía y los niveles de actividad, caracterizándose por la alternancia de episodios maníacos y depresivos separados por períodos de estado de ánimo normal.

Así lo define la APA (American Psychological Association-Asociación Americana de Psicología) en un artículo publicado en su página Web, mediante el cual aborda este trastorno, sus síntomas y el tipo de intervención más eficaz. Tal y como señaló la Asociación, los primeros síntomas suelen surgir en la adolescencia tardía o principios de la edad adulta, si bien en algunos casos puede aparecer en la infancia.

A día de hoy, se desconoce la causa exacta de este trastorno, sin embargo, algunos estudios han mostrado la evidencia del peso que tienen los factores genéticos y ambientales como factores de riesgo para desarrollarlo.

La fase maníaca puede incluir los siguientes signos y síntomas:

Sensación de felicidad extrema, disminución del sueño, lenguaje y pensamientos acelerados, estado de ánimo agitado e irritable, exceso de confianza y falsas creencias en torno a sus capacidades, conductas imprudentes y de riesgo elevado (conducir temerariamente, jugar o gastar en exceso, etc.).

Entre los síntomas de un estado depresivo se pueden observar:

Tristeza o desánimo continuo, baja autoestima, pérdida de placer al realizar sus actividades favoritas y abandono de las mismas, dificultades para concentrarse o recordar algo, experimentar hábitos inusuales del sueño -dormir demasiado o dificultades para conciliarlo-, pensamientos de muerte o suicidio, etc.

El tratamiento del trastorno bipolar incluye, generalmente, una amplia variedad de estrategias orientadas a manejar la enfermedad a largo plazo. Según manifiesta la APA, si bien los medicamentos suelen ser una parte importante de la intervención, también lo es la Psicoterapia. A este respecto, pone de relieve un informe publicado por la Asociación Psicológica Canadiense (Canadian Psychological Association), consistente en una revisión de estudios relativos al tratamiento del trastorno bipolar, y que muestra cómo la Psicoterapia junto con la medicación, puede reducir significativamente las tasas de recidiva en estados maníacos y depresivos, mejorando, a su vez, el funcionamiento general y el bienestar.

En esta misma línea, el Instituto Nacional de Excelencia para la Salud y los Cuidados (National Institute for Health and Care Excellence, NICE) establece que los adultos con trastorno bipolar deben tener acceso a tratamiento psicológico adaptado específicamente para su condición y basado en manuales apoyados en la evidencia, así como a terapias psicológicas de “alta intensidad”, entre las que se incluye la terapia cognitivo-conductual, la terapia interpersonal o la terapia conductual de pareja.

En su artículo, la APA subraya el  papel fundamental que juega aquí el psicólogo, ayudando a las personas con trastorno bipolar a reconocer y manejar los síntomas de la enfermedad, a cambiar los patrones negativos de pensamiento del pensamiento, a manejar las rutinas diarias, a mejorar las relaciones con familiares y amigos, enseñando a estos mismos estrategias para poder ayudar a la persona con trastorno bipolar, etc.

FuenteAmerican Psychological Asociation.                                                                                                                                                        

jueves, 2 de febrero de 2017

La nicotina logra revertir algunos de los síntomas de la esquizofrenia.

Salud Mental AdametTV | 26/01/2017
Científicos franceses desvelan en un estudio publicado en la revista Nature Medicine los mecanismos cerebrales que pueden explicar la adicción a la nicotina que presentan, con frecuencia, pacientes con esquizofrenia. A partir de un experimento con ratones, investigadores del Instituto Pasteur de París, han mostrado cómo la nicotina afecta al funcionamiento de la corteza prefrontal del cerebro, un área asociada a la cognición que suele verse alterada por transtornos psiquiátricos. Los científicos creen que la administración de nicotina puede revertir parte de los síntomas de la enfermedad mental, lo que explica la tendencia de muchos pacientes a “automedicarse” con el consumo de cigarrillos.
“La administración reiterada de nicotina restaura la actividad normal de la corteza prefrontal, lo que nos sugiere una posible diana terapéutica para tratar la esquizofrenia“, afirmó Uwe Maskos, autor principal del estudio, en un comunicado del Instituto Pasteur. Los científicos han trabajado con roedores cuyo ADN incluye una mutación del gen CHRNA5 que recientemente se ha asociado con un aumento del riesgo de sufrir tanto tabaquismo como esquizofrenia. Esa mutación provoca una disminución de la actividad de las células de la corteza prefrontal, lo que afecta a la toma de decisiones y la memoria, entre otros factores.  La administración de nicotina ayuda a recuperar la actividad habitual de esa región, que en una situación no patológica está modulada por neurotransmisores (acetilcolina) que se activan de forma simultánea a los receptores de nicotina. “El trabajo con este modelo muestra cómo la nicotina que administramos se une a los receptores nicotínicos entre las neuronas”, lo que influye en el comportamiento de las células de la corteza prefrontal, señaló la investigadora Fani Koukouli.

Otros autores de estudios previos que también han explicado la vinculación entre el tabaco y la esquizofrenia por el aumento significativo de la activación de la corteza prefrontal ventro-medial aseguran que “fumar es un verdadero problema para las personas con esquizofrenia porque su salud y esperanza de vida puede verse disminuida por esta adicción“. Habrá que esperar a la llegada de un tratamiento que se beneficie del efecto terapéutico de la nicotina sin que repercuta negativamente en la salud de los pacientes con esta enfermedad.

sábado, 28 de enero de 2017

El 70% de los consumidores de heroína tiene un trastorno mental asociado.

La ansiedad y las alteraciones del estado del ánimo y del sueño son las patologías más comunes entre los adictos a estos opiáceos

JESSICA MOUZO QUINTÁNS  | Barcelona | El País | 31/10/2016

Siete de cada diez consumidores de heroína sufren una patología dual. Esto es, que además de la adicción a esta sustancia opiácea, padecen uno o más trastornos mentales asociados. Así lo ha constatado un equipo de médicos de la unidad de Adicciones y Patología Dual del Servicio de Psiquiatría del Hospital Vall d’Hebron de Barcelona y del Vall d’Hebron Institut de Recerca (VHIR). Los investigadores, liderados por el psiquiatra Carlos Roncero, estudiaron la historia clínica de más de 600 españoles en tratamiento de deshabituación por heroína y detectaron que, pese al infradiagnóstico psiquiátrico que sufre este colectivo, el 67% padece al menos un trastorno mental.

Roncero reconoce que las conclusiones se veían venir. Investigaciones anteriores apuntaban en esta dirección y, aunque las cifras de incidencia de la patología dual entre los consumidores de heroína es más alta de lo que podían augurar, su equipo ha constatado "una situación clínica frecuente en otros estudios". "El consumo de drogas genera tantos problemas que los trastornos mentales pueden quedar tapados", justifica el facultativo.

Para la investigación, los médicos de Vall d'Hebron extrajeron las historias clínicas de 671 pacientes de 74 centros sanitarios españoles. "La foto es muy representativa porque son pacientes de toda España", apunta Roncero, que solicitó a cada uno de los centros alrededor de una decena de pacientes para acceder a su historial médico y someterlos a una entrevista determinada. "Evaluamos a un grupo muy amplio de pacientes en tratamiento y descubrimos que casi el 70% tenía otros trastornos mentales, especialmente trastornos depresivos, del sueño, de personalidad y ansiedad", indica el médico.

Lo que los expertos no saben o, al menos, no tienen la certeza, es cuál de las dos patologías desencadena a la otra: ¿el consumo de heroína provoca trastornos mentales o un trastorno mental hace a uno más vulnerable al consumo de estas sustancias?. "Hay hipótesis que plantea que los consumidores consumen para paliar las molestias de una depresión u otras patologías. Es lo que se llama la hipótesis de la automedicación, pero no se sabe con certeza", apostilla el facultativo.

EL PERFIL DE LOS CONSUMIDORES EN TRATAMIENTO
El 84% de los participantes en el estudio son hombres.
La media de edad es inferior a los 40 años.
El 47% está desempleado.
El 19% tiene problemas legales.
El 94% están siendo tratados con metadona.
El 82% tiene además alguna otra adicción, especialmente al tabaco, el alcohol o el cannabis.
El 59% padece, al menos, una enfermedad infecciosa como la hepatitis C o el VIH.

El trastorno mental más frecuente es la ansiedad, que se encuentra en el 53% de los casos. Además, las alteraciones del estado de ánimo (48%) y del sueño (41%) también son patologías comunes entre los consumidores de heroína. Más de un tercio del grupo con patología dual padece alteraciones psiquiátricas vinculadas al consumo del opiáceo y un 27% sufre un trastorno de personalidad. Menos comunes, aunque también presentes, está la esquizofrenia y otros trastornos psicóticos, que afectan al 12% de los pacientes, especialmente si abusan también de la cocaína.

Otro elemento que ha revelado la investigación es que los trastornos mentales se hacen más patentes cuanto mayor es el consumo de metadona. "No es que la metadona produzca problemas mentales. La metadona no produce síntomas, sino más bien protege a los pacientes", puntualiza Roncero. Pero este hallazgo, apostilla, puede servir como ‘’marcadores de posibles recaídas’’. "Esto obliga a evaluar a todo paciente adicto, en especial al que depende de la heroína para buscar si hay otros trastornos, sobre todo en los que reciben altas dosis de metadona", concluye el psiquiatra.

Diferentes trastornos en hombres y mujeres
La investigación, que se ha publicado en la revista científica Psychiatry Research, también ha detectado diferencias entre hombres y mujeres, una distinción "previsible" para los expertos. "Ya sabíamos que hay más hombres en todas las adicciones a drogas excepto en hipnosedantes, que hay más mujeres. Ahora vemos que en las mujeres hay más trastornos de tipo afectivo y en hombres más trastornos psicóticos", concreta el médico. Entre el género femenino también se han detectado más problemas de disfunción sexual.

Roncero sostiene que "el trastorno mental mejora cuando se modula la adicción" pero alerta de que "el problema es que no se diagnostican" lo suficiente las patologías mentales. Las dolencias psiquiátricas entre el colectivo de consumidores de heroína están infradiagnosticadas y, por ende, infratratadas. Según el estudio, el 12% no recibe el tratamiento farmacológico específico para tratarlas o solo lo recibe parcialmente.
El médico rechaza que pueda haber "mala praxis" por parte de sus colegas y achaca las deficiencias a que quedan "escondidos" tras una adicción muy compleja de tratar. "Estos datos tienen que servir para fomentar la formación y la sensibilización de los profesionales y aumentar los recursos en salud mental para atender de forma integral al paciente".


martes, 17 de enero de 2017

Hay que sacar la psiquiatría del hospital y llevarla a la calle

La Terapia de Diálogo Abierto impulsada en Laponia Occidental está cosechando algunos de los mejores resultados entre pacientes de psicosis en Occidente.

QUINO PETIT  | El País | 05/12/2016

Laponia Occidental es una región al norte de Finlandia con una población de unos 70.000 habitantes que durante la segunda mitad del siglo XX registró uno de los índices de esquizofrenia más elevados de Europa. Pero la pequeña revolución puesta en marcha por un puñado de especialistas de la sanidad pública ha logrado revertir las estadísticas. Uno de sus máximos exponentes es Jaakko Seikkula (Kalajoki, 1953), profesor de psicoterapia de la Universidad de Jyväskylä y psicólogo con más de tres decenios de experiencia. Siguiendo la estela del pionero Yrjö Alanen, creador del llamado “tratamiento adaptado a las necesidades”, el profesor Seikkula desarrolló a mediados de los noventa la Terapia de Diálogo Abierto con sus colegas del Hospital Keropudas en Tornio. La aplicación del sistema en este centro sanitario con pacientes con psicosis ha cosechado algunos de los mejores resultados del mundo occidental en la recuperación de dicha patología.

La Terapia de Diálogo Abierto otorga “voz y voto” sobre el tratamiento a los pacientes, aspira a evitar la cronicidad y busca proporcionarles “un asidero a la vida”. El estudio Five-year experience of first-episode nonaffective psychosis in open-dialogue approach, publicado por el profesor Seikkula en Psychotherapy Research, determina que tras la aplicación continuada de la Terapia de Diálogo Abierto en Laponia Occidental solo se registran dos o tres nuevos casos de esquizofrenia cada año en la región, un 90% menos respecto a principios de los ochenta. El 80% de pacientes con psicosis se muestran “asintomáticos” a los cinco años y la misma proporción trabaja, estudia o busca empleo mientras que solo el 20% reciben pensión por discapacidad. Durante el proceso, dos tercios no recibieron medicación y a largo plazo apenas un 30% siguen tomando neurolépticos o antipsicóticos.

El profesor Seikkula ha venido con el aval de sus 150 trabajos científicos y una docena de libros sobre el tema para impartir un curso en el Colegio de Médicos de Madrid. Con el cabello cano elegantemente revuelto y vestido con americana burdeos, chaleco y bufanda a juego, congregó a un centenar y medio de personas entre facultativos psiquiátricos, psicólogos, pacientes y familiares de estos últimos que deseaban conocer los resultados de la Terapia de Diálogo Abierto en Finlandia y la posibilidad de implantarla en España. “Me han trasladado su preocupación por los recortes en la sanidad pública española y la falta de recursos para la psiquiatría. Ya se están haciendo aplicaciones de la Terapia de Diálogo Abierto en ciertos programas de Reino Unido, Italia, Alemania, Estados Unidos... Estoy seguro de que podría implantarse en España, donde la atención estrictamente hospitalaria sigue siendo masiva. Nuestro sistema promueve salir del hospital y trabajar con los servicios sociales sobre el terreno. Hay que sacar la psiquiatría del hospital y llevarla a la calle, ir a donde están los que necesitan la atención médica y no esperar a que vengan al hospital. Poner el foco en la intervención de las crisis donde se originan puede revertir el colapso de los sistemas de salud mental”.

PREGUNTA. En Laponia Occidental se registró durante los sesenta, los setenta y cierta parte de los ochenta una de las mayores tasas de esquizofrenia en Europa. ¿Por qué? - RESPUESTA. Algunos antropólogos que han estudiado la zona del valle del río Torne, que linda entre Finlandia y Suecia, concluyeron que esta es una región propensa al registro de enfermedades graves como dolencias cardiacas, cáncer y enfermedades mentales. Quizá en el caso de aquellas tasas de esquizofrenia pudo influir el aislamiento de las sociedades.

P.La aplicación de la Terapia de Diálogo Abierto en la región coincidió con un cambio radical de las estadísticas en pacientes de psicosis. ¿Todo el mérito se debe a la implantación de este sistema? | R. En los estudios que hemos realizado se registra un descenso en las tasas de esquizofrenia en la población. No se puede establecer tajantemente una relación lineal, pero este profundo cambio ha ocurrido durante la aplicación del sistema.

P.Ustedes priman la terapia psicoanalítica por encima de la farmacológica, pero para muchos expertos resulta difícil creer que la total recuperación de una persona diagnosticada de psicosis sea posible sin el uso de medicación. | R. Durante los últimos veinte años se ha desarrollado un movimiento en la psiquiatría que ha tratado de reducir estas situaciones a discapacidades cerebrales o de la estructura cerebral. Sintetizarlo todo a este contexto impide plantear otras soluciones psicosociales. Desde nuestro punto de vista, resulta necesario prestar atención a la vida humana en su totalidad. Pueden acontecer problemas cerebrales, pero no debe perderse de vista el contexto social que rodea al individuo, como las situaciones de presión y estrés continuado, potenciales desencadenantes de problemas relacionados con la salud mental.

P.Los neurolépticos o medicamentos antipsicóticos no se brindan con la Terapia de Diálogo Abierto a todos los afectados por alucinaciones o ideas delirantes. Solo unos pocos llegan a recibirlos. ¿Resulta arriesgado decidir algo así cuando una persona se encuentra en pleno brote psicótico? | R. Sí. Se empezó a proceder de este modo para llevar a cabo una serie de estudios. La pregunta era: ¿Cuál es el papel de los neurolépticos en la psicosis? Pusimos en marcha el Diálogo Abierto sin aplicar medicación neuroléptica para todos los casos. En lugar de imponerla desde el principio de los síntomas, solo la recetábamos si la ayuda psicosocial y psicoterapéutica no eran suficientes. Sorprendentemente, un número elevado de pacientes empezaron a recuperarse sin medicación. Al principio, uno de cada cuatro no requerían neurolépticos; más adelante, tres de cada cuatro no los necesitaban. La medicación puede ser una parte del proceso, pero no comparto que sea siempre la primera medida a tomar en todos los casos.

P.¿Cómo funciona el sistema cuando aparece un brote psicótico? | R. La idea es prestar ayuda inmediata cuando se contacta con nosotros, ya sea un familiar o el afectado. Tratamos de ir a sus casas. No llevamos batas blancas –tampoco en el hospital– e intentamos establecer un primer contacto con ellos. Suele acudir un equipo de dos o tres facultativos, entre personal médico y de enfermería, que a partir de ese momento promueven un diálogo abierto con los familiares y el paciente. Los encuentros han de prolongarse durante varios días seguidos, hasta que puede decirse que hay una situación segura y controlada.

P.¿Y qué viene después? | R. A veces se requiere más ayuda. Puede que sea necesaria la presencia de un terapeuta ocupacional que ayude a canalizar el diálogo. O se brindan otros recursos, como la medicación para conciliar el sueño. La variación de situaciones es amplia: algunas veces se resuelven con un solo encuentro; otras, se requiere mucho más tiempo, hasta varios años. Por eso no puede unificarse esta realidad. Es importante escuchar la historia de vida del paciente y conocer la situación de la familia: saber las experiencias que han podido desencadenar esta situación. También es clave desarrollar una activa e intensa atención psicosocial: cuando se lleva a cabo de manera efectiva, puedes declinar el papel de la medicación. O aplicarla, si es necesario. El problema está en los sistemas que reducen todo a los síntomas y a la medicación asociada.

P.¿Cree que se pueden tener ideas delirantes o cuadros psicóticos y llevar una vida normal sin tomar medicación? | R. Sí. Hay estudios que demuestran que las alucinaciones son mucho más comunes de lo que pensamos. No solo afectan a los denominados pacientes psicóticos. La mayor parte las experimentan personas que nunca han acudido a los servicios de salud mental. Puedes escuchar voces y a la vez trabajar, cuidar de tu familia, desarrollar tus rutinas.

P.Y en una situación de crisis, ¿qué opinión debe prevalecer? ¿La de una persona en estado de psicosis o la del personal médico? | R. Todas las opiniones son importantes, también la de los familiares y otros terapeutas. Hacer que los allegados se sientan partícipes del proceso es importante también para ellos. Muchos padres nos han dicho que han aprendido a hablar con sus hijos durante la atención de estas crisis mediante el Diálogo Abierto.

P.Al formar parte de la sanidad pública finlandesa, ¿qué coste supone esta terapia para las arcas del Estado? | R. Finlandia está dividida en 20 distritos sanitarios y en lo referente a términos psiquiátricos, Laponia Occidental, donde opera el Diálogo Abierto, es el más económico. Uno de los factores se debe a que cuantas más camas hospitalarias mantienes, más caro resulta mantener el servicio con personal trabajando día y noche. Nosotros nos centramos más en la atención de las crisis donde suceden. Y gracias a los resultados positivos y la menor cronicidad, menos personas necesitan ser hospitalizadas o recibir pensiones por discapacidad.

P.¿Encontraron oposición entre la comunidad psiquiátrica al implantar el sistema? | R. En Laponia Occidental fue fácil. Cuando empezó a llevarse a cabo esta renovación, a principios de los ochenta, existía una demanda política de nuevos servicios psiquiátricos y los dirigentes locales apoyaron la iniciativa. Los profesionales se implicaron a fondo. Y los procesos de aprendizaje para desarrollar el sistema se prolongan durante tres años para el personal médico, de enfermería, psicología y trabajadores sociales.

P. El Diálogo Abierto no es un sistema alternativo, sino la atención primaria de salud mental en Laponia Occidental. Si esta región cosecha tan buenos resultados, ¿por qué no se actúa del mismo modo en el resto de Finlandia? | R. Hay mucho interés desde otras zonas del país, pero ciertos profesionales de la salud mental, varios sectores del sistema psiquiátrico establecido, han mostrado fuerte resistencia.


P.¿Cree que será posible en el futuro erradicar la psicosis como enfermedad o ningún sistema inventado o por inventar puede acabar con ella? | R. Las alucinaciones normalmente surgen como reacción a situaciones vitales muy extremas, rodeadas de diversos factores de presión. Son como los sentimientos y las emociones que nacen de situaciones límite. Los profesionales deberíamos analizar más su origen y no solo concebirlas como síntomas de enfermedades que han de ser eliminados con medicación.

viernes, 13 de enero de 2017

66 días bastan para cambiar un hábito

PSICOLOGÍA
Las transformaciones exigen tiempo. El cerebro se reorganiza constantemente si tenemos interés en hacerlo; solo hay que dejar espacio al proceso

PATRICIA RAMÍREZ  | El País | 05/07/2015
                                                                                                                                             
Cambiar de hábitos está al alcance de todos. Para ello necesita dos ingredientes importantes: elegir un cambio que sea coherente con su escala de valores, y entrenarlo hasta que se convierta en un hábito. Poco más.
Ya nada es “obligatoriamente” para siempre, ni siquiera lo que eligió como afición, profesión o lugar de residencia. La idea de que podemos ser quien deseemos, practicar nuevos deportes, aprender otras culturas, probar todas las gastronomías, tener otros círculos de amigos…, convierte una vida estanca en otra rica en oportunidades y variedad.
El cerebro es plástico. Las personas evolucionamos, deseamos cambiar, crecer interiormente, y estamos capacitadas para ello. Atrás quedaron las teorías sobre la muerte de neuronas y los procesos cognitivos degenerativos. Hoy sabemos que las neuronas generan nuevas conexiones que permiten estar aprendiendo hasta el día que morimos. La plasticidad cerebral ha demostrado que el cerebro es una esponja, moldeable, y que continuamente vamos reconfigurando nuestro mapa cerebral. Lo dijo William James, uno de los padres de la psicología, en 1890, y todos los neuropsicólogos hoy día confirman las mismas teorías.
En esta sociedad impaciente, basada en la cultura de “lo quiero todo ya y sin esfuerzo”, cambiar de hábitos se ha convertido en un suplicio. No porque sea difícil, sino porque no le damos el espacio suficiente para convertirlo en hábito. ¿No le ha ocurrido alguna vez que al iniciar una dieta, las primeras semanas son más difíciles de encauzar que cuando lleva ya una temporada?
La neurogénesis es el proceso por el que se generan nuevas neuronas. Una de las actividades que retrasan el envejecimiento del cerebro es la actividad física. Sí, no solo debe practicar ejercicio por los beneficios emocionales como el bienestar y la reducción de la ansiedad, o por verse más atractivo y fuerte, sino porque su cerebro se mantendrá joven durante más tiempo. Un estudio del doctor Kwok Fai-so, de la Universidad de Hong Kong, correlacionó el running con la neurogénesis. El ejercicio ayuda a la división de células madres, que son las que dan lugar a la aparición de nuevas células nerviosas.
Dado que la reorganización cerebral se estimula a lo largo de toda la vida, no hay una sola etapa de las personas en la que no podamos aprender algo nuevo. La edad de jubilación no marca un declive, ni cumplir 40 o 50 años debería ser deprimente. Todo aquel que tenga interés y actitud en algo está de enhorabuena, podrá aprender, entrenar y convertirse en experto independientemente de la edad. Si usted es de esas personas que se han dedicado durante su vida a una profesión de la que han vivido medianamente bien, pero se quedaron con la miel en los labios por no estudiar Antropología, Historia, Exactas, Bellas Artes, lo que sea, puede empezar ahora. No hay límite de edad ni de tiempo para el saber.
Hasta hace poco se pensaba que modificar y automatizar un hábito requería 21 días. ¡Demasiado optimismo! Un estudio reciente de Jane Wardle, del University College de Londres, publicado en European Journal of Social Psychology, afirma que para convertir un nuevo objetivo o actividad en algo automático, de tal forma que no tengamos que tirar de fuerza de voluntad, necesitamos 66 días.

Sinceramente, ¡qué más da que sean 21 o 66! Lo interesante es que somos capaces de aprender, entrenar y modificar lo que elijamos y deseemos. Diez consejos para empezar con lo que desee:

1. Elija su propósito y conviértalo en su proyecto. Seguro que, si confecciona una lista, se dará cuenta de que tiene muchas inquietudes. Pero no podemos cambiar o embarcarnos en todo a la vez. Olvide su cerebro multitarea y no quiera modificar todo de golpe. Cuando consiga automatizar el primero, pase al segundo.
2. Reflexione sobre su meta. Si contesta a las siguientes preguntas en relación a su objetivo, su compromiso con él aumentará: ¿qué quiero?, ¿por qué?, ¿para qué? y ¿con qué? El “con qué” hace referencia a sus fortalezas, valores y actitud para lograrlo.
3. Hágale hueco. Sea lo que sea lo que desea aprender o iniciar, necesita tiempo. Si no le busca un espacio en su agenda y lo convierte en rutina, lo normal es que termine postergando lo que ahora no forma parte de su vida.
4. Resáltelo. Todo aquello que no forma parte de nuestro orden habitual es fácil olvidarlo. Si tiene una agenda, márquelo con fosforito. Si utiliza la alarma del móvil, póngase una diaria con el nuevo objetivo. No abuse de su memoria o del “debería acordarme”.
5. Rodéese de todo lo necesario, así no tendrá excusa para no empezar. Por ejemplo, si está a dieta, compre los alimentos del régimen; si empieza a hacer deporte, busque la ropa que va a ponerse, o si se inicia en la fotografía, prepare el material.
6. Empiece hoy. No hay ningún estudio con rigor científico en el que se relacione el lunes o el primero de enero exclusivamente con el comienzo de un nuevo hábito. El martes o el jueves son tan buenos días como cualquier otro.
7. Emociónese. Las emociones avivan el recuerdo, le producen bienestar, y estar apasionado con lo que se hace fideliza el hábito. Busque cómo se siente, lo que va a conseguir, cómo mejorará su vida personal o profesional. Disfrute y esté presente.
8. No escuche a la voz interna que le dice que está cansado, que qué sentido tiene y que la vida tiene cuatro días y son para disfrutarlos. Nuestro cerebro está muy entrenado para buscar excusas y seguir en la zona confortable.
9. Sea disciplinado. Tómese en serio su hábito. Tomarlo en serio no significa que se ponga serio, sino que sea una prioridad para usted, algo a lo que dedicarle su valioso tiempo. Y que ocupe un lugar especial en su agenda.

10. Convierta su nuevo hábito en su filosofía de vida. Esto le dará otra dimensión y calma. No se trata de aprender algo ya, sino de que lo disfrute y sepa que tiene toda la vida para practicarlo. 

Cómo salir de la frustración con el principio de reacción positiva


Si quieres salir del atolladero, tu estado de ánimo es tu prioridad

Pilar Jericó | El País | 12/12/2016

Cuando tienes la sensación de darte golpes contra un muro corres un riesgo invisible: agotar tu depósito de reacción positiva, que te ayuda a recuperarte y a lograr lo que deseas. La buena noticia es que se puede evitar e, incluso, prever. Veamos cómo.

Hay personas que van a una entrevista de trabajo como si fueran al matadero. Han pasado por tantos “no” que inconscientemente piensan: “será otro no”. Actúan con esa sensación de fondo y después no consiguen el trabajo. El resultado le da un nuevo argumento para confirmar que ellos tenía razón, que era un “no” de partida. Y puede que hubiera un mejor candidato, que su perfil no se ajustara o quizá que su actitud tampoco le ayudó. Esto mismo ocurre cuando queremos encontrar una nueva pareja, lanzar un proyecto, aprender un idioma o cualquier cosa que se nos resiste. La frustración continuada genera residuos invisibles que se van acumulando, nos van llenando de energía negativa y al final conseguimos que cualquiera que se acerque a nuestro alrededor quiera salir escopetado. El motivo es sencillo: nuestro depósito de energía interior, es decir, nuestra actitud y fuerza con la que vivimos las cosas, impacta en la reacción que tenga el resto hacia nosotros. Esta relación podríamos denominarla como el principio de reacción positiva: yo estoy bien, el otro tiene más probabilidades de estar también bien (esta relación no significa que sea inmediata, sino que ayuda enormemente).

Un comercial amargado tendrá menos probabilidades de vender que otro que esté ilusionado. El producto puede ser el mismo, pero la actitud con la que lo cuenta influye en las ganas del comprador. Y todos lo hemos vivido desde una tienda a un restaurante. En algunos te hacen sentir como un rey y la tarjeta de crédito reluce con fuerza y en otros deseas salir lo antes posible (y contigo también tu tarjeta de crédito). Por ello, no es que esta crisis económica haya dejado un sinfín de conversacionesácidas y quejumbrosas, que lo único que atraen es precisamente de lo que tanto se quejan: no lograr los resultados. El principio de reacción positiva se apoya en una premisa: la actitud con la que abordamos los desafíos condiciona los resultados. Henry Ford lo resumía maravillosamente: “Si crees que puedes, tienes razón; y si crees que no puedes, también tienes razón”. Entonces, ¿qué podemos hacer?.

Primero, tomar conciencia: la frustración acumulada o las heridas mal cerradas tienen impacto en nuestro futuro e incluso en aquello en lo que inicialmente no estaba ni relacionado. Como cuando a alguien le va mal en el trabajo, llega a casa cabreado, tiene broncas y, al final, también tiene problemas con la pareja. La frustración en alguna de las dimensiones de nuestra vida tiene impacto en otras. Por ello, identifiquemos señales que nos advierten que no estamos bien como un enfado constante, malhumor o falta de ilusión (lógicamente, estamos hablado de situaciones no patológicas, que en ese caso requieren otras soluciones).

Segundo, aceptar nuestras emociones y vivirlas aunque sean negativas. Salir del atolladero no se resuelve llenándonos de actitud positiva y punto. Eso solo ocurre en las teorías fáciles. Giorgio Nardone sugiere dos maneras de salir de la tristeza. Una de ellas es crear un espacio al día para darle rienda suelta y así dejamos el resto del tiempo libre. Y otra, concentrarnos para estar muy muy tristes y paradójicamente cuando lo hacemos, la cabeza se va al lado opuesto. En cualquier caso, necesitamos vivir la emoción de la que nos queremos liberar.

Y tercero, crear espacios de reconstrucción para variar nuestra actitud: momentos spa personales, agradecimientos diarios aunque sean pequeños y modificar nuestra mirada. Si nos estamos dando golpes contra un muro, no vale la pena insistir, sino cambiar la estrategia para buscar una puerta.


En resumen: el principio de reacción positiva se apoya en una idea. En la medida que nosotros estemos bien, habrá más posibilidades de generar una reacción positiva en el resto que nos ayude a conseguir nuestros objetivos. Por ello, para salir de los atolladeros, además de crear planes de acción y de tareas, necesitamos poner nuestro estado de ánimo como una de las prioridades a resolver.