lunes, 18 de noviembre de 2024

Carlos López-Otín: "La inadaptación psicosocial está en el origen de la epidemia de soledad y ansiedad que se extiende por nuestra sociedad"

 MIRIAM MARTÍNEZ IRIARTE      |      eldiariodehuesca.com      |      10/11/2024

 

El científico acaba de publicar "La levedad de las libélulas", un libro que aborda desde una perspectiva innovadora la salud y el bienestar emocional

 

El último libro de Carlos López-Otín (Sabiñánigo, 1958), La levedad de las libélulas, aborda temas fundamentales sobre el bienestar y la salud desde una perspectiva innovadora y profunda. Redefine este último concepto como un estado de equilibrio físico y mental que depende de múltiples factores sociales, emocionales y de estilo de vida.  Además, identifica nueve características clave que sustentan el bienestar del organismo.

A lo largo del libro, López-Otín, uno de los científicos contemporáneos más importantes del mundo, introduce el concepto del "exposoma" y reflexiona sobre la salud como un bien precioso y frágil, similar a una libélula, que requiere una protección constante y consciente.

El autor también analiza las crecientes amenazas a la salud mental en el contexto actual, y destaca factores como la inadaptación psicosocial, el estrés y la toxicidad ambiental. En lugar de reducir la salud a una serie de hábitos superficiales, el libro aboga por un enfoque más amplio que incluye la educación, el respeto, el control del estrés y un "ayuno digital" como componentes esenciales para el equilibrio mental.

La levedad de las libélulas destaca, además, por sus interacciones imaginarias con figuras como Leonardo da Vinci y Julio Cortázar, quienes aportan reflexiones profundas sobre la enfermedad y la existencia. París, ciudad que ha sido fuente de inspiración y serenidad para López-Otín, enmarca este viaje introspectivo que mezcla ciencia y filosofía en busca de un equilibrio que trascienda los límites físicos y emocionales.

"En el libro defino la salud como el silencio, la armonía y la sabiduría del cuerpo. Estas ideas reflejan conceptos que vienen del pasado, pero a los que en los últimos años hemos dado contenido científico tras la definición de las estrategias moleculares y celulares que nos ayudan a mantener nuestro bienestar físico y mental -explica el autor-.  Además, a medida que se avanza por las páginas del libro vamos descubriendo que la salud es también el fruto de la equidad social y una forma especial de cultura, la cultura de la vida, que nos invita a responsabilizarnos y proteger nuestra propia salud, ese don maravilloso, pero a la vez tan frágil como una leve libélula en vuelo al sol".

Esta forma de entender la salud trata de introducir la idea de que como la salud es un bien tan preciado no puede entenderse únicamente como la ausencia de enfermedad y debe ser una condición definida en positivo. Por eso, el trabajo científico que ha realizado en estrecha colaboración con el doctor Guido Kroemer en París ha explorado esta cuestión y propone que la salud deriva de nueve características organizativas y dinámicas que mantienen las funciones del organismo para asegurar nuestro bienestar. "Además, estos determinantes de salud nos ayudan a estar más protegidos frente a las numerosas alteraciones o daños a los que estamos expuestos en nuestra vida cotidiana y que configuran lo que se conoce como exposoma", añade.  

Carlos López-Otín vio mermada su propia salud mental como resultado del acoso laboral y el sabotaje de su laboratorio que experimentó en la Universidad de Oviedo, incidentes que marcaron profundamente su vida y su trayectoria profesional. Estas situaciones de hostigamiento impactaron en su bienestar emocional y lo llevaron a una profunda reflexión.

Aunque el investigador diferencia la medicina de la salud y la de la enfermedad, puntualiza que no se trata de aproximaciones opuestas, dado que son "absolutamente complementarias". La levedad de las libélulas muestra que "además de cuidar la salud, hay que atender y tratar de curar las más de 17.000 enfermedades distintas que se recogen en el último censo de los males del mundo".

"La medicina de la salud -agrega- es una propuesta científica integradora que persigue analizar en positivo los mecanismos moleculares y celulares que determinan que la vida transcurra de la mejor manera posible. Además, pretende ir más allá de los actuales métodos reduccionistas y formular nuevos marcos de pensamiento humanista que adopten miradas amplias en cuestiones tan complejas como las relacionadas con la salud y las enfermedades".

La mayoría de los riesgos para nuestra salud mental, explica, salvo en casos muy concretos no derivan de mutaciones en unos u otros genes de predisposición a enfermedades mentales, sino de factores relacionados "con nuestros particulares estilos de vida" en cuanto a nutrición, ejercicio y patrones de sueño y descanso.

Además, el científico serrablés observa que "debemos evitar aspectos negativos como el estrés y la toxicidad tanto ambiental como humana".

Finalmente, apunta respeto a esta cuestión que, recientemente, han incorporado la idea de que "la inadaptación psicosocial, que se refiere a la tensión permanente entre nuestra biología y el entorno social y emocional en el que vivimos, está en el origen de la epidemia de soledad y ansiedad que se extiende por nuestra sociedad".   

MÁS DE MIL MILLONES

Carlos López-Otín desmonta un tópico que continúa muy extendido. Las enfermedades mentales han sido frecuentemente estigmatizadas a lo largo de la historia, "pero durante mucho tiempo se pensó que eran patrimonio preferente de personas con los típicos dones de creatividad o introspección que suelen acompañan a los artistas, a los escritores o a los músicos".

Reconoce que el estigma, a día de hoy, no ha desaparecido, pero "el desequilibrio emocional se ha democratizado de tal manera que más de mil millones de seres humanos padecen algún tipo de alteración en este sentido".

Además, prosigue el investigador, "más de un millón de personas deciden cada año despedirse de la vida por propia voluntad", lo que unido a los números anteriores avalan esa idea de "epidemia de tristeza" que acontece en nuestro planeta. "Pero que a mí no me permiten olvidar que más allá de las gélidas y anónimas estadísticas, hay personas concretas, con sus nombres y apellidos individuales, que necesitan atención, respeto y cuidado", recalca. 

CÓMO VIVIR EN EQUILIBRIO

El arte de mantener la salud es muy complejo, y lograr el equilibrio físico y mental no es una tarea nada sencilla en el mundo actual. Así lo cree López-Otín quien, de hecho, a menudo piensa que, "entre las imperfecciones biológicas, la toxicidad ambiental y humana, y el ruido físico y social que nos invade, lo verdaderamente asombroso es sobrevivir".

"Por ello, asumo que puede invadirnos la desesperanza, pero hay que perseverar en el intento de mejorar la situación actua", añade.

En La levedad de las libélulas, presenta algunas propuestas en este sentido, tanto en lo que se refiere a aspectos científicos y médicos, como a los puramente sociales y emocionales. Las aproximaciones científicas y médicas "serán difíciles de implementar de manera generalizada e igualitaria mientras no haya un mayor progreso tecnológico y un decidido compromiso con la equidad social, pero las estrategias referidas a los estilos de vida son mucho más accesibles", considera.

Por ejemplo, apunta que, además de las campañas que intentan promover la salud recordando los perjuicios de la malnutrición, el sedentarismo y el uso de sustancias tóxicas como el tabaco o el alcohol, debería informarse a la población de los factores que favorecen la salud mental.

"Unas pocas palabras serían suficientes para ilustrar algunas de las necesidades apremiantes en este ámbito: educación, respeto, empatía, ayuno digital, calidad de sueño y control de estrés. En todo caso, no hay elixires mágicos y el libro deja muy claro que hay que evitar las exageraciones en torno a los remedios para mejorar el bienestar físico y mental, así como la formulación de promesas de salud y curación inmediata de enfermedades que luego no se van a poder cumplir.

UN LIBRO DE VIAJES

La obra literaria de Carlos López-Otín abarca temas fundamentales sobre la vida, la salud y la enfermedad, explorados desde una perspectiva científica y profundamente humana. Comenzó con una trilogía que dio como primer fruto La vida en cuatro letras, donde explica los secretos de la genética y el funcionamiento de la vida; siguió con El sueño del tiempo, una reflexión sobre el envejecimiento y el paso de los años; y culminó con Egoístas, inmortales y viajeras, una obra centrada en el cáncer y su impacto en el organismo humano desde una perspectiva evolutiva.

A esta trilogía hay que sumar Palabras para Samuel, un emotivo libro escrito para celebrar la vida de un chico que no pudo cumplir los 18 años debido a un tumor imposible.

La levedad de las libélulas es un libro de viajes cuyo destino es el centro de la salud y en el que además de leer, se invita al lector a mirar, escuchar, pensar y disfrutar. "Mi guía personal en este viaje onírico y metafórico es el gran Leonardo da Vinci que deja varias reflexiones a lo largo del texto -explica el autor-. Por ejemplo, tras concluir el primer Congreso Solvay de la Salud celebrado en Bruselas en octubre de 2023, Leonardo se dirige a los participantes y dice:  "Me habéis enseñado que la enfermedad humana refleja el desequilibrio, la pérdida de la armonía y la ausencia de geometría que se presentan en la intimidad de nuestro organismo…..Creo que tal vez la solución se encuentre en la restauración de ese equilibrio perdido no solo por medio de la medicina de la enfermedad, sino avanzando en paralelo con la medicina de la salud…..La salud y la enfermedad forman parte de la misma ecuación y ante mis ojos estos conceptos se difuminan como si estuvieran pintados con ese sfumato sin líneas ni bordes, a modo de humo, que tantas veces utilicé en mis obras".

Julio Cortázar es otro protagonista importante de La levedad de las libélulas en cuyas páginas dice: "En mis libros he tratado de encontrar respuestas a mis peores miedos, a mis demonios más crueles, y en Rayuela llevé este afán a la máxima expresión. Mis lectores saben bien que su personaje central, Horacio Oliveira, enamorado a su manera de Lucía la Maga, es una representación de mí mismo, de mi deseo de comprender el mundo en su conjunto, de mi necesidad de entender por qué́ las cosas ocurren de una manera y no de otra, de mi propósito de disfrutar de la vida y a la vez admitir la enfermedad y la muerte, de mi angustia por constatar que hemos escogido una forma de vida con la que no logro identificarme".

La práctica totalidad de la trama de La levedad de las libélulas transcurre en París, un lugar que a Carlos López-Otín siempre le ha regalado "extraordinarios momentos de creatividad y serenidad".

"En estos dos últimos años estas sensaciones positivas se han incrementado hasta transformarse en auténticos bálsamos de salud física y mental. Además, y tal como recojo en la dedicatoria del libro, la colaboración científica con Guido Kroemer en su laboratorio de La Sorbonne es mi mayor estímulo intelectual actual".  

viernes, 15 de noviembre de 2024

Thomas Erikson: "El narcisismo está alcanzando niveles de pandemia"

 MACARENA GUTIÉRREZ        |      larazon.es      |      29/09/2024

Después de arrasar con «Rodedos de idiotas», el autor sueco vuelve para alertar de los peligros del que considera el mal de nuestros días

Thomas Erikson (Suecia, 1965) ha escrito un libro, «Rodeados de narcisistas» (Planeta) para alertarnos de la conducta de esta gente carente de empatía. Con «Rodeados de idiotas» obtuvo un éxito arrollador: más de diez millones de ejemplares vendidos.

¿Por qué estamos hablando tanto de narcisismo últimamente? Está en todas partes.

Creo que es porque se está extendiendo. El mito de Narciso ha existido por mucho tiempo, pero creo que estamos llegando a niveles pandémicos. Al principio no quería escribir sobre narcisismo, pero luego empecé a estudiar el tema y me di cuenta de que es un gran problema, a nivel individual y global. También existe algo llamado narcisismo colectivo. Las redes sociales promueven ciertos comportamientos. Las cosas se mueven muy rápido ahora, y lo que tienes a mano se difunde rápidamente por todo el mundo. Eso no sucedía antes, pero es solo una de las razones.

¿Cómo define a un narcisista?

Es alguien que está centrado en sí mismo todo el tiempo, todo el año. Alguien dispuesto a hacer casi cualquier cosa para recibir atención positiva. Quieren ser apreciados y valorados altamente. Se sienten muy merecedores de los halagos y quieren estar en la cima todo el tiempo, sin importar lo que tengan que hacer para lograrlo.

¿No lo somos todos un poco?

Creo que todos tenemos algunos rasgos narcisistas. A veces mentimos, no queremos asumir responsabilidades o escondemos la verdad porque es demasiado dolorosa o arriesgada. Pero el narcisista hace esto regularmente y, lo más importante, no se siente mal al tratar mal a los demás. 

Entonces, ¿son sociópatas?

Es un continuo. Algunas personas tienen algunos de estos rasgos, pero se va agravando hasta llegar a lo que llamo psicopatía. Los psicópatas nacen, los sociópatas se crean. Cuanto más se extiende, más grave se vuelve.

¿Dice que carecen de empatía?

No sienten empatía. Por eso pueden hacer lo que hacen. Te maltratan, te mienten o te roban, y para ellos es tu problema, no el suyo.

¿Esta gente nace o se hace?

Si hablamos de narcisismo clínico, se puede medir con escáneres cerebrales. Puedes ver patrones específicos en la amígdala, por ejemplo, donde se muestra que carecen de empatía. Eso es el narcisismo clínico, que afecta a aproximadamente el 1 o 2% de la población. Pero la mayoría de los narcisistas aprenden este comportamiento, a menudo debido a la forma en que fueron criados.

¿Hay actualmente un "culto al narcisismo"?

Sí, promovemos este tipo de comportamientos. Las redes sociales son solo una parte de ello. La velocidad con la que se difunden estos comportamientos es asombrosa.

¿Es más común en Occidente o también lo ve en otras partes del mundo?

Creo que es más un problema occidental porque valoramos el individualismo. En otras culturas, como en el mundo árabe, el colectivismo es más valorado. Así que choca con nuestros valores culturales.

¿Qué es el "bombardeo de amor" del que habla en tu libro?

Es una técnica de manipulación que usan algunos narcisistas para avanzar. Te llenan de elogios, regalos y atenciones para atraparte, pero solo eres un recurso para ellos.

¿Hay más mujeres o hombres narcisistas?

Creo que es bastante equitativo, pero los rasgos pueden manifestarse de manera diferente. Las mujeres pueden ser más sutiles, mientras que los hombres tienden a ser más agresivos.

¿Quién es más probable que sea víctima de un narcisista?

Alguien con baja autoestima o que ha tenido mala suerte en la vida. Alguien que sea un poco ingenuo. Ser ingenuo no es una virtud, es una maldición.

¿Pueden cambiar con terapia?

En Suecia intentaron tratar a los narcisistas y psicópatas en los años 70. Solo los empeoró, porque aprenden más herramientas para manipular.

¿Cómo se maneja a un narcisista en la vida?

Los observo y luego me alejo. No los quiero en mi vida porque valoro mi salud mental.

¿Y si no puedes alejarte? ¿Si es tu jefe o tu hijo?

Si es un jefe narcisista, te recomiendo cambiar de trabajo. No vas a cambiarlo a él.

¿Qué figuras políticas actuales cree que son narcisistas?

Trump es un narcisista evidente. Putin probablemente lo sea también, aunque está demasiado controlado para ser psicópata.

miércoles, 13 de noviembre de 2024

La psiquiatra Marian Rojas Estapé indica el síntoma físico que evidencia que sufres de estrés: "La gente no cae en ello"

MARINA ORTIZ       |       elespañol.com   |      14/10/2024

La profesional indica cómo el cuerpo y la mente están más relacionados de lo que pensamos, pudiendo afectar uno a otro sin que nos demos cuenta

 

Según la Organización Mundial de la Salud, el estrés se puede definir como «un estado de preocupación o tensión mental generado por una situación difícil. Todas las personas tenemos un cierto grado de estrés, ya que se trata de una respuesta natural a las amenazas y a otros estímulos. Es la forma en que reaccionamos, el estrés, lo que marca el modo en que afecta a nuestro bienestar».

 

Con esta definición sobre la mesa, podemos concluir que el estrés puede ser normal en la vida de una persona pero, como suele ser habitual, debemos controlar en qué contexto, cantidad e intensidad se da para identificar cuándo necesitamos tratarlo con ayuda profesional.

 

Aunque no todas las personas responden igual al estrés ni le resultan estresantes las mismas cosas o situaciones, sí que existen creencias profesionales que ponen de manifiesto aspectos del estrés que se cumplen en la mayoría de los casos.

 

Por ejemplo la manera en la que se manifiesta, ya que algunos pueden creer que solo se hace notar en la mente de la persona, pero también lo hace en su físico y en sus comportamientos. Una clara defensora de la relación de la salud de la mente con el cuerpo es la psiquiatra Marián Rojas Estapé, licenciada en Medicina y especializada en Psiquiatría que ha colaborado con varias ONG y trabajado en diferentes partes del mundo, además de haber escrito varios libros relacionados con la psicoterapia.

 

En una de sus intervenciones en el programa 'Fin de Semana' de COPE, Estapé trató el tema de la relación del estrés con el cuerpo y cómo se manifiesta en nuestra salud física. «Durante años, la medicina solo buscaba respuestas físicas a los dolores. Cuando no quedaba alternativa, se hablaba de causas psicológicas». Sin embargo, con el tiempo esto ha ido quedando atrás gracias a la investigación. Por ejemplo, un estudio de la universidad de Harvard indica que el 80% de las consultas médicas en Atención Primaria están relacionadas con emociones reprimidas o situaciones de estrés. Algo que Estapé reafirma indicando que cuando tenemos estrés durante mucho tiempo podemos notar su impacto directo en la salud física.

 

La importancia del cortisol

 

Tal como ha afirmado la psiquiatra, uno de los efectos del estrés en la salud física tiene que ver con el cortisol, conocida como la hormona del estrés, que se mantiene en niveles muy elevados cuando experimentamos situaciones de tensión prolongada, como pueden ser tener un problema sentimental, que nos vaya mal en el trabajo o que nuestra situación económica esté emporando: «Nos ponemos en estado de alerta cuando nuestra supervivencia emocional, social o económica está en riesgo», indica Rojas Estapé.

 

Que nuestro cuerpo responda con estrés ante un momento puntual de tensión es normal, el problema viene cuando este estado se alarga en el tiempo y dura: «Cuando yo estoy constantemente en estado de supervivencia por estrés mantenido... yo me intoxico de cortisol, yo me inflamo», explica. Por tanto, la inflamación es uno de los síntomas físicos que evidencian que alguien sufre de estrés y su cuerpo lo está manifestando.

 

A esta señal se unen otras afecciones del cuerpo como el dolor de cabeza y de articulaciones, el malestar en la espalda o el cuello o los problemas digestivos, que pueden darse tanto por estrés como por ansiedad, además de por otros motivos. Rojas Estapé incluso habla sobre cómo el estrés se manifiesta físicamente en su caso: «A mí se me inflaman las encías y me sangran», afirma.

 

Con estas afirmaciones la psiquiatra pone sobre la mesa la importancia de no pasar por alto ciertos síntomas físicos que creemos que son normales: «Muchas veces la gente no cae en ello», apunta Rojas, quien insiste en que muchas veces nuestro cuerpo está intentando avisarnos de que sufre estrés pero no sabemos reconocerlo, de modo que tampoco podemos buscar la manera de darle solución hasta que no salga a la luz.

lunes, 11 de noviembre de 2024

Rafael Santandreu, psicólogo: "Tengo los mejores amigos del mundo gracias al truco que utilizo siempre"

MARÍA FERNÁNDEZ DE CÓRDOVA      |      Telva      |     21/10/2024                  

El psicólogo Rafael Santandreu tiene el truco secreto para aprender a valorar y a cuidar a nuestros amigos.

Que los amigos son una parte fundamental de una vida feliz lo dijo el filósofo clásico Aristóteles y lo ha corroborado recientemente uno de los mayores estudios sobre qué hace una buena vida realizado por la Universidad de Harvard. Las conexiones profundas y sinceras dan sentido a nuestras vidas y aprender a valorar y cuidar a nuestros amigos es un verdadero arte que enriquece nuestra existencia cotidiana. El psicólogo Rafael Santandreu, autor de libros como No hagas montañas de granos de arena o El arte de no amargarse la vida, lleva años presumiendo de tener "los mejores amigos del mundo". Y una de las claves de este experto en salud y bienestar psicológico es un truco que utiliza con todas sus amistades.

¿Cuántos amigos tienes que puedan ir a tu casa a las 3 de la madrugada?, pregunta el psicólogo

Según Santandreu, el truco que él utiliza para tener los mejores amigos del mundo puede utilizarlo cualquier persona, y es de un sentido común aplastante. "A mis amigos solo les pido lo que pueden dar y nunca lo que no pueden dar", explica el psicólogo. "Al amigo que es capaz de dejarlo todo a las 3 de la mañana e ir a tu casa a consolarte porque me ha dejado la novia o el novio, quizá no le puedas pedir que se acuerde siempre de tu cumpleaños y te llame para felicitarte. Sin embargo, a ese que se acuerda año tras año de tu cumpleaños porque lo tiene todo anotado, lo más seguro es que no puedas pedirle que se presente a las 3 de la mañana en tu casa a consolarte".

El truco de Rafael Santandreu para tener los mejores amigos del mundo

Es decir, que "cada uno de nosotros tenemos cosas buenas y cosas no tan buenas". Según Rafael Santandreu, en muchas ocasiones, "cometemos el error de pedir todo a nuestros amigos y eso es pedir algo imposible. Incluso nos enfadamos si nuestros amigos no satisfacen todas nuestras expectativas cuando, ni siquiera nosotros mismos, somos tan maravillosos para los demás en todos los aspectos". Entonces, ¿cuál es el secreto para tener los mejores amigos del mundo? "Aceptar a las personas como son. Tomar lo bueno de cada una de las personas que tengo a mi alrededor y olvidarme de lo que no pueden darme, de aquello para lo que no están dotados". La clave es darnos cuenta de que "no es una sola persona la que me lo da todo siempre, sino que son muchas personas diferentes las que me permiten tener todo lo que necesito a través de su amistad".

domingo, 10 de noviembre de 2024

La segunda edad de oro en la neurociencia podría ayudarnos a comprender la depresión

Daniel Pellicer Roig      |      National Geographic    |     24/10/2024

 Biotecnólogo especializado en biomedicina y enfermedades raras

 Según un estudio publicado en la revista Nature, el cerebro de las personas propensas a la depresión redirige el doble de neuronas a la atención a estímulos.

 Estamos viviendo una segunda edad de oro en la neurociencia. Gracias a la aparición y establecimiento de tecnologías capaces de procesar cantidades ingentes de información, como el machine learning o inteligencia artificial, los neurocientíficos están cada vez más cerca de resolver el gran rompecabezas cerebral. El nombre del rompecabezas es el conectoma, una red de comunicación que permite a unas neuronas conectarse con otras y transmitir la información de forma rápida y precisa.
 
Esta red de conexiones es única para cada uno de nosotros, por ello, cada cual actuará de una forma distinta ante una misma situación. Por ejemplo, ante la amenaza de un balón que se acerca a toda velocidad, algunas personas se apartarán, otras tratarán de controlarlo y unas terceras cerrarán los ojos y se cubrirán la cabeza para protegerse. Esta acción viene determinada por la conversación que hayan tenido sus neuronas en una fracción de segundo. Una conversación neuronal que estará determinada por las vivencias que haya tenido cada persona en el pasado.
 
El mapa cerebral de la depresión, EL DOBLE DE CONEXIONES ¿CAUSA O CONSECUENCIA?

Al igual que una red de carreteras, el conectoma está constantemente en construcción. Las neuronas fortalecen los caminos que más se utilizan y desconectan aquellos que no. De este modo, atesoramos recuerdos y olvidamos gran parte de los estímulos insustanciales del día a día, como las caras de las personas que nos hemos cruzado o las palabras exactas de las conversaciones que hemos tenido. Ahora bien, en ocasiones, estas conexiones pueden reforzar pensamientos o acciones que se manifiestan de una forma perjudicial. Por tanto, la ansiedad, la depresión y otras enfermedades mentales podrían tener una base biológica.

O al menos a esa conclusión es a la que llega el mayor estudio hasta la fecha que ha tratado de relacionar neuroimagen y depresión. En dicho estudio, en el que han participado más de 30 investigadores de Canadá, Alemania, Estados Unidos, Suiza y España, han reunido información de cómo se conectan las neuronas de más de 135 pacientes con depresión y 37 personas sanas. Para ello han empleado una técnica denominada resonancia magnética funcional, que permite observar cuánta información se mueve de una región cerebral a otra.

Siguiendo con la metáfora de las carreteras, mediante esta técnica los investigadores pueden conocer de forma aproximada cuántos vehículos (información) se mueven entre dos ciudades (regiones cerebrales); si se trata de decenas, cientos o miles. Ahora bien, no permite conocer la marca y modelo exactos del vehículo, ni los pasajeros, sino que la cantidad de información es limitada. Sin embargo, sí que es suficiente para poder deducir que las personas que sufren depresión tienen una red neuronal dirigida a la atención de estímulos el doble de ramificada y concurrida que la población sana.

El descubrimiento de esta relación supone un pasito más hacia un biomarcador que permita detectar la depresión. En la actualidad, este trastorno únicamente se puede diagnosticar mediante cuestionarios que, por su naturaleza, no dejan de tener cierto componente subjetivo y pueden dar lugar a falsos positivos o falsos negativos. Sin embargo, los investigadores piden prudencia, ya que se trata de un estudio con pocos pacientes y se requieren más pruebas para garantizar la validez de los resultados.

La región que se encontraría alterada en las personas con depresión se denomina red frontoestriatal de saliencia. Se trata de una de las tres redes neuronales vinculadas a la atención y otros procesos del pensamiento y está relacionada con el valor que le asignamos a lo que ocurre a nuestro entorno y al reconocimiento de las sensaciones internas. Como observaron en el estudio, en personas potencialmente depresivas, los bordes de la red de saliencia suelen estar más extendidas que en el resto de las personas, llegando a invadir regiones cerebrales contiguas en al menos 3 configuraciones distintas.

Tras realizar un seguimiento durante 18 meses a los pacientes, los investigadores observaron que, ante un episodio depresivo, la transmisión de información dentro de la red de saliencia caía drásticamente. Al disminuir la transmisión de información, los pacientes comenzaban a padecer anhedonia, o la incapacidad de experimentar placer. Este síntoma iba intensificándose a medida que disminuía la actividad en la red de saliencia y la persona iba cayendo en la depresión. Una vez aumentaba el ánimo, la actividad de la red de saliencia volvía a la normalidad, pero la red de saliencia seguía del mismo tamaño.

Por tanto, lo que los investigadores quieren dejar claro es que la depresión no produce la expansión de la red de saliencia, sino que serían los individuos que tienen esta red expandida los que son más propensos a padecer depresión.

Gracias a estos datos, los investigadores fueron capaces de detectar los episodios depresivos en algunos de los pacientes hasta con una semana de antelación e identificar cuándo regresaban a la normalidad. Es decir, habían conseguido predecir la aparición y la remisión de los síntomas depresivos en ese grupo de pacientes.

En una segunda parte del estudio, los investigadores analizaron escáneres cerebrales de 12000 niños, e identificaron 57 con la red de saliencia expandida. A estos niños nunca se les había detectado un episodio depresivo cuando se les realizó el primer examen, pero sí que comenzaron a experimentarlos durante la adolescencia. Todavía no está claro por qué los niños tenían la red de saliencia más extendida en un principio, pero los investigadores apuntan a la genética como una posible causa. Si se confirmase, este estudio serviría para apoyar la hipótesis de que la depresión tiene un componente genético heredable y serviría de punto de partida a la hora de detectar de forma temprana a las personas vulnerables de sufrir depresión.

Por tanto, en este estudio se cubren distintos frentes que ayudan a explicar un trastorno mental muy complejo. Por un lado, los investigadores están cada vez más cerca de encontrar un biomarcador que ayude a diagnosticar la depresión. Detectando una red frontoestriatal de saliencia expandida no solo podrían discriminar a personas con predisposición depresiva, sino que, con un correcto seguimiento, podrían identificar los episodios depresivos antes de que ocurran y atajarlos lo antes posible. Pero de nuevo, los investigadores piden prudencia, todavía necesitan aumentar el número de pacientes para asegurarse que el proceso es lo suficientemente robusto para que pueda utilizarse para el diagnóstico.