Diversos estudios demuestran que realizar actos de bondad, ser amable y ayudar a otros puede ser bueno para la salud y el bienestar de las personas.
miércoles, 10 de agosto de 2022
La mujer que fue amable con todo el mundo un año: esto es lo que aprendió
Diversos estudios demuestran que realizar actos de bondad, ser amable y ayudar a otros puede ser bueno para la salud y el bienestar de las personas.
domingo, 7 de agosto de 2022
Hipocondría y nosofobia: cuando la enfermedad se convierte en obsesión
“Sé que me estoy muriendo, doctor. Nadie da con lo que tengo pero estoy seguro de que es un tumor. La resonancia magnética sale negativa pero el dolor de cabeza me indica que el tumor está ahí. Pero es tan pequeño que la resonancia no lo ve. Ya lo verá en dos meses, cuando me haya muerto. He aceptado venir a su consulta para que consiga hacerme dormir, llevo tres días sin pegar ojo, pero usted no me va a hacer creer que no tengo nada”. Este es el testimonio de Jerónimo, un paciente que acudió a consulta con un trastorno de ansiedad por enfermedad, nueva denominación para la hipocondría por el Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders 5 (DSM).
Vivimos en una sociedad continuamente pendiente de mejorar y mantener su salud. Sin embargo, una pequeña proporción de la población vive aterrorizada por sufrir una enfermedad que no padecen. Son aquellos que sufren nosofobia e hipocondría. Para ellos una cefalea es un redoble de tambor por una muerte próxima. Sin embargo, son dos conceptos que suelen agruparse erróneamente y confundirse bajo el término genérico de hipocondría. Pero esta confusión de términos puede suponer un abordaje erróneo de los pacientes.
Una pequeña proporción de la población vive aterrorizada por sufrir una enfermedad que no padecen
No hay diferencias entre sexos. Se cree que las personas que sufren de hipocondría suelen tener una alta tasa de enfermedades médicas en la infancia, así como crianzas sobreprotectoras y demasiado preocupadas por las enfermedades. Además, frecuentemente hay una exposición precoz a la muerte o algún familiar con enfermedades graves.
Las personas con hipocondría pueden tener síntomas físicos o no, a partir de los cuales establecen su creencia. No obstante, la persona con hipocondría pasa muchas horas buscando información en internet, en asociaciones… sobre la enfermedad que cree tener, así como el porcentaje de fiabilidad de las pruebas diagnósticas que existen. La abundante cantidad de información que hay en internet ha agravado la hipocondría hasta el punto de llamarse cibercondría.
Por otra parte, que haya una prueba negativa no tranquiliza al paciente, al contrario, ya que cree que se han equivocado, que su sensibilidad no es suficiente o que aún no era el momento de realizarla, y que cuando se vuelva a hacer saldrá positiva. Creen que el médico que no les ha sabido diagnosticar no es buen médico y de ahí que no haya sabido llegar al diagnóstico. Eso les hace buscar “otro mejor”, y se les considera adictos al “doctor shopping”.
A menudo estas personas tienen otros síntomas como insomnio, tristeza, llanto, dificultades para concentrarse y disminución del rendimiento laboral, doméstico o académico. Además, es normal el absentismo laboral por bajas por enfermedad y visitas médicas, así como cierta inestabilidad laboral y problemas económicos derivados, incluyendo gastos médicos.
Tipos de hipocondría y cómo distinguirlos
- Hipocondría obsesivo-ansiosa. Es la hipocondría más común. El
paciente está continuamente atento a nuevos síntomas, comprueba
continuamente las pruebas y se muestra un pensamiento rígido. Sin embargo,
no suele tener síntomas físicos, o son mínimos.
- Hipocondría depresiva: abundan los síntomas de depresión, ya que el temor hipocondríaco guarda relación con los sentimientos de culpa. El paciente vive la enfermedad como un castigo merecido. Puede haber riesgo de suicidio.
- Hipocondría somatoforme: son predominantes lo síntomas físicos, que ponen de manifiesto una enfermedad real, si bien esta no tiene la gravedad que el paciente considera.
Es frecuente que los pacientes con nosofobia tengan también miedo a envejecer. Hacen todo lo posible por mantenerse y aparentar ser jóvenes. También es común que estos pacientes muestren tanatofobia, o miedo a la muerte, ya que es la mayor amenaza para ellos.
¿Qué diferencia la hipocondría de la nosofobia?
- En la hipocondría el paciente está seguro de que ya padece una enfermedad, mientras que en la nosofobia el miedo es contraerla.
- El paciente hipocondríaco se basa en un doctor shopping para demostrar que sufre la enfermedad, mientras que el paciente con nosofobia evita ir al médico.
- El paciente con hipocondría tiene rigidez de pensamiento y cree que es portador de una enfermedad terminal. El paciente nosofóbico no se preocupa si está lejos de lo que puede causarle la enfermedad.
- En la hipocondría el paciente se informa constantemente sobre la enfermedad. El nosofóbico, en cambio, no es ni capaz de ver una serie, por no sentirse identificado.
- El paciente con hipocondría sufre de ansiedad, insomnio, depresión... lo que se traduce en su trabajo y relaciones familiares y sociales.
También se recomendará el tratamiento farmacológico en casos de hipocondría. El especialista en Psiquiatría será quien deba pautar, en caso necesario, el tratamiento. En pacientes con síntomas obsesivo-ansiosos y depresivos, los ISRS se demostraron útiles.
viernes, 5 de agosto de 2022
Cómo descansar sin culpa
Aunque puede parecer que esos sentimientos de culpa son parte de una actitud de perseverancia y motivación por ser mejor, lo cierto es que hacen más mal que bien. Generan un malestar que irónicamente disminuye nuestra productividad.
La culpa es una emoción que se construye socialmente, por lo cual su funcionamiento depende de la cultura y de los valores interiorizados. Eso quiere decir que aquello que nos hace sentir culpables es, en gran parte, lo que nuestro medio social nos indica que debe hacernos sentir culpables.
Las normas que rompemos y que generan culpa pueden ser determinadas por la religión, la ley, la tradición, entre otras. La culpa por descansar también puede estar influenciada por el modelo económico en el que vivimos.
En la actualidad se premian el éxito y la productividad, por lo que es muy fácil sentir culpa en los días libres, al no enfocarlos en hacer algo relacionado con el rendimiento.
El problema de la productividad
En nuestra cultura se resaltan conceptos como la competencia, la productividad, el éxito, y se definen bajo una mirada económica. Así, solemos entender como actividades productivas aquellas que pueden traducirse en ganancias, ya sean directas o indirectas, y el éxito se mide en función de los ingresos. Es un enfoque bastante limitado, lo sabemos, y la propia cultura denuncia ese hecho, pero sigue sucediendo.
¿Puedes identificar alguna de esas ideas? A veces están tan interiorizadas que no nos damos cuenta de que las tenemos, pero están presentes en la publicidad, en las conversaciones cotidianas, en las personas que admiramos y vemos como ejemplo, y en la cultura en general.
Si no es hacer ganancias, es crecimiento personal
Tal vez no nos presionemos por ser productivos desde el punto de vista financiero, pero sí desde la idea del crecimiento personal. Está bien, no tenemos que estar generando dinero todo el tiempo, pero sí tenemos que invertir nuestra energía en actividades que produzcan un supuesto desarrollo propio. Eso suena muy bien, pero veamos cómo agrega presiones inadecuadas.
Leer algo solo porque es divertido, relajante o emocionante a veces se interpreta como una pérdida de tiempo, irónicamente ignorando los beneficios que la literatura de ficción puede traer a nivel social y emocional.
¿Ves cuál es el problema? Nuestra cultura asfixia por su obsesión por mostrar resultados, por demostrar que lo que hacemos con nuestra vida tiene un efecto medible, incluso presumible.
Si haces actividad física, lo mejor es que sea una que te guste; si lees, sea lo que sea que leas, es bueno que lo disfrutes; si inicias un negocio, te irá mejor si además de en el dinero piensas en poner tu corazón en ello.
Y si no quieres hacer nada de eso, también está bien. El descanso es muy productivo en realidad: te trae bienestar, ayuda a tu cuerpo a funcionar correctamente y mejora tu humor. Claro, a esas cosas no le puedes tomar fotos para las redes sociales, ni puedes pavonearte delante de tus compañeros de trabajo. Pero esas cosas son tuyas, son para ti, y eso las hace perfectamente válidas.
Eliminar la culpa
Recuerda que la culpa viene cuando sentimos que hemos transgredido una norma o violado un principio. Para poder descansar sin culpa necesitamos entender que está bien no ser productivo todo el tiempo.
jueves, 4 de agosto de 2022
¿Cómo distinguir entre la anorexia nerviosa y otros TCA?
Los Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA) son alteraciones de tipo psicológico que afectan a la relación normal del individuo con la ingesta de alimentos diaria, a la percepción del propio cuerpo o a sus hábitos alimenticios. Además, están entre las psicopatologías más severas y con mayor capacidad para dañar la calidad de vida del individuo.
domingo, 31 de julio de 2022
7 consejos psicológicos para disfrutar de las vacaciones
Estos consejos te ayudarán a disfrutar al máximo de esos días para desconectar de la rutina.
Estos momentos de introspección son necesarios no solo para relajarnos, sino también para reformular nuestras prioridades y motivaciones y establecer planes a largo plazo, idear proyectos ilusionantes, y otras actividades que se nos pueden resistir cuando el trabajo del día a día se nos acumula y no podemos salir de la inercia del horario laboral.
viernes, 29 de julio de 2022
¿Cómo elegir centro de desintoxicación? : 7 claves a tener en cuenta
LLAURANT LA LLUM | 08/12/2020
Estos son los criterios a seguir para seleccionar el centro de desintoxicación más adecuado.
Elegir centro de desintoxicación y tratamiento de las adicciones es un proceso tan crucial como, en algunos casos, complejo.
En este artículo realizaremos un repaso a las ideas clave y los criterios más importantes a tener en cuenta para elegir, para que resulte más fácil tomar una decisión final incluso para quienes no han acudido nunca a estas entidades.
¿En qué fijarse para elegir un centro de desintoxicación?
Estos son los principales aspectos en los que fijarse para elegir el centro
de desintoxicación más adecuado en cada caso. Una entidad de tratamiento de las
adicciones adecuada cuenta con estas características.
1. Tiene acreditación
sanitaria para realizar tratamientos de conductas adictivas
Esta acreditación ofrece la garantía de que el
equipo terapéutico está debidamente formado y preparado para
ofrecer sus servicios en el ámbito de la salud, y cuenta con los recursos materiales
necesarios.
2. Cuenta con un equipo de
profesionales multidisciplinar
La coordinación y la buena comunicación entre los
miembros del equipo que ofrecen apoyo terapéutico es fundamental. Pero a la
vez, estos deben incluir profesionales de la salud especializados en
distintos ámbitos, para ofrecer un apoyo que cubra todas las
variables del bienestar y todas las vías de intervención para superar las
adicciones. Esto incluye médicos, psicólogos, monitores e instructores, etc.
3. Se adapta en cuanto a los
tipos de terapias y tratamientos
Los mejores centros de desintoxicación ofrecen un repertorio de formas de intervención terapéutica lo
suficientemente amplio como para adaptarse a las diferentes
formas que pueden adoptar las alteraciones de tipo adictivo: tratamientos
residenciales, ambulatorios, a medida y personalizados según paciente.
4. El tratamiento incluye
todas las fases de la recuperación
Superar una adicción a las drogas no consiste
simplemente en desintoxicarse; es necesario tener en cuenta que para no recaer
se requiere de un apoyo profesional desde el que sea fácil adoptar hábitos de
vida y entrenar habilidades de gestión emocional que nos mantengan lejos de la
conducta en la que se basa la adicción.
Por eso, un centro de tratamiento de las adicciones debe acompañar a sus pacientes tanto en los días iniciales en las
que se rompe el círculo vicioso del consumo como las semanas y meses siguientes,
dando apoyo desde la reinserción y la reconexión con el exterior y con los
demás, así como realizando un seguimiento.
5. Cuenta con años de
experiencia
Los equipos terapéuticos con muchos años de
experiencia disponen de los conocimientos formales y
empíricos tanto de los aspectos generales y estructurales del
tratamiento, como de los pequeños problemas e imprevistos del día a día.
6. La ubicación y entorno del
centro facilitan la recuperación
Disponer de un entorno favorable para la adopción de
un estilo de vida saludable y la adopción de dinámicas relacionales adecuadas
con los demás también es muy importante. Por eso, los buenos centros de
desintoxicación y tratamiento de las adicciones suelen disponer de espacios tranquilos y rodeados de naturaleza, en los que es fácil
“desconectar” del tipo de entornos de los que se viene.
7. Ofrece honestidad en el trato
con el posible paciente
La transparencia y la honestidad lo es todo a la hora
de abordar algo tan importante como la salud. Por eso, por ejemplo, en caso de no disponer de las herramientas más adecuadas para
tratar un problema, los centros de desintoxicación de calidad ofrecen
sugerencias acerca de qué hacer o dónde buscar.