viernes, 13 de septiembre de 2019

Más de 200 usuarios, familiares y profesionales reclaman mayores medidas para la prevención y detección de la psicosis en sus fases iniciales

EL ESPAÑOL   |   Barcelona   |   5/06/2019

Los participantes de la jornada dedicada al pensamiento disruptivo aplicado a la salud mental han expuesto sus propuestas a los 52 retos planteados en psicosis

Más de 200 personas, entre usuarios, familiares, profesionales y responsables de la administración han participado este miércoles en la jornada Imagine Movimiento REthinking: Innovación disruptiva en Salud Mental un espacio de debate, análisis e innovación, en el que se han analizado 52 retos de tres ámbitos fundamentales como son eliminar el estigma vinculado, la intervención temprana en los primeros episodios psicóticos y que el tratamiento sea compatible con el proyecto de vida de la persona.

Este encuentro multidisciplinar, organizado por el Movimiento Rethinking y coordinado por la Alianza Otsuka-Lundbeck, en colaboración con el hub dedicado a la innovación Imagine Creativity Center ha reunido por primera vez a usuarios, familiares, profesionales médicos y sanitarios y representantes de la administración, venidos de distintos puntos de toda España.  Todos los grupos han trabajado conjuntamente durante más de tres horas en la solución de los retos formulados, bajo la metodología Lombard, un proceso de aprendizaje disruptivo basado en los principios de emprendimiento e innovación, estructurado en cuatro fases y que incluye mecanismos para el tratamiento diario de la salud mental.

¿Cómo evitar que los niños crezcan con prejuicios sobre la enfermedad mental?, ¿cómo conseguir integración de las personas con enfermedad mental en el trabajo? o ¿cómo encontrar intervenciones alternativas a la hospitalización para disminuir la experiencia traumática?.- Estos son solo algunos de los 52 retos planteados en la jornada, cuya idea ganadora ha sido la creación de una aplicación que pueda dar respuesta al importante problema de desempleo que existe entre las personas con una enfermedad mental grave, haciendo que los síntomas puedan convertirse en una ventaja a la hora de encontrar un trabajo. Los promotores de la idea han destacado la necesidad de la creación de una plataforma de contratación con itinerarios laborales totalmente personalizados, en base a las capacidades de cada persona y atendiendo a los principios de flexibilidad, que pondría en contacto a empresas que estuvieran interesadas en poder integrar a sus plantillas a este colectivo, como a potenciales usuarios. Esta aplicación será desarrollada por el equipo de Imagine en Silicon Valley, California, durante los meses de julio y agosto, y se presentará el próximo otoño.

El jurado, formado por el Dr. Celso Arango, vicepresidente de la Sociedad Española de Psiquiatría y Director del Instituto de Psiquiatría y Salud Mental del Hospital General Universitario Gregorio Marañón; el Dr. Benedicto Crespo-Facorro, jefe de grupo del CIBERSAM y del servicio de Salud Mental del Hospital Universitario Virgen del Rocío; el Dr. Roberto Rodríguez-Jiménez, Jefe de Sección de la Unidad de Hospitalización y Programa TEC. Servicio de Psiquiatría del Hospital Universitario 12 de Octubre; el Sr. Xavier Quinquillà Durich, Vicepresidente de la Comisión de Salud del Parlamento catalán; Marta Sánchez Bret, Mánager del Clúster de Salud Mental de Catalunya;  Jordi Blanch Andreu, responsable de Salud Mental Catsalut; Xavier Verdaguer, director del Imagine Creativity Center y Concha Caudevilla y Xavier Martí, directores  generales  de Otsuka Pharmaceutical y Lundbeck Iberia respectivamente.

“Un evento multidisciplinar como Imagine Movimiento REthinking permite a todos los agentes implicados en salud mental como usuarios, familiares, profesionales y representantes públicos conocer la realidad y los efectos de la psicosis desde distintos puntos de vista y de primera mano, lo que hace muy enriquecedora la experiencia, además de recordarnos la necesidad de destinar más recursos para un abordaje precoz y preventivo de la enfermedad”, ha detallado el Dr. Celso Arango, miembro del jurado, vicepresidente de la Sociedad Española de Psiquiatría y Director del Instituto de Psiquiatría y Salud Mental del Hospital General Universitario Gregorio Marañón.

La idea ganadora consiste en la creación de una aplicación para fomentar el empleo entre las personas con alguna enfermedad mental

El Movimiento REthinking es un grupo de trabajo multidisciplinar del ámbito de la psiquiatría que desde el año 2014 trabaja en redefinir el abordaje actual de la esquizofrenia y psicosis, con la firme voluntad de cubrir las necesidades no cubiertas en salud mental, detectar áreas de mejora y poder impulsar cambios reales.

Algunas de las iniciativas desarrolladas durante sus cinco años de actividad son el Proyecto VOZ: una encuesta realizada a más de 5.000 personas con psicosis/esquizofrenia y a sus familiares, que nos permitió conocer cuáles eran sus principales preocupaciones; el Posicionamiento por la implementación de Programas de Intervención Temprana en España: un documento avalado por las principales entidades médico-científicas con 17 medidas concretas para mejorar en prevención y atención de los jóvenes con psicosis y que fue presentado ante el Ministerio de Sanidad el pasado año; o el Libro Blanco de la intervención temprana en psicosis, la primera radiografía sobre la puesta en marcha y ejecución de programas de intervención temprana en España.

400.000 personas con esquizofrenia en España

Actualmente en España hay 400.000 personas diagnosticadas con esquizofrenia, lo que supone un 1% de la población, con un comienzo habitual al final de la adolescencia o adultez temprana (entre los 15 y 30 años) y que implica grandes costes personales, sociales y asistenciales. El Movimiento REthinking, grupo de trabajo multidisciplinar que desde 2014 trabaja para redefinir el abordaje actual de la esquizofrenia y la psicosis es consciente que una idea innovadora puede significar un cambio trascendental en el abordaje de la esquizofrenia/psicosis.

“El tratamiento de la psicosis debe ser lo más multidisciplinar posible y es necesario contar con todos los agentes implicados y también con el propio paciente. Teniendo en cuenta las necesidades de los pacientes y su entorno podremos ofrecer tratamientos con una mayor adherencia y con un mayor beneficio para los usuarios”, ha explicado el también miembro del jurado, jefe del grupo del Cibersam y del servicio de salud mental del Hospital Universitario Virgen del Rocío, el Dr. Benedicto Crespo-Facorro.

Por su parte, el director de Imagine Creativity Center, Xavier Verdaguer, ha destacado las posibilidades que ofrece lo que ha denominado “creatividad colaborativa”, una tendencia que va a más y que puede aportar múltiples soluciones a los campos en los que se aplique: “En jornadas como las de hoy vemos que un modo de pensar no convencional puede ser muy positivo para seguir avanzando en temas tan importantes para la sociedad como es la salud mental”.

martes, 10 de septiembre de 2019

Patología dual: cuando padeces más de un trastorno mental

DR. MIQUEL JORDI BEL AGUADO   |   Topdoctors   |   15/02/2018

PATRICIA FERNÁNDEZ RAMOS

En psiquiatría se considera que existe patología dual cuando alguien presenta un trastorno adictivo y simultáneamente un trastorno mental (Szerman y Martinez-Raga, 2015), pudiendo desarrollarse ambos a la vez o primero uno y posteriormente el otro.

Los pacientes duales son pacientes que presentan una mayor gravedad psicopatológica y psicosocial, ingresan más, presentan más riesgo suicida (Szerman et al, 2013), suelen abandonar antes los tratamientos y tienen más necesidades sanitarias y sociales. Esto justifica que cada vez se empeñen más esfuerzos, no sólo a nivel asistencial, sino también a nivel del diseño y gestión de recursos específicos, para mejorar el abordaje y la atención de estos pacientes.

Trastornos más frecuentes en la patología dual
Todos los trastornos psiquiátricos pueden presentar en un elevado porcentaje consumo de sustancias y por lo tanto serían trastornos duales. En concreto, según los datos de la Sociedad Española de Patología Dual, entre un 70 y 80 % de los pacientes con esquizofrenia, un 60% de los bipolares, más del 70% de los trastornos de personalidad graves y en torno al 30% de los pacientes con depresión, ansiedad y trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) presentan además un abuso de sustancias.

Si contemplamos a los pacientes que ya presentan adicciones, los estudios más recientes señalan que la mayor parte de las personas que desarrollan trastornos adictivos presentaban previamente a la adicción una vulnerabilidad mental que lo favorece.
Causas de la adicción en pacientes con trastornos mentales.
No existe una única causa clara que explique la asociación de los trastornos adictivos y los otros trastornos mentales, aunque sí se ha identificado relación con factores genéticos, neurobiológicos y ambientales que contribuyen al desarrollo de los trastornos duales (Volkow, 2004 y 2007; Arias et al, 2013).

La patología dual conlleva mayores dificultades en su detección, diagnóstico y tratamiento y por ello requiere un mayor uso de recursos. Un abordaje incompleto o no especializado hará muy difícil lograr el éxito.

En muchos casos no se realiza una evaluación inicial completa del paciente, y el diagnóstico se centra sólo en la detección de uno de los dos trastornos, mental o adictivo. Eso impide identificar el trastorno dual y establecer un abordaje específico e incluso puede conllevar establecer un plan terapéutico inadecuado para el paciente.

La valoración de la patología dual debe empezar lo antes posible por el especialista psiquiatra, sin esperar a que el paciente esté abstinente y sin la obligación de estabilización psiquiátrica previa (Minkoff, 2001) para que el tratamiento sea completo desde el primer momento. En ese sentido, el sistema diseñado debería ser accesible, integrado, tener continuidad y ser especializado, acorde a las exigencias y conocimientos del estado actual de la ciencia basado en las evidencias.

En el sistema de salud público el abordaje de la salud mental y de las adicciones se realiza por separado, por lo que si se detecta la patología dual habitualmente se ofrece un modelo de tratamiento en paralelo, por un lado el tratamiento desde la red de salud mental y por otro desde los recursos de drogodependencias. Este modelo puede ser ineficaz por las dificultades de coordinación entre ambos equipos y por la falta de especificidad respecto al trastorno dual.

La mejor alternativa es ofrecer un tratamiento centrado en la persona.
El modelo centrado en la persona, según el Picker Institute, consta de las siguientes características:
1.      Respeto por los valores, preferencias y necesidades de las personas enfermas
2.     Recibir los servicios de forma coordinada e integrada
3.     Disponer de información relevante de manera clara y comprensible
4.     Conseguir la máxima calidad de vida posible
5.     Disponer de soporte emocional
6.     Implicar a familiares y amigos en el proceso en la medida que resulte oportuno
7.      Recibir atención continuada (independientemente del punto de atención)
8.     Obtener la máxima accesibilidad posible
Por eso actualmente proponemos un modelo de tratamiento integrado, en el que se traten conjuntamente tanto el trastorno mental como el trastorno por uso de sustancias, desde una perspectiva integradora con equipos multidisciplinares, con seguimiento y objetivos a largo plazo (Szerman et al, 2013; Kessler et al, 1994; Szerman et al, 2014).


Localizada la empatía en el cerebro

Salud en 1 minuto   |    20/04/2019
Para localizar el sitio exacto del cerebro en que se genera la empatía, investigadores estadounidenses escanearon el cerebro de 66 voluntarios mientras escuchaban testimonios reales de historias alegres y dramáticas(1). El objetivo era averiguar si esa capacidad de identificarse con alguien y compartir sus sentimientos se generaba en un lugar en concreto del cerebro.

Para llevar a cabo el experimento los voluntarios tuvieron que valorar qué tipo de sentimientos despertaba en ellos cada historia, y rápidamente se diferenciaron dos patrones diferentes: uno relacionado con la solidaridad y la compasión, y otro con la angustia. Pues bien, según el tipo de empatía presente, se comprobó que intervenían distintas zonas del cerebro.

De este modo, ante las historias que despertaban una empatía compasiva, las áreas cerebrales que se activaban eran las del córtex prefrontal ventromedial y la corteza medial orbitofrontal, que son dos zonas del cerebro relacionadas con los procesos de conceder valor a algo (por ejemplo, el valor a la comida o al dinero). Y ante las historias que despertaban angustia se activaba la zona del córtex premotor del cerebro y la corteza somatosensorial primaria, y que por ejemplo son las mismas que se activan cuando se observan las expresiones faciales.

Pero lo más curioso fue que el hecho de empatizar con el protagonista de esa historia, independientemente del tipo de empatía que despertara, hacía que todos los cerebros presentaran un patrón similar. Según los investigadores, estos patrones podrían servir como marcadores para detectar trastornos neurológicos, como por ejemplo ocurre con los psicópatas, que son personas incapaces de sentir empatía.


Fuentes:

1. Yoni K. Ashar, Jessica R. Andrews-Hanna, Sona Dimidjian and Tor D. Wager: “Empathic Care and Distress: Predictive Brain Markers and Dissociable Brain Systems”. Neuron. 2017.

viernes, 6 de septiembre de 2019

Autismo: ¿Por qué hay que reaccionar pronto?

MedlinePlus    |   16/04/2017

Si está preocupado por el desarrollo de su hijo, no espere. Usted es quien conoce mejor a su hijo. Use una lista de control de indicadores del desarrollohable con el médico de su hijo[PDF 273 KB]* y llame al programa de intervención temprana de su área.*

¡Reaccionar pronto puede ayudar significativamente!
La intervención probablemente será más eficaz y menos costosa si se proporciona en los primeros años de vida que si se proporciona más adelante.
·        “Mi médico dijo que esperara. Pero como tengo dos hijos más grandes, sabía que había algo que no estaba bien, y no estaba dispuesta a esperar deseando que mejorara solo. Busqué una segunda opinión y llame al programa de intervención temprana, y estoy muy agradecida de haberlo hecho. Mi intuición era acertada y ahora que mi hija recibe ayuda veo que realmente está progresando, un progreso que ella posiblemente no hubiera hecho si yo hubiera esperado para tomar medidas”. Una madre de Maryland.

 Los servicios de intervención temprana de alta calidad  pueden  cambiar el rumbo del desarrollo de un niño y mejorar su porvenir, el de su familia y el de la comunidad.
·        “Las cosas eran confusas; necesitaba que alguien me explicara las 'reglas'. Lo que aprendí en intervención temprana ayudó a que el mundo tuviera sentido”. Adolescente de Florida con trastorno del espectro autista
·        “Porque mis padres reaccionaron pronto, tengo un hermano con quien puedo tener una relación”. Hermano de Florida de una persona con trastorno del espectro autista
·        “Si se trata de autismo, esperar a que el niño 'se ponga al día' por su cuenta simplemente no funcionará. Reaccionar pronto puede ayudar al niño a comunicarse, jugar y aprender del resto del mundo tanto ahora como en el futuro. Además puede prevenir que la frustración, que es tan común en los niños con dificultades comunicacionales, se convierta en comportamientos más difíciles”. Sicólogo clínico de Pensilvania.

 Las conexiones en el cerebro (también llamadas circuitos neuronales), que crean el cimiento para el aprendizaje, el comportamiento y la salud, son más adaptables o “elásticas” durante los primeros tres años de vida. Con el tiempo se hacen cada vez más difíciles de cambiar.

·        “Cada día que se pasa sin tomar medidas es una oportunidad perdida”. Un padre de Florida
·        “Debido a la elasticidad del cerebro, mientras más temprano se detecten los retrasos en el desarrollo y se comience la intervención, más grande es la probabilidad de que el niño pequeño llegue a alcanzar un nivel de desarrollo típico o casi típico. Desgraciadamente, mientras más se espere para comenzar la intervención, menor es la probabilidad de que el niño alcance su máximo potencial”. Pediatra de Georgia

Las familias se benefician de la intervención temprana porque pueden satisfacer mejor las necesidades especiales de su hijo desde una edad temprana y durante el resto de su vida.
·        “Su hijo espera que usted satisfaga sus necesidades y demorar la acción no resuelve nada”. Adolescente de Florida con trastorno del espectro autista
·        “La acción tomó el lugar del miedo y me dio los conocimientos y la capacidad para ayudar a mi hijo. Ha superado la mayoría de sus síntomas y está encaminado para comenzar la universidad el año que viene”. Una madre de Florida

La sociedad puede beneficiarse al ahorrar dinero por tener menor necesidad de educación especial.
·        “Reaccionar pronto le da a su hijo la oportunidad de recibir la terapia adecuada, lo que le proporciona la mejor probabilidad de tener un buen porvenir. Pienso que la intervención temprana es la razón por la que mi hijo, que tiene alto funcionamiento, ahora puede integrarse con sus compañeros y asistir a una clase regular de kínder sin apoyos”. Una madre de Kansas

jueves, 5 de septiembre de 2019

Descubre la distimia

MARIANA ALVES  | Psicología Positiva   |   7/05/2018

La palabra distimia proviene del griego, humor alterado. Es un trastorno depresivo que no encaja en el diagnóstico de una depresión propiamente dicha. Sus síntomas son menos severos, aunque más persistentes y suelen prolongarse en el tiempo hasta volverse crónicos. Para poder diagnosticarla, la persona debe haberlo padecido por al menos dos años.

Quienes la padecen suelen continuar con su rutina durante años sin recibir ningún tipo de tratamiento. Las personas presentan signos como el abatimiento, pero poco llaman la atención sus conductas o actitudes, lo que puede dificultar a la persona acceder a un tratamiento en tiempo y forma.
Los síntomas
Los más notorios son la melancolía y la tristeza. Quienes la padecen no se sienten capaces de hallar felicidad ni disfrute en su vida. Suelen tener dificultades a la hora de actuar, tomar decisiones, confiar en sí mismos y además tienen una baja autoestima.
Presentan cansancio, falta de energía y no suelen hacer demasiadas cosas. Se presentan alteraciones en el sueño (insomnio, dormir en exceso) y en el hambre (darse atracones o evitar el alimento)
La concentración y la memoria se ven bastante afectadas. Las personas suelen aislarse de los demás, lo que en casos más severos puede conducir a una fobia social.
La distimia, en la mayoría de los casos, está acompañada de otros trastornos como el de ansiedad generalizada y trastornos de la personalidad. Es una patología que afecta más a las mujeres y como en casi todo trastorno, existen componentes genéticos y ambientales que contribuyen a su aparición.
La distimia y la depresión son diferentes
A pesar de su trastorno, quienes atraviesan por una distimia suelen mantener una vida normal y bastante rutinaria. La gran diferencia con la depresión es el grado de incapacitación, en la depresión el sujeto está más afectado en todo y hay cosas básicas que no puede hacer por no contar con la energía emocional suficiente.
El distímico no pierde el interés y en ocasiones hasta puede experimentar placer, no está presente la lentitud motora y las ideas recurrentes de muerte tampoco son persistentes ni frecuentes.
¿Cuál es el tratamiento?
Lo más efectivo es la combinación de terapia cognitiva y tratamiento psiquiátrico.
En terapia se trabaja sobre las emociones, pensamientos y conductas negativas del consultante, se aprende a gestionar efectivamente las emociones, a comunicarse mejor con los demás, a mejorar las habilidades sociales, a reestructurar creencias negativas que estancan a la persona.
En cuanto a la medicación, se suelen recetar antidepresivos, a veces pueden estar combinados con ansiolíticos o estabilizadores del estado de ánimo.
Si te sientes identificado no dudes en consultar, es un trastorno que fácilmente puede tornarse en depresión sin la ayuda adecuada, además la tasa de efectividad en estas situaciones es alta cuando hay un compromiso con el tratamiento.

domingo, 1 de septiembre de 2019

Siete consejos para evitar el estrés postvacacional

S.F.   |   ABC-Familia   |   01/07/2019

Se necesitan al menos tres días para que el cuerpo se adapte a las rutinas

Tras el verano de 2017, un 33 % de los trabajadores en España aseguró haber sufrido síndrome postvacacional, según una encuesta realizada por Adecco. En 2018, esta misma empresa repitió la consulta y el resultado reveló que la cifra había aumentado en cuatro puntos porcentuales, alcanzando al 37 % de los trabajadores.

¿Cuáles son los síntomas? Cuadros de fatiga, apatía, dificultad para concentrarse, trastornos del sueño, nerviosismo y tristeza; nada, en realidad, que pueda considerarse con entidad clínica. Son los síntomas normales ante un cambio de rutina, un proceso transitorio que no suele alargarse más de tres o cuatro días.

«La mayoría de las cosas que hacemos en nuestra vida, hasta un 40 %, decía el psicólogo William James, están basadas en hábitos», expone Manuel Armayones, psicólogo y director de desarrollo del eHealth Center, centro de salud digital de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC). Tenemos una rutina durante todo el año que a veces nos cansa, nos quema, pero nos permite ir en «modo automático». Cuando llega el verano, también al principio, en ciertas personas aparecen dificultades de adaptación a los nuevos hábitos, aunque sean positivos. Luego, cuando nos empezamos a acostumbrar, «va y se acaba». En realidad lo que pasa es que nos hemos adaptado a una rutina y tenemos que romper con ella para volver a la anterior.

¿Cuándo puede suponer un problema? «Existen casos extremos en los que se experimentan ataques de ansiedad, depresión, dolor de cabeza o malestar general. Afectan a una minoría y pueden durar meses», expone el estudio. «En algunos casos, solo en algunos, hay que ver si detrás existe algo más. A veces, hay que pensar si lo que hacemos es aquello que realmente nos gusta y en caso contrario establecer un plan realista para el cambio», apunta en este sentido Armayones.

Estas crisis son necesarias porque nos hacen despertar un poco del «modo automático». Hay que aprovecharlas como oportunidades de generar un cambio y emplearlas para reflexionar: «¿Por qué me está costando tanto volver?», «¿qué es lo que hay realmente detrás?», dice el psicólogo. Y a partir de ahí, debemos intentar conseguir que pasen cosas. Mucha gente se hace propósitos de año nuevo y mucha gente puede hacérselos en septiembre o en agosto, si ha cogido las vacaciones en julio. La filosofía sería: «aprovecha ese momento para verlo como una oportunidad».

Consejos para adaptarse a las rutinas:

1.-Conectar unos días antes. Una opción interesante, según señala Armayones, es volver a conectar paulatinamente durante los últimos días de las vacaciones. Avanzar y planificar un poco la vuelta a la rutina hace más fácil eliminar la incertidumbre y tener una sensación de control que permitirá llevar mejor el día a día.

2.-Ir poco a poco. Pasar de cero a cien no es bueno para nada. Vayamos poco a poco: «ahora que empiezo, voy a superar los tres primeros días que son algo pesados y poco productivos». En este caso, propone funcionar sin caer en pensar que tenemos que empezar a trabajar y que todo se nos haga una montaña.

3.-Valorar la parte positiva. ¿Volver a trabajar puede tener una parte positiva? Por supuesto que sí. Tener una actitud positiva ayuda significativamente. Volver al trabajo es una gran oportunidad para reencontrarnos con compañeros con los que nos llevamos bien, pensar en nuevos proyectos y desarrollar nuestra faceta profesional. Si nuestra actitud es positiva, la vuelta al trabajo será mucho más sencilla.

4.-Crear nuevos hábitos saludables. «Hemos roto con la rutina del verano, que, a veces, no es tan sana como pensamos porque trasnochamos más, comemos peor, nos damos más licencias, y muchas personas llegan con tres o cuatro kilos de más. Pues aprovechemos para plantearnos pequeños retos. No hace falta apuntarse al gimnasio, pero incorporemos pequeños retos a nuestro día a día», recomienda el experto. En sus palabras, el secreto es identificar un hábito saludable (por ejemplo, subir un tramo de escalera), un contexto adecuado donde desarrollarlo (siempre el mismo) y premiarnos por ello (autofelicitarnos).
En esta filosofía se basa el método «tiny habits», del investigador y profesor de la Universidad de Stanford B. J. Fogg: «un hábito no es más que un comportamiento que repetimos mucho en un mismo contexto y acabamos automatizando». La vuelta de vacaciones es una buena ocasión para reiniciar nuestros malos hábitos y cambiarlos por otros más sanos.

5.-Planificar el ocio. «Somos muy de blancos y negros. Acabamos las vacaciones y de golpe y porrazo parece que nos metemos en una especie de túnel en el que no hay fines de semana, días de fiesta o tardes libres», completa el experto. Para ello, una buena opción es planificar un poco el ocio para no caer en la vorágine de la oficina y de las llamadas de teléfono de un día para otro. En sus palabras, esta es la mejor manera de no tener la sensación de que todo es trabajo en nuestra vida.

6. Comenzar proyectos vitales ilusionantes. La vuelta de vacaciones es un buen momento para pensar si quiere hacerse un voluntariado o iniciarse una actividad cultural, por ejemplo. Volver a la rutina es más fácil si la llenamos de los buenos ratos que pueden proporcionarnos las actividades culturales, educativas y altruistas.

7. Aprovechar las rutinas. La rutina es una concatenación de hábitos y los hábitos no son más que comportamientos que a fuerza de repetirlos acabamos automatizando sin pensar. Pero para que se establezcan estos hábitos hay que practicar y muchas veces encontrarles espacio en nuestro día a día. «Si las nuevas rutinas que podemos establecer al volver de vacaciones son positivas puede que hasta nos acabemos alegrando de que las vacaciones terminen. ¡De nosotros depende!», concluye el director de desarrollo del eHealth Center de la UOC.



jueves, 29 de agosto de 2019

La capsa de Pandora; depressió severa més càncer

Badalona, 29/08/2019

Sí, sí, ho heu llegit bé. D'aquí ve el meu any sabàtic en el blog i l'article que precedeix a aquest, perquè el tracten especialistes i és més fiable que el que pugui expressar jo.
M’estic medicant desde fa una pila d’anys d’una depressió en la que tens èpoques dolentes com primavera i tardor i d’altres una mica més suportables com estiu i hivern, encara que les persones que tenen coneixement de les depressions, sense que siguin bipolars, saben que vas fent com un dofí al mar, vull dir que ara treus el cap i uns metres més enllà –en aquest cas dies- t’ensorres i es passa molt malament.
Bé, doncs en aquesta situació i prenent medicaments necessaris receptats pel psiquiatra, més altres del metge del CAP per protegir l’estómac, cuidar tiroides, baixar els triglicèrids, etc. vaig a una revisió anual i als pocs dies m’avisen que he de repetir una prova.
Efectivament m’ho fan a un hospital gran, i després d’aquesta prova i alguna altra em donen visita amb  l’oncòlog. Jo em trobava relativament bé, i m’anuncien que tinc un tumor que s’ha de treure i analitzar,  aviat, perquè no és agressiu però sí que creix molt ràpidament.
Preparatius, operació i als 2 dies a casa. He d’anar-hi un cop per setmana per fer les cures i als 30 dies justos començ0 la quimio. Aquí el tema ja es complica perquè m’expliquen que a partir de la 2ª setmana em caurà el cabell -compro mocadors-, i em trobo amb altres coses incòmodes que vaig assimilant lentament. El factor més desagradable és el cansament que junt amb el que ja suposa la depressió, costa moltíssim llevar-se del llit. A més no pots portar pesos ni fer esforços, total em quedo d’entrada limitada, decebuda i una mica preocupada.
Després d’unes breus setmanes de descans en acabar la quimio, comença la ràdio i augmenten els medicaments amb una pastilla per part de l’oncòlog i des del CAP a conseqüència de la quimio i la ràdio m’han de medicar per la glucosa, el colesterol i la tensió arterial.
 He de menjar, sense gana, proteïnes, vitamines, cereals, làctics suaus i perdo molt la noció del gust, per tant m’he d’esforçar per menjar i beure molta aigua. I el cap a estones no el tinc gens clar, i si ja es té insomni s’incrementa, com també la falta de ganes de fer coses, inclús de rebre visites.
Passa en certa manera amb el càncer com amb les malalties mentals, vius l’estigma -afront, deshonra-, i quan es tenen les dues coses és molt més agut. El més còmode és no sortir de casa, però no convé perquè t’aïlles més i és contraproduent, ja que el cap no para de pensar i poques vegades són coses positives. És veritat que les persones conegudes no saben què dir-te quan et veuen, per tant el més còmode és no visitar-te i preguntar a la familia, o bé fer visita de compromís i sortir tot seguit perquè els recorda la situació viscuda en el càncer d’un familiar proper, o no s’hi han trobat mai i temen no ser oportuns. Per sort penso que tot el que passa és per a bé, i això m’ajuda recordar-ho per tirar endavant, i no perdre l’esperança de sortir-me’n.
 També compto amb l’ajut de la família i persones properes, per a fer, quan puc, el que em diuen els metges, tant el psiquiatre que ja em portava i ha estat un molt bon suport, com els d'oncologia que m'han tractat amb molta professionalitat i a la vegada amb calidesa humana i paciència, cosa que s'agraeix, perquè d'entrada no saps res de res i la notícia “tens càncer” et cau com una galleda d'aigua freda al damunt.
M. Carme Samaranch.