sábado, 1 de febrero de 2020

"Si nos pasamos la vida buscando ser perfectos enfermamos"

MARIAN ROJAS    |    07/01/2020
Entre el «imperativo de felicidad» y las altas tasas de depresión navega una sociedad conectada más a las pantallas que a las personas. En medio de esa tensión existencial, la psiquiatra Marian Rojas relativiza los dramas, elogia la tristeza, fustiga  las ansias de perfeccionismo y reivindica el miedo. Exige el «modo avión» en un universo que gira en «modo supervivencia». Autora de Cómo hacer que te pasen cosas buenas, habla en plata de comerse el mundo en dosis equilibradas de conocimiento propio.
Pregunta.-Una psiquiatra joven entre los libros tendencia. ¿Cuál es su diagnóstico de este éxito inesperado?. Respuesta.- En una época donde la gente no encuentra sentido a las cosas tendemos a sustituir las razones de vivir por sensaciones, que dan placer y son buenas pero no llenan. Hemos reemplazado los porqués por emociones intensas. Somos adictos a experiencias cada vez más vibrantes que nos dejan más solos por dentro cuando no existen. El estudio de nuestro circuito neuronal confirma que funcionamos así.
¿Su libro triunfa porque queremos desengancharnos de un tren que descarrila hacia algún precipicio?.- Una sociedad llena de vacíos se agarra a cualquier cosa: una persona, una idea, un libro… La felicidad depende del sentido que damos a nuestras vidas. Como psiquiatra, me dedico a ayudar a que la gente tenga un equilibrio sano, porque la felicidad es un concepto muy manido. Trato de animar a superar el pasado y mirar con ilusión al futuro conectando con el instante presente.
Terminó” Cómo hacer que te pasen cosas buenas” con un hijo ingresado en el hospital y su tercer embarazo en marcha.- Lo escribí en el momento más duro de mi vida. No he llegado a las librerías para dar un sinfín de pautas de comportamiento, sino que propongo una cuestión de fondo que he investigado para entender mejor cómo somos, porque comprender significa aliviar. Cuando uno entiende por qué le pasan las cosas, por qué reacciona así su cerebro ante determinadas situaciones, por qué su organismo enferma en momentos de amenaza, es más fácil hacer frente a todas esas circunstancias reales y universales.
¿Se puede ser feliz sin asumir que somos vulnerables y que el sufrimiento forma parte de la vida?.- No. Huir de la realidad nunca nos hace felices, solo incentiva la búsqueda de vías de escape que o son sanas o son destructivas. No hay términos medios.
¿Las redes sociales se consideran una herramienta de evasión?.- El 95 por ciento de los jóvenes del siglo XXI utiliza las redes sociales como huida en falso frente a los problemas porque estimulan la atenciónla corteza prefrontal— y la dopamina —la hormona del placer propia de las sustancias adictivas—. Es un reflejo de la nula tolerancia a la frustración que nos caracteriza como sociedad.
¿Nadar en la superficie de las personas nos hace injustos?.- Nunca hemos tenido acceso a tanta información y nunca hemos sido tan vulnerables al engaño. Estamos enamorados de lo superfluo, y cada vez somos más incapaces de profundizar y llegar al trasfondo de las personas y las cuestiones. Gran parte de la felicidad consiste en autogestionar lo que me conviene para evitar la frustración. Las capacidades del cerebro o las usas o las pierdes. Si sustituimos la memoria por Wikipedia, el sentido de la orientación por Google Maps, y la atención por la pantalla, tendremos menos capacidad para conducir la realidad desde dentro.
¿Pretender una vida sin errores es saludable?.- No conozco vidas sin errores, sin dolor y sin batallas. Si nos pasamos la vida buscando ser perfectos y no fallar, enfermamos. El empeño por mostrarnos perfectos en las redes sociales ya nos está enfermando. El perfeccionista es el eterno insatisfecho que nunca está a la altura de lo que quiere, por eso vive siempre alerta para controlarlo todo. Rema con esfuerzo en un mar imposible.
Nos gusta tenerlo todo atado, y al final nos controla la ansiedad. ¿Cómo ser audaces y, a la vez, vivir en paz?.- Sueña en grande, actúa en lo pequeño. Ese es mi lema. Construye castillos en el aire cuando seas capaz de levantarlos. Plantearse objetivos y poder celebrarlos en la meta es importante, porque disfrutar con la pelea por esos objetivos ya nos está conectando con lo bueno de la vida. 
«Somos una sociedad que ha perdido el sentido de la vida», ha dicho usted. ¿Y de la muerte?.- La muerte como final de una vida de lucha y de amor da sentido a todo. Nos hace pensar. Reflexionar sobre cómo quiero llegar a la muerte —cómo me despediré de mis seres queridos o cómo quiero que me recuerden— nos ayuda a replantearnos la vida con visión de conjunto.
En este siglo XXI frenético usted receta contemplación, mindfulness, desconectar el móvil… - El ser humano no está diseñado para ir constantemente en «modo supervivencia», sino para conectar y disfrutar de lo que tiene: la naturaleza, las personas… ¡Ojo, que vivimos en una sociedad que conecta mejor con las pantallas que con los seres humanos y la relación directa con las personas es lo único que nos llena de felicidad en la vida!
¿Existe una tendencia a patologizar y a medicalizar estados de frustración o duelo?.- El 20 por ciento de la población está medicada por ansiedad, depresión, insomnio… ¡Las cifras son terribles! Cualquiera que lea el nuevo manual de trastornos mentales se verá reflejado en diferentes patologías de algún modo, y en el caso de los niños es particularmente llamativo. El mundo se ha psicologizado. Yo tiendo a quitarles hierro a los diagnósticos, incluso, a veces, ni los doy, porque los nombres técnicos generan perturbación. 
 Fingimos que empatizamos. Fingimos que sufrimos. Fingimos que fingimos. ¿Cómo reconectar con la autenticidad?.- Lo que más motiva al ser humano es ser amado y ser reconocido, por eso hacemos todo lo que sea para aparentar que vivimos bien. Si no estamos sanos por dentro, buscaremos ese aplauso o ese afecto como compensación a nuestros vacíos. Y germinará la envidia, que demuestra superficialidad, no profundidades. Fingiendo pensamos que los demás nos ven como queremos, porque las ganas de querer que todo el mundo piense que nuestra vida es casi perfecta son universales. Me encanta desmitificar a la gente que parece perfecta.
Ser optimista, alargar los telómeros y tener menos posibilidades de enfermar. Explique esta trilogía del emoticono sonriente.- Los telómeros son los capuchones de las puntas de los cromosomas, que se van acortando cuando nos vamos haciendo mayores. Sabemos que la manera en la que nos enfrentamos a los problemas de la vida puede acortar o alargar nuestros telómeros. La actitud proactiva —me levanto, leo, hago deporte, quedo con alguien, me venzo a mí mismo y voy hacia adelante— mejora los telómeros, la salud física y la psicológica. El optimismo es ver la vida como una gran posibilidad para mejorar. La gente que tiende a ver la vida en positivo, a pesar de las circunstancias, tiene menos riesgo de minar su salud. El pesimista, el que convierte las emociones en una soga, se acerca al diván.
Usted receta optimismo y observa enfermedades sociales. ¿Dónde encuentra el equilibrio una psiquiatra?.-Es una profesión de riesgo mental. Pasar el día escuchando fantasmastraumas y problemas puede conducir a no creer en el ser humano. Uno también acaba teniendo sus miedos y sus fobias, porque tú ayudas al paciente pero el paciente te provoca sentimientos con cada una de sus palabras. Yo tengo momentos diarios para encontrar calma mental. Me sirve conectar con mi marido y mis hijos, con la lectura, darme un paseo y echar el freno por completo en vacaciones. 
Drogodependientes emocionales, chutes de sensaciones fuertes, mendigar likes a cualquier precio. ¿Cuál es la metadona contra esta adolescencia crónica?.-La mejor manera de conectar con el mundo online es estar de lleno en el mundo offline. Uno de los grandes abonos para el cerebro es azuzar nuestra capacidad de asombro y volver a mirar las cosas con interés. Debemos volver a educar en la espera en las diferentes facetas de la vida, porque el cerebro, cuando no tiene lo que quiere, se frustra, se pone triste y se irrita. Las dos esferas que nos hacen más felices están relacionadas con el amor y con el trabajo, dos ámbitos que nunca ofrecen resultados inmediatos y requieren la paciencia y la perseverancia de saber esperar. Hay que aprender a vivir en la rutina encontrando la belleza en lo cotidiano
¿Está proscrita la tristeza en nuestra sociedad?.- La tristeza tiene muy mala fama, y eso es un problema. Decía Darwin que el ser humano que sobrevive es el que mejor se adapta a las circunstancias, y esa capacidad de adaptación depende en buena medida de cómo gestionamos todas las emociones: la tristeza, la alegría, la ira, el asco… Aunque no tenga buena prensa, es fundamental, porque es la emoción que mejor nos conecta con nuestro interior. La tristeza nos sirve para reflexionar y decidir cambiar las cosas que no funcionan.
¿Estamos en pie de guerra contra emociones como la ira, el miedo, el asco o la envidia, además de la tristeza?.- Todas las emociones son necesarias porque constituyen las respuestas lógicas ante las diferentes circunstancias, y todas vienen precedidas de un razonamiento, aunque no seamos conscientes. Las emociones —buenas o malas— son básicas para la supervivencia.
¿Por qué tenemos dificultad para encontrar palabras que expresen las emociones?.- En la generación de nuestros padres y abuelos expresar los sentimientos era lo propio de personas débiles. A ellos les enseñaron que había que tragárselo todo. Luego descubrimos que quien se traga las emociones se ahoga. Hay estudios que relacionan el silencio emocional con problemas dermatológicos, cardiológicos, digestivos… Las siguientes generaciones han ido aprendiendo a gestionar las emociones y estamos en una etapa interesante.
¿Cuáles deben ser las pasiones dominantes de una sociedad que quiere romper el cascarón y madurar?.- Urge educar en valores como la empatía, de tal manera que se evite juzgar a los demás. Todos ponemos etiquetas y tenemos nuestros prejuicios sobre personas, razas, orientaciones sexuales… Aprender a ponernos en el lugar del otro es una pasión urgente para la convivencia social.
Las páginas de su libro mezclan cuerpo y mente. ¿Los médicos que solo ven huesos, cartílagos y venas pueden ser perjudiciales para nuestra salud?.- Hipócrates decía que el médico no tiene que estudiar la enfermedad que tiene el enfermo, sino al enfermo que tiene la enfermedad, y su sabiduría sienta cátedra más de dos mil años después. El paciente es quien se merece el foco de atención. Esto requiere tiempo, empatía y paciencia. Es más fácil prescribir una pastilla que preguntar qué te ha pasado, cuál es tu situación personal…
La familia se rompe cada vez más. Lo dicen las estadísticas y se palpa en su consulta. ¿Corremos el riesgo de envejecer teniendo como compañera de fatigas a la triste soledad?”?.- La salud física y psicológica predice nuestro modo de envejecer, y la manera de envejecer depende de cómo nos sintamos queridos. Mi gran preocupación del siglo XXI es la soledad. Recomponer las relaciones de familia no es solo una medida importante, sino una urgencia sanitaria
¿Es viable comerse el mundo sin atragantarse?.- Cuidado con comerse el mundo muy rápido y obsesionarse por alcanzar pronto el éxito. No pasa nada por ir avanzando poco a poco. El trabajo bien elaborado con ilusión es más sano.
¿Cómo se cura el odio?.- Perdonando, que es un acto de amor. Sin el perdón, se instala en nosotros el odio y el rencor, dos reacciones incompatibles con la felicidad. Si no somos capaces de perdonar, el problema es nuestro, porque nos quedamos intoxicados.
¿Seremos capaces de incorporar a nuestras rutinas el deporte de reírnos de nosotros mismos y de nuestras imperfecciones?.- Reírnos de nuestros fracasos y problemas y priorizar el sentido del humor es básico. No podemos tomarnos tan en serio lo que nos pasa. Para superarse es necesario asumir el error y la imperfección, y reírse de uno mismo. Está comprobado que cuando uno se ríe a carcajadas hay una explosión luminosa en el cerebro, como se ha visto en alguna resonancia magnética. El sentido del humor es una vitamina para el cerebro muy buena para la salud.
¿El optimismo realista y sanador de Rojas Estapé será un tsunami crónico?.- A raíz de esta publicación he descubierto otra forma de ayudar más allá de conferencias o terapias. Mi única finalidad es  ofrecer un apoyo basado en la evidencia científica y en mis reflexiones personales para alegrar la vida de muchas personas, para alcanzar la paz y el equilibrio en un mundo hiperestresado e hipercomunicado.

viernes, 24 de enero de 2020

Navarra presenta su III Plan de Salud Mental (2019-2023) con el objetivo de "humanizar la asistencia"

PAMPLONA (NAVARRA)   |   8/02/2019


El consejero de Sanidad del Gobierno de Navarra, Fernando Domínguez, y la directora gerente de Salud Mental de la región, Begoña Flamarique, han presentado el nuevo Plan de Salud Mental de Navarra 2019-2023, el cual será aprobado «próximamente» por el Ejecutivo navarro y tiene como objetivo «humanizar la asistencia sanitaria a quienes padecen trastornos mentales y centrar la atención en la persona antes que en la enfermedad son algunos de los principios prioritarios que rigen el nuevo Plan».

«La prevención de la enfermedad mental, la intervención precoz, la mejora de los recursos sociales y sociosanitarios para personas con trastorno mental grave, el abordaje del suicidio, y el uso racional de la medicación psicofarmacológica se configuran como algunos de los retos en los que se incide especialmente», según informa el departamento sanitario de la comunidad foral. Así, el Plan recoge 40 objetivos articulados en 12 líneas de intervención.

Según el titular de la cartera sanitaria navarra, estos objetivos “responden al compromiso estratégico de este Gobierno de proporcionar a la sociedad navarra una sanidad universal, accesible, equitativa y de calidad, dentro de un sistema público que ponga el centro de atención en la salud y el bienestar de las personas”.

Por su parte, Begoña Flamarique señaló como novedad del III Plan la inclusión de 21 indicadores de resultados que permitirán realizar el seguimiento y cumplimiento de más de la mitad de los objetivos. Estos indicadores permitieron medir y conocer con exactitud la situación de partida, y establecer la meta a alcanzar en 2023.

Modelo de atención comunitario
El documento presentado es la continuación del II Plan Estratégico de Salud Mental 2012-2016 y «apuesta  por un modelo de atención comunitario que incluye la recuperación del paciente como meta, con equipos multidisciplinares que aborden de manera integral la continuidad de cuidados, incorporando a la persona usuaria en la toma de decisiones, favoreciendo su autonomía y con el compromiso profesional de utilización de la mejor evidencia científica disponible y el uso eficiente de los recursos», asegura el Gobierno de Navarra.


miércoles, 22 de enero de 2020

¿Cómo identificar si alguien de nuestro entorno sufre adicción a las redes sociales?

DRA. BERTHA GUZMÁN AMAYA   | Topdoctors   |   19/07/2019

La adicción a las redes sociales se está extendiendo cada vez más en adolescentes de todo el mundo. Instagram, Twitter o Facebook, así como WhatsApp, son redes sociales muy atractivas porque su funcionamiento se basa en una interactividad inmediata. Así pues, su uso tiene un carácter social para comunicarse pero esto, sin control educativo, puede trastornar la realidad de algunas personas, sobre todo en casos de adolescentes.

Aunque el uso de las redes sociales se creó bajo unos principios positivos, el problema reside cuando se detecta que los jóvenes dejan de lado el resto de obligaciones de una vida social normal, tales como estudiar o trabajar, hacer deporte u otros hobbies, salir con amigos o hacer actividades con la familia.

En muchos estudios se ha detectado que el uso excesivo de redes sociales se traduce en un alejamiento del entorno de la vida real del paciente, además de causar altos niveles de ansiedad, afectar a su autoestima e incluso puede terminar provocando una pérdida de capacidad de autocontrol.

¿Qué perfil caracteriza a las personas adictas a redes sociales?.- Suele haber personas más vulnerables, lo que hace que el perfil de “adicto” a las redes sociales sea bastante determinado. Aunque las redes sociales están disponibles a nivel mundial, solo una pequeña parte de usuarios presentan abuso. Normalmente, los adolescentes son un colectivo de riesgo, al ser quienes más se conectan a internet y están más familiarizados con las nuevas tecnologías.


Se vincula la adicción a las redes sociales con jóvenes que tienen carencias emocionales, por lo que las suplen con las redes o perfiles que no son reales. Hay ciertas características personales o estados emocionales que aumentan la vulnerabilidad psicológica de la persona adicta. Los especialistas Psiquiatría explican que, en casos de adicciones a las redes sociales, el paciente suele sufrir un problema subyacente que debe tratarse también mediante Psicología. Algunos ejemplos que  pueden estar detrás de la adicción son una timidez excesiva, un rechazo de la imagen corporal, hiperactividaddepresión o una baja autoestima. En estos casos la adicción a internet funciona como una especie de “cortina de humo” que hace evidente que hay un problema de personalidad o trastorno mental que controlar.

En otros casos se trata a personas con una insatisfacción personal con su vida, e intentan esconder carencias sociales o familiares. En estas situaciones las redes sociales funcionan como un escape de la vida real pero, a largo plazo, tiene consecuencias negativas.

Síntomas de la adicción a las redes sociales: ¿cómo detectar si alguien cercano puede padecerla?.-  Existen unos síntomas comunes en pacientes con adicción a las redes sociales:
 -Malestar emocional
-Impulsividad
-Búsqueda de emociones fuertes
-Intolerancia a estímulos negativos, tanto psíquicos (preocupaciones y responsabilidades) como físicos (fatiga, dolor e incluso insomnio)
 ¿Qué problemas se vinculan a la adicción a redes sociales?.- Los problemas relacionados con las redes sociales tienen que ver con una mala praxis. El hecho de que las redes sociales permitan tener un perfil público y conseguir seguidores, pudiendo hacerse conocido rápidamente (por gustos, looks, comportamientos, etc.), oculta lo difícil que es estar expuestos ante la opinión pública, lo que genera una gran adicción.
Es importante poder y saber identificar si nuestro familiar o amigo está enganchado a internet, e intentar cambiar los hábitos cuando se empiece a detectar. Si es algo incontrolable, será necesario tratamiento.

¿Cómo se trata la adicción a las redes sociales?.- El tratamiento de la adicción a redes sociales suele requerir intervenciones psicológicas y, en algunos casos, complementarlo con psicofarmacología. Así, el tratamiento psicológico y socioterapéutico es muy importante para el trastorno de conducta por abuso de las redes sociales, que se manifiestan en distintos contextos, donde influye la pluralidad del ser humano, su entorno, su personalidad o sus problemas. La Psicología será muy importante como tratamiento terapéutico. Se basan en una evaluación individual, con un programa totalmente individualizado, que pretende la mejora del paciente.


La farmacología se empleará según la gravedad de la situación del paciente. Igual que ocurre en otras adicciones comportamentales, la adicción a redes sociales puede relacionarse con bipolaridad o ansiedad. Según cómo evolucione la persona y cómo afecte a su salud, pueden ser útiles los fármacos cuyo objetivo es disminuir los episodios de impulsividad, cambios de ánimo…, como los fármacos antidepresivos, que mejorarán la ansiedad.


Es básico que la prescripción de medicamentos se haga por parte de un psiquiatra experto en adicciones.

domingo, 19 de enero de 2020

Marian Rojas Estapé: "Tienes el poder de hacer que te pasen cosas buenas"

VÍCTOR-M. AMELA   |   La Contra de la Vanguardia   |   08/02/2019

Asistí a una conferencia de Enrique Rojas en Barcelona, y en algún momento intervino su hija Marian. Escucharla un rato me bastó para admirarme de su claridad expositiva, de su finura analítica, de su buen ojo para las dolencias del alma, de sus ganas de ayudarnos a alcanzar la mejor versión de nosotros mismos. Marian Rojas trabaja en el Instituto Español de Investigaciones Psiquiátricas, y como doctora en Medicina y psiquiatra trata a personas afectadas por depresión, ansiedad, trastorno de conducta y de personalidad. Acaba de publicar el libro “Cómo hacer que te pasen cosas buenas” (Espasa), cuyo contenido es tan valioso y explícito como su propio título indica.
Pregunta.- Quiero que me pasen cosas buenas.   |   Respuesta.- Propícialas.
P.- ¿Cómo?   |   R.- Vive el momento presente: no estés angustiado por tu pasado ni ansioso ante el futuro.
P.- Y si mi presente es desastroso, ¿qué?   |   R.- Toma con ganas tu presente: no importa lo que te pase, sino cómo te lo tomas.
P.- Lo dijo Epícteto hace dos mil años...   |   R.- Tu interpretación de tu presente es decisiva. Ahí detentas todo el poder: ¡alcanza una interpretación que mejore tu vida, que la enfoque hacia la felicidad!
P.- ¿De qué depende hacer una buena interpretación?   |   R.- De tres factores: uno, tus creencias, lo que piensas de la vida...
P.- Pienso que me gusta, por ahora.    |   R.- Dos: tu actitud, que sepas decirte cada mañana “hoy va a ser un interesantísimo día”.
P.- ¿Y eso determina algo?   |   R.- ¡Predispones toda tu bioquímica en esa orientación, está comprobado!
P.- ¿Y tres?   |   R.- Adiestra tu sistema reticular activador ascendente (SRAA).
P.- ¿Mi... qué?   |   R.- Así se llama tu función cerebral de filtraje de información: tu cerebro recibe a cada instante varios millones de bits de información... y tu SRAA se fija sólo en los alineados con tus intereses.
P.- Una embarazada ve cochecitos de bebé por todos lados: ¿es eso?   |   R.- Eso es. Tu mente coopera con tus propósitos, intenciones, ilusiones...: con tu atención.
P.- ¿Mi mente modela mi realidad?   |   R.- “Descubrir algo nuevo puede ser ver lo viejo con otros ojos”, dijo Proust. Cada mañana imagina un objetivo para ese día, un desafío, algo que anhelas que te suceda.
P.- Como la famosa ley de la atracción.   |   R.- Cuándo sabes lo que quieres, es más fácil que te pase, pues te darás cuenta si te pasa.
P.- Me conviene mucho, pues, saber lo que quiero, dibujarme un proyecto vital...  |   R.- “Cuándo sabes a qué puerto vas, todos los vientos son favorables”, dijo Séneca. Si no lo sabes..., ningún viento será bueno.
P.- ¿Algún ejemplo práctico?   |   Una amiga me decía, desesperanzada: “No encontraré un hombre que me quiera”. Le pedí que sustituyese esa idea por la imagen del hombre anhelado. “De mundo, viajero, aventurero...”, me dijo. Así activé su SRAA.
P.- ¿Y?   |   R.- Al día siguiente, en el AVE, el hombre de su asiento vecino consultaba en un portátil... viajes a Birmania.
P.- Era él.   |   R.- Hoy están juntos.
P.- Espero que para bien.   |   R.- Mi amiga ya sabe atraerse cosas buenas.
P.- Deme otro consejo para eso.   |   R.- Conecta con tus pasiones verdaderas. De­sempeña un trabajo que te ilusione. Y persevera. Esto hoy va de capa caída...
P.- ¿Sí?   |   R.- El umbral de frustración ha descendido, nos frustramos pronto. Enseña a un niño a perder: le fortalecerás ante reveses de la vida.
P.- ¿Así le educaron sus padres?   |   R.- Mi madre, economista como mi abuelo, Fabián Estapé, me llevaba de niña a sus gestiones en la Bolsa de Barcelona. Y allí, en vez de fijarme en las cotizaciones, yo le decía a alguno de aquellos agentes: “Le noto triste”.
P.- Le salía la psicóloga.  |   R.- Eso me dijo mi madre: “Dedícate a lo de tu padre”.
P.- El psiquiatra Enrique Rojas.   |   R.- Mi maestro. Y como a él, me interesan las personas y su felicidad, escuchar, ayudar.
P.- De todo lo aprendido de su padre, destaque algo.   |   R.- Que el buen terapeuta sabe generar un vínculo de amistosa armonía con su paciente.
P.-Señáleme lo último que la ciencia aporte a su trabajo.   |   R.- Que el cáncer es de origen multifactorial, y un factor de riesgo son las emociones.
P.- Vaya.   |   R.- Si tu imaginario es ansiógeno, tu ansiedad generará más cortisol del necesario..., lo que desgasta el sistema inmunitario, lo que a su vez inflama el organismo...
P.- ¿Inflama?   |   R.- Colitis, faringitis, artritis, amigdalitis... Insomnio, caída de cabello, taquicardias, palpitaciones, envejecimiento... e irritabilidad. Y mala irrigación del lóbulo prefrontal: pérdida de memoria y concentración... Y, claro, te deprimes: la depresión es un estado inflamatorio de la mente.
P.- Me temo que vivimos en un siglo inflamatorio.   R.- Es así, por tanto perfeccionismo: queremos hacerlo todo perfecto. Por cronopatía: le pedimos demasiado a cada minuto. Por controlarlo todo: incluso el futuro de los hijos...
P.-¿La receta es... que me relaje?  |   R.- Toma tú las riendas de tu propia vida. Y rodéate de personas-vitamina. Y háblate bien: que tu pensamiento use palabras alegres, constructivas, ilusionantes, ¡sin quejas! Mira algo con interés, y se volverá interesante.
P.- ¿No es eso autoengañarme?   |   R.- Puestos a autoengañarte, que sea para bien.


Muchos trastornos psiquiátricos surgen de genes comunes

ABC   |   Madrid   |   12/12/2019

Muchas enfermedades psiquiátricas distintas comparten una estructura genética común, según una investigación realizada por científicos del Hospital General de Massachusetts (MGH) y el Consorcio de Genómica Psiquiátrica (EE.UU.). Los trastornos psiquiátricos afectan a más del 25 por ciento de la población en un año determinado. En el estudio más grande de este tipo, publicado en la revista «Cell», los investigadores identificaron más de 100 variantes genéticas que afectan el riesgo de más de una afección de salud mental.

Un gen está formado por segmentos de ADN; una alteración en la secuencia de ADN produce una variante genética, que puede aumentar o disminuir el riesgo de enfermedad. Se han identificado muchas variantes genéticas individuales que afectan el riesgo de trastornos psiquiátricos específicos. Sin embargo, los genes a menudo son pleiotrópicos, lo que significa que producen múltiples efectos en el cuerpo.

Identificar las variantes genéticas que influyen en el riesgo de más de un trastorno psiquiátrico es un paso importante para mejorar el diagnóstico y el tratamiento de estas afecciones, asegura el autor principal del estudio, Jordan W. Smoller. «Comprender cómo las variaciones genéticas específicas pueden contribuir a un amplio espectro de enfermedades puede decirnos algo sobre el grado en que estos trastornos pueden tener una biología compartida», comenta Smoller.
Identificar las variantes genéticas que influyen en el riesgo de más de un trastorno psiquiátrico es un paso importante para mejorar el diagnóstico y el tratamiento de estas afecciones.

Para identificar estas variantes genéticas multipropósito, los investigadores utilizaron una técnica llamada asociación de todo el genoma para analizar datos genéticos de 494.162 sujetos de control sanos 232.964 personas diagnosticadas con al menos uno de los ocho trastornos psiquiátricos comunes. El análisis identificó 109 variantes genéticas que afectan el riesgo de más de un trastorno psiquiátrico.

Ciertos trastornos comparten muchas variantes, lo que permite a los investigadores dividir las afecciones en tres grupos de afecciones genéticamente relacionadas: trastornos caracterizados por comportamientos compulsivos (anorexia nerviosa, trastorno obsesivo compulsivo y, en menor medida, síndrome de Tourette); trastornos del estado de ánimo y psicóticos (trastorno bipolar, depresión mayor y esquizofrenia); y trastornos de desarrollo neurológico de inicio temprano (trastorno del espectro autista, TDAH y síndrome de Tourette).

Los investigadores también encontraron evidencia de que los genes asociados con múltiples trastornos muestran una mayor expresión a partir del segundo trimestre del embarazo y parecen jugar un papel importante en el desarrollo del cerebro.

Saber qué variantes genéticas aumentan las probabilidades de desarrollar múltiples trastornos psiquiátricos proporciona nuevas pistas sobre las vías biológicas que contribuyen a la enfermedad mental, dice el genetista computacional Phil H. Lee, autor principal del trabajo. «Y aprender cómo se relacionan los trastornos a nivel biológico puede informar cómo clasificamos y diagnosticamos las condiciones de salud mental», añade Lee.
Además, el estudio identificó varias variantes genéticas que tuvieron una influencia especialmente extendida en el riesgo de una serie de trastornos psiquiátricos, lo que podría ser un hallazgo importante para la prevención y atención de los trastornos psiquiátricos. «En la medida en que estos genes puedan tener efectos amplios -concluye Smoller-, podrían ser objetivos potenciales para desarrollar nuevos tratamientos que podrían beneficiar múltiples afecciones».


jueves, 16 de enero de 2020

¿Cómo convivir con un adolescente?: conseguir la autoconfianza

ABC   |   Madrid   |   26/12/2019

“Un congreso online busca arrojar luz a los padres que se sienten perdidos en esta etapa tan difícil como fascinante.”
Tener un adolescente en casa no es una tarea sencilla y los padres, cuando los hijos llegan a esa etapa, a veces se sienten muy confundidos y no saben muy bien cómo gestionar estos momentos tan delicados. José María Gasalla, profesor de Deusto Business School y uno de los ponentes del próximo Congreso gratuito on-line: "Convivir con un adolescente: Misión Posible", trata de dar un poco de luz a los padres que se sienten perdidos en esta etapa tan difícil como fascinante.

«Casi todo comienza desde uno mismo, excepto el nacimiento que depende de otros dos. Pero a partir de ese momento cada uno se va, poco a poco, responsabilizando de ir inventando su propia vida, por supuesto, que las circunstancias influyen y nos dificultan o facilitan esa creación o invención» explica. Y añade que «lo que no vale es quejarse y volverse a quejar que la vida siempre me trae lo peor o todo lo malo me pasa a mí, o bien que mis hijos no hay quien los dirija, los maneje o los controle, ya que la actitud ante la vida depende más de uno mismo que de la propia vida, y es cuestión de confianza. Y a todos nos gusta que los demás confíen en nosotros», explica.

Sin embargo, «vivimos en la desconfianza, con temores y ansiedades, gestionando con dificultad un mundo cada vez más incierto, complejo y convulso que se nos echa encima y con frecuencia nos supera haciéndonos sentir perdidos, sin rumbo ni futuro», sostiene Gasalla, y parte importante de ese mundo son nuestros hijos.

Y –añade- «sabemos que para seguir, tenemos que recuperar la confianza en ellos y, como punto de arranque y partida, en nosotros mismos y, como existe una correspondencia entre cómo los demás confían en nosotros y cómo nosotros confiamos en ellos todo se convierte en un verdadero círculo que se refuerza con la autoconfianza».

«¿Es fácil que nuestros hijos confíen en nosotros si perciben que nosotros mismos tenemos una baja autoconfianza?», se pregunta el experto.«Sin duda que no lo es», afirma. «¿Es fácil que confiemos en ellos si no confiamos en nosotros mismos? Tampoco lo es, Ergum, el punto de partida está en nosotros mismos».

El profesor cree que «debemos echarnos una mirada interior a ver qué sucede con nuestra confianza ya que, como suele decir Humberto Maturana, nacemos en confianza. Es una confianza instintiva, que nos adelanta que nada nos faltará. Pero, con el tiempo y de cara a proteger nuestra supervivencia, se nos enseña a desconfiar de lo que nos dicen, de las experiencias propias y de las prestadas», argumenta.

Y ahí aparece uno de los grandes dilemas: «Si confiamos demasiado, corremos el riesgo de que nos engañen pero si no confiamos, perdemos todo tipo de oportunidades de relacionamiento, de descubrimiento. Hablamos pues, siempre aquí de la confianza inteligente. Confianza que tenemos que particularizar, analizar, contextualizar y actualizar», explica.

Lo mismo sucede con la autoconfianza: «No se trata de sentirnos todopoderosos a toda costa ni, en el otro extremo, considerar que somos una poca cosa ya que, atención, la humildad es una potencia de los poderosos, de los que saben que no saben pero al mismo tiempo, son capaces de alcanzar todo aquello que se proponen, lo cual constituye una pura paradoja», argumenta.

Desde un nivel alto de autoconfianza «somos capaces de poner en marcha lo que todavía no es pero puede llegar a ser, lo que nos permite ir hacia nuestro sueño, que es lo que alumbra nuestra vida».

Y otra paradoja: «Desde la autoconfianza aceptamos nuestra vulnerabilidad. Y esa es nuestra fuerza. Sabemos que somos, seguramente, la especie más vulnerable de la creación y al mismo tiempo la que más se ha desarrollado desde sus inicios».