miércoles, 2 de abril de 2025

¿Por qué sentimos rechazo a las personas demasiado buenas? La psicología lo exlica

 LUCAS HANDLEY      |       es.gizmodo.com       |       12/03/2025

 

Ser amable es una cualidad altamente valorada en la sociedad, pero en ocasiones, un exceso de cortesía puede provocar reacciones inesperadas. Algunas personas pueden sentirse desconfiadas o incluso molestas ante gestos de generosidad desmedidos. La psicología ha estudiado esta curiosa paradoja y ha encontrado razones que explican por qué, en ciertos contextos, la amabilidad excesiva puede resultar contraproducente.

La amabilidad y la generosidad suelen ser cualidades admiradas en cualquier entorno social. Sin embargo, cuando estas actitudes se manifiestan de forma excesiva, pueden despertar sentimientos de incomodidad y recelo en algunas personas. Es común escuchar relatos de individuos que, ante un comportamiento inusualmente amable, sienten desconfianza o incluso molestia. ¿Por qué ocurre esto? Según la psicología, el problema no es la amabilidad en sí misma, sino la percepción que se tiene de ella y las motivaciones ocultas que podría implicar.

La amabilidad en exceso y la desconfianza social

David Robson, experto en psicología, señala en un artículo publicado por la BBC que la generosidad extrema puede interpretarse como una estrategia para obtener beneficios personales. En muchos casos, cuando una persona muestra una actitud demasiado servicial, se activa un mecanismo de alerta que hace dudar de la autenticidad de sus intenciones.

Este es un fenómeno ampliamente estudiado por la psicología evolutiva. En sociedades primitivas, los actos de generosidad no eran simplemente gestos altruistas, sino estrategias para fortalecer lazos sociales y asegurar apoyo en el futuro. Con el tiempo, los humanos han aprendido a identificar y rechazar comportamientos que parecen manipuladores o interesados.

La manipulación percibida y el estatus social

Cuando la amabilidad es interpretada como una herramienta para ganar reconocimiento o estatus, puede generar rechazo. La sensación de que alguien está utilizando la generosidad para proyectar una imagen positiva y obtener beneficios personales tiende a hacer que los demás se sientan incómodos.

Robson explica que este tipo de reacción es instintiva y completamente normal. La gente tiende a alejarse de quienes perciben como manipuladores, incluso si sus acciones parecen positivas. En un entorno donde las relaciones sociales y el equilibrio de poder son fundamentales, una persona excesivamente amable puede ser vista como una amenaza a la jerarquía social establecida.

La invasión del espacio persona

Otro motivo por el cual la amabilidad excesiva puede generar incomodidad es la sensación de invasividad. En muchas relaciones diarias, las personas prefieren mantener cierto grado de independencia y control sobre sus decisiones. Cuando alguien ofrece ayuda de manera insistente o sin que se la hayan solicitado, puede parecer una intromisión en la autonomía del otro.

Frases como «no hace falta que me lo devuelvas» o «lo hago por ti» pueden parecer gestos generosos, pero también pueden interpretarse como intentos de generar una obligación implícita. Las personas tienden a sentirse más cómodas cuando pueden aceptar o rechazar la ayuda sin presión.

Cómo ser amable sin generar rechazo

El equilibrio es clave cuando se trata de mostrar amabilidad sin incomodar a los demás. La clave está en ofrecer ayuda con autenticidad, sin imponerla y sin generar expectativas de reciprocidad inmediata.

Es importante también respetar el espacio personal y las decisiones de los demás. Ser amable no significa obligar a otro a aceptar un favor, sino estar disponible cuando realmente lo necesiten. La generosidad genuina no requiere demostraciones excesivas ni gestos que puedan interpretarse como manipulación.

Conclusión

Aunque la amabilidad es una virtud altamente valorada, su exceso puede generar reacciones inesperadas. La psicología ha demostrado que la desconfianza hacia gestos excesivamente generosos tiene raíces evolutivas y sociales. Entender cómo los demás perciben la amabilidad es esencial para establecer relaciones equilibradas y genuinas. En definitiva, ser amable es positivo, pero como todo en la vida, debe practicarse con moderación y sentido común.

lunes, 31 de marzo de 2025

José Luis Marín López: "Como psiquiatra llevo muchos años peleándome con el concepto de depresión resistente porque la mayoría no lo son"

MARC MESTRES      |       lavanguardia.com       |       27/03/2025

 

El psiquiatra español cuestiona la etiqueta de “depresión resistente” tras el caso de Zoraya ter Beek, la joven holandesa de 29 años que solicitó eutanasia

El reconocido psiquiatra y psicoterapeuta José Luis Marín López, con más de 40 años de experiencia y Presidente del Foro Internacional para la Formación en Psicoterapia, ha lanzado un contundente mensaje sobre el concepto de depresión resistente, tras conocer el caso de Zoraya ter Beek, una joven de 29 años de Países Bajos que fue sometida a eutanasia tras ser diagnosticada con este cuadro clínico.

¿Qué es realmente una depresión resistente?

Según explica Marín López, “una depresión resistente es aquella que no responde a tres psicofármacos distintos, ni a terapia electroconvulsiva ni a terapia cognitivo-conductual”. Sin embargo, el experto denuncia que en muchos casos se utiliza esta etiqueta sin haber aplicado todas las opciones terapéuticas disponibles o sin un seguimiento adecuado, lo que convierte a estas depresiones en “maltratadas” más que resistentes.

El caso de Zoraya ter Beek

Un ejemplo que genera controversia. El caso de Zoraya ter Beek ha conmocionado a la opinión pública. La joven, que sufría depresión crónica, ansiedad y un trastorno de personalidad, solicitó la eutanasia tras más de 10 años de tratamientos fallidos, entre ellos más de 30 sesiones de terapia electroconvulsiva. Las autoridades holandesas aprobaron su petición argumentando sufrimiento psicológico insoportable y sin posibilidades de recuperación

“Todos los días miles de Zorayas se suicidan solas”, lamenta Marín López, haciendo alusión a la falta de esperanza que experimentan muchos pacientes cuando los profesionales de la salud mental les aseguran que no hay nada más que puedan hacer por ellos.

La importancia de un enfoque más humanista y completo. El psiquiatra insiste en que es necesario revisar los protocolos y tratamientos para la depresión. La frase “nunca mejorarás, esto es crónico, vas a tomar medicamentos para toda la vida” no debería formar parte del discurso médico. Para Marín López, este tipo de mensajes refuerzan la desesperanza y empujan a los pacientes hacia decisiones extremas.

Un debate que sigue abierto en Europa. El caso de Zoraya ha reabierto el debate sobre la eutanasia en casos de enfermedad mental. Mientras que algunos defienden el derecho a una muerte digna, otros —como el doctor Marín López— consideran que antes deberían agotarse todas las alternativas terapéuticas.

El psiquiatra concluye con una reflexión crítica: “La mayoría de las depresiones llamadas resistentes no lo son. Son depresiones maltratadas por un sistema que no busca nuevas vías, no escucha y no acompaña. Necesitamos devolverles la esperanza”.

sábado, 29 de marzo de 2025

Qué es la "limerencia": alerta por el trastorno psicológico en aumento que en España sufrimos sin saberlo

PAZ PINEDA     |     elespanol.com     |     09/03/2025

Es un padecimiento que, en algunas ocasiones, llega a necesitar terapia en función del estado que alcance el afecto.

Los sentimientos son tan complicados de "educar" que la mayoría de las ocasiones resulta una misión imposible. Lo preocupante es cuando ese estado se convierte en obsesivo-compulsivo y de ello depende tu bienestar mental. 

 

La limerencia es un trastorno psicológico poco conocido, pero sorprendentemente común, que afecta a muchas personas sin que se den cuenta. Se trata de una forma de obsesión amorosa, un estado involuntario que no solo altera la forma en que vemos a una persona, sino que también puede perturbar nuestras vidas diarias, causando ansiedad, obsesión y un profundo miedo al rechazo.

 

Es un trastorno psicológico como otro cualquiera, con sus síntomas, fases y una cura. Sin embargo, contiene una clara diferencia con el enamoramiento "clásico", propiamente entendido. Pero, aunque de diferente manera, este fenómeno que puede tener un impacto significativo en nuestra salud mental y emocional.

 

Qué es la limerencia

El concepto de limerencia fue introducido por la psicóloga estadounidense Dorothy Tennov en 1979, quien lo definió como un estado de enamoramiento tan intenso que se convierte en una obsesión, afectando negativamente el bienestar emocional de quien lo experimenta.

 

Según la psicóloga española Marta Garrido González, la limerencia se caracteriza por pensamientos obsesivos sobre la persona deseada, lo que puede llegar a interferir con las tareas cotidianas. "Es la obsesión por ser amado", señala Garrido, destacando que esta obsesión puede evolucionar rápidamente de un enamoramiento saludable a una relación desequilibrada y destructiva.


La persona que sufre de limerencia busca constantemente señales de reciprocidad en la relación, ya sea de manera física, emocional o a través de pequeñas muestras de cariño. Sin embargo, el amor en la limerencia rara vez es correspondido, lo que genera un sentimiento constante de ansiedad y sufrimiento.

Los síntomas de la limerencia

Los síntomas de la limerencia varían de una persona a otra, pero algunos de los más comunes son:

·        Pensamientos obsesivos. Las personas que padecen limerencia tienden a pensar en la persona amada de manera constante, a menudo con pensamientos intrusivos que interrumpen su vida diaria.

·        Miedo al rechazo. El temor de no ser correspondido o ser rechazado es una constante en quienes sufren este trastorno.

·        Idealización del objeto de amor. La persona con limerencia tiende a ver a su objeto de deseo de manera idealizada, ignorando o minimizando sus defectos.

·        Ansiedad y depresión. Las emociones intensas y la falta de reciprocidad pueden provocar síntomas físicos como sudoración, temblores, dificultad para dormir, y una ansiedad generalizada.

·        Comportamientos compulsivos. La necesidad de comprobar constantemente si la otra persona siente lo mismo, o de buscar señales de afecto, es un comportamiento típico de la limerencia.

Fases de la limerencia

La limerencia no ocurre de manera repentina; más bien, se desarrolla en fases, que se intensifican conforme avanza el trastorno:

·        Enamoramiento. En esta fase inicial, el individuo comienza a sentir una fuerte atracción por otra persona, y rápidamente empieza a imaginar una relación idealizada. Incluso si está en una relación estable, podría cuestionar si cambiar de pareja por alguien que percibe como “más perfecto” sería la decisión correcta.

·        Cristalización. A medida que los sentimientos se intensifican, el enamoramiento se convierte en una obsesión. La persona idealiza aún más a su objeto de deseo, fantaseando con un futuro idílico juntos, mientras justifica la ruptura de su relación actual o la búsqueda constante de atención y cariño por parte del otro.

·        Deterioro. En esta fase final, la persona comienza a ver los defectos en el objeto de su obsesión, y la relación idealizada comienza a desmoronarse. Sin embargo, lejos de mejorar la situación, muchos no logran superar la frustración y deciden abandonar la relación sin buscar una solución real a los problemas.

 

Diferencias entre la limerencia y el enamoramiento 

El enamoramiento es un sentimiento natural y saludable que todos experimentamos en algún momento de nuestras vidas. Es una fase llena de excitación, alegría y pasión, donde existe una reciprocidad emocional entre ambos individuos.

 

En cambio, la limerencia se distingue por su falta de reciprocidad, lo que crea una dinámica emocionalmente desequilibrada. En el enamoramiento, las emociones son compartidas, mientras que en la limerencia, la persona obsesionada vive en un constante estado de ansiedad por lograr que sus sentimientos sean correspondidos.

Si bien la limerencia puede parecer inofensiva en sus primeras etapas, sus consecuencias pueden ser devastadoras para la salud emocional. La ansiedad constante, la obsesión y el miedo al rechazo pueden desencadenar trastornos más graves, como la depresión, los trastornos de ansiedad y, en casos extremos, pensamientos suicidas.

 

Las personas que lo padecen, a menudo se aíslan socialmente, descuidan sus responsabilidades y relaciones, y se vuelven incapaces de disfrutar de actividades cotidianas que no estén relacionadas con su obsesión amorosa.

Cómo tratar la limerencia

Si experimentas pensamientos obsesivos, miedo al rechazo o una fuerte dependencia emocional hacia alguien, es posible que estés lidiando con este trastorno. Reconocer los síntomas y buscar ayuda profesional es crucial para evitarla.

El tratamiento para la limerencia generalmente involucra terapia psicológica, especialmente cuando el trastorno afecta la vida cotidiana de la persona. El objetivo es ayudar al individuo a reconocer y controlar sus pensamientos obsesivos, y trabajar en la reestructuración de su percepción del amor y las relaciones.

La psicóloga Jennifer Vencill sugiere que es fundamental que la persona afectada aprenda a distraerse de los pensamientos intrusivos y empiece a racionalizar sus emociones. Además, la intervención terapéutica puede incluir estrategias para reducir la ansiedad y mejorar la autoestima, ayudando a que la persona recupere el control de su vida emocional.

jueves, 27 de marzo de 2025

Francesc Miralles, experto en crecimiento personal, revela las 5 claves para superar las cosas que se nos hacen una montaña

FRANCESC MIRALLES      |      msn.com      |      09/03/2025

Una joven autora que se ha puesto de moda en Estados Unidos, Brianna Wiest, habla en su ensayo La montaña eres tú (ed. Planeta) de cómo el autosabotaje es el principal obstáculo que debemos afrontar en nuestro camino de autorrealización. Veremos cómo detectar la montaña que hemos levantado y cómo conquistarla.

Y a punto estuve de desistir, pero mi amigo y terapeuta Xavier Guix me dijo: «Si te lo piden, es porque puedes hacerlo. De no ser así, no te lo propondrían». Acepté esa lógica como irrefutable y me lancé a escalar esas cimas, pues en cada ciudad me esperaba algo distinto.

Al final, todo salió bien, pues ya se sabe que las cosas parecen mucho más difíciles cuando se piensan que cuando se hacen. Es en la mente, por lo tanto, donde se libra la primera y principal batalla.

¿te saboteas a ti mismo?

La propia montaña es «el obstáculo entre tú y la vida que quieres vivir», dice Brianna Wiest, y en el día a día puede cobrar formas muy distintas: una adicción, un estilo de vida poco saludable, una ansiedad paralizadora, relaciones que no te satisfacen, o un trabajo que directamente te hace infeliz.

Puesto que la mente crea su propia realidad, aquello que «se nos hace una montaña» puede parecernos imposible de superar.

Si queremos superarlo, lo primero es identificar y eliminar nuestros hábitos de autosabotaje, como el que menciona Wiest: «Vagar por las redes sociales como una manera de matar el tiempo (…). Si cuando apartas la mirada del teléfono no te sientes más inspirado, lo más probable es que estés tratando de evitar alguna inquietud dentro de ti, la misma que te está diciendo que necesitas cambiar».

5 claves para conquistar tu Everest

Contradiciendo el proverbio que sugiere que, si el profeta no va a la montaña, será la montaña la que vaya a él, lo cierto es que cuando un gran obstáculo se erige entre tú y la vida que deseas, solo tú puedes salir a conquistarlo.

Veamos cinco claves para que esa ascensión sea un éxito:

  1. La rebelión debe ser activa. De nada sirve que te des cuenta de que las cosas no están bien, a menos que tomes cartas en el asunto sin más demora. Tal como nos recuerda Brianna Wiest: «El mayor acto de amor hacia ti mismo es dejar de aceptar una vida con la que no estás feliz».
  2. Alimenta tu motivación. No se trata solo de ponerse en camino, sino que hay que seguir la marcha contra viento y marea. Para ello debemos recordarnos periódicamente por qué hemos iniciado esta aventura, además de buscar amigos o mentores que hayan pasado por esto y nos ayuden a mantenernos en ruta.
  3. Para ganar, hay que perder. No se puede construir una casa sin antes derribar la antigua. En el plano personal, eso puede incluir maneras de ser y de actuar, relaciones sociales, etc. La autora de La montaña eres tú asegura en tono tranquilizador: «Todo lo que vas a perder es aquello que existía para una persona que ya no eres tú», y añade: «Tu nueva vida te costará la vieja. Vas a perder tu zona de confort y la dirección que hasta ahora tenía tu vida. Te costará incluso muchas de tus relaciones y amigos».
  4. Tu nueva vida te espera en la otra orilla. Cuando te desanimes ante los sacrificios que exige tu proceso de transformación, piensa en el premio a tus esfuerzos. Tal vez en un primer momento te sientas solo y agotado, pero «las personas que encajan contigo te esperan al otro lado. Vas a construir una nueva vida alrededor de las cosas y personas que te permitirán avanzar».
  5. El viaje no tiene fin. Una vez hayas coronado tu Everest personal, verás que esto es solo el inicio. Empoderado por la experiencia, habrá otras cimas que querrás culminar, ya que la vida es un viaje continuo en el que todo está por hacer. Y en ese viaje hay aciertos y errores, éxitos y fracasos. No obstante, incluso cuando sientas que estás retrocediendo, estás ganando una nueva perspectiva que te permitirá ir mucho más lejos.

Escoger bien a los compañeros de viaje

Dado que muchos logros requieren de la colaboración con otras personas, el éxito de la expedición dependerá de los alpinistas que hayamos elegido para ese viaje.

Conviene evitar aquellas personas que nos transmiten sus propios miedos y, por lo tanto, nos invitan a no salir del campo base. Esto puede tener su origen en una preocupación genuina por nuestro bienestar, pero muchas veces es un reflejo de la propia situación de quien nos pone freno. Por ejemplo, una persona que es muy desdichada en su trabajo, pero no es capaz de dejarlo, por lo general, nos desaconsejará que nos liberemos de una situación análoga.

Este es el motivo por el que hay que extremar el cuidado a la hora de confiar nuestros deseos más profundos, ya que cuando el proyecto es solo una semilla, la negatividad ajena puede destruirlo sin haberlo intentado siquiera.

Sin duda, un buen sherpa es quien haya pasado por una situación similar, y puede aportar la luz de un guía, ser incluso nuestro mentor en el proceso. Con todo, aunque cuentes con el mejor sherpa del mundo, tendrás que subir la montaña con tus propias fuerzas. Solo cuando alcances la cumbre y puedas gritas «¡he llegado!» comprenderás el sentido de tu viaje.

La llamada a la aventura

En el modelo de Joseph Campbell llamado «monomito» se describe la primera etapa de las aventuras épicas, cuando el héroe es invitado a abandonar su normalidad por algo mejor. Pero no siempre saldrá por voluntad propia. La tendencia natural es quedarse en la zona de confort, incluso si es francamente incómoda.

En la segunda etapa del viaje del héroe, este a menudo se resiste a dar el paso que le sacará del mundo conocido, sea por miedo o inseguridad, o porque las obligaciones o la fuerza de la costumbre le paralizan. Para salir necesitará, en el modelo de Campbell, algo o alguien que le procure la inspiración necesaria.

Ajustar la hoja de ruta

  • Bujo: Es la abreviación del popular bullet journal creado por Ryder Carroll, un método para organizar las metas vitales de forma gráfica. Para ello solo hay que contar con un cuaderno en el que utilizaremos distintos símbolos (topos, asteriscos, guiones, etc.) para listar las tareas o microbjetivos a alcanzar.
  • Migración: Esta es una clave del Bujo, y consiste en actualizar cada mes las tareas y prioridades. Al pasar la lista a limpio podemos posponer o eliminar esos puntos que no se han cumplido. Al hacer la migración, si algo se ha vuelto más relevante se incluye; del mismo modo que para ascender una montaña, se ajustan los planes según las variables del tiempo o el estado de los caminos.