lunes, 10 de febrero de 2025

Las técnicas que debes usar con las personas que agotan nuestra energía, según la psicología

SANDRA GONZÁLVEZ      |     Vanitatis el Confidencial     |    20/01/2025

Los consejos a seguir para poner freno a este tipo de personas, y a sus conductas, para que dejen de afectarnos a nivel emocional

 Se conoce como ‘vampiros energéticos’ a las personas capaces de agotar la energía y la vitalidad de quienes le rodean, además, su naturaleza egocéntrica hace que compartir un rato con ellos se convierta en un ejercicio agotador que merma nuestra salud mental. Y es que, ya sea de manera consciente o inconsciente, estas personas absorben la energía de quienes les rodean.

La manera de relacionarse de estas personas suele estar marcada por la dependencia emocional y la necesidad de atención constante. Algunos signos comunes de estos comportamientos incluyen la típica manipulación emocional en la que ellos son la víctima para lograr conseguir así lo que desean.

Estas personas también se caracterizan por poseer una negatividad constante y percibir el mundo siempre de forma negativa. Suelen ser egoístas, ya que no consideran las emociones de los demás y restan importancia a lo que sucede a su alrededor, necesitando siempre ser el centro de atención. 

Estas personas suelen producirnos fatiga mental, aumentar nuestros niveles de ansiedad y de estrés e, incluso, mermar nuestra autoestima debido a los sentimientos de insuficiencia que pueden causar en los demás.

Los psicólogos aconsejan adoptar una serie de medidas para minimizar el impacto que estas personas tienen en nuestra vida y poder mantener así nuestro equilbrio emocional a salvo, ya que las personas que tienen una autoestima baja son las primeras en caer bajo las garras de este tipo de personas.

Para ello, es fundamental establecer límites y comunicar de manera firme nuestras necesidades. Priorizar nuestro autocuidado, actuar con empatía cuando estemos con ellos, comunicarles lo que hacen de manera asertiva y reducir el tiempo que pasamos a su lado, son las claves que citan los expertos para poder salvaguardar nuestro bienestar emocional y nuestra salud mental.

La importancia de priorizar nuestras necesidades y aprender a rechazar propuestas que no se ajusten a nuestros valores, pueden ayudarnos a preservar nuestra salud mental y a mantenernos alejados de este tipo de personas que absorben toda nuestra energía.

sábado, 8 de febrero de 2025

Javier Urra: "Hay que educar a los hijos para que no piensen tanto en sí mismos, sino en dar a los demás"

TERRY GRAGERA         |      hola.com       |       09/01/2025

En los últimos años, la educación de los hijos parece haberse convertido en una tarea de una gran complejidad. Pero ¿es así realmente? En su último libro, Javier Urra aborda cómo prevenir riesgos y acompañar a niños y adolescentes en su desarrollo.

Comienza su libro hablando de adicciones, una de las mayores preocupaciones de los padres. ¿Cuáles son más peligrosas: las adicciones sin sustancias o las adicciones a sustancias? 
Actualmente, niños y adolescentes viven una época convulsa en relación a la salud mental. En el libro habla incluso de la 'ecoansiedad'. ¿Están más expuestos a estos problemas o somos más conscientes de ellos?
En el libro aborda esa desilusión juvenil y lo que implica...
En esa prevención de riesgos de la que habla en el libro, la familia surge como un factor protector fundamental. ¿Qué bases deberían asegurarse para que los hijos asuman los menores riesgos importantes posibles?

Javier Urra, primer Defensor del Menor en la Comunidad de Madrid, es una de las personalidades más destacadas en el mundo de los derechos de la infancia. Director clínico de Recurra-GINSO, psicólogo forense y autor de libros de éxito, acaba de publicar Hijos: prevención de riesgos (Ed. Declée De Brouwer). Se trata de un libro donde, alejándose de los tópicos, va tejiendo una guía esencial para los progenitores y educadores que se enfrentan a los desafíos actuales, centrándose en la prevención y el acompañamiento. Hemos charlado con él.

El ser humano tiende a ser adicto. O bien al trabajo, al deporte, al sexo, al juego, a la droga, a los psicofármacos, a las pantallas...  ¿Son más peligrosas hoy las adicciones no químicas? La respuesta es no. La adicción química conlleva algunas modificaciones cerebrales y la conducta de la persona queda muy esclavizada por esa adicción. Por eso a la sociedad le es difícil entender por qué hay gente que es capaz de robar, de matar, de hacer las cosas más inverosímiles con tal de conseguir su droga. Porque esa dependencia es física también, no solo es emocional. 

Dicho eso, la adicción ordenadores, pantallas, etc., ¿es un problema? Claro, puede ser un problema. El peligro está en la herramienta, en la capacidad de la adicción que genera. Por eso los padres de niños de Silicon Valley no permiten que antes de los 14 años tengan un smartphone. Ahora bien, ¿todos los niños van a quedarse enganchados o a hacerse adictos? No, en absoluto. ¿Quiénes pueden ser adictos? Los que no tienen amigos, los que cuando hay un cumpleaños no van a ser invitados...

Si no tienes amigos, te creas un personaje para ser aceptado, que muchas veces no coincide con la realidad, y con el que quieren buscar reconocimiento y aplauso. Y si no tienes amigos o si no te sientes bien, pues te puedes meter en páginas de violencia, en páginas de sectas, en páginas de trastornos alimentarios. Y hay posibilidad de engancharse porque realmente no tienes el contrapeso de la vida cotidiana, del juego, del diálogo, del debate...

 Ahora, ¿un chico se hace violento por ver algunas cuestiones? Yo diría que no. ¿Un chico que es violento se va a meter en páginas que son violentas? Sí. ¿Va a confirmar esa violencia? Sí. 

Los países que son la cuna de la cultura del mundo son Grecia y Roma. En ellos, los niños no tenían derechos ni la condición de ciudadano. Si tú lees a Galdós, te das cuenta que en España con 12 años ya se podía trabajar y se legisló para que los niños no trabajaran más de 12 horas. En otras épocas, en lo que ahora llamamos adolescencia los menores estaban en otras etapas. Ahora ha aumentado también la esperanza de vida, se ha acortado la infancia y se ha alargado la adolescencia, y eso es un error. Hablamos de preadolescencia cuando los niños tienen 10 años, y no es así. Son niños. Al igual que no podemos hablar de adolescentes cuando nos referimos a un chico de 27 años.

La adolescencia siempre ha supuesto para la sociedad un quebradero de cabeza. Yo creo que esto responde a lo que los psicólogos llamamos 'profecía autocumplida'. Pero el grupo que mejor me cae, con el que mejor me llevo, al que yo mejor caigo, son los adolescentes. En mis centros hablo con ellos, les escucho, les trato con respeto y si dicen una tontería les digo: "Eso es una tontería". Y ya est 

Pero ¿qué ocurre? La gente dice, ojo, es que tengo un adolescente en casa. Es como si tuvieras ya un problema. Usted tiene un adolescente. ¿Que cambia? Claro que es un cambio. ¿Qué deja de ser niño? Claro, quiere ser adulto.

Pero a los adolescentes hay que educarles para que sean respetuosos con la norma, para que tengan conciencia de lo que está bien y lo que está mal, para que sepan que alguien les puede ofrecer droga... Y eso se hace de niños. Los adolescentes necesitan que sus padres hagan de frontón, un frontón donde la hiedra sube y se apoya, pero también donde choca. No se puede ser amigo de los hijos. Los padres debemos transmitirles que cuando les falle todo, ahí estaremos.

 ¿Por qué los jóvenes muestran ahora tanta desesperanza?

Hay muchos jóvenes que no tienen muy claro cuál va a ser su futuro. Sus abuelos ahorraban, se compraban un coche, se hipotecaban para un piso. Tenían una razón de vida, como decía Viktor Frankl. Ahora no tienen muy claro por qué se tienen que levantar mañana por la mañana, y entonces se desesperanzan. La desesperanza es muy problemática porque suele dar la mano a la depresión. Y de la mano de la depresión y la desesperanza, el riesgo de una idea autolítica o de una conducta suicida aumenta.

Vivimos en una sociedad ansiosa. Una sociedad en la que escuchan constantemente de los adultos "no me da la vida". Y los niños viven en esa ansiedad. 

En el aspecto físico hemos avanzado mucho a lo largo de los años, pero en lo emocional, en lo psíquico, tenemos conflictos: separaciones muy mal llevadas por los padres, gente que consume mucha droga... Además, hoy hay una gran angustia por parte de los padres; tienen la percepción de que no lo van a hacer bien. Por eso surge este libro, que pone el foco donde yo creo que hay peligros reales. Pero en lo demás, no hay que encabezonarse en que los hijos sean felices toda la vida, porque no lo va a ser. Educa a tu hijo para que tenga fortaleza de carácter, para que no piense tanto en sí mismo, sino en dar a los demás.

Es un poco lo que se les transmite. No hay alquileres, no hay trabajo, hay como una nube negra que los mete en esa desilusión. Pero yo creo que hay una cuestión que es fácil: Eres joven, ¿no? Tú puedes mejorar el mundo. 

Yo cuando hablo con un chaval de 14 años de alguno de mis centros le digo: "Oye, si hubiéramos nacido en la Grecia clásica, ¿hubiéramos dejado morir a los ancianos o a los jóvenes?". Otra pregunta. Cuando llega un mal llamado 'mena', un chico de Argelia o del norte de Marruecos, ¿qué hacemos con él?  No me preguntes qué va a hacer el gobierno. No, tú con 14 años, ¿qué harías? Vamos a pensarlo tú y yo, porque, entre otras cosas, es un chico como tú, nacido en otro lugar lo que, por cierto, es bastante azaroso. Yo les planteo, les escucho, los llevo a campamientos, hacemos el Camino de Santiago. Y esto con chicos muy problemáticos. 

Lo primero es el amor, dar a fondo perdido. También darles la oportunidad de ser generosos con otras personas. Si reciben seis juguetes, que den alguno. También el contacto con la naturaleza y que puedan participar en algo que les pueda gustar: pintar, tocar en una orquesta, hacer teatro... Facilitarles que puedan tener amigos.

También es importante la seguridad. Eso requiere que la pareja también tenga relaciones equilibradas, sanas, y que no se quede en sí misma, endogámica, sino que tenga amigos, que tengan otros familiares, como los abuelos, que son figuras esenciales, una referencia para los niños. Me parece muy importante también dar gracias a la vida. Esto es fundamental. Hay niños muy enfermos en los hospitales, y hay que ser conscientes de ello.

jueves, 6 de febrero de 2025

El estigma que rodea el consumo de antidepresivos: "Hay gente que no se va a curar por miedo a la medicación

Candela Hornero       Madrid     |      telecinco.es      |      20/01/2025  



·        El estigma que rodea a los antidepresivos aleja de ellos a muchas personas que podrían beneficiarse

·        Hablamos con Marina Díaz Marsá, presidenta de la Sociedad Española de Psiquiatría, sobre los mitos asociados a estos fármacos

 

Marina Díaz Marsá, presidenta de la Sociedad Española de Psiquiatría y Salud Mental y jefa de la Unidad de Trastornos de la Conducta Alimentaria del Hospital Clínico San Carlos, reflexiona durante una entrevista con la web de Informativos Telecinco sobre el impacto que ocasionan los mitos que torno a los tratamientos antidepresivos.

 

Pregunta: ¿Cómo definiría la depresión?

 

Repuesta: La depresión es una enfermedad caracterizada por síntomas como ánimo bajo, falta de energía, desmotivación, insomnio, pérdida de apetito, pensamientos pesimistas recurrentes, retraimiento social y dificultad para disfrutar de actividades que antes eran placenteras. Cuando estos síntomas persisten durante al menos dos semanas, afectan significativamente la funcionalidad de la persona, dejando de ser una simple tristeza para convertirse en un problema clínico que requiere tratamiento. 

 P: ¿Cuáles son las principales causas de la depresión? 

R: La depresión tiene una etiología multifactorial. Incluye una vulnerabilidad biológica relacionada con alteraciones en neurotransmisores y la neurogénesis del sistema nervioso central. También hay factores psicológicos, como antecedentes de trauma, dificultad en las relaciones personales o rasgos de personalidad como la ansiedad. Además, influyen factores sociales, como precariedad económica, desempleo o abuso de sustancias y redes sociales. Cuando estos factores se combinan se puede desencadenar un episodio depresivo. 

  

P: ¿Qué opciones de tratamiento existen y cómo se decide cuál es el más adecuado?


R: El tratamiento debe abordar tanto la vulnerabilidad biológica como los factores psicológicos y sociales. En casos leves, la psicoterapia suele ser suficiente, ayudando al paciente a desarrollar herramientas para gestionar conflictos o mejorar su resiliencia. Para episodios moderados o graves, se combina los antidepresivos con la psicoterapia donde tratar los factores sociales que puedan estar contribuyendo a la enfermedad. 

Si después de dos tratamientos antidepresivos a dosis adecuadas durante el tiempo recomendado la sintomatología no remite podemos hablar de depresión resistente. En estos casos más graves recurrimos a técnicas como la neuromodulación (estimulación cerebral profunda o terapia electroconvulsiva) o fármacos novedosos como la esketamina

 

P: ¿Qué mitos rodean el uso de los antidepresivos? 


R: Uno de los mitos más extendidos es que crean dependencia. Esto no es cierto. Los antidepresivos no generan adicción, hay que tomar la dosis adecuada durante mínimo 6 meses en un primer episodio y un año si es recurrente. Se pueden dejar gradualmente bajo supervisión médica, no hay ningún problema.

A veces las enfermedades tienden a reaparecer y de ahí la necesidad de tratamiento mantenido en el tiempo, lo cual no quiere decir que el fármaco cree dependencia, sino que ante el riesgo de recurrencia se prefiere mantener tratamiento a dosis bajas durante largo plazo para evitar el sufrimiento asociado a un nuevo episodio de enfermedad. 

Otro mito es que causan somnolencia o abotargamiento; en realidad, su objetivo es que el individuo pueda estar en estado de vigilia, mejorar su ánimo y restaurar la funcionalidad del paciente. También se habla mucho de los efectos secundarios, pero los antidepresivos actuales son seguros y tienen mínimos efectos adversos. Si un fármaco no es bien tolerado, se debe cambiar por otro. 

Los antidepresivos actuales son seguros y tienen mínimos efectos adversos. Si un fármaco no es bien tolerado, se debe cambiar por otro.

Está comprobada la eficacia de los antidepresivos en la sintomatología y en la prevención de recidivas de nuevos episodios depresivos. Eso sí, lo que hay que tener es un poquito de paciencia, porque uno de los hándicaps de los antidepresivos es que tardan alrededor de dos semanas en hacer efecto.

 

P: Algunos pacientes sí reportan cansancio al tomar antidepresivos. ¿A qué se debe? 


R: El cansancio puede deberse a dos motivos principales. Por un lado, el tratamiento podría no estar funcionando correctamente, lo que haría necesario sustituirlo por otro que no genere ese síntoma. Por otro lado, el cansancio podría ser un efecto propio de la depresión, en cuyo caso sería recomendable reevaluar el antidepresivo o ajustar la dosis, ya que podría no estar siendo suficientemente eficaz. 

 

P: ¿Es posible que, sin terapia complementaria, los pacientes no adquieran herramientas para afrontar ciertas situaciones al dejar los antidepresivos? 


R: Sí. Los fármacos son fundamentales para aliviar los síntomas, pero la psicoterapia aborda factores de riesgo subyacentes, como rasgos de personalidad que predisponen a la depresión. Sin estas herramientas, el riesgo de recaída es mayor. 

Los antidepresivos no generan adicción, hay que tomar la dosis adecuada durante mínimo 6 meses en un primer episodio y un año si es recurrente. Se pueden dejar gradualmente bajo supervisión médica, no hay ningún problema.

P: ¿Qué rol tiene la Terapia Electroconvulsiva (TEC) en la depresión resistente? 


R: La TEC es una opción eficaz en depresiones graves y resistentes, especialmente en personas que ya han probado numerosos fármacos pero continúan experimentando sintomatología con un gran impacto funcional, o en personas mayores que, debido a la cantidad de medicamentos que ya están tomando, el uso de antidepresivos resulta más complejo.

Aunque ha sido estigmatizada por el cine, hoy en día es un procedimiento seguro, realizado en un entorno controlado en una unidad de cirugía ambulatoria en el mismo contexto que se realiza una colonoscopia. Su eficacia está ampliamente documentada.

 

P: ¿A qué cree que se debe el incremento en el uso de antidepresivos? 


R: Hay varias razones. Por un lado, la saturación en salud mental lleva a los médicos de atención primaria a prescribir antidepresivos como solución inmediata, incluso en casos donde la psicoterapia sería suficiente. Por otro, hay una tendencia a confundir el malestar cotidiano con trastornos mentales, reflejo de una sociedad con menor resiliencia emocional. Así mismo, el estrés y el ritmo acelerado de vida contribuyen a un aumento de trastornos depresivos. 

 P: ¿El mal uso de antidepresivos puede generar dependencia? 

R: No crea dependencia. Probablemente la persona va a mejorar su sintomatología, pero sí es cierto que deben desarrollan habilidades emocionales para enfrentar el sufrimiento normal de la vida y no recurrir a fármacos como una solución fácil. Digamos que, si no adquieres una serie de habilidades para la vida, se va a querer paliar el malestar con psicofármacos, alcohol, tabaco, drogas o con comida. 

En términos de efectos secundarios, un antidepresivo es generalmente bastante seguro y no representa un riesgo significativo para el individuo. Sin embargo, es fundamental que la población comprenda la importancia de desarrollar herramientas emocionales para enfrentar situaciones como duelos, rupturas o tensiones. No todo malestar emocional debe interpretarse como un trastorno mental.

Es fundamental que la población comprenda la importancia de desarrollar herramientas emocionales para enfrentar situaciones como duelos, rupturas o tensiones. No todo malestar emocional debe interpretarse como un trastorno mental

P: ¿Qué impacto tiene el estigma sobre los tratamientos para la depresión? 


R: El estigma hace que muchas personas no pidan ayuda por miedo a ser vistas como débiles. La depresión no implica debilidad, sino vulnerabilidad ante una enfermedad que puede tratarse con éxito.

El estigma social y el temor a la dependencia de los fármacos suelen alejar a las personas de las consultas psiquiátricas y del tratamiento adecuado, lo que prolonga su sufrimiento. Al alargar la sintomatología depresiva, esta puede volverse más resistente, creando una interrupción biográfica en la vida del individuo que afecta sus relaciones laborales y personales. Incluso, sin tratamiento, la depresión puede cronificarse, incrementando el riesgo de suicidio que puede culminar en un fallecimiento.

Es muy grave que los tratamientos asociados a los psiquiatras tengan estigma, porque lo hacen es que las personas tengan miedo a acercarse a nosotros y acercarse a los tratamientos.

  

P: ¿Piensas que hay personas que no se curan por miedo a la medicación?


R: Definitivamente, así lo creo, y es una opinión compartida por todos los psiquiatras. Es como si alguien tiene la glucemia alta y, por miedo a ser diagnosticado con diabetes, decide no ir al médico: su nivel de glucosa no mejorará por evitar el diagnóstico, la enfermedad continuará. Lo mismo ocurre con la depresión. El miedo al tratamiento no mejora la condición, sino que la intensifica, aumentando el sufrimiento, la cronicidad y el riesgo de conductas suicidas.

El miedo al tratamiento no mejora la condición, sino que la intensifica, aumentando el sufrimiento, la cronicidad y el riesgo de conductas suicidas

P: ¿Cuál es el futuro del tratamiento de las personas con depresión?


R: El futuro se dirige hacia un enfoque multidisciplinario. Por un lado, se busca combinar fármacos que actúan sobre diferentes neurotransmisores y receptores del sistema nervioso central con técnicas psicoterapéuticas. Además, se está promoviendo la importancia de adoptar medidas que mejoren la calidad de vida, como el ejercicio, una dieta saludable y la interacción interpersonal, que han demostrado ser fundamentales para la remisión de la depresión.

En definitiva, avanzamos hacia la aceptación de que la depresión es una enfermedad real, pero que se puede superar, permitiendo a la persona recuperar una calidad de vida similar a la que tenía antes de la enfermedad.

 

P: ¿Qué mensaje le daría a quienes tienen miedo de buscar ayuda o iniciar un tratamiento? 


R: Pedir ayuda no es un signo de debilidad, sino de valentía. Si tienes miedo a los antidepresivos, habla con personas que hayan mejorado gracias a ellos. La depresión es tratable y no hay necesidad de prolongar el sufrimiento. 

martes, 4 de febrero de 2025

Un neuropsicólogo da la herramienta clave para cuando no nos vemos capaces de superar los problemas "Puede ser la diferencia"

Judith del Río        |          lavanguardia.com      |       14/01/2025

 

El doctor Álvaro Bilbao explica qué tienen en común las personas más resilientes

El cuidado de la salud mental es uno de los aspectos más importantes para el bienestar y la calidad de vida. El autocuidado es clave para garantizar que no aparezcan complicaciones o trastornos en las rutinas diarias, pudiendo generar un gran impacto.

 

Un autocuidado que, a veces, no puede ser suficiente. En algunos momentos de la vida, las personas pueden verse superadas por los desafíos diarios o por otras complicaciones. Dificultades para concentrarse, sentimientos de tristeza e inquietud; emociones que debe tratar un especialista, pero que muchas personas optan por reprimir.

El neuropsicólogo y educador Álvaro Bilbao no solo recomienda recurrir a los especialistas para tratar cualquier posible problema, sino que revela la herramienta definitiva para poder ayudar a aquellos que no se atreven a dar el paso de ir al psicólogo y se ven superados por sus problemas.

El especialista, uno de los más seguidos en Instagram, donde cuenta con más de 2.2 millones de seguidores; colabora con Aprendemos Juntos 2030, la iniciativa de BBVA que cuenta con el el reconocimiento de Naciones Unidas por su contribución a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) para un futuro más verde e inclusivo a través de charlas con algunos de los oradores más brillantes del momento.

“Tenéis que tener en cuenta que vosotros siempre sois más grandes que vuestros problemas”, recuerda el psicólogo. “A veces los problemas se hacen enormes. Sentimos que no vamos a ser capaces de superarlos, pero cuando nos ponemos con ello, cuando buscamos la ayuda adecuada, nos damos cuenta de que sí, que somos capaces de superar muchos de esos problemas”.

El neuropsicólogo da la herramienta para poder superar este tipo de situaciones. “Las personas más resilientes son aquellas que, cuando están pasando un mal momento, cuando están pasando una situación difícil, son capaces de llamar a un buen amigo”, explica el sanitario. “Son capaces de contar lo que les ocurre y permiten que los demás les echen una mano”.

Desahogarse y ser capaz de pedir ayuda es el primer paso para poder sanar y liberarse de esos problemas que impiden seguir adelante. “En todos los momentos, en todas las situaciones angustiosas, vais a tener la oportunidad de alzar los brazos y pedir ayuda. Contar lo que os pasa, preguntar a alguien si os puede echar una mano”, dice el neuropsicólogo.

Para Bilbao, el hecho de ser capaz de pedir ayuda y aceptarla es el paso más importante. “Eso es lo que os va a permitir superar muchas situaciones difíciles, angustiosas y muchos problemas en la vida”, insiste. “No os quedéis nunca con un problema, porque esa pequeña conversación puede ser la diferencia entre quedarnos con la angustia y la preocupación”, asegura. “Sentir que os seguís ahogando o sentir que tenéis un salvavidas que os permite tomar aire y seguir adelante”.

Es importante tener a alguien con quien contar los problemas. Para muchos, no obstante, es muy complicado hablar de sentimientos y emociones; más aún cómo comenzar este tipo de conversaciones. 

Lo importante es encontrar a alguien con quien uno se sienta cómodo al hablar abiertamente y que sepa que nos va a escuchar. Todos tenemos razones por las cuáles nos cuesta pedir ayuda, pero debemos ser conscientes de que no estamos solos. Una vez se comienza a pedir ayuda, uno se da cuenta de una realidad: somos miembros de una comunidad más grande.

domingo, 2 de febrero de 2025

El psiquiatra Enrique Rojas revela las 5 claves que indican que indican que eres una persona con baja autoestima en España

J. RODRÍGUEZ        |      elespanol.com      |      15/01/2025

La autoestima se vive como un juicio positivo sobre uno mismo, pero es un concepto más complejo de lo que pensamos.

Se dice que los seres humanos somos animales sociales, y es cierto, aunque muchas veces sea a nuestro pesar. Durante el día convivimos con muchas personas, en casa o en el trabajo, y no siempre sabemos interpretar su comportamiento. Nos preguntamos por qué parecen estar enfadas cuando no hay un motivo concreto o por qué han reaccionado de manera explosiva a una cuestión inocente.

En este sentido, el famoso psiquiatra Enrique Rojas ha publicado en su perfil de Instagram hasta cinco claves sobre cómo interpretan la realidad las personas con baja autoestima. "La interpretación de la realidad consiste en explicar el sentido de los hechos de la vida personal y el entorno, exponer los sucesos que nos rodean para descifrar su significado, buscando su auténtico valor", explica el experto.

 Sin embargo, interpretar lo que nos rodea no siempre es una tarea sencilla y nuestras propias inseguridades pueden nublar nuestro criterio. Por eso, la primera clave para desarrollar una madurez afectiva, que Enrique Rojas explicaba en otra publicación, es precisamente alcanzar un buen nivel de autoestima. "Consiste en una valoración positiva y plena confianza en uno mismo", resumía entonces Rojas.

Se dice que los seres humanos somos animales sociales, y es cierto, aunque muchas veces sea a nuestro pesar. Durante el día convivimos con muchas personas, en casa o en el trabajo, y no siempre sabemos interpretar su comportamiento. Nos preguntamos por qué parecen estar enfadas cuando no hay un motivo concreto o por qué han reaccionado de manera explosiva a una cuestión inocente.

En este sentido, el famoso psiquiatra Enrique Rojas ha publicado en su perfil de Instagram hasta cinco claves sobre cómo interpretan la realidad las personas con baja autoestima. "La interpretación de la realidad consiste en explicar el sentido de los hechos de la vida personal y el entorno, exponer los sucesos que nos rodean para descifrar su significado, buscando su auténtico valor", explica el experto.

 

 Sin embargo, interpretar lo que nos rodea no siempre es una tarea sencilla y nuestras propias inseguridades pueden nublar nuestro criterio. Por eso, la primera clave para desarrollar una madurez afectiva, que Enrique Rojas explicaba en otra publicación, es precisamente alcanzar un buen nivel de autoestima. "Consiste en una valoración positiva y plena confianza en uno mismo", resumía entonces Rojas.

 

La autoestima es un concepto complejo en psicología, pero que entre nosotros empleamos con ligereza. Para la Real Academia Española (RAE), simplemente es la "valoración generalmente positiva de sí mismo", pero los expertos de la salud mental saben que es mucho más complejo. En este sentido, el Instituto Rojas-Estapé al que pertenece este psiquiatra tiene una publicación que trata de explicar este concepto.

 

"Se puede decir que es el final de la travesía de una personalidad bien estructurada", se puede leer en la página web del instituto. "La autoestima se vive como un juicio positivo sobre uno mismo, al haber conseguido una personalidad en donde los cinco elementos básicos del ser humano (físicos, psicológicos, sociales, profesionales y culturales) forman un entramado coherente, allí se encuentra contento consigo mismo y se siente seguro ante sí mismo y ante los demás".

 

Una de las claves para ganar esta autoestima es, según el Instituto Rojas-Estapé, desarrollar una mirada comprensiva e indulgente sobre uno mismo. En este sentido, las personas con una baja autoestima incurren en cinco errores a la hora de interpretar la realidad. El primero de ellos es que tienden a la generalización: "A partir de uno o varios hechos aislados se extrae una norma general que queda fuera de su contexto", explica Enrique Rojas.

 

Después, suelen filtrar de manera negativa, "uno se centra en un detalle negativo y es incapaz de prestar atención al resto de cosas favorables". En tercer lugar, se acusan a sí mismos: "Es muy habitual acusarse e inculparse de fallos en los que no se tiene una responsabilidad clara y evidente". También lo personalizan todo, lo que "consiste en interpretar cualquier queja o comentario como una alusión personal. Suele latir en el fondo un narcisismo escurridizo".


El último error, que además resume la manera general en la que estas personas interpretan la realidad, es que suelen reaccionar de manera emocional y poco racional, observan la vida de manera sentimental y no de una forma argumental.

viernes, 31 de enero de 2025

Doctor Daniel Amen, 70 años, psiquiatra: "El problema es que la permisividad genera niños menos saludables"

LAURA VILLANUEVA    |  Barcelona   |    lavanguardia.com    |  17/01/2025

 

El estadounidense, licenciado en medicina y psiquiatría, considera esencial en la educación de los hijos una postura firme de los padres 

 

Nadie ha dicho que fuera fácil criar a los hijos. De hecho, es un camino lleno de altibajos donde cada día hay nuevos retos. Criar a un hijo implica mucho más que cubrir las necesidades básicas, es un proceso donde hay que acompañar en las enseñanzas, educar y, sobre todo, proporcionar amor. Los padres deben ser guías, pero también deben aprender a ser pacientes, escuchar y adaptarse a las diferentes etapas del crecimiento. Aunque a veces pueda sentirse como un trabajo agotador, lo cierto es que la recompensa de verlos crecer, aprender y convertirse en adultos es muy gratificante.

 

Según el doctor Daniel Amen, psiquiatra, los padres que son “firmes y amorosos” logran crear hijos más sanos que aquellos que pecan de ser demasiado permisivos. “La permisividad, ya sea amorosa u hostil, genera los niños menos saludables, no es buena”, afirmaba en un vídeo en redes sociales.

 

Desde su punto de vista, la falta de estructura y disciplina puede afectar a la forma en la que los niños desarrollen su autocontrol, lo que podría llevar a problemas de comportamiento y a una menor capacidad de los niños para gestionar el estrés. “Es bueno tener límites y reglas, los niños deberían tenerlos. El problema es que en muchas ocasiones los padres, por culpa, terminan recompensando actitudes irrespetuosas con regalos y se salen del camino adecuado. Si haces demasiado por ellos, les robarás su autoestima”, explicaba Amen.  

Si haces demasiado por tus hijos, les robarás su autoestima – Daniel Amen – Psiquiatra

Además, subraya que los niños que crecen sin límites pueden tener más dificultades para desarrollar habilidades de autorregulación. “Cuando tengan un problema, no vayas a solucionárselo. Devuélveselo y quédate en silencio”, aconseja Amen. Ellos deben ser capaces de desarrollar por ellos mismos competencias esenciales y por eso es esencial encontrar un equilibrio entre el amor y las normas, para que los niños e sientan seguros pero también responsables de sus acciones.

El psiquiatra también subraya la importancia del respeto mutuo en las relaciones, especialmente en la crianza y en la interacción con los demás. “Solo hago cosas buenas por personas que me tratan con respeto”. Este enfoque refleja la idea de que para establecer vínculos saludables y efectos es necesario que ambas partes se traten con respeto. Esta visión de la crianza podría interpretarse como una “regla”: enseñar a los hijos que el respeto es la base para cualquier relación. Si un niño aprende a respetar, también entenderá la importancia de recibir respeto y de tener relaciones equilibradas.

Cuando tengan un problema, no vayas a solucionárselo – Daniel Amen - Psiquiatra 

En este contexto, el doctor Daniel Amen ofrece una perspectiva sobre la manera de educar a los hijos, donde debe existir un equilibrio entre la importancia del encontrar el amor y el establecimiento de normas, para que sean capaces de enfrentar los retos que la vida les va a ir proponiendo. 

miércoles, 29 de enero de 2025

El hábito de dos minutos que te ayuda a combatir la depresión de manera natural

 ÁNGEL RULL     |      elperiodico.com     |     14/01/2025

Combatir la depresión de manera natural puede hacerse en el día a día

La depresión es un trastorno emocional complejo que afecta a millones de personas en todo el mundo. No se trata simplemente de sentirse triste o desanimado por un corto período; es una condición que puede alterar significativamente la vida diaria, desde las relaciones personales hasta el desempeño laboral. Se caracteriza por una sensación persistente de vacío, tristeza profunda y falta de interés en actividades que antes resultaban placenteras.

Desde un punto de vista psicológico, la depresión está relacionada con desequilibrios en el sistema emocional. Las causas pueden variar ampliamente, incluyendo factores biológicos, genéticos, psicológicos y sociales. Estos factores suelen interactuar, haciendo que cada caso sea único en su presentación y tratamiento.

Es importante subrayar que la depresión no es una debilidad ni un signo de falta de fuerza de voluntad. Se trata de una condición de salud mental que requiere comprensión y abordaje adecuado. Reconocer sus características es el primer paso para entenderla mejor y buscar formas de aliviar su impacto en la vida cotidiana.

¿Cuáles son sus síntomas?

Los síntomas de la depresión pueden variar en intensidad y presentarse de manera diferente en cada persona. Uno de los signos más comunes es el estado de ánimo persistentemente bajo, que puede ir acompañado de sentimientos de desesperanza o inutilidad. Además, muchas personas experimentan fatiga constante, incluso después de haber descansado adecuadamente.

Otros síntomas incluyen la dificultad para concentrarse o tomar decisiones, así como cambios en los patrones de sueño, como el insomnio o el exceso de sueño. La alimentación también puede verse afectada, llevando a una pérdida o aumento significativo de peso. Físicamente, la depresión puede manifestarse a través de dolores corporales, dolores de cabeza o molestias que no tienen una causa médica identificable.

A nivel emocional, las personas suelen sentirse desconectadas de sus seres queridos o experimentar irritabilidad sin una razón aparente. En casos más graves, puede haber pensamientos recurrentes sobre la muerte o ideas suicidas. Es esencial reconocer que estos síntomas no siempre aparecen de forma evidente; a veces, quienes la padecen intentan ocultarlos, lo que dificulta su identificación.

Identificar estos signos en uno mismo o en los demás es crucial para abordar la depresión de manera efectiva. Aunque la comprensión de los síntomas no reemplaza el tratamiento, permite tomar medidas iniciales que pueden marcar la diferencia en el camino hacia el bienestar.

¿Puede combatirse con hábitos diarios?

La depresión es una condición compleja que generalmente requiere un abordaje integral. Dentro de este enfoque, los hábitos diarios pueden desempeñar un papel importante como complemento para mejorar el bienestar emocional. Aunque estos no sustituyen los tratamientos tradicionales, como la terapia psicológica o las intervenciones farmacológicas, pueden ser herramientas valiosas para aliviar algunos de los síntomas.

Un hábito positivo, por pequeño que sea, tiene el potencial de interrumpir patrones negativos de pensamiento y acción. Por ejemplo, actividades como hacer ejercicio regularmente, practicar la gratitud o mantener una rutina de sueño estable pueden mejorar el estado de ánimo de manera significativa. Estas prácticas fomentan la producción de neurotransmisores como la serotonina y la dopamina, que están vinculados al bienestar.

En el caso de la depresión, los hábitos diarios también pueden proporcionar una sensación de control sobre la vida cotidiana, algo que suele estar ausente cuando se atraviesa esta condición. La clave está en establecer metas alcanzables que no generen frustración. Incluso los cambios más pequeños pueden tener un impacto positivo acumulativo.

Por supuesto, es importante recordar que la implementación de nuevos hábitos requiere tiempo y paciencia. Cada persona tiene su propio ritmo, y lo fundamental es mantener una actitud compasiva hacia uno mismo durante este proceso.

Este es el hábito de dos minutos que te ayuda a combatir la depresión de manera natural

Dentro del amplio espectro de estrategias para combatir la depresión, existe un hábito sorprendentemente sencillo que puede marcar la diferencia: practicar la respiración consciente durante dos minutos al día. Aunque pueda parecer una acción pequeña, esta técnica tiene un impacto significativo en el equilibrio emocional.

La respiración consciente consiste en dedicar un par de minutos a enfocarse únicamente en el acto de respirar, prestando atención a cada inhalación y exhalación. Este ejercicio ayuda a reducir la activación del sistema nervioso simpático, responsable del estrés, y activa el sistema nervioso parasimpático, que promueve la relajación y el bienestar.

La efectividad de este hábito radica en su simplicidad y accesibilidad. No requiere equipos especiales ni mucho tiempo, y puede realizarse en cualquier lugar. Además, al practicarlo de manera constante, se fortalece la conexión mente-cuerpo, lo que ayuda a interrumpir patrones de pensamientos negativos y a recuperar un mayor control sobre las emociones.

Para comenzar, basta con sentarse en un lugar tranquilo, cerrar los ojos si se desea y respirar profundamente, contando cada ciclo de respiración. La idea no es eliminar los pensamientos, sino observarlos sin juicio y volver la atención a la respiración. Este ejercicio, aunque breve, puede crear un espacio de calma en medio de la turbulencia emocional, ofreciendo un anclaje para el bienestar.

Incorporar este hábito a la rutina diaria puede parecer insignificante al principio, pero su práctica constante genera beneficios acumulativos que pueden transformar la manera en que se afrontan los desafíos emocionales.

La depresión es una condición compleja que requiere un abordaje integral y compasivo. Aunque los tratamientos profesionales son fundamentales, los hábitos diarios pueden complementar este proceso y ofrecer herramientas valiosas para mejorar el bienestar. La respiración consciente, un hábito de apenas dos minutos al día, destaca por su simplicidad y efectividad como una estrategia natural para aliviar algunos de los síntomas de la depresión.

Este ejercicio permite conectar con el momento presente, reducir el estrés y recuperar una mayor sensación de control sobre las emociones. Si bien el camino hacia el bienestar no es lineal, pequeños pasos como este pueden marcar la diferencia, fomentando una mayor estabilidad emocional y un mejor manejo de los retos diarios.

En definitiva, incorporar este hábito no solo representa una acción accesible y efectiva, sino también un recordatorio de que el cuidado personal puede comenzar con acciones pequeñas, pero significativas. La clave está en dar ese primer paso y permitir que los beneficios se acumulen con el tiempo.