jueves, 14 de septiembre de 2017

Desahogarse no implica vivir deprimido

EUCLIDES KILÓ ARDILA | La Vanguardia |  10/09/2017
¡Es clave desahogarse! Nadie puede ponerse una máscara y fingir que algo no le duele. Sin embargo, el hecho de exteriorizar sus dolores, no le da visa para vivir toda todo el día deprimido, amargado o frustrado. ¡Sacúdase de esa mala vibra y elija vivir!

Existen situaciones o momentos en los que disimulamos un dolor interior y hasta nos hacemos los fuertes, entre otras cosas, para que esas angustias no paralicen nuestra vida en todos los ámbitos.
Sé que es fundamental desahogarnos o al menos dedicarnos un tiempo para manifestar, con total naturalidad y libertad, lo que nos pasa y no reprimirnos.
Hecha la aclaración, en donde admito que el desahogo siempre será clave, quiero insistir en el hecho de que no nos podemos quedar lamentando nuestras desgracias.
Yo nunca he entendido por qué, en más de una ocasión, hay gente con ‘cara de tote’, pesimista y aburrida por el hecho de que las cosas no le salen como esperaba.
¿Por qué no sonreír en lugar de llorar?
No hay que ser un experto en técnicas de relajación, ni mucho menos ser psicólogo, para recomendar la importancia de ser una persona optimista. ¡Es obvio que siempre será mejor estar bien que pasarla mal!
Y aunque usted está en todo su derecho a ‘bajarse de nota’ cuando tropieza, también puede asumir que lo mejor está por venir y tratar de vivir en un ambiente en donde prime la esperanza.
Usted dirá que por ser tan optimista me obstino en la idea de barnizar y embellecer mi vida a mi manera. ¡Puede que sea así! Pese a ello, un pesimista tampoco resuelve nada siendo crudo o refunfuñando por la suerte que le toca vivir.
Analice bien y verá que al que piensa mal todo le sale mal. Y es apenas normal, porque alguien así tiene la actitud del vencido; es más, antes de empezar ya tiene la batalla perdida, ya sea en el trabajo, en el estudio, en el amor o en cualquier otra situación.
Es recomendable para la salud mental ser propositivo. Eso es distinto a vivir en medio de la fantasía o de lo que no es real.
Si se trabaja para que las cosas salgan bien, al final se cosecharán buenos resultados.
No es optimista sino iluso o majadero quien espera buenos dividendos, cuando no ha trabajado o vive esperando que todo le llueva del cielo.
Tener una agradable actitud ante la vida y sobre todo atraer la ‘buena vibra’ son herramientas para sobrevivir en medio de la adversidad.
Es cierto que cada uno tiene un lado negativo en la personalidad y que en más de una ocasión sale a flote por las dificultades que se tienen para afrontar la realidad. Pero, qué se saca con proyectar lo malo.
Además, si lo analiza bien, el pesimista tiene una actitud cómoda ante la vida, se ahorra el trabajo de pensar o de cambiar su entorno. Lo anterior sin decir que alguien negativo también exagera la realidad o la empobrece con su manera de verla, para estar siempre frustrado o deprimido, tanto que a veces puede propiciar una epidemia de desgano. En más de una oficina ese virus sí que se ha expandido.
Yo sé que el pesimismo y el optimismo, como la noche y el día, son dos maneras de percibir el mundo, que los dos están hechos de sueños o realidades y que ocurren casi siempre en terrenos de la invención.
Pese a ello, seguiré insistiendo en decir que mantener una sonrisa ‘a flor de labios’ puede ser la mejor medicina para el alma.


domingo, 10 de septiembre de 2017

Montón: "El 'Código Suicidio' dará una respuesta rápida en Salud Mental

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AGENCIA EFE | La Vanguardia | Valencia | 09/09/2017AGENCIAAGENCIA EFE
AGENCIA EFE  |  La Vanguardia  |  València  |  09/09/2017

La consellera de Sanidad Universal y Salud Pública, Carmen Montón, ha explicado que una de las medidas del Plan de Prevención del Suicidio en la Comunidad Valenciana es la implantación de un Código con el que se dará respuesta rápida a las personas con conductas suicidas mediante la detección protocolizada y el seguimiento proactivo de casos.
Montón ha recordado, coincidiendo con la conmemoración del Día Mundial para la Prevención del Suicidio el 10 de septiembre, que el suicidio es un grave problema de salud pública que hay que abordar a fin de prevenir este tipo de conductas y reducir la tasa de incidencia, que en la Comunitat Valenciana es de 6,99 casos por cada 100.000 habitantes.
Esta misma semana, el grupo de trabajo y seguimiento del Plan de Prevención del Suicidio y Manejo de la Conducta Suicida en la Comunitat Valenciana ha mantenido una reunión, con el fin de abordar la implantación del 'Código Suicidio', los protocolos de actuación para los grupos de riesgo, la puesta en marcha de campañas de sensibilización y la preparación de guías informativas para docentes, familiares y medios de comunicación, entre otros.
El 'Código Suicidio', que se implantará de forma piloto en diferentes departamentos de salud, contempla la detección y valoración del riesgo de suicidio, la atención antes de 72 horas, la gestión del riesgo incluyendo factores como el consumo de alcohol, la enfermedad mental o las enfermedades crónicas y el seguimiento telefónico proactivo del caso desde las Unidades de Salud Mental de cada departamento de salud.
Por lo que se refiere a los grupos vulnerables, el plan contempla protocolos de atención específicos para mujeres víctimas de violencia de género, adolescentes, personas mayores, personas sin hogar, personas en situación de cumplimiento penitenciario o con problemas de salud mental.
Entre las medidas concretas figuran: incorporar en la aplicación SIVIO preguntas relacionadas con el riesgo de suicidio para mujeres en situación de violencia de género, mejorar la detección de la depresión en población infanto-adolescente en el ámbito educativo y mejorar la atención en casos de bullying y ciberbullying, y mejorar la atención a las personas con trastorno mental grave o trastorno de la personalidad.
En el caso de la población con conductas suicidas, se pone el acento en la identificación de las personas por medio del 'Código Suicidio', que generará la atención de los servicios de salud mental antes de 72 horas a través de la historia clínica del paciente. Igualmente se prevén protocolos de actuación en las unidades de salud mental para atender a las personas supervivientes del suicidio.
El plan contempla también identificar los puntos negros del suicidio a través de una línea de investigación y mejorar la lucha contra el estigma de la salud mental.


La terapia grupal mejora la atención en la Unidad de Salud Mental Infantil y Juvenil


EUROPA PRESS  | Málaga  | La Vanguardia | 24/08/2017

·        La terapia grupal con niños, adolescentes y sus progenitores sigue centrando una línea estratégica de trabajo desarrollada por la Unidad de Salud Mental Infantil y Juvenil del Hospital Virgen de la Victoria a lo largo del primer semestre de 2017, con un alto nivel de consecución de objetivos, lo que repercute en una mejora de la calidad asistencial en este ámbito.
·        Así, en las instalaciones con las que cuenta esta unidad en el Hospital Marítimo de Torremolinos (Málaga), centro adscrito al Virgen de la Victoria, se han beneficiado más de 130 menores de este tipo de terapia, a través de las cual se intenta potenciar las habilidades y destrezas de cada paciente, con el objetivo de lograr de forma progresiva el máximo grado de autonomía.
·        En este sentido, durante el primer semestre de 2017 se han desarrollado distintos programas de terapia grupal, llevados a cabo por especialistas en psiquiatría, psicólogos clínicos, enfermeros especialistas en salud mental y terapeutas ocupacionales, según ha informado la Junta a través de un comunicado.
·        El director de la Unidad de Gestión Clínica de Salud Mental, Rafael del Pino, ha afirmado que "estos grupos terapéuticos se desarrollan siempre en el marco de un tratamiento personalizado para cada paciente, que se acompaña de un seguimiento individual en la evolución de cada menor".
·        En relación con los menores diagnosticados de Trastorno Generalizado del desarrollo (TGD), se encuentran en activo dos grupos terapéuticos con periodicidad quincenal para un total de 24 adolescentes entre 12-17 años, realizándose también a lo largo del año un programa de actividades extrahospitalarias destinadas a fomentar el desarrollo de destrezas y habilidades para el logro de la autonomía personal, poniendo en práctica las habilidades aprendidas en las sesiones de terapia grupal, así como para reforzar las actividades de socialización en diferentes contextos.
·        Al respecto, Pepa Calzado, monitora ocupacional de la USMI-J del Hospital Virgen de la Victoria, ha añadido que "las salidas programadas en este primer semestre de 2017 han sido de carácter deportivas --Palacio Municipal de Deportes de Torremolinos--, culturales --Museo de la Ciencia--, de ocio --Centro Plaza Mayor y Vialia-- y lúdicas --playa de Torremolinos--.
·        Además, un equipo terapéutico formado por profesionales médicos, de enfermería y de terapia ocupacional acompaña a los adolescentes durante toda la jornada.
·        También, y con periodicidad quincenal, se llevan a cabo tres grupos, con 26 preadolescentes entre diez y 13 años y otros tres grupos más con 28 niños entre seis y nueve años diagnosticados de TGD, desarrollándose distintas intervenciones para mejorar la comunicación, la interacción social, la relajación, el autocontrol y las distintas funciones ejecutivas.
·        Por otro lado, y de forma paralela a la atención de estos menores, se han llevado a cabo dos grupos psicoeducativos con los padres, con el objetivo de ampliar el conocimiento del trastorno, identificar dificultades y habilitar pautas y estrategias en el manejo del mismo a nivel familiar y en el ámbito domiciliario.
·        Al respecto, Luisa Sánchez, enfermera especialista en salud mental, ha incidido en que "se trabaja en detectar posible sobrecarga familiar, apoyar emocionalmente a los miembros de la familia, e informar sobre recursos sociales disponibles".
·        En este ámbito de la terapia, "cabe destacar que la valoración de los padres es muy positiva en cuanto a la utilidad práctica y los resultados obtenidos con este tipo de intervenciones", ha añadido.
·        Además, y en relación a los Trastornos de Conducta Alimentaria (TCA) se han llevado a cabo dos grupos en los que participan 18 adolescentes, cuyos objetivos se basan en la regularización de hábitos de alimentación, abordaje de componentes emocionales, ejercicio físico y trabajo sobre relaciones familiares/sociales. También, se realizan otros dos grupos terapéuticos con 16 menores entre ocho y diez años diagnosticados de Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH).
·        Por otro lado, completan estos grupos terapéuticos, otros dos de psicomotricidad con 16 niños entre cinco y siete años, con los objetivos de favorecer aspectos de comunicación, activación cognitiva, creatividad, interacción social y desarrollo psicomotor.


miércoles, 6 de septiembre de 2017

La base de un cerebro sano es la bondad y se puede entrenar

Richard Davidson, doctor en Neuropsicología, investigador en neurociencia afectiva

Nací en Nueva York y vivo en Madison (Wisconsin), donde soy profesor de Psicología y Psiquiatría en la universidad. La política debe basarse en lo que nos une, sólo así podremos reducir el sufrimiento en el mundo. Creo en la amabilidad, en la ternura y en la bondad, pero debemos entrenarnos en ello

IMA SANCHÍS – La Contra de La Vanguardia  |  Barcelona  |  27/03/2017

Ciencia y amabilidad

Su investigación se centra en las bases neuronales de la emoción y los métodos para promover desde la ciencia el florecimiento humano, incluyendo la meditación y las prácticas contemplativas. Fundó y preside el Centro de Investigación de Mentes Saludables en la Universidad de Wisconsin-Madison, donde se llevan a cabo investigaciones interdisciplinarias con rigurosidad científica sobre las cualidades positivas de la mente, como la amabilidad yt la compasión. Ha cosechado importantes premios y está considerado una de las cien personas más influyentes del mundo según la revista Time. Tiene multitud de investigaciones y varios libros publicados. Ha ofrecido un seminario para Estudios Contemplativos en Barcelona.
Yo investigaba los mecanismos cerebrales implicados en la depresión y en la ansiedad.  

Pregunta .- ...Y acabó fundando el Centro de Investigación de Mentes Saludables.  Respuesta.-Cuando estaba en mi segundo año en Harvard se cruzó en mi camino la meditación y me fui a la India a investigar cómo entrenar mi mente. Obviamente mis profesores me dijeron que estaba loco, pero aquel viaje marcó mi futuro.

P.- ...Así empiezan las grandes historias.   |   R.- Descubrí que una mente en calma puede producir bienestar en cualquier tipo de situación. Y cuando desde la neurociencia me dediqué a investigar las bases de las emociones, me sorprendió ver cómo las estructuras del cerebro pueden cambiar en tan sólo dos horas.

P.- ¡En dos horas! |  R.- Hoy podemos medirlo con precisión. Llevamos a meditadores al laboratorio; y antes y después de meditar les tomamos una muestra de sangre para analizar la expresión de los genes.

P.- ¿Y la expresión de los genes cambia?  |  R.- Sí, y vemos como en las zonas en las que ha-bía inflamación o tendencia a ella, esta des­ciende abruptamente. Fueron descubrimientos muy útiles para tratar la depresión. Pero en 1992 ­conocí al Dalái Lama y mi vida cambió.

P.- Un hombre muy nutridor.  |  R.- “Admiro vuestro trabajo, me dijo, pero considero que estáis muy centrados en el estrés, la ansiedad y la depresión; ¿no te has planteado enfocar tus estudios neurocientíficos en la amabilidad, la ternura y la compasión?”.

P.- Un enfoque sutil y radicalmente distinto.  |  R.- Le hice la promesa al Dalái Lama de que haría todo lo posible para que la amabilidad, la ternura y la compasión estuvieran en el centro de la investigación. Palabras jamás nombradas en ningún estudio científico.

P.- ¿Qué ha descubierto?  |  R.- Que hay una diferencia sustancial entre empatía y compasión. La empatía es la capacidad de sentir lo que sienten los demás. La compasión es un estadio superior, es tener el compromiso y las herramientas para aliviar el sufrimiento.

P.- ¿Y qué tiene que ver eso con el cerebro?  |  R.- Los circuitos neurológicos que llevan a la empatía o a la compasión son diferentes.

P.- ¿Y la ternura? | R.- Forma parte del circuito de la compasión. Una de las cosas más importantes que he descubierto sobre la amabilidad y la ternura es que se pueden entrenar a cualquier edad. Los estudios nos dicen que estimulando la ternura en niños y adolescentes mejoran sus resultados académicos, su bienestar emocional y su salud.

P.- ¿Y cómo se entrena?  |  R.- Les hacemos llevar a su mente a una persona próxima a la que aman, revivir una época en la que esta sufrió y cultivar la aspiración de librarla de ese sufrimiento. Luego ampliamos el foco a personas que no les importan y finalmente a aquellas que les irritan. Estos ejercicios reducen sustancialmente el bullying en las escuelas.

P.- De meditar a actuar hay un trecho.  |  R.- Una de las cosas más interesantes que he visto en los circuitos neuronales de la compasión es que la zona motora del cerebro se activa: la compasión te capacita para moverte, para aliviar el sufrimiento.

P.- Ahora quiere implementar en el mundo el programa Healthy minds (mentes sanas).  |  R.- Fue otro de los retos que me lanzó el Dalái Lama, y hemos diseñado una plataforma mundial para diseminarlo. El programa tiene cuatro pilares: la atención; el cuidado y la conexión con los otros; la apreciación de ser una persona saludable (encerrarse en los propios sentimientos y pensamientos es causa de depresión)...

P.- ...Hay que estar abierto y expuesto. |  R.- Sí. Y por último tener un propósito en la vida, algo que está intrínsecamente relacionado con el bienestar. He visto que la base de un cerebro sano es la bondad, y la entrenamos en un entorno científico, algo que no se había hecho nunca.

P.- ¿Cómo se puede aplicar a nivel global?  |  R.- A través de distintos sectores: educación, sanidad, gobiernos, empresas internacionales...

P.- ¿A través de los que han potenciado este mundo oprimido en el que vivimos? | R.- Tiene razón, por eso soy miembro del consejo del Foro Económico Mundial de Davos, para convencer a los líderes de que hay que hacer accesible lo que sabe la ciencia sobre el bienestar.

P.- ¿Y cómo les convence?  |  R.- Mediante pruebas científicas. Les expongo, por ejemplo, una investigación que hemos realizado en distintas culturas: si interactúas con un bebé de seis meses a través de dos marionetas, una que se comporta de forma egoísta y otra amable y generosa, el 99% de los niños prefieren el muñeco cooperativo.

P.- Cooperación y amabilidad son innatas. |  R.- Sí, pero frágiles, si no se cultivan se pierden, por eso yo, que viajo muchísimo (una fuente de estrés), aprovecho los aeropuertos para enviar mentalmente a la gente con la que me cruzo buenos deseos, y eso cambia la calidad de la experiencia. El cerebro del otro lo percibe.

P.- Apenas un segundo para seguir en lo suyo. |  R.- La vida son sólo secuencias de momentos. Si encadenas esas secuencias, la vida cambia.

P.- El mindfulness es hoy un negocio.  |  R.- Cultivar la amabilidad es mucho más efectivo que centrarse en uno mismo. Son circuitos cerebrales distintos. A mí no me interesa la meditación en sí misma sino cómo acceder a los circuitos neuronales para cambiar tu día a día, y sabemos cómo hacerlo.

Cómo "reescribir" un mal recuerdo para convertirlo en otro bueno

NUÑO DOMINGUEZ | El País

Científicos en EE UU consiguen reescribir los recuerdos de ratones de laboratorio transformando memorias dolorosas en otras positivas. Los responsables buscan nuevos tratamientos contra la depresión y los traumas.

Un equipo de investigadores de EE UU ha usado una técnica que controla grupos de neuronas en el cerebro de ratones para reescribir sus recuerdos y transformar memorias traumáticas en otras positivas, y viceversa.

El equipo explora desde hace años los mecanismos cerebrales que permiten crear un recuerdo, guardarlo, recordarlo meses o años después y, además, atribuirle un valor emocional. Es una tarea que el encéfalo hace en fracciones de segundo, sin que seamos conscientes, pero entender cómo lo hace es una tarea complejísima.

No solo por la inmensidad de los circuitos neuronales involucrados, sino también porque nuestra memoria cambia. Un bonito recuerdo de la ciudad en la que nos enamoramos se vuelve malo tras el desengaño. En otros casos, la guerra, un atentado, un desastre natural u otras tragedias dejan grabados en el cerebro recuerdos difíciles de borrar y que causan trastornos psiquiátricos.
Estudios anteriores han demostrado que la memoria es maleable y que los malos recuerdos pueden modificarse, reescribirse, lo que ha permitido tratar a personas con depresión o víctimas de una experiencia traumática desde la psiquiatría o la psicología. Lo que se ignora es el detalle: cómo se crea y se almacena un recuerdo a nivel celular y molecular en el cerebro y cómo se puede cambiar el cableado que hay entre las neuronas para reescribirlo.

Un estudio publicado hoy arroja, literalmente, luz sobre el tema. Se centra en  la optogenética, una técnica que permite etiquetar el grupo de neuronas que guardan un recuerdo y reactivarlas a voluntad aplicando sobre ellas un rayo de luz azul. Al hacerlo, el recuerdo vuelve y, con él, su asociación positiva o negativa.  La técnica ha cobrado un enorme potencial para estudiar a un nivel de detalle inusitado los fundamentos neuronales del comportamiento, la memoria y las causas de enfermedades como el alzhéimer, la esquizofrenia o el estrés postraumático.

El año pasado, el equipo de Susumu Tonegawa, del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, EE UU), creó recuerdos falsos en ratones usando la optogenética. Ahora, su equipo demuestra en un nuevo estudio publicado en Nature cómo transformar el valor emocional que el cerebro atribuye a los recuerdos.

Para entender cómo se ha logrado, imagine que es usted es un ratón de laboratorio macho. De repente aparece a su lado una atractiva hembra, lo que automáticamente le hace guardar un buen recuerdo de ese momento. Sin que sea consciente, las neuronas que ha usado para almacenar ese instante han quedado marcadas. Cuando los investigadores proyectan un haz de luz sobre ellas usted volverá a recordar ese momento agradable en el que juntó su hocico con el de la ratona. En el mismo laboratorio hay otros ratones con menos suerte. Les han dado una descarga eléctrica para que guarden, etiquetado, un mal recuerdo.

Tanto usted como los otros ratones tienen un lado de la jaula preferido, en el que se encuentran más a gusto. Cuando a usted le ponen en el lado contrario, instintivamente se cambia de sitio. Pero, si a la vez los investigadores activan el bonito recuerdo de la hembra, usted se olvida y ya le da igual estar en el lado contrario. Sus compañeros hacen justo lo contrario: cuando reviven el recuerdo de la descarga huyen al otro lado de la jaula, el que menos preferían, pues lo asocian con un mal recuerdo.
Dos días después cambian las tornas. Mientras la optogenética le está haciendo recordar a la hembra, alguien le da una descarga. A su lado, otros ratones recuerdan esa misma descarga cuando el haz de luz toca sus cerebros, pero, mientras lo hacen, una hembra entra en su jaula y pueden socializar con ella, lo que cambia sus malos recuerdos originales por otros positivos. Cuando le vuelven a poner en su jaula usted elige el lado que antes le gustaba más, porque el otro le evoca malos recuerdos de la descarga. Los otros ratones hacen justo lo contrario. El resumen científico de este relato es que la optogenética y la exposición a nuevos estímulos pueden cambiar el valor emocional de la memoria. Los malos recuerdos se vuelven buenos y viceversa.
Optogenética contra la ceguera. - Ahora el objetivo es intentar aplicar toda esta información a la complejidad del cerebro humano y lograrlo sin la manipulación genética ni la cirugía que requiere la optogenética. Los expertos en este campo confían en que una molécula de administración sencilla pueda emular esta reescritura de recuerdos sin usar métodos tan invasivos. «En el futuro, uno podría desarrollar métodos para ayudar a la gente a recuperar sus recuerdos positivos más que los negativos», ha explicado Tonegawa en una nota de prensa difundida por el MIT.

El investigador japonés es conocido en el mundo científico por saber cómo convertir los hallazgos de su equipo en bombazos mediáticos. Pero aparte de su capacidad para venderse, Tonegawa, que ganó un Nobel de Medicina en 1987 por su trabajo en un campo totalmente distinto, es un científico respetado.

«Su estudio tiene mucho alcance y estos descubrimientos son relevantes», opina Santiago Canals, experto en plasticidad y redes cerebrales del Instituto de Neurociencias de Alicante. El trabajo, dice, no sólo muestra «qué neuronas participan en la conectividad» ligada a un recuerdo, también que «podemos manipularlas de forma plástica para realizar cambios en la memoria». Quedan «muchos años» para que estos hallazgos puedan aplicarse en personas, recuerda, pero se trata del «tipo de investigación básica necesaria para después buscar mecanismos más fáciles de modular la valencia positiva o negativa de nuestros recuerdos».

Luis de Lecea, que dirige un grupo de investigación en la Universidad de Stanford (EE UU) sobre estrés y adicción usando optogenética en ratones, opina que el trabajo de Tonegawa tiene «muchos puntos débiles». Una de sus críticas es que no se ha estudiado la frecuencia de disparo de cada neurona, lo que es clave para la intensidad de esa conexión y, por tanto, del recuerdo. Además, dice, hay cierta simplificación, pues el circuito neuronal de un recuerdo «puede ser mucho más complejo de lo que ellos creen». Sin embargo este experto da por buena la conclusión de que se pueden cambiar los recuerdos malos por buenos y resalta que este estudio «va más allá de lo que ha hecho nadie hasta ahora».

La aplicación más cercana de la optogenética es usarla para devolver parte de la visiónen personas con lesiones de retina, señala el investigador. La optogenética permitiría hacer sensibles a la luz células que antes no lo eran y lograr ver siluetas y formas. Otra aplicación posible sería sustituir los llamados marcapasos cerebrales que se usan para controlar el párkinson, dice. Más allá, el potencial real de esta técnica está en su capacidad de descubrimiento. La optogenética ya ha aportado un gran volumen de datos sobre el funcionamiento del cerebro y aún aportará muchos más en dolencias como la esquizofrenia o el estrés postraumático, dice. «En este sentido es una revolución», concluye.

Las neuronas del miedo. - Para guardar un recuerdo, nuestro cerebro conecta neuronas en diferentes partes, cada una especialista en una tarea. En este caso, la información neutra de un recuerdo, el lugar en el que sucedió algo y lo que sucedió, quedaría almacenado en el hipocampo, un área interior del encéfalo con forma de caballito de mar que es uno de los epicentros de la memoria de humanos y muchos otros mamíferos. Mientras, el valor emocional del recuerdo, si sentimos miedo o placer en aquel momento, se guarda en la amígdala.

Tonegawa y su equipo ha comprobado que en el hipocampo se puede sustituir un recuerdo por otro. Sin embargo, en la amígdala la técnica no funciona y los ratones no modifican su comportamiento. Esto apunta  a que el valor emocional positivo o negativo que las neuronas guardan de un recuerdo no se puede borrar.

Lo que sí ha observado el equipo de Tonegawa es que, al cambiar los recuerdos, también cambian el tipo de conexiones neuronales entre una y otra zona del cerebro, el cableado de un recuerdo. Es ahí donde parece residir la capacidad de revertir su valor emocional.

jueves, 31 de agosto de 2017

Forjarse en la adversidad

MARIANA ALVEZ   | Psicología Positiva |  08/08/2017 

“Los guerreros de la antigüedad luchaban para conquistar y defender tierras. Los guerreros de la actualidad son los que luchan para cambiar sus circunstancias”.

Los héroes de la vida real se llaman Juan, María, Carlos, José…Eres tú, soy yo. Somos verdaderos guerreros que debemos atravesar un maremoto de circunstancias, algunas buenas, otras no tanto, debemos vivir en esta montaña rusa de emociones llamada vida.
La realidad es que nadie puede escapar a la adversidad. Tarde o temprano nuestro mundo se puede tambalear por una pérdida, un despido, una ruptura, un accidente, una enfermedad. Y así es nuestro camino, con todo lo bueno y con todo lo malo que se irá delineando en nuestro transitar.
Tal vez nadie se detiene a pensar en lo afortunados que somos cuando tenemos la oportunidad de enfrentarnos a un temblor emocional. Incluso en inglés hay una frase que reza “a blessing in disguise” (una bendición disfrazada) haciendo alusión a que eso terrible que estás viviendo en realidad puede ser algo bueno si lo dejamos madurar.
Tú querido lector a esta altura ya sabes que me dedico a la Psicología Positiva, el estudio científico de la  felicidad y el bienestar, e incluso en nuestra corriente damos un espacio importante al crecimiento que conlleva el dolor, llamado resiliencia en algunas oportunidades y crecimiento postraumático en otras.
La resiliencia es la habilidad que tenemos de sobreponernos a las adversidades que nos tocaron en suerte atravesar. Es una capacidad inherente al ser humano, dinámica y universal. La misma no siempre se muestra de la misma manera, es un proceso que se construye en  constante interacción entre las personas  y su entorno.
Las personas resilientes buscan activamente tener desafíos que los lleven al límite, quieren expandir su horizonte. Seres hambrientos de experiencias y aventureros. Logran encontrar significado en sus fracasos, para ellos son aprendizajes.
Ser resiliente te ayudará a mantener la cabeza fría y tomar decisiones acertadas en los momentos de crisis, es una capacidad que resulta esencial para ser exitoso, ya que incide directamente en tu nivel de perseverancia, siempre necesaria para alcanzar nuestras metas más preciadas.
Si eres resiliente verás que sabes manejar tus emociones de una manera saludable, no te enojas con frecuencia y además piensas antes de actuar. Eres una persona empática, capaz de comprender el dolor de los demás y ponerte en su lugar. Eres una persona optimista, que confía en sí misma y en su capacidad de salir adelante. También eres una persona humilde que si está en aprietos no teme pedir ayuda, todos necesitamos aliados y no es de cobardes pedir una mano cuando lo necesitamos.
puedes desarrollar la Resiliencia mediante:
·        Disfrutar de tus vínculos afectivos
·        Potenciar una visión favorable de ti mismo
·        Confiar en tus capacidades y fortalezas
·        Planificar proyectos y metas de manera realista
·        Manejar los impulsos
·        Evaluarte a ti mismo con más justicia, no seas tu juez más severo
Tú puedes aprender a ser más resiliente, a aceptar tus circunstancias y a cambiar aquello que está en su control. Un verdadero guerrero conoce cuando debe luchar y cuando debe aceptar y desapegarse.
“Un buen guerrero no se queja de sus cicatrices, ni de sus fracasos, ni de sus errores; es consciente de que han sido necesarios para crecer y aprender”.

El crecimiento postraumático está asociado al crecimiento que sobreviene luego de haber transitado un hecho donde tu vida estuvo en riesgo o sufriste un ataque físico. La palabra crecimiento implica que la persona creció más allá de su nivel de funcionamiento previo, dicho de otra manera, la persona evolucionó emocionalmente.
Superar una adversidad, querido guerrero, es también permitirte sentir la fuerte convicción de que eres mejor de lo que eras antes de ella. “Lo que no te mata, te fortalece”. Podrás perder batallas, pero no la guerra. El dolor puede golpearte, marearte, tragarte, pero no vencerte, no si no se lo permites.
“Todo hombre debería perder una batalla en su juventud, para no perder la guerra cuando sea viejo “George R.R. Martin.

Las investigaciones han demostrado que quienes han sufrido alguna adversidad muestran fortalezas más intensas comparados con aquellos que no han experimentado nada.  Así que cada vez que algo no sale como quieres, cuando no logras alcanzar lo que te has propuesto, cuando sabes que por más que ames a alguien no puedes cambiarlo, cuando debes transitar una enfermedad, cuando debes aceptar la muerte y soltar, cuando una etapa culmina, cada vez que te enfrentes a los demonios saldrás más fuerte.
Aquella persona que jamás ha sufrido no es afortunada, será débil. Porque aprender de la adversidad implica que eres un guerrero de la vida, que posees una sabiduría que los demás no tienen, que sabes desdramatizar las tonterías de la cotidianeidad, que te permites asombrarte y divertirte como niño, que eres capaz de salir airoso de complejas batallas. Cada día, simplemente, eres más fuerte.
El dolor te hace crecer como ser humano, te desarrolla emocional y psicológicamente. Las personas más sabias no son las que tienen más años, sino quienes han vivido más experiencias fuertes y han salido victoriosos. Y ser victorioso no necesariamente es vencer, a veces es simplemente aprender.
Quienes han vivido una experiencia traumática y son lo suficientemente humildes para aprender de ella, sienten un mayor aprecio por la vida. Se sienten enérgicas y con ganas de hacer muchas cosas, son más fuertes espiritual y emocionalmente, se vinculan con los demás de una manera más profunda. Son personas compasivas y comprensivas. Saben qué es lo que es realmente importante en el mundo, prima más el desarrollo espiritual y psicológico que el material.
 “A veces no te das cuenta de tus propias fortalezas hasta que te encaras con tu mayor debilidad”-Susan Gale.

Quiero que te des el permiso para convertirte en guerrero a partir de hoy mismo. No insultes a la vida por los dolores con los cuales te golpea, quiero que agradezcas y te permitas potenciarte en la adversidad. Nadie escapa a los caprichos del destino, todos tenemos nuestras batallas con la cuales lidiar.
Las crisis son necesarias para tu crecimiento, no son obstáculos necesariamente, no si reinterpretas estos acontecimientos a tu favor.
La esperanza es lo que te sostiene durante los peores momentos, debes tener esa fe inamovible de que podrás salir adelante o al menos hacer que esa situación tenga un sentido para ti.
Respétate,  cuida tus necesidades. No temas enfrentarte a emociones fuertes, son necesarias para construir tu carácter. Decide dedicar tu fuerza en lo mucho o poco que puedes controlar, recuerda que la actitud es algo que conscientemente elegimos.
No temas forjarte en la adversidad, porque aquellos que pasamos por lo peor, somos como el ave fénix. Renace de las cenizas, aprende de tu dolor, hazte poderoso en el proceso, aprecia la vida con todo lo maravilloso y desafiante que implica. Esparce tu sabiduría y tu amor.

lunes, 28 de agosto de 2017

Estos son los 3 alimentos que peor le sientan a su segundo cerebro

ÁNGELES GÓMEZ LÓPEZ  | EL PAis | 17/06/2017
Los investigadores ponen el foco en la flora intestinal, implicada en la prevención de varias enfermedades. Claves para mimarla con la dieta.
Las preferencias gastronómicas de nuestra microbiota (estos cien billones de bacterias que pueblan el intestino humano, y que pesan algo más de dos kilos según el catedrático de Microbiología Ignacio López Goñi) ha cautivado el interés de los científicos, y durante los últimos años se han multiplicado las publicaciones al respecto.

La alimentación que damos a esa comunidad bacteriana afecta de forma directa a nuestra salud. Las grasas saturadas, por ejemplo, favorecen el aumento de poblaciones microbianas (firmicutes) asociadas a la obesidad. En cambio, los alimentos ricos en fibra insoluble (como las verduras, el pan integral y las semillas) facilitan el crecimiento de bacterias beneficiosas (bacteroidetes) que reducen el sobrepeso, según una investigación publicada en Gut and Liver.

Y no solo la silueta está influenciada por estos habitantes de nuestras tripas. La diabetes tipo 2, las enfermedades inflamatorias intestinales y algunos tipos de cáncer y trastornos inmunológicos también mantienen una estrecha relación con la microbiota. Últimamente han aumentado las evidencias sobre su relación con el eccema y la dermatitis atópica, según recoge el portal médico Intramed. E incluso se ha vinculado con la longevidad.

Por qué es importante cuidar la microbiota

Otro factor muy relevante es la conexión intestino-cerebro. Según apunta una investigación de la Universidad de Zaragoza, estos microorganismos modulan los niveles de serotonina, un neurotransmisor relacionado con los estados de ánimo. Por eso se habla de la microbiota como el segundo cerebro. Todo este cúmulo de información lleva al nutricionista Miguel Aganzo Yeves, de los hospitales madrileños Fundación Jiménez Díaz y Rey Juan Carlos, a afirmar que “la flora intestinal es un componente más a tener en cuenta en el tratamiento de las enfermedades”.
¿Podemos modificarla? “Es posible que se pueda modular a través de la comida, y que contribuya en los tratamientos, pero lo más relevante es tener la capacidad para crear un entorno favorable, que promueva la colonización de una microbiota saludable”, añade el nutricionista, y recomienda "seguir unas pautas dietéticas sanas”. Por todo ello, si quiere mejorar la composición de su flora, debería evitar (o limitar) estos alimentos:

1. Bollería industrial

Hay que huir de las dietas ricas en grasas saturadas. “Las comidas precocinadas y la mayoría de alimentos envasados suelen llevarlas. Y los aceites de palma y coco, si se consumen en exceso, también pueden alterar la microbiota”, apunta el nutricionista. Aganzo insiste en que el problema "son los estilos de vida basados en comidas con exceso de grasa. Por comer ocasionalmente algo que no sea muy saludable no se va a alterar nada”. Y viceversa: “Consumir yogures mejora la diversidad de la flora intestinal, pero hay que tomarlos regularmente. Por hacerlo un día no se consigue nada”, recalca.

2. Helados

Esta recomendación, con el sol dando de plano, no es la que nos gustaría oír. Pero que no cunda el pánico: hace referencia a los helados industriales. Y se extiende también a las mayonesas. Concretamente, a los emulsionantes que contienen estos productos, que "son los aditivos que se emplean en la fabricación industrial, para dar una textura cremosa a un alimento que contiene grasa”, explica el especialista. Y añade: “Se desconocía si podían afectar negativamente a la salud humana, hasta que se ha descubierto cómo alteran la microbiota”. En este sentido, una investigación liderada por la Universidad Estatal de Georgia (EE UU) señala estos emulsionantes como responsables de cambios en la flora, que pueden favorecen la aparición de cáncer colorrectal.

3. Edulcorantes artificiales

Tomar dosis continuas de aspartamo (el edulcorante que más se utiliza en la industria alimentaria), aunque  sea en poca cantidad, modifica la composición de la flora y podría alterar la resistencia a la insulina (favoreciendo la aparición de diabetes), apunta una investigación coordinada por la Universidad de Calgary (Canadá). La sucralosa, por su parte, reduce esa microflora (el descenso se mantiene durante semanas) y aumenta el pH fecal, lo que dificulta la absorción de algunos medicamentos tomados por vía oral.

Capítulo a parte merecen las carnes de animales que han recibido antibióticos, que también pueden disminuir la variedad de especies que contiene la flora y, en definitiva, aumentar el riesgo de desarrollar enfermedades relacionadas con el intestino.

Sin duda, el estudio de esa numerosa comunidad bacteriana será en el futuro una pieza fundamental de la medicina personalizada. Muchas veces, una muestra de heces, en lugar de una de sangre, será suficiente para que el médico prescriba cambios en nuestra dieta con el objetivo de atajar problemas metabólicos. Así lo afirma un estudio realizado por la Universidad Estatal de Luisiana (EE UU) en el que queda claro que la variedad de alimentos (sanos) es la piedra angular para mantener su segundo cerebro saludable.