sábado, 22 de febrero de 2025

Qué significa que no quieras pasar tiempo con tus amigos, según la psicología

 GONZALO GARCÍA CRESPO      |    infobae.com      |      01/12/2024 

Aprender a convivir en la soledad es positivo, pero aislarse por completo tiene consecuencias dañinas para la salud mental

Los japoneses cada vez están menos interesados en tener pareja y la natalidad se está desplomando en el país, ante la alarma del Gobierno, que toma medidas —sin éxito— para frenar la tendencia. Pero no se trata sólo de una cuestión sexual o amorosa: el desinterés alcanza también a los amigos.

Hasta hace poco, esto no era así. De hecho, un reportaje de la BBC contaba en 2020 que los japoneses “se avergonzaban de que les vieran solos en público, a la hora de la comida. Tanto es así que a veces optaban por comer en el baño, para no ser vistos”. Pero con el tiempo se fue consolidando el orgullo a la soledad, hasta el punto de que —como a todas las tendencias actuales— se le puso un nombre resultón: el movimiento “ohitorisama”, que significa “fiesta de uno”. Ahora, muchos bares hoteles y hasta karaokes se han adaptado para recibir a clientes que llegan solos y que no tienen intención de juntarse con nadie más.

La moda no es sólo japonesa. Según la encuesta American Perspectives Survey de 2021, casi la mitad de los adultos en Estados Unidos dijo tener tres o menos amigos cercanos. Entre los más jóvenes, el 27% admitió no tener amigos cercanos, mientras que el 22% dijo no tener ninguno en absoluto. Estas cifras son menores en generaciones mayores, como la Generación X (16%) y los baby boomers (9%). Otra encuesta realizada por la Associated Press encontró que el 18% de los participantes tenía una red de apoyo muy limitada, con solo una persona o menos fuera de su hogar a la que podrían acudir en caso de necesidad. Estos datos reflejan que, aunque la falta de amigos puede sentirse como un problema individual, es en realidad una experiencia común

Pero, ¿qué pasa si tienes amigos, pero de repente no quieres pasar tiempo con ellos? ¿O si no tienes amigos porque lo prefieres así? Por un lado, puedes apoyarte en frases vacías de autoayuda, del estilo “La soledad no es ausencia de compañía, es presencia de uno mismo” o “Abrazar la soledad es el primer paso hacia el autoconocimiento”. Por otro, puedes consultar a un psicólogo, como la doctora Kendra Cherry, que en el medio especializado Very Well Mind opina sobre el tema: “Si bien la amistad puede tener beneficios, podrías sentir que no necesitas amigos. El efecto que esto tiene en tu vida y salud depende en gran medida de cómo te sientas al respecto. Si estás aislado y anhelas conexiones sociales, es probable que la soledad tenga un impacto negativo en tu bienestar”, escribe. Y añade: “Todos necesitan algún tipo de contacto social y personas a las que puedan recurrir en busca de apoyo. Esto puede provenir de tu pareja o de miembros de tu familia, lo que podría hacer que sientas menos necesidad de buscar amistades. Esto suele ser suficiente, pero es importante que revises periódicamente tus necesidades para evaluar si es necesario reconsiderarlas”. 

La soledad, una pandemia silenciosa que genera monstruos: "Es un factor de riesgo enorme para la depresión"

Motivos por los que algunos prefieren no tener amigos

Según esta especialista, hay varias razones —bastante obvias— por las que algunas personas prefieren no tener amigos. La primera es la preferencia por la soledad que tienen, por ejemplo, los introvertidos, que suelen necesitar períodos de aislamiento para recargar energías después de interactuar con otros. Este rasgo no implica una falta de interés en las relaciones, sino una inclinación natural hacia el tiempo en solitario. Además, la soledad puede ser una fuente de creatividad, permitiendo a las personas enfocarse en sus proyectos personales o en el desarrollo de nuevas ideas.

Otro motivo es el miedo a ser herido o decepcionado. Las relaciones de amistad suelen implicar un intercambio emocional y expectativas mutuas, lo cual puede generar ansiedad en quienes temen no estar a la altura o ser traicionados. Las experiencias negativas del pasado, como el fin abrupto de una amistad cercana, pueden dar lugar a problemas de confianza, haciendo que estas personas eviten abrirse emocionalmente a otros. En tercer lugar, para algunas personas, la red familiar es suficiente núcleo de apoyo y no sienten la necesidad de ampliarlo. Finalmente, la falta de tiempo por otras responsabilidades, en un mundo en el que el trabajo o los estudios consumen mucha energía, contribuye a la falta de amistades en la rutina diaria.

Sin embargo, tener amigos no solo es una fuente de compañía, sino que también beneficia la salud mental. Según los psicólogos, las amistades proporcionan apoyo emocional, validan nuestras emociones y nos ayudan a manejar el estrés. Muchos estudios han demostrado que quienes cuentan con una red de apoyo social sólida tienen menos probabilidades de desarrollar ansiedad o depresión.

 

jueves, 20 de febrero de 2025

Marian Rojas señala la pregunta que debes hacerte para saber si tienes buena salud mental: "Te reconcilia contigo mismo"

COPE   |    EL DIVAN DE MARIAN ROJAS – Redacción Digital   |    Madrid    |   07/12/2024

Marian Rojas señala la pregunta que debes hacerte para saber si tienes buena salud mental: "Te reconcilia contigo mismo"

La psiquiatra, además, ha hablado del poder sanador de la risa y de cómo debemos afrontar los problemas

 
Todos hemos sido pequeños, y todos sabemos que, a veces, se hacen comentarios relacionados con nuestro físico. A todo esto también pueden sumarse una serie de actos de desprecio. Con el tiempo aprendemos a convertirlo y sabiduría, tanto que muchas veces somos capaces de reírnos de nosotros mismos.
 
Entonces, ¿qué tenemos que hacer en esos casos? "Yo le diría al oyente que me está escuchando: tú cuando te equivocas o cuando ves esa cosa de ti que de repente fallas o que de repente no te sale tan bien como te gustaría, ¿cómo te tratas? ¿Qué te dices interiormente? ¿Otra vez te has equivocado? ¿De verdad qué mal es esto? ¿Pues qué has engordado? Es decir, ¿tu diálogo interior es un diálogo que te perturba? ¿O el diálogo interior te dice, oye, pues mira, estas son épocas en la vida de verdad, pues para adelante?.
Si además de todo esto, somos capaces de reírnos, eso significa que "te has reconciliado contigo mismo".
La psiquiatra ha reivindicado el potente y sanador poder de la risa. "Yo soy muy fan de la risa porque baja los niveles de cortisol, ayuda a mejorar sustancias, endorfinas, que te ayudan a sentirte bien, conectas con la persona que tienes enfrente. Es contagioso", ha asegurado. 
 

De hecho, esta capacidad para reírse de uno mismo es parte de la inteligencia y de la madurez. La psiquiatra y colaboradora de COPEMarian Rojas, ha explicado que aprender a reírse de uno mismo "no es fácil", peor aún si eres una persona que ha sufrido mucho a lo largo de su vida.


"Si se han metido contigo, se genera un complejo; y cuando tú tienes un complejo, la autoestima está más baja. Para reírte de uno mismo tienes que tener una autoestima relativamente sana", ha asegurado. De hecho, no se trata de algo sencillo, sobre todo cuando entramos en un escenario en el que se han reído de una persona en concreto.

 

Marian Rojas señala la pregunta que debes hacerte a ti mismo para saber si tienes buena salud mental. 


De hecho, y para saber si nuestra salud mental o autoestima está en un estado óptimo, es tan sencillo como hacernos una serie de preguntas cuando cometemos un error o nos hemos equivocado. Conocer nuestras fortalezas, nuestras debilidades, y sin juzgarnos. "A veces tendemos a juzgarnos con una dureza que no nos permitimos un error", ha señalado.

 

EL PODER DE LA RISA

Por ese motivo, considera que la risa "hay que fomentarla". 

Y para eso lo mejor es "ir con gente que te hace reír". 

 

"El tema de la risa o las carcajadas es que incluso se ha visto que mejora el sistema inmune, porque al final es una manera de liberar tensión", ha apuntado. 

 


martes, 18 de febrero de 2025

El neurocientífico David Bueno explica cómo una mentalidad de crecimiento activa tu cerebro al máximo-Impacto real del pensamiento

HÉCTOR FARRÉS       |       la vanguardia.com      |      12/01/2025

 

El '¿y si lo intento?' puede desencadenar cambios profundos en cómo piensas, sientes y actúas.

Cambiar tu forma de pensar no es solo un lema motivacional, es literalmente un cambio que se refleja en tu cerebro. La neurociencia lo confirma: la mentalidad de crecimiento activa zonas específicas que te hacen sentir curiosidad, placer al aprender y motivación para avanzar. Así que el cerebro puede ser tu mejor aliado o tu mayor freno, según cómo pienses.

Cambio de actitud

La mentalidad es el motor del cerebro.

David Bueno, neurocientífico y divulgador, explica que todo comienza con cómo percibes el futuro. Si eres capaz de visualizar que tus esfuerzos tendrán recompensas, el estriado —una región importante del cerebro— se activa, impulsándote a actuar: “Si tú no anticipas que lo que haces ahora te va a ser útil en el futuro, ¿para qué vas a hacerlo? Y si no lo haces, no vas a conseguir nada”. Esta diferencia puede parecer sutil, pero cambia por completo el enfoque de tu vida.

Además, la amígdala, la parte encargada de gestionar las emociones, también reacciona de forma distinta según tu mentalidad. Si abrazas la idea de que siempre puedes aprender algo nuevo, las novedades despertarán tu curiosidad. En cambio, con una mentalidad fija, esas mismas situaciones podrían generar miedo o rechazo, ya que podrías dudar de tu capacidad para adaptarte. El resultado es que o avanzas o te quedas en el mismo lugar.

La corteza prefrontal, responsable de planificar y reflexionar, también tiene mucho que decir. Bueno señala que, para quienes tienen una mentalidad de crecimiento, pensar en cómo mejorar resulta placentero. Este placer refuerza un círculo virtuoso: reflexionas, mejoras y, al hacerlo, tu cerebro se va moldeando. “Nuestros pensamientos también influyen en cómo se construye nuestro cerebro”, añade, enfatizando que las conexiones neuronales son el reflejo directo de las creencias.

Este proceso no ocurre de forma mágica, pero sí es transformador. Creer que es posible progresar hace que las conexiones de tu cerebro trabajen a tu favor. Por el contrario, pensar que has llegado a un límite refuerza patrones que te frenan. Es como si el cerebro dijera: Hasta aquí hemos llegado.

Así que, la próxima vez que te enfrentes a un problema, piensa en esto: cambiar tu forma de pensar no solo cambia cómo te sientes o actúas, también cambia físicamente tu cerebro. Eso sí que es una forma poderosa de aprovechar al máximo tu potencial. 

domingo, 16 de febrero de 2025

Qué es el "oubaitori": el método japonés para mejorar tu salud mental en cinco pasos

 TANIA CARBALLO      |      elespanol.com     |     19/01/2025

El concepto reivindica que cada individuo posee su propio valor y sigue su propio camino, igual que cada flor alberga su belleza.

El estrés, la depresión y la ansiedad forma parte del estilo de vida de la sociedad de la mayoría de países desarrollados. En España, los datos indican que el 37 % de la población padece algún problema de salud mental, pero a partir de los 75 años, el porcentaje se eleva al 50 %, siendo la ansiedad el más frecuente, que ataca el doble a las mujeres que a los hombres y cuya prevalencia ha aumentado un 34 % en dos años.

Si nos desplazamos a otros países como Japón, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), informa que en el 2020 la depresión se duplicó al 17,3 %, además de ser uno de los países con niveles más altos de estrés. Aunque las cifras en comparación parezcan ser mejores, los japoneses se enfrentan cada día a su salud mental.

Existen muchas fórmulas adoptadas para ello; sin embargo, el oubaitori es una de las más populares. Este concepto, sobre todo teniendo en cuenta que vivimos en una sociedad altamente competitiva, les ayuda a quitarse la mala manía de compararse con otros y, por ende, mejorar su autoestima.

 

En qué consiste el 'oubaitori'

En un mundo adicto a las redes sociales —de media, pasamos unos 145 minutos al día en ellas—, muchas veces la vida perfecta que muestran las imágenes nos puede deprimir. Observar cómo todos nuestros seguidores viajan, disfrutan y comparten sus momentos perfectos, solo nos hace pensar lo triste que estamos nosotros, y lo diferente que es nuestra vida.

 Dejar de compararnos, por tanto, es una medida que podemos tomar para mejorar nuestra salud mental, ya que hacerlo puede traernos infelicidad y, además, podemos llegar hasta el punto de infravalorar los logros que hemos podido llegar a tener en nuestras vidas. 

 En Japón, el oubaitori les ayuda a olvidarse de las comparaciones y a vivir una vida más feliz, alejada del estrés y ansiedad que puede suponer este hábito. El concepto se escribe con el nombre de cuatro flores: la del cerezo, la del albaricoque, la del melocotón y la de la ciruela. Cuatro árboles que coexisten, pero que tienen su propia forma, orden y momentos específicos floreciendo.

 Para los japoneses, cada florecimiento tiene su propia belleza y no son comparables entre sí. En este contexto, el oubaitori reivindica que cada individuo posee su propio valor y sigue su propio camino, igual que cada flor alberga su belleza, proporciona sus frutos y sus aromas y adorna el paisaje a su manera.

 Así como cada flor vive, es y adorna individualmente, el oubaitori busca que cada japonés siga el mismo camino. Resulta más provechoso enfocarse en impulsar el crecimiento personal y conocerse a uno mismo, que mirar a los demás y tratar de entender por qué no podemos ser como ellos.

 Si nos centramos en nuestra singularidad, vamos a poder ser siempre la mejor versión de nosotros mismos, y vamos a poder mirar la vida con otros ojos. Querernos, escucharnos y aprender que cada persona tiene su encanto, es uno de los pilares del oubaitori.

 Así puedes aplicar el 'oubaitori'

El concepto de oubaitori significa un cambio en tu vida, tratando de vivir plenamente y aprender a capitalizar las fortalezas de uno mismo. Y, aunque parezca fácil, aplicar esta idea en nuestro día a día significa tomar decisiones en muchos aspectos. Estos son cinco pasos para lograrlo, según el traductor de japonés Jake Hallows, que vivió durante muchos años en Hokkaido: 

 

1.      Sé amable contigo mismo. La parte quizás más importante del concepto de Oubaitori es apreciarse a uno mismo. Esto, explica Hallows, significa que en vez de torturarnos con los errores, debemos mirar cómo mejorar y crecer en el futuro. También significa celebrar nuestros logros y éxitos, ya que eso nos permite tener más confianza en nosotros mismos. 

 

2.     Sé agradecido con lo que tienes. Hacer un esfuerzo en estar agradecidos por lo que tenemos en nuestra vida es un gran hábito, según Hallows. No solo nos ayuda a darnos cuenta de lo bueno que tenemos, sino que también nos ayuda a dejar de compararnos con los demás. Una de las formas para llevar a cabo este paso es anotando esas cosas en un diario.

 

3.     Cambia la forma en la que usas las redes sociales. Si consideras que las redes sociales te pueden estar haciendo daño, puedes tratar de dejar de seguir ciertas cuentas y reducir tu círculo a los amigos y a la familia. “Puede ser una buena manera de crear un entorno en línea positivo para que lo disfrutes”, señala Hallows. Si estás tratando de reducir el tiempo de uso de las redes sociales, una posible solución que plantea el experto es directamente borrar las aplicaciones del móvil. 

 

4.     Comprende que cada uno tiene sus propias circunstancias. Las personas suelen compartir sus éxitos, pero pocas veces muestran el arduo trabajo que han necesitado hacer para llegar hasta allí. Por eso, explica Hallows, debemos tener en cuenta que el viaje de cada uno es diferente. Esto es, cada persona se desarrolla a su propio ritmo. “Lo que podría ser natural para ti no lo será para otra persona, así que no te decepciones cuando suceda lo contrario”, indica.

 

5.     Inspírate en el éxito de otros. En vez de lamentarte por los logros de los demás, puedes usarlo para inspirarte y desarrollarte. “En lugar de dejar que las comparaciones negativas tomen el control, ser capaces de decir '¡si lograron eso, yo también puedo!' es una gran habilidad”, explica. Con ello, no solo lograrás una mentalidad más positiva, sino que también te permitirá tener un mayor desarrollo personal.

sábado, 15 de febrero de 2025

Las personas que son muy agradables pero tienen pocos amigos cercanos suelen mostrar estos 7 rasgos

 MARA FERNÁNDEZ            |        larazon.es        |        06/12/2024

Descubre las características de estas personas que valoran más la autenticidad a la cantidad

En el contexto de las relaciones humanas, cada individuo tiende a ocupar un lugar único. Algunas personas tienen amplios círculos sociales y están rodeadas de conocidos, mientras que otras prefieren la intimidad de unos pocos amigos cercanos. Sin embargo, existe un grupo particular que llama la atención: aquellos que son ampliamente agradables, socialmente carismáticos, pero que mantienen su círculo íntimo reducido.

La psicología de las relaciones nos enseña que no se trata solo de cuántos amigos tenemos, sino de la calidad de esos vínculos. Estas personas, que destacan por su simpatía y habilidades sociales, suelen priorizar la profundidad y autenticidad en sus relaciones.¿Qué rasgos específicos definen a estas personas?

¿Qué rasgos específicos definen a estas personas?

1.Disfrutan de su propia compañía.

Aunque son sociables y disfrutan del contacto con los demás, estas personas son completamente autosuficientes. No dependen de la validación externa para sentirse bien consigo mismas y encuentran satisfacción en sus propios intereses y logros. Este equilibrio interno se refleja en su capacidad de disfrutar tanto de la interacción social como de la soledad.

2. Proyectan un aire de misterio

Sin proponérselo, estas personas suelen guardar ciertos aspectos de su vida para sí mismas, lo que genera intriga en quienes las rodean. Este "aire de misterio" no es calculado, sino una expresión de su naturaleza reservada. Curiosamente, esta cualidad aumenta su atractivo social, ya que las hace parecer más interesantes y únicas.

3. Son grandes oyentes

La habilidad de escuchar es una de sus mayores fortalezas. En lugar de monopolizar las conversaciones, estas personas se enfocan en entender a los demás. Su atención genuina hace que quienes interactúan con ellas se sientan valorados, lo que refuerza la conexión emocional en sus relaciones.

4. Establecen límites claros

A pesar de ser agradables, no se esfuerzan por complacer a todo el mundo. Saben decir "no" cuando es necesario y respetan su tiempo y energía. Esta actitud les permite construir relaciones más auténticas y evitar compromisos vacíos que puedan desgastarlas emocionalmente.

5. Irradian positividad

Su optimismo y enfoque en lo positivo los convierte en un imán social. Aunque no buscan estar rodeados de personas constantemente, su energía inspira y reconforta a quienes tienen la suerte de compartir su círculo. Esta positividad no es superficial; proviene de un manejo consciente de sus emociones y de priorizar conexiones significativas.

6. Están cómodas con el silencio

Para estas personas, el silencio no es incómodo, sino una oportunidad para reflexionar y profundizar en una conexión. Son capaces de compartir momentos de quietud con los demás sin sentir la necesidad de llenarlos con palabras vacías. Este rasgo refleja confianza en sí mismas y una forma auténtica de relacionarse.

7. No temen a la vulnerabilidad.

Aunque seleccionan cuidadosamente a sus amigos cercanos, cuando establecen un vínculo, no tienen miedo de mostrarse tal y como son. Entienden que la verdadera conexión surge de la autenticidad y están dispuestas a compartir su lado más humano, incluido sus defectos y emociones.

viernes, 14 de febrero de 2025

Mario Alonso Puig sobre la importancia de la pasión para ser feliz: "No hay que pensar en grande, hay que sentir en grande y lo demás llegará solo"

CELIA PÉREZ LEÓN         |   cuerpomente.com       |     03/12/2024

Seguro que hay algo que, en secreto o a viva voz, te apasiona en la vida. El experto en felicidad Mario Alonso Puig nos recomienda abrazar esa pasión para ser felices. Vivir apasionadamente es la mejor forma de impulsar el funcionamiento de nuestro cuerpo y nuestra mente. Te contamos por qué.

Vivimos en la era de la ambición. No son pocas las veces que escuchamos en los medios o las redes sociales frases como “hay que pensar a lo grande” si uno quiere alcanzar el éxito. Este mantra, que seguro que has escuchado en más de una ocasión, hace parecer que todo depende de elaborar un plan monumental, o de visualizar metas imposibles. Pero ¿y si todo fuera en realidad mucho más sencillo, mucho más natural? ¿Y si no se tratara de pensar, sino de sentir?

El experto en felicidad, Mario Alonso Puig, conferenciante y autor de El camino del despertar, afirma que la clave no están en los grandes planes, sino en algo mucho más profundo: la pasión. No se trata de soñar a lo grande, sino de conectar con aquello que te hace vibrar. Porque, como él mismo afirma, “no hay que pensar en grande, hay que sentir en grande, y lo demás llega solo. ¿Por qué? La respuesta está en nuestra propia biología.

 La pasión como motor biológico

Cuando hablamos de pasión, imaginamos parejas embarcadas en un torrente de emociones. Y se nos olvida esa chispa, esa pequeña mecha que prende cuando perseguimos lo que amamos. Mario Alonso Puig va, incluso, un paso más allá. Nos explica que la pasión tiene un impacto profundo, tanto para el cerebro como para el pueblo. No emocional, sino biológico.

Desde un punto de vista biológico, afirma el experto, sabemos “que la pasión es capaz de generar nuevas conexiones nerviosas, favorecer la formación de nuevas neuronas a partir de células madre.” Esto, explica Puig, permite abrir la creatividad, expandir la inteligencia y mejorar la capacidad de observación.

Este último punto es especialmente importante, dado que la paciencia, y así lo prueba la ciencia, “activa una parte del encéfalo que se llama SARS, sistema reticular activado ascendente”. Esta parte del cerebro, como bien explica el conferenciante, hace que “te vayas fijando en las oportunidades. Es decir, la pasión, biológicamente, tiene un correlato inmediato con el funcionamiento del cerebro”.

Aunque eso no es todo, Puig nos explica que “la pasión favorece el funcionamiento del cuerpo.” De hecho, el experto afirma que “las personas que tienen una pasión, en general, vivan más y viven mejor que las que no tienen pasión”. Entonces, ¿qué nos frena a vivir siguiendo una gran pasión, si es algo natural en el ser humano?

El miedo a apasionarse

Pese a ser algo esencial y natural en el ser humano, la pasión tiene algo que nos asusta. Con la evolución, nuestra especie adquirió el don (o el castigo) de comprender el tiempo como una línea continua. Pensamos en el pasado, y tememos repetir sus errores. Pensamos en el futuro, y tememos ser incapaces de materializar nuestras aspiraciones. Quizá, por eso, nos dé tanto miedo soñar. Por eso huimos de la pasión.

Mario Alonso Puig así lo cree. Nos da miedo tener pasión, “porque luego la caída puede ser terrible”. El miedo a que no nos salga bien, a que no se cumpla lo que esperamos, hace que muchos renunciemos a lo que nos apasiona, antes incluso de intentar vivir motivados por esa pasión.

Pero ¿qué podemos hacer ante este miedo? Es imposible dejar de temer, es imposible apagar la incertidumbre. Sin embargo, podemos aprender a vivir con ella. Podemos aceptar el miedo como parte del proceso. Porque, sentir en grande, no garantiza que todo salga perfecto. Y aun así, merece la pena vivir con intensidad, profundidad y propósito. Como dice Puig, “si tú te apasionas, tu cerebro irá a otro nivel”, un nivel en el que las dudas y temores pierden peso frente a la claridad y la energía que otorga perseguir lo que realmente importa.

Pasión frente a ambición

Una de las principales ventajas de asumir este miedo a la pasión y superarlo (por medio de la aceptación) es que nos permitirá vivir con auténtica ambición. Y es que vivimos en una sociedad obsesionada con alcanzar metas grandiosas. Una sociedad en la que la ambición ocupa el centro del discurso del éxito, a expensas, en muchos casos, de la pasión. Sin embargo, Mario Alonso Puig nos invita a replantearnos esta jerarquía y a mirar más allá. Según él, la pasión es el verdadero motor que impulsa a la ambición, y no al revés. “Si tienes pasión, tendrás ambición”, afirma con contundencia.

La diferencia es sutil, pero crucial: la ambición se enfoca en el resultado, mientras que la pasión se centra en el proceso. Si basamos nuestras acciones únicamente en la ambición, corremos el riesgo de perseguir objetivos vacíos que no nos llenan realmente. Por el contrario, cuando vivimos desde la pasión, las metas se convierten en una consecuencia natural de nuestro entusiasmo y dedicación.

Este cambio de perspectiva puede cambiar para siempre tu vida. Abraza tu pasión, porque esta te invita a mirar hacia adentro, a preguntarte qué te mueve realmente. Y desde ahí, cualquier ambición que surja será auténtica y estará alineada con tu propósito. Vivir apasionadamente, nos dice Puig, no solo da sentido a nuestra vida, sino que también nos permite disfrutarla plenamente, sin importar los resultados externos. 

miércoles, 12 de febrero de 2025

Qué son los padres "globo": el nuevo método de enseñanza para los hijos que se ha puesto de moda en España

TANIA CARBALLO        |     elespanol.com      |       27/12/2024

 

La crianza —ya sea asumida por la madre, padre, abuelos, hermanos, otros parientes o adultos— consiste en la tarea de proporcionar los cuidados necesarios a lo largo de la infancia para que los niños aprendan a vivir en sociedad: cuáles son las formas de comportamiento y las reacciones adecuadas. Visto desde fuera parece algo sencillo; sin embargo, cada año que pasa parece que la dificultad aumenta.

 

Prueba de ello es la posición de España en cuanto a la natalidad. En los últimos años, el Instituto Nacional de Estadística (INE) ha ofrecido datos que, décima arriba, décima abajo, señalan siempre lo mismo: cada vez nacen menos niños y las españolas cada vez los tienen más tarde. Además de los altos precios, los bajos sueldos o la falta de conciliación, esta dificultad de crianza también influye en la decisión de ser o no padres.

 

Los padres juegan un papel crucial en el desarrollo emocional y social de los hijos. De sus comportamientos depende, en gran medida, la personalidad y carácter de sus descendientes. Esta presión en ocasiones nos juega malas pasadas, y nos hace desarrollar comportamientos sobreprotectores y desarrollar crianzas como la 'globo'.

 

En qué consiste la crianza 'globo'

Los padres globo es un término que se utiliza para describir un estilo de crianza caracterizado por la sobreprotección y la intervención constante en la vida de los hijos. Este concepto, aunque no es un término académico formal, se deriva de la imagen de un globo que rodea y contiene algo frágil en su interior, en este caso, al niño.

 

La metáfora refleja cómo algunos padres intentan crear un ambiente extremadamente seguro y controlado, evitando que sus hijos enfrenten cualquier tipo de riesgo, incomodidad o desafío que pueda surgir en su desarrollo. Estos padres suelen intervenir para prevenir cualquier posible dificultad, lo que genera un entorno en el que el niño puede sentirse constantemente protegido, pero también limitado.

En este estilo de crianza, los padres suelen tener buenas intenciones. Por lo general, buscan garantizar el bienestar y la felicidad de sus hijos; sin embargo, tienden a sobreestimar los peligros o a subestimar la capacidad de los niños para enfrentarse a la adversidad.

 

Temen que sus hijos sufran algún daño, ya sea físico, emocional o social, y por eso actúan como una especie de amortiguador que intenta prevenir cualquier experiencia negativa. Esto puede incluir desde supervisar y controlar excesivamente las actividades escolares o sociales, hasta intervenir en conflictos con otros niños o tomar decisiones por ellos, incluso en asuntos donde los niños podrían ejercer autonomía.

 

Si bien la protección es crucial, especialmente en entornos de alto riesgo, la protección excesiva en entornos comunes puede obstaculizar el desarrollo del niño y generar problemas como ansiedad, falta de habilidades de afrontamiento, fobia social, miedo al fracaso, depresión, baja autoestima e incluso delincuencia.

 

Las causas de la sobreprotección pueden ser muchas; sin embargo, las más frecuentes son la ansiedad de los padres, el sensacionalismo en los medios de comunicación, la percepción de vulnerabilidad infantil y el trastorno de estrés postraumático de los padres a causa de los desastres.

 

Entre las señales que indican que estás teniendo una crianza globo se encuentra la intervención para 'salvar el día', bien un fracaso escolar o incluso el orden de la habitación, la supervisión y control de todo tipo de actividades e interacciones o la hipersensibilidad.

 

Las desventajas de la crianza 'globo'

Este enfoque puede tener consecuencias negativas a largo plazo. Si bien a corto plazo los niños pueden sentirse seguros y protegidos, a medida que crecen pueden enfrentar dificultades para desarrollar habilidades esenciales como la resiliencia, la resolución de problemas o la independencia emocional.

La ausencia de experiencias en las que se enfrenten a pequeños riesgos o frustraciones puede dificultar que aprendan a gestionar las dificultades que pueden enfrentar a medida que crezcan, en el colegio o simplemente con amigos.

Los niños criados bajo este modelo pueden experimentar falta de confianza en sí mismos, ya que no han tenido muchas oportunidades para aprender de sus propios errores. La sobreprotección puede enviar el mensaje implícito de que el mundo es un lugar peligroso o que ellos no son lo suficientemente capaces para enfrentarlo solos.

 

A medida que crezcan, esta sobreprotección puede tornarse en una mala relación con los hijos, puesto que no se ven con libertad de hacer determinadas cosas. En ocasiones, esto ocasiona rebeldía e, incluso, la ocultación de información.

 

Pero además, estos sentimientos no solo pueden afectar a los niños, sino que los propios padres suelen experimentar altos niveles de estrés y agotamiento, puesto que intentan controlar todos los aspectos de la vida de sus hijos y cuando no es así, pueden entrar en un estado de nerviosismo.

 

Este esfuerzo constante por garantizar una perfección inalcanzable puede generar frustración y, en algunos casos, un sentimiento de fracaso si sus hijos no cumplen con las expectativas que ellos han establecido. La relación entre padres e hijos puede tensarse, puesto que los niños, especialmente en la adolescencia, pueden sentir que esta vigilancia constante invade su privacidad o limita su libertad.