domingo, 18 de agosto de 2024

Michel Le Van Quyen, neurocientífico:"Mirar el mar o escuchar un bosque no son espectáculos bonitos, son experiencias únicas que nos transforman"

 MARÍA FERNÁNDEZ DE CÓRDOVA     |    telva.com    |     04/08/2024         

Para el neurocientífico Michel Le Van Quyen, la naturaleza es mucho más que un espectáculo al que asistimos. Aprovecha estas vacaciones para descubrirlo.

Investigador de neurociencia en el Inserm (Instituto Nacional de la Salud y la Investigación Médica de Francia) y del Laboratorio de Imágenes Biomédicas (LIB), a Michel Le Van Quyen fue una parálisis por estrés la que ayudó a descubrir el poder sanador del silencio. Su libro Cerebro y silencio (2019) fue el resultado (y ya va por la séptima edición). Hace unos meses lanzaba Cerebro y naturaleza (Plataforma Editorial), para mostrarnos por qué la belleza del mundo natural nos aporta tanto bienestar y salud. No hay mejor momento para traerlo a colación. Las vacaciones son siempre una invitación a alimentar nuestro vínculo con la naturaleza. El mar, la montaña, el campo han sido siempre el destino para descansar y desconectar, para reequilibrarnos por dentro y por fuera. Sabemos que la naturaleza nos repara, nos sana física y psíquicamente. Aprendamos a exponernos a ella de la mano de la neurociencia.

La naturaleza es mucho más que un decorado o un espectáculo para nuestro cerebro

Existen numerosas investigaciones que abalan el sorprendente vínculo que existe entre la naturaleza y el bienestar. Esta conexión hombre-naturaleza se mantiene incluso cuando vivimos en entornos urbanos o, incluso, cuando no queremos saber nada de ella. Le Van Quyen recuerda que esto se manifiesta, por ejemplo, "mediante los relojes biológico que organizan el sueño, el apetito, la vigilancia y el estado de ánimo, y que están presentes hasta en lo más profundo de nuestros genes (...) En el fondo de nuestro ser, con la simple visión de pequeños elementos como el agua, las plantas, un animal o incluso las estrellas, sentimos de inmediato que algo en nosotros comienza a vibrar, a palpitar".

Cómo conectar de verdad con la naturaleza

Pero, ¿sabemos tener ese encuentro con la naturaleza?, se pregunta el neurocientífico. "De hecho, cuando nos hallamos en la naturaleza, en un bosque, por ejemplo, una gran parte de lo que percibimos se nos escapa, y hemos de (re)aprender a escuchar, a encontrar su realidad viviente. En lugar de contentarnos con observar, se trata de adoptar un modo más receptivo. Debemos dejar que los colores, las formas, los movimientos y los sonidos vengan a nosotros; dejar que la atmósfera y el ritmo particular que emanan del paisaje nos impregnen, a la manera de un perfume o de una música".

Cómo la naturaleza nos transforma según la neurociencia

¿Qué ocurre entonces? De esta manera, "el paisaje ya no es observado o percibido, sino sentido y experimentado. La naturaleza resuena como en un espacio común en el que el mundo y yo se unen". Para Le Van Quyen la experiencia inmersiva de la naturaleza es esencialmente no intelectual, sino carnal. A través de nuestros sentidos - el tacto, el oído, la vista, etc. - activa nuestro cerebro y nos transforma física y psíquicamente. Según el neurocientífico, se trata de un enfoque auténticamente científico donde cerebro, cuerpo y entorno se conectan y se influyen. Lo explica con acierto la filósofa Claire Petitmengin, cuando dice: "El reto no consiste interrelaciones, restablecer conexiones, reparar o forjar vínculos entre lo humano y la naturaleza concebidos por separado, sino en realizar su unidad en el corazón de la experiencia".

4 momentos para conectar con la naturaleza en vacaciones

Si hay una tendencia de bienestar que marca las vacaciones 2024 es el aire libre. Hagas lo que hagas, que sea tiempo invertido en conexión con la naturaleza. Le Van Quyen te propone 4 cuatro momentos únicos para disfrutarla intensamente:

  1. Escucha los sonidos de un bosque. Según el neurocientífico, "no hay nada como una caminata por el bosque para relajarse". Y añade: "En el bosque, el sistema parasimpático se activa y ralentiza globalmente la fisiología del cuerpo. Este se calma poco a poco, lo cual se traduce en un estado de bienestar biológica y psicológicamente regenerador. Este es uno de los poderes de un simple paseo por el bosque: apacigua, ralentiza el ritmo de la respiración y el ritmo cardiaco".
  2. Mira al mar. Investigaciones recientes muestran el poder terapéutico del mar no sólo para el cuerpo sino también para la mente. "Parece que ver el azul ofrece más beneficios para la salud mental que observar lo verde, aunque sabemos que esto también mejora el bienestar psicológico". Incluso, explica el autor, los científicos recomiendan curas de azul para luchar contra la depresión y la ansiedad.
  3. Flota en el agua. "El agua nos permite experimentar nuestra propia envoltura corporal. La próxima vez que te bañes, flota y presta atención a tus sentidos: constatarás que, incluso en reposo, persiste una sensación en los músculos". Pero la hipótesis del autor apunta más alto. "la intensidad de estas sensaciones remite sin duda a un recuerdo residual de la vida intrauterina, cuando el niño y el mundo son una misma cosa".
  4. Contempla las estrellas. "El cerebro humano es un órgano que contiene cien millones de neuronas y mil billones de sinapsis. Un verdadero Universo microscópico y biológico de una sofisticación inimaginable", explica Le Van Quyen. "Recientemente, dos investigadores italianos han descubierto una similitud entre la configuración de nuestras redes neuronales y la del conjunto de las galaxias observables". La experiencia estética del universo estrellado llevó al paleontólogo y filósofo francés Pierre Teilhard de Chardin:

 

"Tomo conciencia de llevar en mi algo más grande y más necesario que yo, algo que estaba antes que yo y que habría podido continuar sin mi; algo en lo que vivo y que no agoto; algo que disfruto, pero de lo que no soy dueño".

viernes, 16 de agosto de 2024

Marian Rojas revela para sentirse bien con uno mismo: "Hay que aceptar"

HÉCTOR FARRÉS      |     La Vanguardia    |     26/07/2024

 

Comprendiendo y aplicando estos principios, cada uno de nosotros puede convertirse en una fuente de actitud positiva para el resto

 

¿Te has preguntado alguna vez cómo algunos parecen llevarse bien con todo el mundo? Según Marian Rojas Estapé, una de las psiquiatras española más conocidas, todo comienza por entenderse a uno mismo. En una de sus ponencias, la experta ha compartido su visión sobre la importancia del bienestar personal y cómo esto influye directamente en nuestras relaciones.

El primer paso para una vida armoniosa con los demás es, sin duda, sentirse bien con uno mismo. “Estar bien con uno mismo significa que me conozco, que me comprendo, porque comprender me alivia”, ha detallado.

Los consejos de Marian Rojas Estapé

Este autoconocimiento no solo implica saber quiénes somos, sino también aceptar que la perfección personal no existe. “Aceptar mis limitaciones, aceptar que hay cosas que no puedo cambiar, aceptar que he cometido errores, aceptar que soy imperfecto en parcelas de mi vida”. Es decir, comprender nuestras propias barreras y trabajar a partir de ellas.

No obstante, reconocer y aceptar las imperfecciones y fallos no es el final del camino. Rojas Estapé también ha hablado de la importancia de superar los dolores internos. Esto significa trabajar activamente para dejar atrás traumas o emociones dolorosas: “Decidir superar aquello que me duele, que me hiere, que llevo enquistado en mi vida”.

Este proceso de curación, como ha reconocido la psiquiatra, es fundamental para que nos podamos liberar de las cargas que obstaculizan el bienestar y la capacidad de ser una influencia más positiva para otras personas. “Porque si yo no me conozco, me comprendo, me acepto, es mucho más difícil que sea vitamina para los demás”, ha concluido.  

miércoles, 14 de agosto de 2024

Esquizofrenia, un problema de salud mental que no logra enterrar el estigma: "Sigue generando miedo e incomprensión"

LOIS BALADO TOMÉ       |    La Voz de Galicia-Voz de la Salud    |      10/11/2022

Suele diagnosticarse durante la adolescencia y, pese a que existen cerca de medio millón de pacientes en España, las causas que generan este trastorno siguen siendo desconocidas.

Lesquizofrenia es un trastorno que afecta a, aproximadamente, la salud mental de un 1 % de la población adulta en Europa y a casi medio millón de personas en España. Pese a que es una condición sobre la que todos hemos escuchado hablar en mayor o menor medida, la aceptación social de la esquizofrenia sigue siendo un estigma por superar. Popularmente caracterizada por la presencia de episodios psicóticos que provocan en los afectados unas vivencias no compartidas por su entorno (escuchan voces, tienen sensación de persecución o creen que ocurren cosas que los demás no comparten), sus afectaciones anímicas no son tan conocidas pese a estar ampliamente descritas. Pero, ¿qué es la esquizofrenia?, ¿qué es lo que la causa y cuáles son sus síntomas?, ¿tiene cura?, ¿qué métodos existen desde la psicología y la psiquiatría y cuál es el enfoque adecuado para tratarla?

Diferencias entre psicosis y esquizofrenia

«Llamamos genéricamente 'psicosis' o 'trastornos psicóticos' a aquellos trastornos en los que aparecen alucinaciones, delirios y desorganización del pensamiento. En ellos se pierde, decimos, el 'juicio de realidad'. Son cuadros en los que el paciente tiene vivencias no compartidas con su entorno. Oye voces que los demás no oyen, creen que ocurren cosas que los demás no comparten, etcétera. Dentro de este paraguas, el trastorno psicótico paradigmático es la esquizofrenia, un trastorno crónico que se inicia en la adolescencia y que cursa con brotes (cuadros psicóticos agudos), fases de deterioro y síntomas negativos (apatía, retraimiento social, aislamiento). Pero hay otros muchos cuadros psicóticos: las psicosis de origen tóxico (por cocaína, cannabis, alucinógenos, alcohol), la paranoia o trastorno delirante crónico y la psicosis aguda, que dura menos de un mes», explica Guillermo Lahera Forteza, profesor titular de Psiquiatría en la Universidad de Alcalá y miembro de la Junta Directiva de la Sociedad Española de Psiquiatría y Salud mental (SEPSIQ).

Por su parte, Joseba Rico, psicólogo de la Asociación Madrileña de Amigos y Familiares de Personas con Esquizofrenia (AMAFE), acota un poco más la definición de esquizofrenia y lo que a día de hoy se marca como criterios para avanzar hacia su diagnóstico. «La psicosis tendría más que ver con ese momento en el que nos alejamos de lo que entendemos por 'realidad compartida', cuando aparecen esos síntomas psicóticos y se sufren esas ideas extrañas y alucinaciones. La diferencia con la esquizofrenia la marca el plano temporal. La esquizofrenia, se presupone, que va a mantenerse en el largo plazo. Tiene ese componente de cronicidad. Se trata de un diagnóstico que nos dice que esa persona tiene mucha susceptibilidad de volver a sufrir psicosis, susceptibilidad que ha de mantenerse durante, al menos, seis meses». 

Desgrana Rico que, evidentemente, un trastorno de este tipo está repleto de matices. Imagínense que una persona sufre un episodio psicótico el 1 de enero y un segundo el 30 de junio. Su cuadro encajaría dentro de los criterios que los profesionales de la salud mental manejan para etiquetar la esquizofrenia. Sin embargo, si el segundo episodio fuese el 2 de julio, ya no cumpliría los criterios. Por eso, Joseba Rico explica: «Esos seis meses simplemente sirven para decirle al clínico que una persona tiene una vulnerabilidad a la psicosis suficientemente grave para plantearse el diagnóstico. A partir de ahí, habrá que valorar y tener en observación a esa persona que, si sigue con ese camino, acabará con ese diagnóstico. Como ves, las escalas temporales son más por intentar lograr un mínimo consenso, por tratar de acumular la evidencia que ha habido en otros países que acaben estableciendo estas categorías». No obstante, el psicólogo aboga constantemente durante su discurso por «poner a la persona en el centro» independientemente de lo que dicten las convenciones médicas.

Causas de la esquizofrenia

Apunta Lahera que, si bien se estima que la esquizofrenia afecta a un 1 % de la ciudadanía, «si utilizamos el concepto de 'espectro de la esquizofrenia', incluyendo cuadros psicóticos más leves, llegamos al 5 % de la población». Con todo, la razón por la que aparece la esquizofrenia, es todavía un misterio para la ciencia. «Sus causas son diversas y aún no están dilucidadas del todo. Aparece una marcada heredabilidad y hay modelos biológicos que explican sus síntomas (la desregulación de los sistemas de dopamina, de glutamato y otros). Parece existir una vulnerabilidad a desarrollar psicosis en algunos sujetos ante situaciones de estrés. La aparición del trastorno es el resultado del balance entre la disponibilidad individual y la 'carga' de estrés ambiental», explica el docente de la Universidad de Alcalá.

Sobre esta exposición prolongada a estresores y cómo pueden evolucionar hasta episodios psicóticos —y la dificultad de que aparezcan en una etapa vital tan complicada como la adolescencia— pone el foco Joseba Rico, psicólogo de AMAFE. Él cree que se debe profundizar en las vivencias personales, individualizadas, para poder realizar un abordaje correcto del problema. «La adolescencia, el miedo a quedarse atrás, una ruptura... Todo son diferentes estresores que en cada persona van a actuar de una manera diferente. Ahora mismo, cuando hablamos de diagnóstico, hablamos de un conjunto de síntomas, que son las consecuencias de esos estresores. Y uno de los problemas es que el tratamiento y toda esta lógica se centra en el abordaje de síntomas. En las voces, en el ánimo triste, la ansiedad o la sensación de persecución. Pero se debe tener en cuenta qué desencadenante ha habido en la vida de una persona para impedir que eso se repita. Las personas, ante una misma situación, reaccionan de maneras diferentes. Hay quien, en vez de expresarlo en una forma de trastorno mental, tiene una afectación física o más ansiedad. Los hay más resistentes que otras, igual que hay personas que es más difícil que se rompan un hueso si se caen. Tenemos diferentes vulnerabilidades, tanto físicas como mentales», argumenta.

«Es importante actuar sobre los síntomas, pero para evitar que eso vuelva a pasar hay que trabajar en la prevención, en su ámbito social, en saber qué es lo que está pasando. Y es una cuestión pendiente porque, a día de hoy, se hace poco para que, a quienes tienen un problema de salud mental de tipo psicótico, no les vuelva a ocurrir», explica y reclama: «La parte social tras una ruptura biográfica es algo sobre lo que hay que intervenir».

Drogas y esquizofrenia

Además, se sabe que el consumo de determinadas drogas favorece la aparición de la esquizofrenia. «Está demostrado que el consumo de cannabis o cocaína se asocia a la irrupción de la enfermedad. Esto no significa que la cause, pero sí que activan o despiertan una susceptibilidad individual. Por eso, como a día de hoy aún no sabemos la vulnerabilidad de cada uno, es arriesgado consumir cannabis en la adolescencia, pues el cerebro está en desarrollo y existe la posibilidad de desencadenar psicosis». 

Pese a que la causa sea desconocida, sí se han observado diferencias anatómicas en el cerebro de las personas que padecen esquizofrenia. «Si comparamos un grupo amplio de personas con trastornos como el autismo, la esquizofrenia o el trastorno bipolar, con un grupo de control, observamos claras diferencias biológicas: desde alteraciones de la estructura o el volumen de algunas áreas cerebrales a la mayor o menor presencia de marcadores inflamatorios o de neuroplasticidad. Pero, a día de hoy, ninguno de estos biomarcadores sirve aún para diagnosticar o predecir el inicio de la enfermedad. Todavía les falta especificidad —es decir, que se asocie a un trastorno concreto— y capacidad predictiva. Pero esto no debe llevarnos al pesimismo o a volver a la idea obsoleta de que los trastornos de la mente no tienen ningún sustrato corporal, sino a impulsar con determinación la investigación en psiquiatría», reclama Guillermo Lahera, miembro de la Sociedad Española de Psiquiatría y Salud mental.

¿Cómo se crean en nuestro cerebro las voces que escuchan los pacientes de esquizofrenia?

Aunque existen pacientes que refieren experiencias agradables con respecto a las voces que escuchan, muchos de ellos las describen como atemorizantes y agresivas. ¿Pero cómo trabaja nuestro cerebro para generar estas 'ficciones' que los afectados viven como algo completamente real? «Las alucinaciones auditivas de la esquizofrenia se asocian a una activación de áreas del lenguaje y el pensamiento, más que auditivas. Esto significa que probablemente sean pensamientos que cambian de cualidad, que no se reconocen como propios y que se vivencian como fenómenos impuestos desde fuera, generalmente atemorizantes y agresivos. Son frecuentes las voces psicóticas que insultan, amedrentan u ordenan acciones al sujeto». Explica el psiquiatra que, para paliarlos, se dispone del «indudable efecto de la medicación para reducir su intensidad». «Trabajamos con el paciente que no se identifique con ellas y que consiga tolerarlas sin repercusión afectiva. Pero no es fácil», asegura.

Cómo identificar los primeros síntomas de la esquizofrenia

«Es bueno que la gente conozca e identifique los síntomas de pródromos o inicio de la psicosis. El sujeto se encuentra inquieto, alerta, duerme mal, tiene un discurso distinto, se le entiende peor, puede llegar a decir algo bizarro o extraño, inhabitual en él. Se muestra suspicaz, retraído, a la defensiva. Ahí los síntomas ya están emergiendo, y característicamente, el paciente no tiene ninguna conciencia de estar enfermo ni de necesitar tratamiento. Conviene que la familia y el entorno le convenzan para acudir a un médico o psiquiatra, o a un centro hospitalario, para evaluación», explica Guillermo Lahera.

¿La esquizofrenia se 'cura'? Cronicidad y tratamientos

«La esquizofrenia es crónica y tiene una tendencia a la recidiva, es decir, que sin tratamiento suele tener nuevos episodios. Sin embargo, es una enfermedad muy heterogénea, y al menos el 10-15 % de pacientes tienen un solo episodio y luego no recaen. En general, la esquizofrenia se controla con el tratamiento, no se cura. Y este tratamiento es farmacológico y psicosocial», detalla Guillermo Lahera Forteza, profesor titular de Psiquiatría en la Universidad de Alcalá.

Explica el directivo de la SEPSIQ que, a día de hoy, el tratamiento habitualmente recomendado se fundamenta sobre tres patas:

§  Fármacos antipsicóticos: «Actualmente se toleran mucho mejor que hace décadas y ya no producen esos molestos efectos secundarios. Algunos son pastillas y otras inyecciones mensuales, que se liberan poco a poco. Las dosis son ajustadas por el psiquiatra, para que sean eficaces y bien tolerados»

§  Intervenciones psicosociales: «Como psicoeducación, técnicas cognitivo-conductuales de manejo de los síntomas psicóticos o terapia familiar para mejorar el clima de convivencia»

§  Integración social: «Con recursos sociales que favorezcan el empleo y desarrollo del sujeto»

Defiende el profesional de la psiquiatría que los medicamentos son «bastante efectivos, pero deben aplicarse de manera mantenida en el tiempo y con determinación». «La respuesta es variable, pero en torno a un tercio de los pacientes puede llevar una vida bastante normal, salvo algunas recaídas; otro tercio tiene más dificultades, no consigue ser independiente ni un trabajo o una familia; el último tercio es el que requiere hospitalizaciones periódicas. Pero, en general, el pronóstico de la esquizofrenia es más esperanzador ahora que hace treinta años», asegura, lanzando un mensaje de optimismo. 

Preguntado sobre los tratamientos alternativos a los fármacos, sobre si se utiliza algún tipo de intervención más invasiva para mejorar el desarrollo de la enfermedad, Lahera comenta que el uso de la psicocirugía es anecdótico, pero que, sin embargo, el electroshock arrastra tras de sí abundante literatura científica. «A veces es útil la terapia electro-convulsiva (antiguamente, electroshock), que está rodeado de una leyenda negra y, en realidad, tiene mucha evidencia científica de eficacia. Se añade al tratamiento farmacológico en pacientes especialmente graves, con algunos síntomas concretos o que no toleran los fármacos —asegura Lahera—. Pero donde podemos mejorar mucho es en implementar terapias psicológicas eficaces en estos pacientes. Todas las guías internacionales las recomiendan y, pese a los avances que hemos tenido en España, aún hay zonas con dificultades para acceder a centros de rehabilitación psicosocial».

El estigma social y la visión académica: presente y futuro del abordaje de la esquizofrenia

«Uno de los problemas a los que te enfrentas con la esquizofrenia y con la salud mental en general, es que se cree que se sabe mucho. Pero es que a veces el problema no es tanto que no sepamos, sino el no reconocerlo. Cuando reconocemos que no sabemos, ese es el posicionamiento adecuado. Manejamos un histórico de lo que creemos que sabemos, también a nivel social, de lo que son los problemas de salud mental. Eso nos sesga muchísimo. Con la esquizofrenia pasa. A nivel de población general, con todo el tema del estigma, pero también a nivel académico. Muchos de los modelos iniciales médicos del siglo pasado han marcado mucho la manera de intervenir y las expectativas de recuperación. A todo eso hay que darle una mirada crítica», explica el psicólogo Joseba Rico con las perspectivas puestas en el abordaje actual y futuro del problema.

Argumenta que, a diferencia de otros problemas puramente fisiológicos, las fronteras en salud mental no siempre están claras. La esquizofrenia es un trastorno que combina las alucinaciones o los delirios con cuestiones más de apatía y de un aplanamiento afectivo. «A lo largo del tiempo se han ido incorporando otras áreas sintomáticas que tienen que ver más con lo afectivo y con lo cognitivo», apunta. Ahí surge un nuevo reto para el diagnóstico. «En cuanto nos ponemos finos, vamos a ver que esto va a tocar otras áreas diagnósticas como el trastorno bipolar o el trastorno del ánimo. En depresiones muy graves hay síndromes psicóticos; en un una esquizofrenia también hay síndromes depresivos. ¿Dónde nos ponemos?», reflexiona Joseba Rico.

El psicólogo de AMAFE evidencia la dificultad a la que se enfrentan los profesionales de la salud mental a la hora de categorizar en compartimentos estanco los distintos trastornos. «Hay una parte más profesional, más científica, de intentar establecer categorías que es importante para aspirar a esa universalidad del tratamiento; por otro lado, te tienes que ajustar y poner a la persona en el centro. Que se sienta escuchada. La adaptación a su propia biografía y a sus necesidades concretas es fundamental. Y es uno de los grandes retos. Identificar qué puntos son comunes en la problemática de salud mental. Se irá revisando y avanzando. Pensemos que la salud mental es una disciplina relativamente joven en términos históricos y queda mucho trabajo por hacer a la hora de perfilar qué es lo que le ocurre a las personas, por qué hay estos desencadenantes y comprender que, si no se hace algo individualizado, es muy difícil que la persona se sienta comprendida», dice. Retos para el futuro y para el presente.

lunes, 12 de agosto de 2024

"Mis verdaderos padres son mis abuelos": pros y contras de un rol en la crianza que no les corresponde

ELENA VILLEGAS     |     Hola   |      17/07/2024

Cuando los abuelos ejercen de cuidadores principales supliendo la falta de tiempo de los padres, hay consecuencias para todos los miembros de la familia, incluidos los niños

El ritmo de la sociedad actual hace que la mayoría de padres y madres necesite de terceras personas para el cuidado de sus hijos (en concreto, el 60% de las familias españolas, según el estudio Preocupaciones y retos de la crianza actual en España, realizado por Kantar por Zurich seguros). En la mayoría de los casos, son los abuelos los que se encargan del cuidado de los nietos y colaboran “activamente” cuando los progenitores no pueden hacerlo. Esto es así en seis de cada diez familias, en función de los datos recabados por el estudio.

A priori, esta situación es beneficiosa para toda la familia: los abuelos se sienten activos y felices y se crea en los niños sentimiento de pertenencia a su ‘tribu’, al tiempo que los padres pueden hacer frente a sus responsabilidades laborales con la tranquilidad de dejar a sus hijos a cargo de alguien de su total confianza.

Las ventajas de los abuelos son los valores que transmiten, un profundo amor y más calma y paciencia, con menos ansiedad y estrés - Cristina Gutiérrez Lestón, educadora emocional

El problema se da cuando los niños llegan a pasar más tiempo con sus abuelos que con sus padres: “si el abuelo o la abuela tiene el rol de educador- principal, el resultado suele ir en contra porque nuestros mayores ya no tienen la vitalidad ni la fuerza para poner límites y decir ‘no’, para crear hábitos adaptados a la actualidad (pantallas, etc), o para ayudar con los deberes”, explica la educadora emocional y directora del centro de formación en habilidades La Granja Ability Training Center.

Consecuencias de que los abuelos asuman el rol de cuidadores principales 

“Me encuentro con jóvenes con una mala relación con sus padres porque nunca sintieron que lo fueron. 'Mis verdaderos padres son mis abuelos’, te dicen, y eso lo viven desde la tristeza, el duelo o la ira”. Y esto puede desembocar en distintas situaciones. Un informe de Aldeas Infantiles de 2023, titulado Abuelos y crianza. El papel protagonista de las personas mayores en el cuidado a la infancia, resalta las siguientes:

  • Aumento de incidencias en la salud mental en la infancia y la adolescencia por el hecho de que no están recibiendo la atención que necesitan parte de sus padres.
  • Mayor carga psicológica y física para los abuelos, a los que les supone un verdadero esfuerzo. El informe de Aldeas Infantles hace hincapié, además, en que a veces esta responsabilidad excesiva en la crianza de los nietos les viene a mayor edad. Dado que ahora se tienen los hijos mucho más tarde que en generaciones anteriores, al igual que la edad de los padres es mayor, también la de los abuelos, lo que les puede suponer más dificultades para hacer frente a los retos del cuidado de los nietos.
  • Fricciones en el seno de la familia. Pueden surgir desencuentros cuando “los límites y la autoridad” que establecen los abuelos no se corresponde con lo que desean los padres. Aquí es donde suelen aparecer problemas en la confusión de roles en progenitores y abuelos. La solución a esta situación que la psicóloga Mercedes Bermejo señala en el citado informe es que sean los padres quienes establezcan las normas de convivencia. Sin embargo, cuando son los abuelos los cuidadores principales de los niños y adolescentes, “no se les puede decir que no les pongan normas”.

La clave para evitar problemas es que las normas que los abuelos les establezcan no sean contradictorias, sino que respalden a las de los padres.

¿Qué pueden hacer padres y madres para estar presentes cuando apenas ven a sus hijos?

Por un lado, intentar encontrar huecos de eso que llaman tiempo de calidad, si bien en el día a día es complicado por la carga de cansancio físico y emocional que se arrastra tras toda una jornada de trabajo. En este sentido, la solución puede que pase por tirar de imaginación y buscar formas de demostrar a los hijos no solo que los queremos, sino que nos encantaría pasar más tiempo con ellos y que, cuando no estamos juntos, nuestros pensamientos sí lo están.

“Recuerdo un padre que, por motivos profesionales, durante más de un año, no veía a su hijo entre semana ya que salía de casa antes de que se levantara y volvía cuando el pequeño ya estaba dormido”, nos cuenta Cristina Gutiérrez Lestón. “Pero le explicó un gran secreto a su hijo. Por la noche, al llegar a casa, cada vez que le diera el beso de buenas noches, le haría un nudo en la sábana. El niño se levantaba cada mañana con una ilusión ¡¡¡encontrar los nudos!!! No es el tiempo cuando educamos y amamos, es la mirada, es lo que mostramosSaquémonos el miedo y la culpabilidad de encima y actuemos, hagamos cosas divertidas e inteligentes como un simple nudo para mostrar que estamos ahí”. 

sábado, 10 de agosto de 2024

Tener unos horarios de comida irregulares aumenta el riesgo de sufrir depresión y ansiedad

C. AMANDA OSUNA     |     España     |     Infobae.com     |     19/07/2024

Los ritmos alimentarios que llevamos tienen también un efecto en el ciclo de sueño/vigilia

Las personas que tienen horarios de comida irregulares tienen más riesgo de padecer ansiedad o depresión, según un estudio de la Universidad Jio Tong de Shanghai en China. El peligro aumenta especialmente si se retrasa el desayuno o la cena, pues se produce una mayor alteración del estado de ánimo, como muestran en los resultados ya publicados en la revista JAMA Network Open.

Para realizar el experimento, se analizaron datos de 22.600 miembros de tripulación de aerolíneas que participaron en una encuesta de salud. Se les realizó un seguimiento de cuándo desayunaban y cenaban y cuánto tiempo pasaba entre las comidas. Más tarde, compararon los datos extraídos con unas puntuaciones en torno a ansiedad y depresión.

Los resultados mostraron que aquellos trabajadores que retrasaban sus cenas más allá de las ocho de la tarde tenían el doble de riesgo de depresión y un 78% más de riesgo de ansiedad, en comparación con cuando comían más pronto. De igual forma, retrasar el desayuno hasta después de las nueve de la mañana aumentaba el riesgo de depresión en un 73% y de ansiedad en un 79%.

“Descubrimos que los ritmos alimentarios de los individuos que ejercen esta profesión variaban según el horario de las operaciones de vuelo (temprano por la mañana o tarde por la noche)”, explican los investigadores. “Estos ritmos alimentarios irregulares se asociaron con mayores probabilidades de ansiedad y depresión”.

En cambio, las personas que realizaban sus comidas dentro de un período de 12 horas todos los días tenían un riesgo un 16% menor de ansiedad y un 19% menos de depresión, en comparación con los trabajadores que sí llevaban un horario de las comidas más desajustado.

El efecto en el ciclo de sueño/vigilia

En esa línea, los investigadores también pudieron observar que esa desfase en los horarios de las comidas tenía un efecto en el ciclo de sueño/vigilia del cuerpo, el ritmo circadiano. Algo que desde hace tiempo se relaciona con un peor estado de ánimo.

Por otra parte, los científicos del estudio creen que estos horarios irregulares abundantes en los trabajadores de las compañías aéreas pueden tener en ellos unos efectos negativos peores que en el resto de la sociedad. “A través de un entrenamiento riguroso y el desarrollo de la resiliencia, se presume que las tripulaciones de las aerolíneas son más capaces de lidiar mejor con el estrés y gestionar emergencias que los trabajadores promedio. Por lo tanto para un trabajador por turnos típico las consecuencias psicológicas podrían ser más graves”, concluyen los investigadores.

Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), más de dos millones de personas sufren depresión en España. De todas ellas, unas 230.000 sufren una depresión grave. El impacto de la depresión se observa tanto en hombres como en mujeres, aunque la prevalencia es mayor en el género femenino. Las mujeres reportan tasas de depresión diagnosticada prácticamente el doble que los hombres, lo que pone de manifiesto la necesidad de abordar esta condición con una perspectiva de género.

jueves, 8 de agosto de 2024

Dacher Keltner y Lisa Damour: "La crisis asolescente es una reconstrucción para hacer lugar a nuevos sentidos"

MARITXU SEITÚN     |     Argentina   |   La Nación   |    22/07/2024       

Dacher Keltner y Lisa Damour, asesores psicológicos de la película Intensamente 2, exploran las emociones que afloran en esta etapa de la vida y aconsejan abrazar e integrar a las más incómodas

Detrás de la película Intensamente 2, que explora las emociones en conflicto de una chica de 13 años atravesando la pubertad, están Dacher Keltner Lisa Damour. Ellos son los asesores psicológicos que aportaron sus conocimientos sobre las transformaciones a nivel mental que se producen durante la adolescencia, para mostrar, desde la ficción de la animación, un acercamiento a las mentes de chicos reales.

Keltner es uno de los más famosos científicos estudiosos de las emociones. Es profesor de psicología en la Universidad de California, Berkeley y director del Greater Good Science Center. Escribió numerosos libros y artículos, fue el asesor científico en la película Intensamente.

Damour es psicóloga clínica, recibida en Yale e hizo un master en psicología clínica en la Universidad de Michigan. Es consejera senior del Schubert Center for Child Studies en Case Western University, escribió numerosos artículos científicos y libros de educación y desarrollo infantil. Trabaja como psicóloga clínica, da charlas en colegios y otras instituciones y empresas.

–En primer lugar quiero felicitarlos por esta película maravillosa que con imágenes increíbles hace comprensible para padres e hijos esta etapa del comienzo de la adolescencia. ¿Qué les gustaría sugerir a los adolescentes para que presten atención especial durante la película?

–Lisa Damour: Los adolescentes van a sentirse vistos y entendidos, en primer lugar por el reconocimiento y apreciación de lo intensamente sintonizados que están con las cosas que les ocurren, que les impactan y resuenan con mayor intensidad. Desde su hipersensibilidad ellos ven pistas sutiles, como la escena del auto en que Riley registra que sus amigas están callando algo. En esta etapa las emociones se ponen de golpe muy poderosas, las preocupaciones y la ansiedad por lo que se les viene se apoderan de ellos y alivia ver que no son los únicos a los que les pasa. Lo que me gusta de la forma en que lo plantea la película es que los temas no se ven como defectos de los adolescentes sino como una celebración de los rasgos que los hacen únicos y las fortalezas que eso les acarrea. Los adolescentes van a percibir que la pantalla grande comparte con ellos experiencias de situaciones muy privadas, que viven con mucha intensidad e incomodidad y sus tremendas preocupaciones de lo que se les viene. Al verlo se van a sentir menos solos y que no necesitan ser perfectos, que son humanos, que todos tienen defectos y que de todos modos son buena gente y valiosos.

–Y eso les permite aceptar todo lo que sienten y piensan, recuperar lo suprimido o no reprimir tantas ideas, emociones sentimientos…

–Dacher Keltner: El sistema de creencias está tan preciosamente presentado con sus complejidades y al final les permite a los adolescentes abrazar las contradicciones y ver que la mayoría de los seres humanos son amables, considerados, también extraordinariamente egoístas, temerosos, valientes, enjuiciadores… Es parte de la condición humana y es tan saludable reconocerlo y aceptarlo. Es tan importante que vean cómo todas las emociones se abrazan y trabajan juntas, sin rechazar ninguna. Necesitamos todas nuestras emociones para navegar nuestras vidas sociales complejas. Hay señales que indican que tener registro de la riqueza de las emociones propias en un nivel adecuado permite alcanzar una vida con sentido.

–¿Y qué sería bueno que miraran los padres y otros adultos? Porque seguramente vean juntos la película, o no, pero de todos modos recomiendo a padres de adolescentes que la vean.

–LD: Me gustaría que los padres sepan que van a enfrentar muchas incomodidades y situaciones inesperadas. Ellos suelen sentirse rechazados cuando sus hijos empiezan a preferir pasar tiempo con sus amigos y no con ellos, se enojan ante el estallido de emociones tan intensas, se sienten solos, creen que hay algo que está realmente mal y no saben con quién hablarlo. Si hay algo realmente mal en sus hijos, o en ellos, o en la familia. Lo que me gustaría que vean es cómo es el curso normal de la adolescencia, de por sí desafiante y disruptiva y que no necesitan preocuparse por lo que está sucediendo en la vida de sus hijos, que lo que encuentran en casa es normal y forma parte de la compleja etapa de la adolescencia.

–DK: Me preocupa el perfeccionismo de las chicas en muchos países, que muchas veces viene de los mismos padres, con sus propias creencias de cómo deberían ser sus hijos e hijas y es bueno que los padres reflexionen sobre la forma en que los presionan. Riley expone sus distintos aspectos y los integra.

–Pero necesita tiempo para hacerlo, no retos, desilusión o lecciones de vida de sus padres. Es que los adultos tenemos nuestro sistema de creencias y con la mejor de las intenciones queremos “aplicarlo” a nuestros adolescentes, sin darles tiempo a hacer sus propios procesos. ¿Alguna otra emoción que les hubiera gustado que aparezca en la película?

–DK: Había alrededor de veinte para seleccionar, a mí me habría gustado que queden la compasión o el asombro, emociones más éticas del ser humano, me parecen fundamentales y ojalá aparezcan en una secuela de la película.

–LD: Creo que quedaron las correctas para esa historia. Me hubiera gustado que quede alguna otra emoción “incómoda”. A la gente le cuesta integrar esas emociones, pero todas son importantes para aceptar e integrar. Los adultos y chicos están mucho más molestos y preocupados de lo que podrían estar ante ellas. La salud emocional no significa sentirse bien sino tener acceso a una enorme variedad de emociones y adquirir los recursos para manejarlas.

–En la película se habla de no suprimir emociones sino integrarlas.

–DK: El suprimir las emociones afecta a la persona entera, afecta fisiológicamente, estresa, estamos menos felices, influye en nuestras interacciones. Lo que hace bien es estar atentos a las emociones, nombrarlas, ver de dónde vienen y contar su historia. Ver cómo se aplican en esta situación y permitirles guiarnos de forma sabia e integrar. Esto es para todas las emociones y estas son buenas noticias para las salud física y mental. Tal como dice Lisa abracemos las emociones incómodas, aprendamos de ellas en lugar de suprimirlas o medicarlas.

–Es todo un tema en la adolescencia, la necesidad de encajar dentro del grupo, lo que no les permite pertenecerse a sí mismos y buscar grupos donde puedan mostrar cómo son sin necesidad de “disfrazarse”.

–LD: Es difícil porque la tarea de los adolescentes es aflojar el vínculo con la familia y fortalecerlo con sus pares. Pasan muchos momentos de ansiedad buscando encontrar su lugar. A los 15 ya van a tener una imagen de sí mismos más clara, los adultos no podemos resolverlo por ellos, podemos darles tiempo, quererlos, ofrecerles nuestra perspectiva haciéndoles saber que se les va a pasar. No creo que haya una “cura” para la etapa de 12 a 14 años.

–¿El cuartel general está ante una demolición (como dice la película) o ante una reconstrucción para hacer más lugar para nuevas emociones?

–LD: Tenéis razón, es una renovación, que va a permitir que la “consola de control” crezca, pero ellos lo perciben como un embrollo, sucio, desprolijo, ampliamente disruptivo. Es bueno que tanto padres como hijos vean que ese lío es normal, aunque sea incómodo, aunque los chicos estén desregulados por momentos, y que todo eso está al servicio del desarrollo y crecimiento.

–DK: La crisis adolescente es una reconstrucción, pero vemos que en las crisis o ante los traumas, primero viene la demolición, para hacer lugar a nuevos sentidos de identidad. Es desafiante y a la vez reconfortante para los padres saber que su hijo de 13 años puede hacerles sentir que la vida familiar se detuvo y todo estalló, pero que todo eso dará paso a cosas nuevas y maravillosas.