martes, 15 de febrero de 2022
Marian Rojas Estapé, psiquiatra: "Hay que ser el que desembrolla los nudos, no el que genera los conflictos"
sábado, 12 de febrero de 2022
Detallan por primera vez la relación entre esquizofrenia y soledad
Los resultados de este pionero estudio sugieren que existe un riesgo genético compartido entre soledad y esquizofrenia y que éste puede tener un papel más importante en mujeres que en hombres. Esto apoyaría que la experiencia subjetiva del aislamiento social, agravado en estos últimos meses por causa de las restricciones de la pandemia, podría tener más consecuencias negativas en las mujeres, incluido el riesgo de desarrollar psicosis.
En concreto, el estudio dirigido por Javier González Peñas en colaboración con Álvaro Andreu Bernabéu, con la colaboración de diferentes grupos del CiberSAM que participan en el Consorcio de Genómica Psiquiátrica, ha utilizado una muestra de 3.488 personas (1.927 con esquizofrenia y 1.561 controles sanos) para demostrar la contribución genética de la soledad y aislamiento social al riesgo de sufrir esquizofrenia. Para ello se ha estudiado tanto el aislamiento social objetivo (falta de relaciones sociales) como el aislamiento percibido (la soledad, un sentimiento subjetivo de angustia asociado a la falta de relaciones significativas, independientemente de la cantidad de contacto social).
Aunque las personas aisladas a menudo se sienten solas, el aislamiento no siempre se correlaciona con sentimientos de soledad, aunque ambos son factores de riesgo para la aparición de trastornos mentales. Según explica el director del trabajo, Javier González Peñas, «subdividimos el riesgo genético que predispone a esquizofrenia en función de su efecto en la soledad y el aislamiento, encontrando que el riesgo genético que era común tanto a esquizofrenia como a soledad y aislamiento era mayor en mujeres que en hombres. Además, este riesgo genético común correlaciona con depresión, ansiedad, trastorno por déficit de atención con hiperactividad, dependencia del alcohol y autismo».
Por lo tanto, según confirma el primer firmante del trabajo, Álvaro Andreu Bernabéu, «nuestros resultados indican que este riesgo genético compartido entre esquizofrenia y soledad podría ayudarnos a entender las relaciones genéticas entre la esquizofrenia y otros trastornos psiquiátricos complejos como el trastorno bipolar, la depresión mayor o el trastorno obsesivo-compulsivo».
Así, tal y como asegura el doctor Celso Arango, que también ha participado activamente en el estudio, «estos hallazgos abren la posibilidad de desarrollar intervenciones frente la soledad y el aislamiento para la prevención y mejora de la evolución clínica de trastornos de espectro de la esquizofrenia, sobre todo después de las condiciones de aislamiento social a la que nos hemos visto obligados por la pandemia y el confinamiento».
viernes, 11 de febrero de 2022
Cómo ganarnos la confianza de nuestros hijos
Gema Sánchez Cuevas | La Mente es Maravillosa | 18/04/2021
Escrito por Edith Sánchez
Ganarnos la confianza de nuestros hijos es un hito que se consigue en el día a día. Los más pequeños suelen ser muy generosos, y perdonarnos muchos más errores de lo que haría un adulto. Sin embargo, si no seguimos algunas pautas, podemos llegar a perderla...
Buena parte de la influencia que podamos tener sobre
nuestros hijos va a depender de la confianza que tengan con nosotros.
Así, ganarnos la confianza de nuestros hijos o recuperarla cuando la
hemos perdido es un paso previo e indispensable en muchas
ocasiones para poder ayudarles.
La primera
dificultad para ganarnos la confianza de nuestros hijos tiene mucho que ver con
la propia definición de confianza que podamos manejar. La confianza no es que
ellos nos cuenten absolutamente todo o que vean en nosotros exactamente a un
amigo, más bien se trata de que nos perciban con alguien con el que pueden
contar y compartir lo que necesiten en el momento en el que lo necesiten.
Confiar es llegar a acuerdos con el otro y
confiar en que este va a cumplir su parte, es revelarle
información que no queramos que sobrepase las fronteras de la relación y que se
quede ahí.
Así, cuando hablamos de ganarnos la confianza de nuestros hijos tenemos que empezar por hablar de respeto, de considerarles como personas que pueden tener un pensamiento propio, al mismo tiempo que admitimos que pueden sentirse vulnerables o tener problemas para gestionar la incertidumbre.
“No le evitéis a vuestros hijos las dificultades de la vida, enseñadles más bien a superarlas”. - Louis Pasteur
Respeto, una forma de ganarnos la confianza de nuestros hijos
Los padres y los hijos mantienen relaciones asimétricas. Los primeros dan órdenes, guían y toman las decisiones finales. Los segundos pueden y deben expresarse, tienen derecho a manifestar sus reparos y a plantear puntos de vista diferentes, pero al final deben obedecer.
Para los hijos es muy importante contar
con una figura de autoridad coherente. No quieren un
amigo que se ponga a su nivel, sino alguien que sirva como referente, modelo o
guía. Por eso no es bueno tener un trato de igual a igual. Es muy importante
inculcar esto desde que están pequeños, ya que después será muy difícil
lograrlo.
¿Por qué esta
es una forma de ganar la confianza de tu hijo? Lo que espera un hijo de sus
padres es que sean capaces de dirigir el barco y que, incluso cometiendo
errores, confíen en sí mismos. Esto les genera la sensación de pisar un suelo
firme y crea las bases para que confíen también en ellos mismos.
Tiempo, atención y refuerzo
Un padre es un guía, pero no debe comportarse como un juez. Por norma, un hijo valora que su padre le acepte y reconozca su esfuerzo y habilidades -en buena medida, porque una de sus motivaciones más grandes suele ser conseguir este reconocimiento-. También que sea capaz de corregirlo con amor y con la sana intención de que mejore. Lo más probable es que si le ofreces eso, él responda de la misma manera.
También es importante dedicarle tiempo de calidad, compartiendo
las actividades con las que pueda aprender, pero también disfrutar. En este
tiempo compartido no tiene por qué primar el diálogo: puedes conocer a tu hijo
por cómo actúa, por las decisiones que toma y no solo por su discurso. Hacemos
este apunte porque no son pocos los padres los que sientes la tentación de
hacer, de este tiempo compartido, un interrogatorio.
Respeta su privacidad
Buena forma de ganar la confianza de tu hijo es abriendo tus sentimientos a él. Por supuesto, no vas a compartir con él tus intimidades más profundas, como lo harías con alguien de tu edad o tu condición. Sin embargo, sí puedes mostrarle lo que sientes, lo que quieres, lo que te preocupa, etc.
Es muy importante tener abierta una línea de comunicación con tu hijo, y hacerlo respetando sus preferencias en la conversación. Hay aspectos que él querrá reservarse y está bien que lo haga. Solo debe saber que estás dispuesto a escuchar cuando quiera hablar, que será una prioridad cuando te necesite.
Gestiona con inteligencia los momentos difíciles
Si nos preguntamos, cómo ganarnos la confianza de nuestros hijos, los momentos de crisis o dificultad son propicios para ello. Volviendo a la idea de inicio, confiamos en alguien cuando cumple sus compromisos, cuando guarda la intimidad que compartimos.
Un padre tranquilo, pero que
pierde el control ante los problemas o que se transforma en un inquisidor puede
perder en un momento esa confianza que tanto cuesta ganar.
Si los pequeños sienten que pueden contar con sus padres en los momentos complicados, será más fácil que confíen en ellos. Les buscarán para encontrar esas respuestas que tanto les inquietan. Además, serán una fuente de inspiración y un modelo a imitar en muchos sentidos.
Además, trazando este sendero en la infancia es más
improbable que, en su búsqueda de autonomía, se distancien tanto que no les
podamos ayudar. En este sentido, el asiento de una buena adolescencia, de una
relación saludable entre padres e hijos se asienta en la infancia.
lunes, 7 de febrero de 2022
La importancia del autocuidado emocional en tiempos de Covid-19
TATIANA LARA FLORIAN | Top Doctors | 16/02/2021
Es importante fomentar el autocuidado y la salud mental como medida de prevención para mantener al cuerpo en estado óptimo, el ser humano debe aprender a conectarse con sus dones y talentos.
Contextualizando la problemática
En estos momentos de Pandemia en donde las personas ruegan por la salud planetaria son tiempos de cambio de conciencia, pues el ser humano tiene que enfrentar grandes desafíos y retos para enfrentar el Estrés y la Ansiedad producto del COVID-19. Al día de hoy están muy presentes la falta de sueño, atención, concentración y la montaña rusa emocional por miedo a contagiarse o a contagiar a otros, o simplemente por padecerlo. Esto genera cambios en las dinámicas familiares y pone a prueba los recursos de afrontamiento de la familia como contexto de desarrollo.
A causa del Coronavirus han cambiado las rutinas y hábitos. Algunas personas han padecido este virus y varios familiares están generando gran tensión por no poderlos visitar en el hospital con la incertidumbre que se recuperarán o en casos inevitables han fallecido haciendo que se cambiaran los rituales de despedida y la manera de enterrar a los fallecidos, sin funerarias, sin velación, sin cementerios.
Las personas han quedado imposibilitadas de poder acompañar a sus familiares en su proceso de despedida, aceptando la cremación, sin siquiera poder vestirlos por última vez, sin ese cierre social y emocional por el estigma social y el miedo al contagio.
El suceso es tan fuerte que en la mayoría de las ocasiones que las personas sólo han enviado condolencias por medio de las redes sociales, se han perdido de ese abrazo silencioso y sincero en el que se les hacían saber a los seres queridos ese sentimiento de compañía en el dolor.
Otras familias han cambiado de ciudad, país, las familias se han separado y desintegrado generando procesos de inmenso dolor y de adaptación por el hecho de ser emigrantes. Esta reflexión hace que los humanos se replanteen cambiar nuestras creencias y pensamientos. En este sentido, se recomienda ser más positivos y optimistas, practicar actividades como cantar, bailar, hacer ejercicio, tomar más agua, cuidar la salud, jugar como niños, ver películas cómicas, respirar, meditar, agendar nuestra felicidad y encontrar un propósito para implementar los nuevos hábitos.
La importancia del autocuidado
Es importante fomentar el autocuidado y la salud mental como medida de prevención para mantener al cuerpo en estado óptimo, el ser humano debe aprender a conectarse con sus dones y talentos. Estas prácticas permiten fortalecer la autoestima y ligar a la esencia vital, el ser interior, la unidad familiar, los rituales, el afecto, la aceptación y el respeto.
En este sentido, es imperativo fomentar la comunicación asertiva, y la espiritualidad, aprender a vivir con acuerdos pacíficos, tomar un respiro, dar un momento de tiempo afuera, a dar y recibir y ayudar a otros a dejar fluir las energías, a vivir el presente sin paso y sin prisa.
En esta Pandemia los seres humanos deben acomodarse a una nueva situación para ser más resilientes ante la adversidad, ser más respetuosos, empáticos ante el dolor y la compasión, la pobreza y la enfermedad para encontrar los para qué y no los porqués.
Los aprendizajes, para crecer, para
ser mejores seres humanos, para perdonarse a sí mismos y a los que se han
lastimado. La sociedad debe unirse y crear redes de solidaridad y armonía, a
volver a amar y a cuidar la naturaleza. Es momento de reinventarse y sacar
nuestra mejor versión, es momento de vivir el aquí y el ahora viviendo un día a
la vez, a desatar nuestra imaginación para la paz y el bien universal.
sábado, 5 de febrero de 2022
¿Cuánto tiempo tardamos en hacernos adictos a algo? (II)
En el abordaje de una adicción, ¿funciona la terapia de grupo?
1. Voluntario
Lourdes Suárez, por su parte, prefiere cambiar el verbo «arrastrar» (que, por supuesto, no es literal), por dialogar: «Arrastrar a la persona, no; dialogar con ella, sí. Claro que hay muchas contradicciones en una persona con un trastorno adictivo. Muchas veces son conscientes de los problemas que está generando su problema a nivel familiar, laboral, económico, legal o de salud. Pero se muestran ambivalentes ante el cambio. Les gustaría seguir consumiendo sin arrastrar todos esos problemas. O tener un consumo controlado», razona. explicando que en una persona que ya ha desarrollado un trastorno de este tipo, el consumo ocasional es prácticamente imposible. «Una de las cosas características de una adicción es la pérdida del control», sentencia.
1. Entender que una adicción es un trastorno mental. Si no se parte de esta base, todo el resto será una atención no adecuada.