jueves, 26 de enero de 2023

¿Qué es la anomia?


SERGIO DE DIOS GONZÁLEZ          |        La Mente es Maravillosa        |       06/04/2022

Escrito por Edith Sánchez 

El tema de la anomia hace referencia a la tensión que se produce entre los colectivos y los individuos en el cumplimiento de las normas. Estas son importantes para mantener la cohesión social, pero, a la vez, si no están alineadas con las aspiraciones individuales, entonces aparece el conflicto y, en muchos casos, estas dejan de ser útiles. 

La anomia es un concepto muy antiguo del que ya se hablaba en la Edad Media para describir a las personas “sin Dios ni ley”. Sin embargo, fue el sociólogo Emilio Durkheim quien comenzó a trabajar esta idea de manera sistemática y desde entonces el término apareció de forma recurrente en la sociología. 

La palabra anomia hace referencia a la ausencia de reglas y a la tendencia a trasgredir las normas. Puede tener lugar en el plano colectivo o individual y equivale también a la carencia de pautas o valores morales para orientar la conducta. 

Aunque el concepto de anomia nació en la sociología, también ha sido trabajado por las ciencias políticas, la antropología y la psicología. En todos esos campos se le ha asociado con la conducta delictiva o “desviada”, como el resultado de unas circunstancias históricas o bien como parte de un proceso de la evolución moral. 

 Toda actividad humana transcurre dentro de la sociedad, sin que pueda nadie sustraerse a su influjo”. – George Simmel

La anomia y la inconformidad

Cuando se habla de anomia, se habla también de una tensión entre lo colectivo y lo individual. No hay adherencia a las normas y esto, en principio, obedece o bien a que las normas no consultan con la posibilidad real de una persona para cumplirlas o bien a que el individuo no logra plegarse a las mismas, aunque estas sean razonables.

Para Durkheim, la anomia era resultado de una ruptura o deterioro en los lazos sociales; una separación que, a su vez, conducía a un debilitamiento de la solidaridad. Así pues, si en una familia, un grupo determinado o en el conjunto de la sociedad no hay unos vínculos fuertes, los individuos no sienten que deban cumplir con las normas que le dan cohesión a ese colectivo. 

Durkheim señalaba que la misma división del trabajo y la división de clases eran una forma de deterioro en los lazos sociales. Introducen formas de injusticia y de exclusión, que luego se expresan en las normas; estas terminan siendo preceptos legitimadores de situaciones que van en contra de los individuos. A raíz de ello, se origina una gran tensión, al tiempo que una resistencia a cumplir con las reglas.

Anomia y frustración 

El concepto de anomia fue asimilado por el enfoque estructural-funcionalista, de origen estadounidense. En este caso, se varió la idea trabajada inicialmente por Durkheim y el énfasis empezó a ponerse solo en el individuo. Se partió de la idea de que lo colectivo, por ser colectivo, funcionaba bien y que si una persona no lograba adaptarse a esto, el problema estaba en ella y no en lo social. 

Frente a esto, muchos autores señalan que, si un contexto propone normas y modelos de realización, pero a su vez restringe los medios o las vías para alcanzarlos, se genera una profunda frustración. Por ejemplo, cuando se apuesta por tener éxito y dinero, pero a la vez se dificulta o impide a través de las normas que las personas alcancen estos objetivos. 

En esas condiciones no solo hay un debilitamiento de los lazos sociales, sino que también se incuba una fuerte resistencia, pasiva o activa. Esto termina reflejándose en diversas conductas que incluyen la depresión, la violencia urbana, el crimen e incluso el suicidio, entre otros.

¿Qué o quién debe cambiar? 

El tema de la anomia y la adhesión a las normas es complejo. En realidad, se puede afirmar que en ninguna sociedad las reglas se cumplen siempre y en su totalidad. Si hablamos de lo ideal, lo que debería existir es un colectivo en el que el margen de cumplimiento fuera muy amplio, al tiempo que se promoviera la autonomía basada en la responsabilidad ética individual. 

Una sociedad así no es fácil de construir, principalmente por la desigualdad económica y social, que también implica desigualdad en las oportunidades. Llegados a este punto, cabe la pregunta de si en condiciones reales lo que se debe promover es un cambio en las normas o un cambio en los individuos, para reducir las tensiones que llevan a la transgresión o a la frustración. 

No es fácil darle una respuesta a ese interrogante. Una perspectiva realista tendría que ver con la conciencia de que es importante adaptarse a la realidad, por arbitraria que sea. Al mismo tiempo, dicha adaptación no tiene por qué ser pasiva, sino todo lo contrario: crítica y activa. Habría que lidiar con esa paradoja, ampliar el rango de tolerancia a la frustración y también la fortaleza y la voluntad de cambio.

martes, 24 de enero de 2023

Los 3 consejos del psiquiatra Jesús de la Gándara para combatir la depresión

65YMAS.com              |        05/01/2023 

La depresión es un trastorno mental y emocional caracterizado por un bajo estado de ánimo. Los principales síntomas. –a veces poco evidentes– son la tristeza, la irritabilidad, las alteraciones de sueño y la pérdida de interés en mantener relaciones sociales.

En España, a mediados de 2020, había 2,1 millones de personas con un cuadro depresivo, el 5,25% de la población mayor de 15 años de todo el país, según la Encuesta europea de salud, cuyos datos difundió el Instituto Nacional de Estadística (INE) el pasado año. De todas ellas, 230.000 personas sufrían una depresión grave. 

La prevalencia de la depresión en mujeres duplica a la de hombres (7,1% frente a 3,5%), y en los cuadros de depresión grave la diferencia es aún mayor: por cada caso grave en hombres hay 3,5 en mujeres. Los cuadros depresivos son más frecuentes al aumentar la edad y alcanzan su valor máximo entre los mayores de 85 años, donde afectan al 16% de la población.

A la depresión ha estado dedicado el séptimo capítulo de Profunda Mente, un espacio de la Cadena SER que trata los problemas de salud mental que afectan a la sociedad junto a personalidades que han convivido con los mismos.  En esta ocasión, fueron Gervasio Deferr, Miguel Lago y Bely Basarte quienes compartieron con Carles Francino su experiencia con esta enfermedad. 

También participó en la charla el psiquiatra y escritor Jesús de la Gándara, que ofreció tres claves muy sencillas para prevenir una recaída en la depresión. El especialista advirtió de que algunos pequeños cambios en las costumbres diarias son importantes en el tratamiento, puesto que "una depresión es una enfermedad, y una enfermedad hay que tratarla con los medios adecuados para esa enfermedad: hay antidepresivos, hay psicoterapia, hay apoyos familiares y hay cambios en los hábitos de vida".

De la Gándara pidió a los invitados y a la audiencia que no olvidasen "nunca" tres conceptos muy sencillos:

  1. "Moved los pies todos los días". Es recomendable hacer ejercicio, caminar, "controlar tus pies", según el psiquiatra, para mantener una ligera actividad física.
  2. "Moved las manos todos los días". "Compón algo, abraza, toca el piano, haz croquetas, aplaude...", animó De la Gándara.
  3. "Moved la lengua todos los días". Según el especialista, es fundamental "hablar y escuchar, comunicarse". "Y hazlo bien. No te cabrees, ni con los demás, ni contigo, ni con el mundo", añadió.

domingo, 22 de enero de 2023

Secuelas del confinamiento: se multiplican los casos de adicción a los videojuegos

ANTONI LÓPEZ TOVAR        |    Barcelona     |    La Vanguardia       |    10/01/202

Hasta que los pacientes y las familias no identifican la existencia de un trastorno pueden transcurrir meses 


Algunas de las consecuencias del confinamiento y las restricciones a la movilidad durante la época dura de la pandemia van aflorando paulatinamente. Entre ellas figura un incremento significativo de los casos de uso problemático de los videojuegos.

 

La cifra de consultas por este motivo en la unidad de juego patológico y adicciones comportamentales del hospital de Bellvitge (l’Hospitalet de Llobregat) se multiplicó por cuatro en el 2022. “Podría ser una de las consecuencias del confinamiento en la salud mental a medio y largo plazo”, consideran los especialistas.


En el 2011 las consultas por adicción a los videojuegos representaban el 1,7% de los casos atendidos en la unidad de adicciones comportamentales de Bellvitge. En el 2019 se alcanzó un pico del 5,7%, que descendió en los dos años siguientes (años de pandemia) para dispararse hasta el 15,4% en el 2022.

 

La situación es preocupante. La evidencia científica indica que aproximadamente un 3% de la población es susceptible se sufrir adicción a los videojuegos, una patología que provoca afectaciones graves en el ámbito personal, familiar, social, laboral y académico. Y si hasta el riesgo se ha asociado de forma mayoritaria a los hombres, “recibimos cada vez más consultas de chicas”, dice la psicóloga clínica Susana Jiménez, jefe de la unidad de adicciones comportamentales de Bellvitge.

 

En su opinión, el aumento de casos es “una evidencia de las consecuencias en salud mental a medio y largo plazo respecto al uso abusivo de videojuegos durante los períodos de confinamiento”. Hasta que los pacientes y familias no reconocen que la pasión por los videojuegos es en realidad una adicción y acuden a los dispositivos asistenciales, pueden pasar meses, afirma Jiménez.

 

El riesgo de las cajas de botín


¿Dónde está el límite? Algunos especialistas aducen que las ‘loot boxes’ (cajas de botín) pueden significar la transición de un uso de videojuegos saludable a un uso problemático, incluso a la transición a los juegos de azar. Se trata de recompensas virtuales que son adquiridas a base de horas de juego o mediante un importe real en dinero.

 

“La incertidumbre y la excitación de comprar estas cajas de botín facilita la repetición del hábito de buscar la recompensa deseada. Como en los juegos de azar, el refuerzo positivo del premio tiene un patrón intermitente y variable y cada vez se gasta más en un intento de compensar lo que se ha invertido”, argumentan los especialistas.

 

Los videojuegos de carácter masivo, en línea, de rol o multijugador son los que más problemas de uso excesivo provocan. 

Las señales de alerta


¿Cómo se identifican estos problemas? Según los especialistas de la unidad de Juego Patológico y Adicciones Comportamentales (las que no se asocian a una sustancia) existen diferentes señales de alerta: la relevancia de los videojuegos en la vida de la persona, pérdida de autocontrol sobre esta actividad, una dedicación excesiva (4-5 horas diarias), aumento de la irritabilidad, ansiedad y tristeza al dejar de jugar; abandono de otras actividades sociales, escolares/laborales y lúdicas, o la persistencia en la actividad a pesar de las consecuencias negativas. 

Según Susana Jiménez, la sociedad debe promover un uso saludable de las nuevas tecnologías. “En el contexto adecuado y con un patrón de uso saludable, los videojuegos pueden ser educativos, aumentar determinadas capacidades y habilidades, mejorar la autoestima y las relaciones sociales, incluso practicar idiomas”, precisa.

viernes, 20 de enero de 2023

El motivo por el que los psiquiatras recomiendan que los niños y adolescentes tengan dos grupos de amigos

20 Minutos.es     |     09/11/2022 

El doctor en Psicología y Ciencias de la Salud, Javier Urra, quien también fue el primer Defensor del Menor, subrayó que es fundamental que los niños y adolescentes tengan dos grupos de amigos: "Uno puede ser en la escuela y otro, perteneciente a otras actividades que tenga el menor" para evitar conflictos y aislamiento, entre otros problemas. 

Así lo manifestó en un diálogo organizado por la Fundación Merck Salud que acogió la agencia de noticias Servimedia para presentar una nueva monografía de la Colección de Bioética y Derecho Sanitario, titulada ‘Salud del niño, del adolescente y del joven adulto’.

Riesgos en la adolescencia

Urra explicó que "al tener dos grupos de amigos, si el menor se siente mal y señalado por su grupo de compañeros tiene otro de apoyo". "Está claro que para los chicos, sobre todo a la edad adolescente, el grupo de relación es más importante que el de pertenencia", resaltó.

En este sentido, destacó que "lo único que le importa a un chico de 15 años un viernes por la tarde es que le llamen porque quiere que le quieranSi no es así, su vida no tiene mucho sentido y le supera el sufrimiento”.

Además, el experto remarcó la importancia de que los menores conozcan también a los amigos de sus padres.  "De esta forma, nosotros también podremos conocer a los suyos", indicó.

Control de amigos: riesgo de las drogas y las bandas

A este respecto, Javier Urra comentó que "sólo hay que entrar en conflicto cuando se sabe que tu hijo va con personas más mayores que él, que está consumiendo drogas o traficando o que ha entrado en una banda".

De todos modos, para el director de EducaLike, Guillermo Cánovas Gaillemin, "no hay que tener miedo de ir a la confrontación, sobre todo no hay que esquivar los pequeños conflictos y discusiones de cada día". "Por ejemplo, si yo considero que tú con 14 o 16 años tienes que apagar el móvil y tienes que ir sin el móvil encendido a la cama, esto es innegociable".

Adicción tecnológica

Del mismo modo, añadió que, "ante cualquier problema que tenga un adolescente, como la adicción tecnológica, la familia debe acompañar, supervisar y educar porque si lo hacen es difícil que estos trastornos se lleguen a desarrollar". Lo mismo ocurre cuando se trata de trastornos del comportamiento alimentario. La jefa de sección de Psiquiatría Infantil del Hospital Niño Jesús de Madrid, la doctora Mar Faya, señaló que si estos problemas de la alimentación se detectan de forma precoz, “se puede cambiar el curso de la enfermedad”.

Hablar con los hijos

En cuanto al papel de los padres, añadió, "estos deben hablar con el chico o la chica para que sepan de su preocupación. Hay que brindarles ir juntos a un grupo de profesionales, ya que el adolescente no tendrá ninguna conciencia de tener una enfermedad. Ellos deben saber que son importantes y que los padres están preocupados".

Tarea también de la sociedad

Sin embargo, el director de Derecho Sanitario Asesores, Fernando Abellán-García, quien ha coordinado la monografía de la Fundación Merck Salud, defendió que "todo esto no es sólo tarea exclusiva de los padres o de los formadores, ya que también tienen que tomar conciencia de estos problemas los que tienen un altavoz en la sociedad y darse cuenta de que la infancia y la adolescencia son fases especialmente vulnerables".

Y a esto agregó que tampoco hay que olvidar que "los propios padres también han caído en las nuevas tecnologías, ya que es muy común ver a una familia en su casa y cada miembro estar con su móvil".

El ejemplo de los padres

Cánovas Gaillemin manifestó que "el ejemplo es lo que más va a contar sobre todo cuando son pequeños". "De hecho, un niño se desarrolla con el ejemplo de los que le rodean, sobre todo de sus padres cuando son pequeños”.

Señaló que "en un estudio que hicimos en los colegios de toda España preguntamos a los niños que normas pondrían a sus padres respecto al uso de la tecnología. Su respuesta fue: prohibiría a mis padres contestar WhatsApp mientras conducen. Esta respuesta nos demuestra que los menores están pendientes de lo que hacen sus padres”. 

martes, 17 de enero de 2023

¿Te interrumpen mientras hablas?. Esto es lo que puedes hacer

 VALERIA SABATER        |       La Mente es Maravillosa     |      01/02/2022 

Hay usurpadores de palabras, personas que te interrumpen cuando hablas una y otra vez, que no te dejan argumentar y que no saben escuchar. ¿Qué podemos hacer ante estas situaciones tan frustrantes?
 
¿Te interrumpen mientras hablas? En efecto, hay personas con una tendencia crónica a no dejar que termines tus frases, a usurpar palabras, a bloquear tus razonamientos y a invadir tus tiempos. Algunos lo hacen sin ser conscientes de ello; sin embargo, otros hacen del arte de la interrupción una constante que roza la falta de respeto.
 
¿Qué podemos hacer ante estas circunstancias? Los expertos en materia de comunicación nos dan un consejo básico: no perder la calma. Lo último que debemos permitir es que un diálogo derive en discusión y que nosotros mismos perdamos el control al quedar supeditados por la frustración. Mantener la paciencia y manejar una serie de claves nos permitirá salir airosos de esas situaciones.
 
Se sabe que la primera ministra Margaret Thatcher era toda una experta en lidiar con estas situaciones. Estudios, como los realizados por la Universidad de York, vieron que la dama de hierro era muy hábil a la hora de aplicar lo que se conoce como superposición competitiva. Lograba que nadie la interrumpiera gracias a una comunicación firme, contundente y muy rápida.
 
Obviamente, no todos hemos desarrollado una habilidad tan grande en el arte de la argumentación. Sin embargo, sí que podemos tomar medidas para mejorar. Lo analizamos a continuación

Qué hacer cuando te interrumpen mientras hablas
 
¿Mal educados? ¿Impacientes? ¿Estilo de comunicación violenta? Cuando te interrumpen mientras hablas, lo primero que experimentas es desconcierto y molestia. A nadie le agrada que interrumpan la exposición de su razonamiento para intentar echarlo abajo o, incluso, completarlo.
 
Lo curioso de estas situaciones es que a menudo derivan de un factor cultural. Interrumpirse es para muchas personas algo habitual en la dinámica familiar. Hay grupos de padres, hijos y hermanos acostumbrados a hablar muy rápido, a no escucharse y a interrumpirse. Este estilo de comunicación se aplica de manera inconsciente después a cualquier contexto.
 
Así, trabajos de investigación, como los realizados en la Universidad de Delhi, inciden en algo interesante sobre este tema. Es importante intentar comprender por qué nos interrumpen. Hay quien se siente inspirado y motivado por nuestra conversación y solo intenta aportar sus ideas dejándose llevar quizá por la emoción y el impulso.
 
Por otro lado, podemos encontrarnos también al comunicador narcisista, a ese perfil que busca tener el control de la conversación y llevarla a su terreno. Es importante saber ante quién estamos para reaccionar y actuar de manera más ajustada. Descubramos por tanto qué hacer cuando te interrumpen mientras hablas.
 
Reacciona tras la tercera interrupción: recuerda a tu interlocutor en qué consiste un diálogo
Si durante una conversación tu interlocutor te interrumpe tres veces seguidas, actúa. No dejes pasar más tiempo. Tras esa tercera rotura en el hilo comunicativo, se evidencia ya un claro patrón orientado a asaltar tus ideas y opiniones.
 
Ese será el momento en explicitar las condiciones del diálogo. La primera, que una conversación supone saber escuchar para poder responder. Segundo, que cada persona dispone de un tiempo para comunicarse que el otro deberá respetar. Esos son los pilares de la comunicación, de la buena comunicación.
 
Explica cómo te sientes ante cada interrupción

No importa que sea un compañero de trabajo, un vecino, un amigo de toda la vida o nuestra pareja. Es prioritario explicarle a la otra persona lo que supone para nosotros que nos interrumpan mientras hablamos. Quizás no se dé cuenta del impacto de la dinámica que está imponiendo en el intercambio, pero nosotros se lo podemos hacer saber.
 
“Cuando me interrumpes de forma constante me siento infravalorado. Es como si no respetaras mis opiniones y razonamientos. Además, pierdo el hilo de mi argumentación, olvido lo que estaba diciendo y me siento frustrado. Esa conducta tuya es una falta de respeto y yo al menos lo vivo de ese modo”.

El arte de la comunicación no verbal
  
A la hora de referirnos a las conversaciones y los procesos comunicativos, situamos toda la atención en el mensaje. Sin embargo, se nos olvidan las formas. La comunicación no verbal tiene la misma relevancia que nuestros argumentos, ideas y razonamientos. Por ello, a la hora de hablar con un ladrón de la palabra, tendremos que tener en cuenta lo siguiente:
 
·        Imponte. Mantén una adecuada distancia, hombros rectos, cuello firme y no cruces los brazos… No seas esa figura siempre accesible dispuesta a ceder o a priorizar la amabilidad.
·        Usa un tono de voz firme y seguro. Ideal si tus frases van al grano, sin rodeos y con gran claridad.
·        Anticípate. Intenta comprender en qué momento la otra persona va a proceder a su asalto comunicativo (interrupción) para actuar. Levanta el dedo o la mano y pide no ser interrumpido.
 
¿Te interrumpen mientras hablas? Examina y afina tus habilidades de comunicación
 
Si te interrumpen mientras hablas en varios contextos (en especial el laboral y el personal), es momento de revisar tus habilidades de comunicación para evitar que esto suceda. Hablábamos al inicio de Margaret Thatcher y su habilidad en materia comunicativa durante sus sesiones en la Cámara de los Lores.
Más allá de adquirir o no las competencias en comunicación de un político, están sin duda una serie de claves muy básicas que todos podemos aprender. Son las siguientes:

·        Entrena tu habilidad mental en materia argumentativa: ten claro de manera rápida qué quieres decir antes de expresarlo.
·        Ve al grano, no des rodeos a la hora de comunicar.
·        Deja que la pasión y la emoción impregnen tus palabras.
·        Demuestra confianza en lo que expresas.
·        Deja hablar al otro y escucha. Da ejemplo, sé mejor que los demás.
·        Transmite positividad, pero exige ser escuchado.
·        Si te interrumpen, deja hablar hasta que terminen. Después guarda silencio unos instantes y demanda a la otra persona que haga lo mismo contigo. Recuérdales qué les falta mucho por aprender en materia comunicativa.
 
Para concluir, decía un proverbio árabe que si lo que vamos a decir no es más bello que el silencio, es mejor no decirlo. A veces, nada es más sabio que saber callar para escuchar al otro. Mejoremos al máximo ese arte que une a las personas: la comunicación.