domingo, 26 de mayo de 2024

Las personas inteligentes y equilibradas utilizan esta herramienta para conseguir la felicidad

 MARÍA FERNÁNDEZ DE CÓRDOVA     |     Telva     |     24/04/2024     

La herramienta creada por el coach estadounidense Paul J. Meyer te ayudará a equilibrar tus prioridades y ganar felicidad. Tener una vida equilibrada y coherente con nuestras prioridades es algo que todos deseamos. No siempre es fácil. Lo urgente, la rapidez o la falta de tiempo algunos de los factores que más la desequilibran. Todos ellos forman parte del estilo de vida actual. Ser capaces de tomar perspectiva sobre nuestra vida de manera periódica es muy útil para corregir el rumbo. Eso pretendía el coach Paul J. Meyer cuando creo la rueda de la vida. Si tenemos en cuenta que Meyer es una autoridad mundial en la fijación de metas, la motivación, la gestión de tiempo y el desarrollo profesional y personal, merece la pena probarla.

LA HERRAMIENTA QUE TE AYUDA A ENCONTRAR EL EQUILIBRIO EN TU VIDA: LA RUEDA DE LA VIDA

La rueda de la vida es una herramienta de autodiagnóstico que te permite observar de manera gráfica las áreas prioritarias de tu vida, compararlas, detectar los desequilibrios que la descompensan. Es un punto de partida diseñar un plan de acción que te permita volver a ponerla en equilibrio. Según explican los expertos de Success Motivation International -empresa creada por el propio Meyer- "es clave ser capaces de determinar nuestros valores personales, establecer prioridades y metas (...) Las investigaciones demuestran que las personas que logran el equilibrio de todas las facetas de su vida están más satisfechas y son más productivas" porque, en último término, son más felices.

CÓMO USAR LA RUEDA DE LA VIDA DE PAUL MEYER PARA EQUILIBRAR TUS PRIORIDADES

La rueda de la vida es una herramienta muy sencilla. Se trata de un círculo donde aparecen representadas las 8 áreas de tu vida: salud, dinero, amor, familia, profesión, desarrollo personal, ocio y amigos. Puedes hacerla tú misma de esta manera: primero, pinta un círculo y divídelo en 8 partes como si fuera un pastel; después, divide cada porción del pastel en 10 secciones. Puedes hacerlo pintando círculos concéntricos. Numéralas de 1 a 10 siendo el 1 el número que está más cerca del centro. Una vez has preparado tu rueda de la vida es hora de rellenarla e interpretarla. Hazlo así:

·        Puntúa cada aspecto de tu vida de 1 a 10 rellenando las secciones correspondientes. Para hacerlo puedes preguntarte: ¿Cómo de satisfecho estoy con mi vida en este aspecto? No pienses mucho la respuesta, sé rápida en contestar con la primera impresión que te asalte.

·        Una vez hayas rellenado las 8 categorías, une los puntos. ¿Cómo interpretar los resultados? Sí has obtenido una forma extraña o un círculo muy pequeño, eso quiere decir que tienes áreas que mejorar. Recuerda que se trata de un punto de partida para elaborar un plan de acción concreto que te ayude a prestar más atención a aquellos aspectos de tu vida que están desequilibrados y que estás descuidando.

viernes, 24 de mayo de 2024

Cuando no esperas nada... todo llega

 VALERIA SABATER      |     La Mente es Maravillosa     |     10/10/2023

A veces en la vida se trata de actuar lo mejor posible contigo mismo y con los demás, sin esperar nada a cambio. Es decir, hacerlo por una convicción moral y porque tus valores así lo dictan. El arte de vivir en paz es actuar y dejar que todo llegue, que los hechos hablen por ti, en lugar de tus palabras.

“Cuando no esperas nada todo llega“. ¿Lo has oído alguna vez? Es curioso analizar las sencillas realidades que suelen esconderse en estas frases o expresiones de la psicología popular. Es posible que más de uno piense que eso de “no esperar nada” puede encerrar alguna actitud derrotista, de quien se deja llevar por los hilos de otros y por la fuerza de las circunstancias. Nada más lejos de la realidad.

 

No esperar nada y permitir que las cosas lleguen, es actuar con equilibrio, apertura y permisividad interior. Mirar la vida con tranquilidad, desactivando miedos, egoísmos e ideas negativas que pongan trabas a mis pasos. Mi mente está abierta a cualquier ventana. No espero nada y lo espero todo, porque al final, todo llega.

 

En el día a día y aunque te parezca lo contrario, solemos acumular muchas actitudes pensamientos limitantes . Lo hacemos casi sin darnos cuenta…  

 

“Casi que no le propongo esto porque me va a decir que no”. “Mejor lo intento otro día porque seguro que fracaso”, “A mi esas cosas nunca me salen bien, así que para pasarlo mal mejor no lo intento…

 

En ocasiones, somos nosotros mismos los artífices de esos muros que impiden que las cosas lleguen. Debemos estar abiertos, abiertos de mente y corazón: te enseñamos cómo conseguirlo.

Desactivando actitudes limitantes: todo llega

 

Empezaremos haciéndote una pequeña reflexión: si no somos conscientes de nuestras propias actitudes limitantes, nunca podremos derribar esos muros que nos impiden que las cosas lleguen. Para ello, para darnos cuenta de muchas de esas cosas que tenemos “alojadas” en nuestro interior, y que nos cortan las alas del crecimiento y parte de nuestra felicidad, debemos entender de dónde vienen las actitudes limitantes:

Nuestra educación

 

Una buena parte de lo que somos ahora, hunde sus raíces en esas etapas tempranas en las que construimos el vínculo con nuestros padres, abuelos y hermanos. Si no nos ofrecieron seguridad, si criticaron nuestros pensamientos e ideas, si nos sobreprotegieron o no nos demostraron cariño alguno, etc.

 

Es muy posible que a medida que maduraras, intentaras cambiar en ti muchas de esas actitudes limitantes. Que te atrevieras a hacer lo que decían que nunca harías, que hayas avanzado con pasos seguros volviendo el rostro a heridas del pasado.

 

Los ecos de una infancia traumática, suelen limitarnos en muchos aspectos. No lo permitas, nunca dejes de confiar en los demás, y aún menos que todo llega. Que las cosas buenas pueden ocurrir.

Experiencias negativas no gestionadas de forma adecuada

 

Si has sido abandonado por tu pareja, nunca caigas en el error de pensar que no mereces ser amado. Afronta el duelo con entereza, avanza siendo resiliente y abre tus esperanzas a la vida atreviéndote de nuevo a querer y a dejarte querer.

 

Si fracasas en un proyecto, no te rindas ni te atribuyas ideas como que no eres apto, que no eres hábil, capaz. Reestructura tus pensamientos, aprende de los errores, obtén un aprendizaje y enfócate de nuevo hacia ese propósito.

 

La vida no siempre es fácil, y dependiendo de la actitud y las estrategias personales con las que afrontemos las cosas, obtendremos un aprendizaje u otro.

 

En ocasiones, muchas de esas actitudes limitantes parten de nuestra propia personalidadde indecisiones, de miedos, de cerrarnos puertas casi sin darnos cuenta porque preferimos seguir habitando en nuestro “círculo de seguridad”.

 

La vida siempre está un paso más allá de tu zona de confort. Es ahí donde las cosas pasan y donde todo llega.

Permitirnos no esperar nada, soñándolo todo

 

La actitud no es no esperar nada, en absoluto. Sino que se trata reestructurar un poco nuestra actitud hacia la vida, hacia nosotros mismos, permitiéndonos que las cosas pasen. Te explicamos cómo:

 

Evita la “visión de túnel”

Todos lo hemos vivido alguna vez, son esos momentos en que nos focalizamos en algo en concreto, perdiendo a su vez la capacidad de ver lo que sucede a nuestro alrededor.

Puede que tengas esos días en que pienses que nada tiene solución, que las cosas “son como son” y que no hay otro remedio más que lo inevitable. Desactiva esos pensamientos. Tampoco hace falta ensalzar un “positivismo ciego” que nos cree falsas esperanzas. Coge aire y déjate llevar, no esperes nada pero mantén la mente abierta mirando todo lo que te envuelve. Déjate llevar con esperanza y tranquilidad.

 

Deja a un lado lo que sientes y piensa en lo que necesitas

 

En ocasiones, los sentimientos nos ciegan o nos aferran. Hay momentos en que el amor, por ejemplo, aún causándonos infelicidad, nos encadena a esa relación de la que no queremos “despegarnos”.

 

En lugar de sentir, pregúntate qué necesitas. ¿Necesitas libertad? ¿Necesitas ser tú mismo? Permítete entonces ser feliz de nuevo. Al final, todo llega.

 

En conclusión, nuestra actitud hacia la vida siempre debe ser abierta, tranquila y segura. Mientras sepas cuáles son tus prioridades en el día a día, las cosas irán sucediéndose tal y como deben. Ir a tu ritmo, actuar lo mejor posible. También, dejar que las cosas sucedan es lo mejor que podemos hacer para con nosotros. Tal y como dice Confucio (cit. en Jaspers, 2001): “exígete mucho a ti mismo y espera poco de los demás. Así te ahorrarás disgustos”. Esa frase también puede aplicarse a los acontecimientos que se devienen de la vida.

miércoles, 22 de mayo de 2024

¿Cómo salir de un bucle mental? Esto es lo que aconseja la psiquiatra Marian Rojas

 Sara Duque      |      The Objective      |       15/05/2024

Cualquier pequeña preocupación puede quedarse en la mente, girando como una lavadora en centrifugado, impidiendo disfrutar del presente y provocando síntomas de ansiedad.

Quedarse atrapado en un ciclo de pensamientos es algo común y puede ser problemático cuando desconecta a la persona de la realidad o le impide sentirse segura y bien.

La doctora Marian Rojas Estapé afirma que «el 90% de las cosas que nos preocupan no sucederán jamás». Sería lamentable que alguien no disfrutara de un viaje con su pareja, de la función de teatro de su hijo, de un café con una amiga o de cualquier otro plan maravilloso que la vida le ofrece, por estar atrapado en un ciclo mental a toda velocidad.

Claves para identificar que estás en bucle

Identificar cuándo una persona está atrapada en un bucle puede resultar complicado. A menudo, se encuentran repitiendo los mismos patrones de pensamiento, comportamiento o situaciones sin siquiera ser conscientes de ello.

Estos bucles pueden manifestarse en formas emocionales, mentales o incluso físicas, y suelen ser obstáculos para el avance y el crecimiento personal.

Reconocer estas señales clave constituye el primer paso para romper con el ciclo y buscar una mayor claridad y bienestar en la vida de cada individuo.

  • Experimentar el mismo pensamiento repetidamente.
  • Si el bucle mental se debe a un problema sin resolver, es común imaginar escenarios cada vez más negativos.
  • Sentirse angustiado, ansioso o extremadamente cansado.
  • Estar de malhumor sin una razón clara.
  • Sentir picores en el cuerpo o una necesidad constante de moverse.
  • Perder la concentración con facilidad.

Cómo salir del bucle mental, según Rojas

Marian Rojas Estapé, psiquiatra y escritora, ofrece consejos valiosos para salir de bucles mentales basados en su enfoque en psicología positiva y neurociencia:

  1. Practicar la conciencia plena (mindfulness): Rojas sugiere la importancia de vivir en el presente y desarrollar una mayor conciencia de los pensamientos y emociones que surgen en la mente.
  2. Cuestionar los pensamientos automáticos: animar a las personas a desafiar y cuestionar los pensamientos automáticos negativos o irracionales que pueden mantenerlas atrapadas en bucles mentales.
  3. Cuidado personal: fomentar hábitos saludables de autocuidado, como hacer ejercicio regularmente, dormir lo suficiente, alimentarse adecuadamente y practicar actividades que generen bienestar emocional.
  4. Establecer metas claras: definir metas realistas y alcanzables puede proporcionar un sentido de propósito y dirección, ayudando a romper con los patrones de rumiación mental.
  5. Desarrollar la resiliencia: enseñar a las personas a afrontar los desafíos con flexibilidad y adaptabilidad, cultivando una mentalidad resiliente que les permita superar obstáculos y seguir adelante.

Otras claves para salir del bucle mental

  • En ocasiones, los bucles mentales pueden ser resultado de la necesidad de descanso. Te sugiere darte un tiempo para ti mismo dedicado a actividades que disfrutes, como tomar un café, leer o pasear por la naturaleza. Además, es importante aprovechar para descansar adecuadamente, ya sea acostándote temprano o tomando una siesta. Después de descansar, es probable que veas las cosas desde una perspectiva diferente.
  • Conectarte con la naturaleza puede ser beneficioso, por ejemplo, caminando descalzo. Esta práctica, conocida como grounding o toma de tierra, implica caminar sin calzado para conectar con la energía de la naturaleza a través de los pies y sentirte más presente en el momento.
  • Si alguien se encuentra atrapado en un patrón persistente de pensamientos preocupantes, es útil que reserve un tiempo específico en su agenda para abordar esas preocupaciones de manera activa. Al hacer un plan de acción concreto, es probable que la preocupación pase de ser un pensamiento recurrente a una tarea a resolver. Una vez que se haya solucionado, es probable que esa preocupación se convierta en una anécdota del pasado.
  • Hablar con alguien de confianza sobre estas preocupaciones. A veces, tener una conversación abierta y sin filtros con alguien cercano puede resultar liberador y ofrecer una nueva perspectiva sobre la situación.

martes, 21 de mayo de 2024

15 pasos para simplificar tu vida y ganar autenticidad

 Doctor Ramón Roselló          |        cuerpomente        |      12/05/2024

Aprender a no necesitar estímulos continuamente permite llevar una vida más sostenible y más alineada con lo que verdaderamente es esencial. Empieza por aquí.

A veces uno tiene la sensación de que no acaba de entender este mundo. Ignoramos muchas cuestiones de nuestra vida, y sin embargo no paramos de hacer cosas. En estas circunstancias el ser humano es como un aprendiz que se pone a tocar cables de alto voltaje que pueden matarle si desconoce las leyes que conducen la electricidad.

A medida que nuestra sensibilidad crece nos planteamos vivir de una manera más acorde con los ritmos de la naturaleza, de la que al fin y al cabo formamos parte, por sentido común, por biología y por aliento cósmico. 

Quizás en algunos casos la situación exige un cambio radical de vida, pero muchas veces las cosas no se aclaran apresurándolas. Para resolver los asuntos verdaderamente importantes conviene reducir la marcha.

QUÉ NOS HACE SENTIR BIEN 

Durante su infancia y juventud cualquier escolar occidental recibe un bombardeo de información que le va a ayudar muy poco a afrontar los problemas de la vida que le espera, la cual presenta una complejidad como nunca antes se había visto en la historia humana. 

Residir en una gran ciudad permite estar en vanguardia, conocer las nuevas ideas, las nuevas modas y vivir la cultura y los cambios políticos. Pero a cambio se paga el precio del ruido, la contaminación y la esclavitud de horarios, mientras la persona se ve implicada en la maquinaria que sostiene todo eso. 

Participar en la vida laboral activa implica sentirse pillado en el tiempo, la contaminación y las hipotecas. El ser humano ya no es dueño de su tiempo, no puede dar comienzo a una conversación “fuera de programa”, ni cambiar el orden de las tareas que va a realizar en un día.

Tampoco puede renunciar a contaminar, pues el uso de los objetos más elementales (pañales, cualquier envoltorio de un producto del super, el transporte, los muebles...) y de la energía que pone en movimiento a la gran ciudad, suele implicar un proceso contaminante.

Asimismo, la mayoría de personas deben afrontar una hipoteca que exigirá una parte importante de su sueldo durante años. Las personas conscientes de ese enredo pero sujetas a él suelen precisar de alguna conducta o producto anestesiante (tabaco, café, alcohol, fármacos ansiolíticos...) que les ayude a ir tirando en un mundo que no es producto suyo ni está construido a escala humana. 

NECESIDADES CREADAS

Hoy tenemos a nuestro alcance muchas maravillas pero también se han multiplicado las necesidades. Ha aumentado la complejidad de la vida, la lucha por la existencia y la inquietud de la mente, lo cual no contribuye a la paz del hombre.

Aviones teledirigidos, teléfonos de todo tipo, cámaras en plumas estilográficas, palacios subterráneos, efectos especiales en películas de acción, submarinos atómicos, naves interplanetarias... Todas esas cosas son prodigios asombrosos, y a su vez incapaces de aumentar un ápice la felicidad de las personas.

¿Qué nos hace realmente sentir bien? Probablemente conversar de verdad, regar el jardín al atardecer, pasear en bici por caminos tranquilos, preparar una sencilla merienda para conversar con los amigos, pisar la tierra, saborear una puesta de sol, estar a gusto dentro de la propia piel, sentir que estamos viviendo nuestra vida...

¿QUÉ ES LA CIVILIZACIÓN?

Suami Sivananda, médico y uno de los mayores maestros de yoga de este siglo, escribió estas palabras en 1959:

Desplazarse en un Roll Royce no es civilización. Vivir en rascacielos no es civilización. Disponer de abundante riqueza no es civilización. Tener títulos y honores no es civilización, ser honesto, humilde y piadoso es civilización. Tener compasión es civilización. Tener espíritu de servicio y sacrificio es civilización.

Hay que volver a la naturaleza y a la vida natural. Tenemos que recuperar la vida simple y el alto pensar de nuestros antepasados. Lleva ropa sencilla. Camina cada día. Come alimentos sencillos. Reduce tus necesidades. Sé honesto en las cuestiones económicas. Desarrolla cualidades nobles. Habla la verdad.

Aprende a tener una vida divina mientras permanezcas en la tierra. De ese modo los mayores problemas estarían solucionados. Habrás recuperado el paraíso perdido. Las miserias se acabaran. Tendrás éxito en cuanto emprendas.

LA ATRACCIÓN POR LO SENCILLO

“Dios puede cansarse de grandes reinos, pero nunca de las pequeñas flores”, dice un antiguo proverbio indio. ¿Cómo se puede salir del vertiginoso círculo vicioso que es la vida moderna? 
La respuesta es sencilla: simplificando la vida.

En primer lugar por subsistencia, pues los recursos naturales no dan para abastecer a la concentración humana de las grandes ciudades, en las que es difícil evitar el derroche de medios. Pero, sobre todo, por felicidad, pues el ser humano, si pretende hacer habitable este mundo, si desea volver a la tierra a la que pertenece y tocarla con sus propios pies y si pretende que su actividad sea sostenible a largo plazo, debe disminuir esta locura. 

Cuántas parejas con niños pequeños están atrapadas en largas jornadas laborales y finalmente se ven envueltas en eso que siempre detestaron, es decir, la compensación de la falta de dedicación a sus hijos con regalos, especialmente juguetes y golosinas. Es muy significativo que el amor se intente expresar hoy de esa manera, con objetos. 

Simplificar la vida es un acto revolucionario. Tal vez se trate de la última revolución pendiente después del fracaso de las demás, pero se trata de una revolución silenciosa, en la que no se trata de gritar, ni añadirse a un movimiento de masas, sino de prescindir de los mil objetos y de la continua necesidad de estímulos para satisfacer los sentidos, prescindir del consumo desorbitado y, sobre todo, prescindir del miedo. Veamos a continuación algunos ejemplos para simplificar la vida.

7 ACTITUDES VITALES 

Estas actitudes vitales allanan el camino hacia la simplicidad:

1.      Serénate. Permanece tranquilo. Deja que la paz interna irradie a través de un semblante sereno. Ten calma, soporta los contratiempos con una actitud equilibrada.

2.     Escucha. Tenemos dos ojos y dos orejas, pero sólo una lengua, probablemente para que miremos y escuchemos más que hablemos.

3.     Sonríe. Se requiere el trabajo de 40 músculos para componer una cara enfadada, y sólo 15 para sonreír. ¿Por qué pues tanto esfuerzo?

4.     Abre la mente. Considera las cosas con una mente abierta. No te cierres en los defectos propios o ajenos. Sé noble y abierto en cuanto hagas. Evita las charlas inútiles. No dejes que tu mente permanezca en cosas pequeñas.

5.     Sé natural. Habla con naturalidad. Evita la diplomacia, el disimulo y la sinuosidad. Viste con sencillez. Come con sencillez. Hazte como un niño. 

6.     Sé veraz. Cumple tus promesas. No exageres. Piensa dos veces antes de hablar. Habla dulcemente. Sé preciso en lo que dices.

7.      Cultiva la atención. La vida y la naturaleza ofrecen magníficas oportunidades para cultivar la atención a partir de cosas simples. Esfuérzate por poner atención en el máximo de actividades. Por ejemplo, a la hora de comer delicadas verduras, cultivar la amistad, amar a los que te rodean, acariciar a los animales, hablar a las plantas, sentarte a la puesta de sol. Un tomate maduro puede deparar tanto placer como una sinfonía musical. Cuando estés en paz y tu perro te mire moviendo el rabo, percibirás la bondad en el corazón de la gente en vez de sus defectos.

SIMPLIFICA TU VIDA EXTERIOR 

Simplificar la vida significa mucho más que una simple renuncia a una serie de objetos, supone un compromiso con un estilo de vida más auténtico aunque ello requiera renunciar a determinadas comodidades.

LEVÁNTATE PRONTO

La sensación de que el día cunde muy poco es cada vez mayor. Levantarse temprano permite iniciar la jornada con más claridad. Puedes dar un corto paseo a pie o meditar un poco. No tendrás que apresurarte para tomar el autobús o el tren. Eso permite entregarse al trabajo con mayor profundidad pues se empieza el día con más lucidez.

CADA JORNADA TE OFRECE UNA RÁFAGA DE INMORTALIDAD

Puede hacerse evidente en la mirada de un gato, en el perfume de un jazmín o en el sabor de una ensalada bien aliñada. Conecta con la experiencia de ese momento. No cabe duda: nosotros pasaremos, pero el olor del tomillo seguirá siendo eterno. Caerán reinos, surgirán nuevas teorías sobre la felicidad, se transformarán la filosofía y la teología, pero el olor de las rosas seguirá siendo igual de delicado.

CONECTA CON EL AGUA

Sumerge los pies en un arroyo, apaga el móvil, y deja que tus pensamientos fluyan con el agua. Preocupaciones, disquisiciones filosóficas, la agenda, el estado de salud... todo discurrirá como el agua acariciándote los talones.

PRUEBA LOS REMEDIOS NATURALES

Aprende algunos remedios naturales. El vinagre de manzana, el aceite del árbol del té y el de lavanda, el zumo de limón, la arcilla y el agua pura permiten resolver más del 80% de las dolencias cotidianas. Aprende a manejarlos: ahorrarás tiempo y dinero y ganarás salud. 

DESHAZTE DE LO INNECESARIO

Muchas personas pasan hoy los fines de semana en las grandes superficies, buscando estímulos y comprando cosas que en realidad no necesitan. A veces querríamos cambiar nuestra vida, pero como eso es difícil terminamos cambiando la mampara de la ducha o el modelo de tostadora. La alegría verdadera aparece cuando la mente se apacigua y no cuando se excita.

ENTRÉGATE A LA NATURALEZA

Dialoga con los animales. Los tienes al corriente de tus problemas y no obstante te admiran. Busca la bondad de la creación allá donde te encuentres. Muy pronto las hojas moradas de los ciruelos se unirán a la tierra y los membrillos maduros se encenderán como bombillas en el aire.

REALIZA UN TRABAJO DESINTERESADO

Despréndete de pasatiempos inútiles y dedica una parte de tu tiempo semanal, por pequeña que sea, a los demás. Eso estira las arrugas de la cara y abre el corazón bastante más que si te limitas a pagar una cuota mensual a una ONG. 

APRENDE DE LOS NIÑOS

Quién mejor para explicar cómo vivir de manera sencilla que un niño pequeño. Un bebé es la simplicidad máxima... rodeado de complejidad. En ellos proyectamos nuestro amor y nuestros anhelos, y con qué resultados: desde que nacen viven rodeados de objetos y ropas que no usarán... protegidos por ingeniosos aparatos que velan por su seguridad. Si pudieran escoger, seguro que ellos prescindirían de muchas de esas cosas.

COME MENOS Y SABOREA MÁS

Mastica el alimento por completo. No lo engullas. De vez en cuando, si te apetece, ayuna un día a la semana. El ayuno desintoxica el organismo, favorece el mecanismo interno y descansa los órganos. No sobrecargues el estómago: come con moderación y sólo cuando tengas hambre. Evita el exceso de combinaciones de alimentos. No comas cuando estés irritado; descansa hasta que estés tranquilo y come luego. No comas muy tarde en la noche. 

SIMPLIFICA TU VIDA INTERIOR

ENLENTECE EL RITMO 

Incluso en el silencio descubrimos que nuestra mente sigue trabajando sin cesar: pensando, cavilando, repitiendo internamente una pieza musical... de esta manera malgastamos un caudal importante de energía. Meditar permite moderar la velocidad de la mente.

ENFÁDATE CORRECTAMENTE

Cualquiera es capaz de enfadarse. Pero hacerlo con la persona adecuada, en el grado adecuado, en el momento adecuado, con el propósito adecuado y de la forma adecuada no es fácil. La ira se expande como el fuego. Debemos aprender a controlarla, negándonos a dañar a quien sea, no importa lo que pueda haber hecho. Esa comprensión permite compenetrarse con el corazón de la vida.

Hay algo irracional cuando señalamos a una persona determinada como objeto de nuestra ira. Si una persona nos agrede verbalmente deberíamos dirigir el enojo contra las palabras, que son las que nos han molestado; o bien contra el desequilibrio, tanto del interlocutor (sosegado no habría actuado así), como propio (nos alteramos más de lo preciso). Pero optamos por dirigir nuestra ira contra la persona.

CULTIVA LA PACIENCIA 

La felicidad se caracteriza por la paz interior, de manera que para ser felices necesitamos dominar las respuestas ante los pensamientos y emociones negativas. El primer paso consiste en modular la respuesta ante ellos a medida que surgen. El siguiente es contrarrestar esa provocación mediante la paciencia. Si resulta imposible impedir que la ira aflore debemos tener alguna técnica personal para no reaccionar con violencia ni con agresividad.

SÉ HUMILDE 

Es importante distinguir entre la humildad genuina y la falta de confianza. En modo alguno son la misma cosa. Tampoco es humildad esa sensación de falta de valía que a veces alguien se atribuye a sí mismo, llegando a considerarse casi un ser despreciable. Hoy en día la humildad está considerada como una debilidad y no como un signo de fuerza interior, sobre todo en el contexto laboral. El exceso de ambición conduce con facilidad a un pensamiento demasiado centrado en el propio yo.

LA RIQUEZA ES INTERIOR

Suami Sivananda solla recordar que “El dinero puede darte medicinas, pero no salud. El dinero puede darte camas cómodas, pero no descanso. El dinero puede darte comodidades pero no dicha eterna. El dinero puede darte adornos pero no belleza. Alcanza la riqueza suprema de la sabiduría y lo tendrás todo”. Simplificar la vida requiere tener presentes estas ideas.