jueves, 26 de diciembre de 2024

Mario Alonso Puig aclara el concepto de bondad y su gran impacto en la salud: "No es decir sí a todo ni dejarse pisar"

Héctor Farrés      |     lavanguardia    |     15/12/2024

 Pasarse de bueno puede terminar siendo un deporte de alto riesgo. Ceder siempre, evitar los conflictos y aguantar lo inaguantable no es ser bondadoso, es convertirse en un felpudo. El doctor Mario Alonso Puig lo dice claro: “La bondad no es decir sí a todo ni dejar que los demás te pisen”. Para él, ser bondadoso es un equilibrio entre generosidad y firmeza, un acto de respeto tanto hacia los demás como hacia uno mismo.


En el ámbito de la salud, los beneficios de la bondad están respaldados por la ciencia. Actos como escuchar o mostrar interés por los demás estimulan la liberación de oxitocina, fortalecen el sistema inmunológico y contribuyen a la longevidad al aumentar los niveles de telomerasa, una enzima vinculada al envejecimiento celular. “El cuerpo mejora cuando sabemos que le importamos a alguien”, destaca Alonso Puig.

Desde el punto de vista emocional, la bondad ayuda a superar el egocentrismo y fomenta la conexión genuina con otras personas. Citando textos hindúes, el médico recuerda que “el mayor de los conquistadores es quien se conquista a sí mismo”. Este cambio de perspectiva lleva a una mayor estabilidad emocional y a relaciones más profundas y satisfactorias.

Lejos de ser una actitud blanda, la bondad es una expresión de fortaleza interior. Requiere valentía para construir puentes en lugar de muros, y sus pequeños actos tienen el poder de generar grandes transformaciones. “La bondad bien entendida es un signo de fuerza, no de debilidad”, afirma el doctor.

Gratitud y perdón

Las expresiones de la bondad

El perdón es otro pilar fundamental de la bondad. Para Alonso Puig, perdonar no significa ignorar el dolor causado, sino reconocer que la otra persona actúa desde la ignorancia y que el castigo no es siempre la solución. Como ejemplo, relata una experiencia personal en la que eligió perdonar a alguien que le había agredido verbalmente, lo que transformó por completo la situación y generó un cambio visible en ambas partes.

La gratitud también está estrechamente vinculada a la bondad. Valorar lo que ya se tiene, en lugar de centrarse en lo que falta, reduce el miedo, mejora la salud cardiovascular y crea una sensación de bienestar duradera. Incluso gestos sencillos, como una sonrisa o unas palabras amables, pueden marcar una diferencia enorme en la vida de alguien.

Para el doctor Mario Alonso Puig, la bondad no solo mejora la salud y las relaciones, sino que también transforma la manera en que percibimos el mundo. “Cuando yo cambio, todo cambia”, concluye, recordando que las pequeñas acciones bondadosas pueden generar grandes cambios en nuestra realidad y en la de los demás.

martes, 24 de diciembre de 2024

Los expertos en amistad alertan de la aparición del "amigo flotador": un riesgo al envejecer

LAURA MARTÍN SANJUAN      |      as.com     |     18/12/2024  

Este amigo tiene muchos conocidos y amigos, pero no forma parte de un grupo central, por lo que va pivotando según el momento.

El término “flotador social” apareció por primera vez en Urban Dictionary en el año 2020, seguido por “amigo flotante“, que obtuvo su propia definición en el sitio en 2023. Y, desde entonces, se ha viralizado su definición y se ha normalizado ser una persona así.

Puede que conozcas a personas flotador, tengas amigos flotadores, o incluso tú mismo seas ese que se mueve entre grupos según los viajes, los planes, las citas, las quedadas o el momento de tu vida en el que estés. “Es importante que la gente se dé cuenta de que nuestra imagen de amistades será muy diferente a lo largo de la vida para todos nosotros, y eso es muy normal”, afirma la terapeuta Hope Kelaher, trabajadora social clínica especializada en relaciones, que trabaja en Nueva York y es autora del libro “Cómo hacer amigos de adulto”.

Cómo cambian los amigos

Puede que tus amigos del cole te sigan pareciendo lo mejor del mundo, o puede que ya no encajes con ellos, habéis madurado diferente y ellos sólo conocen la primera versión de tu vida. Puede que los compañeros de Universidad sigan siendo tu base estructural de amistad, las personas con las que cumpliste el sueño de formarte en lo que quisiste y con quien te convertiste en adulto.

Incluso quien encuentra a sus verdaderos amigos en el trabajo, con quien comparte experiencias diferentes, retos, pasa muchas horas, y es capaz de entablar relaciones totalmente sinceras cuando están en otro momento de su vida personal y laboral.

Los grupos de amigos van cambiando, tú vas cambiando; las experiencias vitales de cada uno van cambiando, te van moldeando y ya no permites o quieres determinadas cosas; puede que tus nuevos mejores amigos sean los papás y mamás del cole de tus hijos, algo muy habitual congeniar en un momento vital en el que no todo el mundo está de la misma manera. 

“Los grupos de amigos son algo orgánico cuando somos más jóvenes porque estás con las mismas personas en el mismo lugar al mismo tiempo, a menudo con los mismos intereses y en la misma etapa de la vida”, dice la psicóloga Irene Levine. “Es bueno mantener viejos amigos porque tenemos muchos recuerdos en común, pero también es bueno desarrollar nuevas relaciones basadas en cómo es tu vida en el presente”.

Las parejas modifican las amistades, el lugar donde vives modifica las amistades, cómo de cerca o lejos estés de tu grupo de amigos te hace avanzar en una línea u otra. Los círculos se expanden, las relaciones se modifican. Por eso ser un amigo flotador puede que lo seamos todos en algún momento de nuestra vida.

El enfoque de Melanie Ross Mills es vital para tener una buena relación con nuestros amigos (sean quienes sean), “es importante que recordemos que fuimos creados para conectar, y hay algo que la amistad nos ofrece que ninguna otra cosa nos ofrece. No importa la edad que tengamos, es importante prestar atención a dónde estamos invirtiendo y quién está invirtiendo en nosotros”.

Las amistades de Aristóteles

El filósofo griego Aristóteles definió tres tipos de amistades que pueden ser perfectamente válidas hoy en día: utilidad, placer y virtud. Las amistades de utilidad son aquellas en las que las personas tienen una relación amistosa debido a los beneficios que cada una aporta (por ejemplo, socios comerciales, colegas o compañeros de clase que te ayudan a superar un curso o a conseguir un ascenso). 

Las amistades de placer se basan en disfrutar de una actividad compartida o en perseguir placeres y emociones fugaces (por ejemplo, compartes un equipo deportivo favorito y disfrutas de asistir a los partidos juntos). 

Las amistades virtuosas se forman a partir de valores y perspectivas de vida compartidos. Estos amigos suelen conectar de forma natural, suelen ser menos frecuentes, pero más significativos. 

domingo, 22 de diciembre de 2024

Enrique Rojas, psiquiatra: "Pon las luces largas en tu vida personal y sabrás relativizar tus problemas"

MARÍA FERNÁNDEZ DE CÓRDOVA     |     telva.com     |     05/12/2024 

 La manera en que miramos lo que nos ocurre influye en nuestra percepción de la felicidad, según el psiquiatra Enrique Rojas.

Dice el psiquiatra español Enrique Rojas que existen diferentes maneras de mirar nuestra propia vida y lo que nos ocurre. Vienen a ser como la luz que ilumina nuestro entorno y nos permite analizar la realidad. Según sea su intensidad y, sobre todo, su alcance, podremos beneficiarnos de ella. Una mirada corta nos centra en el presente y una mirada larga nos permite ver más allá. Una te muestra lo inmediato, la otra te da más amplitud. Son como las luces largas en un coche y tienen mucho que ver con la inteligencia emocional y con la empatía hacia nosotros y hacia los demás.

Los 3 tipos de mirada y cómo afectan a nuestra felicidad

"Hay varios tipos de mirada. Está la mirada corta, la mirada larga y la mirada en perspectiva. La primera, en inglés, se llama shorter visión, que es el cortoplacismo. Me quedo en lo que estoy viendo, hoy y ahora. La segunda es la longer visión, la visión larga, visión más amplia. Y la tercera es la visión panorámica, la perspectiva, que es la visión del águila, que significa aprender a poner las luces largas en la vida personal y, en consecuencia, relativizar un problema, ponerlo en su lugar, desdramatizar. Esta tercera actitud, la perspectiva, es la sabiduría psicológica".

Las luces largas te permiten relativizar los problemas, explica Enrique Rojas

Las luces largas son como la mirada del águila. Nos permiten tener una visión panorámica de nuestra vida y entender, con inteligencia emocional, las cosas que nos ocurren, aunque sean dolorosas. Esta mirada nos permite:

  1. Hacer un juicio equilibradode los que nos ocurre, "a valorar los hechos de forma templada, serena. utilizar los instrumentos de la razón de forma equilibrada, proporcionada y tasar y evaluar de manera sana lo que nos sucede", explica en su libro Comprende tus emociones.
  2. "No convertir un problema en algo mucho más grande. En una palabra, desdramatizar, relativizar, quitarle importancia... no magnificar".
  3. "Ser capaces de otear el horizonte y descubrir detrás de las experiencias negativas y dolorosas, que siempre existe un ángulo positivo que nos enseña unas lecciones, sumergidas en un segmento de lo que ocurrió. He visto derrotas que al cabo de un tiempo relativamente breve se han convertido en victorias. Desde esa atalaya descubrimos un paisaje nuevo, que estaba sumergido... Evitar el cortoplacismo, la mirada corta, inmediata, haciendo otra lectura de lo sucedido, ya que los fracasos nos ayudan a curarnos de la arrogancia, fortalecen la voluntad y nos invitan a volver a empezar", explica el psicólogo.
  4. "No darnos por vencidos, pelear, luchar, hacerse uno fuerte en la adversidad. Fortaleza y voluntad. La primera es firmeza, brío, robustecerse ante las dificultades; la segunda es la capacidad para ponerse uno objetivos concretos y dejarse la piel en el campo por conseguirlos... porque si tenemos voluntad, somos enanos a hombros de gigantes", señala Rojas.

La mirada empática te permite ver la realidad en modo tridimensional

"La empatía es una de las manifestaciones más claras de tener una buena inteligencia emocional. La inteligencia, en general, es la capacidad para captar la realidad en su complejidad y en sus conexiones; capacidad de síntesis; saber distinguir lo accesorio de los fundamental... La inteligencia emocional es la facultad para elaborar un pensamiento tridimensional: altura, anchura y profundidad... corazón, cabeza y cultura... mirar por debajo de la realidad y las apariencias... Me atrevería a decirlo de una forma más rotunda y atrevida: los que pierden, ganan. Reinventarnos de nuevo, volver a empezar. Lo decía Seneca"Soporta y resiste con fortaleza y llegarás a la meta". La empatía es el secreto escondido en el archivo de los sentimientos. Si lo extraes, ves de otro modo. Saber amar es saber mirar", explica Enrique Rojas.

 

sábado, 21 de diciembre de 2024

      

                                 BON NADAL i PRÒSPER ANY 2025 !!!

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viernes, 20 de diciembre de 2024

Virginia Frutos, psicóloga: "La depresión puede sonreír y hacer bromas"

 LA VANGUARDIA     |     Barcelona     |      09/12/2024

 La experta ha querido reflejar la realidad de muchas personas, quienes, a pesar de padecer problemas de salud mental, siguen con su día a día por inercia

 

En los últimos tiempos, el debate sobre la salud mental está a la orden del día. En una era en la que estamos constantemente sometidos al bombardeo de información, cada vez son más las personas que sufren trastoros como la depresión o la ansiedad. Sobre esto ha lanzado una viral reflexión la psicóloga Virginia Frutos, quien ha explicado que, pese a que una persona pueda padecer alguno de estos problemas, también puede experimentar momentos de felicidad, y jamás debe ser juzgada por ello.

En muchas ocasiones, las personas que sufren de problemas de salud mental sienten como se encuentran constantemente bajo el escrutinio del resto. Y es que, a diferencia de un problema físico, el resto de las personas no ven las dificultades a las que puede enfrentarse alguien con depresión o ansiedad. Es por eso que, de forma constante, se cuestiona que puedan realizar con normalidad actividades diarias o que, incluso, puedan tener momentos de felicidad. Sin embargo, nada de esto significa que las personas no estén sufriendo, tal y como explica la psicóloga Virginia Frutos. 

“La depresión puede sonreír, puede hacer bromas, y puede ir al trabajo y salir con amigos”, comienza diciendo la experta en salud mental, en un vídeo compartido por ella misma en TikTok. “Existen depresiones que son muy funcionales, donde la persona cumple con sus responsabilidades y aparenta una normalidad, pero internamente, hay una sensación de estar muy vacío, de estar muy desconectado y agotado”, se sincera.

La psicóloga asegura que una depresión no siempre se manifiesta con tristeza, y que una persona puede estar padeciéndola luciendo la mejor de sus sonrisas. “El mundo interior de cada persona es complejo, así que seamos empáticos. El sufrimiento a veces no es visible”, pide Virginia.

miércoles, 18 de diciembre de 2024

Las 5 frases que delatan una baja autoestima según un experto en comportamiento

 Thomas Handley     |   es.gizmodo.com    |     03/12/2024

Las palabras que usamos tienen el poder de revelar cómo nos sentimos y cómo nos vemos a nosotros mismos. Según el Dr. Walter Mischel, experto en comportamiento humano, las personas con baja autoestima suelen expresar pensamientos que refuerzan su inseguridad. Estas frases, aunque puedan parecer inofensivas, son un reflejo de creencias limitantes que impactan profundamente en su bienestar emocional.


La baja autoestima afecta tanto la percepción que tenemos de nosotros mismos como nuestra relación con el mundo. Identificar las frases que suelen repetirse en el diálogo interno puede ser un primer paso para abordar estas inseguridades y fomentar una mentalidad más positiva. Aquí exploramos las cinco expresiones más comunes que delatan una autoestima debilitada, según expertos.


“No soy lo suficientemente bueno/a”
 
Esta frase denota una profunda inseguridad y una constante autocrítica. Las personas con baja autoestima sienten que nunca alcanzan las expectativas, tanto propias como ajenas, lo que las lleva a evitar riesgos y desafíos. Según el Dr. Mischel, esta percepción de insuficiencia es una barrera para el crecimiento personal y profesional, ya que limita la capacidad de reconocer el propio potencial.


“Siempre hago todo mal”


El perfeccionismo y la autoexigencia excesiva son características comunes en personas con baja autoestima. Al centrarse en los errores como si fueran fallos irreparables, estas personas refuerzan su creencia de que no son capaces de mejorar. Los expertos señalan que cambiar esta perspectiva hacia un enfoque de aprendizaje puede ayudar a transformar los errores en oportunidades.

“No me lo merezco”

Sentirse indigno de amor, éxito o felicidad es una manifestación clara de una autoestima debilitada. Este tipo de pensamiento lleva a rechazar cumplidos, minimizar logros y evitar oportunidades que podrían ser enriquecedoras. La falta de autocompasión perpetúa esta creencia, dificultando el reconocimiento del propio valor.

“Es mi culpa”

Asumir la responsabilidad de situaciones que están fuera de su control es una actitud común entre quienes tienen baja autoestima. Este hábito autocrítico no solo incrementa la sensación de insuficiencia, sino que también perpetúa un ciclo de autodesprecio. Los psicólogos recomiendan aprender a distinguir entre lo que está bajo nuestro control y lo que no, para reducir este peso innecesario.

“No puedo hacer nada bien”

Esta afirmación refuerza una narrativa de incapacidad que bloquea cualquier posibilidad de intentar cosas nuevas o de perseguir metas. Las personas que la repiten se convencen de que no tienen las habilidades necesarias para tener éxito, lo que afecta su confianza y limita su crecimiento. Trabajar en pequeños logros puede ser un buen inicio para desafiar esta creencia.

Cómo romper el ciclo de autocrítica

El diálogo interno negativo perpetúa la inseguridad y refuerza las creencias limitantes. Reconocer estas frases es el primer paso para cambiar el enfoque hacia uno más positivo. Prácticas como la autoafirmación, la gratitud y el aprendizaje de habilidades emocionales pueden ser herramientas efectivas para construir una autoestima más saludable.

Las frases que repetimos tienen un impacto directo en nuestra autoestima. Transformar este diálogo interno no es fácil, pero es un esfuerzo necesario para mejorar la percepción que tenemos de nosotros mismos. Al reconocer las señales de una baja autoestima y trabajar en cambiarlas, es posible construir una relación más positiva y fortalecida con uno mismo.

 

 

lunes, 16 de diciembre de 2024

Francisco Villar, psicólogo infantojuvenil: "Un niño en un carrito con un móvil es una verdadera barbaridad"

UXÍA RODRÍGUEZ DIEZ   |    La Voz de la Salud     |     05/12/2024

El especialista analiza la iniciativa del Gobierno para recomendar pantallas cero en niños menores de seis años.

Proteger a los menores del entorno digital que los rodea, ese es el principal objetivo del paquete de medidas del Gobierno. Francisco Villar, psicólogo infantojuvenil, lleva años estudiando el efecto de las pantallas en los menores y tratando a familias con hijos que deciden o intentan acabar con su vida. Aplaude todas las iniciativas que se están poniendo en marcha para, por fin, gritar que las pantallas, la digitalización extrema a la que estamos expuestos, no solo no es algo bueno para los menores, sinó que se ha demostrado con toda seguridad que es malo.

—Pantallas cero en los menores de 6 años, un mantra que ya hemos escuchado de su boca y de la de otros muchos especialistas, desde hace tiempo.

—Hace 20 años que sabemos que deberíamos conducir con cero alcohol y la tasa ha ido bajando. Así que por fin está bien que se hable de pantallas cero de forma oficial. Esto es un recurso súper potente para todos los padres y educadores. Después de todos estos años contaminados por la buena publicidad de las pantallas, ya no hay la excusa de «si se permite, tan malo no puede ser». Esto es un mensaje psicoeducativo increíble. Porqué al fin y al cabo, es ponerle límites a esto, ponerle límites a lo que se come el tiempo, lo que se come su atención y lo que se come, por lo tanto, sus oportunidades de desarrollo.

—Puede que haya gente todavía que no entienda por qué se deben prohibir las pantallas en niños pequeños, ¿qué contestaría?

—Es muy sencillo. Un niño nace sin recursos. Están diseñados para ir adquiriendo recursos propios conforme se desarrollan. Aprenden a andar, a hablar... Van haciendo la integración de las diferentes fuentes de estímulos y en todo ese proceso el niño necesita relacionarse con el mundo. Cada minuto que tienen para desarrollarse son oportunidades. Defender esas oportunidades es nuestra misión como padres. Y aquí está la neurociencia que habla de «use it or lose it» (úsalo o piérdelo). Es decir, o uso cada oportunidad para desarrollar la relación con el mundo o pierdo la oportunidad y no adquiero la habilidad.

A todo ésto tenemos que sumar un órgano que es especialmente sensible, que es el órgano de la visión, el ojo. El desarrollo de la visión es fundamental que esté protegido y defendido. Y eso se defiende con tres horas en el parque. Entonces, que un niño esté fijando la mirada en un punto concreto durante demasiado tiempo es un atentado contra su capacidad visual.

—Y todavía falta la parte emocional.

—Que nuestros niños hagan pataletas, que empiecen con el no, eso es sano. Si tú le impides el desarrollo emocional, poniéndole la pantalla, porque sabemos que se desconecta, estás incapacitando a tu hijo para la gestión emocional, en ese momento y en el futuro. Y eso es fundamental, porque estamos hablando de tolerancia al malestar, tolerancia a la espera... Elementos fundamentales a desarrollar en la primera infancia, que luego te permiten transitar la dureza de la adolescencia con muchos más recursos, incluso disfrutar de la edad adulta con más satisfacción.

—«Papá, déjame media hora el móvil», ¿qué responder?

—Con avances como este, los padres tienen una herramienta más para justificarlo. Lo que respondería un padre a esa pregunta es, ¿por qué? Y su hijo probablemente le diría que es divertido. Porque la pregunta es otra: ¿o qué?. ¿Qué estaría haciendo ese niño esa media hora en lugar de estar con el móvil? Son muy capaces de divertirse con otras cosas, especialmente si no han estado muy expuestos a esas fuentes de placer pasivas e inmediatas. Cualquier alternativa es mejor que eso. Hasta pelearse entre hermanos un rato es mucho más nutritivo para ellos que el móvil. Por supuesto, es mucho mejor que se aburran un rato. No somos multitasking, somos monotasking, y la multitasking deteriora nuestro rendimiento y nos impide disfrutar de las cosas en la profundidad que se debiera.

—Además, entre los 12 y los 16 años se aconseja el uso de teléfonos analógicos.

—Lo que mejor protege en una escala de prevención de riesgos es la eliminación. Si no se puede eliminar, sustituir. Creo que hay alternativas de sobra. Además, tenemos que recuperar aquella confianza. Si no te llama, es que ha llegado. Si no ha llegado, te llamará. Los padres antes no queríamos que nos llamaran. Ahora queremos que nos llamen para todo. Recuperar los teléfonos fijos en casa también sería una buena idea.

—Se hace referencia a los padres y se sugiere no utilizar estos dispositivos en presencia de sus hijos pequeños.

—Esto tiene un respaldo científico en muchos estudios que se están llevando a cabo últimamente. Se coge a 1.000 familias y a la mitad se le retira toda la digitalización que interfiera en sus relaciones, ¿qué se acaba encontrando? Juegan más y hablan más entre ellos, se incrementan las conductas prosociales y mejora la sintomatología internalizante, que es sintomatología depresiva y de ansiedad. Hay otros estudios muy interesantes que hablan de la tecnoferencia, es decir, cómo interfiere en la relación con tu hijo el hecho de que estés atendiendo a tu pantalla. El tiempo es una medida de valorar la vida. Por lo tanto, si la tecnología come tiempo, come vida.

—Ver a niños pequeños en el carrito viendo dibujos con el móvil de sus padres, en los restaurantes con una tablet, en el coche… Se ha convertido en algo completamente normal, ¿Será difícil, teniendo en cuenta lo asentado que ya está, cumplir las nuevas recomendaciones?

—En primer lugar, un niño en un carrito con un móvil es una verdadera barbaridad. Es atroz para el desarrollo neuronal y la capacidad visual. Y ahora mismo creo que no se considera normal. Estuve estos días con unos policías que dan charlas en los colegios a niños de quinto y sexto de primaria. Me contaban que el año pasado, al preguntar a los padres quiénes habían comprado un móvil a sus hijos, levantaban un montón la mano con orgullo. Este año ha bajado muchísimo, primero en número, pero también en sensaciones, los que levantaban la mano lo hacen con un poco de vergüenza.

—Mucho se ha hablado estos días también de la pionera iniciativa de Australia para prohibir el uso de redes sociales a menores de 16 años.

—En Australia se hablaba al anunciarlo de corregir errores del pasado, pero no son errores del pasado, son éxitos de la industria. El mensaje es inequívoco. Con esta ley tan clara, los padres saben que son malas las redes sociales, se les había hecho dudar. Y pueden decirles a sus hijos, está prohibido porque es perjudicial, no hay absolutamente ninguna ventaja ni beneficio.