viernes, 5 de agosto de 2022

Cómo descansar sin culpa

 

ANDRÉS CAMILO ESPINOSA POVEDA    |     LA MENTE ES MARAVILLOSA    |    25 / 07/ 2022
 
¿Cómo descansamos? ¿Qué nos permitimos hacer en nuestro tiempo libre? ¿Qué pasa con esa sensación de culpa que emerge cuando tenemos la sensación de haber estado perdiendo el tiempo? En este artículo, vamos a responder a estas y otras interesantes preguntas.
 
Puede parecer extraño sentir culpa por descansar, pero es más común de lo que parece. Tal vez conozcas la sensación.

Acaba el fin de semana y pasaste todo el tiempo en casa, viendo tu serie favorita con tu familia o tus amigos. Al planear la semana laboral piensas en que no adelantaste nada de trabajo o que no hiciste las labores del mantenimiento del hogar que tenías pensadas, y te inunda una sensación de culpa. Entonces, te prometes que no volverá a pasar… ¿Te ha pasado alguna vez?

Aunque puede parecer que esos sentimientos de culpa son parte de una actitud de perseverancia y motivación por ser mejor, lo cierto es que hacen más mal que bien. Generan un malestar que irónicamente disminuye nuestra productividad.
 
Descansar sin culpa no solo es bueno para la salud, sino que es un derecho que todos tenemos. En esta ocasión vamos a desmontar algunas ideas falsas que nos impiden ejercer ese derecho.

¿De dónde viene la culpa?
La culpa es una emoción que se construye socialmente, por lo cual su funcionamiento depende de la cultura y de los valores interiorizados. Eso quiere decir que aquello que nos hace sentir culpables es, en gran parte, lo que nuestro medio social nos indica que debe hacernos sentir culpables.

Podemos decir que la culpa surge cuando alguna conducta contradice una norma que hemos interiorizado. No basta con que la norma exista o con que estemos al tanto de ella; tiene que ser una regla que se ha incorporado a nuestro sistema de creencias.

Las normas que rompemos y que generan culpa pueden ser determinadas por la religión, la ley, la tradición, entre otras. La culpa por descansar también puede estar influenciada por el modelo económico en el que vivimos.

En la actualidad se premian el éxito y la productividad, por lo que es muy fácil sentir culpa en los días libres, al no enfocarlos en hacer algo relacionado con el rendimiento.

El problema de la productividad
En nuestra cultura se resaltan conceptos como la competencia, la productividad, el éxito, y se definen bajo una mirada económica. Así, solemos entender como actividades productivas aquellas que pueden traducirse en ganancias, ya sean directas o indirectas, y el éxito se mide en función de los ingresos. Es un enfoque bastante limitado, lo sabemos, y la propia cultura denuncia ese hecho, pero sigue sucediendo.
 
En contraste, otros conceptos, como el tiempo libre, el ocio o el descanso, son valorados de manera negativa. Puedes tener tiempo libre, por supuesto, pero parece que necesariamente hay que llenarlo con algo productivo. Y claro que puedes trasgredir esta construcción, pero al hacerlo puedes tener la sensación de estar dejando de ser competitivo, de estar dejando escapar oportunidades que otros aprovecharán.
¿Puedes identificar alguna de esas ideas? A veces están tan interiorizadas que no nos damos cuenta de que las tenemos, pero están presentes en la publicidad, en las conversaciones cotidianas, en las personas que admiramos y vemos como ejemplo, y en la cultura en general.

Si no es hacer ganancias, es crecimiento personal
Tal vez no nos presionemos por ser productivos desde el punto de vista financiero, pero sí desde la idea del crecimiento personal. Está bien, no tenemos que estar generando dinero todo el tiempo, pero sí tenemos que invertir nuestra energía en actividades que produzcan un supuesto desarrollo propio. Eso suena muy bien, pero veamos cómo agrega presiones inadecuadas.
 
Vemos como aceptable dedicar el tiempo libre a pasatiempos que de alguna manera producen un valor, aunque sea intangible. Hacer ejercicio, por ejemplo, es visto como algo bueno, pero solo si produce resultados visibles. Si la actividad física no se traduce en un cuerpo más atlético y se practica solo por diversión, entonces no sirve. “¿Para qué sigues yendo al gimnasio si no está funcionando?”. Hacerlo solo por gusto no es válido.
Con la lectura pasa algo similar. Cuando una persona lee habitualmente se considera como algo positivo, pero luego entra en juego el tipo de lectura. Las novelas de ficción o la poesía no siempre son vistas como temáticas productivas, porque no generan un valor que sea fácil de medir. En lugar de eso, muchas veces se prefieren libros con temática de autoayuda, porque se tiene la idea de que transmiten un mensaje que es “útil” para el crecimiento personal.

Leer algo solo porque es divertido, relajante o emocionante a veces se interpreta como una pérdida de tiempo, irónicamente ignorando los beneficios que la literatura de ficción puede traer a nivel social y emocional.
 
Queremos medirlo todo, y mostrarlo todo
¿Ves cuál es el problema? Nuestra cultura asfixia por su obsesión por mostrar resultados, por demostrar que lo que hacemos con nuestra vida tiene un efecto medible, incluso presumible.
 
Si tenemos tiempo libre debemos invertirlo en algo, no importa mucho en qué con tal de que podamos mostrárselo a otros. Puede ser generar dinero, eso es fácil de presumir. Pero también puede ser en parecer más cultos, o en vernos atléticos, o en tener una familia que se vea feliz, o en tener una casa muy limpia…
 
La lista es muy diversa. Y todas esas cosas están bien; si las quieres, ve a por ellas sin dudarlo. El problema es pensar que la alternativa está mal, y en buscar ser productivo solo por cumplir una expectativa social.

Si haces actividad física, lo mejor es que sea una que te guste; si lees, sea lo que sea que leas, es bueno que lo disfrutes; si inicias un negocio, te irá mejor si además de en el dinero piensas en poner tu corazón en ello.

Y si no quieres hacer nada de eso, también está bien. El descanso es muy productivo en realidad: te trae bienestar, ayuda a tu cuerpo a funcionar correctamente y mejora tu humor. Claro, a esas cosas no le puedes tomar fotos para las redes sociales, ni puedes pavonearte delante de tus compañeros de trabajo. Pero esas cosas son tuyas, son para ti, y eso las hace perfectamente válidas.
 
Descansar mejora la salud física y mental.

Eliminar la culpa
Recuerda que la culpa viene cuando sentimos que hemos transgredido una norma o violado un principio. Para poder descansar sin culpa necesitamos entender que está bien no ser productivo todo el tiempo.
 
Reconocer que invertir tiempo en nosotros mismos es bueno y necesario, y que no tenemos que cumplir con expectativas ajenas; si tenemos algún deber, es buscar nuestro bienestar y el de nuestros semejantes.

jueves, 4 de agosto de 2022

¿Cómo distinguir entre la anorexia nerviosa y otros TCA?

 

AVANCE PSICÓLOGOS          |        12/07/2022
Revisado por los profesionales de Psicología y Mente
 
Así es como se distingue entre anorexia, bulimia y trastorno por atracón. 

Los Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA) son alteraciones de tipo psicológico que afectan a la relación normal del individuo con la ingesta de alimentos diaria, a la percepción del propio cuerpo o a sus hábitos alimenticios. Además, están entre las psicopatologías más severas y con mayor capacidad para dañar la calidad de vida del individuo.
 
Los TCA más comunes son la anorexia nerviosa, la bulimia nerviosa y el trastorno por atracón, y debido a algunas similitudes existentes entre ellos, muchas personas no tienen del todo claro las diferencias esenciales entre todos ellos. Por eso, aquí podrás encontrar un resumen acerca de cómo distinguir la anorexia nerviosa, el TCA más “famoso” y peligroso, y el resto de TCA. Pero antes, veamos en qué consiste la anorexia nerviosa.
 
¿Qué es la anorexia nerviosa?
 
La anorexia nerviosa es uno de los Trastornos de la Conducta Alimentaria más nocivos que existen y tiene como característica esencial una disminución de peso drástica por parte de la persona que la padece, y en consecuencia, por un peso corporal alarmantemente bajo vinculado a la desnutrición.
 
Las personas que presentan anorexia nerviosa tienen una percepción distorsionada tanto de su peso como de su cuerpo y desarrollan una obsesión absoluta para controlar en todo momento su ingesta calórica, por miedo a engordar y aumentar de peso.
 
La vertiente psicológica y de angustia emocional que genera la anorexia nerviosa es otro de los pilares fundamentales de esta enfermedad, ya que la persona que la padece sufre constantemente por el miedo a engordar y por la visión distorsionada que tiene de su apariencia física.
 
Con el objetivo de no engordar, las personas con anorexia nerviosa suelen poner en práctica todo tipo de estrategias insanas que puedan afectar notablemente a su salud, entre las que podemos destacar el uso de laxantes, suplementos dietéticos, diuréticos o un ejercicio físico obsesivo.
 
Además de eso, también es habitual la práctica continuada del vómito tras una comida ocasionada por la presión social por no dejar nada en el plato (es decir, como algo planificado), y la obsesión por el consumo de calorías ingeridas, llegando incluso a contar en todo momento y de manera pormenorizada las calorías que contiene cada alimento que consumen.
 
Los síntomas físicos de la anorexia nerviosa se relacionan con el estado de inanición que acaban presentando las personas que tienen esta enfermedad y los más habituales son: el aspecto extremadamente delgado, la fatiga, los mareos o desmayos frecuentes, la presión arterial baja, el estreñimiento y la pérdida de menstruación en las mujeres.
 
Por el contrario, los principales síntomas emocionales que presentan las personas con anorexia nerviosa son: la irritabilidad, la ansiedad, el estrés, la depresión, la baja autoestima, la angustia, la dificultad para dormir y el malestar a la hora de comer.
 
Las claves para distinguir entre la anorexia nerviosa y el resto de principales TCA
 
Los TCA prevalecen especialmente entre la población más joven, particularmente entre mujeres jóvenes o en edad adolescente, y ejercen un efecto verdaderamente devastador tanto en su salud psicológica como física. Por eso, es importante saber reconocer sus síntomas y buscar ayuda profesional cuanto antes al identificarlos, para obtener un diagnóstico y empezar un tratamiento.
 
Con el objetivo de conocer a fondo las principales características de los principales TCA que existen, a continuación haremos un repaso por las claves para distinguir entre la anorexia nerviosa, por un lado, y la bulimia y el trastorno por atracón, por el otro.
 
Bulimia
 
La bulimia es un TCA caracterizado por períodos de ingesta compulsiva, a los que siguen momentos en los que la persona siente culpabilidad, malestar y angustia por toda la comida ingerida, y por períodos de vómito autoinducido en último lugar u otras formas de purga para intentar “compensar” la sobreingesta, como por ejemplo tomar diuréticos o hacer mucho ejercicio.
 
La principal diferencia entre la bulimia y la anorexia nerviosa es la presencia de atracones de comida, que preceden al uso de estrategias de compensación como el vómito o el uso indebido de diuréticos, laxantes o bien de ayuno diario.
 
Además de eso, por lo general las personas que presentan casos de bulimia no tienen una percepción tan distorsionada de su propio cuerpo ni de su peso, y su característica más definitoria son los cambios bruscos y continuados de su volumen corporal. Además, se suelen producir daños en tejidos como el tracto digestivo superior, los dientes o los dedos a causa de los vómitos autoinducidos. Por otro lado, la bulimia nerviosa se asocia más a la malnutrición que a la desnutrición, a diferencia de la anorexia nerviosa.
 
Trastorno por atracón
 
El trastorno por atracón es uno de los TCA menos conocidos, motivo por el cual puede ser confundido con cualquiera de los dos TCA mencionados anteriormente.
 
Tal y como indica su propio nombre, el trastorno por atracón se caracteriza por episodios de ingesta compulsiva de alimentos o atracones en breves períodos que tienen una gran afectación en la persona a nivel emocional.
 
Estos atracones frecuentes les generan un gran malestar psicológico principalmente por las consecuencias que esto tendrá en su apariencia física y les provoca también angustia, asco y vergüenza, motivo por el que suelen realizarlos a escondidas.
 
La principal diferencia con la bulimia y la anorexia es que posteriormente a los atracones, las personas con un trastorno por atracón no se inducen el vómito ni adoptan otra estrategia compensatoria, y no tienen tampoco una percepción muy distorsionada de su imagen física y peso corporal.
 

domingo, 31 de julio de 2022

7 consejos psicológicos para disfrutar de las vacaciones

Psicología y Psicoterapia Miguel Ángel     |       27/07/2022
Revisado por el equipo profesional de Psicología y Mente

Estos consejos te ayudarán a disfrutar al máximo de esos días para desconectar de la rutina.
 
Las vacaciones de verano son el período más esperado por buena parte de la población, el momento en el que hemos interiorizado que podremos disponer de varios días seguidos para desconectar de la rutina y del grueso de nuestras responsabilidades laborales. Sin embargo, el simple hecho de que nos guste disfrutar del periodo vacacional no significa que sepamos sacarle partido y exprimir sus posibilidades. De hecho, no son pocos quienes, sin darse cuenta, se autosabotean durante este momento del año, y tienen problemas para gozar de todos los beneficios que nos aporta ese tiempo libre.
 
Con el fin de aprovechar y disfrutar al máximo este período, es importante que conozcas varias estrategias de gestión de las emociones y rutinas psicológicamente saludables que te ayudarán a disfrutar de tus vacaciones y hacer que esos días no sean, simplemente, un alivio por la falta de obligaciones profesionales.
 
Recomendaciones psicológicas para disfrutar de tus vacaciones
 
Estos son varios consejos generales y recomendaciones que, desde el punto de vista de la Psicología, te ayudarán a sacarle partido a las vacaciones.
 
1. Mantener un horario
 
Tener un horario más o menos estructurado durante las semanas de vacaciones actúa como un mecanismo de control psicológico para evitar que malgastes tu tiempo.
 
Tener muchas horas de tiempo libre en el que todo queda a la improvisación puede resultar beneficioso en un primer momento, pero a la larga termina siendo agobiante si se repite demasiado, porque nos expone a muchas situaciones en las que debemos decidir qué hacer y sentimos la presión de tener que evaluar todo el rato nuestras decisiones.
 
Es por eso que debemos planificar de antemano un cierto horario diario para saber en cualquier momento las actividades que podemos realizar. De otro modo, la falta de estructura de la jornada hará que caigamos siempre en el mismo tipo de formas de entretenimiento “por defecto” que a largo plazo resulta poco satisfactorio: picar entre horas, revisar una y otra vez nuestras redes sociales, etc.
 
Así evitaremos al máximo un estilo de vida sedentario, nos alejaremos de un excesivo consumo de televisión o de otros dispositivos que nos aportan poco, y seremos capaces de realizar otras actividades significativas y enriquecedoras durante el día.
 
2. Mantener una vida social activa
 
Con el objetivo de evitar una vida social demasiado sedentaria y pasar muchas horas solos en casa descansando, resulta de gran importancia que mantengamos activa nuestra vida social, tanto con amigos como con el entorno familiar. Esto pasa por compartir momentos de comunicación activa y significativa, aprovechando que seguramente todos tendréis una mayor disponibilidad si vuestro periodo vacacional coincide.
 
Mantener la vida social activa significa dedicar tiempo a quedar con nuestros seres queridos, saliendo a tomar algo, realizando alguna actividad cultural conjunta o bien yendo de excursión durante el fin de semana con aquellos que nos alegran la vida.
 
3. Buscar tiempo para uno mismo
 
Como hemos visto, durante el período vacacional es importante pasar el tiempo con amigos y familiares para descansar, cargar pilas y disfrutar de su compañía; no obstante, también es igual de necesario encontrar tiempo para nosotros mismos, y no sentirnos culpables por el hecho de querer estar solos a veces.

Estos momentos de introspección son necesarios no solo para relajarnos, sino también para reformular nuestras prioridades y motivaciones y establecer planes a largo plazo, idear proyectos ilusionantes, y otras actividades que se nos pueden resistir cuando el trabajo del día a día se nos acumula y no podemos salir de la inercia del horario laboral.
 
La clave del éxito en el descanso vacacional radica en saber encontrar el equilibrio entre las actividades y las horas pasadas en familias o amigos y el tiempo que dedicamos a descansar nosotros mismos realizando aquellas actividades que más nos llenan.
 
4. Restringir el uso de redes sociales
 
Las vacaciones nos ayudan a descansar durante varios días y a relajarnos, pero también pueden ocasionar un aumento en las horas en las que estamos conectados a las redes sociales de todo tipo.
 
De todos es sabido que las redes sociales pueden tener un impacto muy negativo en los usuarios que están demasiadas horas conectadas a ellos, e incluso pueden generar adicción. Por eso, es recomendable plantearnos fases de “desintoxicación” digital que nos permitan pensar más allá del bombardeo masivo de estímulos al que nos someten plataformas como Facebook, Instagram, etc.
 
5. Explorar nuevas experiencias
 
Explorar nuevas experiencias durante el período de vacaciones significa hacer todo aquello que no podemos o que no tenemos tiempo de hacer durante el resto del año.
 
Las vacaciones nos permiten desconectar y explorar nuevos lugares y vivencias, algo que podemos lograr visitando lugares desconocidos de nuestra propia ciudad o provincia, haciendo excursiones en la naturaleza o bien viajando a poblaciones nuevas con encanto.
 
6. Evitar comparaciones
 
Para ser felices en la vida, lo mejor es evitar compararnos con otras personas y evitar dejarnos arrastrar por las presiones y convenciones sociales que establecen que unas vacaciones deben implicar un gran dispendio de dinero en viajes exóticos.
 
En este período de vacaciones debemos realizar aquellas actividades que nos llenen de verdad y que nos hagan felices, huyendo de convencionalismos sociales y sin compararnos con las personas de nuestro entorno o con influencers y celebridades.
 
7. Acudir a un psicólogo en caso de ser necesario
 
Es importante tener en cuenta que cuidar nuestra salud mental en verano es una opción tan válida y recomendable como cualquier otra, y nos permitirá superar aquellos obstáculos, problemas o alteraciones psicológicas que nos impidan vivir nuestra vida con normalidad. Además, la modalidad de la terapia online permite no interrumpir el proceso psicoterapéutico incluso si viajamos a otros países.

viernes, 29 de julio de 2022

¿Cómo elegir centro de desintoxicación? : 7 claves a tener en cuenta

 

LLAURANT LA LLUM         |        08/12/2020 

Estos son los criterios a seguir para seleccionar el centro de desintoxicación más adecuado. 

Elegir centro de desintoxicación y tratamiento de las adicciones es un proceso tan crucial como, en algunos casos, complejo. 

En este artículo realizaremos un repaso a las ideas clave y los criterios más importantes a tener en cuenta para elegir, para que resulte más fácil tomar una decisión final incluso para quienes no han acudido nunca a estas entidades.

¿En qué fijarse para elegir un centro de desintoxicación?

Estos son los principales aspectos en los que fijarse para elegir el centro de desintoxicación más adecuado en cada caso. Una entidad de tratamiento de las adicciones adecuada cuenta con estas características.

1. Tiene acreditación sanitaria para realizar tratamientos de conductas adictivas

Esta acreditación ofrece la garantía de que el equipo terapéutico está debidamente formado y preparado para ofrecer sus servicios en el ámbito de la salud, y cuenta con los recursos materiales necesarios.

2. Cuenta con un equipo de profesionales multidisciplinar

La coordinación y la buena comunicación entre los miembros del equipo que ofrecen apoyo terapéutico es fundamental. Pero a la vez, estos deben incluir profesionales de la salud especializados en distintos ámbitos, para ofrecer un apoyo que cubra todas las variables del bienestar y todas las vías de intervención para superar las adicciones. Esto incluye médicos, psicólogos, monitores e instructores, etc.

3. Se adapta en cuanto a los tipos de terapias y tratamientos

Los mejores centros de desintoxicación ofrecen un repertorio de formas de intervención terapéutica lo suficientemente amplio como para adaptarse a las diferentes formas que pueden adoptar las alteraciones de tipo adictivo: tratamientos residenciales, ambulatorios, a medida y personalizados según paciente.

4. El tratamiento incluye todas las fases de la recuperación

Superar una adicción a las drogas no consiste simplemente en desintoxicarse; es necesario tener en cuenta que para no recaer se requiere de un apoyo profesional desde el que sea fácil adoptar hábitos de vida y entrenar habilidades de gestión emocional que nos mantengan lejos de la conducta en la que se basa la adicción.

Por eso, un centro de tratamiento de las adicciones debe acompañar a sus pacientes tanto en los días iniciales en las que se rompe el círculo vicioso del consumo como las semanas y meses siguientes, dando apoyo desde la reinserción y la reconexión con el exterior y con los demás, así como realizando un seguimiento.

5. Cuenta con años de experiencia

Los equipos terapéuticos con muchos años de experiencia disponen de los conocimientos formales y empíricos tanto de los aspectos generales y estructurales del tratamiento, como de los pequeños problemas e imprevistos del día a día.

6. La ubicación y entorno del centro facilitan la recuperación

Disponer de un entorno favorable para la adopción de un estilo de vida saludable y la adopción de dinámicas relacionales adecuadas con los demás también es muy importante. Por eso, los buenos centros de desintoxicación y tratamiento de las adicciones suelen disponer de espacios tranquilos y rodeados de naturaleza, en los que es fácil “desconectar” del tipo de entornos de los que se viene.

7. Ofrece honestidad en el trato con el posible paciente

La transparencia y la honestidad lo es todo a la hora de abordar algo tan importante como la salud. Por eso, por ejemplo, en caso de no disponer de las herramientas más adecuadas para tratar un problema, los centros de desintoxicación de calidad ofrecen sugerencias acerca de qué hacer o dónde buscar.

martes, 26 de julio de 2022

¿Cómo es el tratamiento de adicción a la cocaína?

 

CLÍNICAS CITA        |        27/02/2020

Un resumen de las ideas más importantes para comprender el tratamiento de esta adicción. 

La cocaína es probablemente la droga ilegal más consumida en España, y cada año lleva a la adicción a miles de personas. 

Lamentablemente, esta realidad contrasta con otra: esta sustancia es, a la vez, una de las más normalizadas entre los adultos, sobre todo en contextos de ocio nocturno. Muchas veces, cuando se reacciona para ponerle freno a esta dependencia del consumo de cocaína, esta ya es muy fuerte y es necesario contar con ayuda profesional para superarla. 

En este artículo veremos un resumen acerca de cómo es el tratamiento de la adicción a la cocaína, para entender el modo en el que paciente y terapeuta van poniéndole freno a este trastorno. 

¿Cómo se produce la dependencia hacia una droga? 

Hay al menos dos maneras de entender el modo en el que se desarrollan las adicciones: uno neurológico y otro psicológico. 

La perspectiva neurológica

A nivel neurológico, la adicción a una sustancia como la cocaína empieza a surgir cuando después de consumirla varias veces, nuestro sistema nervioso se va acostumbrando a la presencia de estas moléculas nuevas que entran en el organismo. 

Esta sustancia entra en contacto con nuestras neuronas y, al interactuar con la membrana de estas, desencadena reacciones nerviosas que activan las áreas del placer, es decir, aquellas que nos predisponen a repetir la acción que ha tenido como consecuencia experimentar esa sensación. En este caso, la conducta que ha desencadenado esa experiencia es esnifar una raya de cocaína, por ejemplo. 

Con el paso del tiempo, el consumo de cocaína va transformando el modo en el que las neuronas de nuestro cerebro se interconectan entre sí, y poco a poco estas van organizándose de manera que el consumo de esta droga pase a ser una de las prioridades más importantes de la persona. Así, otras experiencias placenteras como comer o leer un buen libro pasan a segundo plano a costa de centrar la actividad psicológica en conseguir y consumir la sustancia adictiva. 

Además, otro de los efectos de la cocaína en el cerebro es que a la vez que desencadena la que es prácticamente la única sensación placentera para la persona, esta es cada vez más fugaz, y necesita cada vez más cantidad de droga para sentir satisfecha su necesidad. 

La perspectiva psicológica 

Si el tratamiento de la adicción a la cocaína incluye la psicoterapia es porque la psicología tiene mucho que decir acerca de este trastorno. Y es que el hecho de depender de una droga no es solamente un fenómeno neurobiológico, sino que también es algo en lo que importa la manera en la que la persona adicta se interactúa con el entorno, y los entornos a los que se suele exponer. 

Si una persona a la que le cuesta dejar de consumir cocaína siempre sale de fiesta por los mismos sitios y se relaciona con la misma gente, es prácticamente imposible que consiga superar la adicción. 

En cambio, hay algunas personas que, sin necesidad de ir a terapia, superan sus adicciones después de mudarse, casi de manera espontánea. Esto es algo que se comprobó con un caso muy radical: la crisis de adicción de heroína de soldados enviados a la guerra de Vietnam. Al volver a su casa de los Estados Unidos, un alto porcentaje muy alto de ellos había conseguido dejar de depender del consumo de heroína. 

Evidentemente, la gran mayoría de personas no pasará nunca por la experiencia de desarrollar una adicción restringida a un entorno radicalmente diferente al de su ciudad natal y en un contexto de guerra, así que en la gran mayoría de las ocasiones es necesaria la intervención por parte de profesionales.

Las claves del tratamiento de la adicción a la cocaína 

Aquí veremos las principales ideas clave para entender cómo se lleva a cabo el tratamiento de la adicción a la cocaína. 

1. Reconocimiento y seguimiento médico 

La adicción a sustancias involucra procesos biológicos muy delicados, especialmente porque involucra a un conjunto de órganos tan importante para la supervivencia como el cerebro. 

Por eso, los equipos de expertos en el tratamiento de las adicciones trabajamos con médicos que supervisan a los pacientes, algo de especial importancia en la fase de desintoxicación pero que también es relevante en fases posteriores, sobre todo si el paciente siente malestar por otras complicaciones de salud e intenta "compensarlo" con la sensación placentera de consumir droga. 

2.Desintoxicación 

Los primeros días tras haber dejado de consumir cocaína son los más duros para los pacientes, ya que es en esta etapa cuando surgen los síntomas del síndrome de abstinencia con mayor intensidad. Por eso, en la fase de desintoxicación, en la que el organismo va eliminando los restos de droga que quedan en la sangre y en los tejidos, es delicada y requiere de una atención especial por parte de los especialistas. 

3. Reconocimiento de antecedentes al consumo 

Tal y como ocurre con cualquier otro trastorno de este tipo, la adicción a la cocaína se expresa en momentos en los que la persona siente el impulso de conseguir droga y aliviar el malestar que genera la falta de consumo. 

En esta fase surgen pensamientos y sentimientos que indican cuándo hay mayor riesgo de ceder ante la tentación de recaer, y por eso los profesionales de la intervención en las adicciones entrenamos a los pacientes para que sean capaces de identificar muy bien estos procesos psicológicos que sirven como advertencia. De este modo, es mucho más fácil frenar sus efectos, evitando que lleven a la persona a consumir. 

4. Búsqueda de nuevos incentivos 

De poco sirve frenar las ganas de consumir droga si no se ofrecen alternativas. Por eso, en el tratamiento de la adicción a la cocaína también se analiza caso por caso cuál es el contexto en el que vive cada paciente, así como sus intereses, características personales y potenciales gustos, para ofrecerle muchas otras actividades en las que concentrarse y con las que ir eclipsando el poder de influencia del trastorno adictivo. 

5. Búsqueda de nuevos contextos 

Otra de las claves del éxito de la terapia contra la adicción a la cocaína reside en ayudar al paciente a generalizar a diferentes áreas de su vida los resultados obtenidos en las sesiones de terapia. Esto incluye guiarle en pautas de comportamiento que puede seguir para evitar exponerse a la tentación de volver a consumir, o directamente para no volver a sentir interés en esa actividad. Por ejemplo, esto pasa por no verse limitado a un grupo de amigos en el que la mayoría de personas tiene problemas de adicción, o a planes de ocio nocturno en el que no consumir sustancias psicoactivas resulta casi una excentricidad.

También se le ayuda a descartar creencias dañinas que facilitaban la existencia de la adicción: creencias que mantenían una baja autoestima, que le llevaban a creer que esa droga no tiene demasiados efectos adversos en la salud, etc.

lunes, 25 de julio de 2022

Qué hacer para superar la patología dual


Clínicas Cita        |       Psicología y Mente        |        11/03/2020

Consejos para saber cómo gestionar los síntomas de la patología dual y mejorar en salud.

La patología dual es una de las complicaciones más peligrosas en el ámbito de la psiquiatría y la psicología clínica. Se trata del solapamiento entre una adicción y otro trastorno psicológico: por ejemplo, lo que ocurre al desarrollar depresión y luego alcoholismo.
 
En estos casos es crucial ponerse manos a la obra cuanto antes para gestionar sus síntomas y debilitarlos lo máximo posible, entre otras cosas porque el empeoramiento del estado de salud física y mental es muy acelerado si no se hace nada.
 
Por eso, aquí veremos algunas ideas clave para saber qué hacer para superar la patología dual, a modo de resumen.
 
Superar la patología dual: 5 ideas clave
 
Normalmente, el hecho de haber desarrollado un trastorno psicológico ya es motivo para acudir cuanto antes a recibir tratamiento por parte de profesionales de la salud mental. En el caso de la patología dual, en el que hay al menos dos trastornos, es aún más importante empezar la terapia cuanto antes, ya que ambos problemas se refuerzan entre sí y causan más daño de lo que harían por separado.
 
Así pues, las personas con patología dual necesitan que profesionales les ofrezcan un trato personalizado tanto a la hora de evaluar lo que les ocurre como a la hora de proponer medidas, y que realicen un seguimiento de su caso.
 
Sin embargo, más allá de lo que se haga durante las sesiones de terapia hay una serie de ideas clave que hay que tener en cuenta para superar la patología dual en general. Son las siguientes.
 
1. Nada sustituye la terapia
 
Es crucial tener muy claro que no hay ninguna actividad ni rutina que tenga el poder de sustituir la terapia llevada a cabo por profesionales. Por eso, aunque para algunas personas pueda suponer salir de su zona de confort, es necesario ponerse en contacto con centros de terapia en los que atiendan psicólogos y/o psiquiatras y comprometerse con un proceso de cambio con la ayuda de estos especialistas.
 
2. Cuidado con los pensamientos-trampa
 
Las adicciones se mantienen en el tiempo, entre otras cosas, gracias a su poder de hacernos caer en pensamientos-trampa: excusas que nos ponemos a nosotros mismos para recaer una y otra vez o para ni siquiera intentar dejar atrás la dependencia. Un ejemplo de ello lo tenemos en la idea clave anterior: la creencia errónea de que no hace falta ir a terapia, que no es otra cosa que una manera de evitar que la adicción termine.
 
3. Cada trastorno es un mundo
 
Aunque el concepto de "patología dual" pueda dar a entender que todas las personas diagnosticadas de esta manera experimenten lo mismo, la verdad es que los síntomas de esta alteración psicológica dependen totalmente de qué trastornos estén involucrados: no es lo mismo tener adicción al alcohol y TDAH que tener adicción a las benzodiacepinas y Trastorno Obsesivo-Compulsivo.
 
Por eso, hay que tener cuidado con los consejos que puedan dar otras personas con patología dual, y a la vez no dejarse llevar por las ideas preconcebidas que puedan surgir al relacionarse con otros pacientes con la misma "etiqueta": es necesario cobrar consciencia de la heterogeneidad que existe detrás de este término.

4. Todo lo demás queda en segundo plano
 
La salud es lo primero, así que el proceso de tratamiento de la patología dual debe ser la prioridad. A fin de cuentas, las adicciones se caracterizan por hacer que todo lo demás deje de tener tanta importancia para nosotros, así que si no nos comprometemos con la terapia, de manera espontánea y casi sin darnos cuenta, tiraremos la toalla a la mínima oportunidad.
 
5. Hay que apoyarse en el contexto
 
Gestionar los síntomas asociados a la patología dual no es una cuestión de fuerza de voluntad, sino de tener la información correcta, contar con la ayuda profesional necesaria, y hacer lo posible por transformar nuestro entorno en un lugar que nos ayude a superar esta alteración psicológica. Por ejemplo, algo tan sencillo como llegar a casa y vaciar todas las botellas de bebidas alcohólicas por el fregadero puede marcar la diferencia, así como recuperar la amistad con aquellas personas que intentaron mantenernos lejos de la adicción.