martes, 4 de noviembre de 2025

Daniel Amen, psiquiatra: "Frenar los pensamientos negativos no es difícil. El ejercicio empieza por 5 preguntas"

ACyV      |      elconfidencial.es      |      22/10/2025

Este método de introspección, que mezcla neurociencia y autocosnocimiento, es una herramienta práctica para quienes quieren salir del bucle de pensamientos autodestructivos

 ¿Cómo dejar de pensar en bucle de forma negativa? ¿Es posible controlar la mente cuando sentimos que todo se tambalea? El psiquiatra Daniel Ameninvitado al pódcast The Diary of a CEO, lo tiene claro: sí se puede, y el truco está en hacerse las preguntas adecuadas. “Frenar los pensamientos negativos no es difícil, pero hay que convertirlo en un hábito”, asegura. Y todo comienza con cinco cuestiones clave.

Según explica Amen, cada pensamiento —positivo o negativo— tiene una consecuencia física inmediata: “Cuando tienes un pensamiento triste, enfadado o ansioso, tu cerebro libera un conjunto de químicos que te hacen sentir mal. Tus manos se enfrían, sudan, tu respiración se acelera y los músculos se tensan”. Lo contrario sucede con pensamientos positivos, que “hacen que las manos se calienten, se sequen, la respiración se calme y el corazón lata más sano”.

Esto, afirma, lo ha comprobado en pacientes con TDAH (trastorno por déficit de atención con hiperactividad), donde los pensamientos negativos suelen tener más fuerza porque “son más estimulantes para el cerebro”.

El ejercicio de las cinco preguntas

Para romper el ciclo de pensamientos negativos, el psiquiatra propone una rutina mental sencilla pero poderosa. “Cada vez que te sientas triste, enfadado o fuera de control, escribe lo que estás pensando y luego respóndete estas cinco preguntas”:

1.      ¿Es cierto?

2.      ¿Es absolutamente cierto?

3.      ¿Cómo me siento cuando tengo este pensamiento?

4.      ¿Cómo actúo cuando tengo este pensamiento?

5.      ¿Cuál es el resultado de tener este pensamiento?

Después, añade tres más que sirven como contraste:

1.      ¿Cómo me sentiría sin este pensamiento?

2.      ¿Cómo actuaría sin este pensamiento?

3.      ¿Cuál sería el resultado de no tener este pensamiento?

Este proceso, explica, lo aprendió de su amiga Byron Katie y asegura que “puede transformar completamente tu forma de pensar si lo haces de forma repetida”.

Cambiar el pensamiento... y comprobar si lo opuesto también es verdad

Para Amen, el paso final es invertir el pensamiento negativo y comprobar si lo opuesto puede ser igualmente cierto. “Si pienso: ‘Tana nunca me escucha’ —Tana es mi esposa—, pruebo a decir ‘Tana sí me escucha’, y me pregunto si eso también es verdad. Muchas veces lo es”.

Este pequeño giro es lo que él considera dejar de ser víctima de los propios pensamientos: “Muchos de mis pacientes viven atrapados en su mente hasta que hacen este trabajo. Les digo: escribe tus 100 peores pensamientos, aplícales este proceso, y para cuando llegues al número 30, habrán dejado de molestarte”.

El psiquiatra asegura que el impacto de esta práctica no es solo emocional: modifica el cerebro físicamente. “Ser un pensador negativo o positivo de forma repetida cambia la forma de tu cerebro”, concluye. La clave está en asumir el control y entrenar la mente con constancia.

lunes, 3 de noviembre de 2025

Hasta un 60% de los pacientes con trastorno bipolar tiene dificultades para cumplir con el tratamiento

 Consejo General de Colegios Farmacéuticos     |      farmaceuticos.com      |      08/10/2025

Cada 10 de octubre se celebra el Día Mundial de la Salud Mental, con el objetivo de sensibilizar sobre la importancia de la detección temprana, el abordaje integral y el apoyo a las personas que sufren enfermedades mentales

El Consejo General de Colegios Farmacéuticos se suma a este día con la publicación de un informe centrado en el trastorno bipolar, una patología mental en la que el incumplimiento terapéutico es un problema frecuente que puede afectar a más de la mitad de los pacientes

Para mejorar la adherencia, además de preparar sistemas personalizados de dosificación (SPD), el farmacéutico puede recomendar recordatorios mediante dispositivos digitales, vincular la toma del fármaco a rutinas diarias o elaborar un plan escrito con el paciente o su cuidador

También puede explicar de manera comprensible las características del tratamiento prescrito, la importancia de tomar regularmente la medicación y las consecuencias clínicas de no hacerlo

Uno de los principales retos en el abordaje del trastorno bipolar es la falta de adherencia al tratamiento, que se estima afecta hasta al 60 % de los pacientes en algún momento durante el proceso terapéutico.

Para solventar este problema, desde la farmacia comunitaria y hospitalaria, el farmacéutico puede explicar de manera comprensible las características del tratamiento prescrito, la importancia de la toma regular de la medicación y las consecuencias clínicas de no hacerlo, como el riesgo de recaída o de desestabilización.

Asimismo, puede ofrecer pautas prácticas que faciliten la adherencia, entre ellas, recomendar el uso de sistemas personalizados de dosificación (SPD) preparados por el farmacéutico; de recordatorios mediante dispositivos digitales; vincular la toma del fármaco a rutinas diarias, o elaborar un plan escrito con el paciente o su cuidador. Incluso, en los pacientes con dificultades específicas (por ejemplo, ancianos con polimedicación o adolescentes con rechazo al tratamiento), el farmacéutico puede adaptar la información a su contexto, identificando barreras individuales.

Estas son solo algunas intervenciones que el farmacéutico puede hacer en favor de los pacientes con trastorno bipolar recogidas en el Punto Farmacológico 193 centrado en esta enfermedad y que ha elaborado el Consejo General de Colegios de Farmacéuticos para sumarse al Día Mundial de la Salud Mental, que se celebra cada 10 de octubre.

El objetivo de este día mundial es recordar la importancia de la detección temprana, el abordaje integral y el apoyo a las personas con problemas de salud mental. Objetivos con los que está plenamente alineado el farmacéutico, siempre comprometido con la mejora de la atención sanitaria de los que sufren estas enfermedades.

Seguimiento para detectar efectos adversos

El tratamiento farmacológico del trastorno bipolar es la base del manejo de una enfermedad que se caracteriza por la alternancia de episodios de manía o hipomanía y de depresión, con fases de estabilidad emocional o eutimia entre ellos.

Así, en la fase aguda de manía, los antipsicóticos atípicos son los fármacos de elección por su rápido inicio de acción y, en ocasiones, se combinan con estabilizadores del ánimo, como el litio o el valproato.

Para los episodios de depresión, el uso de antidepresivos presenta mayores limitaciones que en el caso del trastorno depresivo mayor, por lo que con frecuencia se emplean también antipsicóticos, como la quetiapina, o antiepilépticos, como la lamotrigina, habitualmente combinados con litio.

En la fase de mantenimiento, el litio continúa siendo el fármaco de referencia por su eficacia en la prevención de las recaídas.

Ahora bien, el litio, los anticonvulsivantes y los antipsicóticos se asocian con determinados efectos adversos y algunos de ellos, como el litio, cuentan con un margen terapéutico estrecho, por lo que se debe resaltar la importancia de respetar las dosis indicadas por el especialista para evitar el riesgo de aparición de efectos tóxicos.

En este sentido, el farmacéutico comunitario, gracias a su contacto frecuente con el paciente, se encuentra en una posición estratégica para identificar de manera temprana signos de toxicidad o problemas relacionados con la medicación.

Por ejemplo, si el paciente está tomando litio y sufre síntomas como temblor, sed excesiva o alteraciones gastrointestinales, la concentración plasmática del fármaco podría haber excedido el margen terapéutico.

Por otra parte, los antipsicóticos de segunda generación conllevan riesgo de síndrome metabólico (aumento de peso, dislipemia, diabetes), de modo que el farmacéutico puede ofrecer controles regulares de glucemia y perfil lipídico, así como promover estilos de vida saludables con una dieta adecuada –de tipo mediterráneo– y la práctica de ejercicio físico.

Interacciones farmacológicas

Igualmente, es clave la vigilancia de interacciones farmacológicas. Y es que, el uso concomitante de fármacos que afectan al metabolismo hepático o renal puede incrementar el riesgo de toxicidad. Por tanto, la revisión de la medicación completa del paciente permite detectar interacciones o duplicidades, lo que subraya la importancia de una estrecha colaboración entre psiquiatría, atención primaria y farmacia en el manejo del trastorno bipolar.

Asimismo, en el ámbito hospitalario, la participación de los farmacéuticos en comités multidisciplinares permite optimizar la selección del tratamiento, ajustar las dosis en situaciones especiales (embarazo, ancianos, insuficiencia renal o hepática) y monitorizar los parámetros analíticos.

Y, en el ámbito comunitario, la derivación oportuna al médico ante la detección de signos de alarma –cambios bruscos de conducta, abandono del tratamiento, síntomas sugestivos de toxicidad– contribuye a la optimización de los resultados del tratamiento.

Luchar contra el estigma

No hay que olvidar otro importante desafío que supone el abordaje del trastorno bipolar: el estigma, habitualmente asociado a estereotipos negativos, como la idea de que el paciente es “peligroso”, “inestable” o “incapaz de llevar una vida normal”, algo que no refleja la realidad de la enfermedad y que, en cambio, puede provocar retrasar la búsqueda de ayuda, limitar la adherencia y afectar negativamente a la integración social y laboral de los pacientes.

También en estos casos el farmacéutico, por su situación de cercanía y por la relación de confianza que suele entablar con los pacientes, puede contribuir activamente a combatir estos prejuicios, a través de una comunicación empática, centrada en la persona, que refuerce la idea de que el trastorno bipolar es una enfermedad tratable y que, con un manejo adecuado, los pacientes pueden llevar una vida plena. 

Además, la farmacia comunitaria es un espacio privilegiado para ofrecer campañas de sensibilización y divulgación orientadas no solo a pacientes, sino también a familiares y a la población general.

domingo, 2 de noviembre de 2025

Farid Dieck, experto en salud mental: "El dolor no se va de un día para otro y no pasa nada, el progreso no solo se mide en sonrisas"

 

  P. M.     |       elconfidencial.com       |       11/10/2025

 El sufrimiento tras una situación dolorosa requiere de tiempo y dedicación para recuperarse de la misma día tras día, siendo el tiempo uno de nuestros mejores aliados.

Todas las personas pasamos por momentos realmente complicados a lo largo de nuestra trayectoria vital. Si bien en muchas ocasiones se definen con una sencilla racha de mala suerte, otras están profundamente marcadas por eventos realmente traumáticos, suponiendo un punto y aparte en nuestra experiencia hasta ese momento.

El fallecimiento de un ser queridouna ruptura sentimental o superar una situación escabrosa con alguien que no nos hacía ningún bien en el día a día son algunos ejemplos de vivencias que requieren de una larga y dedicada recuperación a nivel psicológico. En este sentido, existen numerosos profesionales que pueden ayudarnos a conseguirlo si nosotros nos mostramos perdidos.

Por otro lado, y gracias a las redes sociales, números expertos en salud mental ofrecen sus mejores recomendaciones para ayudar a las personas que encuentra atravesando estas circunstancias en el presente. Un ejemplo de ello es Farid Dieck, que no duda en emplear sus publicaciones en TikTok y demás plataformas para otorgar algo de luz a estos usuarios, tal y como ha hecho en uno de sus últimos vídeos.

Mantenerse de pie ya es una victoria

El joven comienza la publicación haciendo referencia a que, por muy dura que sea la situación que estemos atravesando, aún seguimos en pie. También menciona las cicatrices figuradas que este proceso nos deja y nos dejará, heridas cerradas y curadas que nos recuerdan épocas pasadas y que nos sirven de aprendizaje para el devenir de los acontecimientos.

“El dolor no se va de un día para otro. Y no pasa nada si aún duele. El progreso no siempre se mide en sonrisas. Lo importante ahora es que sigues, que estás de pie. Eso, aunque no siempre lo sientas, ya es un triunfo enorme. Y recuerda algo. Ninguna situación es eterna”, menciona Farid Dieck en su vídeo, mostrando la virtud de la fortaleza de las personas en situaciones mentalmente difíciles.

Es doloroso atravesar uno de estos escenarios. Sin embargo, superarlos significa moldearnos a nosotros mismos, entendiendo mejor como nos manejamos en este tipo de circunstancias. El tiempo y la dedicación a nuestra persona es vital para una progresiva recuperación, la cual podemos compartir con nuestros allegados de confianza o profesionales de la psicología en caso de necesitarlos.

viernes, 31 de octubre de 2025

Una psiquiatra revela cúales son las 6 preguntas simples que detectan si padeces depresión: ¿te animas a responderlas?

REDACCIÓN CLARÍN        |        clarin.com      |      23/10/2025

·        La especialista subió un video a Tik Tok con las preguntas que revelan si tienes depresión.

La depresión se puede esconder detrás de una sonrisa o de un cansancio constante. Suele ser silenciosa y por eso es difícil de detectar. Hacer preguntas simples y concretas puede ayudar a revelar lo que está sintiendo otra persona.

De acuerdo con Medline Plus, la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, la depresión clínica es "un trastorno del estado anímico en el cual los sentimientos de tristeza, pérdida, ira o frustración interfieren con la vida diaria".

Cuáles son las preguntas que pueden revelar si tienes depresión

Ningún psicólogo psiquiatra va a preguntar directamente "¿tienes depresión?", sino que plantea interrogantes que pueden parecer sencillos pero que podrían revelar si padeces de este cuadro.

 

Caroline Depuydt es psiquiatra y compartió en su cuenta de Tik Tok una serie de preguntas:

 

  • ¿Desde cuándo te sentís así?
  • ¿Aún disfrutas de hacer lo que solías disfrutar?
  • ¿Tenés problemas para levantarte de la cama, incluso sin ningún motivo en específico?
  • ¿Estás comiendo más o menos que antes?
  • ¿Te despertás sintiéndote cansado aunque hayas dormido toda la noche?
  • ¿Alguna vez pensás que estarías mejor si no estuvieras acá?
Su objetivo es hacer que la persona hable y logre poner palabras en aquel "no sé lo que tengo". No buscan juzgar, sino comprender la intensidad, duración y el impacto de las emociones de una persona en su vida cotidiana.

Si bien todo el mundo puede tener un mal momento, hay que prestar especial atención cuando se prolonga e invade cada rincón de la vida diaria.

En caso de que alguna de estas preguntas te resuenen, nunca es demasiado tarde para hablar con un profesional.

Los especialistas en salud mental recuerdan constantemente que la depresión es una enfermedad. Puede aparecer como resultado de factores complejos que pueden ser biológicos, vinculados a la historia personal, condiciones de vida, estrés o trauma.

Sin embrago, no es necesario haber pasado por un hecho traumático para padecer depresión. A veces simplemente parece que todo está "bien", pero por dentro esa persona siente que nada tiene sentido.

Esta diferencia entre lo que aparenta y lo que siente es lo que provoca que se dificulte detectar la depresión y hablar libremente de esta enfermedad.

 En caso de padecer algún síntoma vinculado a la depresión, es clave consultar con un profesional.

miércoles, 29 de octubre de 2025

De dónde venimos, dónde estamos y hacia dónde queremos ir con la salud mental: "Los disgustos no son trastornos"

LAURA MYIARA     |     lavozdelasalud-lavozdegalicia.es     |     10/10/2025

 

La OMS define este concepto como una capacidad de afrontar los momentos de estrés, no como un estado de felicidad en el que estos problemas estén ausentes

El 10 de octubre es el Día Mundial de la Salud Mental, una fecha que promueve, desde el año 1992, esta dimensión de la vida humana de la que hemos ido tomando cada vez más y más consciencia —y conciencia. Los expertos coinciden en que el panorama ha cambiado en las más de tres décadas que han pasado desde que se celebró por primera vez esta efeméride. Hemos pasado de tratar la patología mental como un fallo o defecto individual vergonzoso que se debía resolver mediante la fuerza de voluntad, a una normalización de condiciones y trastornos como la ansiedad o la depresión. Pedir ayuda psicológica, al menos para las generaciones más jóvenes, ya no es un tabú y, de hecho, no es poco común comentar entre amigos los consejos que uno ha recibido por parte de su terapeuta.

En teoría, esta mayor conciencia debería conducir a una situación de mejor salud mental para la población. Sin embargo, los casos de trastornos por ansiedad o depresión, que son los más frecuentes, van en aumento. No solo eso, sino que las personas acuden a consulta cada vez más por motivos que antes conseguían resolver por sí mismas.

Esta es la paradoja con la que nos encontramos cuando analizamos el resultado de treinta años de campañas sobre salud mental: los esfuerzos bienintencionados en este sentido han sido, por un lado, insuficientes para revertir el estigma que sigue rodeando a trastornos como la psicosis y, por otro, se ha caído en cierta patologización del malestar cotidiano. Esta situación es una oportunidad de parar, revisar conceptos y pensar, de cara al futuro, qué queremos como sociedad para la salud mental de los ciudadanos.

De qué hablamos cuando hablamos de salud mental

La salud mental, según la definición de la Organización Mundial de la Salud (OMS), es «un estado de bienestar mental que permite a las personas hacer frente a los momentos de estrés de la vida, desarrollar todas sus habilidades, poder aprender y trabajar adecuadamente y contribuir a la mejora de su comunidad».

En ninguna parte de esta definición está presente la palabra «felicidad», una elección que no es casual. «A saúde mental non é un estado de benestar completo, nin un estado de felicidade. Significa vivir unha vida relativamente normal, con eses momentos agradables e desagradables que un pode, por si só ou coa axuda dos que o rodean, afrontar adecuadamente», subraya el psicólogo José Berdullas Barreiro, vocal de la Xunta de Goberno del Colexio Oficial de la Psicoloxía de Galicia (Copg) y Coordinador de su sección Psicoloxía e Saúde.

A la descripción de la OMS, Javier García Campayo, catedrático de Psiquiatría en la Universidad de Zaragoza, añade la sensación de paz mental que se puede experimentar cuando no existen «contradicciones internas» y cuando hay «una sensación de apoyo social percibido, es decir que podríamos contar con otros si lo necesitásemos». «Otro aspecto importante para la salud mental es la sensación de propósito en la vida, que muchas personas no tienen», observa.

Hasta aquí, lo más básico y lo que, en gran medida, depende de nosotros. Pero la salud mental va más allá de ese bienestar básico. «Falamos dun estado de benestar, pero conseguilo non depende só do aspecto mental. Tamén inclúe a saúde física e as condicións materiais de vida. O xeito en que cada persoa vive no seu contexto, obviamente, inflúe na saúde mental. Nunha situación de guerra, fame ou inseguridade social, a saúde mental non pode ser boa», sostiene Berdullas.

De dónde venimos y hacia dónde vamos

La irrupción de la salud mental en el mainstream de la cultura es un fenómeno relativamente reciente. El siglo XX fue testigo de una transformación de los modelos de tratamiento. Si hace cien años el enfoque se basaba en institucionalizar a las personas con trastornos y someterlas a tratamientos que se centraban en el control, los avances en farmacología permitieron desarrollar nuevas terapias y cambiaron la perspectiva predominante. Paralelamente, la terapia cognitivo-conductual comenzó a desarrollarse en las décadas de los cincuenta y los sesenta del siglo pasado. El objetivo pasó a ser la recuperación de la autonomía por parte del paciente.

Para cuando el mundo vio a Tony Soprano acudir a su primera sesión de psicoterapia, en el 2007, la idea de salud mental se había transformado por completo, hasta abarcar los ataques de pánico que sufría este personaje. Patologías que antes no se reconocían como tales habían entrado en el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM) y poco a poco empezamos a entender que no teníamos por qué convivir con el sufrimiento.

Pero este punto de inflexión trajo consigo un cambio en nuestra manera de lidiar con nuestros problemas. La doctora Pilar Saiz Martínez, secretaria de la Sociedad Española de Psiquiatría y Salud Mental (Sepsm), observa que «la población general a veces confunde dificultades o malestares de la vida cotidiana con un trastorno».

Su percepción coincide con lo que describen otros expertos. Situaciones frustrantes o dolorosas, pero que son parte natural de la vida, son cada vez más difíciles de afrontar para los individuos. «Yo puedo estar trabajando en un ambiente laboral muy tóxico y me puedo encontrar incómoda por ello, o me puede generar malestar. Pero esos no son trastornos mentales necesariamente y, por tanto, no serían susceptibles de un tratamiento psiquiátrico», señala Saiz.

Para García, la causa podría estar en los propios avances tecnológicos del último siglo. «En general, cada nueva generación percibe una peor salud mental que las anteriores y se piensa que la razón tiene que ver con las expectativas. El desarrollo tecnológico ha hecho que en los últimos 50 años los seres humanos tengamos la sensación de que cada vez tenemos más control sobre las cosas, por tanto pretendemos que todo sea como nosotros queremos que sea, pero realmente no tenemos ese control», señala. Esta distancia que se crea entre cómo queremos que sea nuestra vida y lo que realmente es podría ser el núcleo del problema. «Ha bajado la tolerancia a la frustración» porque no estamos acostumbrados a experimentarla, explica el experto.

Pero detrás de esta realidad actúan otras fuerzas. Especialmente, la soledad no deseada, que opera como telón de fondo de una gran parte del malestar que manifiestan los individuos. «Los disgustos no son trastornos. A veces, en las consultas, las personas se sorprenden cuando les haces la evaluación y les explicas que no tiene ningún trastorno. En vez de alegrarse parece que se apenan, porque no es lo que buscan. Posiblemente, lo que buscan es escucha, comprensión, pero esa no es la labor de un psiquiatra. No hay tratamiento para lo que no es un trastorno», explica Saiz.

Hacia dónde queremos ir

Si la salud mental de la población se encuentra en un valle, está claro que la salida es colectiva. Los vínculos sociales son los que nos sostienen y nos ayudan a superar nuestros problemas cuando inevitablemente aparecen. «El apoyo social percibido se considera el elemento aislado más importante que mejor predice una buena salud psicológica», destaca García en este sentido.

Pero los demás no solo nos pueden aportar consuelo en tiempos difíciles, sino potenciar nuestra felicidad. «Uno de los elementos que se ha demostrado muy consistentemente que se asocia a felicidad es el desear la felicidad de otros. Hay un estudio clásico en psicología en el que a estudiantes de psicología se les daban 20 euros. Sistemáticamente, la gente que se lo gastaba en otros era más feliz que los que se lo gastaban en ellos mismos», señala García.

Por otra parte, el estigma, que ha desaparecido cuando hablamos de patologías frecuentes como ansiedad o depresión, sigue presente si pensamos en otros cuadros, como el trastorno bipolar o la esquizofrenia. Aún queda mucho camino por andar y en esto, los jóvenes están a la vanguardia. «As persoas novas teñen moito máis facilidade que as xeracións anteriores para falar destas dificultades. Falan de problemas psicolóxicos sen vergoña ningunha e isto aumenta a facilidade coa que buscan apoio nos seus grupos de compañeiros. Sempre falamos negativamente dos adolescentes e do mal que fan as cousas en comparación con nós, pero neste sentido, están por diante de nós», observa Berdullas.

Construir espacios para la socialización es fundamental en el día a día. «Hay que hacerse el tiempo. No vale decir que no tenemos tiempo de quedar porque estamos de trabajo o estudio hasta arriba. Siempre hay que cuidar ese tiempo para las relaciones sociales y, desde luego, para mirar a los demás e intentar también cuidarles», recomienda Saiz. Y si tenemos a una persona cercana que ha cambiado su conducta de manera alarmante, «tenemos que alentarle a intentar buscar ayuda. Ya después se nos dirá si realmente esa ayuda es necesaria o no, pero ante la duda, y a pesar de lo dicho, es mejor buscarla que quedarse con los brazos cruzados», aclara.

«Pasamos dunha falta de atención psicolóxica á atención da saúde mental na sociedade a pensar que todo o mundo necesita atención psicolóxica, e ningunha das dúas abordaxes é axeitada. Obviamente, cando a saúde mental se ve afectada, a persoa necesita poder recibir atención inmediata, pero a psicoloxía non debería intervir en cousas que a comunidade debería poder resolver», concluye Berdullas. 

martes, 28 de octubre de 2025

Mario Alonso Puig, experto en desarrollo personal: "Al mirar, solemos juzgar. La actitud contemplativa invita a observar con aperura y humildad. Busca un lugar tranquilo y deja que la naturaleza te hable"

JOSE LUÍS MARTÍN ROJAS        |    lavanguardia.com      |      10/10/2025

 

El especialista animó a su audiencia a realizar un ejercicio personal para aprender a observar sin juzgar

Mario Alonso Puig se ha convertido en una de las figuras más destacadas de nuestro país. El médico, que lleva más de dos décadas completamente centrado en la divulgación de contenido sobre amor propio, autoestima, crecimiento personal y bienestar emocional, se ha consolidado como un referente para millones de personas, tanto en España como más allá de nuestras fronteras. 

Durante los últimos días, el escritor de Resetea tu mente: descubre de lo que eres capazVivir es un asunto urgente El camino del despertar ha estado viajando por distintas regiones de Irlanda. Aunque muchos de sus seguidores pensaron que estaba de vacaciones, la realidad es que ha aprovechado esta excursión para crear contenido y compartir profundas reflexiones con su audiencia.

En uno de los últimos vídeos que publicó en su cuenta oficial de TikTok, plataforma en la que acumula más de 379.000 seguidores, el conferenciante destacó la importancia de mantener una actitud contemplativa.

Poniendo como ejemplo un precioso lago en el que se encontraba, el cirujano explicó que, muchas veces, cuando simplemente lo contemplamos, lo estamos juzgando al mismo tiempo: ''Lo estamos juzgando en base a experiencias previas, en base a nuestro estado afectivo''.

''La actitud contemplativa es aquella que toma una disposición abierta, humilde y curiosa ante aquello que estamos contemplando para que nos transmita algo. Yo tuve una experiencia preciosa ante un cuadro hace muchísimos años, en Boston, en la que aparté mi juicio (el estudio, el conocimiento que tenía del artista) por esa actitud contemplativa, para que fuera el cuadro el que me hablara, el que me dijera cosas. Esto, que parece tan poco lógico, tan poco racional, tiene un efecto extraordinario'', explicó el experto, dejando claro que su experiencia con la obra de arte fue espectacular.

Una recomendación

Tras animar a su audiencia a adoptar esta actitud en los pequeños momentos del día a día, para dejarse sorprender y vivir nuevas sensaciones, ajenas a su propio juicio, Puig invitó a sus miles de seguidores a realizar un ejercicio fácil y rápido. 

''Os propongo que busquéis algún momento a lo largo del mes para ir a un sitio bonito, un sitio en contacto con la naturaleza, para sencillamente relajar esa mirada y permitir que la naturaleza os hable, que os diga cosas. La naturaleza tiene mucho que decirnos. Por ejemplo, nos puede explicar cómo vivir en paz'', sentenció el especialista, generando una oleada de comentarios en el post. 

sábado, 25 de octubre de 2025

Claves para conectar con otras personas: cómo los pequeños gestos fortalecen los vínculos que protegen la salud mental

Infobae.com      |     06/10/2025 

La neuropsicóloga Lucía Crivelli destacó en Infobae en Vivo la importancia de las relaciones sociales y dijo que la ciencia revela cómo los actos cotidianos más sencillos impactan en el bienestar emocional y en la prevención de enfermedades como la demencia

Valorar la empatía, la escucha activa y los gestos sencillos, como una sonrisa llamar a una persona por su nombre, pueden marcar una diferencia significativa en los vínculos interpersonales. Así lo aseguró la doctora Lucía Crivelli, neuropsicóloga (MN 33.849), durante su columna en Infobae en Vivo, donde expuso cómo las relaciones sociales inciden en el bienestar psíquico, la prevención del envejecimiento cerebral y hasta en el riesgo cardiovascular.

“No hay sonido más dulce que el nombre propio”, afirmó, cuando destacó el papel central de los pequeños gestos para forjar vínculos valiosos.

Estas declaraciones fueron realizadas en diálogo con Infobae en Vivo, durante el programa de la mañana, que cuenta con la conducción de Gonzalo Sánchez, Maru Duffard, Ramón Indart y Cecilia Boufflet.

En este contexto, Crivelli profundizó sobre la importancia de los lazos sociales y la capacidad de influir en los demás de manera positiva, sin imponer, a través de la empatía y estrategias concretas de comunicación. Su intervención giró en torno al arte de conectar con las personas e influir en ellas sin imponerse y cómo los pequeños gestos pueden generar los mayores cambios en nuestras relaciones, una materia que ha cobrado notoriedad, especialmente tras la pandemia y en una era donde el aislamiento social es uno de los catorce factores de riesgo para la demencia.

Durante la conversación, la especialista hizo hincapié en cómo el aislamiento social no solo repercute en la salud mental, sino que también se asocia a un aumento en las probabilidades de desarrollar enfermedades como la demencia. “Uno de los principales factores de riesgo es el aislamiento social”, recalcó Crivelli, y enfatizó que el ser humano está hecho para el contacto y que la interacción genuina es tan vital como cualquier tratamiento médico preventivo. Citando la experiencia de la pandemia, la neuropsicóloga remarcó: “Vimos como experimento natural cuánto sufrió la gente por el aislamiento, no solo en lo emocional, sino también en la salud física”.

De acuerdo con Crivelli, incluso los vínculos que surgen espontáneamente pueden no resultar fáciles para todas las personas, y muchas veces la necesidad de conectarse requiere de un aprendizaje y de estrategias intencionales. “No es tan sencillo hacerse amigos a lo largo de la vida, y menos en tiempos donde las redes sociales han instaurado la ilusión de los contactos masivos, pero lo que realmente beneficia al cerebro y a la felicidad son las amistades genuinas, esas que existen en la conversación cara a cara”, explicó.

Las investigaciones científicas, como el famoso Harvard Aging Study, desempeñan un rol clave en este debate. “Las personas más felices no son quienes tienen una enorme familia, sino las que cultivan una variedad de relaciones de distintos ámbitos”, comentó Crivelli. “Es importante fomentar relaciones laborales, de amistad, familiares, de diferentes entornos. La diversidad social proporciona una red de bienestar y protección, un amortiguador importante frente al estrés y al desgaste”, añadió.

El valor de la empatía fue otro eje central. Definida como la capacidad de comprender y sentir las emociones del otro, la empatía, según Crivelli, tiene tanto un costado emocional como uno cognitivo. “Entender lo que el otro siente y, también, lo que piensa, es esencial. En ciencia, lo llamamos teoría de la mente”, explicó. Para ejercer la empatía conscientemente, recomendó el uso de preguntas abiertas e indagar sobre los sentimientos reales de los demás, dado que “no todos tenemos ese ejercicio tan incorporado”. En esa línea, la experta subrayó la importancia de la escucha activa, donde “más que hablar, debemos aprender a preguntar y a dejar espacio a la mirada del otro”.

Un fenómeno actual analizado por Crivelli es lo que en Estados Unidos se denomina “phubbing” (combinación de phone y snubbing), es decir, el desaire social producido por la irrupción del teléfono móvil en medio de una interacción personal. “Los experimentos muestran que mirar el teléfono repetidas veces frente al otro genera una caída abrupta de la confianza y la valoración. Hay que aprender a poner el celular fuera del alcance cuando estamos en una conversación importante”, subrayó, aludiendo al efecto directo que estos pequeños gestos pueden tener en la calidad del vínculo y, a largo plazo, en la salud mental.

Durante el diálogo, la frase “no hay sonido más dulce que el nombre propio”, atribuida al célebre empresario y escritor Dale Carnegie, fue especialmente destacada por la especialista. “Eso lo avalan los estudios neurocientíficos actuales: cuando escuchamos nuestro nombre, se activa un área cerebral relacionada con las emociones positivas”, explicó. “A veces olvidamos lo importante que resulta para cualquier persona ser reconocida y llamada por su nombre. Es un acto simple que puede fortalecer profundos lazos”.

La experiencia personal y profesional nutrió muchos de los ejemplos y recomendaciones de la neuropsicóloga. “Quienes trabajamos en contacto con mucha gente solemos tener más oportunidades para ejercitar las habilidades sociales, pero es fundamental que esto sea parte de las recomendaciones de salud para todas las etapas de la vida. Desde la infancia, pasando por la adultez, hasta la vejez, la importancia de forjar y mantener vínculos saludables es transversal”, enfatizó.

En la misma línea, Crivelli describió el “efecto Franklin”, que hace referencia al acercamiento que se produce cuando alguien pide un favor y la otra persona responde positivamente. “Cuando pedimos un favor, generamos una validación: el otro se siente respetado y valorado”, aclaró, sumando que esta clase de microactos tienen un sorprendente impacto en la percepción y la construcción de lazos de confianza.

Entre las medidas prácticas para fortalecer relaciones, la especialista mencionó varios “gestos neuroeficientes”, como la sonrisa auténtica (la “sonrisa de Duchenne”, que involucra tanto boca como ojos), el contacto visual, la escucha activa y la atención tangible al otro. “Así como la empatía se puede entrenar, también se aprende a prestar atención real, dejar de lado las distracciones tecnológicas y demostrar interés genuino. Estos gestos, aunque parezcan menores, desencadenan respuestas neurológicas beneficiosas, inclusive la activación de neuronas espejo responsables de la imitación emocional”, afirmó Crivelli.

En cuanto a los desafíos para sociabilizar, la neuropsicóloga describió cómo, si bien existen diferencias individuales marcadas (como la personalidad introvertida o extrovertida), el cerebro humano está diseñado para recibir estímulos positivos del contacto interpersonal. “No hay nada más desafiante ni más saludable para el cerebro que interactuar con otro en tiempo real, con espontaneidad y escucha. Los mensajes de texto, a pesar de su inmediatez, no reemplazan la riqueza y la adaptabilidad que se pone en juego en una conversación presencial”, enfatizó.

Consultada sobre la relación entre vida social y salud cerebral, Crivelli se refirió al creciente cuerpo de evidencia que vincula aislamiento social y aparición de demencias. “En la Argentina, cerca del 60% de los casos de demencia podrían evitarse; el aislamiento social explica el 3% y, aunque pareciera poco, representa una enorme diferencia a escala poblacional. Por eso es fundamental promover políticas de prevención y acciones comunitarias para mantener a las personas conectadas”, advirtió.

Cuando comenzó su diálogo de hoy en Infobae en Vivo, Crivelli comentó el reciente trabajo internacional sobre Alzheimer del cual formó parte y que tuvo una amplia difusión en medios del mundo días pasados: “Es una serie de artículos en The Lancet, la primera vez que la revista saca un fascículo íntegro sobre el tema en 200 años. El cambio más relevante es que ahora el diagnóstico puede ser certero incluso con pruebas de sangre para proteínas claves, pero es un campo todavía controvertido: no siempre la presencia de biomarcadores significa que se desarrollará la enfermedad y eso exige un debate ético sobre a quiénes diagnosticar y tratar, porque los nuevos fármacos, aunque mejoran la calidad de vida, pueden tener efectos adversos”.

Destacó que su contribución al trabajo colectivo, integrado por 40 expertos internacionales, giró en torno a los factores de prevención y riesgo. “Yo escribí especialmente sobre prevención, que es mi área de especialidad. Todavía hay mucho por recorrer, pero hoy sabemos que fomentar la interacción social es una de las claves preventivas”, recalcó la neuropsicóloga y relató que la serie de artículos tuvo impacto internacional con un gran lanzamiento en Ginebra y cobertura en los principales medios del mundo.

Por último, la especialista instó a recuperar hábitos sencillos y a valorar los gestos pequeños: “Tomarse el tiempo para saludar, sonreír o simplemente preguntar cómo está el otro, puede generar los mayores cambios. Hay toda una ciencia detrás de estas prácticas”, concluyó Crivelli, e invitó a reflexionar sobre la capacidad de influir en la vida ajena de forma positiva y duradera.