sábado, 9 de febrero de 2013

Hiperactivo o el más pequeño de la clase

PSIQUIATRÍA | Estudio con casi un millón de niños.
-  Sospecha que se puede confundir su inmadurez con déficit de atención.

    MARIA VALERIO |  El Mundo | 06/03/2012
         
-  Comparten curso y pupitre, pero entre un niño nacido en enero y otro de diciembre existe casi un año entero de diferencia. Y, según un amplísimo estudio canadiense, esta brecha en el calendario puede tener importantes consecuencias entre los seis y los 12 años: los pequeños de la clase son a menudo sobrediagnosticados como hiperactivos.

-  La relación entre la época del año en la que se nace y distintas patologías de la mente (desde la esquizofrenia al autismo) ha sido ampliamente abordada por la ciencia; aunque en el caso del trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) no existen evidencias claras.

-  Ahora, investigadores de la universidad canadiense de British Columbia han utilizado una muestra de casi un millón de niños de seis a 12 años para ver cómo afecta la cuestión. Sus conclusiones son una importante llamada de atención a padres, profesores y especialistas.

-  Entre 1997 y 2008, los niños nacidos en diciembre tenían un 39% más de posibilidades de ser diagnosticados con TDAH que sus compañeros de enero. Un sobrediagnóstico que se tradujo en un 48% más de uso de fármacos para tratar esta hiperactividad.

-  "Es un estudio muy importante, con conclusiones totalmente lógicas que alguna vez hemos comentado entre compañeros", señala la doctora Lola Mojarro, presidenta del comité científico de la Asociación Española de Psiquiatría del Niño y el Adolescente (AEPNYA). Aunque añade que este fenómeno es difícil que ocurra en España, "porque aquí se diagnostica menos y mejor, no únicamente en base a cuestionarios". Una idea en la que coincide José Antonio Ramos Quiroga, director del programa de TDAH del Hospital Vall d'Hebron de Barcelona, "la maduración del niño es algo que todo clínico valora y tiene en cuenta".

       Evidente a los cinco o seis años
-  Como explica Mojarro, 12 meses suponen una diferencia enorme a los cinco o seis años; "aunque como bien apunta el trabajo, dicha brecha se va equilibrando cuando el menor se acerca a los 11 o 12 años". A su juicio, sería lógico separar a los niños en los primeros cursos; "por un lado los nacidos de enero a junio y, por otro, los de julio a diciembre".

-  En el estudio, el sobrediagnóstico de diciembre fue incluso más llamativo cuando se desglosaron por separado los datos de niños y niñas. Para ellas, nacer a final de año supuso un 70% más de probabilidades de ser diagnosticadas con este trastorno que las nacidas en enero. Probablemente porque las niñas con TDAH son menos disruptivas, añade la doctora Anna Sans, jefe de la Unidad de Trastornos del Aprendizaje del Servicio de Neurología del Hospital San Joan de Deu de Barcelona, "y como tienen menos problemas de conducta en clase, el trastorno suele pasar más desapercibido".

    Medicación innecesaria
-  El equipo canadiense, dirigido por Richard Morrow, considera que no existen razones genéticas para explicar este fenómeno y concluye que a menudo la inmadurez de los más pequeños de la clase se confunde erróneamente con hiperactividad (un síndrome que combina impulsividad, falta de concentración, dificultades para estar quietos, impaciencia, desorganización en el estudio...). "Es importante no exponer a los niños a los daños innecesarios que puede suponer un diagnóstico erróneo", alertan.

-  Y entre esos 'daños colaterales', el uso de fármacos es sólo uno de ellos porque los investigadores advierten también del peligro de 'etiquetar' a un pequeño, tratándole de manera diferente que a sus compañeros y alterando la percepción que puede tener de sí mismo.

-  Para huir de esos diagnósticos erróneos aconsejan, entre otras cosas, observar al pequeño en otros contextos diferentes de la escuela, en la que su inmadurez respecto a otros niños puede ser más patente. Un adecuado diagnóstico es clave para tratar los problemas de conducta de estos menores y evitar, entre otras cosas, fracaso escolar y secuelas en su edad adulta. "Los casos graves de TDAH se diagnostican fácilmente; pero en los que no son tan acentuados -que son la mayoría- el papel de los profesores es fundamental, porque son los primeros en sospechar que algo no va bien", apunta el doctor Celso Arango, especialista en Psiquiatría Infantil del Hospital Gregorio Marañón de Madrid.

    El mito del sobrediagnóstico
-   El trastorno por déficit de atención (con o sin hiperactividad) afecta a un 5%-10% de los niños en edad escolar (en una proporción de cuatro a uno para los varones). Tienen dificultades para concentrarse, interrumpen constantemente, les cuesta estar quietos y permanecer sentados, se mueven sin parar, se organizan mal en los estudios... Y aunque las causas que dan origen a este trastorno (el más frecuente en la edad escolar) no están del todo claras, cada vez se apunta a un cóctel de factores genéticos y ambientales.

-  En los últimos años, el número de casos diagnosticados ha crecido significativamente; pese a lo cual, la doctora Anna Sans considera que no existe un sobrediagnóstico como podría pensarse. "Como en todo, puede haber errores, pero siguen siendo más los casos que no se detectan que no al revés", asegura a EL MUNDO.es. De hecho, cita un estudio reciente llevado a cabo en el área metropolitana de Barcelona en el que apenas un 2% de los menores estaba en tratamiento farmacológico para el TDAH; "muy lejos del 5% de casos que se estiman en España". Coincide con ella la doctora Mojarro: "no hay un sobrediagnóstico, porque aquí se trata el tema con más cautela que en EEUU, por ejemplo".

-  José Antonio Ramos Quiroga, director del programa de TDAH del Hospital Vall d'Hebron de Barcelona incide en la misma línea: "Este infradiagnóstico es algo que puede sorprender a mucha gente, pero podría estar detrás, por ejemplo, de nuestro elevado fracaso escolar". A su juicio, no se puede descartar que este tipo de trastornos no se estén abordando correctamente en España.

jueves, 7 de febrero de 2013

Ayuda mútua entre personas con enfermedad mental

    
      Opiniones sobre una experiencia en los Servicios de Salud Mental de Andalucía.

-  “En Internet se veía un video en el que  se mostraban las opiniones de personas que participaron en un proyecto de ayuda mutua entre personas con enfermedades mentales desarrollado por la Federación de Asociaciones de Usuarios de los Servicios de Salud Mental En Primera Persona con la colaboración del Servicio Andaluz de Salud y la Escuela Andaluza de Salud Pública. 

-  Las sesiones de ayuda mutua se ofrecieron a pacientes de una selección de 11 Servicios de Salud Mental y fueron acompañados por agentes de ayuda mutua previamente entrenados para llevar a cabo esta labor”.


-  ¿Qué es la ayuda mútua? 

-   Los entrevistados exponen con claridad y precisión lo que supone para ellos la ayuda mutua que es , como dice la palabra ayudarnos mutuamente , nos contamos nuestras experiencias de vida y las herramientas necesarias para mejorar estas cosas, cosas que están fuera de lo que son los términos médicos, un poco en nuestro idioma en nuestro lenguaje. Todo esto significa ir empoderándonos, ir adquiriendo unas destrezas, y no hay ningún psicólogo, ningún psiquiatra porque nosotros mismos nos ayudamos mutuamente. Hay un feed back, se da y también se recibe. Tú me enseñas algo y yo aprendo, yo te enseño algo y tú aprendes. Para mí la ayuda mutua es una formación constante. Es dar y recibir ayuda y muchas informaciones sobre mi enfermedad. Lo bonito es que se da entre iguales, entre los propios usuarios. Dos personas que tienen la misma patología se entienden mucho mejor que con un profesional o con cualquier otra persona. Esto no quiere decir que sea una terapia sustitutiva, no queremos sustituir a ninguna otra terapia sino complementar la terapia de alguna forma. Para mí es una labor esencial.

- “El proyecto contempla el entrenamiento de personas con transtorno mental grave. Se han formado más de 120 personas en toda Andalucía, con representación de todas las provincias. Los contenidos de la formación estaban enfocados al fomento de la superación y al valor de la ayuda mutua en dicho proceso. 

-  Se trabajaron actividades para el fomento de la esperanza, acompañamiento, dar apoyo, empatía y escucha activa. Se pusieron en valor las aportaciones y capacidades de todas las personas que participaron en el ejercicio de la ayuda mutua en base a la propia experiencia de vida”.

-  Aprendizaje en la formación de la ayuda mútua 

-  La formación, aparte de recuperar actividades que tenía bastante estancadas, como son reflexionar, recopilar, trabajar, pues personalmente me ayudó a mirar los conflictos que se me presentan en el día a día con otra  perspectiva más tranquila. Es una de las cosas más importantes que he vivido. Me ha servido bastante para darme cuenta que tengo unas capacidades que a los demás puedo dárselas, ofrecérselas, es un privilegio y para mí me ha servido mucho. Es para tener herramientas que me ayuden a mejorar. Aprendí que podía actuar de forma positiva sobre compañeros utilizando unas técnicas y herramientas que se me ponían en mis manos. Lo que a mí más me ha ayudado ha sido la dinámica grupal o los ejercicios.   



Caos cognitivo por culpa del cannabis

   Un estudio en ratones muestra el daño que genera esta droga en el cerebro. 

   Laura Tardón Periódico El Mundo | 26/10/2011  

-  Como el caos que se crearía en una orquesta si la percusión desafinase, lo mismo le ocurre al cere-bro con el consumo de cannabis. Determinadas partes del órgano 'inteligente' se quedan 'tocadas' y esto también se nota en la función cognitiva. Después de observar cómo influye esta droga en la actividad cerebral, un grupo de expertos de la Universidad de Bristol (Reino Unido) asegura haber encontrado el mecanismo por el cual el cannabis aumenta el riesgo de padecer esquizofrenia.

-  Los científicos administraron a un grupo de ratones una molécula capaz de activar el receptor cannabinoide que se sabe está implicado en los humanos cuando toman esta droga. A través de unos aparatos muy utilizados en electrofisiología, los científicos pudieron medir y analizar la actividad electrónica de cientos de neuronas generada por las distintas zonas cerebrales de estos roedores al someterles a diferentes test cognitivos.

-  Así es como se dieron cuenta de que se originaban alteraciones eléctricas en dos áreas: el hipocam-po y la corteza prefrontal, "dos zonas cerebrales esenciales en la memoria y la toma de decisiones y cuyas alteraciones están muy implicadas en la esquizofrenia", afirman los autores del artículo, publi-cado en 'Journal of Neuroscience'.

-  "Ya se sabía que el cannabis aumenta el riesgo de padecer psicosis y esquizofrenia, pero no se conocía el mecanismo subyacente", explica Celso Arango, psiquiatra del Hospital Gregorio Marañón de Madrid. En busca de motivos que expliquen por qué esta droga es un factor de riesgo de esquizo-frenia, el grupo de científicos de Reino Unido, postula, finalmente, que el cannabis produce altera-iones en las mismas zonas cerebrales que la esquizofrenia. "Lo que hay que hacer ahora es compro-barlo en humanos", apostilla el doctor Arango, que también es director científico del Cibersam, Centro de Investigación Biomédica en Red de Salud Mental. 

    Menos droga, menos esquizofrenia.
Como dice el especialista español al comentar este estudio, "la Psiquiatría es una especialidad de la Medicina en la que es posible la prevención. Si fuéramos capaces de eliminar o hacer desaparecer el cannabis, el porcentaje de personas con esquizofrenia se reduciría en un 5%-6%".

-  Esta droga no sólo incrementa las probabilidades de sufrir psicosis, señala Arango, sino que "ade-más adelanta la edad de aparición. Cuanto más jóvenes son los afectados, peor es el pronóstico". Y si además continúan consumiendo, "tendrán más recaídas, más ingresos y responderán peor al tratamiento que alguien que no prueba dicha droga".

-  Según el principal autor de la investigación, Michal Kucewicz, "nuestros resultados ayudan a entender un poco más los procesos cerebrales en la enfermedad". De hecho, pudieron comprobar en los ratones los efectos que produce la droga en los humanos: se pierde memoria, capacidad para la concentración, aparecen las dificultades de coordinación, de orientación, de atención, de reflejos (son más lentos), pierden el interés y la capacidad de relacionarse, se aislan, etc.

viernes, 1 de febrero de 2013

Cuando el suicidio salta a primera plana

          - La muerte del diseñador Manuel Mota desencadena las especulaciones. 
          - En el 90% de los casos, la causa es una enfermedad mental.
          - El método y el lugar elegido para quitarse la vida habla de cada individuo. 

    MARÍA VALERIO | Madrid | El Mundo | 12/01/2013 

-  Algún trastorno depresivo, un problema laboral, un resultado médico inesperado... Las especulaciones sobre la muerte del diseñador Manuel Mota no han dejado de sucederse desde que su cuerpo apareció con lesiones de arma blanca en el interior de un baño en un centro de salud, y tres cartas de despedida en la mochila.

-  Mientras los Mossos de Esquadra trabajan con la hipótesis del suicidio y los forenses le practican la autopsia al cuerpo de Manuel Mota, los especialistas consultados por este periódico coinciden en que existen algunas circunstancias atípicas en el caso.

-  "He visto 700 suicidios a lo largo de mi carrera, y ninguno con una puñalada en el pecho", confiesa el forense José Cabrera, que reconoce las dificultades para tener éxito mediante este medio. "Hay que tener mucho valor, fuerza suficiente para atravesar la zona, haberla estudiado bien previamente...". Una idea en la que coincide Dolors Costa psicóloga clínica y miembro de la Asociación Nacional de Criminalistas (Ancref); "es un método muy infrecuente. Hay que tener mucha fuerza física, pero también moral, porque va contra el propio instinto de supervivencia del ser humano".

-   "Es una forma muy llamativa, que oculta una gran autoagresividad", señala por su parte el doctor Jesús de la Gándara, responsable de Psiquiatría en el Complejo Hospitalario de Burgos. Detrás del 90% de los suicidios que se cometen, se esconde una enfermedad mental; sobre todo, depresión y esquizofrenia. 

-   Como señala el doctor Eduard Vieta, director del Programa de Trastornos Bipolares del Hospital Clínic de Barcelona, los suicidios de tipo violento (como precipitarse desde cierta altura, usar armas blancas o de fuego, el ahorcamiento...) son más habituales entre varones; mientras que las mujeres recurren con más frecuencia al consumo de fármacos o sustancias. "Cuanto más violento es el método elegido, más incidencia de patologías psiquiátricas subyacentes suele haber", añade.

    Premeditación
-   A su juicio, los suicidios son difíciles de predecir, aunque sí se puede ayudar a la población de manera indirecta, "perdiendo el miedo a ir al psiquiatra, por ejemplo, porque está demostrado que hay mayor tasa en personas que no han pedido ayuda". De hecho, Vieta también desmonta el miedo y el mito a hablar del suicidio en los medios de comunicación. "Ésta es la primera causa de muerte en jóvenes de 15 a 35 años, por delante de los accidentes de tráfico. La solución no es no hablar", señala. "Una persona no se va a suicidar por leer una noticia sobre suicidios, aunque sí es posible que si está pensando en hacerlo le dé por imitar los detalles de algo que ha leído", añade.

-  Los especialistas también coinciden en que los suicidios planificados (como los que suelen dejar tras de sí alguna nota de despedida) suelen llevarse a cabo en la intimidad; "generalmente en casa o en una habitación de hotel", añade Vieta. Por su parte, los que se llevan a cabo en lugares públicos suelen responder a un patrón más impulsivo, menos planificado.

-   Coincide con esta distinción el psiquiatra Luis de Rivera, autor del libro 'Crisis emocionales', que distingue entre los suicidios muy elaborados y los más impulsivos. En los primeros, señala, no es extraño que el sujeto termine todas sus tareas pendientes, cierre las cuentas incluso elabore testamento. "Estas personas suelen elegir lugares recónditos y solitarios, y su acción responde a una decisión más elaborada después de analizar su vida. Aunque no es una decisión razonable, el sujeto está emocionalmente convencido de que es algo lógico", apunta, "es lo que se conoce como catatimia".

-  En cambio, añade, existen otro tipo de suicidios más impulsivos que responden a un "intento de escapar de una vivencia. No es exactamente que el sujeto desee morir, pero sí escapar del sufrimiento, de una experiencia que cree que no puede soportar". Esa necesidad de escapar se plasma en muertes más impulsivas, en lugares públicos, más concurridos.

     Personas creativas
-   En España, 3.145 personas se quitaron la vida en 2010 (el 78%, varones), según las últimas cifras del Instituto Nacional de Estadística (INE). El método más utilizado es el ahorcamiento, seguido del envenenamiento. Precisamente, una tesis del doctor Luis Mínguez, sobre el suicidio entre poetas de los últimos 250 años, observó que estos creadores utilizaban con más frecuencia para quitarse la vida las armas de fuego (seguidas de las intoxicaciones), frente al ahorcamiento que se observa en la población general.

-   En este sentido, el doctor Luis de Rivera, director del Instituto de Psicoterapia de Madrid, señala que la relación entre trastornos depresivos y creatividad está ampliamente demostrada; y aunque no se sabe a ciencia cierta la causa, se sospecha que ciertos genes implicados en la inteligencia y la creatividad también están presentes en los trastornos depresivos. "Aunque ésta es una hipótesis reciente y poco desarrollada", admite.

-   La depresión, prosigue, tiene que ver con una experiencia de pérdida, y no es extraño que la creatividad surja como una manera de escapar a esa tristeza, a esa sensación de pérdida. En el caso de pacientes con depresión, añade, uno de los momentos de más riesgo de suicidio es paradójicamente cuando el tratamiento empieza a funcionar y el paciente empieza a sentirse mejor.

-   "Lo primero que mejora con la terapia es el aspecto físico de la depresión; el paciente recupera fuerzas poco a poco, empieza a tener apetito... Después viene la mejoría emocional, se reduce un poco la tristeza y comienza a sonreír. Pero lo último que tarda en mejorar es el aspecto cognitivo, las ideas negras. Es ahí cuando hay que extremar la vigilancia y la supervisión del paciente".


Diferències entre una depressió endògena i una exògena.


-   En primer lloc hem de dir que la única persona capacitada per distingir un del dos tipus de depressió, és el psiquiatra, quasi sempre complementat pel psicòleg, els quals amb profunditat saben introduir-se en el món intern del pacient, tot i que el que un sent per dins, les emocions, sensacions, malestar són molt difícils d’explicar.

-   Bàsicament quan una persona va a algun d’aquests dos especialistes és perquè sent tristesa, tot ho veu molt negre, està desesperançat, té angoixa, cansament, insomni i també moltes vegades mal de cap, d’estòmac, inclús com una certa dificultat per respirar.

-   Les preguntes que fan els professionals de salut mental, junt amb les respostes que els donen els pacients són la primera eina que tenen per veure de quin tipus de depressió parlem, perquè hi ha molts símptomes com els descrits abans que poden patir-los uns i altres. També es solen fer proves per mesurar la memòria i la concentració, tests senzills o més complicats, interpretar dibuixos, conversar uns minuts d’un tema diferent de l’enfermetat i així comproven com s’està de capacitat de concentració i memòria.

-   Amb aquest material i el parer contrastat dels dos professionals esmentats, si es tracta d’una persona adulta ben aviat solen diagnosticar el tipus de depressió. Vull afegir que una depressió és una enfermetat, com pot ser-ho qualsevol altra, i no un defecte del caràcter. Potser ja ho he posat a algun altre article, però és que sovint s’ens penja l’etiqueta de ser “persones rares” i el que som és persones malaltes.

-   La depressió endògena és més de l’estat de l’ànim, sense que el pacient pugui fer servir la voluntat perquè aquesta eina aquí no serveix. És deguda a causes biològiques i essencialment heretada encara que sigui de tercera, quarta o cinquena generació. No l’ha desencadenat cap problema. És una enfermetat produïda per un transtorn cerebral dels neurotransmisors entre d’altres elements del cervell, almenys això és el que jo sé.

-   Els símptomes generals dels dos tipus de depressió en el cas de l’endògena són molt més accentuats, sobretot quan es pateix una crisi. La tristesa que es sent és incomprensible inclús per les persones amb qui viu el pacient, és una tristesa vital, sols ho enten –a part dels professionals- qui ho ha passat, i si s’ha dormit alguna hora, el despertar és feixuc perquè s’està ja cansat i la persona malalta és normalment incapaç de llevar-se.

-   També es té molta sensació d’inutilitat, de culpa, de no ser important per a ningú, no es té interés per a res –és el que en català col.loquial diríem “tant se’m en dóna-, la sensibilitat està a flor de pell, i les coses no sempre s’interpreten bé, s’acusa falta d’afectivitat encara que se’n tingui, en fi és un món complicat…Tots aquests símptomes i més, calen fins el moll de l’os i sols es poden aliviar amb medicació, fent exercicis de relaxació i moltíssima paciència…

-   A mesura que el pacient es va recuperant de la crisi pot fer una vida més o menys“normal” perquè en general no es pot estudiar per falta de memòria i concentració, ni treballar ja que la majoria de malats estan incapacitats per fer-ho, encara que sigui un treball senzill, doncs complir amb un horari, estar amb els companys, aixecar-se del llit, tot, comporta angoixa… s’ha de portar una vida tranquil.la intentant fer el que es pot, com es ara un exercici físic moderat, natació, passejar, conversar, llegir, escoltar música relaxant…

-   Es importantíssim l’ajut i el recolzament de familiars i amics en qualsevol dels dos tipus de depressió, sé que surt aquest tema en altres articles però mai està de més recalcar-ho, i en aquest cas més perquè el procés és llarg i moltes vegades l’enfermetat es cronifica, vull dir que no es cura mai.

-   Per contra en la depressió exògena o reactiva normalment hi ha una causa que l'ha desencadenat. Pot ser la mort d’un parent molt proper, un revés econòmic, un fracàs en els estudis o el treball, el trancament del matrimoni, etc.

-   També és una enfermetat mental que cal tractar anant a un especialista, i en principi, segons els símptomes en que es presenta, recórrer per un temps a un fàrmac. Això el psiquiatra o el psicòleg que atenen al pacient ja ho tenen en compte, però la medicació sol ser més fluixa i també més curt el període que cal prendre-la.

-   A més en el cas d’aquest tipus de depressió, una vegada assumida la situació que l’ha provocada, o bé si ha estat un problema, quan aquest s’ha resolt, seguint les pautes de conducta del metge –inclòs el fàrmac si cal-, és més fácil sortir-se’n.

-   Per l’experiència de persones conegudes que han passat per aquesta enfermetat, amb el temps, sol ser quasi més efectiu que el fàrmac la visita esporàdica al psicòleg, que és el que fa un seguiment espaiat segons el grau de depressió que es pateixi. I normalment el malalt es cura en un percentatge molt alt de casos.

M. Carme Samaranch

Trabajar mucho deprime

"Trabajar más de ocho horas puede llevar a la depresión."

    El Mundo.es | 26/01/2012

-  El refranero popular muestra una vez más su sabiduría: 'Lo bueno, si breve, dos veces bueno'. Nuevos datos muestran que las jornadas laborales demasiado largas "se relacionan con un riesgo mayor de sufrir episodios depresivos." 

-  A las conclusiones de estudios anteriores que relacionaban los horarios de trabajo con trastornos psicológicos y del sueño, la disminución de las funciones cognitivas o los problemas depresivos y de ansiedad, los datos del último artículo publicado en la revista 'PLUS ONE' añaden también la depresión. 

-  Tras analizar las condiciones laborales y la situación personal de 2.000 funcionarios británicos con edades comprendidas entre los 35 a los 55 años, los autores concluyen cómo "trabajar 11 horas o más aumenta en más del doble la posibilidad de sufrir cuadros depresivos." El estudio está dirigido por Marianna Virtanen, miembro del Instituto Finlandés de Salud Ocupacional en el University College de Londres. 

-  "Seguimos la evolución de estos trabajadores a través de entrevistas durante cerca de seis años y los datos son claros. Aquellos que contaban con jornadas de 11 horas o más o que hacían horas extra (en total, un 16% de las personas analizadas), tenían entre "un 2,3 a un 2,5 más de posibilidades" de desarrollar episodios depresivos y ansiedad si lo comparamos con aquellos cuya jornada se limitaba a siete u ocho horas (54%)", dice Virtanen. 

-  El trabajo tuvo en cuenta datos como el estatus socioeconómico o el estilo de vida de los participantes para que no 'contaminaran' los resultados. Así, el estudio arroja un 'retrato robot' de aquellas personas con más riesgo de caer en la depresión: varones casados o viviendo con su pareja,que ocupa un puesto de alta responsabilidad y activo o empleos donde hay una carga importante de presión, y que consumen alcohol de forma moderada. 

-  "Los datos son importantes y preocupantes", afirma Virtanen. "Hay que tener en cuenta que la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que los trastornos depresivos serán la principal causa de enfermedad en el año 2030 y que, en la actualidad, además de las condiciones de vida personales, este tipo de episodios mentales acarrean un "deterioro sustancial de la productividad en el trabajo, por no hablar de los días laborales perdidos", señala la autora.

lunes, 28 de enero de 2013

La "psiquiatrización" de la vida cotidiana.

      Marta Ostiz (Efe) | Madrid | El Mundo | 25/01/2013 

-   El consumo de hipnosedantes ha aumentado en los últimos años y el porcentaje de personas que los han tomado en 2011 se sitúa en el 11,4 %, datos que avalan lo que los expertos llaman la "psiquiatrización de la   vida cotidiana", que nos lleva a acudir a estas sustancias ante hechos como una ruptura sentimental.


-   Según la última Encuesta sobre Alcohol y Drogas EDADES 2011-2012, el número de personas que consumen drogas en España ha bajado en todas las sustancias, salvo el caso de los hipnosedantes -somníferos, tranquilizantes o sedantes- que ha pasado del 5,1% en 2005 al 11,4% en 2011.


-   Para la psiquiatra del Hospital Ramón y Cajal de Madrid Enriqueta Ochoa, este aumento se debe al creciente uso de estas sustancias "de forma legal", con receta médica, aunque también a un mayor consumo de sedantes de forma no pautada por personas que se automedican. Estos medicamentos se usan para tratar síntomas como la ansiedad, la irritabilidad o el trastorno del sueño. "Son síntomas que pueden aparecer en distintos trastornos psiquiátricos o en situaciones estresantes", por problemas de adaptación a distintas circunstancias de la vida. En este sentido, esta experta explica que en los últimos años se observa en las consultas lo que los psiquiatras denominan una "psiquiatrización de la vida cotidiana".


-   "Situaciones como la pérdida de una persona querida o de un trabajo provocan tristeza y ansiedad, síntomas que hace años se consideraban normales y que en los últimos tiempos provocan una mayor demanda de fármacos para mitigarlos", señala Ochoa.


-   En el mismo sentido se manifiesta el psicólogo Ricardo Ros, quien asegura que en los últimos cinco años el número de envases de tranquilizantes vendidos ha pasado de 23 a 35 millones y sostiene que desde hace tiempo "cosas normales" como la timidez de los niños o la rebeldía de los adolescentes "se tratan como enfermedades".   Ros, autor del libro 'Stop a la ansiedad', considera que la industria farmacéutica "trata de que cualquier cosa se convierta en trastorno mental para dar el pastillazo".


-   Para el coordinador del área de Neurociencias de la Sociedad Española de Médicos de como el desempleo, la incertidumbre ante el futuro, la preocupación por la posible pérdida de trabajo o la sobrecarga laboral. Se trata de trastornos adaptativos como estados de Atención Primaria (Semergen), José Ángel Arbesú, sin embargo, el consumo se ha incrementado debido a diferentes consecuencias de la crisis económica ansiedad y depresión que presentan síntomas como insomnio, palpitaciones, desasosiego, mareos o dolor, que "merman su funcionalidad diaria y por tanto la calidad de vida".


-   La doctora Ochoa indica que este tipo de fármacos "pueden ser muy útiles si se toman durante un tiempo generalmente corto para controlar síntomas que pueden ocasionar mucho sufrimiento", pero advierte de que no son la solución a esos problemas y admite que "un número importante de personas abusan de los psicofármacos como forma de controlar la ansiedad o trastornos".


-   También Arbesú insiste en que estos fármacos deben de tomarse durante el menor tiempo posible, "si es posible de forma puntual" ya que tomados durante algunos mesesgeneran dependencia y la necesidad de tomar dosis cada vez más altas para conseguir el mismo efecto.


-   Ros, no obstante, apunta a que la ansiedad se produce  por  falta de adaptación al medio " y eso una pastilla  no lo resuelve", pero -lamenta- a  la Sanidad  Pública le resulta "más fácil" administrar fármacos que tratarlo a través de los psicólogos.