lunes, 21 de octubre de 2019

La Clínica Universidad de Navarra pone en marcha "Mentalizados, por el uso responsable del lenguaje.

Con motivo del Día Mundial de la Salud Mental, especialistas de la Clínica Universidad de Navarra inician la campaña de concienciación #Mentalizados para promover el uso correcto del lenguaje en relación a las enfermedades mentales, con el objetivo de que se dejen de utilizar de manera ofensiva.


07/10 2019

La Clínica Universidad de Navarra promueve la campaña #Mentalizados para concienciar sobre el daño que produce utilizar las enfermedades mentales de manera ofensiva. El objetivo de esta iniciativa reside en eliminar el estigma y la discriminación que sufren las personas que padecen estas enfermedades.

“A día de hoy no es normal escuchar frases como “corres como una chica” o “trabajas como un negro”. Sin embargo, este avance no se ha producido en relación a las enfermedades mentales, ya que las seguimos utilizando de manera que puede resultar ofensiva para las personas que las sufren y su entorno más cercano.

De hecho, es normal escuchar diariamente frases tipo “tu novia es bipolar” cuando simplemente queremos decir que cambia de opinión; “tu jefe está siempre deprimido” cuando simplemente queremos decir que está de malhumor, o “tu amiga está anoréxica” porque está muy delgada, explica el Dr. Enrique Aubá, codirector de Departamento de Psiquiatría y Psicología Clínica de la Clínica Universidad de Navarra.

Este uso incorrecto del lenguaje provoca daño e influye negativamente, no solo a la persona que sufre la enfermedad, sino en todo su entorno, tanto familiar como sociolaboral. Por eso, los pacientes la padecen en silencio porque tienen miedo a contarlo y ser señalados, por lo que además de tener que enfrentarse a la enfermedad diariamente, tienen que luchar contra el estigma que supone.

“Por estos motivos, estas enfermedades limitan mucho el día a día de los pacientes. Tenemos que seguir trabajando para que, en un futuro cercano, estas personas se sientan comprendidas y totalmente integradas en la sociedad. Para conseguirlo, uno de los pasos fundamentales es dejar de asociarlas a expresiones ofensivas, de ahí que hayamos promovido esta campaña de concienciación”, declara.


Qué debes hacer para superar tu adicción a la cocaína

dR. josep maria fàbregas pedrell Topdoctors   |   03/07/2019


Para superar la adicción a la cocaína lo primero que hay que hacer es desintoxicarse de esta droga. Es imprescindible para dejar el hábito. Esto no es una tarea sencilla ni mucho menos, ya que en muchos casos se requiere el internamiento del paciente en un centro especialista de desintoxicación de cocaína, como por ejemplo CITA.

Para lograr dejar para siempre la cocaína es muy recomendable decidirse a realizar una desintoxicación. Para ello, se empieza por interrumpir de forma inmediata el consumo de cocaína, para más adelante empezar con las fases de deshabituación y reinserción, a través de psicología y mediante un cambio de rutinas del paciente.

Tratamiento de desintoxicación.- Requiere del consentimiento y la voluntad del adicto. Sin la motivación y espíritu de superación necesarios el tratamiento de la cocaína no sería efectivo.
En cuanto a drogas, está demostrado que la cocaína es una de las que genera más adicción. Por ello, es necesario eliminar toda la cocaína del organismo. Una vez iniciado el proceso, queda terminantemente prohibido su consumo y se empieza a trabajar en la mejora de los síntomas que genera la adicción.
Los tratamientos deben ser personalizados, basándose en la cantidad de consumo y el hábito del paciente. Se debe acudir a un centro de cocainómanos como CITA, que gracias a sus tratamientos y a un equipo médico con todo tipo de especialistas ha conseguido ayudar a miles de pacientes.
Pedir ayuda, un síntoma positivo.- Cuando un adicto pide ayuda a alguien de su entorno para superar su problema con la cocaína se da un punto de inflexión en la cura del paciente. Intentar realizar solo el tratamiento es un error, ya que no se dispondrá del apoyo psicológico ni farmacológico necesarios. El paciente tendrá una lucha interna con su adicción, que podrá vencer más fácilmente con la ayuda de sus seres queridos.
Llegados a este punto, el paciente ha superado la dependencia física, pero debe lograr todavía la deshabituación del consumo y superar la dependencia psicológica.
Para lograr dejar para siempre la cocaína es muy recomendable decidirse a realizar una desintoxicación de forma inmediata,  su consumo y empezar las fases de deshabituación y reinserción.

Proceso de deshabituación.- Este proceso constituye la segunda fase del proceso de desintoxicación de la cocaína. Mediante técnicas de psicología aplicada el paciente trabaja diversos aspectos y técnicas que le servirán de base para evitar futuras recaídas.
En CITA disponen de un programa de deshabituación que consiste en actividades psicoterapéuticas y socioterapéuticas que permiten superar la deshabituación de cocaína variando las rutinas del paciente.

Fase final: rehabilitación.- La rehabilitación es la última fase del proceso de desintoxicación de la cocaína. Es cuando el paciente se deshace de las secuelas que le había producido su adicción. Se utilizan distintas técnicas terapéuticas y se instruye al adicto sobre cómo puede hacer frente al consumo de esta sustancia cuando se vea inmerso en situaciones que le empujen a ello. Otro punto a destacar sería que se potencia la autoestima del afectado, porque resulta esencial para superar el tratamiento con éxito.
En esta fase es fundamental la ayuda de unos especialistas en drogodependencia que favorezcan que el proceso salga óptimamente. En este sentido, CITA es también uno de los centros de referencia a nivel mundial.
Labor de los centros de desintoxicación.- CITA cuenta con 30 años de experiencia en la cura de pacientes drogodependientes, por lo que son expertos en una amplia variedad de toxicomanías. Uno de los secretos de su éxito es el vínculo que se crea entre pacientes y doctores. Por otro lado, realizan talleres y terapias de grupo en los que trabajan diferentes actividades que les permiten crearse un plan efectivo para huir de una recaída.
Duración del tratamiento de desintoxicación.- No es un proceso en el que se pueda estimar la duración. Como cada paciente y su adicción son diferentes, cada cual tendrá un proceso con una duración diferente. Algunos sufren recaídas y otros no, es muy aleatorio. A algunos puede costarles más que a otros superar el síndrome de abstinencia. No está escrito en ningún sitio cuando el paciente estará listo para retomar su vida normal sin poder volver a recaer.
 Como conclusión, podríamos afirmar que será un proceso largo, que según cada persona puede durar semanas, meses o incluso años.

¿Cómo podemos identificar un abuso de la cocaína?.- Hay una serie de síntomas que permiten identificar la vulnerabilidad del adicto. Estos pueden presentarse en un plazo de quince a treinta minutos tras el consumo. Los principales serían los siguientes:
  • Estado de euforia y de autoconfianza, o bien de ansiedad y paranoia.
  • Inicialmente, se toleran mejor los efectos, hecho que produce que se aumente la dosis consumida.
  • Se crea dependencia de la droga, aunque el consumo sea únicamente durante los fines de semana.
  • Puede provocar problemas de carácter psiquiátrico, neurológico, cardíaco y respiratorio.
¿Qué síntomas se producen en el adicto cuando intenta dejar de consumir?.- Cuando el adicto abandona o reduce el consumo de la droga para tratar de desintoxicarse se produce el síndrome de abstinencia de la cocaína. Esta sintomatología puede producirse cuando el usuario no ha abandonado por completo la droga y tiene sustancia en sangre.
Los síntomas principales de este síndrome son:
  • Malestar, vómitos o temblores, los cuales pueden tener una duración de varios días.
  • El mono de cocaína tiende a durar unas pocas semanas.
  • Tras superar el mono, el adicto no está curado completamente, ya que podría volver a consumir y recuperar el hábito.
¿Cómo se puede saber si se tiene dependencia?.- Entenderíamos como dependencia el estado de necesidad de consumo que se produce cuando se ha consumido la droga regularmente durante un período continuado. El consumo de sustancias estupefacientes produce una influencia negativa en la vida del drogadicto, a nivel laboral, familiar, social y legal.
Las principales características que nos permiten identificar la dependencia de la cocaína son:
  • La necesidad incesante de consumirla obteniéndola por cualquier medio.
  • Se pierde la tolerancia a los efectos de la droga, lo que puede conllevar a una reacción tóxica intensa.
  • Ausencia de los síntomas del período de abstinencia, debido a la dependencia psíquica de la droga.

Una hora con el psiquiatra Jerónimo Sáiz

EDUARDO MARTÍNEZ RICO  |   EL DIADIGITAL.ES    |    12/02/2019


Jerónimo Sáiz Ruiz es uno de los psiquiatras más destacados de nuestro país, gran especialista en el trastorno bipolar, aunque también se le considera experto en otras especialidades como la ludopatía. Jerónimo Sáiz me recibió en su despacho del Hospital Ramón y Cajal de Madrid donde actualmente es profesor emérito. El Dr. Sáiz se encuentra plenamente activo, participando en congresos y seminarios, escribiendo artículos científicos, enseñando en este Hospital Ramón y Cajal y viendo enfermos prácticamente todas las tardes en su consulta privada.

El Dr. Sáiz es un médico humanista en la línea de nuestros mejores médicos. Es más, ya desde el principio tuvo esta inquietud, pues cursó los dos bachilleratos, según me cuenta, el de ciencias y el de letras, porque a él siempre le gustaron más las Humanidades, pero ya al final, en el último año, cursó sólo el de Ciencias para ingresar en la carrera de Medicina.

Antes de dialogar con él me documenté en Internet y leí varias entrevistas suyas. Me llamó la atención que siempre, o casi siempre, hablaba del “estigma de la enfermedad mental”. Se lo comenté.

Respuesta.- Por supuesto, es que es muy importante. La persona a la que le diagnostican una enfermedad mental no sólo tiene que enfrentarse con la enfermedad, que ya es mucho, también tiene que hacer frente al prejuicio social. La gente suele tener una visión racional de este asunto, suele admitir que un enfermo mental es como cualquier otro y que tiene las mismas posibilidades de curarse que cualquier otro enfermo, pero si se trata, por ejemplo, de que su hija tenga un novio enfermo mental o que ese enfermo mental aspire a un trabajo relacionado con esa persona, entonces ahí se percibe el estigma.

Pregunta.--¿Y cree que ese estigma está mejorando?   |   R.- No, yo creo que no, que tiene toda su fuerza.

El Dr. Sáiz ha tenido una larga trayectoria. Ha dirigido más de treinta tesis doctorales, y me habla de los tiempos en los que colaboró en el programa de “La mañana” de Jesús Hermida o en “La Clave” de José Luis Balbín.   -Como soy muy viejo –sonríe- he estado en muchos sitios.

Lo cierto es que el Dr. Sáiz está muy en forma y con una actividad de vértigo, amplia y muy productiva por todo lo que me cuenta.

 P.-¿Por qué se especializó en el trastorno bipolar?   |   R.-Por las circunstancias de la vida, como ocurre casi siempre. El que fue mi maestro-maestro, Juan José López Ibor –el primer psiquiatra de la saga López Ibor, me explica-, introdujo las sales de litio como fármaco en el Hospital San Carlos para los enfermos bipolares, la primera vez que se hacía en España. Por este motivo vinieron muchos enfermos bipolares al Hospital y yo tuve la ocasión de verlos. Fue de esta manera que me especialicé en este trastorno.

P.- He leído que no le gusta nada la sangre.   |   R.-Más que no gustarme, me mareaba con ella. Cuando era muy jovencito, mi padre, que era cirujano, me llevó a ver una operación de tiroides, en la zona del cuello. Para no dañar las cuerdas vocales entonces se hacía hablar a los enfermos, despiertos, durante la operación. El cuello sangra muchísimo y cuando yo llegué me encontré con una persona sangrando una barbaridad y hablando. Entonces me desmayé. Incluso  me hice una brecha, cicatriz que aún conservo.

P.-Entonces la elección de su especialidad como psiquiatra era la adecuada.   |   R.-Sí, además a mí siempre me han interesado más las Humanidades que las Ciencias, aunque terminé el Bachillerato de Ciencias para luego ingresar en Medicina. Por otra parte, yo no soy nada mañoso, no tengo mucha habilidad con las manos, algo que mi padre sí tenía; en cambio siempre he sido muy bueno para lo conceptual y siempre he tenido notas muy buenas.

Sé que siempre ha sido un gran estudiante, con notas brillantísimas, algo que le debió de abrir muchas puertas en su carrera desde muy joven, por ejemplo cuando fue a estudiar a Francia o a Inglaterra. Precisamente por aquellas fechas estudiaba también, aparte de Medicina, por afición, la carrera de Periodismo.    |    R.-Me gustaba –sonríe-, pero no llegué a examinarme, no pude, por mi dedicación a la Medicina. Sin embargo luego me casé con una periodista.

El Dr. Sáiz es un hombre muy pulcro, perfectamente ataviado, que tiene la costumbre de hablar bajo. Esto me llama la atención porque me parece que la gente que habla bajo es porque tiene la seguridad de que la escuchan, y creo que el que habla bajo también dice más cosas que el que habla alto, o llega más. El que escucha tiene que aguzar el oído para escuchar y consecuentemente presta más atención.

Jerónimo Sáiz habla sin ningún énfasis, bajo y con lentitud, pero en sus palabras está todo un caudal ingente de experiencia y estudio.

P.-¿Se están produciendo muchos avances en la farmacología de la Psiquiatría?   |   R.-Se han producido grandes avances, pero no en la esencia de los fármacos. Los fármacos que tenemos ahora casi todos provienen de una década prodigiosa, la de los cincuenta, donde se produjeron grandes avances. Ahora se producen avances que facilitan los tratamientos, pero no en la esencia. Es decir, por ejemplo, ahora se puede inyectar un fármaco a un enfermo para que no tenga que tomar las pastillas durante dos o tres meses.

P-Y en el futuro, pongamos en los próximos cuarenta años, cree que se producirán avances importantes.   |   R.-Sin duda que lo creo. Ahora tenemos muchos más medios y habrá grandes avances.

 El Dr. Sáiz es un hombre que ama su trabajo –“éste es un trabajo muy gratificante”-, un hombre que en una entrevista anterior me dijo –y fue el titular que puse- que los psiquiatras tenían tasas de curación comparables a cualquier otra especialidad.

 P-¿Qué le queda por hacer? ¿Qué espera del futuro?   |   R.-Desde ese punto de vista estoy muy tranquilo porque creo que lo he hecho todo.

Sin embargo sus palabras desmienten lo que dice. El Dr. Sáiz lo ha  hecho todo en el sentido de que profesionalmente ha alcanzado toda clase de éxitos y reconocimientos. Pero su futuro, según me cuenta, está lleno de congresos, seminarios, editoriales científicos por escribir, muchos retos que sin duda llenarán de satisfacción a este vocacional de la Psiquiatría que ha hecho mucho bien a muchos enfermos y a muchos estudiantes de Medicina.

Yo desde aquí le deseo mucha salud y larga vida para que siga ayudando tanto a sus enfermos y a sus discípulos y alumnos. Y para que disfrute de todo lo que hasta ahora ha sembrado, en lo personal y en lo profesional.



miércoles, 16 de octubre de 2019

Claves para prevenir la adicción a los videojuegos en adolescentes

Pantallas amigas   |   25/03/2019

LA OMS CONSIDERA TRASTORNO EL ABUSO DE VIDEOJUEGOS Y LOS ESPECIALISTAS TRATAN DE DAR CON LA MEJOR TERAPIA PARA REDUCIR ESTE TIPO DE ADICCIONES DIGITALES.

Atrás quedaron los tiempos en que niños y niñas de todas las edades se dividían entre polis y cacos para perseguirse dentro de los confines del patio. Las muñecas, los coches teledirigidos o los dibujos animados ya no caben entre los pasatiempos preferentes de los más pequeños. Ni hablar de los libros. Hoy, la mayoría de jóvenes sale de clase pensando en enchufar la consola y dejar caer su huella dactilar sobre el botón de “iniciar partida”.

La mayoría de estudios coinciden en la preadolescencia como etapa de descubrimiento de la diversión en los videojuegos. En concreto, se estima que la edad media a la que se empieza a jugar se sitúa en los 11 años. A partir de ese momento de iniciación, un 66% de chicos y un 41% de chicas juegan a diario.

Originariamente, los videojuegos sólo podían disfrutarse por medio de un ordenador o una videoconsola diseñada a tal fin, de modo que el enchufe y la red eléctrica se convertían en requisitos indispensables. Sin embargo, la conexión inalámbrica y en concreto, los smartphones han abierto la puerta a un mundo donde los videojuegos multiplataforma -como el archiconocido Fortnite– están allá donde vaya nuestro móvil y por tanto, al alcance de cualquier mano.

¿POR QUÉ ENGANCHAN LOS VIDEOJUEGOS?.- La disponibilidad absoluta que presentan estos juegos no ha hecho sino potenciar un componente adictivo que ya traían de base este tipo de actividades electrónicas. Además, los desarrolladores cada vez se esfuerzan más por dotar de atractivo a sus videojuegos con interfaces más realistas, colores vibrantes y multitud de posibilidades en cada partida.


Los ensayos neurocientíficos indican que los dispositivos tecnológicos nos hacen segregar cortisol y dopaminahormona y neurotransmisor relacionados con la felicidad. No es de extrañar, por tanto, que el cerebro adolescente se sienta enormemente atraído por los juegos electrónicos y pueda llegar a desarrollar un alto nivel de adicción.

Esta sensación placentera que experimentan los videojugadores al encender sus pantallas la define el doctor Gary Small en su libro «El cerebro digital» así: “Cuando la dopamina transmite mensajes a los centros de placer del cerebro, hace que éste quiera repetir esas acciones una y otra vez, y el cerebro se deja engañar con el primer recuerdo. Aunque ya no sienta el placer original y sea consciente de las consecuencias negativas de ese comportamiento, intenta volver a conseguir esa sensación”.

CONSEJOS PARA PREVENIR EL ABUSO EN ADOLESCENTES

1. Dejar claras las prioridades: las necesidades vitales y las tareas escolares priman por encima de cualquier entretenimiento.
2. Fijar un horario y tiempo de juego determinado.
3. Evitar cortar el juego de golpe, sino anunciar unos minutos antes que el horario dedicado a la videoconsola llega a su fin por ese día.
4. Compaginar el tiempo de ocio del adolescente con otras actividades lúdicas alejadas de los videojuegos: deportes, lectura, juegos en familia o con amigos/as…
5. Mostrar una actitud de comprensión y cercanía que permita que el niño o la niña escuche, entienda y genere el diálogo entre ambos.

¿EXISTE TRATAMIENTO ESPECÍFICO PARA ESTA ADICCIÓN DIGITAL?.- El pasado año 2018, la Organización Mundial de la Salud (OMS) incluyó la adicción a los videojuegos como enfermedad mental. A pesar de que la Estrategia Nacional sobre Adicciones recoge también el abuso de nuevas tecnologías y videojuegos, lo cierto es que la sociedad todavía no ha terminado de asociar el campo digital al de las conductas adictivas.


Varios especialistas de las áreas psiquiátrica, psicológica y cognitiva-conductual, sin embargo, llevan tiempo dedicados a investigar diferentes tratamientos para dar con una terapia definitiva que logre controlar el trastorno del videojugador.

A estos efectos, la Clínica Universitaria de la Universidad Miguel Hernández (UMH) ha iniciado un estudio piloto para tratar de reducir el consumo de videojuegos en la etapa adolescente. Para ello, ha diseñado un test donde, mientras los padres comprueban si su hijo/a presenta una conducta de abuso, los investigadores recopilan información útil para optimizar las directrices de su terapia. Si los profesionales detectan algún caso susceptible de tratamiento, pedirán a los padres que participen en este protocolo terapéutico.


domingo, 13 de octubre de 2019

Los antidepresivos funcionan, según el mayor estudio de su eficacia

BRUNO MARTÍN | El País | 26/02/2018
“Un análisis de 522 ensayos confirma la utilidad de los 21 fármacos más comunes para tratar la depresión.”
Un equipo internacional de científicos que ha analizado cientos de ensayos clínicos de los 21 fármacos antidepresivos más comunes ha llegado a la conclusión de que todos ellos son más eficaces para reducir los síntomas de la depresión grave que un placebo. Los investigadores aseguran que estos resultados, publicados en la revista médica The Lancet, son la “mejor evidencia” de que los antidepresivos funcionan y de que más personas enfermas podrían beneficiarse de sus efectos.

El efecto placebo es extraordinario, especialmente con la depresión”, explica Andrea Cipriani de la Universidad de Oxford, el autor principal del estudio. En los ensayos con control aleatorio, un tercio de los pacientes de depresión grave mejora tras dos o tres meses de tratamiento solo con pastillas azucaradas. Sin embargo, el porcentaje medio de pacientes que mejora al tomar un antidepresivo real es del 60%. “El ingrediente activo, la molécula del fármaco, aumenta en 20 o 25 puntos porcentuales la probabilidad de mejoría”, señala Cipriani. “Sabemos que es estadísticamente significativo, ahora tenemos que ver cómo de significativo es en la clínica”.

La investigación es un metaanálisis, es decir, un estudio estadístico de los resultados de investigaciones científicas previas, en este caso de 522 ensayos con 116.477 personas adultas. Para hacer el análisis lo más robusto posible, los investigadores “se esforzaron mucho” por incluir también datos no publicados, dice la experta en metodología de la Universidad de Berna (Suiza) Georgia Salanti, que también participó en la investigación. “Buscamos también estudios de empresas farmacéuticas o de investigadores privados que no llegaron a publicar los resultados de sus ensayos porque quizás no eran favorables”, explica.

Los científicos encontraron diferencias entre la eficacia de los antidepresivos: varían desde los que son el doble de eficaces que un placebo hasta los que son solo una tercera parte más eficaces que el placebo. En este caso, la eficacia de un medicamento se define como la probabilidad de que reduzca los síntomas de la depresión en al menos un 50% después de ocho semanas de tratamiento. Además, los investigadores compararon la aceptación de cada fármaco, una medida de los efectos secundarios y del nivel de satisfacción de los pacientes inferida por los abandonos de tratamiento durante ensayos clínicos.
Muchos no reciben tratamiento
En todo el mundo, solo una de cada seis personas que requieren atención médica por depresión recibe un tratamiento eficaz, dice Andrea Cipriani. Esta atención puede ser farmacológica o de otro tipo, como la psicoterapia. En España la cifra es una de cada cuatro o cinco. Esto significa que muchas más personas enfermas de las que actualmente siguen tratamiento podrían beneficiarse del efecto de los antidepresivos, además de las otras terapias eficaces disponibles.
Según Julio Bobes, parte del problema es que la gente que realmente necesita atención médica puede no acudir a los especialistas por ignorancia de la enfermedad o de la eficacia de los tratamientos. “Los propios afectados a veces no creen que es una enfermedad”, explica el psiquiatra. En España aproximadamente el 5% de la población sufre depresión y el 10% tendrá depresión en algún momento de su vida.
En una nota adjunta al estudio publicada en el mismo número de la revista, los investigadores Sagar Parikh de la Universidad de Michigan (EE UU) y Sidney Kennedy de la Universidad de Toronto (Canadá) señalan que tres medicamentos en concreto podrían considerarse una “primera opción” recomendable en la clínica, por sus altas puntuaciones en eficacia y aceptación: son la agomelatina, el escitalopram y la vortioxetina. Sin embargo, Salanti aclara que los datos se basan en efectos promedios y el objetivo de su publicación "no es hacer recomendaciones específicas”. Cipriani opina que la jerarquía puede ser especialmente útil para los casos clínicos nuevos y sin antecedentes familiares en los que un médico y su paciente deben escoger un medicamento antidepresivo sin ninguna indicación —más allá de los datos estadísticos generales— de la respuesta individual que podría generar.
En la práctica, los psiquiatras se guían por su experiencia en el uso de cada antidepresivo y evalúan los casos particulares de cada paciente, asegura Julio Bobes, el presidente de la Sociedad Española de Psiquiatría. Dado que los estudios recopilados usan distintas metodologías y dosis, el metaanálisis “no es la forma de rigor de ordenar fármacos en términos de eficacia”, opina el doctor. Sin embargo, Bobes matiza que el estudio “está muy bien hecho” y señala que los datos respaldan lo que los profesionales clínicos ya sabían: que los antidepresivos funcionan para tratar la depresión grave. Tanto él como el autor del estudio, Cipriani, coinciden en que las mismas conclusiones no se pueden aplicar a casos de depresión leve.

Esta investigación incluye personas de distintas etnias y nacionalidades, pero se basa solo en adultos y no contempla diferencias en la respuesta a los fármacos por edad, sexo u otras variables. Hace dos años Cipriani publicó otro estudio en The Lancet que cuestionaba la eficacia de los antidepresivos en niños y adolescentes. Entonces los investigadores encontraron que solo la fluoxetina —conocida por su nombre comercial Prozac— es eficaz para esos pacientes, quizá porque la depresión infantil y juvenil tiene orígenes y mecanismos particulares. En adultos, la fluoxetina resultó ser uno de los medicamentos menos eficaces (solo aumenta la probabilidad de mejora en un 52% respecto al placebo), aunque también de los mejores aceptados, ya que causa pocos efectos secundarios y tiene bajas tasas de abandono en los ensayos clínicos. De media, el fármaco más eficaz para reducir los síntomas de la depresión grave en adultos es la amitriptilina, que fue el sexto mejor aceptado de los 21 estudiados.




Entre el 50 y el 80% de las enfermedades mentales se inician en la infancia

LAURA PERAITA   |    ABC   |   10/10/2019

La jefe de la sección de Psiquiatría del Niño y el Adolescentes del Hospital Gregorio Marañón asegura que «estamos muy enfadados porque nuestro sistema sanitario no dispone de una especialidad en Psiquiatría Infantil»
Dolores Moreno, jefe de la sección de Psiquiatría del Niño y el Adolescentes del Hospital Gregorio Marañón, profesora asociada de la Universidad Complutense de Madrid, presidenta de la Asociación Española de Psiquiatría del Niño y el Adolescente (AEPNYA) y vocal de la Asociación de Científicos de Salud Mental del Niño y Adolescente de la Fundación Alicia Koplowitz, muestra su gran preocupación por el hecho de que no exista en nuestro país una especialidad de Psiquiatría Infantil. «Sinceramente, no lo entiendo. Me gustaría ser políticamente correcta, pero es difícil. Los profesionales médicos estamos muy disgustados con este asunto».
Asegura que en 2014 fue una especialidad, pero esta decisión solo duró unos meses «por un efecto colateral de la caída del Decreto de la troncalidad». Insiste en que si a alguien nos debemos parecer «es a nuestro entorno, a los países desarrollados que tienen esta especialidad médica. Con el gobierno anterior todos los grupos parlamentarios estaban de acuerdo en apoyar la decisión y en que se sacara por la vía rápida. Cuando estábamos a punto de conseguirlo el gobierno actual decidió sacar un Real Decreto para las especialidades nuevas. Le dijimos que ya había consenso parlamentario y que todos estaban a favor de que la psiquiatría infantil fuera una especialidad y que no nos llevaran otra vez a la casilla de salida. Pero no fue así. Ahora la petición está en un borrador. Con estos gobiernos tan cortos no hay manera. Nosotros vamos cumpliendo todo, pero cada político nos dice una cosa distinta. Estamos muy enfadados»

¿Qué supone tener esta especialidad?
Lo primero, estar al nivel del resto de países desarrollados, sobre todo cuando en España tenemos un sistema sanitario tan poderoso y valorado. Estamos a la cabeza, además, con un sistema que es público. La especialidad supone que se pueda tratar a los pacientes por personas especialmente cualificadas porque estas enfermedades son muy prevalentes.
Aunque tiene áreas muy parecidas a otras especialidades –como la Pediatría, la Neurología, la Psiquiatría general...–, tiene aspectos muy distintos y concretos, como el conocimiento o la investigación, y abarca a un sector de la población que, salvo que los adultos tengamos la capacidad de defenderlo bien, es muy vulnerable y con una prevalencia de enfermedades mentales muy alta.
Invertir hoy en salud mental es invertir en que nuestros hombres y mujeres tengan a largo plazo menor discapacidad porque entre el 50 y el 80% de las enfermedades mentales se inician en la infancia. Cuanto antes intervengamos con personas capacitadas para ello, mejor será.
Como tutora de residentes y coordinadora de una unidad docente multiprofesional, puedo apuntar que los residentes tiene una formación de cuatro meses en Psiquiatría infantil. ¿Cómo haciendo cuatro meses puede estar una persona capacitada para atender a niños? Pues hacemos lo que podemos. Nosotros estamos en un hospital muy potente y ofrecemos un año de formación, pero muchos otros centros no pueden hacerlo.


martes, 8 de octubre de 2019

"Padres helicóptero", "mamás tigres", "papás aspiradora"... ¿Cómo combatir el hiperparentismo?

 ABC.es Familia   |   Madrid   |  1/10/ 2019

La sobreprotección de los padres de hoy día puede tener consecuencias negativas en el desarrollo normal de los hijos, que se convierten en niños con poca tolerancia al fracaso y la frustración
«Padres helicóptero», «madres tigre», «papás aspiradora»… Estos términos suenan cada vez más en el ámbito educativo para hacer alusión a esos padres sobreprotectores que, según numerosas investigaciones, generan más consecuencias negativas que beneficios a sus hijos. El hiperparentismo es un fenómeno cada vez más común y que nos da una idea de cómo se está abordando la educación de nuestros menores en el siglo XXI.

Muchas de las actitudes rebeldes o intransigentes apreciadas hoy en adolescentes tienen su reflejo en una infancia sobreprotegida, en la que los papás y mamás modernos se han sentido culpables por no prestarles suficiente atención, por pasar demasiado tiempo trabajando o no conseguir siempre lo mejor para ellos. Continuos remordimientos de conciencia que vuelcan sobre los niños con una dosis extra de atención y protección, poco recomendada para su crecimiento y normal desarrollo.
El filósofo y pedagogo español Gregorio Luri califica esta búsqueda incesante de la felicidad de los hijos por parte de los padres como un grave error. Afirma que «la vida es compleja, con incertidumbres y bastante azar» y critica que «se les oculte esta realidad a los niños con el fin de procurarles un tipo de felicidad que luego se vuelve en su contra».