jueves, 16 de mayo de 2024

7 situaciones en las que se conoce realmente a una persona

 CRISTINA RODA RIVERA      |     La Mente es Maravillosa    |     11/01/2023

Hay situaciones que ponen a prueba lo mejor y lo peor de cada persona. Lejos de juzgarlas por ello, se pueden utilizar para llegar a conocerlas a fondo.

Muchos de nosotros tenemos amigos de toda la vida, algunos nos siguen sorprendiendo para bien y en otras ocasiones nos defraudan. También vamos conociendo gente nueva que nos resultan encantadores y a los que queremos seguir conociendo y compartir cosas con ellos porque su compañía es agradable. Por ello, hay determinadas situaciones en las que se conoce realmente a una persona a las que debemos prestar atención.

 

Pero conocer a una persona en profundidad, con toda su parte positiva y negativa, es algo que implica más intimidad, muchas horas, muchas situaciones distintas y compartir algo más que una cena o una noche de fiesta.

 

Aún así, habiendo compartido mucho tiempo y muchas experiencias en las que ha habido cosas buenas y malas, hay situaciones concretas en las que se conoce realmente a una persona. Vamos a repasarlas, algunas más serias y otras más banales, pero todas ellas nos han podido hacer ver aspectos internos de esa persona que desconocíamos.

1. Situaciones de estrés en las que se conoce realmente a una persona

Esta frase puede simbolizar el hecho de que, cuando una persona se encuentra con una situación estresante. Esto ocurre aunque no sea grave, así que podremos saber muchísimas cosas de ella por la forma en la que afronte esa situación.

 

Puede ponerse nervioso, agresivo, incapaz de pensar con claridad, no buscando soluciones sino tan solo quejándose (a las personas menos indicadas) o incluso culpabilizar a otros de lo que le ha pasado. También podemos ver una actitud de evitación, delegando responsabilidades en otros porque considera que no es capaz de hacerlo o que no tiene porque hacerlo.

 

 “He aprendido que puedes decir mucho de una persona por la manera en la que se comporta en estas tres situaciones: un día lluvioso, con un equipaje perdido y las luces de navidad enredadas”.-Maya Angelou

 

Estas situaciones son de tipo menor pero la forma en la que se comporte una persona ante los estresores menores nos va a dar una idea de cómo puede afrontar situaciones de un mayor estrés vital por asuntos más serios. Así se conoce realmente a una persona.

2. Situaciones en las que te necesita y en las que ya no te necesita

No se trata de que una persona solo te hable para pedirte un favor y deje de hablarte cuando tú ya se lo has hecho. Se trata de esas relaciones en la que una de las partes se relaciona con otra pero, cuando ya no le interesa por varios motivos, deja de tenerte en cuenta.

 

“Solamente pueden unirnos los sentimientos. El interés no ha formado jamás amistades estables”.

-Cicerón-

Por ejemplo, una compañera de instituto con la que hacías todos los trabajos y compartías tiempo libre, y al acabar el instituto se muestra fría o distante. Con esa amiga con la que salías y al empezar una relación de pareja poco o nada sabes de ella.

Saber cuando tu amigo o amiga te necesita y cuando no, te dará una pista de cómo es esta persona realmente. A pesar de lo que diga, observar sus actos es lo más importante.

3. Situaciones de convivencia

La convivencia es la prueba definitiva si quieres saber cómo se comporta en realidad una persona. La manera de respetar tu espacio, de respetar tus cosas, de no discutir por ideas absurdas son algunos ejemplos. Te das cuenta de si es capaz de compartir o solo de hacer su vida en su casa, que en muchas ocasiones parece de todo menos algo compartido.

De si es capaz de sacar tiempo para hablar un rato de las cosas que os preocupan, de si te ayuda estando enferma, de si no se compromete en los asuntos de facturas, reuniones o de una simple avería en vuestro hogar. Te das cuenta de si es una independencia sana, o si es un egoísmo más que claro y evidente en todo lo que hace.

4. Situaciones en las que te habla de los demás

Comentar acerca de los demás es algo normal, y más cuando dos personas comparten el mismo grupo de amigos o se desenvuelven en un ámbito común (laboral, deportivo, social…). Pero hablar de los demás no implica faltar el respeto.

En cambio, juzgar continuamente lo que hacen, analizar si su vida es mejor o peor que la tuya o contar cosas íntimas de esa persona, puede darte alguna pista sobre la persona que tienes al lado.

 

“Algunas personas son tan falsas que ya no son conscientes de que piensan justamente lo contrario de lo que dicen”. – Marcel Aymé-

5. Situaciones de apuro económico

Es difícil saber cuando un amigo es realmente egoísta. Uno debe darse cuenta cuando una persona te hace un favor solo porque tú les has hecho otros y sabe que quizás le recompensarás de nuevo. Pero esa generosidad es falsa, eso no deja de ser interés.

 

Cuando pasamos por un apuro económico y esa persona no tiene en cuenta nuestra situación es cuando nos damos cuenta de qué tipo de persona hemos tenido como amigo.

 

Incluso puede llegar a prestarnos algo pero lo hará de mala gana, nos preguntará continuamente cuándo se lo vamos a devolver (sin que lo necesite en ese momento) o hablando con otros acerca de la cantidad de cosas que ha hecho por nosotros, dejándonos en una posición bastante desagradable.

 

“Cuentas claras conservan amistades”. - Refranero

6. Situaciones relativas a tus alegrías

Un amigo debe estar para las alegrías y para las penas. Muchas veces se dice que las personas que no son amigas de verdad te dejan solo cuando estás pasando un mal momento y solo se acuerdan de ti cuando sea algo divertido.

Pero puede suceder lo contrario: el amigo que parece escucharte y acompañarte cuando todo te va mal y sin embargo te desvaloriza y te boicotea emocionalmente cuando algo te ha ido muy bien. Si tu vida empieza a remontar y siente envidia o una falsa alegría, no te conviene.

7. Situaciones complicadas en las que necesitas su ayuda 

Las personas vivimos situaciones angustiosas en nuestra vida y es de vital importancia contar con un apoyo social percibido que a nosotros nos parezca válido y cálido.

“Es en los momentos difíciles cuando la amistad pasa por una prueba de fuego”.

 

Sorprendentemente, en esos momentos en los que necesitamos más la atención y el cariño de alguien, podemos encontrar indiferencia, malas palabras o infravaloraciones de nuestro estado de ánimo. Incluso, podemos notar una actitud fría, en la que los problemas de la otra persona sigan estando por encima de los nuestros, aunque nosotros estemos viviendo una situación realmente dramática.

 

Por ello, rodéate de las mejores personas y sé tu también una de ellas. Y nunca olvides, tratar a los demás como quieras que te traten a ti. Un red fuerte de amigos es un tesoro muy valioso que hay que saber construir, mantener y apreciar.

¿Ya has aprendido cómo se conoce realmente a una persona?

miércoles, 15 de mayo de 2024

Descansar no es tumbarse en el sofá: las mejores claves de la psiquiatra Marian Rojas Estapé y del sociólogo Alex Soojung-Kim Pang

 

MARÍA FERNÁNDEZ DE CÓRDOVA     |     Telva     |     26/04/2024

Si queremos una buena vida vamos a tener que tomarnos en serio el descanso. Priorizarlo te obligará a ir contra corriente pero, merece la pena. Nos lo explican 2 grandes expertos.

La avalancha de mentes fatigadas a nivel mundial ha desencadenado una ola de libros que abogan por un cambio de ritmo: recuperar el descanso. La autoexigencia en todas las facetas de nuestra vida nos está conduciendo al precipicio. Las mentes más brillantes de la sociología, la filosofía o la psicología llevan años advirtiéndolo. Ya en 2010, el filósofo Byung - Chul Han alertó en su obra La sociedad del cansancio, de que la depresión, el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), el trastorno límite de la personalidad (TLP) o el síndrome de desgaste ocupacional (SDO) estaban definiendo el panorama de comienzos de siglo. "En esta sociedad de obligación, cada cual lleva consigo su campo de trabajos forzados. Y lo particular de este último consiste en que allí se es prisionero y celador, víctima y verdugo, a la vez. Así, uno se explota a sí mismo, haciendo posible la explotación sin dominio", explicaba.

NECESITAS DESCANSAR: LOS EXPERTOS QUIEREN QUE PRIORICES TIEMPO PARA TI

No era una exageración. Según datos del último Informe Internacional de Perspectivas de Riesgos de SOS para 2024, el principal riesgo previstos para las empresas en 2024 va a ser el agotamiento de los empleados, el más alto de la historia, con un 65%, por encima de los niveles anteriores a la pandemia. Ya en 2018, Alex Soojung-Kim Pang publicó Rest: Why you get more done when you work less, un libro que, a día de hoy, sigue siendo un referente. Fundador de Strategy and Rest, el consultor e investigador de Silicon Valley continúa actualmente su cruzada por devolver al acto de descansar al lugar que se merece en nuestras vidas. Entre sus objetivos principales: la jornada de 4 días.

Hace unos meses, Cal Newport, se unía al club de la sentatez con su Slow Productivity, una de las grande revelaciones de 2024. "Quiero rescatar el trabajo del conocimiento- escribe- y convertirlo en algo más sostenible y humano". Newport insta a todos a no culpar siempre a la empresa de nuestro agotamiento y a implicarnos en poner nosotros los límites: a ser más realistas sobre los plazos que nos ponemos, a reducir las tareas entre un 25 y un 50 por ciento, a programar temporadas de trabajo lento y profundo, a dejar de agendar reuniones los lunes, a programar descansos necesarios, a buscar tiempo para nosotros. Lo mismo que Daniel Goleman, experto mundial en inteligencia emocional, con Óptimo

LO QUE DICE LA CIENCIA SOBRE EL CANSANCIO: EL GLUTAMATO PUEDE DARNOS LA CLAVE

Hoy, el trabajo físico no es la principal fuente de agotamiento. Es nuestra mente la que necesita más descanso. Uno de los descubrimientos más interesantes de los últimos años es el de un grupo de investigadores de la Universidad Pitié-Salpêtrière de París (Francia). Su estudio, publicado en Current Biology, ha demostrado que, cuando el trabajo cognitivo intenso se prolonga durante varias horas, se acumulan subproductos potencialmente tóxicos en el córtex prefrontal. Los autores afirman que esto explicaría por que el trabajo mental intenso también provoca cansancio. La acumulación de glutamato hace más costosa la activación de la corteza prefrontal, de modo que el control cognitivo es más difícil después de un día de trabajo mentalmente duro, y ante esta certeza consideran que no hay forma de evitar esta limitación de la capacidad del cerebro para pensar intensamente, y que la única solución es el descanso y el sueño.

NO TENDRÁS UNA BUENA VIDA MIENTRAS NO EQUILIBRES TRABAJO Y DESCANSO

Trabajos recientes en neurociencia y psicología respaldan el enfoque de que el descanso nos permite, además, trabajar mejor, mostrando cómo nos permite recargar y estimular nuestra creatividad, y nos da el espacio mental para cultivar nuevos conocimientos, e incluso nos ayuda a tener vidas creativas más largas y sostenibles- explica Alex Soojung-Kim Pang- Además, los estudios demuestran que un buen descanso no es ociosidad. Las formas más reparadoras de descanso son activas, no pasivas. Además, el descanso es una habilidad: con la práctica, puedes aprender a mejorar y a sacarle más provecho". El descanso es tan esencial para una buena vida y una carrera productiva como el trabajo. "No debemos considerar el trabajo y el descanso como opuestos, sino como socios. Cada uno apoya y justifica al otro. Cada uno proporciona cosas que cada persona necesita. No florecerás completamente a menos que domines tanto el trabajo como el descanso", señala.

DESCUBRE QUÉ RECARGA TU BATERÍA MENTAL, LA CLAVE DE MARIAN ROJAS-ESTAPÉ

¿Te cuesta prestar atención, pierdes la paciencia y controlas mal tus impulsos? Necesitas descansar la mente. "Cada ser humano disfruta de un estado cognitivo óptimo a ciertas horas, no siempre aguantamos igual. Existen variaciones dependiendo del individuo, de la época del año, de las hormonas, de la salud...", explica Marian Rojas Estapé. También a lo largo del día varían nuestras capacidades mentales. Estar cansado es normal y debería ser normal saber descansar cuando lo necesitamos. No sólo el trabajo nos cansa. Nos cansa "leer, descansar poco, estar enfermos, el estrés, el ruido, el tráfico, tratar a algunos familiares y conocidos, visitar a tu madre en una residencia de ancianos, ir a las reuniones de los colegios de tus hijos, acudir a la revisión del médico, ver tus cosas desordenadas, comer mal, beber alcohol en exceso, abusar de las redes sociales, revivir momentos traumáticos, las personas tóxicas... todos estos elementos te absorben energía. Por cierto, la famosa multitarea, esa que creemos que es un avance para la humanidad, nos descarga la batería a gran velocidad", explica. En su nuevo libro Recupera tu mente, reconquista tu vida, la psiquiatra más leída de España compara los recursos de atención con una batería que se va gastando a lo largo de la jornada y que se recarga por la noche, con el sueño, y con la práctica de actividades reparadoras. Cada uno debería saber, en su caso concreto "cómo funciona nuestra batería mental para saber cuándo rinde más y cuándo se agota".

DESCANSO INTENCIONADO: LAS 7 CLAVES DE ALEX SOOJUNG-KIM PANG

Cada uno debe buscar su propio manual de descanso. Lo que está claro es que "descansar es como respirar o correr. Por un lado, es completamente natural; por otro lado, es algo que puedes aprender a hacer mejor y, al hacerlo, aprovecharás su poder de manera más efectiva para beneficiar otros aspectos de tu vida. Al igual que los nadadores y los monjes budistas aprenden a usar su respiración para mantener la energía o calmar sus mentes, las personas ocupadas necesitan aprender a descansar de manera que les ayude a recargar sus baterías mentales y físicas, y obtener una explosión de visión creativa. Eso requiere desarrollar nuevas prácticas diarias y pensar de manera diferente sobre el descanso", explica Alex Soojung-Kim Pang. Éstas son sus claves favoritas:

1.      Tómate el descanso en serio. "Para aprovechar los beneficios del descanso, debes comenzar por reconocer sus ventajas y reservar un tiempo protegido para ello en su horario".

2.     Establece límites claros. "Reduzca las veces que miras el teléfono y el correo electrónico del trabajo por las tardes y los fines de semana; respeta siempre tus vacaciones; y reconoce que los límites claros entre el tiempo de trabajo y el tiempo personal hacen que ambos sean más efectivos".

3.     Trata el descanso como una habilidad. "No te apresures: tu mente necesitará tiempo para comenzar a aprovechar el poder del descanso".

4.     Elabora un horario diario que combine trabajo y descanso. "Si tienes control sobre tu rutina diaria, no diseñes una jornada laboral con largos períodos ininterrumpidos de trabajo; en su lugar, alterna períodos de trabajo ininterrumpido y altamente concentrado con descansos que recarguen las baterías".

5.     Practica el juego profundo. "Un número sorprendente de premios Nobel, directores ejecutivos, empresarios y generales tienen pasatiempos serios y exigentes, como navegar, escalar o pintar, que proporcionan una diversión importante, ofreciendo las mismas recompensas que el trabajo".

6.     No descuides el sueño y las siestas. "Las siestas son una forma potente de recargar energías durante el día, mientras que los patrones de sueño regulares contribuyen a la salud física, la estabilidad emocional y un envejecimiento más saludable".

7.      Anima a los demás a descansar contigo. "Cuanto más podamos resolver colectivamente el problema del descanso, mejor. Esto significa crear nuevos hábitos de descanso con la familia, nuevos rituales con amigos y nuevos horarios diarios con los colegas".

lunes, 13 de mayo de 2024

Este es el principal arrepentimiento de las mujeres al final de sus vidas, según un estudio de Harvard

 

Matías Torino        El Universal (México)  publicado en lanacion.com   |    30/04/2024

Robert Waldinger, psiquiatra de la Facultad de Medicina de dicha Universidad, realizó una investigación exhaustiva sobre la felicidad y el arrepentimiento humano; conoce las conclusiones a las que llegó.

El paso del tiempo nos lleva a reflexionar sobre nuestras decisiones pasadas y a menudo, nos enfrentamos al arrepentimiento de lo que no hicimos en nuestra juventud. Es común que muchas personas lleguen a lamentar oportunidades perdidas, sueños no perseguidos y caminos no explorados.

El arrepentimiento de lo no hecho puede manifestarse de diversas formas: tal vez no viajaste cuando tenías la libertad y la energía para hacerlo, o no seguiste una pasión porque temías el fracaso o la desaprobación de los demás. Quizás dejaste pasar oportunidades de educación o desarrollo personal por miedo o indecisión.

Estos sentimientos de arrepentimiento pueden ser abrumadores, ya que nos enfrentamos a la realidad de que el tiempo es finito y las oportunidades no siempre vuelven a presentarse. Ante esto, la Universidad de Harvard realizó un estudio exhaustivo sobre la felicidad y el arrepentimiento humano que abarcó 85 años y examinó las experiencias de vida de numerosas personas.

Robert Waldinger, psiquiatra de la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard y director de este estudio longitudinal, aseguró que las mujeres tienden a arrepentirse, principalmente, de haber dedicado demasiado tiempo preocupándose por las opiniones de los demás en lugar de vivir con autenticidad.

Al priorizar las percepciones externas sobre sus verdaderos deseos y necesidades, muchas mujeres pueden haber reprimido sus ambiciones, deseos y pasiones genuinas, afectando su desarrollo personal y su bienestar emocional y psicológico.

El estudio de la Universidad de Harvard enfatiza la importancia de vivir de manera auténtica, sugiriendo que cultivar relaciones genuinas y profundas es crucial para una vida satisfactoria. Estas conexiones ofrecen un refugio seguro donde las personas pueden ser verdaderamente ellas mismas, sin el temor al juicio externo.

Sin embargo, para aquellas mujeres que aún pueden tomar decisiones conscientes sobre cómo viven su vida diaria, el estudio puede servir como una poderosa lección para vivir de manera más realista en el presente y aprovechar al máximo las oportunidades que se nos presentan ahora.

El arrepentimiento de lo no hecho puede inspirarnos a tomar decisiones más valientes y audaces en el futuro. Nos recuerda la importancia de seguir nuestros sueños, perseguir nuestras pasiones y aprovechar al máximo cada momento de nuestras vidas.

A través de la reflexión y el aprendizaje, podemos convertir el arrepentimiento en una fuerza impulsora para el crecimiento personal y la realización. Al hacerlo, no solo se mejora la calidad de vida personal, sino que también se contribuye a una sociedad más auténtica y honesta.

sábado, 11 de mayo de 2024

¿Es posible rebajar los niveles de ansiedad de nuestro día a día?. Sí y te contamos cómo.

U. RODRÍGUEZ     |     La Voz de Galicia-La Voz de la Salud   |   08/05/2024

 

Desde la importancia del eje intestino-cerebro hasta la liberación de endorfinas, los expertos repasan acciones cotidianas y claves para controlar el trastorno mental más prevalente

El trastorno por ansiedad es el problema de salud mental más frecuente de España. Las últimas estadísticas del Ministerio de Sanidad apuntan a que afecta al 6,7 % de la población, pero atención, porque esta cifra solo recoge el número de personas oficialmente diagnosticadas. 

«La ansiedad conlleva una híper-atención a los estímulos amenazantes. El paciente ve peligros en todos lados, contempla escenarios improbables, pero siempre potencialmente lesivos. Existen preocupaciones aprensivas o hipocondríacas por la salud, rumiaciones de los problemas, de las adversidades, llevadas por el pensamiento catastrófico, evitación de cada vez más situaciones. El paciente ansioso puede ir perdiendo confianza en sí mismo, magnificando cada vez más los temores. Él se hace cada vez más pequeño, y la ansiedad más grande», resume el psiquiatra Guillermo Lahera Forteza.

Para tratar un trastorno de ansiedad, se puede recurrir a terapia psicológica, farmacológica o mixta. Pero, ¿qué podemos hacer en nuestro día a día para reducir los síntomas? Lo cierto es que la respuesta es «mucho». Desde cambiar nuestra alimentación a practicar ejercicio, pasando por incorporar técnicas de relajación. Aquí van algunos consejos que cruzan las 24 horas que tiene nuestro día y que, al ponerlos en práctica, rebajarán esa sensación de tensión, agitación, intranquilidad, molestias, dificultad para concentrase y otros muchas de las manifestaciones asociadas a este estado de alerta continua. 

Qué comer y qué no comer

Cada vez se estudia más y se encuentran mayores evidencias que relacionan la alimentación con la prevención y el tratamiento de los distintos problemas relacionados con la salud mental. El ya famoso eje intestino-cerebro.  

«Hay un conjunto de investigaciones cada vez más amplio que apoya la idea de que la calidad de la dieta y la salud intestinal están directamente relacionadas con nuestra salud mental. Por un lado, existe la necesidad de incorporar nutrientes vitales, como el folato o vitamina B, la vitamina D o el zinc para la producción de neurotransmisores. Por otro lado, la inflamación que puede causar una alimentación inadecuada juega un papel fundamental en las enfermedades mentales. Con la exposición a productos ultraprocesados, azúcar añadido y conservantes químicos, los intestinos se inflaman. Si esta inflamación es prolongada o crónica, puede provocar una neuroinflamación a través de esa vía de conexión directa que tiene el sistema digestivo con el cerebro», explica Uma Naidoo, psiquiatra nutricional de Harvard.

Una de las mayores especialistas mundiales en este tema hace énfasis en la regla del 80-20. Quiere decir que el 80 % de la alimentación debería ser a base de alimentos frescos no procesados, con una buena cantidad de fibra, que es la mejor amiga del intestino y del cerebro. Esto incluye verduras, frutas, frutos secos, semillas, legumbres, granos enteros y proteínas. El otro 20 % permite mantener cierta flexibilidad en determinados momentos de la semana.

Uma Naidoo explica que hay alimentos que, junto con la reducción en la ingesta de azúcar y de procesados, pueden contribuir a reducir los síntomas de ansiedad y mejorar la sensación de tranquilidad y calma. «En primer lugar, tenemos la fibra prebiótica, que alimenta y mantiene una abundante población de bacterias saludables en los intestinos, lo que se asocia a menor neuroinflamación y estrés. Las verduras ricas en esta fibra son los espárragos, el ajo, la cebolla, las hojas verdes, la alcachofa, las legumbres, las setas y las manzanas. En segundo lugar, los frutos rojos están cargados de antioxidantes, vitaminas y fibra. Esto es beneficioso para la microbiota y reduce la inflamación, específicamente en el caso de los arándanos, que contienen altas concentraciones de antocianinas, compuestos que reducen el estrés oxidativo. En tercer lugar, los ácidos grasos omega 3 son una herramienta poderosa para reducir la inflamación y se pueden encontrar en el salmón salvaje, las anchoas, el atún, la caballa y las sardinas, así como en frutos secos y semillas. El consumo de omega 3 se ha asociado a una reducción de la ansiedad, la niebla mental y el deterioro cognitivo, así como un mejor estado de ánimo. Luego, especias como la cúrcuma, la canela, el azafrán, el romero y el jengibre no solo aportan sabor a las comidas, sino que son ricos en antioxidantes, en micronutrientes y en compuestos antiinflamatorios. La leche dorada, o leche con cúrcuma, es una bebida cada vez más popular que ayuda a reducir el estrés y aporta energía», enumera.

Ejercicio, cuándo y cómo

«La actividad física es extremadamente importante para la salud mental. Es tanto una forma de prevenir la depresión y la ansiedad como un tratamiento para ambas. La actividad física calma el eje HPA, que es nuestro principal motor del estrés. El cerebro genera emociones a partir de información que obtiene de nuestros sentidos, es decir, del exterior, y de nuestro cuerpo, de su interior. Por lo tanto, el estado de los órganos del cuerpo es muy importante a la hora de determinar nuestras emociones y, si hacemos ejercicio, los órganos se van a encontrar mejor, vamos a ser más fuertes. Esto aumenta las probabilidades de que el cerebro genere emociones agradables y limita las posibilidades de que genere emociones desagradables», comienza explicando el psiquiatra Anders Hansen.

El ejercicio reduce los niveles de la hormona del estrés, el cortisol. Al mismo tiempo, ayuda a que nuestro cuerpo genere otras hormonas como la dopamina, la serotonina y las endorfinas, llamadas coloquialmente «hormonas de la felicidad».

«La actividad física debe realizarse al menos dos horas antes de dormir para que de esta forma no se vea afectado el ciclo de sueño y no tenga consecuencias nocivas para nuestra salud. Debemos siempre dejar un tiempo prudencial para la relajación del cuerpo y su recuperación», asegura el doctor e investigador José Luis Ferran.

La psiquiatra Julia Cambra enumera algunos consejos: «De las cosas más efectivas y fáciles que podemos hacer para rebajar la ansiedad es practicar actividad física, preferiblemente al aire libre, al nivel que cada uno esté acostumbrado: un paseo diario a buen ritmo; salir a correr para las personas que suelan hacerlo; natación; o practicar deporte de equipo que no solo contribuye a regular la ansiedad sino que al relacionarnos, nos sentimos acompañados y aumenta nuestra sensación de bienestar».

Por supuesto, en este apartado, el yoga se ha ganado un puesto de lujo. «Los beneficios son muchos, el yoga trae bienestar en general, al cuerpo y a la mente. Nos ayuda a estar más centrados y a conocernos mejor y puede llegar a aliviar dolencias físicas. Con el yoga se consigue un equilibrio emocional, nos ayuda a relajarnos, a reducir la presión arterial, a una mejor concentración, mejora las digestiones y reduce el estrés», resume Xuan Lan, profesora de yoga.

El running también tiene un enorme impacto en la salud mental. De hecho, son varias las revisiones que demuestran esta asociación. Una del 2020 concluye que la disciplina es una buena herramienta «tanto en la prevención como en la terapia» de diferentes problemas psicológicos, entre ellos, la depresión, la ansiedad, los cambios de humor o la baja autoestima.

Lo cierto es que, más allá de modas o preferencias personales, lo importante es moverse y que el ejercicio, sea cual sea, forme parte de una rutina asentada. 

Respirar, más allá de lo automático

Respirar conscientemente ayuda a controlar la ansiedad. Hay diferentes técnicas para hacerlo, entre ellas, la respiración diafragmática pausada es una de las técnicas con más evidencia a favor en cuanto a su efectividad para reducir la ansiedad e incluso la tensión muscular. La clave de esta respiración es llevar el aire hacia la zona del abdomen, utilizando la musculatura diafragmática y evitando mover los hombros. Al practicarla, es importante poder hacerlo de manera cómoda. Esto implica llevar un ritmo que no sea demasiado acelerado y evitar inhalar un exceso de aire.

1.                Siéntate en una posición cómoda.

2.               Coloca una mano sobre el pecho y otra sobre la boca del estómago, donde se ubica el diafragma. Con las manos en posición podrás controlar que el pecho no se mueva, lo que significa que el aire está bajando hacia la zona del abdomen.

3.               Inhala suavemente por la nariz durante tres segundos, intentando llevar el aire a la parte baja de los pulmones, como si inflaras un globo hacia abajo.

4.               Aguanta la respiración durante tres segundos.

5.               Suelta el aire por la nariz o la boca durante otros tres segundos.

6.               Repite el ejercicio durante cinco minutos, intentando hacer entre seis y diez respiraciones lentas por minuto.

Meditación, solo cinco minutos

Aprender a meditar es una de las formas más sencillas y económicas de sobrellevar períodos de ansiedad, estrés o angustia, ya que hacerlo permite reducir significativamente la incidencia de los pensamientos negativos y las preocupaciones. Fernando Pena, psicólogo y presidente de la Asociación Española de Psicología Sanitaria, asegura que «la principal ventaja que trae la práctica regular de la meditación es una mayor capacidad para regular las propias emociones y el estrés, lo que conlleva un mayor grado de bienestar».

«Se cree que meditar es algo muy difícil, pero lo cierto es que no hay una forma de hacerlo bien o hacerlo mal. Se trata de sentarse en una posición cómoda, aunque sea unos 5 o 10 minutos al día, y centrarse en la respiración. Lo que hacemos es observarla, sin tratar de modificarla ni juzgarla. Seguramente, al hacer este ejercicio, la mente se irá a otro lado. Pensaremos en ir a hacer la compra, o en otras tareas pendientes. Cuando eso ocurre, hay que simplemente observar esa distracción y volver a enfocarnos en la respiración, tantas veces como sea necesario durante el tiempo que le dediquemos a la práctica», indica Gloria Bellido, psicóloga clínica y miembro de la junta directiva de la Asociación Nacional de Psicólogos Clínicos y Residentes (ANPIR). Otra opción es intentar concentrarnos en los sonidos que tenemos a nuestro alrededor, dedicándoles atención plena.

«Otra cosa que está muy bien son las meditaciones informales. Podemos aprovechar situaciones de la vida cotidiana para centrarnos en el presente. Lo que aconsejamos a los pacientes es que, por ejemplo, cuando se están duchando, se centren en algún aspecto de la actividad, como el ruido del agua o su temperatura sobre la piel. Si ven que la cabeza se va a otro sitio, que vuelvan a concentrarme en lo que están haciendo», propone Bellido.

Hoy en día, además, contamos con el acceso a múltiples aplicaciones que ofrecen meditaciones guiadas para ayudarnos a iniciarnos y consolidarnos en esta práctica.