viernes, 14 de junio de 2024

4 valiosas lecciones del psiquiatra que nos enseña a vivir en modo surf (y que aprendemos tarde en la vida)

 MARÍA FERNÁNDEZ DE CORDOVA     |     Telva     |     17/01/2024

Stutz, el psiquiatra de las estrellas de Hollywood publica nuevo libro. En él nos regala valiosas lecciones sobre la vida real, ésa que no está libre de sufrimiento. ¡Ponte en modo surf

"Si pudiera vivir nuevamente mi vida, en la próxima cometería más errores. No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más", decía el poeta argentino. A principios de año, ante acontecimientos importantes de la vida, cuando atravesamos una crisis o al final de la vida, solemos hacer balance de cómo la hemos vivido. Jorge Luis BorgesBill Gates o Pau Donés nos han regalado algunas de las mejores lecciones aprendidas. Cuando vienen de un experto en psicología humana como Phil Stutz, no podemos pasarlas por alto. Lecciones para vivir: Lo que solo la adversidad puede enseñarte, es el nuevo libro del psiquiatra americano. Conocido como el psiquiatra de las estrellas de Hollywood y famoso por protagonizar el sorprendente documental Stutz de Netflix, nos invita a enfrentarnos a los desafíos de la vida sin paliativos, y a evolucionar a partir de ellos. Es un libro de verdades duras: la vida está llena de dolor y "ninguno de nosotros es lo suficientemente especial como para escapar de él. Lo que necesitamos es entenderlo y aceptarlo, sólo así podemos alcanzar todo nuestro potencial".

MODO SURF: LAS LECCIONES DE VIDA QUE SÓLO LA ADVERSIDAD PUEDE ENSEÑARTE

¿Hay otra manera de enfrentarse a los desafíos de la vida? ¿Puedes vivir con conflictos, incertidumbres y decepciones y, de alguna manera, sentirte bien contigo mismo?, se pregunta el psiquiatra. Y contesta: "Puedes. Pero requiere de una orientación completamente nueva". Desde finales de los 90, Stutz viene escribiendo breves ensayos, notas cortas, ideas que él mismo ha utilizado para atravesar sus propios desafíos en un mundo incierto. Todo ese material es el que recopila en este libro. El autor de The Tools -El método: Las herramientas que activarán tu fuerza interior para cambiar tu vida (Ed. Grijalbo)-, se enfrenta con el lector a los grandes temas de la vida: el amor y la pérdida, el éxito y el fracaso, la esperanza y el arrepentimiento. Aborda las necesidades de los niños en la actualidad, brinda herramientas para superar la envidia o superar los malos hábitos, para descubrir el lado positivo de la ira o para enfrentar las inseguridades.

4 VALIOSAS LECCIONES SOBRE LA VIDA QUE SOLEMOS APRENDER DEMASIADO TARDE, SEGÚN EL PSIQUIATRA PHIL STUTZ

En una entrevista concedida a Sunday PaperStutz explica esas valiosas lecciones de vida que solemos aprender demasiado tarde para afrontar el sufrimiento de la vida. Son éstas:

1.      No tienes que resolver todos los problemas que se te presentan, puedes elegir, lo único importante es no detenerte. Pensar que puedes solucionar todos los problemas de tu vida es una falacia. Lo que sí es fundamental para crecer es seguir avanzando siempre. No dejes que te detengan. "Afrontar un problema es ser capaz de etiquetarlo y luego, si decides que no lo tienes que resolver, mover el dial", explica Stutz. Es importante tomar conciencia de que el dolor, la incertidumbre y el trabajo constante son partes de la vida humana. No podemos negar ninguno de ellos sino reconocerlos en nuestra vida y aprender a manejarlos sin detenernos. Es el trabajo constante el que nos permitirá manejar los dos primeros. Toda decisión tiene que terminar en acción, en movimiento hacia delante.

2.     Trabaja en ti mismo, es la mejor manera de mejorar el mundo. En un momento en que muchos han perdido la fe en el sistema -líderes políticos, sistema educativo, sistema sanitario...- el experto considera esencial que cada uno trabaje más en sí mismo. "Cuando un ser humano trabaja en sus propias debilidades, lo que realmente está haciendo es colaborar en la creación de algo superior", dice Stutz. "Yo lo llamo una fuerza superior -para hacerlo aconfesional-. Todos podemos acceder a ella".

3.     La insatisfacción es la raíz de todos los males actuales. Vivimos en un mundo permanentemente insatisfecho. Da igual la situación en que nos encontremos o el problema que tengamos, estamos crónicamente insatisfechos, dice Stutz. Miramos a nuestros vecinos o a nuestra pareja, pensamos: ¡Un momento, estoy tan insatisfecho!" Pensamos que no nos dan lo que merecemos, que nos engañan. "Ese tipo de pensamiento engendra hostilidad", añade. "La única manera de sentir verdadera satisfacción es conectar con esa fuerza superior. Nada nos saciará si no conectamos con esto".

4.     El agradecimiento es la mejor manera de calmar a tu crítico interior, el antídoto a tus pensamientos negativos. "El agradecimiento es un reconocimiento de la experiencia inmediata de la realidad", dice Stutz. Cuando agradecemos, dominamos lo que Stutz llama Parte X: nuestro pensamiento negativo o, lo que es lo mismo, nuestro adversario interno. Stutz invita a fomentar el agradecimiento de esta manera: durante 30 segundos, piensa solo en las cosas por las que estás agradecido aquí y ahora, aunque sean las cosas más simples y sencillas del mundo: que tu coche haya arrancado, que haga sol, que estés sano.... Esta actitud enseña a tu mente a pensar de una manera diferente y nos defiende de los pensamientos negativos.

5.     Vivir es como surfear. Espera tu próxima ola y surféala como si fuera la ola perfecta. Más allá de nosotros hay algo más grande y profundo que mueve el mundo y que no controlamos, explica Stutz. Y pone un ejemplo sobre cómo ve él la vida. "Imagina que eres un surfista y estás esperando para alinearte con la próxima ola. No sabes cuándo va a llegar, no sabes qué tamaño tendrá ni su velocidad ni dónde se presentará. Sea como fuere esa ola, cuando te alcance, tómala como si la hubieras estado esperando toda tu vida, como si fuera la ola perfecta. Quizá te preguntes: ¿significa eso que todas las olas son perfectas? Sí". Cuando aceptamos que la ola que nos toca procede de una fuerza superior y más grande que nosotros y le damos todo su valor, como si fuera la ola perfecta, estamos empleando una herramienta poderosísima para vivir.

jueves, 13 de junio de 2024

Marian Rojas Estapé da la clave para atraer cosas buenas en 15 minutos:"Los genes te van cambiando"

 HÉCTOR FARRÉS      |      La Vanguardia      |      01/06/2024                          

El simple acto de cambiar nuestra percepción ante los eventos diarios puede transformar no solo nuestra salud mental sino también física

 

En tan solo 15 minutos, puedes empezar a atraer cosas buenas a tu vida, al menos eso es lo que asegura Marian Rojas Estapé, psiquiatra y autora del libro Cómo hacer que te pasen cosas buenas. La doctora, hija de los renombrados Enrique Rojas e Isabel Estapé, sostiene que nuestras emociones influyen directamente en nuestra genética, modificando nuestro ADN para mejor o para peor según nuestras actitudes ante la vida.

Según Rojas Estapé, cualquier persona “tiene células felices o tristes... y eso influye en las enfermedades”. En su libro, analiza cómo las emociones previas a sucesos cotidianos como compromisos laborales o exámenes definen nuestras respuestas, insistiendo en que el resultado es directamente proporcional a nuestra actitud inicial.

La clave para atraer cosas buenas en sólo 15 minutos, según el libro de Rojas Estapé, está en modificar conscientemente los pensamientos y las emociones. La experta propone que ajustando nuestra actitud ante las situaciones cotidianas, podemos activar cambios positivos en nuestras respuestas emocionales y biológicas.

Esto se consigue mediante la práctica de la introspección, la meditación rápida o técnicas de respiración que ayudan a recalibrar nuestras percepciones y predisposiciones, permitiéndonos, en poco tiempo, asumir una actitud más positiva que favorece la atracción de experiencias provechosas y beneficiosas para nuestra salud mental y física.

Uno de los consejos prácticos que Rojas Estapé ofrece en su libro es la desvinculación del bombardeo constante de estímulos digitales y aprender a gestionar mejor nuestros niveles de estrés mediante ejercicios y mindfulness. También propone educar nuestra “voz interior” para evitar el autoboicot y fomentar una actitud más positiva y saludable hacia nosotros mismos y los acontecimientos de nuestra vida.

Los tipos de pensamientos afectan a los genes

Además, Rojas Estapé vincula la capacidad de atraer cosas buenas mediante ajustes en nuestros pensamientos y emociones con cambios genéticos reales y medibles. En su experimento actual en el Instituto Español de Investigaciones Psiquiátricas, la experta está explorando cómo nuestras emociones impactan directamente en la función de los genes: “Cómo te van cambiando los genes según si te tomas las cosas siempre mal o siempre bien, si eres una persona siempre positiva, una persona negativa, una persona resentida, una persona con ilusiones, y estamos viendo las modificaciones a nivel genético”.

Este estudio, por lo tanto, revela que nuestras emociones y actitudes no solo influyen en nuestro bienestar psicológico y físico momentáneo, sino que también pueden tener efectos duraderos y profundos a nivel celular y genético. Así, el gesto de recalibrar nuestra mente para enfocarse en lo positivo puede traducirse en una influencia biológica tangible que mejora nuestra salud general y nuestra predisposición a experimentar todo lo positivo que la vida tiene que ofrecer.

martes, 11 de junio de 2024

Defusión cognitiva: una aliada contra los pensamientos intrusivos

 Equipo editorial      |     La Mente es Maravillosa     |     18/03/2024

¿Alguna vez has sentido que los pensamientos intrusivos parecen tomar el control de tu mente? Si tu respuesta es afirmativa, la defusión cognitiva puede ayudarte a afrontar esta batalla interna. Aprender a emplear esta técnica psicológica puede mejorar la relación que tienes con esas ideas que, en ocasiones, pueden llegar a obsesionarte.

Lidiar con los pensamientos obsesivos y perturbadores puede llegar a ser todo un desafío. Sin embargo, observar estas ideas desde la distancia y de forma comprensiva te permite liberarte del control que ejercen sobre ti. Cultivar el autoconocimiento y tener una actitud más compasiva hacia ti mismo pueden transformar por completo tu vida.

¿Qué es la defusión cognitiva y para qué sirve?

La defusión cognitiva es una técnica psicológica de la terapia de aceptación y compromiso (ACT) que nos invita a cambiar nuestra relación con los pensamientos intrusivos. En lugar de entrar en una batalla contra ellos, nos enseña a mirarlos desde fuera, como si fueran nubes que pasan en el cielo.

 

De esta manera, podemos permitir que esas ideas fluyan por nuestra mente sin que nos afecten de manera abrumadora en nuestro día a día. La defusión cognitiva es una estrategia muy utilizada en aquellos pacientes que acuden a una consulta psicológica online o presencial para aprender a lidiar con los pensamientos que tanto les preocupan y obsesionan.

 

Acorde con un estudio publicado en la revista Behavior Modification, emplear la defusión cognitiva cuando se tiene un pensamiento intrusivo puede ser de gran beneficio, puesto que ayuda a disminuir la credibilidad de dicha idea, y tener una mejor disposición para analizar la situación hipotética de forma objetiva.

Técnicas más utilizadas de difusión cognitiva

Existen varias formas en las que puedes aplicar la defusión cognitiva en tu día a día. Estas pueden ayudar a liberarte de la influencia de los pensamientos intrusivos y a mejorar tu bienestar emocional. Estas son algunas de las técnicas más populares y efectivas:

·        Observación de pensamientos: significa observar las ideas que cruzan tu mente de manera objetiva. En lugar de identificarte con los pensamientos o dejarte llevar por ellos, solo los observas como eventos mentales que vienen y van.

·        Metáfora: se utiliza para cambiar la relación que tienes con tus pensamientos. Puedes imaginar tus ideas como hojas flotando en un río, y tú estás en la orilla observándolos pasar. Así te das cuenta de que estas ideas no son parte de ti ni te definen.

·        Repetición de palabras: consiste en repetir una palabra intrusiva una y otra vez hasta que pierda su significado y su poder sobre ti. Por ejemplo, si tienes pensamientos negativos por miedo al fracaso en tu trabajo, puedes repetir la palabra «fracaso» en voz alta o en tu mente hasta que pierda su carga emocional.

·        Distanciamiento con los pensamientos: en esta técnica, te imaginas a ti mismo viendo tus pensamientos desde la distancia. Esto te ayuda a darte cuenta de que estas ideas no son necesariamente la realidad, sino percepciones subjetivas que pueden cambiar con el tiempo.

 

4 aplicaciones de la defusión cognitiva

El poder que otorgamos a algunos pensamientos puede llegar a afectar nuestro bienestar físico y mental. Por fortuna, la defusión cognitiva tiene una amplia gama de aplicaciones en diferentes áreas. Aquí te presentamos algunas de ellas:

1.Trastornos mentales

La orientación psicológica es indispensable para que la defusión cognitiva sea complementada con terapia.

Debido a sus beneficios, la defusión cognitiva se suele utilizar en el tratamiento de diversos trastornos mentales. Tales como el trastorno obsesivo compulsivo (TOC), el trastorno de estrés postraumático (TEPT), la depresión y la ansiedad.

En el caso del TOC, donde los pensamientos intrusivos y las compulsiones pueden dominar la vida de una persona, la defusión cognitiva ayuda a los individuos a separarse emocionalmente de estas ideas obsesivas, permitiéndoles resistir la urgencia de realizar rituales compulsivos.


Por su parte, ya que el TEPT puede conllevar a recuerdos traumáticos que desencadenan respuestas de estrés abrumadoras, la defusión cognitiva ayuda a las personas que lo padecen a desvincularse de esos recuerdos generadores. Esto reduce su impacto emocional y promueve la recuperación mental de los pacientes.


Y al hablar de la depresión y la ansiedad, donde las ideas de tipo anticipatorio y catastróficas pueden obstaculizar el funcionamiento diario, esta técnica ofrece herramientas para observar estos pensamientos con distancia y objetividad. Lo que permite mejorar el estado de ánimo y reducir la intensidad de los síntomas.

2. Relaciones interpersonales

Las diferentes estrategias de defusión cognitiva pueden mejorar la calidad de las relaciones interpersonales con amigos, familiares y colegas. Al ayudar a las personas a gestionar las tensiones de manera más efectiva, estas pueden resolver sus conflictos con mayor objetividad.

De esta manera es más fácil discernir entre los pensamientos como el rencor o el perjuicio. Este saber separar lo que nos influencia negativamente de lo que no, facilita la comunicación abierta y la resolución de problemas. De igual manera, la defusión cognitiva también puede mejorar la imagen que tenemos de nosotros mismos.

Una investigación publicada en Journal of Contextual Behavioral Science, sugirió que esta técnica psicológica puede mejorar los pensamientos negativos relacionados con la imagen corporal. La repetición vocal rápida puede reducir la incomodidad y la credibilidad de las ideas con influencia negativa en torno a nuestro cuerpo que deterioran nuestra autoestima y autoconcepto.

3. Ambiente laboral 

La defusión cognitiva puede ayudar a los empleados a manejar el estrés y la presión laboral. Esto a razón de que les permite separarse de los pensamientos excesivos sobre el trabajo (como la preocupación por el rendimiento o el miedo al fracaso) y concentrarse mejor en sus tareas y mantener una actitud más positiva.

4. Estudios y rendimiento académico 

Los estudiantes pueden beneficiarse de la defusión cognitiva para manejar la ansiedad relacionada con los exámenes, el miedo al fracaso y otros pensamientos que pueden interferir con su rendimiento académico. Es una técnica que les ayuda a mantener la calma y la concentración durante los períodos de estudio y evaluación.

La defusión cognitiva puede mejorar tu salud mental

Al permitir a las personas separarse emocionalmente de los pensamientos intrusivos, la defusión cognitiva acompañada de terapia profesional puede ser una gran aliada de quienes sufren de trastornos mentales o quieren mejorar su estado de bienestar mental.

Así que, no dudes en buscar ayuda psicológica y comienza a utilizar esta técnica de manera efectiva. Esta puede ser una herramienta prometedora para mejorar tu calidad de vida.

sábado, 8 de junio de 2024

Anders Hansen, psiquiatra:"Hay tres cosas que nos protegen de la depresión: la actividad física, el sueño y las conexiones sociales"

LAURA MIYARA     |     La Voz de Galicia-La Voz de la Salud   |   15/03/2023

Anders Hansen es psiquiatra en el instituto Karolinska, en Estocolmo.

El experto en el funcionamiento del cerebro explica el origen de los trastornos mentales desde una perspectiva evolutiva

El psiquiatra Anders Hansen está convencido de que debemos entender el funcionamiento del cerebro desde el punto de vista de la evolución de la especie humana. En su nuevo libro, El cerebro depre, desarrolla esta perspectiva de los problemas de salud mental. Su visión es pragmática y ofrece respuestas concretas y soluciones que todos podemos implementar en el día a día. Por supuesto, esto incluye un estilo de vida sano con una buena base de ejercicio y alimentación saludable. Pero también hay pequeñas cosas tan sencillas como hablar por teléfono con nuestros seres queridos que pueden ayudarnos. En diálogo con La Voz de la Salud, el experto explica las claves del bienestar emocional que aplica con sus pacientes en Estocolmo.

—¿Cuáles son las causas de la ansiedad a nivel cerebral y evolutivo?

—La mejor manera de describir la ansiedad es como un estrés por adelantado. Si mi jefe me regaña, eso me va a generar estrés. Y si pienso «Igual mi jefe me regaña mañana», voy a tener ansiedad. En ambos casos ocurre lo mismo. Tanto con el estrés como con la ansiedad, entramos en modo de lucha o escape, y nuestro eje hipotalámico-pituitario-adrenal (HPA) incrementa su actividad. En el estrés, esto sucede por una amenaza real aquí y ahora; en la ansiedad, sucede por la posibilidad de una amenaza. Al cerebro le gusta presentar distintas cosas como posibles amenazas. ¿Por qué? Porque durante el 99 % de la historia de nuestra especie en este planeta, la mitad de los humanos morían antes de llegar a la adolescencia. Ver el peligro en todas partes y prepararse para lo peor fue lo que ayudó a la humanidad a sobrevivir. Pero ver peligro en todos lados es lo que hoy llamamos ansiedad. Desde una perspectiva neurológica y evolutiva, no es llamativo que algunas personas tengan ansiedad, lo llamativo es que haya algunas personas que no la tengan.

—¿Por qué experimentamos emociones?, ¿cómo puede ayudarnos esta perspectiva evolutiva del cerebro a entenderlas?

—Experimentamos emociones porque el cerebro está intentando empujarnos hacia comportamientos que nos ayuden a sobrevivir. Sentimos hambre y eso nos lleva a comer, sentimos sed y eso nos lleva a beber. La ansiedad nos lleva a mantenernos fuera de peligros. Las emociones fueron desarrolladas a lo largo de millones de años para modificar nuestro comportamiento, no para hacernos felices ni para proporcionarnos una vida interior más profunda. Yo veo las emociones como susurros de nuestros ancestros que, contra todo pronóstico, sobrevivieron a hambrunas, deshidratación, infecciones, accidentes y asesinatos. Entender las emociones desde la perspectiva del cerebro es una nueva manera de entender la salud mental. Todos sabemos que deberíamos dormir bien, hacer ejercicio y dedicar tiempo a ver a nuestros amigos de forma presencial. Pero cuando descubres que todos esos factores afectan a tu cerebro, eso te motiva más a hacerlo. Por eso he querido escribir este libro. Hay un potencial tremendo en este conocimiento.

—¿Qué impacto tiene la actividad física en nuestra salud mental?

—La actividad física es extremadamente importante para la salud mental. Es tanto una forma de prevenir la depresión y la ansiedad como un tratamiento para ambas. La actividad física calma el eje HPA, que es nuestro principal motor del estrés. El cerebro genera emociones a partir de información que obtiene de nuestros sentidos, es decir, del exterior, y de nuestro cuerpo, de su interior. Por lo tanto, el estado de los órganos del cuerpo es muy importante a la hora de determinar nuestras emociones y, si hacemos ejercicio, los órganos se van a encontrar mejor, vamos a ser más fuertes. Esto aumenta las probabilidades de que el cerebro genere emociones agradables y limita las posibilidades de que genere emociones desagradables.

—¿Cómo impacta la soledad en el cerebro?

—Somos una especie ultrasocial. El motivo de esto es que estar por fuera del grupo era peligrosísimo para nuestros ancestros. Estar integrado en un grupo era tan importante para ellos como alimentarse. Si el hambre es la señal que nos indica que tenemos que ocuparnos de ingerir calorías, la soledad es la señal de que debemos atender a nuestras necesidades sociales. Cuando nos sentimos solos, experimentamos de base un nivel constante de estrés. A nivel evolutivo, la soledad significaba un mayor riesgo de que te maten. Es por eso que el sistema del estrés se activa con la soledad. Y la soledad no solo está relacionada con la depresión, sino que es un factor que empeora el pronóstico si hablamos de enfermedades cardiovasculares. Los motivos de esto probablemente tengan que ver con ese estrés que genera la soledad. Sin embargo, romper con esa soledad a nivel cerebral no es tan complicado. Llamar a tus padres o a tus abuelos es suficiente. Con esto le envías al cerebro la señal de que estás conectado con un grupo y eso no solo mejora tu estado de ánimo, sino que reduce el estrés, favoreciendo la longevidad.

—En el libro explicas que la depresión afecta más a las sociedades cuanto más desarrolladas estén. ¿A qué se debe eso?

—Nadie lo sabe con certeza, pero hay tres cosas que nos protegen de la depresión: la actividad física, el sueño y las conexiones sociales. En la sociedad moderna, nos movemos menos, dormimos menos y nos reunimos menos de manera presencial. Como consecuencia, perdemos esa protección frente a la depresión y nos volvemos vulnerables. Si miramos a la gente que vive como vivían nuestros ancestros, cazando y recolectando, la depresión en esos grupos parece ser poco común. Yo pienso que eso se debe a su estilo de vida: se mueven más, duermen mejor y viven en comunidades con lazos estrechos entre todas las personas. Podemos aprender de estas sociedades varias lecciones acerca de nuestro bienestar. Una muy importante es incorporar el ejercicio físico a nuestro día a día. El ejercicio no tiene necesariamente que ver con competir, correr maratones o estar en forma. Se trata de ir en bicicleta a trabajar en lugar de conducir, o subir por las escaleras en vez de usar el ascensor.

—¿Cómo se relaciona la depresión con el sistema inmunitario?

—El sistema inmunitario le envía señales al cerebro. Por ejemplo, cuando sufrimos una infección, el cerebro recibe una señala que baja nuestro estado de ánimo y nuestra energía disminuye. Cuando estamos tristes, queremos descansar. Esto tiene sentido, porque cuando tenemos una infección, necesitamos preservar nuestra energía para poder recuperarnos. Sin embargo, nuestro estilo de vida actual, caracterizado por el sedentarismo, la privación de sueño, el estrés y la comida procesada, nos lleva a tener inflamación, que es lo mismo que ocurre cuando padecemos infecciones. Es decir, con este estilo de vida le enviamos al cerebro la misma señal que cuando estamos enfermos: «Estoy infectado, va a ser mejor que me refugie bajo una manta para ahorrar energía». En consecuencia, nos sentimos sin ánimos. Esto parecerá una simplificación, pero lo cierto es que un tercio de todas las depresiones han demostrado estar relacionadas con estos procesos inflamatorios. Eso no quiere decir que una dieta antiinflamatoria sea un tratamiento adecuado para la depresión. No es así de simple. Pero hay una conexión entre la inflamación y el estado de ánimo. Cuando aceptamos esto, entendemos por qué dormir bien, reducir el estrés y hacer ejercicio son elementos tan importantes para nuestra salud emocional.

—¿Por qué dices en el libro que no estamos programados para ser felices y que deberíamos dejar de obsesionarnos con la felicidad?

—Si «felices» significa sentirnos bien todo el tiempo, mi respuesta es que simplemente no estamos hechos para eso. Si te sientes bien, vas a bajar la guardia. Y durante el 99,9 % de la historia de la humanidad, no podíamos permitirnos eso. Si los humanos estuviéramos felices de manera constante, habríamos dejado de buscar recursos y nos habríamos muerto de inanición. El punto es que no estamos buscando la felicidad. Buscamos lo que nos hace sentir bien, y ahí está la trampa. La mayor mentira acerca de nuestra naturaleza es esta idea que nos hemos creído de que, si seguimos nuestros instintos y hacemos lo que nos hace sentir bien en cada momento, seremos felices. Nuestros instintos nos han permitido sobrevivir en un mundo lleno de peligros en el que las calorías y los recursos eran escasos, pero no nos harán felices en un mundo seguro en el que los recursos abundan. Una forma de escapar a esta lógica es practicar la meditación o el mindfulness. Personalmente, he podido aprender a través de la meditación cómo funciona mi cerebro y he observado cómo crea una cantidad infinita de ideas.

—¿Qué consejos darías a alguien que está pasando por una depresión?

—Lo más importante es que busque ayuda. Decirle a alguien que sufre depresión que puede salir por sí solo es como decirle a alguien con diabetes que puede modificar por pura voluntad sus niveles de glucosa en sangre. Esto no es así. Por eso siempre les digo a mis pacientes que las depresiones y la ansiedad no tienen nada que ver con una debilidad de su carácter. Los brazos fuertes pueden levantar objetos pesados y las piernas fuertes corren rápido, pero los cerebros fuertes no son aquellos que no se ven afectados por períodos prolongados de estrés, sino aquellos que nos permiten sobrevivir. Aun si eso significa percibir el peligro de manera desmedida, como ocurre cuando tienes ansiedad, o encerrarte en ti mismo, como cuando tienes depresión. Como psiquiatra, he visto cuán importante puede ser ver las depresiones y la ansiedad desde esta perspectiva para entender que no estás roto por tenerlas. El hecho de que estés pidiendo ayuda es un signo de fortaleza. Es tan normal pedir ayuda para tratar una depresión como pedir ayuda para tratar la diabetes. 

viernes, 7 de junio de 2024

La psiquiatra María Velasco explica junto a Joaquín Prat cómo las amistades determinan la calidad de tu vida ¿Hay que tener un buen grupo?

 ABEL CUARTERO ESCARTÍN       |   La Vanguardia    |    06/06/2024

Joaquín Prat puede presumir de ser uno de los rostros televisivos más populares de estos últimos tiempos. El presentador se ha convertido con los años en uno de los nombres principales de Telecinco al estar al frente de Vamos a ver junto a Patricia Pardo, ocupando una de las franjas horarias más importantes de la parrilla.

En el programa, el periodista aborda temas muy amplios, desde la actualidad hasta la prensa del corazón, y es eso lo que le ha hecho convertirse en un conductor transversal. Y es en este tipo de programas donde conoció a la Dra. María Velasco, una médico psiquiatra que acude muy a menudo al mencionado espacio, aunque esta vez ha sido Prat el que se ha pasado por su podcast Raíces.

En este programa, la doctora aborda diferentes aspectos de la vida, y, junto a Joaquín Prat, ha querido traer diferentes puntos relacionados con el concepto de la amistad. “Hoy vamos a hacer un recorrido a lo largo de la vida, de cómo transformamos el concepto de amistad y vamos a darle la gran importancia que realmente tiene en nuestras vidas”, expresa Velasco en la descripción.

 

A todo esto, el propio presentador ha querido dar su punto de vista sobre este asunto, que parece tener muy claro. “Para mí la amistad es el vínculo que hace que puedas compartir con alguien todo aquello que a ti te apetezca. Siempre he pensado que lo más difícil de una amistad es saber cuidarla”, ha relatado.

Y es que cree que muchas veces no ha cuidado lo suficiente a sus amigos, como sí lo hace con la familia o con los retos profesionales: “Parece que los amigos siempre tienen que estar, pero siento que muchas veces personalmente no los cuido como debería cuidarles”. Aunque, a veces, hace todo lo contrario: “Que me voy a desapegar un poquito porque no siempre recibes lo que das”.

Con esta premisa, la María Velasco ha expuesto que existen roles dentro de una amistad. “Están los amigos del trabajo, los amigos del barrio, con los que sales a hacer deporte...”, ha añadido Prat. Y aquí entraría el concepto de pertenencia a un grupo, que según la doctora es “importantísimo”.

María Velasco y Joaquín Prat ponen sobre la mesa las amistades de barrio

“Esos son los que más me duran, los de la pandilla del barrio, los de 13, 14, 15 años. Esas amistades que se forjan en ese momento, en mi caso, son las que perduran”, ha expuesto Prat. “Sobre todo, si es un lugar al que puedes regresar, si es un barrio, un pueblo, esas amistades perduran mucho”, ha añadido la psiquiatra.

Tras esto, el presentador ha confesado haber tenido en esas edades amistades que no gustaban mucho a sus padres. “Eran trastos… a ver es que yo pienso lo que he hecho cuando era adolescente y joven, y menos mal que no hay huella digital, porque si lo llego a colgar en las redes sociales no tengo trabajo ni en instituciones penitenciarias. No, no he cometido ningún delito, al menos conscientemente”, ha comentado entre risas.

6 frases que te dices sin pensar y que sabotean tu felicidad

 DIANA LLORENS       |      cuerpomente.com     |     18/04/2024

Nuestro crítico interior nos sabotea constantemente con frases que atacan nuestra autoestima y no nos dejan ser felices. Saber reconocerlas es el primer paso para cambiar.

A menudo, nosotros somos nuestros peores enemigos. Nos exigimos demasiado y nos “maltratamos” haciéndonos creer que no valemos lo suficiente, que no estamos a la altura y que no merecemos ser felices.

 “Nuestros cerebros están programados con un sesgo de negatividad, una programación que hace que los acontecimientos negativos dominen nuestro mundo interior por encima de los positivos”, asegura la psicoterapeuta neoyorkina Katie Krimer. Además, tenemos tendencia hacia el egocentrismo, a considerarnos el centro del universo y a no valorar otras perspectivas. Así, nuestro crítico interno se vuelve incansable: nos habla todo el rato y nos hace dudar de nuestras capacidades. Afortunadamente, podemos acallarlo si aprendemos a reconocer sus prácticas.

Krimer habla de ello en su último libro, 40 técnicas para superar el autosabotaje mental y acallar a tu crítico interior, publicado por la editorial  Sirio. En él identifica aquellas frases que solemos decirnos a nosotros mismos y con las que boicoteamos nuestra felicidad, y explica cómo liberarnos de nuestra propia toxicidad con ejercicios prácticos.

Estas son algunas de las frases que destaca, ¿te las has dicho alguna vez?

1. “LA VIDA ES UNA PUTADA”

Sin duda, la vida puede ser muy complicada y todos vivimos momentos duros. La clave está en aceptar la realidad presente, ya sea una muerte, la pérdida de una amistad, un desengaño amoroso, un fracaso profesional o económico… Aceptar no significa que nos tenga que gustar la situación, sino en reconocer la realidad tal como es (con todo lo desagradable que tiene) y dejar de intentar cambiarla.

Insistir en lo mucho que nos disgusta cómo son las cosas en el momento presente nos mantiene atrapados en el pasado o en una visión alternativa e incontrolable de nuestro presente”, asegura Krimer.

2. “YO SOY ASÍ”

Las creencias centrales que tenemos sobre nosotros mismos son, según Krimer, las más difíciles de cambiar, pues están fuertemente arraigadas. Solemos llevar tantos años convencidos de ellas que descartamos todo aquello que las contradiga.

Creencias centrales como “Soy un fracasado”, “soy mala persona”, “soy débil”, “no valgo nada”… solo son ciertas porque hemos elegido creerlas, asegura la psicoterapeuta. Si te atreves a analizar estas creencias y cambiar de perspectiva, verás cómo te han estado limitando.

3. “LO BUENO DURA POCO”

En lugar de disfrutar de lo bueno, muchas personas tienden al pesimismo, a considerar que inevitablemente llegará una tragedia que empañará la felicidad. “Elegimos el monólogo derrotista, y esto lo que hace es garantizar el sufrimiento en el presente”, señala Krimer.

No querer confiar demasiado en lo bueno y adoptar una postura derrotista solo nos priva de disfrutar el presente y nos convierte en unos aguafiestas. En cambio, podemos relajarnos y disfrutar de las cosas con plenitud mientras duren, porque ya sabemos que nada es eterno.

Eso no quiere decir que no sucedan cosas buenas para celebrar. Se trata de cambiar la actitud para pasar del “nada bueno dura” a “algunas cosas buenas sí duran, y no tengo que vivir temiendo que acaben”, señala la experta.

4. “NO QUIERO SENTIRME ASÍ”

Ya desde la infancia, hay ciertas emociones que se potencian y otras que aprendemos que son “malas” y las empezamos a evitar o tapar. Cuando experimentamos estas emociones “malas”, en lugar de considerarlas algo natural, las vivimos con dolor, como una experiencia negativa.

Krimer sugiere que hay que aprender a ser un observador de las experiencias interiores, sin juzgarlas, sin etiquetarlas como “buenas” o “malas”.

5. “ME LO TOMO TODO MUY A PECHO”

Nuestros cerebros están programados para que seamos el centro de nuestro propio universo mental”, explica Krimer. Tendemos a personalizar todo lo que nos ocurre y a darnos por aludidos con demasiada frecuencia, aunque las cosas que sucedan a nuestro alrededor no tengan que ver con nosotros.

En lugar de tomarte a mal las críticas o comentarios de los demás (siempre que se hagan de forma constructiva y con respeto), intenta comprender el por qué y valorar que, en la mayoría de los casos, los otros no quieren herirnos o denigrarnos.

6. “LA VERDAD ES QUE NO TENGO NINGÚN TALENTO NI NINGUNA HABILIDAD ESPECIAL”

Aunque no lleguemos a ser Einstein, todos tenemos talentos y habilidades, aunque a veces nos cueste reconocerlas en nosotros mismos. Además de habilidades más reconocibles como pueden ser pintar, destacar en algún deporte o ser bueno en matemáticas, hay muchísimas otras que pueden ser más difíciles de identificar, como las comunicativas o de resolución de problemas, entre muchas otras.

Para encontrar tus talentos o habilidades, Krimer propone diferentes estrategias, como preguntar a aquellas personas que mejor te conocen, echar la vista atrás a la infancia o rememorar los logros que has conseguido a lo largo de la vida.