miércoles, 3 de diciembre de 2014

Nuevos hallazgos sobre el funcionamiento del cerebro de las personas con autismo

INVESTIGACIÓN | Fusión de técnicas

·        Su cerebro reacciona distinto al escuchar palabras que implican acciones sociales
·        No se les activa la zona relacionada con la concepción que tienen de uno mismo

CLARA MARÍN | Madrid | El Mundo 03/12/2014

La ciencia sigue intentando escudriñar el cerebro humano, quizá el órgano más enigmático de todos, ya que sus implicaciones van más allá de lo puramente físico. Trastornos como el autismo siguen siendo todo un reto para psiquiatras y neurólogos, muy atentos a cualquier avance o novedad que se produzca en su investigación.
Un equipo de la Universidad Carnegie Mellon en Pittsburgh (Pensilvania, EEUU), ha conseguido, a través de una novedosa combinación de técnicas, descubrir cómo se comporta el cerebro de las personas autistas cuando piensan en determinadas acciones sociales como "persuadir", "abrazar", "humillar" o "alentar".
A través de una resonancia magnética funcional se ha observado cómo 34 personas -17 de ellas con autismo y otras 17 sin él- reaccionaban al escuchar estas palabras. Después, la información se introducía en un sistema de "aprendizaje de máquinas", una técnica informática compleja conocida en inglés como machine learning, mediante la que se sabía, en un 97% de los casos, si la persona en cuestión pertenecía al grupo de los autistas o no.

Son técnicas de combinación de datos para intentar predecir situaciones clínicas, esto es, el famoso big data. Estas técnicas "se están utilizando muchísimo en Psiquiatría", explica a este periódico Carmen Noguero, psiquiatra del programa AMITEA (dedicado al trastorno del espectro de autismo) del Hospital Gregorio Marañón de Madrid.

La investigación, publicada ahora en la revista Plos One, intenta indagar en la concepción que las personas con autismo tienen de uno mismo. Observando su reacción al escuchar palabras como "patada", "adorar" o "insultar", se comprobó una falta de actividad en la corteza cingulada posterior, un área del cerebro que, precisamente, está relacionada con la representación que las personas se hacen de uno mismo.

"Al pensar en dar un abrazo o persuadir a alguien, los participantes sin autismo se veían a ellos mismos en esos pensamientos como parte de la interacción. Las personas con autismo, sin embargo,consideraban la idea más bien como una definición en el diccionario o como si vieran una película, esto es, sin participación propia", ha señalado Marcel Adam Just, responsable del estudio y director del Centro de Imagen Cerebral Cognitiva de la Carnegie Mellon.
A la doctora Noguera no le sorprende este resultado, y explica que "a las personas con autismo les cuesta más ponerse en el lugar del otro, darse cuenta de su papel en las situaciones sociales y tener conciencia de su rol dentro de la relación con los demás". No obstante, señala que esto no lo único a tener en cuenta: "Es una característica importante del autismo pero sólo con ella no puedes hacer un diagnóstico a nadie", aclara.

Uno de los puntos más interesantes y novedosos de este estudio es el hecho de que se intenta determinar la correlación entre las alteraciones a nivel psicológico con las alteraciones cerebrales. "Hemos descubierto un marcador en el cerebro para una alteración en el pensamiento. Yo lo llamo 'marcador de pensamiento' de origen biológico", ha señalado Just a EL MUNDO.
"Este tipo de técnicas son muy interesantes porque todavía no hay marcadores biológicos para el autismo o para otros trastornos psiquiátricos: no se puede saber a través de un análisis de sangre si una persona tiene depresión o no", explica Noguero. La psiquiatra pone en valor el enfoque "pionero" de este estudio, pero considera que "no es posible afirmar que se hayan descubierto los marcadores biológicos del autismo y que a partir de ahora baste con meter a la gente en una resonancia magnética".

Lo que sí está claro es que la utilización de esta técnica de combinación de imagen cerebral y análisis de datos es un avance a la hora de comenzar a entender, desde un punto de vista biológico, las alteraciones del pensamiento y sus consecuencias psicológicas. No obstante, Nogero señala que "aunque equipos de resonancia magnética hay en todos los hospitales", otra cosa es tener las máquinas y el sistema que puedan analizar los datos a este nivel.
En cualquier caso, esta psiquiatra experta en autismo señala que son técnicas de las que, sin duda, se beneficiará la Psiquiatría. "Ahora mismo se están utilizando a nivel de experimentación, pero en el futuro seguramente pasen a aplicarse en la clínica", ha señalado.

martes, 2 de diciembre de 2014

Radiografía de los perfeccionistas

PSICOLOGÍA

Hay personas con un alto nivel de autoexigencia para las que nada nunca es suficiente. Pero ¿qué hay detrás de este estilo de comportamiento?

BORJA VILASECA | El País | 05/10/2014

De todos los defectos que existen, el perfeccionismo es uno de los mejor considerados por la sociedad. En el ámbito laboral, por ejemplo, ser una persona que persigue la excelencia está tan bien visto que muchos candidatos, al ser entrevistados para un puesto de trabajo, suelen destacar este rasgo de personalidad como su principal área de mejora. De este modo consiguen dos objetivos: primero, ocultar sus verdaderas carencias. Y segundo, tratar de impresionar a su interlocutor.

No en vano, tener este rasgo en el carácter implica comprometerse con imprimir un sello de calidad en todo lo que se hace. La Real Academia Española define esta conducta como una “tendencia a mejorar indefinidamente un trabajo sin decidirse a considerarlo acabado”. De ahí que, en un primer momento, se relacione con productividad, eficiencia y excelencia. Pero tal como dice un refrán español, “no es oro todo lo que reluce”.

Insuficiencia y autoexigencia
Y entonces, ¿qué hay detrás de la búsqueda constante de perfección? ¿Por qué en muchas ocasiones esta característica del carácter suele generar insatisfacción? A los miembros de este club puede que les resulte incómodo reconocer que el motor de sus acciones es la permanente sensación de insuficiencia que sienten en su interior.
En un nivel muy profundo e inconsciente, los perfeccionistas consideran que no está bien ser como son. Sienten que hay algo erróneo que han de corregir. No saben exactamente el qué, pero esta sensación de imperfección interna les mueve a querer cambiar y les fuerza a comprometerse con mejorar.
El secreto de la serenidad es aceptar cada situación tal y como es

Para poder alcanzar la perfección deseada, desarrollan una autoexigencia feroz e implacable. Y empiezan a escuchar a un juez interno dentro de su cabeza que juzga y critica aquellas decisiones, acciones y resultados que les alejan de dicho ideal. Dado que su conducta se rige por medio de un imperativo moral, suelen hablar en términos de “tengo que” o “debo..."
Así, los perfeccionistas miran el mundo a través de una lupa, mediante la cual ponen el énfasis en todo aquello imperfecto que debería ser mejor de como es ahora mismo.

Prepotencia y frustración
Aprender a cambiar
El gen del perfeccionismo viene de nacimiento. De ahí que muchos perfeccionistas asocien a su infancia un sentimiento de no haber sido considerados lo suficientemente buenos por sus padres. Con el paso del tiempo, interiorizan que no está bien cometer errores. Así es como desarrollan la rigidez y la inflexibilidad. Y acostumbran a creerse en posesión de la verdad. Una de sus máximas aspiraciones es tener la razón. Y suelen mostrarse intolerantes y prepotentes cuando se sienten inseguros, amenazados por opiniones que discrepan de las suyas. 
Uno de sus mecanismos de defensa consiste en evitar trabajar en equipo. Les cuesta muchísimo delegar en otras personas, pues no confían en nadie más que en sí mismos.

Para compensar su sensación de insuficiencia tienen que aparentar ser perfectos a los ojos de la gente. De ahí que suelan ser muy susceptibles. Tienden a irritarse con facilidad cuando se sienten criticados. No soportan que nadie les diga cómo tienen que hacer las cosas. Sin embargo, esto es lo que acostumbran a decirles a las personas con las que interactúan.moción predominante es la ira. No es ninguna casualidad que entre el colectivo de perfeccionistas muchos somaticen la rabia, el estrés y la tensión en forma de dolores de cabeza, espalda y bruxismo.

Serenidad y aceptación
La clave para que el perfeccionismo no sea fuente de insatisfacción reside en el arte de cultivar la serenidad y la aceptación. Comprender que ellos no son ese juez interno tan exigente es el primer paso para recuperar el equilibrio perdido en su afán de ser perfectos.

Una práctica muy recomendable consiste en reírse de su voz interna cada vez que comience a resaltar lo que debería mejorarse. A la hora de concluir con alguna actividad, en vez de preguntarse si es intachable  pueden verificar si es “digna”, algo que sí está a su alcance. Más que nada porque el secreto de la serenidad consiste en aceptar cada situación tal y como es, en vez de esperar que sea como ellos quieren.
Al recuperar el contacto con la serenidad, los perfeccionistas asumen que los errores que cometen no son buenos ni malos, sino necesarios para aprender y evolucionar. También comprenden que todo lo que sucede está en su proceso hacia la perfección, que, por cierto, es invisible a los ojos. No tiene tanto que ver con los acontecimientos externos como con lo que uno siente por dentro al relacionarse consigo mismo.

En la medida que estas personas profundizan en aceptarse tal como son, comienzan a hacer lo mismo con los demás y sus circunstancias. Aceptar es comprender que todo tiene su razón de ser y que de nada sirve luchar o tratar de cambiarlo. Lo paradójico es que cuando se aceptan de verdad, surge la transformación. Aparentemente nada ha cambiado. Pero al modificar su forma de mirar, cambia por completo su manera de vivir y de relacionarse. Y el único indicador fiable para saber si han conquistado dicha aceptación es la paz interior.

Nota.- He omitido algunos párrafos que no me han parecido importantes porque el artículo es muy largo. Si alguna persona quiere leerlo entero lo puede encontrar en el periódico indicado al encabezar el artículo

Los menores sufren menos depresión y ansiedad pero son más hiperactivos

PSIQUIATRÍA
Un estudio canadiense que incluye a 30.000 personas sugiere que la mayoría de las dolencias psiquiátricas, como la depresión o los impulsos suicidas, han descendido

DANIEL MEDIAVILLA | El País | 04/11/2014

"Los medios de comunicación tienden a perpetuar la idea de que la prevalencia de trastornos mentales está creciendo”, afirma Ian Colman, Presidente de Investigación de Canadá en Epidemiología de Salud Mental. “Sin embargo, la investigación que apoya esta posición no ha sido consistente”, añade en un artículo publicado en elCanadian Medical Association Journal. Para tratar de comprobar si esta percepción sobre la salud psiquiátrica es cierta, Colman y su equipo analizaron información sobre este aspecto obtenida durante diez años en un estudio que incluye a 11.725 niños de 10 a 11 años, 10.574 de 12 a 13 y 9.835 de 14 a 15. Los resultados sugieren que estas dolencias no están aumentando sino más bien al contrario.
Entre los niños de entre 10 y 13 años, los síntomas de depresión y ansiedad no cambiaron significativamente y entre los de 14 y 15 se encontró incluso un leve descenso. La agresividad física y a otros aspectos de agresividad indirecta, como el comportamiento manipulador, descendió, algo que también sucedió con la prevalencia del comportamiento suicida. El único problema que registró un incremento fue la hiperactividad entre los 10 y los 13 años.
El único problema que registró un incremento fue la hiperactividad
Además de ser un resultado optimista, con muchas similitudes a lo que cabría esperar en otros países desarrollados, este análisis, que choca con otros trabajos que sí encontraron un incremento en el impacto de las enfermedades mentales en niños y adolescentes, muestra la dificultad para medirestas dolencias. Un estudio británico mencionado por Colman y su equipo, por ejemplo, mostró que mientras los diagnósticos de depresión descendían, la incidencia de los síntomas depresivos detectados por los médicos se multiplicaron por tres entre 1996 y 2006. “Estos cambios pueden no representar un cambio real en las tasas de depresión o los síntomas depresivos, sino un cambio en la práctica clínica”, explican.
También existen diferencias importantes en la forma de medir los problemas mentales. Algunos se basan en el diagnóstico de profesionales, otros en entrevistas cara a cara y otros se basan en informes de padres o profesores sobre el comportamiento de los niños. En este último estudio, la información se obtenía de cuestionarios respondidos por los propios niños y adolescentes.
Acabar con el estigma
Uno de los aspectos que puede explicar estas diferencias es la reducción del estigma en torno a la enfermedad mental y un mayor conocimiento sobre estas dolencias. “Al aumentar el conocimiento sobre salud mental, los padres y cuidadores tienen más probabilidades de detectar estos problemas en los niños y dirigirlos a profesionales”, afirman los autores. “Esto puede explicar por qué los estudios que emplean información de padres y profesores muestran un incremento en las tasas de enfermedad mental en niños y adolescentes, y por qué las tasas de problemas mentales diagnosticados han crecido en los últimos años”, concluyen.

Pese a los resultados, que, en general, son positivos, los autores recuerdan que estudios recientes muestran que la mayor parte de los jóvenes que sufren enfermedades mentales no están accediendo a tratamientos y que es necesario reducir las barreras que dificultan a los jóvenes con problemas para buscar ayuda. Por último, los investigadores concluyen que los avances en diagnóstico y tratamiento de la enfermedad mental pueden estar detrás de los descensos de los síntomas que se han observado.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

El ensayo con terapia génica para niños con Sanfilippo, más cerca (una especie de "Alzheimer infantil")

INVESTIGACIÓN | Financiación conseguida con actos benéficos

 Stop Sanfilippo financiará el ensayo con un millón de euros
 El estudio con niños españoles empezaría apenas unos meses más tarde  que en EEUU

EL MUNDO | Madrid | 31/07/2014

Carreras solidarias, partidos benéficos, recogida de fondos... En apenas seis meses, la Fundación Stop Sanfilippo ha sido capaz de recaudar un millón de euros cuyo uso en investigación con terapia génica está cada día más cerca. Según informa la propia asociación, los ensayos para probar un nuevo tratamiento en estos niños podrían arrancar en 2015, tan sólo unos meses después de que lo hagan en EEUU.

La Fundación Stop Sanfilippo acaba de celebrar una reunión con la Agencia Española del Medicamento, dependiente del Ministerio de Sanidad, para someter a consulta de las autoridades españoles los programas de terapia génica para el tratamiento del Síndrome de Sanfilippo, una especie de 'Alzheimer infantil' que provoca un progresivo retraso en el desarrollo de los niños que lo sufren.

En la reunión estuvieron presentes Tim Miller, máximo respnsable de la compañía Abeona TherapeuticsDouglas MacCarthy, especialista en terapia génica del Nationwide Children's Hospital de Ohio (EEUU); los médicos españoles Pablo Sanjurjo y Koldo Aldamiz del Hospital Cruces (Bilbao), expertos en enfermedades metabólicas, así como representantes de la Fundación Stop Sanfilippo.

Esta reunión "supone un gran paso adelante en el objetivo de lograr que los ensayos contra esta terrible enfermedad lleguen a España en 2015, tan sólo unos meses después de que comiencen en EEUU", como ha destacado la asociaciación en una nota de prensa. Precisamente, y con motivo de la reunión, los representantes de Abeona Therapeutics visitaron el Hospital de Cruces donde tuvieron la oportunidad de conocer a los doctores Sanjurjo y Aldamiz que podrían liderar, como investigadores principales, los ensayos clínicos en España.

Según Emilio López, presidente de la Fundación Stop Sanfilippo, "han pasado poco más de seis meses desde que tomamos la decisión que nos permitiese dar una oportunidad a los niños afectados por el Síndrome de Sanfilippo, y gracias al apoyo de más de 10.000 donantes, empresas colaboradores, voluntarios e instituciones, hoy podemos decir que este programa será una realidad, y que estará en nuestro país".

Tras alcanzar un acuerdo con Abenoa Therapeutics, Stop Sanfilippo comenzará la financiación de este programa con un primer pago de1,6 millones de dólares recaudados gracias al apoyo y la solidaridad de miles de ciudadanos, empresas y entidades españolas.

Abeona Therapeutics es una compañía creada por emprendedores, el Nationwide Children's Hospital de Ohio y Organizaciones de pacientes, entre las que se encuentra la propia Fundación Stop Sanfilippo. La firma ha obtenido la designación de medicamento huérfano por parte de la Agencia estadounidense del Medicamento (FDA según sus siglas en inglés) para los vectores de terapia génica que podrían corregir el defecto genético que causa el retraso en estos niños. Además, ha iniciado ya este mismo proceso ante su homóloga europea, la EMA.

En la web de la Fundación Stop Sanfilippo se informa de todos los detalles de la enfermedad y de la búsqueda de un tratamiento, así como de todas las actividades y campañas que se van a desarrollar para seguir con la recaudación de fondos y poder conseguir su gran reto, disponer de un tratamiento para esta terrible enfermedad.



El efecto de las drogas al volante

TOXICOLOGÍA
·        Una característica común a todas las drogas es que el consumidor cree que 'controla'
·        El alcohol se encuentra en un 20-30% de las víctimas de accidentes mortales de tráfico
·        El cannabis altera la percepción y la cocaína hace perder el control de los impulsos

ANA FERRER DUFOL |El Mundo | 11/05/2014

Las drogas de abuso son sustancias que actúan sobre el sistema nervioso central de las personas alterando sus funciones y por lo tanto su conducta. Pueden ser sustancias legales como el alcohol, o ilegales como las anfetaminas, la cocaína el cannabis y la heroína.

Cada sustancia actúa de distinta manera:
,      El alcohol etílico, presente en las bebidas alcohólicas, tiene un efecto inicialmente euforizante pero, al aumentar la dosis, produce una depresión de todas las funciones del sistema nervioso central , lo que da lugar a una disminución de los reflejos, alteraciones visuales, enlentecimiento de la respuesta a estímulos externos y puede acabar en un coma tóxico.
·        La heroína es un depresor neurológico muy intenso y, con facilidad y rapidez, produce un enlentecimiento psíquico progresivo, pudiendo llegar en el extremo a provocar un coma, con depresión respiratoria y muerte.
·        La cocaína y las anfetaminas son, por el contrario, estimulantes del mismo sistema y producen una excitación, sensación de omnipotencia y pérdida de control de impulsos.
·        El cannabis tiene sobre todo un grave efecto de alteración de la percepción con distorsión en las sensaciones de tipo espacio temporal y atenuación de la atención y de la capacidad de autocontrol.

Estos efectos explican el riesgo que el consumo de cualquiera de las sustancias tiene sobre la conducción de vehículos de motor, que requiere un alto grado de concentración y control, percepción del entorno y rapidez de reacción. Sin duda, la que está más relacionada con accidentes de tráfico es el alcohol, debido a que es la más consumida por la población.

Una característica común a todas ellas es la falta de autoconciencia de encontrarse bajo sus efectos, lo que que se traduce en la conocida frase "yo controlo".
¿Cuánto duran en el cuerpo? ¿Y sus efectos?
Cada droga permanece diferente tiempo en el organismo. Su presencia se verifica mediante el análisis toxicológico que puede realizarse en sangre, orina o saliva mediante técnicas de química analítica muy sensibles y específicas, que incluyen la confirmación por cromatografía que es técnicamente indiscutible.
El tiempo de detección es menor en la sangre, en la que los niveles suelen ser negativos a las pocas horas del consumo. La detección en la saliva puede indicar que se ha consumido en las últimas 6 horas. Pero la desaparición completa del organismo, que se demuestra cuando el resultado de análisis es negativo en orina, es más prolongada. El alcohol es el que más rápidamente desaparece, en las primeras 12 horas. Las anfetaminas y la cocaína o sus metabolitos activos pueden encontrarse hasta 48 después del último consumo. La heroína permanece hasta 3 días en el organismo. La que se detecta durante más tiempo es el cannabis, que puede resultar positivo en las pruebas realizadas hasta una semana después del consumo, o incluso más.
Por supuesto una cosa muy distinta es el efecto que producen, cuya intensidad y duración depende no solo del tipo de sustancia sino también de la dosis, la vía de administración y el hábito de consumo individual de cada persona.

No se puede establecer con la suficiente precisión el periodo de tiempo que tiene que pasar tras un consumo para garantizar que se está totalmente libre de sus efectos, lo que permitiría una conducción segura. La respuesta a la sustancia es muy variable en cada persona y, además, no se correlaciona de manera precisa con los resultados de las técnicas analíticas. En el caso del alcohol, una persona que no lo consume habitualmente puede presentar síntomas de embriaguez con una dosis muy inferior a la de quien está más habituada a consumirlo. Y algo similar sucede con las distintas drogas.

La conducta del sujeto, un aspecto clave
Debido a la dificultad de valorar el efecto, que no deja de ser una condición subjetiva que requeriría exploración individualizada en cada caso, el legislador ha optado por introducir criterios objetivos.
Para el alcohol eso es técnicamente sencillo ya que, debido a su volatilidad, la concentración de etanol en el aire espirado, medida mediante el etilómetro, tiene una correlación muy precisa con la concentración de alcohol en sangre, lo que permite establecer el conocido límite de 0,25 mg/L de aire que equivale a 0,5 g/L de alcohol en sangre para la conducción de vehículos ordinarios. Además hay un consenso científico respecto a que esa concentración de alcohol en sangre produce ya algún grado de efecto que interfiere en la habilidad para conducir.
Sin embargo para el resto de las drogas este asunto es mucho más complejo ya que es posible detectarlas, tal como se ha indicado, en saliva y orina durante periodos de tiempo muy prolongados en los que, a partir de un determinado momento, ya no se aprecia efecto alguno. Por ello es muy relevante la valoración de la conducta del interesado cuando se obtienen resultados positivos, lo que se hace constar por parte de la autoridad de tráfico que interviene.
En cuanto a la frecuencia de consumo de drogas en conductores, un reciente estudio promovido por la Unión Europea encontró que en un 11% de los controles aleatorios se verificó el consumo de drogas ilegales, y el alcohol es la sustancia más peligrosa ya que se encuentra en un 20-30% de las víctimas de accidentes mortales.
En cualquier caso es fundamental saber que aunque uno crea que "yo controlo" la percepción de ese "control" cuando uno está bajo los efectos de una droga, legal o no, siempre es errónea.


Un manual para reducir los síntomas negativos de la esquizofrenia


Diario Médico. Com | Redacción. Madrid  | 16/07/2014

La esquizofrenia, que afecta a no menos del 1 por ciento de la población, es considerada por la Organización Mundial de la Salud como uno de los trastornos más discapacitantes y asistencialmente prioritarios. El manual Nuevos Planteamientos Clínicos en Esquizofrenia. Los síntomas negativos, editado por Ediveramerica, y dirigido por Miquel Bernardo Arroyo, psiquiatra del Hospital Clínico de Barcelona, ofrece una visión pormenorizada de la naturaleza, semiología, diagnóstico, evaluación y tratamiento de los síntomas negativos de la esquizofrenia.

El libro, en el que también han colaborado Gisela Mezquida Mateos, neuropsicóloga investigadora de la Unidad de Esquizofrenia del mismo centro, y Miquel Bioque Alcázar, del Centro de Investigación Biomédica en Red de Salud Mental-Unidad de Esquizofrenia del Clínico, quiere dotar al clínico de las herramientas necesarias para minimizar todo lo posible las consecuencias de una patología que, en manos poco expertas, puede llegar a ser devastadora para el paciente.

  



jueves, 13 de noviembre de 2014

Aislados de la sociedad

SALUD Síndrome de Hikikomori
 Japón fue la cuna de personas con síndrome de hikikomori
·        En nuestro país ya hay identificados 164 casos
·        Se piensa que hay muchas más personas con este trastorno
ÁNGELES LÓPEZ | Madrid | El Mundo | 12/11/2014

Parecía un problema afincado en Japón pero, la incapacidad para integrarse en la sociedad y relacionarse con los demás ha llegado a España y está aumentando en los últimos años. Prueba de ello es el primer estudio europeo, realizado por médicos del Hospital del Mar de Barcelona, en el que se describe una serie de 164 casos de síndrome de hikikomori, como se denomina este problema. Nuestro país no es el único, también se han detectado personas con fobia a la sociedad en Omán, Italia, la India, Estados Unidos y Corea.
De piel muy pálida, por no darles nunca el sol, parcas en palabras, con respuestas a preguntas que no van más allá de monosílabos y bastante distantes. Así son algunas de las personas con este síndrome que se describió por primera vez en la literatura médica en 1998 por el psicólogo Saito Tamaki.
Pero éste no es un retrato válido para todos los casos de aislamiento, sobre todo fuera del país nipón. «Hemos visto que hay diferencias entres los casos japoneses y los españoles. Mientras que allí la mayoría son hikikomori primarios, sin otra patología de base, la mayoría de los que hemos visto en España y en Europa están asociados a otros trastornos mentales», explica Ángeles Malagón-Amor, principal autora de este estudio cuyos resultados publica la revista Journal of Social Psychiatry. Así, un 34,7% de los pacientes españoles evaluados presenta un trastorno psicótico, un 22%, ansiedad y un 74,5%, trastorno afectivo. Entre las similitudes con los pacientes japoneses están que la mayoría de los casos españoles se dan en varones y que suelen vivir con la familia. La media de reclusión de los 164 casos evaluados por los médicos catalanes está en 39,3 meses pero hay pacientes que han estado hasta 30 años sin vínculos con el exterior.
La presencia de otra patología «nos lleva a la conclusión de que tal vez no es un diagnóstico en sí, sino más bien un síndrome grave asociado con múltiples trastornos psiquiátricos. El hikikomori primario, es decir, no asociado a una patología mental, también existe pero es mucho menos frecuente», ha aclarado en un comunicado Víctor Pérez-Solà, director del Instituto de Neuropsiquiatría y Adicciones del Hospital del Mar.
Debido a la frecuente convivencia con otros trastornos, Kazuhiro Tajima Pozo, psiquiatra de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, aconseja realizar siempre un diagnóstico diferencial de las causas de esta reclusión. «El autismo o retraimiento social puede ser un síntoma de esquizofrenia, pero también está presente en los trastornos generalizados del desarrollo. El aislamiento social también puede verse dentro de cuadros de ansiedad, fundamentalmente de tipo fóbico-evitativos, que estaría muy cercanos al denominado hikikomori que se observa en Japón».
Sin conocerse la causa exacta que lo provoca (cuando no hay una enfermedad asociada), parece que en los últimos años han aumentado estos ermitaños. Para Tajima Pozo, la razón de este incremento podría estar detrás del desarrollo de las nuevas tecnologías. «Se ha pasado de estar enganchados a los videojuegos a estar todo el día conectados a internet. Japón es más precoz en el tema de las tecnologías y eso podría explicar por qué allí se dio antes este problema».
Sin embargo, Malagón-Amor apunta otro motivo: la falta de equipos de atención domiciliaria. «En España no ha habido equipos de este tipo especializados en Psiquiatría que pudieran detectar y atender a estos pacientes que, por otro lado, no suelen pedir ayuda ni acudir al médico».
El tratamiento varía en función de si es un síndrome hikikomori primario o si está vinculado a una enfermedad. «Si hay otra patología, la tratamos y eso hace que vaya mejorando el aislamiento. Pero cuando no hay otro trastorno asociado es más complicado porque la mayoría no quiere ayuda, que consistiría en terapia psicológica y farmacológica», explica Malagón-Amor.
No se trata de que estén bien sin contacto con el exterior. «Algunos piensan que estarían mejor si pudieran salir pero el intentar cambiarlo no les compensa», afirma esta psiquiatra. Porque se sienten bien en casa, y el exterior, las exigencias del trabajo o la vida les abruma demasiado y prefieren la protección de lo conocido: sus cuatro paredes.