jueves, 13 de marzo de 2025

La molesta verborrea: gente que nunca se calla

Gema Sánchez Cuevas        |       mentemaravillosa.com     |     06/08/2023

Escrito por Edith Sánchez

                                                                      

Una persona que habla sin parar, o bien se encuentra en un estado de agitación patológico, o bien es presa de un egocentrismo sin límite. En ambos casos la verborrea es un síntoma de imposibilidad para establecer comunicación con los demás.

Algo va de ser comunicativo a tener frecuentes ataques de verborrea. No tiene nada de malo que a algunas personas les guste hablar, pero lo cierto es que a veces se pasan. Hablan tanto que si les cosieran la boca, les saldrían letras por las orejas. No pueden guardar silencio, al punto que terminan hablando con el televisor si no encuentran interlocutor.

 

Esta conducta a veces resulta muy agobiante para los demás. Intentan mantener una conversación con ellos, pero se rinden al poco tiempo. No hay manera de que paren. Generalmente escogen a sus “víctimas” con acierto. Estas suelen ser personas calladas y afables, que no se atreverían a pedirles que callen o a dejarlos solos en pleno ataque de verborrea. Por eso los sufren abnegadamente.

 

Otro punto que define a estos amantes de la verborrea es el tema de conversación . Esta, casi siempre tiene un eje definido: ellos mismos. Quienes les rodean tienen que aguantar una exposición detallada de sus opiniones, vivencias, apreciaciones, planes, recuerdos y todo, absolutamente todo lo que gira en torno suyo. Esto, finalmente, termina agotando a cualquiera. Entonces, ¿por qué no pueden callarse?

 

Saben de todo… y más

 

Los ataques de verborrea son muy frecuentes en quienes tienen un rasgo que va de la mano: saben de todo y más. Al menos eso es lo que creen. No hay asunto en el que no hayan incursionado ni área en la cual no tengan una opinión para compartir. Todo lo que ha sucedido en el mundo ya les ha pasado a ellos o está por sucederles.

 

Aunque no tengan estudios en un tema y hayan leído poco del mismo, no tienen problema en impartir cátedra. Ahora que si conocen el tema y tienen un título relacionado, el asunto pinta todavía peor. Son como un seminario ambulante, que pontifica y ofrece datos minúsculos que nadie les está preguntando. Pueden llegar a ser una verdadera pesadilla.

 

Este tipo de personas adoran las palabras raras y los discursos floridos. De alguna forma es como si sintieran que el mundo entero es un gran auditorio que está expectante sobre lo que van a compartir. No creen que tengan algo que aprender a los demás. Por otro lado, su intención de fondo es enseñar. Básicamente, quieren ser el centro de atención y lucirse.

 

La verborrea no ilustrada

 

La verborrea también es un mal de aquellos que no intentan proyectar una imagen de ilustrados. También los hay que no quieren dar cátedra sobre todo tipo de temas, sino que necesitan informar a los demás de toda su vida o de la de otros. Ponen un énfasis desmedido en cualquier suceso cotidiano y lo narran detallando hasta el más mínimo aspecto, como si este tuviera una importancia trascendental.

 

También están los que suponen que todo el tiempo les estás pidiendo una opinión o un consejo. Ni bien alcanzas a hacer un comentario sobre algún aspecto de tu vida, e inmediatamente se deshacen en apreciaciones, diagnósticos y conjeturas sobre lo que pasa en tu vida, lo que debes hacer, las causas, las consecuencias y todo aquello que se les ocurra. Igual sucede con los que deciden quejarse sin parar.

 

El problema es que una vez que caes en su red de palabras, la inercia va a hacer que tiendas a permanecer en ese lugar. La otra opción es pasar por la desagradable situación de pedirles que se callen. Ellos difícilmente elegirán por sí mismos momentos para la escucha.

 

¿Qué hacer con un verborreico?

 

Una persona que hace de la verborrea su estilo de comunicación con los demás podría tener un trastorno psicológico, o simplemente un egocentrismo sin límite. Este último no puede catalogarse como un trastorno en sí mismo, pero definitivamente tampoco es una señal de salud mental.

 

Hay algunos estados de manía, ansiedad o agitación que llevan a hablar, hablar y hablar. El discurso sin descanso es una manera de expresar esa angustia. Su inquietud les impide callar y/o escuchar. Su forma de hablar es compulsiva, y muchas veces desordenada. Pueden pasar de un tema a otro sin que haya conexión. En esos casos, escucharles puede ayudar. Quizás seguir su discurso con comentarios puede ser una actitud que les ayude a tranquilizarse.

 

En el caso de los egocéntricos, que es el más frecuente, lo que sucede es que la persona no ha desarrollado las herramientas psicológicas para establecer una comunicación de doble vía. Lo suyo es un monólogo y los demás un contenedor. Una audiencia. En esos casos lo mejor es no prestarse para formar parte de su juego narcisista.

 

 

 

martes, 11 de marzo de 2025

Enrique Rojas, psiquiatra: "Hay muchas personas en España que tienen fobia social y esto es la clave para enfrentarse a ella"

 ALBA LLANO       |      elespanol.com      |         10/02/2025

El 13% de los españoles sufre fobia social y el experto en psiquiatría ha dado las claves para superar uno de los trastornos de ansiedad más comunes.

 La fobia social es uno de los trastornos de ansiedad más comunes en España. Este es un trastorno de ansiedad social que suele comenzar en la infancia o durante la adolescencia y que puede llegar a provocar un sufrimiento importante, desde enfrentarse a logros académicos, como a oportunidades de empleo, independencia económica, así como también puede llegar a afectar a las relaciones sociales, laborales e íntimas. Un trastorno que es importante identificar y tratar a edades tempranas.

 Este trastorno social, se define como ese temor persistente e intenso o ansiedad ante situaciones sociales en las que la persona pueda sentirse analizada por los demás. Ante este tipo de situaciones, las personas pueden llegar a sentir temor por sentirse humillados y por la evaluación negativa de otras personas. Estas suelen convertirse en la mayor de las preocupaciones, limitando a quien lo sufre y afectando negativamente a su calidad de vida.

 

Aunque el miedo o la ansiedad que genera la fobia social suele ser irracional en comparación con el riesgo real de ser juzgado negativamente, la angustia es tan intensa que muchas personas terminan evitando estas situaciones. La preocupación de ser percibido como ansioso, débil, desagradable o incluso inestable puede convertirse en una barrera difícil de superar. Sin embargo, según expertos como Enrique Rojas, con la estrategia adecuada y ejercicios específicos, es posible enfrentarse a este trastorno.

 

Ejercicios para superar la fobia social

"Hay muchas personas con una personalidad que evita el contacto con los demás: lo que llamamos 'avoiding personality'", explica el psiquiatra Enrique Rojas. En estos casos, se trata de individuos que experimentan un miedo intenso al contacto social, especialmente cuando se trata de interactuar con personas nuevas. Para abordar este problema, el experto propone cuatro ejercicios clave.

 

El primero consiste en aprender a restar importancia al "qué dirán". Según Rojas, este pensamiento limita la libertad personal, ya que la opinión de los demás interfiere constantemente en el bienestar de la persona. "Las personas que nos rodean son muchas y muy diversas. Aunque quisiéramos, nunca lograríamos contentarlas a todas", afirma.

 

Otro aspecto esencial es aprender a ser uno mismo de la forma más espontánea posible. La naturalidad es una de las cualidades más valoradas en las relaciones sociales, por lo que "en lugar de esforzarte por aparentar lo que no eres, muéstrate de manera transparente", recomienda el psiquiatra.

 

El tercer ejercicio se centra en dejar de buscar la aprobación ajena. "Eres tú quien debe validarse a sí mismo. La autoestima se fortalece cuando dejamos de medirnos en función del feedback de los demás y comenzamos a juzgar por nosotros mismos lo bueno y lo malo de nuestras acciones", explica Rojas.

 

Por último, el experto sugiere desdramatizar los errores propios. "Debemos permitirnos ser imperfectos. A lo largo del día tomamos decisiones acertadas y cometemos errores, pero ambos nos brindan valiosas lecciones para mejorar y seguir adelante", concluye.

Síntomas comunes de la fobia social

Las personas con ansiedad social suelen evitar esas actividades o interacciones por miedo a sentirse expuestas, lo que puede llevarles a dejar de hablar con algunas personas o a evitar situaciones en las que podrían ser el centro de atención. La anticipación de estos eventos normalmente les genera una gran ansiedad, que se intensifica en los momentos previos y durante la situación temida. Además, es común que, después de una interacción social, la persona analice su desempeño en busca de errores y piense en las peores consecuencias posibles, lo que refuerza aún más el miedo y la inseguridad.

 

Existe una variante específica de este trastorno conocida como ansiedad social de desempeño, que se caracteriza por un miedo intenso a hablar o actuar en público. A diferencia de la ansiedad social generalizada, quienes la padecen pueden sentirse cómodos en otros tipos de interacciones sociales, pero experimentan una ansiedad extrema cuando deben exponerse ante una audiencia.

Además de los síntomas emocionales y conductuales, la ansiedad social suele ir acompañada de manifestaciones físicas que pueden hacer que la persona se sienta aún más vulnerable. Entre los síntomas más comunes se encuentran el enrojecimiento facial, la aceleración del ritmo cardíaco, los temblores, la sudoración excesiva y el malestar estomacal. También pueden presentarse dificultades para respirar, mareos, aturdimiento y una sensación de mente en blanco que dificulta la concentración. La tensión muscular es otra respuesta habitual, lo que contribuye a aumentar el malestar general.

 

Esta combinación de síntomas convierte a la ansiedad social en un trastorno que puede afectar significativamente la vida personal, académica y profesional. Sin embargo, con un diagnóstico adecuado y estrategias eficaces como estas para afrontamiento, es posible aprender a manejarla y reducir su impacto en el día a día.

domingo, 9 de marzo de 2025

Investigadores de Harvard señalan el mejor ejercicio para cuidar tu cerebro: también mejora la memoria y reduce el deterioro cognitivo

PATRICIA BLAZQUEZ SERNA    |     cope.es     |     19/02/2025 

Cuidar nuestro cerebro depende en gran medida de nuestro estilo de vida y más allá de las recomendaciones de todos los expertos, hay un ejercicio concreto que demuestra tener múltiples beneficios para nuestro cerebro

 La memoria es una función fundamental de nuestro cerebro que nos permite recordar experiencias, conocimientos y desarrollar habilidades. Gracias a ellas podemos aprender, tomar decisiones y, por ende, construir nuestra personalidad e identidad. Sin embargo, y con el paso de los años, la memoria puede verse afectada por diversos factores, como pueden ser el envejecimiento, el estrés o incluso una serie de malos hábitos.

 Por eso, es fundamental que cuidemos nuestra memoria (y también nuestro cerebro) desde muy temprana edad para así reducir el riesgo de deterioro cognitivo. Una serie de hábitos y cambios en nuestro estilo de vida puede ayudarnos a mantener el cerebro activo y saludable. 

De hecho, los expertos también recomiendan evitar el estrés y controlar ciertas enfermedades, como pueden ser la diabetes o la hipertensión, contribuyen a mantener sano nuestro cerebro. 

El deterioro cognitivo es un proceso natural de la vejez y que, en algunos casos, puede derivar en enfermedades como el AlzhéimerPor eso es importante estar atentos a signos como olvidos frecuentes o dificultades para concentrarse, y mantener la mente activa es clave para una buena calidad de vida a lo largo de los años.  

Cuidar nuestro cerebro depende en gran medida de nuestro estilo de vida. Todos los expertos recomiendan mantener una alimentación equilibrada, rica en antioxidantes y ácidos grasos saludables que contribuyen a favorecer la función cerebral. 

El ejercicio físico también es muy importante para mantener el correcto funcionamiento de nuestro cerebro, ya que mejora la circulación y su oxigenación. De hecho, también es muy bueno realizar actividades como la lectura, juegos mentales o incluso socialización, que ayudan a favorecer la memoria y prevenir este deterioro cognitivo. 

Un grupo de expertos de la Universidad de Harvard ha explicado recientemente que si bien la actividad física moderada tiene un efecto neuroprotector, hay un ejercicio que tiene grandes beneficios, especialmente para las personas mayores, que hace que se reduzca el deterioro cognitivo. Estos expertos llevaron a cabo un estudio durante seis meses, en el que los participantes realizaron ejercicio físico moderado. 

Descubrieron que el sencillo gesto de salir a caminar, aumentó el funcionamiento de algunas regiones del cerebro, con lo cual concluyeron que caminar es capaz de mejorar funciones cerebrales como la memoria y la capacidad de pensamiento.  

Este hábito ayuda a mantener una presión ocular saludable, lo que reduce el riesgo de desarrollar glaucoma. Además, fortalece el corazón y mejora la circulación, protegiendo el sistema cardiovascular. También favorece la respiración, aumentando el suministro de oxígeno en la sangre y mejorando el bienestar general.  

A todo esto, salir a caminar también mejora la salud mental, puede disminuir el estrés, acelera el metabolismo, disminuye el colesterol y la presión arterial, y además ayuda a bajar de peso, siempre y cuando tengas una alimentación equilibrada. También mejora tu condición física y, junto a todo lo demás, puede alargar tu esperanza de vida. Caminar también mejora tu condición física que, junto a todo lo demás, es capaz de alargar la esperanza de vida. 

Por lo tanto, salir a caminar de forma regular puede ayudar a cuidar la vida de las neuronas aunque recuerdan que otras actividades, como pueden ser correr o los ejercicios aeróbicos, tiene resultados similares. 

La lectura es otro hábito que puede ayudar a ejercitar y fortalecer nuestra memoria. Al leer, se activan múltiples áreas cognitivas, lo que mejora la concentración, la comprensión y la capacidad de retención de información. 

Además, estimula la conexión entre neuronas, lo que ayuda a retrasar el deterioro cognitivo con el paso de los años. 

Diversos estudios han demostrado que las personas que leen con frecuencia tienen menor riesgo de padecer enfermedades neurodegenerativas, como el Alzhéimer. Asimismo, la lectura reduce el estrés, mejora la agilidad mental y fomenta la creatividad, manteniendo la mente activa y saludable a lo largo de la vida.

viernes, 7 de marzo de 2025

Las 4 palabras que más hieren y ponen en riesgo el éxito de los niños

LUCAS HANDLEY      |       es.gizmodo.com     |     19/01/2025 

Descubre cómo una frase aparentemente inofensiva puede afectar el desarrollo emocional y académico de tus hijos y qué puedes hacer para fomentar un crecimiento saludable.

Como padres, queremos lo mejor para nuestros hijos: que sean felices, exitosos y emocionalmente estables. Sin embargo, a menudo no somos conscientes de cómo nuestras palabras pueden afectar su desarrollo. Un destacado sociólogo de la Ivy League advierte sobre una frase comúnmente utilizada que, lejos de ayudar, podría tener efectos negativos duraderos. En este artículo exploraremos por qué es importante elegir bien nuestras palabras y qué alternativas pueden marcar la diferencia en la crianza de los hijos.

El impacto de las palabras en el desarrollo infantil

El lenguaje que utilizamos con nuestros hijos no solo refleja nuestras emociones y expectativas, sino que también da forma a su percepción de sí mismos. Según Adam Galinsky, profesor de la Escuela de Negocios de Columbia, las palabras tienen el poder de construir o destruir la confianza y autoestima de un niño. En su próximo libro, Inspire: The Universal Path for Leading Yourself and Others, Galinsky profundiza en cómo ciertas expresiones aparentemente inocuas pueden tener un impacto significativo en el desarrollo emocional y académico de los niños.

Una de las frases más problemáticas es «estoy decepcionado de ti». Aunque muchos padres la utilizan con la intención de corregir errores o motivar cambios positivos, su impacto suele ser el opuesto al esperado. Según Galinsky, este comentario induce sentimientos de vergüenza en lugar de fomentar el aprendizaje.

El peligro de la vergüenza y sus consecuencias

La vergüenza, explica Galinsky, es una emoción debilitante y desestabilizadora. Cuando los niños se sienten avergonzados, tienden a evitar confrontar sus errores, lo que limita su capacidad de aprendizaje y resolución de problemas. En lugar de generar un ambiente donde puedan reflexionar y aprender, la vergüenza bloquea su pensamiento crítico y los lleva a la evasión.

Por otro lado, Galinsky señala una diferencia clave entre la vergüenza y la culpa. Mientras que la vergüenza paraliza, la culpa puede ser una fuerza motivadora. La culpa impulsa a los niños a reparar sus errores, enfrentando la situación y buscando soluciones. Esto es crucial para desarrollar habilidades de resolución de problemas y un sentido de responsabilidad.

“La culpa lleva a la reparación, mientras que la vergüenza suele llevar a la evitación”, afirma Galinsky. Este matiz es crucial para entender por qué ciertas frases pueden ser más perjudiciales que útiles en la crianza.

Alternativas para motivar y construir confianza

En lugar de recurrir a expresiones que generen vergüenza, Galinsky sugiere enfoques más constructivos y motivadores. Por ejemplo, si un niño no ha cumplido con una tarea, en lugar de decir “estoy decepcionado de ti”, se podría optar por una pregunta que fomente la colaboración: “¿Cómo podemos organizarnos para que puedas hacer tu tarea a tiempo?”. Este tipo de comentario no solo evita sentimientos negativos, sino que también abre la puerta a soluciones prácticas y refuerza la idea de que los errores son oportunidades de aprendizaje.

Cambiar el enfoque de la crítica a la cooperación crea un entorno más positivo, donde los niños se sienten apoyados en lugar de juzgados. Esto no solo mejora su autoestima, sino que también promueve habilidades fundamentales para el éxito, como el pensamiento crítico, la organización y la capacidad de resolución de problemas.

El rol de los padres en el éxito de los hijos

La crianza no consiste únicamente en corregir errores, sino en guiar y motivar a los hijos hacia el desarrollo de su máximo potencial. Elegir cuidadosamente las palabras que usamos con ellos es una herramienta poderosa para lograrlo. Las frases que inspiran confianza y colaboración pueden marcar una diferencia significativa en su desarrollo emocional y académico.

Galinsky nos recuerda que el objetivo no es evitar que los niños cometan errores, sino enseñarles cómo enfrentarlos y aprender de ellos. Al adoptar un enfoque basado en la empatía y la resolución de problemas, los padres pueden ayudar a sus hijos a construir una base sólida para el éxito.

Para pensar y reflexionar

Las palabras que usamos con nuestros hijos tienen un impacto profundo en su desarrollo emocional y académico. Expresiones como “estoy decepcionado de ti” pueden generar vergüenza y bloquear su capacidad de aprendizaje, mientras que enfoques más positivos y colaborativos los ayudan a crecer y enfrentar desafíos con confianza. Al ser conscientes de cómo nuestras palabras afectan a nuestros hijos, podemos guiarlos hacia un futuro lleno de éxito y bienestar.

jueves, 6 de marzo de 2025

Anauralia o mente ciega: el trastorno que padecen las personas que no tienen voz interior

Nuria Safont     |     msn.com     |     23/02/2025

 Tener una conversación con uno mismo es algo que todos consideramos como algo normal. Sin embargo, existe una condición conocida como anauralia, a la que también se le denomina mente ciega o silenciosa, en la que la voz interior simplemente no existe. Esto puede afectar a la manera en que una persona resuelve problemas, recuerda eventos pasados, visualiza imágenes o toma decisiones. “La anauralia o mente ciega hace referencia a la carencia de voz interior, o lo que podríamos llamar mundo interior”, explica la psicóloga Sandra Sánchez de Siquia.

 De hecho, una de las experiencias más comunes entre quienes tienen voz interior es imaginar el aspecto de alguien a partir de su voz. “Cuando escuchamos a alguien por teléfono y luego lo vemos en persona, sentimos cierta satisfacción si nuestra imagen mental coincide con la realidad. La anauralia no permite este tipo de asociaciones”, explica la psicóloga.

¿Por qué se produce la anauralia?

Las causas exactas de la anauralia todavía no están claras. Algunos expertos creen que puede deberse a diferencias neurológicas en el desarrollo del cerebro. “Si nunca se ha desarrollado, es probable que la persona pertenezca a un pequeño porcentaje de la población que carece de esta capacidad”, comenta Sánchez.

Por otro lado, en casos donde la anauralia aparece de repente, podría deberse a un trauma cerebral, una infección o incluso el crecimiento de tumores. Además, algunos medicamentos, como antipsicóticos, ansiolíticos y antidepresivos, podrían afectar la capacidad de acceder al diálogo interno.

¿A quién afecta y qué impacto tiene en la personalidad?

La anauralia no tiene un perfil específico de afectados, pero los estudios sugieren que puede estar relacionada con dificultades en el desarrollo personal y de la personalidad. “Las personas sin voz interior pueden tener más problemas para establecer valores, normas evolutivas con la edad y prever consecuencias de sus acciones”, advierte Sánchez.

No debe confundirse con condiciones médicas que implican alucinaciones auditivas. Mientras que las alucinaciones son experiencias perceptivas erróneas e involuntarias, la anauralia es simplemente la ausencia de una capacidad cognitiva.

Síntomas de la anauralia o mente ciega

Las personas con anauralia pueden experimentar:

  • Incapacidad de imaginar sonidos o voces en su mente.
  • Dificultad para recordar episodios y sucesos vitales de manera detallada.
  • Falta de conexión con su mundo interior, lo que dificulta la toma de decisiones.
  • Problemas para prever el futuro y anticipar situaciones.
  • Dificultad para resolver conflictos internos al no contar con un diálogo interno que ayude a procesarlos.

¿Es una condición permanente?

En la mayoría de los casos, la anauralia es una característica innata y no cambia con el tiempo. Sin embargo, cuando es consecuencia de una lesión o trauma, la neuroplasticidad del cerebro podría permitir cierta recuperación. “Incluso personas con dificultades auditivas desarrollan la capacidad de hablar consigo mismas mentalmente, lo que indica que hay alternativas neuronales”, señala Sánchez.

¿Cómo influye el estilo de vida?

Un estilo de vida saludable siempre beneficiará el funcionamiento cognitivo. Una buena alimentación, sueño adecuado y evitar sustancias psicoactivas pueden ayudar a maximizar las capacidades del cerebro. “El consumo de drogas o alcohol puede alterar las conexiones neuronales y afectar el desarrollo del mundo interior”, advierte la psicóloga.

Diagnóstico y tratamiento

El diagnóstico de la anauralia se realiza a través del "Cuestionario de Variedades del Habla Interna" (VISQ), que mide la riqueza y representatividad del diálogo interno. Si bien no existe una cura definitiva, algunos tratamientos pueden ayudar a mejorar la situación.  

"En adultos los resultados de un entrenamiento de rehabilitación cognitiva pueden dar algunos frutos, pero será a raíz de que sus rutas neurales encuentren alternativas si éstas han sido dañadas", explica la experta. Si no hay daño adquirido, si se ha detectado sin más, "la posibilidad de desarrollar el diálogo interior se produce en los primeros años de edad, si no se ha desarrollado de adulto suele tener un mal pronóstico (aunque no imposible)". 

Terapias para tratar la mente ciega

  • Entrenamiento cognitivo: ciertos ejercicios pueden estimular la creación de asociaciones internas.
  • Juegos de rol y terapia de grupo: ayudan a fomentar la reflexión y la toma de decisiones.
  • Estímulos auditivos y visuales: escuchar diferentes tipos de música, observar imágenes complejas o practicar meditación guiada pueden facilitar la creación de conexiones internas.
  • Neuropsicología y neurología: en casos donde hay un daño neurológico, la rehabilitación cognitiva puede aportar beneficios.

¿Se puede prevenir la anauralia?

La mejor forma de evitar la anauralia es fomentar un entorno rico en estímulos desde la infancia. “El juego en la niñez es fundamental para desarrollar el diálogo interno. Estímulos como la música, los colores y la resolución de problemas son clave”, enfatiza Sánchez. Los niños que crecen sin estos estímulos podrían ver empobrecido su mundo interior en la adultez.

 

martes, 4 de marzo de 2025

La psicóloga Patricia Ramírez desvela un sencillo método para vencer la pereza: "La regla de los cinco minutos"

 

DANIEL CHUECA MIRAS      |    lavanguardia.com      |      21/02/2025                                                                                                  

 La experta recomienda arrancar una tarea para que, inconscientemente, la mantengamos en marcha

El Colegio Oficial de la Psicología de Madrid define la procrastinación como “la acción o hábito de retrasar actividades o situaciones que deben atenderse, sustituyéndolas por otras situaciones más irrelevantes o agradables”. A menudo, poner el cuerpo en marcha para realizar varias tareas es más complicado de lo que parece, sean estas obligatorias de colegio, hogar o trabajo; o incluso otras alternativas de entretenimiento.

Muchos psicólogos estudian con sus pacientes la forma de desatascar su inactividad, entre ellos Patricia Ramírez. Más conocida como Patri Psicóloga en sus redes sociales, comparte a diario distintos consejos sobre salud mental, además de técnicas a probar para mejorar según qué cuestiones. En esta ocasión, su último vídeo hace referencia a la “regla de los cinco minutos”, una acción que puede ayudar a combatir la procrastinación.

“Esta práctica se llama la regla de los cinco minutos. Si te cuesta empezar a comprometerte con algo, hazlo solamente durante cinco minutos. Comprométete cinco minutos. Si después de ese tiempo realmente no puedes seguir, no te apetece, date permiso para parar. Pero lo más probable es que una vez que empieces continúes sin darte cuenta”, expresaba a sus más de 18.000 seguidores en TikTok.

“La gente quiere llegar a todo, pero llegar a todo es imposible. Para llegar a todo tú tienes que revisar tu todo, porque todo lo que tú quieres meter en la agenda no cabe. La gente quiere estar a tope en su vida profesional y trabajar más de 8 horas porque eso indica que tienes compromiso, quieren llevar a su familia para adelante, tener su casa recogida, que no entre nadie a hacer nada porque yo puedo sola”, definía.

Contra el estrés

Esta no es la única cuestión que Ramírez ha abordado en los últimos días. Otro asunto que puede preocupar a la población es la sensación de estar cargado de tareas y no llegar nunca a ninguna. Una alta concentración de estrés y frustración definida como el “síndrome de la vida ocupada”. El Centre ARS lo describe como “la necesidad constante de estar activo y productivo, evitando cualquier momento de inactividad o descanso”.

“No tenemos un segundo libre porque ocupamos todo nuestro día con un montón de actividades, porque hemos asociado que estar todo el día ocupado o con una afición, ocupándote de otras personas, trabajando, con el nivel de exigencia que te marcas… es sinónimo de éxito. A una persona que está en su casa descansando sin hacer nada, no la asociamos a ‘mira qué persona más trabajadora, qué esfuerzo, qué voluntariosa, cómo lleva su vida para adelante’”, detalló en una entrevista para la revista ¡HOLA!.

domingo, 2 de marzo de 2025

Los 9 tipos de drogadicción y sus características

OSCAR CASTILLERO MIMENZA      |    psicologiaymente.com      |      11/10/2024

¿Qué clases de personas enganchadas a las drogas podemos encontrar?

El consumo de sustancias con propiedades psicoactivas, concretamente de drogas de diverso tipo, es un fenómeno muy común en la sociedad actual. Tanto en el caso de sustancias legales como ilegales, resulta relativamente sencillo el acceso a ellas a pesar del grave peligro que muchas de ellas suponen.

El consumo de estas sustancias tiende a causar diferentes efectos en el organismo, provocando desde inhibición y sedación hasta excitación extrema pasando por alucinaciones y otros fenómenos perceptivos. Debido a los efectos que provocan, y en ocasiones a otros factores como la reactividad psicológica ante su prohibición o el hecho de que su consumo sea socialmente aceptado, muchas personas pasan a consumirla de manera cada vez más frecuente.

Con el tiempo, el sujeto va adquiriendo tolerancia a la sustancia en cuestión, necesitando de cada vez más cantidad para lograr los mismos efectos, y lográndose una dependencia hacia la droga. Debido a la elevada prevalencia de consumo y dependencia de sustancias, resulta imprescindible conocer los diferentes tipos de drogadicción y el proceso adictivo, que se proceden a explicar en el presente artículo.

¿Qué es una droga y que es una dependencia?

Consideramos droga a toda aquella sustancia que ante su administración en el organismo sea capaz de alterar alguna de las funciones del sujeto. Generalmente provocan sensaciones placenteras en quienes las consumen, pudiendo provocar efectos y daños permanentes en el sistema nervioso y pudiendo producir tolerancia o habituación física y/o psíquica a esta y situaciones de dependencia y abstinencia ante el cese de consumo.

Para considerar que una droga genera dependencia es necesario que el sujeto presente al menos tolerancia a la sustancia, abstinencia ante el cese de su consumo, descontrol en su utilización, perjuicio en ámbitos vitales debido al consumo o al tiempo dedicado a conseguirla y la continuación del consumo a pesar de conocer sus efectos adversos. La dependencia puede provocar que se realicen consumos abusivos que pueden provocar intoxicaciones, y ante la ausencia de sustancia puede conducir a síndromes de abstinencia. Todo ello puede comportar graves efectos tanto en el funcionamiento como en la propia salud del sujeto, pudiendo conducir a la muerte.

1. Tipos de drogodependencia según el tipo de sustancia consumida

Existen muchos tipos de drogas y sustancias psicoactivas, la mayoría empleadas como herramienta terapéutico en el ámbito médico. Sin embargo, una parte de la población emplea algunas de estas sustancias de forma recreativa, a pesar del peligro que pueden suponer para la salud.

Si bien existen muchas posibles clasificaciones, se puede considerar que las sustancias adictivas pueden dividirse en tres grandes grupos en función del tipo de efectos que presentan en el sistema nervioso. Por consiguiente, estos tres tipos de sustancias pueden crear tres tipos de drogadicción.

1. 1. Psicolépticos o depresores

Estas sustancias se caracterizan por producir una depresión del sistema nervioso, es decir por provocar un descenso en el nivel de activación a nivel cerebral. Conductualmente esto se traduce por sensaciones de calma y relajación física y mental, enlentecimiento, tranquilidad, disminución del nivel de consciencia. En este grupo encontramos el alcohol, el opio y sus derivados (codeína, heroína y morfina), los fármacos tranquilizantes (barbitúricos y benzodiacepinas principalmente) y las sustancias volátiles o inhaladas, como el pegamento.La dependencia a este tipo de sustancias se caracteriza por la búsqueda de tranquilidad o relajación de ciertas funciones, o incluso puede deberse a efectos de tipo social (el alcohol facilita la desinhibición en algunas personas al disminuir el funcionamiento del lóbulo frontal e inhibir la inhibición).

1. 2. Psicoanalépticos o excitadores

Este tipo de sustancias se caracterizan por producir un aumento de la activación del sistema nervioso, produciendo cambios en la conducta como una mayor excitabilidad, activación motora, distraibilidad y aumento del nivel de consciencia. Dentro de esta tipología de sustancias se encuentran la cocaína, las anfetaminas, las xantinas (entre las que encontramos sustancias como café, té y chocolate, si bien sus efectos son comparativamente menores a las del resto) y la nicotina.

Los sujetos adictos a este tipo de sustancias buscan un aumento de actividad y de sensaciones, así como un aumento de energía.

1. 3. Psicodislépticos o perturbadores

Este tercer grupo de sustancias se caracteriza por modificar la actividad del sistema nervioso, pudiendo producir activación o inhibición y afectando muy especialmente a la percepción. Es común que produzcan engaños perceptivos como alucinaciones y delirios. Los componentes más conocidos de esta tipología de sustancia son el cannabis y los alucinógenos, junto con otros elementos como fenciclidina (inicialmente usado como anestesia en cirugía).

Las personas que consumen estas sustancias suelen ir en busca de nuevas experiencias perceptivas y fenómenos alucinatorios, o bien de un aumento o disminución de la activación (por ejemplo el cannabis se caracteriza por presentar efectos analgésicos y relajantes).


2. Tipos de drogadicción según el tipo de dependencia

Independientemente del tipo de droga consumida, las sustancias psicoactivas actúan en el organismo y con el tiempo éste se acostumbra a su presencia, así como el sujeto consumidor se acostumbra y acaba necesitando los efectos que tiene la sustancia sobre él. Ese consumo hace que el sistema nervioso empiece a funcionar de un modo diferente, adaptando su actividad a la expectativa de que cada vez se vaya consumiendo más.

En este sentido podemos encontrar que una sustancia puede provocar dos tipos de dependencia, a nivel físico y a nivel psíquico.

2. 1. Dependencia física

Este tipo de dependencia se da siempre conjuntamente con la dependencia psíquica. La dependencia física proviene de la habituación del organismo a la presencia de la sustancia, requiriendo-la para mantener el funcionamiento habitual al que el cuerpo se ha acostumbrado y produciendo su ausencia alteraciones físicas como alteraciones gastrointestinales, convulsiones, vómito o cefaleas.

Es el tipo de dependencia que puede provocar la muerte en procesos de abstinencia, siendo necesario para evitarlo que el cese del consumo se da de modo gradual y controlado.

2. 2. Dependencia psíquica

La dependencia psíquica es un elemento de la drogadicción que influye en la búsqueda incesante del consumo debido a la necesidad de mantener el estado conseguido con el consumo de la sustancia y evitar los efectos adversos del proceso homeostático una vez pasados sus efectos. Es un tipo de adicción mediado por las expectativas y la costumbre.

Por ejemplo, sustancias como el cannabis pueden generar una alta dependencia psíquica, ya que muchas se asocian a un grupo de amigos, a una actividad a realizar en el tiempo libre e incluso a una imagen pública que se quiere dar.

3. El proceso de de adicción y dependencia

Teniendo en cuenta el tipo de consumo, se puede considerar la existencia de tres fases en el proceso de adicción. Si bien es discutible que todas ellas sean considerables tipos de drogodependencia, presentan características comunes y suponen un proceso que puede derivar en una dependencia real de las sustancias. Es importante detectar las primeras señales de la dependencia hacia la droga para prevenir problemas peores en el futuro.

3. 1. Consumo ocasional

Consideramos consumo ocasional la administración de una sustancia en situaciones particulares no muy comunes, en un contexto en que no hay un consumo muy prolongando en el tiempo ni se presenta craving o deseo compulsivo de consumo. Esta fase generalmente no es considerada como drogadicción debido a que el individuo no presenta una dependencia continua de una sustancia ni suele buscarla con ansiedad.

Sin embargo, se puede considerar como un tipo de drogadicción si cuando se realiza el consumo resulta abusivo y si a pesar de no ser muy frecuente este consumo es repetido en el tiempo y cuando se produce puede generar descontrol. Por ejemplo, los alcohólicos tipo Epsilon se caracterizan por embriagarse en exceso y presentar problemas conductuales, si bien su consumo no es habitual.

3. 2. Situaciones de abuso de sustancias

Con el paso del tiempo el consumo de sustancias puede llegar a conducir a situaciones de abuso de éstas, en las cuales la toma de la sustancia se realiza de forma cada vez más a menudo y en situaciones de diversa índole, habiendo tolerancia y deseando su consumo.

A pesar de ello el deseo de consumo aún no está presente a un nivel descontrolado y compulsivo, pudiendo pasar sin su presencia. No se considera aún dependencia, pero si no se controla puede convertirse en ella.

3. 3. Situación de drogodependencia

La última fase del proceso adictivo, en personas con drogodependencia el consumo de la droga se realiza de una forma compulsiva, presentando abstinencia en su ausencia y perdiendo en gran parte el control de su consumo, provocando un perjuicio claro en ámbitos como el laboral, social o académico.

4. Según el número de sustancias de las que se es drogodependiente

Todas estas clasificaciones tienen en cuenta la drogadicción en base a diversos criterios tales como las fases de dependencia, el tipo de sustancia o el tipo de dependencia que generan, pero existe un elemento más a tener en cuenta.

Y es que es posible que la situación de drogadicción se dé ante una sola sustancia, pero también se ha observado que en algunos casos un mismo sujeto puede volverse adicto a más de un tipo de sustancia, acumulando los efectos de la adicción a una droga y "proyectándola" sobre la dependencia a otra. Por esto, un tipo más de drogadicción a considerar es la siguiente.

4. 1. Politoxicomanía

Este tipo de drogadicción hace referencia a los sujetos que teniendo una dependencia a una sustancia están realizando el consumo de otra, generalmente debido a la escasez y dificultad a la hora de adquirir la primera.

Así, la segunda sustancia se vuelve también adictiva para el sujeto, si bien no ha abandonado su adicción a la primera droga.

Normalmente, la politoxicomanía se debe en parte a la propensión a la impulsividad que generan las adicciones. Una vez se ha empezado a consumir una, es mucho más fácil que se inicie el consumo de otra, ya que se aprende un patrón de comportamiento que lleva a orientar todas las adicciones a la experimentación de un "pico" de placer que mitigue los efectos de la abstinencia.