sábado, 8 de marzo de 2014

Necesitamos conocer el cerebro para tratar las enfermedades.

THOMAS C. SÜDHOF |PREMIO NOBEL DE MEDICINA
El investigador alemán considera que su trabajo tiene una gran incidencia en enfermedades como el autismo.

GINÉS DONAIRE Baeza | EL PAIS | 07/10/2013 

Al científico Thomas C. Südhof la concesión del Premio Nobel de Fisiología o Medicina le ha sorprendido llegando a Baeza (Jaén), donde ayer impartió una conferencia en un simposio organizado por la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA). Poco después de comer, al entrar en la sala del encuentro, Südhof recibió una calurosa ovación de los asistentes, sin que el preciado galardón alterase, apenas, el guión de su charla.

“Es un reconocimiento muy importante no solo para nosotros, sino para todas las personas que trabajan en este campo científico para comprender cómo las neuronas se comunican unas con otras, un terreno fundamental para conocer el cerebro humano”, explicó a EL PAÍS el radiante Nobel.

Südhof, nacido en Göttingen (Alemania) en 1955, descubrió cómo las células nerviosas se comunican en el cerebro y cómo las señales ordenan a las vesículas emitir su carga con precisión, una función que, cuando falla, provoca enfermedades, por ejemplo neurológicas. “Realmente, es un área de auténtica frontera en la biología actual pero tiene mucha importancia porque necesitamos conocer el cerebro para poder tratar las enfermedades”, comentaba el profesor de la Universidad de Stanford (EE UU).

Para el investigador, su trabajo tiene una gran incidencia en enfermedades como el autismo. “Creemos que la base de ese trastorno es que las neuronas no pueden comunicarse bien unas con otras”, decía Südhof, acompañado en todo momento del investigador Rafael Fernández Chacón, del Instituto de Biomedicina de Sevilla (IBIS), que fue miembro de su equipo durante varios años. Cuando se le pregunta cuáles son los factores que influyen en el funcionamiento anómalo de esas neuronas Südhof recurre a un símil: “Cuando una persona está escuchando a cinco personas que están hablando, esa persona tiene que elegir a una a la que escuchar; pues bien, ese fenómeno está ocurriendo también dentro del cerebro cuando una neurona recibe señales de otras neuronas. Es un fenómeno que si no funciona bien puede dar lugar a este tipo de trastornos”.

Con todo, es consciente del mucho camino que aún queda por recorrer para despejar todas las incógnitas del cerebro: “Responder realmente cómo funciona el cerebro globalmente es una gran pregunta muy complicada, pero me conformaría con ser capaz de que estos avances hagan felices a los niños que tienen autismo o ser capaz de retrasar el inicio de las enfermedades neurogenerativas”, explica.


Sabedor de que la ciencia y la investigación no pasan por buenos momentos en plena crisis económica, Südhof lanza un mensaje a los Gobiernos: “Recortar la inversión en ciencia es un gran error, porque la investigación supone un gran apoyo en las sociedades occidentales. Pero lo importante no es solo no recortar, sino poner esa financiación en la ciencia de alto nivel que realmente merezca la pena”.


Ellos se ocultan, el sistema les olvida

La enfermedad mental, nunca bien atendida, sufre ahora el rigor económico
Los afectados se quejan de abandono institucional

ALEJANDRA AGUDO Madrid | EL PAIS | 08/04/2013

El desmantelamiento de la red de salud mental hace que estos enfermos recaigan más o dejen de tomar la medicación / GETTY

La tijera amenaza la implementación del modelo comunitario, en el que el paciente es atendido por un equipo multidisciplinar (psiquiatras, psicólogos, asistentes sociales, enfermeras), y con prestaciones terapéuticas, psicoterapéuticas y rehabilitadoras individualizadas, bien en centros u hospitales de día o en el domicilio. La red estaba desarrollada de manera desigual en las comunidades autónomas y los recortes también son distintos. No hay datos que puedan cuantificar ni lo uno ni lo otro. “Es imposible saber la relación de camas por habitante o de psiquiatras por enfermo”, se queja Eudoxia Gay, presidenta de la “Asociación Española de Neuropsiquia-tría” (AEN).

Los enfermos, las organizaciones de familiares y de profesionales relacionados con la salud mental alertan, a falta de datos cuantificables, de lo que perciben en las consultas, en los servicios hospitalarios en los que trabajan o en sus casas. Hay merma de recursos, se despide personal eventual de las unidades de salud mental, hay menos camas, se reducen las subvenciones para asociaciones, se paraliza la investigación. En este sentido, Jerónimo Sáiz, presidente de la Fundación Española de Psiquiatría, señala que “las camas son el punto crítico”. “Las unidades de media y larga estancia en los hospitales generales tienen necesidades no cubiertas”, asegura el también jefe del Servicio de Psiquiatría del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid.

Las consecuencias son graves, apuntan los expertos, en la calidad de vida de los enfermos y, por extensión, de su entorno. El estigma hace que la enfermedad mental sea prácticamente invisible, pero la “Sociedad Española de Psiquiatría” (SEP) estima, a partir de los datos de la Organización Mundial de Salud, que entre un 3% y un 4% de la población padece enfermedades mentales graves (esquizofrenia, trastorno bipolar y de la personalidad).

La crisis resquebraja el modelo de atención comunitaria que ni siquiera “había terminado de desarrollarse”, según Gay. El presidente de Feafes, José María Sánchez, denuncia que otros recortes están afectando negativamente al tratamiento de la enfermedad mental. Así, Sánchez señala que el copago farmacéutico, la exclusión de los inmigrantes del sistema nacional de salud y los recortes en dependencia ahondan los problemas del colectivo. Si bien, los avances han ido acabando con aquellos centros.

 “La Ley de Dependencia desde el inicio ignoró en gran medida al enfermo psiquiátrico grave. Por ejemplo, a la esquizofrenia. Estaba poco puntuada y los pacientes recibían pocas ayudas”, recalca Miguel Gutiérrez, presidente de la Sociedad Española de Psiquiatría. En este sentido, el doctor Sáiz señala que “algunas enfermedades mentales son invalidantes, con tendencia a recaer e incluso limitan el autocuidado.

El fin del modelo asilar previo a la reforma de 1986, en el que había mezcla de pacientes de diferentes edades y patologías en distintos grados en un solo centro, normalmente apartado de las ciudades, debía dar paso a una red de estructuras asistenciales, desde la unidad de salud mental en el hospital, hasta centros de día, atención domiciliaria o programas más avanzados como el asertivo-comunitario (basado en un seguimiento estrecho del médico, que busca al paciente y no al revés). El desmantelamiento de esta red dejándola en lo básico (las unidades hospitalarias) provoca que los enfermos recaigan con más frecuencia, a veces dejan la medicación y, en definitiva, acuden más a urgencias y aumenta el gasto sanitario, apunta el presidente de Feafes. “Se rompe el tratamiento continuado”, alerta Sánchez.

El rechazo social que sufren los enfermos mentales y sus familias es muy fuerte, dicen los afectados, tanto que en muchas ocasiones el silencio es autoimpuesto. Por eso, dice el doctor Sáiz, “es un colectivo poco reivindicativo e invisible”. Normalmente son las familias las que se asocian para intercambiar información y darse apoyo entre ellas. Pero la virulencia de los recortes lo ha hecho emerger a la esfera pública. “No podemos consentir que nos digan que no hay camas, ni pisos tutelados o que las listas de espera se alarguen tanto”, se enoja Cuevas.

Las organizaciones familiares también han sufrido los recortes
Las asociaciones de familiares y usuarios, que en ocasiones prestan servicios de apoyo allí donde la Administración no llega, también padecen la tijera presupuestaria. Bien lo saben en Valencia. “Se ha recortado drásticamente la atención a la recuperación y rehabilitación que se venía dando de forma casi totalmente privada por las asociaciones de familiares con ayudas parcialmente subvencionadas por Bienestar Social”, alerta Julián Marcelo, miembro de ASIEM. “Por falta de financiación no pueden ni sostenerse las ya escasas plazas de centros de media estancia, de centros de rehabilitación y centros de día. Sin hablar de los prácticamente desaparecidos programas de capacitación u orientación, incluso de los financiados con fondos europeos”, añade.

Nota.- El artículo de prensa es más largo. Si alguien desea leerlo entero lo puede encontrar en EL PAIS del día 08/04/2013.

jueves, 6 de marzo de 2014

El tratamiento en psiquiatría llega a las aplicaciones de los móviles

- Un congreso reúne a 400 expertos que disertarán sobre el uso de las innovaciones

EFE Vitoria | EL PAÍS |  06/04/2014

Las aplicaciones para teléfonos móviles inteligentes, tabletas y ordenadores personales son ya un instrumento experimental en el tratamiento de algunas enfermedades psiquiátricas, como las depresiones.

Las populares "apps", la telepsiquiatría y la psicoterapia "on line", como complemento del tratamiento tradicional, son algunas de las cuestiones que se están analizando en el XXII Curso de Actualización de la Psiquiatría que se celebra esta semana en Vitoria y que reúne a más de cuatrocientos expertos.

El presidente de la Sociedad Española de PsiquiatríaMiguel Gutiérrez, y la jefa del servicio de investigación de salud mental del Servicio Vasco de Salud-Osakidetza, Ana González-Pinto, han hablado este jueves de las nuevas tecnologías y su aplicación en la atención de los enfermos mentales.

Los expertos han destacado que estas innovaciones facilitan información a los pacientes sobre hábitos saludables, sobre medicamentos y diagnóstico, y permiten una atención continuada e inmediata, más allá de la consulta tradicional.

En el congreso se presentas las experiencias de varios programas piloto
González Pinto ha explicado que en España y en otros países se están desarrollando ya herramientas informáticas para el tratamiento de enfermedades psiquiátricas, especialmente de depresiones leves y moderadas. En concreto, Osakidetza y otros servicios de salud tratan de conseguir "psicoterapias 'on line'", que permiten mejorar la eficacia de los tratamientos y el control constante de los pacientes.

Proyectos como el "Fistar" o "Master Mind" están elaborando "paquetes" informáticos que proponen tratamientos en casos de depresión que posibilitarán llegar a más pacientes y más veces que solo con la visita presencial, a la que no sustituye.

La profesora de Psiquiatría, que ha dicho que se están desarrollando varios proyectos piloto en Cataluña y Zaragoza, entre otros lugares, ha adelantado que en tres o cuatro años este tipo de aplicaciones podrán ser utilizadas por los servicios de salud mental de manera generalizada. También se prevé que estas aplicaciones puedan ser empleadas más adelante para el tratamiento de enfermedades más severas, como la esquizofrenia o el trastorno bipolar.

En el congreso también se han presentado las experiencias de los programas "iFightDepression" y "Smiling is fun", y de la "telerrehabilitación cognitiva para pacientes con esquizofrenia".

El primer programa es una herramienta basada en Internet de autogestión para pacientes con depresión que se centra principalmente en las relaciones entre pensamientos, sentimientos y comportamientos, que trata de mejorar la competencia de los usuarios para modificar los pensamientos negativos y conductas desadaptadas. "Smiling is fun" es una aplicación interactiva que facilita un programa de autoayuda para tratar la depresión en los servicios de Atención Primaria.



jueves, 20 de febrero de 2014

Cómo potenciar la confianza en uno mismo.

¿Qué significa tener confianza en uno mismo? Significa ser capaces de tener una visión positiva de nosotros con una base realista, poder entender cuáles son nuestras habilidades y explotarlas a nuestro favor. Saber distinguir qué es lo que se puede controlar y qué es lo que no. Las personas con confianza son inquietas a la hora de aprender algo nuevo y no se detienen si es necesario desarrollar una nueva habilidad para cumplir con sus objetivos. Los fracasos los viven como experiencias de aprendizaje y se aventuran con nuevos proyectos, a pesar del miedo al rechazo de los demás o el riesgo en el cual están incurriendo. Son hábiles a la hora de enfrentarse a las responsabilidades y los cambios que la vida trae aparejados.

¿Estas características les parecen familiares? Sí, son las mismas que describen a una persona optimista. Esto quiere decir que uno de los pasos para tener más confianza en nosotros es cultivar nuestro optimismo, y en esta web encontrarán varios artículos para potenciar esta bella cualidad.

Otro pilar fundamental en el tema de tener confianza en nosotros es cuidar nuestra autoestima, entendida ésta como el conjunto de percepciones, creencias, la imagen y la valoración que tenemos de nosotros mismos. La autoestima se genera gracias al aporte de varios factores, entre ellos si sufrimos de experiencias de aceptación o rechazo en nuestra infancia, si pudimos contar con un buen apoyo familiar y social o estos faltaron. Si tenemos una visión de nosotros mismos distorsionada o somos demasiado autoexigentes vamos a condenarnos a sufrir, ya que vamos a limitarnos, no nos vamos a dar el permiso para vivir nuevas experiencias y desafiarnos y seguramente fracasemos por la falta de confianza que esto nos genera. Vean por favor “Profecía autocumplida” –Artículo de la misma autora, Mariana Alvez, pubicado en este blog-.

Algunas pautas para mejorar nuestra autoestima y por ende la confianza en nosotros mismos serían las siguientes:

Ser quien eres. Aprecia las fortalezas y cualidades que tienes y utilízalas a tu favor, no intentes ser alguien más, simplemente potencia lo que sí existe en ti. A veces creemos que tenemos que ser más simpáticos, llamar más la atención, o actuar de maneras que no nos nacen porque traicionan nuestra esencia, eso no es necesario. Lo mejor es conocernos, apreciarnos y ver en qué áreas somos fuertes para contagiar esa sensación a las demás áreas.

No generalizar. Si hemos fracasado en el pasado o las cosas no han salido exactamente como esperábamos, eso no quiere decir que no podamos lograrlo más adelante. Equivocarnos es parte de la vida y caer en el error no necesariamente implica que siempre va a volver a sucedernos.

No minimizar. Tendemos a despreciar lo bueno o los éxitos que hemos tenido, nos encaprichamos en poner la luz en lo terrible que nos sucede. Siempre hay algo que funciona, que nos da alegría y es ahí donde tenemos que concentrarnos. Tenemos cosas, personas o experiencias de las cuales estar agradecidos, jamás las olvidemos ni las despreciemos, porque son las mismas cosas que tendrían toda la importancia del mundo si las perdiéramos.

Aceptarnos. Con lo bueno y con lo malo, ser concientes de que tenemos defectos pero también cualidades. Los cambios nacen del amor a nosotros mismos, primero nos aceptamos, luego nos “pulimos” y mejoramos.

Cumplir nuestras promesas. Elaborar proyectos, grandes o pequeños, e intentar por todos los medios cumplirlos. A medida de que vemos que somos capaces de lograr lo que nos proponemos (siempre comencemos con metas pequeñas) vamos generando más confianza en nosotros y podemos sentirnos sanamente orgullosos de lo que estamos haciendo.

Y por supuesto no se olviden de cultivar siempre el optimismo inteligente, realista, aquel que nos hace cuestionar nuestros pensamientos negativos, nos empuja a creer en nosotros, nos ayuda a aprender del dolor y nos brinda esperanza.


Mariana Alvez - Licenciada en Psicología Positiva - El club de los optimistas.

El coste de saltarse la medicación

El 40% de los enfermos crónicos no sigue bien el tratamiento
El mal cumplimiento supone 18.000 muertes prematuras y 11.000 millones al año

EMILIO DE BENITO | Madrid | EL PAIS |  17/02/2014

Enfermedad crónica significa, muchas veces, tratamiento crónico. Pero el seguimiento de las pautas de los fármacos —lo que se denomina adherencia— dista mucho de ser óptimo. La Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH) calcula que el 40% de los pacientes no se medica correctamente. Ello supone ingresos y visitas médicas, y tiene un coste tanto en vidas como económico, estimado en 18.400 muertes prematuras y 11.000 millones de euros al año.

“Las cifras parecen elevadas, pero solo en mi hospital, el de Vigo, calculamos en 600.000 euros el coste de los ingresos por esta causa”, afirma Guadalupe Piñeiro, de la SEFH. “Y eso en un estudio que solo midió las hospitalizaciones, y no incluyó las urgencias, las pruebas o las consultas al especialista”, afirma. Otro indicador de este coste es que un ictus cuesta al sistema entre 20.000 y 30.000 euros en su primer año, según la Estrategia en Ictus del Sistema Nacional de Salud. En España se producen unos 120.000 al año, y muchos están relacionados con el control de la coagulación, la hipertensión y el colesterol.

Los expertos en farmacia hospitalaria creen que estos errores o falta de medicación son “la primera causa de fracaso terapéutico”, como ha manifestado el presidente de la sociedad, José Luis Poveda, en unas jornadas organizadas por laFundación Salud 2000 y la SEFH. Esto quiere decir que muchas veces detrás de un paciente en el que no se aprecia mejoría, lo que sucede es que no cumple con lo que se le ha recetado. “Estos datos deberían hacer reflexionar a las autoridades sanitarias, siendo necesario implementar programas específicos para obtener resultados en salud”, dijo Poveda.

El problema no es exclusivamente español. Según los datos de SEFH, en Europa esta falta de adherencia (no medicarse bien) puede costar hasta 125.000 millones de euros, y contribuir a la muerte prematura de 200.000 personas al año.

No hay un perfil claro de los pacientes que más incumplen. La multitud de enfermedades crónicas es tal que las distintas sociedades científicas ofrecen perspectivas diferentes. “Curiosamente, en nuestro hospital eran los jóvenes con enfermedades cardiovasculares y psiquiátricas los menos cumplidores”, dice Piñeiro.

Las respuestas no son unánimes. “Es imposible saber el cumplimiento”, dice Vicente Vicente, presidente de la Sociedad Española de Trombosis y Hemostasia. “Si le preguntas a un paciente, nunca te va a reconocer que no toma la medicación”, afirma. De hecho, esta falta de datos en su campo ha complicado mucho el debate sobre la efectividad de los antitrombóticos, que se ha visto activado al llegar los de última generación, que no implican variar la dosis en función de indicadores sanguíneos.

Piñeiro insiste en ese tipo de complicaciones. “Puede pasar que el médico crea que el tratamiento no está haciendo efecto, y lo que sucede es que el paciente no lo está tomando bien. Entonces, le recetará otro más fuerte, que normalmente tendrá más efectos secundarios y que seguramente será más caro”. José Ramón González-Juanatey, presidente de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), cree que esa proporción del 40% de incumplidores es realista. “Según nuestros estudios, hasta el 50% de las personas con tratamiento para la hipertensión y el colesterol incumplen el tratamiento. Esto supone un impacto muy importante en prevención primaria”, la que corresponde a personas con ese factor de riesgo, pero que todavía no han sufrido un problema cardiovascular. “La cumplimentación es un reto. El problema es que son pacientes que se encuentran bien, y que por eso abandonan el tratamiento. Pero es una preocupación de primera magnitud, y más si se tiene en cuenta que es una medicación muy eficaz”, insiste González-Juanatey.

A veces los pacientes se encuentran bien y dejan la prevención
Ni siquiera quienes ya han tenido el susto de un infarto son mejores cumplidores. “La mitad no sigue bien el tratamiento al año”, dice el presidente de la SEC. Y eso tiene un impacto elevado. “Sabemos que esas personas tienen un 30% más de riesgo de tener un segundo episodio”, añade.

Obviamente, no en todas las especialidades la casuística es similar. Antonio Fernández Jurado, vicepresidente primero de la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH), tiene la percepción de que “el incumplimiento en los pacientes crónicos es evidente”, aunque en su caso, ya que ve sobre todo tumores, se dé menos, “porque están muy controlados”. “La mayoría de las veces la medicación se da en el hospital. Además, tenemos datos objetivos que nos pueden hacer sospechar de que el paciente no se ha tomado la medicación. Cuando un parámetro biológico en un análisis cambia de repente y metes un poco los dedos, sale que el paciente se olvidó de tomar la dosis”, dice. “No lo hacen porque sí. Simplemente, hay veces que se encuentran tan bien que deciden abandonan el tratamiento”.

Incluso la mitad de los infartados incumple la terapia al año
También influyen otros factores, dice Fernández Jurado. “Cuando una pareja de jubilados de bajo nivel económico ve que tiene que pagar por la medicación, pueden decidir dejar de tomarla. Y entonces se producen las recaídas, los ingresos, que es mucho más caro”, dice ante el aluvión de medidas económicas para rebajar la factura farmacéutica. Piñeiro remacha: “La relación con el médico y con el farmacéutico es fundamental. Hay que explicarle claramente los efectos secundarios, lo que implica, y si hace falta, retrasar el inicio del tratamiento”, asegura.

José María Hernández, coordinador del Grupo de Trabajo en Educación Terapéutica de la Sociedad Española de Diabetes, afirma que la clave es la autoresponsabilización del paciente, y que eso está directamente relacionada con la capacidad de comunicación del médico. Algo que no siempre es fácil por habilidad o falta de tiempo.



viernes, 7 de febrero de 2014

Los jóvenes beben más alcohol adulterado con la crisis


SALUD PÚBLICA |  Estudio de la Universidad Complutense de Madrid
      Los encuestados reconocen que compran alcohol en puntos de venta irregulares
      El consumo de alcohol adulterado eleva el riesgo de desarrollar adicción en la edad adulta
Periódico El Mundo | 06/02/2014

Un 5% de los jóvenes consume alcohol irregular, con altas probabilidades de que esté adulterado, una práctica que va en aumento debido a la crisis, según un estudio de la Universidad Complutense de Madrid.

Además, el 40% de los jóvenes no percibe problemas éticos ni de salud en comprar alcohol de forma irregular, fuera del control de las autoridades fiscales y sanitarias, tal y como pone de relieve el estudio, realizado por el instituto ThinkCom, adscrito a la universidad, y presentado hoy.

Los jóvenes adquieren el alcohol en puntos de venta irregular (tiendas de chinos, de "todo a cien" o en puestos callejeros), pero también perciben que lo consumen en locales de ocio, donde se les suministra "garrafón", ha explicado Ubaldo Cuesta, director de la Cátedra de Comunicación y Salud de la Facultad de Ciencias de la Información y autor del trabajo.

El profesor Cuesta ha advertido de que se está implantando cada vez más la compra en la calle debido a la crisis, que también está propiciando que se extienda la filosofía del "carpe diem": "vivir el día a día".

Aunque ha señalado que un 5% de consumo irregular entre los jóvenes puede parecer un porcentaje bajo, este catedrático ha alertado sobre un "repunte de los datos".

"La crisis incrementa el consumo de alcohol irregular", ha subrayado el profesor Cuesta, quien aclara que no sólo se trata de un fraude fiscal sino de un problema de salud pública.
Ubaldo Cuesta ha resaltado el hecho de que los jóvenes no tengan ninguna intención de denunciar la venta de alcohol ilegal, lo que ha achacado, en parte, a que no perciben el riesgo y, en parte, a que en España no está extendida la cultura de la denuncia.

El estudio, realizado mediante una encuesta a 1.200 jóvenes de entre 14 a 34 años, pone de relieve que el 60% de los jóvenes consume alcohol habitualmente, especialmente de forma masiva durante el fin de semana (el llamado "atracón").

Sin percepción del riesgo
Además, uno cada dos no percibe el riesgo que ello supone, a pesar de la probabilidad que este tipo de consumo entraña para desarrollar una adicción en la edad adulta, ha señalado este catedrático.

Uno de cada cuatro encuestados asegura haber sufrido una intoxicación etílica en los últimos doce meses, según el estudio, que observa una tendencia al alza entre las chicas (un 24 %).

"Lo que está haciendo el joven es entrar en una conducta de riesgo sin percibirlo", ha señalado el profesor Cuesta, quien ha considerado que "no se le está prestando al alcohol todo el interés que debería prestarse".

Alcohol, un lubricante social
Y así, si pretenderlo, se está creando un "frame" o marco social de referencia de que beber en exceso "no es tan malo".

Cuesta ha explicado que el objetivo de los jóvenes cuando hacen botellón es ponerse contentos lo antes posible. "El alcohol es un lubricante social, facilita la conducta de flirteo".

Según el estudio, en España se consumen 163 millones de litros de alcohol al año: más de 1.600 millones de cubalibres (130 millones de litros); 500 millones de copas de licores fuertes (25 millones de litros) y 155 millones de copas de licores de frutas (7,7 millones de litros).

Como conclusiones, el autor del informe ha abogado por la necesidad de incrementar las medidas de control, tanto coercitivas (inspecciones del botellón, del garrafón y del comercio ilegal), como educativas.

Además, ha apelado al fomento de la corresponsabiliidad social, a través de programas de educación para la salud y de la labor de los medios de comunicación, y a establecer una ética entre todos los interlocutores.

Nuevas modas
Cada vez se comienza a beber a edades más tempranas. De ahí que desde la Asociación Española de Pediatría en Atención Primaria (AEPap) se considere una "vergüenza" que el consumo "vaya a más" y que desde las autoridades sanitarias no se tomen medidas para evitarlo. Así lo ha lamentado la pediatra Concha Sánchez Pina, coordinadora del 11 curso de actualización en Pediatría organizado por esta sociedad científica en Madrid, que ha recordado que se trata de "la sustancia psicoactiva más consumida de todas". Con 12 años, agrega, "se estima que uno de cada cinco escolares ya ha experimentado con el alcohol", lamenta esta experta.

Los pediatras se muestran preocupados por el consumo intensivo durante los fines de semana (dos de cada tres de los que beben dicen haberse emborrachado) y por el aumento del botellón entre los jóvenes (lo practica uno de cada tres jóvenes).
   
Además, los pediatras advierten sobre otras formas de beber que ahora "están de moda", como el 'binge drinking', que consiste en beber más de cinco copas "a toda velocidad" en dos horas, "para que los efectos del alcohol sean máximos".


"Los padres de los adolescentes deben estar pendientes de los niños y ver cómo vuelven a casa, cerrar los ojos no tiene sentido. Hay que escucharles, hablar con ellos, estar pendientes de sus problemas y explicarles el problema que puede causar este consumo en el futuro, porque puede generar alteraciones cerebrales o del hígado", aconseja esta experta.



miércoles, 5 de febrero de 2014

Conviviendo con enfermos mentales


SALUD MENTAL | 02/10/2012

“Tratar con familiares afectados con esquizofrenia o algún otro padecer de carácter mental, no es siempre una tarea llevadera. Gracias a Saltando muros, encontramos unas pautas generales, que si bien están orientadas al personal de instituciones mentales, muchas de ellas podemos aplicarlas en nuestro convivir diario.”

Estas son las 20 pautas:
      1.- Respetar al paciente (nuestro “cliente”) y no juzgarlo.

2.- Ayudar (en la medida de nuestras posibilidades) a mejorar el bienestar, las oportunidades y la   felicidad del paciente.

3.- Mostrar al paciente que nos importa.

4.- Mantener el sentido del humor.

5.- Reconsiderar nuestra “distancia profesional” si esta provoca que el paciente se sienta solo.

     6.- No dejar que tu mal humor o problemas personales influyan en tu actitud profesional.

7.- Si existe riesgo suicida hablar y dar apoyo y protección constante.

     8.- No “escondernos” detrás del periódico, el móvil o el control.

     9.- No permanecer mucho tiempo en los office o el botiquín
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   10.- Consideremos a las familias y amistades como parte del “equipo” (siempre que se pueda) en  interés del paciente.

     11.- Ayudemos a nuestros compañeros a dar buenos cuidados en salud mental. Compartamos nuestros conocimientos e información.

12.- Informar a los pacientes acerca de los efectos secundarios de la medicación, observar y ayudar a encontrar soluciones si es necesario.

      13.- No evitar hablar de los efectos secundarios sexuales de la medicación.

14.- Ayudar al paciente a obtener un buen cuidado dental y mejorar su salud física y ayudarlos en las visitas al médico y al dentista si es necesario.

      15.- Apoyar al paciente para que realice ejercicio físico regularmente.

16.- Dar soporte al paciente para que gestione situaciones económicas, domésticas y/o burocráticas.

17.- Escuchar cuáles son las aspiraciones del paciente (proyecto de vida) y ayudarle a llevarlas a  cabo.

      18.- Luchar por los derechos del paciente.

19.- Luchar contra el estigma de la enfermedad mental en todas las oportunidades.

      20.- Mantener siempre la esperanza. 


   Fuente: Nursewithglasses - Internet